Hola. Me enferme-.-, esta fue una de las escusas por la cual demoré, esta y otras más que le explicare a fondo, pero no aquí… no aquí…xd
Es sorprendente como algo tan importante y fundamental para un ninja como una misión, se pueda convertir en algo tan trivial como un simple recordatorio efímero.
Pero no había manera de culpar a nadie, los dichosos averiguaron al mismo tiempo que la persona que más les gusta les corresponde, y lo averiguaron en medio de una situación muy comprometedora…
Es decir, si la persona que te corresponde te estaba agarrando firmemente del pene, mientras que por otro lado, estabas dejando que la persona que te corresponde te manosee el trasero, definitivamente la situación era comprometedora, destinando la relación a desarrollarse a pasos agigantados.
En las entrañas de un local de dudosa reputación, estos dos jóvenes aventureros, inocentes hasta cierto punto, se embarcaron en el crucero del amor encaprichado; y para inaugurar el evento decidieron tener una competencia de besos con la intención de determinar quién lograba devorar al otro primero.
En un principio ambos eran verdaderos novatos besándose, pero debido a la súbita confianza que vino acompañada de esa explosión de sentimientos reveladores, esos principiantes se convirtieron en cuestión de segundo en auténticos veteranos en la materia y el arte de besar.
No obstante esta seguía siendo una competencia en las sombras, y Boruto estaba desesperado por probarse a sí mismo, por lo que para tomar la delantera, el rubio no escatimó en arrimar los labios de la Uchiha con su lengua para que le permitiera entrar al paraíso. Sus persistencias se vieron bien recompensadas cuando su ángel, ahora convertida en su novia; le cedió a pulso de gemidos una abertura entre sus labios; la fisura en los cielos, bastó con ejercer un poco más de presión en dicha abertura para que el intruso órgano muscular entrara a saciarse a plenitud.
Por su parte, Sarada estaba siendo abrumada con el desenfrenado entusiasmo de su compañero, no había manera de igualar esa pasión. Esto le hizo perder terreno rápidamente, por lo que la batalla de esgrima se libró exclusivamente en su boca.
Contraatacar no era una opción, cualquier intento de resistencia resultaba en un gemido, y para Boruto cada gemido que ella proveía era como una inyección de viagra. Por cada erótico quejido que escuchaba, él la sujetaba de la cadera con más fuerza, su descarada lengua exploraba con más rigor, y la polla aun entre sus cálidas manos se volvía loca palpitando.
Ella podía sentir la necesidad que tenía Boruto de estar con ella, de fundirse con ella, jamás en su vida se había sentido tan solicitada de esta manera, tan querida, tan deseada…
Boruto exploró de modo incesante la boca de la Uchiha hasta moldearla por completo con su propia saliva, ni los dientes se salvaron, el primerizo genin estaba tan metido en su papel que nunca se percató de que sus acciones hacían retroceder lentamente a Sarada, hasta el punto que su curvilíneo trasero rebotó tenuemente sobre la fría pared donde hace un rato lo tenía acorralado a él.
El choque fue una sutil percusión que los oídos de Boruto identificaron con facilidad, supo entonces que estaba descuidando a su novia, reprendiéndose mentalmente tomó una pausa separándose de ella dejando un puente de saliva que brillaba en la oscuridad del salón por el reflejo de la luz que proyectaban los monitores.
Sarada logró tomar un necesario respiro, jadeaba pesadamente mientras su lengua descansaba fuera de la seguridad de su boca por si Boruto necesitaba de su atención inmediata. El rubio en tanto sonrió tenazmente ante los jadeos de Sarada y fue enseguida a encargarse del problema tomando a su compañera firmemente de la retaguardia, alejándola del frio de esa perversa pared.
Sarada se quejó en respuesta de la pendenciera acción de su pareja, las manos de su compañero manoseaban incansable cada nalga separándola de la otra en la dirección que se le antojara. Estaba siendo demasiado rudo… sin embargo, y ya a estas alturas cualquier sonido o quejido sonaba demasiado libidinoso para que Boruto lo tomara en serio, lo único que lograba era animarlo aún más.
