Ryogana: Muchas gracias por el apoyo, me ayuda mucho
Carlos29: Lo mejor esta aun por llegar!.
Mar91: Espero seguir manteniendo el nivel, muchas gracias!
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Capítulo 8
Los días fueron pasando y el plan de Harry iba tomando forma. Ya había tanteado el terreno por lo que ya conocía bastantes de las variaciones de esta línea temporal respecto a la suya. Había llegado el momento de ir a Hogwarts y empezar a actuar. Lo primero que debía hacer allí era buscar a Kreacher en las cocinas, luego buscar la diadema de Rowena Ravenclaw en la sala de los menesteres y a partir de ahí mover los hilos, manejar a la gente como si fuesen títeres usando todo su conocimiento sobre el futuro para poder llegar a la victoria final lo más rápido posible.
Ese día Harry se despertó temprano como siempre para su sorpresa ya había muchas personas levantadas, incluso algunos miembros de la Orden habían venido. ¿Qué demonios pasaba?.
Poco le duró la intriga, Harry alzó la cabeza y vio una pancarta en la que ponía Feliz cumpleaños Neville.
Era el cumpleaños de Neville, lo había olvidado completamente. Lo único que deseaba Harry en ese momento era desaparecerse muy lejos y pasar este día lo más rápido posible.
Después de esperar hora y media a que el señorito Neville Longbottom se despertase apareció por la puerta, todos gritaron, lo abrazaron y lo felicitaron. Harry permaneció sentado en el sitio intentando ignorar la situación pero no pudo. La cara de Neville y como todos le hacían la pelota a ese niño mimado le recordó muchísimo a su primo Dudley cuando era niño.
Cuando llegó el momento de los regalos no fue a mejor, Neville le recordó aún más si cabe a Dudley. Miraba asqueado los regalos que él consideraba eran de poco valor. A Harry le hervía la sangre con sólo mirarlo así que decidió subir a su habitación pero cuando salía por la puerta Neville lo detuvo
Harry le miró y vió como Neville estaba sonriendo, se veía que era consciente de que todo esto hacía rabiar a Harry y eso le gustaba y no iba a dejar pasar la oportunidad
"Mira Harry, me han regalado un libro sobre magia avanzada para aurores" Dijo Neville pensando que eso molestaría a Harry.
"Que bien Neville, seguro que ahora tienes muchas posibilidades de cumplir con tu destino y ganar esta guerra" Dijo Harry de forma sincera pero con una sonrisita maliciosa que Neville no pudo notar.
Neville se quedó sin habla, no esperaba esa respuesta. Él pensaba que podría picar a Harry fácilmente. Esto no podía quedar así, provocar a Harry siempre había sido una de las cosas que más feliz le hacían y este verano parecía que era mucho más fácil sacarlo de sus casillas.
"¿Lo veis? tuvo suerte el otro día. Ahora está admitiendo cual es su sitio de verdad" Dijo Neville con suficiencia.
"Tienes razón Neville, si hubieses tenido ese libro en tus manos el otro día habrías tenido más posibilidades de vencerme. Al fin y al cabo me lo podrías haber tirado a la cabeza y haberme matado, seguro que era más probable a que un hechizo tuyo me tocase" Qué fácil había sido controlar a Neville. Le había hecho creer lo que no era para luego darle en toda la boca por partida doble. Ahora era Harry el que sonreía con suficiencia.
Neville miró hacía atrás esperando que alguien lo defendiera pero lo único que vió fue a gente aguantando la risa por el comentario de Harry.
Al ver que Neville era incapaz de pensar en algún tipo de contestación Harry se retiró hacia su habitación. Al fin y al cabo ya había cumplido ahí, ya le había dado su regalo de cumpleaños a Neville.
Harry esperaba que alguien viniese a regañarle por lo ocurrido con Neville pero parecía que estaban todos muy entretenidos haciéndole la pelota como siempre.
Mejor así, pensó Harry. No tenía muchas ganas de estar con nadie y además necesitaba prepararse porque mañana era su cumpleaños y necesitaba ser cuidadoso con sus acciones para no llamar demasiado la atención.
