Mark157Issei: Deberían recapacitar sobre Neville sin duda. Esa sobre-protección que tienen con él no puede ser sana
Ryogana: Gracias a ti por estar de nuevo apoyándome
THE BLACK SHIELD: Es el objetivo de este fic. Los misterios se irán resolviendo poco a poco, espero os guste.
ShopieB: Muchas gracias por los ánimos. Actualizo todos los viernes, por ahora no he fallado ni una vez y tengo material para bastantes semanas más así que de momento no contemplo no seguir el fic. Respecto a este tipo de fics pues la verdad es que siento lo mismo que tú, este tipo de historias me encantan pero casi nadie las ha terminado y es por eso que me decidí a escribir una yo mismo.
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NA: Hoy os traigo el capítulo mas corto que he escrito pero en mi opinión es cortito pero intenso, no quería escribir cosas vacías simplemente para rellenar y que sea mas largo el capítulo. Espero os guste y lo disfrutéis.
Capítulo 9
El día siguiente a la pelea de Harry con James fue un día de esos en los que todos te preguntan qué ha pasado y tu lo único que puedes hacer es ignorarlos porque no quieres hablar con nadie y de hecho así fue hasta que Sirius pilló a Harry un momento a solas y no le dejó escapatoria.
"Déjame Sirius" Dijo Harry al ver como Sirius le abordaba para hablar.
"Ya te dejé anoche tranquilo para que se te calmase el enfado. Creo que hoy es un buen día para hablar" Dijo Sirius con calma.
"Hoy al igual que ayer sigue siendo un mal día" Dijo Harry con desgana
"Pues entonces déjame intentar hacer que sea bueno" Dijo Sirius con media sonrisa. "Mira, no se muy bien qué es lo que ocurrió allí cuando James y tú estuvisteis a solas, solo escuché los últimos gritos por lo que solo puedo imaginarme que es lo que pasó. Si tú me lo contaras seguro podría ayudar, el es mi mejor amigo y tu mi ahijado, creo que soy el mediador perfecto" Dijo Sirius con orgullo.
"¿Porque no le preguntas a tu mejor amigo que es lo que pasó y a mi me dejas tranquilo?" Preguntó con interés Harry.
"Ese es el punto al que quería llegar" Sirius hizo una pausa y se puso serio. "Hay muy pocas veces que James no me cuenta algo a mi y esta es una de ellas por lo que confiaba en que tú me pudieses contar lo ocurrido". Terminó Sirius.
"Si él no te ha querido contar yo no voy a ser menos. Lo siento" Dijo harry con algo de pena. "Lo que sí te voy a decir porque supongo que lo sabrás en breves es que he dejado la Orden del Fénix"
"¿QUE?" Sirius estaba estupefacto. "¿Pero no era lo que más querías? ¿Tan poco te ha durado el madurar? Te dije que esto de entrar en la Orden no era un juego, que no te tomases tu entrada a la ligera" Dijo Sirius pareciendo un poco molesto.
"Si, tú lo has dicho, era lo que quería pero ya no quiero. No desde el momento en el que en la Orden se permite que Neville falte continuamente al respeto a todos solo por ser quien es. Yo no voy ni a consentir ni a ignorar eso de ninguna de las maneras. Seguiré mi propio camino" Sentenció Harry.
"Así que era eso" Dijo Sirius pensativo. "Discutisteis por Neville y llegasteis a un punto en el que tus ideas y las de la Orden eran diferentes, por eso lo has dejado"
"Así es" Afirmó Harry.
"Entonces tiene sentido que no estés en la Orden si no compartes su camino para vencer esta guerra. Lo que no tiene sentido es porque James y tú no os habláis. Estoy seguro que si tú crees que otro camino es más correcto que el de Dumbledore James te lo respetará" Dijo Sirius con seguridad en sus palabras.