Aun con esa pretenciosa y terca sonrisa en su rostro, volvió a besar inesperadamente a Sarada con la misma pasión sin darle más descanso, el movimiento de su lengua dentro de la boca de su compañera estimulaba las papilas de esta, la saliva de ambos comenzaba a concentrarse lo suficiente como para filtrarse de sus labios. Cayendo echa una película delgada sobre la gran obscenidad que sostenía en sus manos, directo al imponente glande.
Al sentir algo viscoso cayendo sobre su polla el chico detuvo el beso momentáneamente, dejando otro puente de saliva que los conectó a ambos por breves segundos. Aunque se encontraban respirando pesadamente, abrumados por lo ardiente que se estaba poniendo su interacción, Boruto estaba lejos de estar cansado.
Tratando de controlar su espíritu aventurero, Boruto se tomó su tiempo para contemplar lo erótica que se veía Sarada así: con la vista hacia la nada, los múltiples jadeos, el fulgor de su sharingan con ese brillo travieso que se reflejaba en la oscuridad, hasta los lentes le daba el toque de secretaria sexy que tanto aparece en su colección pornográfica de su ordenador. Y su lengua, Oooh~ su lengua expuesta, hasta ahora la parte más erótica rebasando parcialmente a su culo; desprendiendo la mezcla viscosa de afecto mutuo que se estaban dando al juntarla con la de él.
El rubio deslizó su mirada siguiendo el hilo de saliva que salía de la punta de la lengua de una Sarada perdida para terminar viendo su polla, sujetada afectuosamente por sus manos de esta última.
Sarada, recuperando un poco la postura, y guiada por la mirada ansiosa de su compañero, terminó viendo el mismo cuadro pero de su perspectiva.
La imagen le traía gratas memorias… en medio de su brumosa mente los recuerdos de esa noche se despejaban, revelando una polla cubierta de secreciones, más fácil de manipular y de complacer. Con la idea de proyectar su recuerdo en la realidad, sonrió sin dejar de ver la obscenidad entre sus manos. Exhibiendo aún más su lengua, ocultó el flequillo de su cabello detrás de su oreja para que no estorbara el curso de saliva que caía sobre el brillante y majestuoso glande.
Boruto suspiró intensamente.
El siguiente paso era masturbarlo, para que el amiguito de Boruto produjera sus propias secreciones, el rubio se quejó de placer cuando Sarada comenzó con el trabajo manual esparciendo la viscosidad sobre la extensión de su pene.
Ni miedo, ni timidez, ni nerviosismo, ni hablar de vergüenza, esa polla parecía estar siendo procesada por la mano de toda una profesional, dando testimonio de su prematura experiencia con su novio. De un momento a otro Sarada recuperó el terreno perdido.
Boruto cerró sus ojos para concentrarse mejor en disfrutar del tacto que le propinaba su compañera, ella dejó escapar una risita traviesa ante la repentina seriedad que puso el rostro de su novio. Todo parece indicar que ella había recobrado el mando, por lo que le correspondía a ella llevar la relación a senderos nuevos por explorar.
Estando de frente, era algo incómodo masturbarlo con ambas manos ya que; si bien la polla era relativamente larga, sus manos juntas no daban un adecuado recorrido por su extensión, por lo que una vez esparcida equitativamente su saliva por el tronco de la polla, pasó a juguetear con el glande usando sus dedos de la mano derecha mientras estiraba y retraía la piel del prepucio continuamente con su mano izquierda.
Sarada devolvió su lengua a su hogar y luego puso su mirada sobre su pareja en busca de una reacción satisfactoria "¿Cómo se siente Boruto?" fue la dulce solicitud de la portadora del sharingan.
"Jodidamente bien" respondió respirando entre gruñidos, luchando por no retroceder debido a la sensibilidad del glande, las manos de Sarada eran celestiales!
