By Yuuri

Tuve que poner el orden en la casa antes de despertar a todos, hoy era el primer día de escuela de History y me estaba preparando para cualquier cosa, lo más preocupante dentro de todo era Viktor y su instinto sobreprotector hacia nuestra niña de cinco años. Había comenzado a hacer frío y el día estaba nublado, algo raro para estar en Agosto, así que preparé el uniforme escolar junto con un abrigo que seguramente iba a mandar muy lejos cuando lo viera y comencé con mi labor de hacer el desayuno. No voy a negar que me sentía algo melancólico por mandar a mi hija a la escuela tan rápido, pero ella tendría que estudiar ante todo y eso no había estado en discusión, lo único raro fue cuando tuvimos que mudarnos a Tokio para que ella fuera a la escuela, History había insistido horrible para asistir a una escuela en Japón y no quería que estuviera tan aislada en mi pueblo natal, así que nos decidimos por la capital y hasta ahora todo marchaba a la perfección. Puse los waffles congelados en el tostador y me apresuré para poner el bento de History en su lonchera, saqué del microondas el vaso con leche de vainilla para mi hija y serví el café en la taza de Viktor, con respecto a Yuri aún no sabía lo que quería para beber en la mañana, así que sólo le serví algo de jugo. Miré la hora en mi móvil y fui escaleras arriba para despertar a History, recogí un par de juguetes por el camino, entré a su habitación sin hacer demasiado ruido y después de guardar los juguetes en su lugar me encargué de mi hija, era muy fácil despertarla así que no tuve demasiados problemas cuando la moví delicadamente para que despertara.

-History, amor – le susurré – Ya es hora de levantarse, hoy es el día – ella se removió ligeramente entre las sábanas, su cabello estaba regado por las almohadas, al parecer la trenza que le había hecho Viktor para evitar que se le enredara el cabello no había funcionado del todo, iba a ser más difícil cepillarla esta mañana pero ya me las arreglaría con eso – History...

-Buenos días, papi – masculló con voz somnolienta.

-Buenos días – le sonreí y ella se sentó en la cama – Ve a darte un baño, el uniforme está colgado en la puerta del armario y cuando termines baja a desayunar, te tengo una sorpresa.

Ella abrió los ojos a sobremanera, con el cielo nublado resaltaba un poco más el color azul que el gris y se veía encantadora. Se levantó a toda prisa, tomó su bata de baño y corrió al baño, otra vez había olvidado ponerse las sandalias para que no se resbalara al salir, las tomé de debajo de la cama y las puse afuera del baño para que ella las notara apenas saliera. History había comenzado a cambiarse sola, ya no quería que la ayudáramos, pero lo estaba haciendo bien y sólo le faltaba dominar un poco lo del peinado aunque no le gustara en lo absoluto. Bajé a la cocina, la primera ronda de waffles ya estaba lista y caliente, los serví en un plato y puse uno encima para que no se enfriaran, puse unos cuantos más para que alcanzaran y me lancé a la habitación que compartía con Viktor, él seguía durmiendo plácidamente con el perro a su lado, pero si no lo levantaba iba a molestarse por no haber ido a despedir a su hija en su primer día de escuela. Le susurré un poco al oído y le toqué el rostro, sólo lo picaba un poco para que se despertaba, él era un poco más difícil que History, pero no completamente imposible; bastó con que le hablara un poco alto y le recordara que el primer día de nuestra hija era hoy para que se levantara de prisa. Sonreí, verifiqué que Yuri ya se hubiera levantado y así pude volver a la cocina para revisar que nada se hubiera incendiado aún; la leche de History se estaba enfriando, así que tuve que volverla a calentar en el microondas, el café de Viktor aún estaba caliente así que no me preocupé demasiado. Una vez más, subí a la planta de arriba y me encontré con mi hija peleándose con su cepillo para cabello, había un gorrito que formaba parte del uniforma y a menos que decidiera cumplir con las reglas sabía que ese gorro quedaría en el olvido pronto.

-¿Necesitas ayuda, History? – pregunté.

-No, papi – contestó con el ceño fruncido al espejo – Pero... ¿podrías llamarle a Yuri?

Sonreí y asentí.

-Gracias.

Salí de la habitación y bajé, Yurio ya estaba sentado en la mesa de la cocina y no había tardado nada en beberse el jugo que había dejado para él, estaba sirviéndose el primero de los waffles cuando me vio aparecer.

-Buenos días, Yuri – lo saludé – ¿Puedo pedirte un favor?

-¿Ajá?

-History me pidió que la ayudaras con el peinado para la escuela, no soy muy bueno con eso y Viktor debe de estar en la ducha...

-No me des tantas explicaciones, yo me encargo – gruñó y se levantó de la mesa.

-Gracias, Yuri.

-Quiero una ración extra de waffles – asentí y él corrió para ayudar a History.

