Capítulo 8
"¡ESPERA!" el rubio exclamó en plena zona de riesgo, cuando los labios inferiores de Sarada ya estaban besando la punta de su verga.
"Espera, espera" repitió llamando a la calma; recobrando el aliento y confundiendo a Sarada en el proceso. Habían tenido toda una sesión de juegos previos y el rubio aun no estaba preparado?! "-calma, a-aguarda un segundo"
"Pero quiero meterla" rogó la Uchiha en un erótico puchero.
"Yo también" reconoció Boruto perdiendo el aliento tras ver a su novia tan esmerada.
"Entonces?..." Inquirió Sarada usando su intimidad para acariciar la hombría de Boruto
El rubio tragó saliva, deslizó la mirada hacia la unión carnal contemplando como Sarada manejaba la polla para que esta hiciera una abertura entre sus pliegues vaginales.
Entonces, justo en medio del inicio de la inserción; cuando el glande aguardaba entre la entrada del templo de Sarada, Boruto volvió a interrumpir la escena…
"Aguarda!, despacio- hazlo despacio!" indicó llamando la atención de una impaciente Sarada quien le dirigió una desconcertada mirada.
"Si vas demasiado rápido no podré controlarme, estoy en mi limite" advirtió ante la confusión de su pareja
"¿dices… que te vas a correr?" evaluó ella
"…" El Uzumaki guardó silencio y asintió tímidamente en un pequeño gesto de vergüenza.
Una pequeña sonrisa depredadora apareció en el rostro de la Uchiha. Recordó los minutos previos antes del inicio de la misión, su visita a la clínica más cercana causó que la poseedora del Sharingan se enterarse de un detalle bastante revelador…
En su efímera travesía pre-misión, la Uchiha; transformada en otra niña de su edad, fue atendida por una farmaceuta joven, quien le sonrió de primeras apenas recibió una receta supuestamente prescrita por la mismísima Uchiha Sakura.
La farmaceuta le pidió respetuosamente a Sarada que la siguiera hasta las entrañas de la farmacia, atravesando pasillos repletos hasta arriba de remedios y similares. El sentimiento de lo desconocido y el prolongado silencio causaron que Sarada agudizara sus sentidos, pero aun frente a la incertidumbre ella prefirió obedecer antes de preguntar. Si así podía obtener lo que quería…
Llegaron a una sala pequeña, equipada con una mesa, un par de muebles, estantes y una cafetera. Iluminada únicamente por una ventana, la joven farmaceuta condujo a Sarada hasta a una silla y la invitó a sentarse mientras sacaba una pequeña pizarra acrílica que acumulaba polvo acostada de lado sobre uno de los muebles.
"Veras" le dijo repentinamente mientras buscaba un plumón en los estantes colgantes, "Antiguamente era bastante común toparse con casos de violaciones a genin femeninos" comentario que atrapó a Sarada con la guardia baja, sorprendida con la vista bien abierta miró a la profesional que colocaba la pizarra y el plumón sobre la mesa.
"Es la verdad" habló dejando escapar un suspiro a secas, "si bien la tasa de violaciones decreció con el tiempo, hubo un momento en que las cifras de las víctimas eran bastante alarmantes, sobre todo en los tiempos de guerra posteriores a la fundación de la aldea." Explicó borrando un antiguo itinerario de la pizarra
"Por ello, un grupo selecto de científicos en conjunto con ninjas médicos y especialistas en Fūinjutsu se dispusieron a crear un sello que protegiera a la féminas que salieran de Konoha en misión." Entonces la inocente Uchiha comenzó hacer la conexión
"El método se fue perfeccionando y se globalizó. Y si bien las violaciones no disminuyeron por este motivo, logramos evitar embarazos no deseados el cual era uno de los objetivos principales del programa… Pon atención aquí niña" Luego procedió a marcar un punto en el pizarrón.
"Esta es la forma del sello, se oculta en la parte media de tu espalda, sobre tu cadera, muy difícil de encontrar a menos que tu cuerpo sea lo suficientemente flexible." Sarada inconscientemente llevó su mano atrás de su espalda "Funciona como el sello de una invocación, necesita sangre para activarse; sangre que proviene del himen una vez este se rompe"
"-Al estar conectado a tu red de chakra, el sello se activa y emplea un poco de chakra del usuario para cubrir el organismo celular más grande que encuentre, en este caso, los óvulos." Explicó dibujando un círculo alrededor del punto que hizo
"Este sistema de defensa quema cualquier parasito u otro organismo que quiera invadir al óvulo, y esta protección dura 3 días una vez es activada." Dijo mientras seguía dibujando tiras zigzagueantes en dirección al círculo, Sarada dedujo que con esto se refería a los espermas.
"Ninguna genin esta extensa de este sello, una vez que los padres se enteran de que su hija abrió los puntos de chakra inmediatamente proceden a colocarle el sello, es fácil y compacto, generalmente lo hacen cuando se bañan y tratan de aplicar algún tónico sobre tu espalda o algo así"
"…Pero, ¿por qué no me lo dijeron?"
"No suelen hacerlo" respondió la joven a la ligera con una sonrisa condescendiente, "me imagino que le es difícil explicar el uso de este sello, digo, ya de por si debe ser preocupante estar pensando que tu hija podría resultar abusada sexualmente en una misión, por lo que prefieren mantenerte a salvo tanto corporal como mentalmente." Respondió ofreciendo una animada y gentil sonrisa
"Quiero que entiendas que tus padres hicieron esto por tu bien, además desde hace más de medio siglo la ley lo exige" se puso de pie dejando la pizarra en su lugar y volteó a ver a la Uchiha, colocó sus brazos en sus caderas esbozando una sonrisa y preguntó, "Teniendo en mente todo esto, ¿aun necesitas las pastillas?"
Hasta este segundo se sigue preguntando si era una pregunta con doble sentido, pero ante las ansias por sentirse más segura optó por arriesgarse y ofrecer su receta como una real.