Una sonrisa astuta cruzó los labios de Sarada, al ver las reacciones de su compañero supo que lo tenía donde lo quería. Con el morboso propósito de sacarle más de una de estas reacciones detuvo los masajes que sus dedos le brindaban al glande para darle una pasada por encima usando sus uñas.
"Ah~a~ah-! Sarada!" chilló el rubio debido a esas divinas cosquillas que enviaron un impulso eléctrico estremeciendo todo el cuerpo del genin.
Sarada sonrió para sus adentros "¿Qué? No te gusta?" indagó con la malicia en su voz repitiendo el roce de sus uñas contra el sensitivo glande.
Boruto volvió a estremecerse liberando una de las nalgas de Sarada en consecuencia, esa mano, ahora suelta, pasó tentativamente al centro del escenario donde Sarada tenía de rehén a su polla, esto era para detenerla por si se le ocurría repetir ese sádico movimiento "No es eso…" dijo sintiendo leves reflejos en toda su parte inferior.
"¿Que es entonces?" preguntó ella inocentemente, pero no podía engañar a Boruto, él podía sentir el aura de complicidad que emanaba su voz… y eso le excitaba enormemente-
"Es un lugar muy sensitivo" indicó con algo de verguenza
"¿En serio?" Preguntó aparentando estar entusiasmada apropósito, con la idea de comprobar lo que decía su novio, volvió a acariciar la glande con sus uñas.
"AHG! Demonios Sarada!" Sarada tuvo que ahogar su risa. Esto era genial!, lo tenía completamente a su merced! La prueba está en la mano que él mantiene a su lado aun tratando de decidirse si detenerla o dejarla continuar con el placer hecho sufrimiento.
Aunque se podía apreciar la consternación en su rostro, debería cambiar de patrón, cierto? "Perdón! Perdón, no lo volveré hacer, sólo quería probar si era verdad" dijo haciéndose la inocente, y para aliviar el temple de su compañero siguió masturbándolo cariñosamente con su mano izquierda.
"Claro que es verdad! Y no te hagas la tonta conmigo, sé que lo hiciste apropósito" acusó con la mirada
"Aww, Enfadado?" ella se burló aparentando un puchero.
"Mph" Boruto se indignó cruzándose de brazos y expresando su descontento miró hacia otro lado fuera de los tentativos orbes de Sarada.
La Uchiha trató de no mofarse, como es que puede hacer una rabieta en una situación así? Aunque tenía que admitirlo, ella no podía evitarlo. Desde hace mas de dos años que se están conociendo de manera más profunda que formal y unos de los pasatiempos preferidos de Sarada era definitivamente molestar a Boruto. Ella lo fastidia, él se molesta, ella disfruta y luego le entrega una ofrenda de paz y listo, todo vuelve a la normalidad entre ellos.
Pero… que podría ofrecerle para cerrar el ciclo? Cual podría ser esa ofrenda de paz en un entorno cerrado como este, sin golosinas, sin videojuegos… disponiendo nada más que de su cuerpo, y teniendo oportunamente la polla de Boruto a mano… Amplió su sonrisa cómplice, tal vez tenía que intentar algo que haya aprendido. Si… podría ponerlo a prueba…
Repasando los eventos de su primera vez recordó el preámbulo de la obra, esta sería la oportunidad perfecta para saber que tan efectivo era ese movimiento en realidad. Así que se acercó al oído de Boruto y susurró "¿Quieres que le dé un beso para que se sienta mejor?" con una voz aterciopelada llena de erotismo que dejaron los ojos de Boruto echo platos. Aun así, su postura no cambio, lo único que logró Sarada fue llamar su atención, pero eso era justamente lo que quería.