Al día siguiente Harry se levantó y bajó al comedor. Cuando entró vio casi lo mismo que vio en el cumpleaños de Neville solo que no se esperaba que la gente se despertase tan temprano como él y que no estaba más de media Orden del Fénix para celebrar su cumpleaños como había pasado con Neville. ¿Pero a quién le importaba eso?. Estaban los que tenían que estar, ni más ni menos. Los Weasley que vivían en la casa, Hermione, James, Lily, Sirius, Remus y Tonks.
Harry tuvo que aguantar la lagrimilla al ver a toda su familia allí. Era la primera vez en su vida que veía una escena como esta por lo que venir del futuro en esta ocasión no era una ventaja.
Todos le fueron abrazando y deseando feliz cumpleaños por turnos. Harry trató de mantener la compostura todo lo que pudo pero no era demasiado fácil.
Llegó el turno de los regalos, el primero fue Sirius que al grito de "¡el padrino primero!" se abrió camino entre todos para entregar su paquete en primera posición.
Simplemente con ver la forma del paquete Harry ya sabía lo que era. El corazón le palpitaba más que nunca, era una escoba, no había ninguna duda. ¿Sería su amada saeta de fuego?.
Abrió rápidamente el paquete y efectivamente, era una saeta de fuego. Definitivamente esta línea temporal era prácticamente idéntica a la suya.
"Muchas gracias Sirius, eres el mejor" Dijo Harry con verdadero entusiasmo abrazando a su padrino Sirius Black.
"Me ha dicho un pajarito que planeas entrar en el equipo de quidditch este año así que pensé que el mejor debía ir con lo mejor" Dijo Sirius con su típica sonrisa traviesa.
Los siguientes en dar un paso adelante fueron Lily y James, ambos con una sonrisa en su rostro.
"Muchas felicidades Harry" Le dijo su madre mientras le daba un beso en la mejilla.
Harry tardó un par de segundos en reaccionar y entonces se dispuso a abrir el regalo. No fue nada super especial, eran varias túnicas y algo de ropa pero a Harry se sintió en la gloria, era el primer regalo que recordaba por parte de sus padres.
"Esto no acaba aquí" Le dijo esta vez su padre.
"Este regalo a pasado de generación en generación entre los Potter y creo que ya es hora de que pase a la siguiente generación. Espero le des buen uso" Dijo James haciendo especial énfasis en sus últimas palabras.
Harry se podía hacer una idea de que regalo era. Lo abrió y efectivamente era su capa de invisibilidad. Una de las reliquias de la muerte. Se sentía mucho más seguro con ella en sus manos.
"¡Wow, una capa, muchas gracias!" Dijo Harry con un poco de ironía para que pareciese que no sabía que en realidad era algo más que una capa.
Luego vino el turno de Lupin y Tonks, el regalo no estuvo nada mal. Era un chivatoscopio como el que le había regalado Hermione en su línea temporal por su cumpleaños número diecisiete.
Cuando Harry pensaba que ya no tendría más regalos fue Ginny la que se le acercó con algo envuelto.
"Felices dieciséis Harry" Fue todo lo que Ginny le dijo mientras le entregaba el paquete.
La verdad es que Harry no se esperaba ningún regalo por parte de Ginny, los Weasley no eran famosos por su dinero y Ginny al ser estudiante todavía obviamente no tenía suficiente como para comprar nada.
Al abrirlo Harry pensó en lo estúpido que podía ser a veces. Si alguien que de verdad te quiere desea hacerte un regalo da igual que no pueda permitirse comprar uno, hará algo para poder darte un regalo con todo el cariño del mundo.
El regalo era el clásico jersey Weasley con una H en medio. Obviamente estaba tejido a mano.
"Lo hice yo, espero que te guste" Dijo Ginny sonriendo.
"Me encanta" Dijo con sinceridad Harry.
Tras unos segundos mirándose los cuales a Harry le parecieron siglos James les interrumpió.
"Harry, tenemos que hablar un momento a solas" Dijo.
La gente se retiró del salón y Harry supo que hasta ahí había llegado su fiesta de cumpleaños.
"Me dijiste que respetarías el camino de Dumbledore aunque tú pensases que había otro camino más correcto pero lo único que veo es como intentas humillar continuamente a Neville y en el callejón Diagon no hiciste nada por ayudarle" Dijo un James bastante serio.