Ahora cuenta con doble protección, eso significa que no hay necesidad de retenerse.
"-Recuerda, despacio" habló Boruto sin quitar de la vista su verga, Sarada lo miraba despreocupada y aguerrida.
'despacio…', no disponían del tiempo para darse el lujo de ir 'despacio', Boruto tenía que darse cuenta de cuan comprometedora era en realidad la situación y que iban en contra del tiempo. Pero ella no tenía intenciones de explicárselo…
"Lo haré lo más lento posible" mencionó suavemente, ocultando su sonrisa detrás de una estoica mirada.
Ella procuró comenzar con una entrada fiel a su palabra, lenta e impecable, pero justo cuando sus caderas no podían seguir más suspendidas, la Uchiha sonrió y dejó caer todo el peso de su ser encima de la envergadura del Uzumaki-
La polla se clavó de golpe justo en el cérvix, expandiendo la pequeña abertura no más grande que el agujero de un oído, hasta dejarlo del tamaño de un humilde glande.
En un movimiento que duro un par de segundos, la ventana que seguía abriéndose tomando la forma del falo, estrangulaba a este último como si quisiera asesinarlo por asfixia, fue en ese proceso donde Sarada torció su sonrisa y sus orbitas oculares se elevaron hacia al cielo debido a que aparentemente la súbita intromisión fue demasiada para ella.
Antes que pudiera ponerse sobre sus pies para amortiguar su peso y dar marcha atrás la verga de Boruto ya se habría paso por todo el cuello uterino hasta que este se abrió y la glande de la pija logró engancharse a un útero en estricto rigor; virgen.
El proceso duro un total de cinco segundos, dos de ellos se ocuparon para la inserción, los otros tres fueron para culminarla, culminarla de cualquier manera posible ya que la sensación que ambos experimentaron llegó a tal extremo que prácticamente los hizo acabar.
De hecho, regresando en esos cinco segundos, al ver a Sarada caerle encima, y el sentir como toda la envergadura de su intimidad era apretada en un lapso tan corto fue demasiado para el Uzumaki. Un quejido algo asustado se escapó de sus labios y fue entonces cuando el frágil hilo de concentración se cortó y la polla de Boruto comenzó a correrse por cuenta propia directamente en el útero de la Uchiha.
Aun incrédulo, el apretó los dientes ante la osadía de su novia. Un cuidado indispensable se requirió para dar lugar a este momento; un buen inicio, y ella le llega y le cae encima como si sus esfuerzos no hubieran hecho la diferencia. Cuan perra en celo desmereciendo todos los preparativos que hizo, obviamente no se lo dijo, pero por el calor del momento así lo pensó. Un sentimiento de ira irracional se apodero de él y decidió no dejar pasar la exquisita e irresistible sensación a la que se estaba sometiendo. Sentir como su pene era apretado con tanta suavidad y firmeza; el tibio calor interno mezclado con fluidos sumado al echo que la cavidad dio abasto para toda su polla, definitivamente era lo que necesitaba para drenar toda esa frustración acumulada
Antes que se diera cuenta él ya estaba gruñendo en voz alta el nombre de la Uchiha mientras le aplicaba una y otra intensa estocada hasta drenar cada gota de esperma bombeado directamente de sus rígidos testículos.
Aun teniendo en mente un mal presagio mientras la repletaba, un presentimiento que lo tomaba suavemente del hombro para susurrarle al oído 'calma'. Desafortunadamente, resultó siendo un detonador que lo hizo aun más reacio a escuchar a la razón, simplemente quería vaciar sus bolas hasta estar satisfecho, talvez para encubrir el hecho del peligro al que se estaban exponiendo al hacerlo sin protección. A quien le importa… Ahora no quería escuchar a nadie, sólo disfrutar a plenitud.
Sacudió ese presentimiento de su hombro con molestia y decidió que cambiar de posición lo ayudaría a concentrarse mejor y a drenar esas preocupaciones de forma más placentera.
Inclinándose bruscamente hacia delante agarró de los talones a una Sarada quien únicamente podía emitir gemidos bastante cortos por falta de aire, causa de los multiorgasmos. La balanceó hacia atrás hasta hacerla caer sobre el piso. No fue un empujón grave, pero tampoco fue nada sutil.
Moviendo las caderas con dificultad; su pelvis colisionaba paulatinamente con el curvilíneo trasero del cual estaba perdidamente obsesionado. Choques que empezaban sacando toda su hombría palpitante de la vagina de su novia, hasta volverla a meter de lleno y sentir una funda de placer cubriendo cada milímetro de cada punto sensitivo de toda la extensión de su polla, hasta hacerla topar con la pared elástica del útero en un beso bastante húmedo lleno de secreciones.
"Esto está mal" gruñó Boruto con una mezcla de consternación y placer mientras se deleitaba viendo como la metía toda, haciendo que el cuerpo de Sarada se curvee con cada golpe a su útero.
"Esto definitivamente está mal" volvió a meterla sintiendo la firmeza de sus apretados glúteos empujando contra las suaves y adoloridas nalgas de Sarada.
-Y volvió a sacarla, esta vez de un todo (tardó unos segundos en hacerlo), para ponerla frente a la entrada de la intimidad de Sarada y así satisfacer su morbosa curiosidad al ver que de ambos orificios brotaba continuamente semen marca Uzumaki, el cual se aglomeró en la cabeza de su verga.
"Demonios" Se dijo al notar la capacidad de cada cartucho que se estaba corriendo, y se sentía genial, sus muslos se estaban entumeciendo producto de las potentes contracciones provenientes de su musculo PC al bombear líquido a través del falo.
"Esto está mal Sarada" repitió a dientes cerrados por la angustiosa y deliciosa sensación de la corrida mientras volvía a empalar a Sarada por su vagina, esta soltó un gemido agobiante poniendo sus manos sobre la pelvis del rubio en un vano intento de alejarlo.
