Hola! me extrañaron? jeje yo si les extrañe.

Lamento la demora de este capitulo, pero los estudios, el wi-fi mega lento y casi ni siquiera lo logro conectar, y mi inspiracion que justo murio no era bueno. no quiero darles un capitulo aburrido asique espero que este les agrade.

Los personajes de este fanfic no son mios, a excepción de la loca historia.

Tambien gracias por animarme y espero este capitulo sea decente. Gracias por darle una oportunidad.


Capitulo 2.- Retazos que uno no ve.

"¡¿que hacias con él?!"

"ya te dije Inuyasha, nada. Estaba cuidando a Rin-chan."

"no te acerques a ellos, son el enemigo"

"no lo son, menos Rin-chan Inuyasha, ella estaba sola y me quede hasta que vino Ah-Un"

"están con Sesshomaru y eso basta para ser el enemigo"

"pero Inuyasha…"

La pelea se había iniciado apenas Kagome había llegado al campamento luego de horas de alejarse. Nada mas llegar Inuyasha había parecido arrepentido, pero rápido se esfumo al notar el aroma de Rin. Sin poder contener la cólera al oler a su medio hermano en la miko comenzó a pelear sobre su lealtad. Ya Kikyo una vez le dijo que solo podía confiar en ella y estar juntos, que los demás no eran mas que humanos en su manada y él era el líder, y como líder debe mostrar quien tiene el poder y orden. Le enfurecía que Kagome se haya ido sin su permiso, que lo haya plantado en la tierra por una de sus rabietas, pero él tenía razón como Kikyo, su amada miko era mejor, podía defenderse, sabía comportarse y no era gritona.

Sin embargo notar el aroma a tristeza de Kagome lo entristecía. Ella era su primera amiga cuando volvió a despertar luego de atacarla por parecerse a Kikyo, que no quería dejarla, menos cuando podía ver los fragmentos de la perla.

La perla, aquella pequeña joyería de poder que usaría y seria finalmente libre y feliz.

Pero para eso debía ser fuerte, debía mostrar al grupo que se formó entorno suyo y Kagome que era el líder. Mas fuerte que Naraku y mas fuerte que Sesshomaru.

Inuyasha aun recordaba las palabras de Kikyo. Cuando Kagome hacia lo que quería y cuando quería sabia que estaba fallando como líder de la manada y Kikyo le mostraba esas debilidades. Para Kikyo, Kagome era una debilidad en el grupo de cazadores, pero para Inuyasha era una amiga, su beta del grupo, además de su pequeño poder de ver los fragmentos.

"calma muchachos, con la calma todos son felices" sonrio Miroku notando la tencion de su amigo peli-plata.

"no me digas que hacer Miroku"

"pero Inuyasha, la señorita Kagome volvió sana y salva y debemos estar bien. Además ya casi llegamos al pueblo y podremos descansar y partir mañana"

Un simple truco y el hanyu a regañadientes asintió. Miroku le dio un pequeña sonrisa a Kagome quien le respondió con un asentimiento, ya había pasado antes dichas disputas y antes de empeorar ellos lo calmaban.

Sin mas Kagome tomo sus cosas y con Shippo en brazos emprendieron el viaje hacia la aldea para descansar y seguir recolectando los fragmentos.

"¿me contarías un cuento?" susurro Shippo a Kagome mientras caminaban.

"claro, ¿ahora o prefieres para dormir?" respondió con una sonrisa suave.

"para dormir"

Kagome adoraba a su pequeño kitsune y este tambien la quería. Tan pequeño y huérfano rápido entro en el corazón de Kagome y su instinto maternal salio a luz. Hacerlo reir y feliz era una de sus metas para sacar las malas pesadillas que tenia y despertaba con miedo y solo. Solo Kagome podía calmar con su aura suave y calida, algo que Shippo siempre agradecia con algun nuevo truco y hacerla reir.

Sango viendo a su amiga suspiro para sus adentros. Ya había notado la tencion del grupo, pero mas entre su amiga e Inuyasha cuando discutían. Ya no era tan gracioso como al principio del recorrido, sino que al aparece la sacerdotisa de barro y huesos se volvió mas distante y frio. Aunque nadie lo notaba ella veía como su amiga iba tras Inuyasha en sus escapadas nocturnas y volvía triste y con lagrima secas en sus ojos azules, le dolía verla de esa manera y quería poder salvarla del dolor, pero al despertar la mañana siguiente Inuyasha lograba de alguna manera volver a tener la calidez de Kagome de vuelta en ella.