La Uchiha volvió a inclinarse hacia atrás para contemplar las facciones de Boruto quien aún se reusaba a hablar "Quieres que lo haga, cierto?" dijo ahora jugando con la totalidad de su polla usando únicamente su mano izquierda, Boruto tragó saliva, Sarada agarró confianza "Y Dime… con que labios te gustaría que empezara?" Si pudiera, ahora mismo Boruto ampliaría más sus orbitas…
"¿Con estos?" dijo marcando lentamente sus labios superiores con la uña de su dedo índice "O…" y fue un prolongado 'o' escapando de los labios de Sarada, prolongado como el lento recorrido que hizo su mano derecha por su estómago hasta su pelvis.
Boruto quedó sin aliento, no podía despegar la vista de esa curvilínea 'Y', cubiertas por una simples y delgadas prendas negras que pedían a gritos que las rasgaran.
La pelinegra notó la fijación de Boruto por su parte inferior, su corazonada era correcta, era obvio que un chico cachondo como Boruto quisiera acercarse tanto a un coño.
Sin soltar la polla, Sarada empujó a su novio con su mano derecha hasta acorralarlo nuevamente contra la pared. Al ver que no se resistía volvía a tener esa sensación de dominio, el control total de la situación, para la Uchiha, este era el verdadero significado del poderío, y le encantaba poseerlo. Y no menos importante aún, a Boruto parecía no importarle en absoluto.
Una vez que lo arrinconó, mantuvo un brazo de distancia de su cuerpo, y acercó su pelvis a las piernas de Boruto, sin llegar a tocarlas. Luego, y sin dejar de mantener distancia con su mano derecha, acercó el amigo de su compañero utilizando su mano izquierda, hasta hacerlo pasar en su totalidad por debajo de su intimidad.
La indirecta inserción fue placentera para ambos, Sarada tuvo que concentrarse para no gemir mientras hacía atravesar el pene de su amigo por medio de sus piernas, ella también se estaba poniendo bastante sensitiva…
Una vez que el respingado falo atravesó su intimidad hasta acariciar la entrada de su trasero, ella abrió los ojos para encontrarse a un Boruto aguantando el placer a diente cerrados, ella sonrió y prensó sus piernas para envolver la anatomía de su novio y dar lugar al escenario que estaba preparando en su mente.
"Mira Boruto" lo llamó de forma casual, el abrió los ojos.
Puesto que el pene de su Boruto ya estaba en un lugar mejor, utilizó su mano izquierda para subirse la mitad de su blusa dejando al descubierto su atrayente ombligo el cual el rubio rápidamente se obsesionó "¿Qué te parece?" preguntó Sarada con la punta de la blusa entre sus dientes, su mano izquierda acariciaba una zona debajo de su llamativo ombligo y Boruto no encontró las palabras para describir lo que veía.
Las pelvis de ambos estaban juntas, el dedo mayor de la mano de Sarada pasaba lentamente por sobre su vientre enfatizando aún más la unión "¿Se sienten bien mis labios?" Preguntó aun mordiendo su blusa. Boruto no respondió, sólo acelero su respiración.
Luego la Uchiha comenzó a mover la cadera para frotarse contra la verga del rubio por medio de sus muslos y su intimidad, el pene de Boruto no tenía escapatoria, se encontraba totalmente rodeado, sólo le restaba sucumbirse al placer.
Boruto no tardó en sentir el calibre de ese movimiento, su hombría salía y entraba en el masturbador improvisado de Sarada con total libertad, toda esa viscosidad con la que anteriormente se lubrico facilitaba el trabajo, se veía tan lascivo como placentero. Boruto volvió a cerrar los ojos para maximizar la rica sensación de la masturbación que le suministraba su novia.
Aunque Sarada seguía esperando una respuesta, sin embargo, ver como Boruto se sumía al placer la sobrexcitó, aceleró la masturbación paulatinamente conforme escuchaba los encantadores gemidos masculinos de su novio, hasta se dio el gusto de saborear su masculinidad meneando las caderas de lado para molestar su clítoris-
"Esto es genial" pensó la genin con esmero, sus manos terminaron sobre los hombros de su chico al mismo tiempo que liberaba su blusa de sus dientes. Mientras, seguía frotando fervientemente su intimidad contra la de él.