Él se aferró a una sola de las tiernas piernas de su novia y dio sus últimos profundos empujones haciendo que del estanque que Sarada mantenía en su interior se filtrara semen y saliera disparado de la entrada de su intimidad hacia el piso, eclipsando así la copula.
"Ah… ah... ah…" mientras el rubio recuperaba el aliento, dejaba caer la pierna de su novia encima de la otra, y contemplaba. Contemplaba con consternación y amargura la ruina de su vida; reflejada en un blanco y espeso charco de semen que surgía de la intimidad de la Uchiha, de la que brotaba pequeñas cantidades de semen que recorría toda la curvatura de una de sus nalgas para acumularse en el piso.
Su polla se le volvió a parar; erecta, tiesa y dura como Kami manda.
El bajó su mirada para ver su falo con decepción, el cual permanecía erecto al tener esa imagen tan erótica de una Sarada inconsciente e impregnada de semen.
Hablando de semen, aun sentía que tenía un par de gotas acumuladas en la punta...
Tomó su pene con fuerza y se lo fue jalando lenta y firmemente hacia arriba, de manera que los residuos que se quedaron atrás salieran desprendidos de la punta, dejándolos salir encima de los glúteos de su desfallecida novia.
Tan crudo como sonaba, el veía esto con una amargura total. El mundo se le vino encima. Él siempre pensó que las probabilidades eran mínimas, pues conseguir novia no era prioridad, y sin novia al alcance su libido pendía de meros agujeros caseros que a lo más podían ensuciarse en medio de su autosatisfacción, o causar un verdadero bochorno si son descubiertos por alguien más, no había más peligro que ese, no había consecuencias determinantes. Pero esto…
"¡AGH!" gruñó con impotencia, refregándose la cara con sus manos, "¡Como pudo pasar esto!?" y las respuestas llegaron a su mente en forma de frases casuales como "Dejarse llevar por el placer" las cuales ahora Borato podía entender a la perfección
"¡¿Que vamos a hacer Sarada?!" Ya podía imaginarse a Sarada con un retoño en sus brazos, y esa imagen acarreó un sin número de problemas y todo lo que implica tener un hijo. Dios, ahora se arrepiente de haberse reído con ironía de su dulce madre cuando ella le decía que fuera cuidadoso con las chicas. Maldición, lo último en lo que quiere convertirse es en un mal padre como alguna vez consideró al suyo.
"¿¡QUE VAMOS HACER?!" gritó perdiendo la compostura.
"¡Cállate Boruto!" -y Boruto volvió en sí, miró a la que hasta unos segundos se encontraba supuestamente inconsciente. Ella gemía suavemente y suspiraba de manera aletargada mientras se ayudaba estirando sus brazos para inclinarse hacia arriba.
"Ah…ah… Harás que nos atrapen si sigues gritando así" -la miró sin habla en tanto ella trataba de ponerse de pie sin éxito. Suspiró "Ah… no siento mis piernas"
"Sarada" la llamó manteniendo una vista ecuánime sobre ella "¿Entiendes que acabamos de hacer?"
"¡Entiendo! que acabamos de hacer" enfatizó ella con molestia "- Y tranquilízate, estoy protegida" agregó arreglándose sus lentes, mirando parcialmente sobre su hombro para dar con un Boruto ensimismado.
"¿Que?"
Ella volvió su vista hacia sus rodillas dobladas la cual se negaban a cooperar "Todos los genin femeninos deben salir de Konoha con un sello anticoncepción, si no me crees puedes revisar la parte baja de mi espalda, debería seguir ahí" dijo estirando cada parte de sus pies en un intento por recobrar la sensibilidad en ese lugar
"¿Es-es cierto!?"
"Claro que lo es!" respondió perdiendo gradualmente la paciencia, ya tenía suficiente con escucharlo hablar de una manera tan temerosa. ¿Qué? - Acaso no la quería? ¿Acaso no estaba dispuesto a enfrentar cualquier adversidad con ella? -y que hay con eso de "¿cómo pudo pasar esto?", de verdad él la cree capaz de saltar encima del primer objeto con forma de falo que vea sin pensarlo?, ¿En serio?! tan prejuicioso es?
Sarada gruñó para sus adentros en señal de descontento, como le gustaría decir que todo esto fue un desperdicio, si tan sólo no se hubiera corrido tanto… aún siente los fugaces espasmos…
Giró su cabeza para dar de nuevo con un Boruto ensimismado, en espera de una mejor confirmación que lo convenciera, Sarada suspiró "-uff… Mamá me lo dijo" confirmó con desdén
Entonces algo dentro de Boruto volvió a latir "¿Ha-hablas en serio?!"
"¡SI!... ¡Ahora ayúdame a levantarme! debemos concluir nuestro objetivo" le ordenó enfadada.
En su estado, Boruto aún no se percataba del real estado de animo de su iracunda novia, en ese momento sólo quería asegurarse de que sus palabras fueran realidad. Así que se acercó con algo de miedo detrás de ella y levantó su qipao para revelar su espalda, y precisamente allí estaba, un sello bastante básico, un circulo de color oscuro atrapado dentro de otro, justo encima de sus caderas.
Y con esa imagen la vida volvió a sonreírle a Boruto, y él; tan feliz que estaba, le devolvió amablemente el gesto con una sonrisa que amenazaba partirle la cara en dos.
"¿Feliz?!" recriminó la Uchiha con ironía llamando la atención del rubio atrás suyo "Ahora ayúdame" dijo estirando un brazo en su dirección.
Él lo agarró con mucho gusto, pero allí se quedó, reflexionando.
"Qué esperas, levántame" pero no pasó nada, tenía que aplicar un tono más enfadado? o más exigente?
"Boru-" entonces la agarró del otro brazo dejando su torso suspendido.
"Oye…" habló Boruto con un tono sombrío mientras sujetaba sus brazos desde atrás "Eso significa que puedo seguir?"