Ella no era el único que veía lo que otros no veían. Miroku también notaba lo extraño que el grupo de volvía, como su amigo hanyu era más frio con la señorita Kagome y el Kitsune cuando este tenía la atención de la miko, como Kagome desprendía su tristeza en su poder espiritual. Desde que la conoció supo que aparte de ser hermosa con esos ojos azules, también era fuerte por decisión propia. Como con su alegría podía hacer que un youkai o hanyu se volvieran suaves tal y como paso con Koga, el príncipe de los lobos, con Ayame la prometida de Kouga, con Inuyasha mismo y Shippo entre otros. Pero siempre había algo que la detenía, que la lastimaba y dejaba que sus sentimientos tristes nubles su potencial, las palabras de su amigo Inuyasha lastimaban a la sacerdotisa y no sabia que hacer. Cada vez que la escuchaba escapar del lugar de campamento sabia que volveria mas triste, pero había poco que podía hacer sin intervenir y lastimarlos por igual. Miroku solo esperaba que se solucione mas temprano que tarde, porque sino nadie seria feliz.

Kagome comenzó a canalizar su energía, lento suspiro y espiro relajándose, intentado buscar esa chispa de su poder espiritual. Una pequeña esfera en la oscuridad en tonos rosa platina llego a su visión. Volviendo a concentrarse se enterró dentro de su poder espiritual, calida y pura, era calma eterna.

"asi se hace señorita" susurro Miroku- ahora intente expandirlo.

Asintiendo estiro su energía pero rápido se perdió.

"no puedo" dijo concentrándose mas fuerte.

"no lo obligue señorita Kagome, solo guíelo hasta el exterior."

Aspiro el aroma a flores que rodeaba el recinto donde se hospedaban. Con Miroku habían decidido practicar la meditación y buscar su poder, no quería ser débil, no deseaba sentirse inferior y que siempre la rescaten, por lo que con decisión comenzó a entrenar.

Kagome busco nuevamente su energía y al llegar a esta encontró un sentimiento en el camino. Amor. El amor que le tenia a Inuyasha estaba enlazado con la tristeza y un trozo de su alma. Extrañada comenzó a buscar la razón y unos destellos de recuerdos llegaron sacándola de su concentración.

El momento que lo amo, que aun lo quería y cuando él mismo se olvido de ella y quería irse al inframundo junto a Kikyo. En ningún momento la había escuchado, no la había sentido aun si estaba cerca, recordándole que siempre ante los ojos de Inuyasha estaría su Kikyo.

"no puedo" susurro derrotada ocultando las lagrimas que quisieron aparecer ante dicho recuerdo.

"comprendo… hizo bien para ser su primer vez señorita Kagome."

"pero es poco… debo poder hacer mas…"

"señorita, usted había dicho que nunca se formo para ser sacerdotisa por lo que su trabajo hasta ahora es sorprendente."

"aun asi…"

"no se preocupe, descanse y seguiremos practicando la próxima vez. Recuerde meditar señorta Kagome."

"gracias Miroku. Ire a dormir."

"claro, buenas noches señorita Kagome."

Mientras volvía a su pieza compartida con su amiga y Shippo volvió a pensar. La razón por la que su poder estaba palpitante era porque su amor por Inuyasha la nublaba, ella misma lo sabia, lo sentia, pero no podía evitarlo, lo amaba, lo quería y había prometido permanecer a su lado, pero ahora su promesa pesaba mucho, tanto que no sabia que hacer.

El amor no la hacia débil, sabia que podía plantarlo y hacerlo crecer para mejor, pero este amor estaba en sombras y esa sombra era Kikyo. El amor por Inuyasha la lastimaba y eso no era algo que quisiera admitir. Habia sacrificado tiempo y esfuerzo para que la viera.

"si ese dia, Kikyo no hubiera resucitado… ¿Inuyasha me veria a mi?"

No eran pensamientos oscuros, pero siempre había un "si hubiera…" que la dejaba en las neblinas.

Rememorando sus recuerdos y viendo la luna recordó el dia que conocio a Sesshomaru. Aquel lord del Oeste tan frio y distante. El asesino perfecto, como dice su nombre. El hermano mayor de Inuyasha… tan diferentes pero parecidos a la vez. Eran como el agua y el acepte, nada era igual, pero al verlo, la primera vez que lo vio había sentido su corazón palpitar. Habia sentido un tiron en su estomago y como sintió sus mejillas calentar. Habia creido que era por su parecido a Inuyasha, pero era mentira. Se mentia a si misma al pasar el tiempo y sentir la tristeza.

Durante unos segundos, había sentido algo completamente diferente al miedo ante el lord del Oeste, y mas cuando pasa el tiempo y cuida a Rin, la pequeña niña que tiene una devoción al lord.