"Sarada…" gimió Boruto para el deleite de la genin quien no resistió más y al instante tomó a Boruto de las mejillas y lo acercó a ella, dándole de lleno un ardiente y amoroso beso, tanto o más apasionado que el que le propino él.
Craso error…
Si bien a las mujeres se les da mejor haciendo múltiples tareas a la vez, Sarada había puesto toda su concentración en ese beso, dejando pendiente la atención y el cuidado del amigo de Boruto, quien por cada segundo de inactividad iba cobrando fuerzas que involuntariamente lo hacían mecer de forma gradual. En otras palabras, Boruto quería seguir con esa improvisada masturbación, pero no iba a molestar a su Sarada quien ahora se estaba encargando indulgentemente de su boca, era su deber como novio tomar el asunto en sus propias manos.
Fiel a su palabra, volvió a agarrar a Sarada de su manoseado trasero con fuerza. Esta se sorprendió por un momento dejando escapar un chillido sin detener el beso, simplemente continúo profundizándolo. A lo que Boruto comenzó a darle rienda suelta a sus caderas, moliendo continuamente y sin piedad la pelvis de la Uchiha.
Los gemidos de Sarada se hicieron más seguidos a medida que Boruto golpeaba su pelvis contra la de ella, sintiendo como todo esa gruesa extensión carnosa separaba sus labios vaginales y debes en cuando rosaba su clítoris.
Llegó un punto donde no pudo más, viéndose forzada a detener el beso para gemir con ganas, abrazó a Boruto desde los hombros y obligándose a resistir su propia sensibilidad procuró estar de piernas juntas para que su amigo se sintiera a gusto.
Boruto no se detuvo, es más, ahora que no se estaban besando el rubio se podía centralizar únicamente en azotar su pelvis contra la de ella para darle más placer a su estimado amigo.
Las arremetidas se volvieron más fuertes y rápidas; el coctel de secreciones que cubría el falo de Boruto se esparció en toda la zona donde se llevaba a cabo la acción, creando puentes de viscosidad entre cada pelvis y obscenos sonidos provocados por cada choque.
Sarada comprendió que había perdido el control otra vez, por lo que tuvo que resignarse a ser de masturbador viviente hasta que Boruto se saciara.
Por otro lado, Boruto llegó a estar al borde del abismo, pero él no quería terminar de esta forma, quería seguir practicando mas poses como en las porno que ha visto, disfrutado y guardado en su carpeta oculta en su sagrado computador…
Luchando contra el capricho de correrse; librando su propia guerra mental para recobrar el control de sus impulsos. Le proporcionó a Sarada las últimas y más salvajes arremetidas para culminar en un choque que resonó en toda la habitación, llegando a frotar hasta la brecha que separa sus glúteos, la cadera de Boruto se había alzado tanto que obligó a la Uchiha pararse sobre los dedos de sus pies.
Esta última arremetida provocó que Sarada diera un gemido alto y en seco, luego Boruto se detuvo, bajándola a su posición original hasta que sus talones dieron con el suelo.
"¿Boruto?" preguntó media perdida, su novio aún no se había corrido y no podía concebir el porqué.
Él se separó lentamente de Sarada, sacando una verga furiosa, palpitante y venosa de la agradable calidez de sus muslos e intimidad que amablemente le había ofrecido la pelinegra. A milímetros de su completa salida, la polla se disparó hacia arriba rozando rígidamente contra el clítoris de su anfitriona causándole un gemido gratuito.
Sarada no tuvo tiempo de hacer represalias, fue rápidamente volteada y ubicada de forma que esta vez su culo diera la cara por ella. Boruto sin contemplaciones tomó la cadera de ella y la tiró en dirección a su pelvis.