Esta vez le tocaba usar la cara de incredulidad a Sarada quien con mucha cautela volteó su cabeza para mirar por sobre su hombro a un Boruto quien no estaba haciendo contacto visual con ella, sino con su saturada intimidad, de hecho, estaba casi por concluir el contacto directo ya que acariciaba su vulva con la punta de su pene.
"Boruto… ¡No!" reprendió severamente como si lidiara con un perro desobediente, no obstante, puede que no estuviera alejada de la realidad, Boruto no parecía querer entrar en razón. "no podemos perder más tiempo, Konohamaru-sensei ya viene en camino y-… ¡¿me estas escuchando?!" él no estaba escuchando, él estaba metiendo su verga lentamente en ella.
"AH!, Para idiota… -no estoy de humor... Mmh~!... escúchame!… Ahhhhahhaa~…-TE DIGO QUE ME ESCU-AH!" y topó fondo formando una especie de onda carnosa en toda la superficie de los glúteos de Sarada
Ensartada de nuevo… esta vez los espasmos se apoderaron más rápido de ella neutralizando sus intentos por hacer lo correcto, al mismo tiempo, Boruto se concentraba en la deliciosa sensación de tener la polla cubierta con tanto afecto.
"N-no demorare, lo prometo" se las arreglo para decir tras comenzar a embestir a su novia
"Ii-ii-i-idio-ta~, no… sabes… lo que haces… AH~!" gimió tratando miserablemente de no dejarse vencer por las olas de placer que tanto la estremecían por cada estocada
"¡Claro que si…! te ayudo a levantarte!" dijo inclinando los grados de embestidas ligeramente hacia arriba con tal de enderezar poco a poco las entumecidas piernas de la Uchiha.
"-Mh~ Que pares!" esas fueron las últimas palabras coherentes de Sarada, lo demás fue puro placer, gemidos e ideas borrosas.
"Uuuuuhh Mierda! Sarada! ¡esto se siente asombroso!" Exclamó contemplando como el semen se le escurría de la vagina de su novia cada vez que le untaba toda su hombría.
"Incluso con toda esa cosa ahí se siente condenadamente apretado!" añadió prolongando el tiempo que deja que su verga disfrute del interior de Sarada, sacrificando rapidez y precisión a cambio de potencia y profundidad.
Amedrentándola, Boruto asía caminar a Sarada con cada arremetida hasta arrinconarla sobre la puerta de la oficina donde decidía repletarla con más de su esencia. Dejando atrás el micrófono con el cual sostenía una comunicación con su sensei.
"…¿Que hacen? Ahora ninguno de los dos contesta" comentó preocupado Konohamaru mirando su propio micrófono con desconcierto.
"Ya nos dieron la ubicación del objetivo sensei, ¿no deberíamos tomar nuevas posiciones?" suministró Mitsuki desde otra línea
Konohamaru contrajo su mirada, Mitsuki tenía razón, ya tenían lo que estaban buscando, no había razón para retrasar más esto, sólo esperaba que nada anduviera mal con Sarada y Boruto
A lo largo de un extenso pasillo, se lograban oír tenues jadeos de cansancio y satisfacción, provenientes de una muy importante puerta que resguarda la entrada hacia la oficina que controla el ojo en el cielo en el motel.
"Ah…Ah… Ah… Bien… terminaste?..."
"Si… creo que ya llené el estanque" *Nalgada*
"¡Ah!-…Bien… Genial -Ahora vamos… Necesitamos llegar al tercer piso"
La puerta se abrió lentamente revelando una Sarada con una agradable y complacida sonrisa, incluso ante su visible dificultad al caminar sonreía pacíficamente como si nada estuviera mal en el mundo. Y detrás, un solidario Boruto sosteniéndola de la cintura mientras caminaban como uno. Rozando el espacio entre sus nalgas con su verga; aun dura como si padeciera de una deficiencia anti-eréctil.
"Deja de frotar esa cosa contra mí, las personas podrían vernos" dijo Sarada sin convicción, su sonrisa convertía el caso más serio en un ligero asunto trivial, su sonrojado rostro y su voz teñida con un tono travieso únicamente animaban Boruto a seguir.
"Relájate, si ves a alguien hipnotízalo con tu Sharingan y asunto resuelto" explicó Boruto avanzando a paso lento junto a Sarada, tiñendo de blanco sus nalgas con el exceso de su corrida, cubriendo esas arruinadas mallas de esperma.
Boruto mantenía su vista pegada en el trasero de Sarada bastante manchado, percatándose de pequeños detalles que le resultaba entre divertido/obscenos hacerlos notar "¿Que se siente tener tu vagina descubierta?"
"¿Descubierta?, si esta hasta el borde cubierta con tu semen" declaró atrevidamente inclinando su culo para que la verga de Boruto sintiera todo el resultado de sus actos fregándole la polla.
Acto que sacudió con violencia cada hormona del chico "Oh Vamos!, déjame violarte una vez más" dijo haciendo un berrinche con sus caderas, rozando frenéticamente su verga contra el culo de la Uchiha
"No" respondió Sarada juguetonamente, aunque colocó sus dedos tapando su vulva. Ahora esa sonrisa que cernía la pelinegra parecía más una de burla.
"Vamos… Sabes que también quieres" susurró con molestia usando una voz ronca sobre su oído, su contrataque echa una súplica mezclada con algo de impaciencia pues sabe que ella podía entender su necesidad por volverla a meter
"…" esta vez sólo hubo silencio, pero después de unos segundos de caminata sin sentido, sus dedos que cubrían su coño se alejaron entre sí, creando un espacio más que prudente para convertirse en blanco de una gran polla.
Boruto se percató de esto y no lo pensó dos veces para zambullirse de nuevo en la acción, untando nuevamente su polla en todo ese recipiente de crema.
Moduló una 'U' con sus labios al sentir su verga envuelta en tibias y sofocantes paredes húmedas otra vez. Lo único que podía hacer Sarada era poner una boba sonrisa mientras todos sus muslos y sus glúteos se estremecían por el placer recibido.