"Si que lo haría y creo que sí que lo hace. Ya hablé con él de ese tema hace tiempo solo que en aquel entonces nuestros caminos no eran tan desiguales y parecía que ambos podían coexistir" Dijo Harry recordando la charla que tuvo con James cuando le dijo que quería entrar en la Orden.
"Sigues eludiendo el porqué estáis sin hablaros" Dijo Sirius con voz cansada.
"Y lo seguiré eludiendo" Terminó Harry saliendo del salón y dirigiéndose a su habitación a ver si con suerte nadie lo molestaba.
"Una última cosa Harry" Lo paró Sirius justo antes de que abandonase el salón.
"¿Que es?" Preguntó Harry de forma cansada.
"Has dicho que seguirás tu propio camino. ¿A qué te refieres con eso?" Preguntó con curiosidad Sirius.
A Harry esta pregunta lo pilló por sorpresa pero intentó buscar una respuesta valida en la que el nombre de el Ejercito de Dumbledore no saliese mencionado.
"Cuando esté en Hogwarts montaré algún tipo de organización para practicar en la lucha. Estamos en guerra y hay que estar preparados". Dijo Harry intentando parecer Moody en sus últimas palabras.
"Ya se que te lo dije la otra vez pero aun así te lo repetiré, esto no es un juego Harry. La guerra es muy dura y por un error puedes mandar a alguien que quieres a morir y ese peso lo llevaras en el alma por siempre. Hagas lo que hagas ten mucho cuidado y no pongas a nadie en peligro" Dijo Sirius con mucha tristeza.
A Harry casi se le parte el corazón al escuchar esas palabras provenientes precisamente de Sirius. Harry aun recordaba lo que había hecho en su quinto año, como lo habían engañado y por ello Sirius acabó muriendo. Sirius tenía razón en sus palabras, ese peso lo iba a llevar dentro por siempre.
"No voy a dejar que nadie muera" Fue todo lo que dijo Harry justo antes de reemprender su camino hacia su habitación.
De camino Harry intentó quitarse de la mente la última parte de la conversación con Sirius, dolía demasiado aún.
Intentó pensar en otra cosa pero lo único que le vino a la mente tampoco era algo muy agradable. Harry se esperaba que Lily ya le hubiese preguntado sobre lo ocurrido entre él y James pero no lo había hecho aún y eso lo desconcertaba.
Harry estuvo Intentando buscar una respuesta a su duda y finalmente la encontró.
Su madre no había ido a preguntarle qué es lo que había pasado anoche con James porque seguramente llevaba todo el día preguntandoselo a James y cuando se diese por vencida con él sería a Harry a quien le preguntase al igual que había hecho Sirius.
Harry tenía una cosa bien clara. Haría todo lo posible por evitar ser preguntado por su madre sobre ese tema.
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Pasaron los días, por fin era el cumpleaños de Ginny, día once de Agosto y el ambiente entre Harry y James seguía igual de tenso. No se habían dirigido ni una palabra desde el cumpleaños de Harry. Lily, tal y como Harry se había imaginado había intentado hablar con Harry varias veces pero este se había hecho el loco en todas las ocasiones. No tenía ninguna gana de explicar a su madre el porqué de esa situación.
Harry se imaginaba que James tampoco le había contado nada a Lily puesto que por las preguntas que esta le hacía a Harry se deducía fácilmente que no sabía nada.
Por primera vez en esos once días Harry se levantó sonriendo, cogió el regalo de Ginny, lo encogió y bajó al comedor deseando ver sonreír de nuevo a su radiante pelirroja de ojos café.
Allí se encontraban ya todos los Weasley (menos Charlie), Fleur, James, Lily y Sirius preparados para felicitar a Ginny en cuanto bajase. Neville al igual que hizo en el cumpleaños de Harry prefirió no bajar a la celebración.
El silencio reinaba entre los Potter, todo lo contrario entre los Weasley que hablaban animadamente sobre lo mayor que se estaba haciendo ya Ginny.
De pronto Hermione entró corriendo al comedor.
"Está bajando" Dijo y todos callaron esperando la llegada de Ginny.