Sarada pudo sentir como el amigo de Boruto se ubicaba entre sus posaderas, presionando las mallas lo máximo posible como para que sus glúteos rodearan la verga. Boruto se ayudó con sus manos pues aunque los glúteos de Sarada eran grandes y esponjosos para su cuerpo, aun no podía rodear el volumen de su pene.
Suspiró ruidoso y exasperado, si tan sólo Sarada le permitiera arrancarle sus prendas ya sería más fácil, pero aún estaba ese recordatorio efímero molestado en alguna parte de su mente, por lo que debía mantener sus prendas intactas si no quieren meterse en problemas… Aunque aún no sabría decir con certeza de que trataba… pero al parecer era algo importante… Lo pensara con calma una vez termine de explorar a Sarada.
El incansable genin aplicó fuerza sobre el costado de cada glúteo de su compañera usando los pulgares, ejerciendo presión sobre su polla, eventualmente comenzó a mover sus caderas atrás y adelante manteniendo su polla elevaba, paralela a las nalgas de Sarada.
La lubricación hizo lo suyo, la exquisita textura de los glúteos de Sarada combinada con la fina tela de las mallas hacían de este ass-job una experiencia sumamente placentera para Boruto, aunque estaba estropeando completamente las mallas de Sarada con presión y humedad…
En esta postura, Sarada no podía sentir nada más que el asombroso pulso que tenía la verga de Boruto comprimida por su trasero así como también podía sentir como la cabeza de la bestia salía de sus glúteos y volvía a entrar rosando las paredes de su interior.
Ella acompañaba el vaivén con suaves gemidos con la idea de incentivar más su novio cuando repentinamente sintió la necesidad de besarlo, por lo que trató de mantener su trasero en la misma posición para que Boruto siguiera dándole, mientras curvaba su espalda hacia arriba para alcanzar su rostro.
Boruro se encontró con su suplicante mirada y no lo pensó dos veces, liberó0 brevemente su polla y asaltó los labios de Sarada con los suyos para fundir el beso.
Estaban en eso cuando el instinto de Boruto tomó el mando de sus articulaciones con el objetivo de apoderarse nuevamente del ansiado trasero de la genin.
Esta vez Sarada sintió como la verga pasaba por debajo de su intimidad, igual que la última vez sólo que ahora desde atrás- y esta vez Sarada fue víctima de un cruel y frustrante trato hacia su coño, ya que el respingado pene de Boruto emprendió múltiples carreras de ida y vuelta trazando continuamente su clítoris.
Boruto escuchaba gemir a Sarada mas fuerte y la privilegiada posición de su amigo era increíble, pero quería más… "S-sarada… vuelve a juntar las piernas por favor" dijo medio exasperado, deteniendo el beso, no así las embestidas.
Una Sarda algo embriagada accedió a la solicitud de su compañero haciendo juntar sus rodillas (y en conciencia sus muslos también).
"¿Así?..." dijo entre tenues jadeos mientras Boruto respondía "¡Sí! Justo así!" en medio de fuerte acometidas.
No tenían paz; los glúteos de Sarada no tenían paz. Sus nalgas rogaban piedad en vano, ya que debajo de esa exótica y única prenda, la piel se ponía rosa por cada azote que le daba Boruto con sus caderas, hasta el sonido que emitía se escuchaba crudo para oídos vírgenes, era como escuchar una repercusión de ventosas separándose de otras ventosas un sinfín de veces!
En su defensa, Boruto no podía detenerse así porque si, la cadera de su novia, siendo sutilmente más grande que la de él, encajaba perfectamente sobre su pelvis, es como si hubiera estados destinados a permanecer pegados como perros después de aparearse.
Increíblemente, llegó un momento que nadie esperaba. Boruto se cansó, por lo que se dio un tiempo para respirar, pero eran de esos respiros que te permites dar para seguir trotando kilómetros y kilómetros. Boruto sabe que si puede jactarse de algo es de su resistencia, jamás había tenido relaciones, pero cuando se masturba puede llegar hacer tres series al hilo sin ningún problema, sólo necesitaba breves respiros, nada más que eso. Por lo que a Sarada le esperaba una maratón bastante larga, más aun pues Boruto ni siquiera se ha corrido.