"¿kagome, me cuentas un cuento?"

La voz de Shippo saco de los pensamientos a Kagome y con una sonrisa le indico acostarse y prepararse para dormir.

"bueno Shippo, que te contare hoy…"

"porque no cuestas aquel de la zapatilla de cristal" sugirió Sango tambien lista para escuchar a su amiga.

"claro… hace mucho tiempo, en un lugar lejano vivía un padre viudo junto a su preciada hija, quien siempre recordaba las palabras de su madre –hija mia, siempre se buena y piadosa que el Señor nunca te dejara. Yo me ire, pero velare por ti y tu padre desde el cielo-. Un dia el señor se casó y trajo a casa a una señora de aristocracia junto a dos jovencitas bellas pero feas de corazón. El padre de la muchacha siempre iba lejos de viaje y dejo a su hija a la merced de la fría madrastra y sus hermanastras que siempre le ordenaban que hacer, que vestir y le gritaban ordenes cual sirvienta y de broma le nombraron Cenicienta…

La historia transcurrió mientras que los espectadores se maravillaron de la forma de contar y bailar que mostraba Kagome, mientras ella contaba el bello cuento hasta que la noche llego.

Del otro lado del bosque, acampando en un pequeño claro estaba Sesshomaru mirando el cielo y escuchando el respirar de su protegida. Durante todo el dia bailo y hablo de la miko extraña, sin darle oportunidad de sacarse dicha miko de su cabeza. Mirando el cielo supo que la fecha llegaría dentro de poco, ir nuevamente al claro donde esperaría a ver si su extraña bailarina, su compañera aparecería.

"¿pero y si no aparece?" el destello de duda le llego "además, ¿porque razón la miko de Inuyasha tiene un aroma similar?"

Las preguntas volvían a la mente del Daiyoukai del Oeste mientras veian transcurrir la noche. Esperando y resolviendo cada duda que llegase.

La mañana llego como el viaje para el grupo de Inuyasha.

"vamos muy lento" dijo Inuyasha.

"estamos yendo bien Inuyasha" sonrio Miroku "además aun no se siente la presencia de ser maligno o los fragmentos de la joya"

Inuyasha gruño pero asintió. Tampoco sentia a algun demonio para calmar sus ansias de matar a Naraku y tener la perla para ser un demonio completo. Suspirando para sus adentros vio de reojo a Kagome quien acariciaba la cabeza de Shippo con aire ausente mientras hablaba con Sango sobre venenos que usaban los exterminadores.

Habia notado un extraño brillo en la miko, pero lo descarto cuando se presentó un gran desayuno y siguieron su viaje.

Pasado el mediodía acamparon a las laderas del camino. Las mujeres preparaban una fogata para prepara el almuerzo mientras los hombres buscaban alguna caza. Kagome aun tenia ramen para preparar pero lo usaba para calmar a Inuyasha y además los hombres, mas especial el hanyu, tenia algo que hacer o explotaría de la impaciencia.

"entonces Kagome, ¿crees que puedes recordar lo que te dije?" pregunto Sango preparando la olla con agua y algunos vegetales del pueblo.

"si, la mayoría de las hierbas con buenas para curación mientras otras se usan para alterar los sentidos de los demonios. Las bombas de humo pueden irritar los ojos de algunos demonios y alterar su olfato, pero debo tener cuidado de inhalarlo, tambien puedo usar las hierbas de las bombas de humo y preparar una pomada para quemaduras como me enseño la anciana Kaede."

"bien, también te enseñare a apuntar. Se que no te gusta mucho el arco"

"nunca aprendí, pero también es lo que puedo usar siendo una sacerdotisa, las espadas me parecen difícil y mas viendo a Inuyasha, pero cuando Sesshomaru las usa… se ve tan magnifico…"

"su arte de asesinar es siempre digno de ver aunque sea el enemigo" admitió Sango. Nunca olvidaría cuando veía como blandía la espada con un solo brazo.

"Kagome, ¿crees que yo también pueda aprender?"

Kagome vio a Shippo quien jugaba con su cabello negro largo. Se veía preocupado mientras jugaba y olfateaba su cabellera. sabia que era pequeño y quería mantenerlo siempre alegre, pero parecía que las peleas estarían presentes siempre en el grupo y Shippo se sentia tan desprotegido como ella o mas.

"Shippo, tú debes concentrarte en su enseñanza de ser un buen kitsune" sonrió Kagome tomando a Shippo y colocándolo en su regazo "ya haces maravillas con tu fuego mágico, imagínate cuando aprendas mas. Seguro seras el mejor kitsune de todos" alentó.