Me relajé un poco cuando me quedé solo, no dejaba de ir de un lado a otro en minutos. Yo sabía bien que sería así cuando History comenzara la primaria, pero no me imaginaba que sería algo tan agotador, lo único que me relajaba era que mañana le tocaría a Viktor hacer todo. Entre él y yo no estaba estipulado quién iba a ser mamá y quién papá, no, los dos teníamos los mismos roles y los dos teníamos que tomar relevos entre cada cosa para que realmente funcionara, aunque de los asuntos escolares yo era el que me ocupaba al cien por ciento y eso por una decisión que tomamos entre los dos, pues mi esposo no creía ser los suficientemente capaz de manejar todo el papeleo y lo que se requiriera. Un rato pasó, Viktor entró a la cocina con History apoyada en su cadera y Yuri al lado de él con una cara de enfado difícil de quitar, al menos habían logrado peinarla porque se veía contenta y ya estaba con el gorrito puesto, Yuri me contó cómo es que Viktor había estropeado su magnífico peinado a la mitad por revolverle el cabello a History y cómo se había vengado al recordarle sobre la primera palabra de su hija, eso siempre funcionaba en la pequeña guerra civil que había en casa. Así que tuve que hacer de mediador una vez más y le di a Yuri los waffles extra que le había prometido, quitando uno al plato de mi marido y consiguiendo una sonrisa victoriosa por parte del rubio, mi hija solamente se reía entre dientes al ver el comportamiento de su padre y Yurio, a veces pensaba que nuestra hija era la madura en nuestra familia.

-Papi, ¿qué llevo para la escuela? – preguntó History a mitad del desayuno.

-Tu bento, una botella de agua y leche de chocolate – respondí.

-Espero que elijas bien el club al que vas a unirte – dijo Yuri al tomar el jarabe para sus waffles.

-¿Club?

-Sí, te van a dar a elegir un club y ahí estarás durante todo el año escolar, no es algo obligatorio pero lo hace más entretenido – History puso una expresión pensativa.

-¿Hay pista en la escuela?

-No lo creo, pero hay más opciones para que pruebes algo nuevo – ella sonrió un poco.

El desayuno continuó en algo parecido a la paz, mi hija parecía bastante emocionada ante la idea de ir a la escuela. Terminamos pronto, pero History debía de pasar al baño antes de que nos fuéramos y Yuri se había ofrecido a esperarla mientras nosotros los esperábamos en el auto, él hacía un buen papel de tío/hermano mayor para ella, le fascinaba tener a Yuri cerca. Algo que me preocupaba era la temporada que iba a comenzar, no quería tener que comenzar a faltar a las cosillas que pudiera hacer en la escuela o a alguna junta, a los festivales, ¡no quería perderme nada de mi niña! Así que, debería de hablar con Viktor bastante acerca de ello, hoy todos iríamos a recogerla, pero a partir de mañana nos tocaría alternar entre los dos porque no creía que a Yuri le gustara conducir hasta la escuela y esperar fuera hasta que nuestra niña saliera. Pasaron unos cuantos minutos hasta que Yuri salió con History agarrada de la mano y con su lonchera en la otra, mi marido no pudo resistirse a tomar una fotografía y estaba seguro de que la publicaría de ya, Viktor sugirió tomarnos unas cuantas fotografías por el primer día de History (más regalos para Instagram) y después de subir a History al asiento trasero fue que estuvimos listos para partir. Durante el camino a la escuela Yuri y Viktor tuvieron una pequeña pelea más por los cascos que recién había comprado, esos preciosos cascos que tanto había pedido Yuri y que le había regalado por Navidad se habían perdido en algún momento, obviamente me había enojado tanto como él y no dudé nada en buscar a los culpables que podían ser History o... mi Viktor, mi marido era el principal sospechoso dentro de todo eso. Como sea, prometí que los buscaría cuando hiciera la limpieza esta semana y con eso se quedó un poco más tranquilo.

-Muy bien, ya llegamos – anunció Viktor.

-Papi, ¿me acompañas a la puerta? – me preguntó History, acercándose un poco.

-Sí, cariño. Despídete de papá y Yuri – respondí.

-Da svidaniya, papa – History se acercó y le dio un beso en la mejilla a Viktor – Da svidaniya, Yurochka.

-Da svidaniya – contestaron Viktor y Yuri.

-Mucha suerte, History – le sonrió Yurio y ella asintió antes de darle un abrazo – Recuerda, si alguien te dice o hace algo no te asustes, tienes zapatos con cuchillos.

-¡Sí! Y llevo mi amuleto – él le dio un beso en la cabeza.

History bajó del auto, agitó la mano para despedirse por última vez y finalmente tomó mi mano para cruzar la calle hacia la entrada de la escuela. La dejé en la puerta de entrada, me agaché para abrazarla y checar que llevara todo lo que necesitaba.

-Recuerda que te recogeremos a las dos de la tarde, ¿entendido? – Ella asintió – Muy bien, diviértete.

-Te amo, papi – History me besó la mejilla y corrió al interior del colegio.