Estaba recuperando rápidamente el aliento cuando se percató de lo aparentemente 'exhausta' que estaba Sarada, por lo que se compadeció un poco de ella y se permitió darle un tiempo para que recuperara el aliento y se pusiera al día con él. Mientras el disfrutaría un poco de la inolvidable vista…
"Seeehhhh… esto es un culo" se vanagloriaba como si fuera legítimamente su posesión más preciada, manoseándola descaradamente, dándole un pequeño manotazo en la nalga derecha, para volver a seguir manoseándola.
El rubio suspiró en dicha, "esto es el cielo" se dijo sin apartar la vista de el culo. Hasta que se percató de algo más. Un algo que empezó siendo otro detalle que no merecía la pena tomar demasiado en cuenta, pero si estudiar. Un algo que terminó palideciendo el rostro del hijo del Hokage.
Levantó las nalgas de Sarada haciendo uso de sus dos manos para vislumbrar mejor su pene, lo sacó de sus comodidades un poco más para notarlo a detalle y poco a poco empezó a corroborar sus temores…
Sin perder tiempo, envolvió a Sarada por encima de sus hombros abordándola con su brazo izquierdo y la tiró hacia él, hasta estar al lado de su cabeza.
"O-oye…" alegó Sarada de manera suave y sin convicción. Posteriormente, Boruto empujó la verga por debajo de ella como lo estaba haciendo hasta hacerla sobresalir lo máximo posible, de esta forma lograría verla sin problemas desde el hombro de su novia
"¿Qué haces Boruto? estas siendo demasiado bruto otra vez…" dijo media adormecida como si estuviera bajo los efectos de una droga o algo así. Aunque apenas vio el rostro de su novio a su lado, comenzó a besar varios puntos de su mejilla, luego su cuello…
Mientras Boruto seguía consternado, tanto como para no responder a los encantos de su novia. Su pene… Su pene era demasiado grande para Sarada!
Claro, el ignoraba que ella ya había tenido relaciones con él y el mismo pene… Ignorando este hecho, Boruto se preocupó de las dimensiones que se estaban poniendo en juego hoy y ahora.
Bajó su mano izquierda a la altura de su verga, midió su anchura usando sus dedos extendidos. Eran casi cuatros… sacando el pulgar, eran casi 4 dedos!
La misma mano, apodada 'discreción', se dio vuelta y se ubicó rápidamente debajo del coño de Sarada "O-oye!", situando sus dedos sobre su húmeda vulva, midió de la misma forma inocente e ilusa el largo de sus pliegues, es decir, la entrada de su coño.
Sus conclusiones fueron dramáticas…
Siendo que la vagina de una mujer adulta y experimentada puede expandirse de maneras exorbitantes con una buena lubricación (Él había visto suficientes videos como para corroborar esta información, los suficientes…), no pasa lo mismo con las vírgenes. Ha tenido la mala suerte de encontrarse con videos de mujeres mayores siendo desvirgadas por una polla incluso más grande que la de él, y si… no es algo que alguien como él quiera provocar. En ese entonces su morbo había sacado lo mejor de él… "Por Kami, pobre chica" dijo lamentandoce ante el recuerdo de ese video.
El caso es que, esa seguía siendo una mujer mayor, con un coño supuestamente más desarrollado que el de su Sarada; un coño con la resistencia que puede brindar la madures corporal.
Boruto miró algo impotente la unión de cercanía que tenía su verga con el lindo coño de su novia... Sarada tenía un trasero increíble, que fácilmente podría hacerle competencia a alguna de sus actrices porno en la actualidad, y su vagina debe ser hermosa, deliciosa sin duda alguna, irresistible al paladar!… pero era pequeña- (Boruto cerró los ojos para resistir las ganas de llorar y liberar esas lágrimas de hombre) –su vagina era demasiado pequeña para el inverosímil espesor de su estúpida polla.