Los gemidos se escuchaban justo detrás de una puerta. A pesar de ser molestos ya que era demasiado temprano como para excitarse, y en vista que en este tipo de locales podría contarse como un suceso del día a día, para un viejo depravado con experiencia; un cliente regular del local, la fuente del gemido se le hacía poco conocido, como si se tratara de…
Despertó repentinamente, y de un brinco se inclinó de su cama para ver la puerta de su habitación.
Entonces la puerta cedió, producto de la fuerza aplicada en el pestillo debido a una Sarada que buscaba frenéticamente esconderse de la vista de los demás mientras era follada por un airado Boruto quien no pretendía detenerse por estar siendo observado por unos pocos.
Sarada cayó casi de bruces al suelo sin despegarse de un enérgico Boruto, el estruendo provocado despertó a la sexy sirvienta; acompañante del viejo quien también se sobresaltó al presenciar el acto.
"¡Esto es una estafa!" reclamó el anciano a la sirvienta, "¡me dijeron que no comerciaban con lolis aquí!" se quejó apuntando al coito delante de su cama, precisamente a la joven Uchiha quien no dejaba de gemir.
"Yo también pensaba eso" comentó la sirvienta posando un dedo sobre su labio, cautivada por el pequeño culo del rubio el cual estaba siendo empleando para amasar las nalgas de la chica, y lo hacía con todo el vigor que caracteriza a un joven saludable lleno de energía, cada embestida definía mejor los rasgos de su bien fornido traserito, y hacia babear a la sirvienta.
Se preguntó si le gustaría una sesión gratis con ella en medio del almuerzo.
Aunque también cayó intrigada por la chica, no estaba usando su uniforme, ¿era día de cosplay?
"Oye cariño" llamó la sirvienta a la Uchiha que trataba de concentrarse mas en el placer para no pensar en el dolor de sus rodillas y codos que raspaban el piso por cada arremetida.
"Cariño!" llamó más fuerte pero igual de suave para no interrumpirla por si estaba alcanzando un potencial orgasmo. Esta vez la Uchiha se percató de su presencia e inconscientemente su Sharingan comenzó a funcionar, el objetivo: la sirvienta.
"Cariño, ¿tu llegaste ayer?" terminó su sentencia cuando se encontró con sus ojos, inmediatamente sus orbitas temblaron de forma leve y se paralizó.
El viejo se quedó cruzado de brazos esperando la respuesta del dialogo para meter la cuchara, pero nunca llegó, lo único que podía oír eran los constantes jadeos de la Uchiha y los gruñidos del mocoso dándose un festín con un coño joven.
El viejo se bufo, no tenía por qué esperar más, convencería a la niña para que fuera su acompañante el resto de la velada y luego iría a quejarse en recepción por ocultarle información esencial al cliente.
"Oye pequeña putita, deja a ese mocoso, yo fácilmente puedo pagarte el triple que el" persuadió ostentando su billetera abierta.
Sarada sentía la aproximación de otro punto culmine, cerraba y abría sus manos temblantes a medida que cada parte de su cuerpo se tensaba más y más. Boruto ya estaba llegando, y podía sentirlo pues las embestidas se volvieron más cortas y rápidas, Sarada rezaba para que acabara pronto antes que el placer acabara con ella también...
"Por qué te conformas con tan poca cosa" mencionó el viejo revelando con perversidad una polla lacia y negra de un respetable tamaño.
Lo que no tenía en cuenta el viejo es que la pija de Boruto le hacía fácilmente la competencia, pero hundida en los interiores de Sarada era difícil distinguirlo. Eso fue hasta después de unos segundos, cuando sorpresivamente para a el viejo, Sarada pegó un estruendoso grito ahogado-
"U-UHuHOOOOOOOOOHHH!" y alzó de múltiples espasmos su glorioso coño de escolar hacia el cielo.
Ella estaba acabando y Boruto también. Maldiciendo a dientes cerrados sacó su palpitante polla doblándola hacia arriba, rozando toda la parte superior del interior de Sarada hasta sacarla de un todo. Sarada gimió más fuerte en respuesta y todo su ser volvió a estremecerse hasta terminar en cuatro patas los más extendidas posibles por que así le exigían los múltiples espasmos que estaba sufriendo. Luego, un torrente de semen y fluidos salió despegado de su interior descinchando el pequeño bulto que se había formado en su vientre producto de la acumulación de esperma. Así, el cuerpo de Sarada al fin consiguió relajarse de un devastador orgasmo hasta caer inerte al piso con leves convulsiones.
En tanto Boruto terminaba de correrse bajo su propia mano, masturbándose y disparando cortas ráfagas de esperma sobre una Sarada seminconsciente hasta estar completamente vacío.
Y ahora, que había enfriado su mente, giró su cabeza para dar con el viejo que hasta hace un momento le había dicho putita a su novia "Decías algo vejestorio!?" amenazó contrayendo su mirada, sacudiéndose el exceso de esperma de la mano con un movimiento.
El anciano tragó saliva, bien, talvez había subestimado la calidad de sus genes, ese garrote era enorme para un crio de su edad, pero el sigue siendo un niño "¿crees que por tener pene un poco grande me voy a intimi-" y el viejo se paralizó por el efecto del Sharingan
Boruto lo vio enmarcando una ceja "Deja de perder tiempo con él… necesitamos movernos" Luego giró y vio con horror a una demacrada Sarada quien respiraba cansadamente por su boca, con energía apenas para hablar ya que aún seguía con la cabeza apoyada en el suelo, con manchones de semen hasta en el cabello.
Se precipitó a ella para sostenerla cuando sus palabras hicieron eco en su cabeza.
"¿Movernos? Porque? Cuál es la pri…" No alcanzó a terminar la pregunta a la ligera cuando ya le había caído toda la realización encima como un balde lleno de agua fría.
"Sarada! ¡La misión!"