Harry empezaba a no soportar como defendían todos a Neville, si ya le estaba cogiendo asco por como se comportaba el hecho de que su padre lo estuviera regañando de nuevo por culpa de Neville definitivamente no ayudaba en nada.
"No voy a tolerar sus faltas de respeto hacia nadie. Mi intención no es dañar la figura de El Elegido, mi intención es que aprenda a respetar a los demás o ¿acaso crees que actua bien?" Dijo Harry esperando con ansia la respuesta de James.
James suspiró "No Harry, todos sabemos que Neville a veces no actúa correctamente y falta al respeto a la gente con facilidad sobre todo a los que él considera más débiles" Hizo una pausa. "Pero como ya sabes Neville ha sufrido muchísimo, lo perdió todo con tan solo un año, creció sin familia, todo eso es muy duro y ahora debemos sumarle todo esto de que es El Elegido y que debe enfrentar a Quien tu sabes. Tienes que ser más respetuoso con él, no te imaginas todo lo que ha tenido que sufrir desde que era un niño, dale alguna alegría de vez en cuando" Terminó James.
¿Que no se lo imaginaba? claro que no se lo imaginaba, Harry sabía lo que era sufrir por perderlo todo mucho más de lo que Neville lo hacía, al fin y al cabo él se crió siendo maltratado y más adelante en su futuro lo perdió todo una vez más. En opinión de Harry la actitud de Neville no era justificable.
"Con darle alegrías te refieres a que siga dejándolo que atormente a Ginny para que nunca pueda integrarse en el mundo mágico? que siga dejando que me atormente a mi? No, me niego, no se lo voy a permitir nunca" Finalizó Harry con rotundidad.
"No te pido que beses el suelo cuando él os falta al respeto. Simplemente no le hechices ni le faltes el respeto de vuelta a él. Se un poco más listo e intenta hacer como si no existiera" Dijo James de forma cansada.
"No lo voy ha hacer, no le voy a dar trato especial. Si se merece que le hechice lo haré igual que haría con cualquier otro. Eso es justicia e igualdad, cosa que parece en la Orden no hay". Dijo algo furioso Harry.
"Si no vas a respetar el camino de la Orden no comprendo muy bien que haces dentro de ella y porque querías entrar con tantas ganas" Dijo James también algo enfadado.
"Pues entonces lo dejo. Creare la mía propia, no quiero pertenecer a una organización que no trata a todos por igual….. vaya! eso me recuerda a cómo tratan los mortifagos a los hijos de muggles, es eso lo que estáis haciendo con Neville, le estáis dejando que trate a todos de…
Pero Harry no tuvo tiempo de terminar su frase, James le había abofeteado y lo miraba muy furioso.
Era consciente de que había llevado a James al límite y que la comparación entre los mortifagos con los hijos de muggles y Neville con los que consideraba inferiores no era totalmente lo mismo pero sí que tenían algunas semejanzas.
Harry estaba convencido con que tenía razón por lo que si eso lo llevaba a dejar la Orden lo haría.
Miró una última vez a James y salió por la puerta. Al salir se fijó que había varias personas con caras estupefactas, seguramente habían escuchado los últimos gritos.
"¿Qué demonios ha pasado ahí dentro?" Le preguntó Sirius a Harry.
Harry no contestó y siguió su camino pero notó como una mano de mujer se posaba en su hombro.
"Harry" Susurró su madre con la voz entrecortada.
Harry intentó ignorarla pero no pudo y levantó un momento su mirada del suelo mientras seguía su camino.
Lo que vió fueron esos ojos verdes que tantas veces había visto cuando se miraba a sí mismo en el espejo solo que estaba vez estaban cristalinos debido a las lágrimas que parecía querían asomar. Harry supo que sus ojos seguramente estaban en el mismo estado así que agachó la mirada de nuevo y siguió su camino hacia su habitación.
Cuando llegó, hechizó la puerta y se lanzó a la cama. Quería estar solo. No todos los días se discute con un padre por primera vez y menos aún cuando ya tenías asumido que nunca podrías conocerlo.