Prensó sus dientes mostrando lo enfadado que estaba. Obviamente solo había alguien a quien culpar en este tipo de situación… Como siempre…
Su padre.
"Te maldigo por haberme dotado con esta monstruosidad viejo, me escuchas?! TE MALDIGO!" y aunque no estaba hablando sus pensamientos cobraron una furia que trascendía todo tipo de comprensión y realidad. Esos pensamientos se materializaron en un mensaje con un único destino...
Mientras tanto, en la oficina del Séptimo, debajo de su escritorio…
Hinata acariciaba la corona de un imponente glande plácidamente con sus labios en espera de la quinta corrida del día. Una vez que la efectiva estimulación fue suficiente, logró sentir los intimidantes espasmos de la polla la cual anunciaba una gran eyaculación.
Mentalmente preparada para la inundación, mamó y tragó a duras penas la basta corrida de su querido esposo, igual de espesa y repleta que las últimas cuatro cargas.
Con su sonrisa opacando su agotado suspiro, siguió acariciando la polla de casi 12 pulgadas mientras contemplaba algunas opciones en su cabeza "Creo que tendré que contratar a más personal" comentó dulcemente mientras mimaba la verga de su amado.
Deslizando su vista hacia arriba dio con su esposo el cual había dejado de escribir "¿ocurre algo querido?"
"Creo que nuestro hijo…" mencionó llamando la atención de su esposa quien ya estaba limpiando los residuos de semen de la uretra lamiéndolos.
"…está pensando en su querido padre" dijo con una sonrisa confiada y satisfecha
Su esposa le brindo una sonrisa genuina tras otra profunda lamida a la uretra "Me alegra saber que últimamente se están llevando mejor" aportó con su voz siempre maternal
"¿Cierto?" respondió mostrando una enorme sonrisa típica de él…
Devuelta con Sarada y Boruto…
"No te deseo mal viejo, pero ojalá te sientes sobre tu verga" Dijo mentalmente el genin quien aún seguía maldiciendo los contras de su linaje, cuando repentinamente sintió que las caderas de Sarada recobraban vida
"Hey Boruto" lo llamó meneando sus caderas a la vez que agarraba por primera vez los glúteos de su novio.
"¿Por qué me haces esperar?... Idiota" susurró apoyado amorosamente su cabeza sobre la suya, mientras seguía con sus seductores movimientos de cadera que mantenían la verga de Boruto llena de vigor.
Boruto sabía que tenía que actuar, pero no quiere convertirse en el tipo de ese video, y mucho menos quiere que Sarada pase a ser esa chica quien fue desvirgada de una manera inhumana.
Pero no quería que las cosas terminaran de esta forma tan anticlimática. Boruto quería que tanto el como Sarada se llevara una decente primera vez, mejor aún si Sarada sale de aquí sonriendo, seria toda una proeza para el… "y si no sale caminando también, cierto?" escuchó el rubio proviniendo de cierta parte de su mente.
"Demonios… ni siquiera mi sentido común toma esto demasiado en serio" pensó con pesadumbre.
Volvió a ver a Sarada, sumamente animada y aparentemente dispuesta a lo que el destino les depare. El apretó el puño con decisión, él no se rendirá, no si Sarada esta de acuerdo con esto…
Como dice el dicho, 'Con paciencia y salivita el elefante se cogió a la hormiga'
El rubio se azotó el rostro con la palma y suspiró ruidosamente "Maldición… sólo esperó que esto termine bien" se dijo internamente mientras una Sarada reanimada seguía dándole afecto al glande con la palma de su mano…
Por ahora sólo me limitare a decir que extendí esta parte del fic, ya que quiero hacer un pequeño cambio de planes, el cual explicare mejor en un texto anexo a la historia, posiblemente lo publique mañana o pasado…
Muchas gracias por leer, por sus reviews y por sus p.m.. Nos estaremos leyendo pronto.