Ella giró sus ojos "Si… la misión"
"Y-y-y-y que haremos?! tu estas…" paró preguntándose si sería seguro señalar si estado "tu estas…" y ella lo quedó mirando pacientemente, aun tratando de recuperar el aliento.
Bueno, no era realmente importante hacerle saber cómo estaba, de todas formas, no podía ir con Sarada en ese estado "Tengo una idea" informó el Uzumaki
Konohamaru asintió en afirmación a Mitsuki quien estaba en la otra esquina del pasillo justo delante de la puerta identificada con el numero '111'
"Boruto, Sarada, no sé si me escuchan, pero vamos a comenzar el asalto, ya estamos en la habitación 111"
El líder del grupo esperó unos segundos con la esperanza de recibir un tipo de confirmación, pero la comunicación con sus otros dos miembros se había perdido, tendría que completar la misión tal como estaban, luego se encargaría de encontrarlos.
Le dio la confirmación a Mitsuki y este comenzó una serie de sellos manuales…
La rubia se detuvo a media felación, sus sentidos apuntaron a la puerta de su habitación, giró bruscamente apartando su rostro del falo para advertir la presencia del intruso.
"Son ninjas" mencionó
"¿¡QUE?!" gritó el sujeto; objetivo de la misión "¿¡Es que no tienen nada mejor que hacer?!"
"Son bastantes persistentes~" dijo la pelirroja succionando un testículo hasta que se le logró escaparle destapándose de su boca ya que el sujeto se movió para atarse su bata y sacar una rarísima arma de su mueble. Se trataba de una de las pocas armas de fuego que comenzaron a manufacturarse en la clandestinidad de esa época, usaba el diseño convencional de una pistola cualquiera pero mucho más pequeña e inefectiva, no por eso menos dañina.
"Esta vez trataremos de eliminar a esa plaga, ¿cuántos son?" preguntó el sujeto con desdén mientras cargaba la pistola.
"Son dos, uno ya está enfrente de la puerta canalizando chakra, el otro está al final del pasillo, a la derecha" indicó la rubia poniéndose en postura de combate aun estando desnuda
"Encárguense del tipo del frente, yo me ocupare del otro, tengo pocas balas... Yoko, cúbreme" y la pelirroja hizo un par de sellos manuales para que la penumbra de la habitación cubriera por completo al sujeto.
"Aquí vienen" advirtió la rubia y la puerta salió despedida en su dirección.
La rubia se echó para atrás sobre la suavidad de las sabanas y encogió sus pies para amortiguar el peso de la puerta que le caía encima a una peligrosa velocidad, de esta forma con admirable elegancia la enviaría hacia atrás al estirar sus piernas esquivando el primer ataque. No obstante, una vez la rubia se estabilizó inmediatamente fue alcanzada por las manos del enigmático genin atrapando su garganta y la de la pelirroja, quien sonreía complacidamente cuan masoquista mientras realizaba más sellos manuales.
Repentinamente Mitsuki fue rodeada por la oscuridad de la habitación y atraído con violencia hasta el usuario del jutsu.
Mitsuki distinguía como se acercaba cada vez más a un par de ojos ámbares que brillaban con peligrosidad, debía ser el usuario del jutsu, pensó rápidamente en su otra mano la cual tenía atrapada a otro de los presumibles objetivos, no dudó en usarla como escudo encogiendo su brazo hasta tenerla de frente, así podría crear una pared humana contra la que controlaba las sombras.
Lo que no tenía en mente, era que se llevó al pecho a la más combativa de las dos. Una vez que ella fue acercada lo suficiente a Mitsuki le propinó un cabezazo que le obligó a soltarla del cuello, luego en pleno vuelo volvió a golpearlo en la cien logrando liberar a su compañera de su agarre. Esta última agarraría al albino en un firme abrazo.
"Hey~! ¡Es un infante!" anunció Yoko con entusiasmo dándole un buen ojo a la presa que atrapó.
Mitsuki recuperó sus sentidos rápidamente y contrajo levemente su rostro ante la cercanía con una potencial muerte.
"Buen intento muchacho" dijo la rubia acercándose a Mitsuki, sus grandes y vivaces pechos rebotaban alegremente en su andar "Ten, un premio de consolación por el esfuerzo" dijo ofreciendo sus voluptuosos bienes con las manos.
"Jeje, tú no te satisfaces nunca, he Suzu?" preguntó pícaramente Yoko
La rubia curvó una de sus cejas y miró a su compañera con escepticismo "¿Quieres que terminemos ya con él?"
"¡Olvídalo! Hoy follo si o si" respondió lujuriosamente la pelirroja manoseando sin escrúpulos la intimidad de Mitsuki.
Este por un momento fue desconcertado por tal acción, pero el sentido de supervivencia predominó en última instancia y siguió con su plan de zafarse de su agarre. Lamentablemente la rubia quien tenía una percepción bastante aguda notó sus intenciones
"Ey!" dijo la rubia tomando al peliblanco con firmeza de la mandíbula "Perdiste, asúmelo, tenemos derecho a disfrutar de nuestra victoria" y al saber que la rubia estaba al tanto de sus intenciones dedujo que seguirles el juego sería el mejor plan de acción a seguir por ahora.
"¿Tienes miedo? De seguro aun es virgen, no es lindo?" comentó Yoko
"Eso explicaría todo…" agregó Suzume y volvió levantar sus pechos con avidez alentando al chico a chuparlas "Tranquilo, no son venenosas" añadió
Para Mitsuki, este era el Jaque más curioso que le habían echo, decidió que acatar lo que sus raptores le ordenaban hacer sería lo más sensato, de esta forma haría tiempo o encontraría una mejor oportunidad para escapar.
Ahora bien, este era su primer acercamiento de este tipo, no había tenido experiencia tan cercana como esta al sexo femenino, y no pensaba que fuera realmente indispensable, pero tienen entendido que compañeros de su clase darían sus extremidades por estar en su posición, no? Algo bueno se tiene que sacar de esta experiencia…
Acercó su rostro y envolvió con sus labios la mama que le ofrecían.