A Harry se le hizo muy larga la espera aunque en verdad fuese corta puesto que estaba realmente nervioso aunque obviamente era mejor este nerviosismo por felicidad que el nerviosismo que tenía estos días por todo lo ocurrido con su padre.
Finalmente Ginny entró por la puerta y todos la recibieron al grito de ¡felicidades!.
Allí estaba ella, tal y como Harry la recordaba de sus años en Hogwarts, tal y como la recordaba de sus años cuando descubrió que la amaba. Estaba tan guapa como siempre. Ya no recordaba nada de lo de James. Ahora solo podía ver como Ginny iba abriendo todos los regalos que su familia le iba haciendo con una gran sonrisa en su boca.
El último era Harry. Se acercó a ella nervioso, muy nervioso. Le entregó a Ginny su regalo mientras esta le sonreía abiertamente.
"Felicidades" Fue todo lo que Harry fue capaz de decir.
"Gracias" Le devolvió Ginny con algo más que cortesía.
Ginny abrió su regalo y lo miró maravillada, era pequeño, difícil de imaginar que podía ser sin abrirlo.
"WOW, es una maqueta de una Nimbus 2000, ¿puede volar?" Preguntó Ginny.
Harry estaba ya algo más calmado y ahora la miraba con una sonrisa triunfante.
Ginny se percató de que algo raro estaba pasando.
"¿Qué?" Preguntó Ginny que no entendía muy bien porque Harry la miraba así.
"Por supuesto que puede volar" Dijo Harry como si fuese lo más obvio del mundo.
"¿Tengo que darle alguna orden o hacer algun hechizo para que vuele?" Preguntó Ginny confundida.
Esta vez Harry rió ante ese comentario. "Simplemente súbete a ella como si fuese una escoba normal".
Ginny lo miró muy extrañada pero al ver como Harry le hacía un gesto con la cabeza asintiendo decidió intentarlo.
Entonces vio como Harry sacaba su varita y con una pequeña sacudida la escoba crecía.
Ginny no lo podía creer, levitó un poco con la escoba para comprobar que todo iba correcto. Bajó y miró muy sorprendida a Harry.
"No hacía falta, de verdad. Esto es demasiado. Deberías quedártela como repuesto para tu saeta por si se rompe o algo"
Harry se acercó más a ella. "La he comprado para ti porque quería que fuese tuya" Hizo una pausa para que Ginny lo asimilase. "Ahora nadie nos podrá detener para entrar en el equipo de quidditch y ¡ganaremos la copa!" Dijo Harry levantando el puño en señal de victoria.
"Siiiiiiiiiiiii" Lo siguió Ginny levantando también su puño mientras se la veía radiante de felicidad.
Ninguno de los que estaba en la sala perdió detalle de lo que había ocurrido. Harry no era así. Nunca había sido tan afectivo, nunca había hecho regalos a nadie, ni siquiera a sus padres.
Todos sabían que Ginny y Harry se llevaban bien pero era más que nada porque tenían en común que ambos eran unos incomprendidos, esto era totalmente diferente, había un vínculo mucho más fuerte y el principal cambio era Harry. Ginny aun con todo lo que le había ocurrido con lo de la cámara cuando estaba con su familia siempre había sido muy cariñosa pero Harry jamás había hecho ni el más mínimo intento de cambio salvo este verano.
Ya habían visto que Harry había cambiado algo, habían notado como con Sirius y sobre todo con Ginny tenía algo más de feeling pero lo de hoy con el regalo había sido algo mucho más grande que un simple cambio parecía que Harry cuando estaba con Ginny era una persona totalmente diferente al Harry que ellos conocían e incluso era muy diferente al Harry que parecía había madurado algo este verano.
Todos los presentes estaban sorprendidos y coincidieron en sus pensamientos. Ese momento de Harry y Ginny solo se podía definir de una forma y es raro que un mago se sorprenda de algo así. Había sido un momento mágico.