En ese momento estuve a punto de echarme a llorar, mi hija estaba creciendo más rápido de lo que habíamos esperado y ahora iba a iniciar su año escolar. Me quedé frente a la entrada hasta que vi a History desaparecer en el interior y regresé con la cabeza gacha al auto. Dentro, Viktor estaba llorando como una magdalena y Yuri moqueaba como un niño chico, ambos mirando la entrada en donde había dejado a History recientemente, parece que ambos habían llegado a una tregua para disfrutar el momento más especial del día.

-¿Tomaste el video? – preguntó Viktor entre sollozos.

-Digno de una película – respondió Yuri, alzando su teléfono.

-Vitya, ¿qué pasa? – ambos me estaban asustando.

-Es que... ¡MI BEBÉ CRECIÓ MUY DEPRISA! – sollozó y se lanzó para abrazarme.

-Oh... – no pude evitar reírme por semejante escena – Pero volverá en unas cuantas horas.

-¡Falta mucho para eso! – protestó Yurio.

Hice que Viktor se pasara al asiento trasero y me senté en el asiento del conductor mientras el par de llorones seguían con su drama, por esta vez los dejaría ser.

Nuestro tiempo en casa fue bastante corto, nos habían llamado para dar una entrevista para una revista deportiva, así que estaríamos un rato en un restaurante para conceder la entrevista, pero no nos esperábamos que fuéramos llamados a un Maid Café. Nuestro entrevistador, Makoto, nos hizo varias preguntas acerca de nuestros planes para el Gran Prix y algunas más sobre nuestra vida personal, no era un gran secreto que éramos como una familia, así que pudimos responder lo mejor posible. El Maid Café se había preparado con algunas decoraciones en referencia al patinaje artístico, las chicas habían aprendido algunas palabras en ruso para hacer sentir un poco más cómodos a Yuri y Viktor, quienes parecían bastante sorprendidos por este lugar, pues jamás habían visitado uno mientras estuvieron en Japón. Yo disfrutaba la entrevista, nos las habíamos arreglado para que Viktor y Yurio no montaran una escena y cuando comenzaron las preguntas sobre History, fueron ellos quienes se llevaron esa parte con más efusividad, seguían sensibles por su entrada al colegio. Cuando terminamos con la entrevista, prosiguió el pequeño photoshoot para terminar el reportaje, no pudimos quedarnos demasiado tiempo porque debíamos de ir por History, desgraciadamente llegamos algo tarde por ella. En cuanto nuestra niña logró divisarnos corrió hacia nosotros y saludó con un rostro de alegría que no le había visto desde que aprendió a patinar.

-¿Cómo estuvo el primer día? – Viktor la cargó.

-¡Papá fue increíble! Nos presentamos, jugamos y la profesora me dijo que mi japonés estaba bien – dijo con una sonrisa – ¡Dijeron que haríamos el servicio todos los días!

-Al menos te divertiste – dijo Yuri.

-¡Ya tengo amigos, Yurochka!

-Muy bien, liubidit – sonrió.

-Papi, la maestra dijo que quería hablar contigo el Viernes.

Asentí y comenzamos a caminar hacia el auto.

Nuestra niña era tan extrovertida que no había tardado en hacer amigos, nos contó que sus amigos eran chicos muy buenos y que la trataban de maravilla, aunque todos ya se conocían de antes. Nos habló de sus materias del día, de lo difícil que era adaptarse a escribir en japonés cuando solía hacerlo en ruso, también nos contó sobre el conejo que sería la mascota de la clase. Durante el almuerzo había ido a jugar con los chicos al pilla pila, era increíble la forma en la que le había ido para ser su primera vez en un colegio.

-¿Qué tienes de tarea? – pregunté.

-Tengo que poner mi nombre por toda la página y unas operaciones para matemáticas, también tengo que colorear una página y contestar las preguntas de inglés – respondió entusiasta.

-Muy bien, date prisa para que podamos llegar a la clase.

History sacó sus cuadernos y se apresuró a comenzar la tarea, ni siquiera se molestó en ir a cambiarse. Viktor iba a ayudarle esta vez, yo prepararía la comida y Yuri iba a ayudarme con eso, mañana él se había ofrecido para ayudar a History con la tarea, así que no me preocuparía de ello. History terminó la tarea algo lento, Viktor no había sido de mucha ayuda al estarla distrayendo a cada momento, pero al revisarlo por última vez, todo había estado correcto y ahora podíamos llevar a History a su clase de ballet, que no le gustaba en absoluto. Mi hija le hizo un par de ojos lindo a Viktor, terminó por convencerlo de ir a la pista en lugar de ir a ballet y bueno, por una vez no haría demasiado daño.

Hola, perdonad si es capítulo es raro y corto pero creo que es lo que pensé que sería más normal en una niña de su edad o al menos para alguien que va a su primer día.

Por cierto, Feliz San Valentín. Pasadla bien hoy, tengan pareja o no, y yo les daré su regalo hoy. No me matéis, pero ya tengo escrito algo y espero que os guste.

Gracias por los reviews y por seguir la historia