"Buen chico, ahora succiona" solicitó Suzume soltando un suspiro de alivio cuando sintió los dientes de su presa apretar sus pezones.
"Así se hace pequeño, déjame darte una recompensa" dijo Yoko metiendo una de sus manos dentro de su ropa para apretar una tetilla del chico, la otra siguió manoseando descaradamente su entrepierna.
El pobre Mitsuki amplió sus ojos sorpresivamente y sin dejar de mamar miró a su raptora, dándose cuenta que no podía hacer nada más que permanecer a su merced.
Mientras, saliendo de las penumbras de la habilidad de la pelirroja, el objetivo de la misión se entretenía viendo la seriedad del ninja peliblanco custodiado por sus perras, también estaba a la espera de su líder. Siendo de Konoha, él sabe bien que estos genin no vienen solos, que deben poseer un líder al menos; un Jōnin, y pretendía gastar sus balas precisamente en ese pez gordo.
Asumiendo que la otra persona que detectó Suzume fuera el Jōnin, debe estar acercándose sigilosamente a la entrada de su habitación.
Konohamaru se precipitaba con un Rasengan al ver como Mitsuki era succionado por una especia de chakra negro.
A dos metros de la habitación, salió un sujeto con un arma que el Sarutobi no logró identificar a primera vista, pero al ver al sujeto con una sonrisa confiada y apuntándole le hizo reconsiderar sus opciones.
El Rasengan dio con la puerta que le antecedía a la habitación 111, Konohamaru logró salir con solo un rasguño en su hombro provocado por una bala que apuntaba a su corazón.
Boruto miraba el techo de los camarines de las sirvientas debido al sonido del disparo que provenía de los pisos superiores "¿Empezaron?" y luego su rostro se contrajo en una mueca de satisfacción.
Sarada arrodillada se encargaba cuidadosamente de limpiar cada fluido de la verga de Boruto con su boca.
Aplicó fuerza a la succión, retrocediendo para sacarse la polla de la boca "En efecto, puede que ya hayan comenzado con el asalto" dijo masturbando la pija de su novio con su mano "debes apresurarte Boruto"
"¿Estarás bien?" preguntó mirándola
"Si, no tengo más alternativa, de todas formas tenía que cambiarme de ropa… y recobrar la sensibilidad en mis pies…" dijo mirándolo con una sonrisa irónica, "Con una ducha bastara, fue buena idea traerme aquí"
"Tenía todo planeado desde un principio" contestó soberbiamente tratando de no sudar.
La lengua de Sarada daba una última pasada al glande del chico sacándole la última gota de esperma que se asomaba fatigosamente por la uretra. Su polla ahora estaba limpia y media flácida, podía doblarse y con un poco de esfuerzo cabria en los pantalones del rubio.
"Bien, gracias Sarada, eso fue refrescante. Ahora tengo que partir" Le dijo mirándola a los ojos. El azul claro se encontró con el rojo sangre del Sharingan, y los Tomoe de este último empezaron a girar.
Boruto estaba por preguntarle a Sarada que significado tenia eso, había recordado la extraña metamorfosis que había sufrido el Sharingan de su novia, y estaba por mencionárselo, pero esta lo interrumpió recordándole que las responsabilidades están primero.
"Te lo encargo Boruto" dijo Sarada dándole un piquito a la polla. "Confió en ti"
En el tercer piso la cosa estaba que arde. Konohamaru improvisaba un vendaje sobre su brazo ya que la herida aparentemente superficial no dejaba de sangrar.
Por otro lado, teníamos al fugitivo que se desplazaba lentamente hacia la otra habitación con arma en mano para sorprender al Jōnin.
Y por último teníamos a Mitsuki, que comenzaba a sentirse más extraño de lo habitual. Las mujeres que lo apresaron habían estado jugando con él por un tiempo, la pelirroja lo besaba enseñándole esgrima con la lengua mientras que la otra mordisqueaba las tetillas del albino y lamia todo su cuerpo bajando cada vez más hasta tener que incurse para hacerlo.
En este punto Mitsuki ya no sabía que pensar de sus captores, comenzó creyendo que esta era una medida de humillación antes de la muerte, aun así el aguantó.
A pesar de estar compartiendo el beso con la pelirroja, nunca dejó de mirar a la rubia ya que no podía prever su siguiente movimiento.
Ella metió la mano en el pantalón en busca del carnoso miembro hasta que topó con él.
"Llegó la hora" dijo la rubia lamiéndose sus labios, esta hubiera sido una perfecta oportunidad para atacar ya que ambas estaban demasiadas concentradas en su trabajo, pero así mismo estaba el pobre Mitsuki, absorto con las practicas a las cuales se estaba sometiendo.
Sin embargo, no era el caso con Boruto, quien subía a toda velocidad por la escalera más cercana. La rubia perdió noción de todo su alrededor, y nunca logró percatarse de una tercera amenaza.
No obstante, la escalera estaba convenientemente cerca de la habitación como para advertir a cualquiera del ruido al subir cada peldaño.
El objetivo, ya sea por miedo, inercia o mera casualidad, apuntó a la escalera donde justo hacia su presencia el Uzumaki con Rasengan en mano.
Lo único que necesitó hacer el sujeto para tirar del gatillo era mirar la bandana con el símbolo de Konoha en la frente del muchacho y verificar que era uno de ellos.
Boruto nunca había visto un arma con ese diseño, dedujo que era peligrosa pues el objetivo le estaba apuntando con ella.
No se atemorizó, vio salir fogueo del arma, y una bola de metal ardiendo se desprendió del pequeño cañón en cámara lenta. No se había dado cuenta hasta que comenzó a pensar en ello, el no suele ver su cabello agitándose de una forma tan lenta.
"¿Que mierda me pasa?" se preguntó tratando de concentrarse en el objetivo, "Cuando aprendí a usar Slow Motion?"
El rubio esquivó el primer disparo. El sujeto iba apuntando para dar el segundo intento, Boruto se adelantó y lanzó el Rasengan dándole un swing con efecto.
La esfera de chakra comprimida se deslizó resquebrajando toda la muralla, pasando por el techo, y curvándose de nuevo a la muralla como un espiral que dio con el rostro del objetivo. Un sifón de viento y energía se dispersó de forma violenta en su rostro dejándolo caer de bruces al suelo inconsciente.
Dos clones de Konohamaru apareciendo tras la dispersión del polvo "¿Boruto?" preguntaron al unísono para luego desaparecer en una nube, el Konohamaru real salió de la habitación contigua
"¿Por qué tardaste tanto? ¿Dónde estabas?" interrogó el líder del grupo enfadado
"Tratábamos de huir de la vigilancia" respondía Boruto a la defensiva, tratando de colocar su mejor sonrisa. "Pensábamos que ya tenían resuelto esto, ¿por qué se les complico?"
Su sensei suspiró en derrota y decidió poner a un lado todo su enfado. Ya tenían al objetivo, de nada le servía enojarse ahora "Pretendía acabarlo con clones de sombras, pero te me adelantaste… ¿y Sarada?" Solicitó viendo a Boruto entrar a la habitación
"¿Mitsuki?" Lo vio pronunciar, su sensei entró en pánico, se había olvidado por un momento del Mitsuki!
Hizo a un lado a Boruto para caber por la entrada y vio al genin semidesnudo con una pelirroja desnuda en sus brazos, ella parecía estar inconsciente, y Mitsuki parecía tener una herida en su brazo, nada fuera de lo común, salvo su consternada mirada hacia la nada.
"¿Mitsuki?" Su sensei se acercó con cautela hasta tenerlo al frente, al no recibir respuestas los sacudió sutilmente del hombro "¡Mitsuki!"
"Oh, sensei…" respondió de forma casual como si recién se hubiera percatado de su presencia "perdone sensei, una de ella se me escapó"
Konohamaru suspiró con alivio "Esta bien Mitsuki, tenemos nuestro objetivo principal…" dijo caminando hacia las mantas de la cama para apoderarse de una y depositarla sobre el cuerpo inconsciente de la pelirroja.
Solo entonces, Boruto pudo dejar de tasar el culo y los pechos descubiertos de la pelirroja.
"Nunca dejen al objetivo solo" se escuchó detrás de Konohamaru y Boruto, ambos voltearon para encontrarse a una exótica Sarada vestida de sirvienta.
La verga de Boruto tembló, él se hincó sutilmente para que un bulto no apareciera en su pantalón. Sarada le mando una mirada recriminándolo para que no fueran atrapados.
"¿Sarada?" dijo su sensei "¿Que te ocurrió?" pidió sorprendido por el atuendo de la Uchiha
"Tuve que dejar inconsciente a algunos guardias, y opusieron un poco de resistencia, es todo" ofreció con una sonrisa, la chica se apoyaba en la pared para caminar hacia ellos.
"Increíble, debieron ser bastante hábiles para dejarte así"
"Si… se podría decir que si…" respondió dejando escapar pequeñas risitas mientras se sonrojaba, luego se enfocó en el tipo inconsciente "Creo que solo nos resta poner bajo custodia al objetivo"
Todos asintieron, y se pusieron en marcha. Y así, después de una corta pero dura batalla, ninguno de los miembros del equipo Konohamaru se atrevió a iniciar una conversación. Exceptuando al mismo Konohamaru quien preguntaba debes en cuando ciertos detalles para llenar el registro que le pedirán una vez lleguen a las oficinas del Hokage.
Mitsuki seguía igual de consternado, tanto así que caminó largo tiempo por Konoha con el torso desnudo, así mismo, la nueva parejita estaba demasiado absorta con sus propios pensamientos como para hacérselo notar.
Ya no era cuestión de saber cómo enfrentar estos sentimientos sino de cómo deberían enfrentar a sus conocidos de ahora en adelante, ¿será prudente hacer la relación algo del conocimiento público?, o resultara más sano para todos seguir como una pareja anónima?
Boruto ya tenía una idea de cómo reaccionarían sus padres, no sería la gran cosa si notificara su nuevo estado social, de hecho, da por sentado que lo felicitarían. Pero… ¿qué hay con Sarada? ¿Qué hay con sus padres?! ¡¿Cómo reaccionara el tío Sasuke?!
Suspiró resignado, su corazonada dicta que al padre de Sarada no le agradara saber esto, era cosa de mirarla a ella, su pensativo rostro delataba su inseguridad al caminar, sólo al igual que el!
Boruto ya estaba desestimando la idea de hacer su relación pública.
-Aunque, ¿cuál era el pecado de compartir la calidez del otro a escondidas?, Boruto no encuentra nada de malo en eso. Volvió a mirar a una pensativa Sarada y a darle un buen vistazo a todo su cuerpo de pie a cabeza, ese traje de maid hacia un gran juego sobre ella.
Se quedó pegado viendo sus bellas piernas como si la respuesta estuviera allí.
Repentinamente una de las manos de Sarada tomó la punta de la falda y se la subió revelando un apetitoso juego muslos y glúteos-
Sorprendido y un poco avergonzado por ser atrapado por su novia, el subió inmediatamente su sonrojada mirada hacia ella.
Ella le sacó la lengua y guiñándole un ojo le brindó esa traviesa sonrisa que tanto le calienta a él. Boruto le devolvió una testaruda sonrisa y la miró con tenaz fervor.
No sabía con certeza como iba lidiar con los demás al momento de hacer publica la relación, pero una cosa es segura, si ella lo sigue provocando así, más temprano que nunca lo atraparan él, fallándola a ella como si no existiera un mañana…
Hola! No extendamos más esto, actualizare un anexo para dar detalles acerca de mi atraso, del fic y su sucesor. Por ahora, doy esta historia por concluida.
Gracias por leer;)