Shippo mas alegre asintió y comenzó a practicar su fuego mágico mientras Sango y Kagome sonrían ante su determinación.

Los chicos llegaron con conejos y comenzó a preparar el almuerzo. Al finalizar volvieron a emprender el viaje, pero un demonio se atravesó con ellos.

"la perla… ¡quiero los fragmentos de la perla!" gruño el youkai oso.

"no te lo daremos" grito Kagome aferrándose a la perla.

"¡tonta humana, los devorare!"

"¡no te dejare!" grito Inuyasha desenfundando a Tessaiga.

Rápido el grupo se preparó para la batalla mientras otro youkai oso se unio a la lucha. Sango y Miroku se preparaban para pelear con el cuarto otro, mientras Shippo usaba sus trucos para distraer a los enemigos y darle oportunidad a los demás a luchar, tambien se paró delante de Kagome para protegerla.

Kagome apunto con su flecha a los puntos débiles que dijo Sango en el viaje y disparo con su poder espiritual, destrozando a un youkai.

Otros gruñeron y fueron a matar a la gran amenaza, la miko. Shippo usando su fuego intento apartarlos pero unos zarpazos de dos youkai oso lo separaron de Kagome.

"¡Shippo!" grito preocupada Kagome.

"Kagome, cuidado" grito Sango viendo como otro oso la atacaba.

Inuyasha quien luchaba con el que aprecia ser el líder se giró para ver a sus compañeros. Todos luchaban, pero Kagome nuevamente parecía en peligro. No llegaría a protegerla y en su distracción el youkai oso lo araño en su pecho.

Kagome no vio venir el golpe del youkai por preocuparse por Shippo, pero sintió como alguien la tomaba de la cintura y un grito del youkai detrás suyo llego a sus oídos.

Sintió como sus pies chocaban contra la tierra y una suavidad de tela de seda en sus dedos. Con una sonrisa pensando que era Inuyasha ante su rescate se giró para ver cabello plata y frios ojos dorados. Era Sesshomaru.

Durante un segundo Kagome sintió su corazón detenerse ante la vista y como aquel brazo la tenía contra su pecho y armadura de picos. Durante un segundo se olvidó de la pelea, solo para ver el rostro aristócrata y fríos ojos dorados del lord del oeste.

Sesshomaru mientras tanto intentaba pensar porque nuevamente había salvado a la molesta miko y como su bestia había pedido ayudarla al sentirla cerca. Nuevamente su aroma estaba camuflado con otros y combinado con un destello de lilas que confundía su memoria.

"señor Sesshomaru" grito Rin sacando a Kagome y Sesshomaru de sus pensamientos.

Rápido la aparto y usando sus garras mato a los restantes youkai oso y aquel que perseguía a Rin.

Al terminar de exterminar a todos los youkai enemigos, los grupos examinaron sus heridas.

"Shippo" llamo Kagome abrazando a su kitsune revisándolo "¿estás bien, te heriste alguna parte?"

"estoy bien. Lamento no haberte protegido"

"pero lo hiciste de maravilla" sonrió besando la frente del niño "me protegiste como nunca, solo que ellos eran más fuertes Shippo. Fuiste muy valiente"

"¿enserio?" pregunto aliviado, había protegido a quien consideraba una madre.

"claro mi niño" sonrió y se giro para ver a Rin abrazar la pierna de Sesshomaru "Rin, es bueno volver a verte. ¿Estás bien, no tienes heridas?

"Rin también está feliz de verla señorita Kagome. Rin esta bien, solo me raspe la rodilla cuando corria."

"ven, déjame curarte" dijo ignorando la mirada de todos. "Sango, Miroku vengan para que les cure las heridas. Tu también Inuyasha"

"keh! No lo necesito. Además, ¿que demonios haces aquí Sesshomaru?" gruño preparando para luchar.

"hm. No tengo ningún negocio contigo hanyu."

"no me vengas con eso. Ya se… seguro vienes por Tessaiga, pero no la tendrás. No me importa que trucos hagas."

"este Sesshomaru no necesita trucos para tomarlo tonto hanyu"

Mientras los hermanos discutían Kagome se aparto de la batalla y comenzó a curar a sus amigos y a Rin, mientras Shippo hacia de asistente a Kagome. Heridas leves en sus amigos y curando a Rin mientras Shippo la distraía del dolor con sus pequeños trucos.

"entonces Rin, ¿me dices como es que llegaron por estos lados?"

"Rin estaba jugando con una mariposa, pero luego me separe del señor Jaken que se cayo en un poso chiquito, chiquito, luego Rin persiguió un pajarito que se veía muy bonito y un youkai me siguió, corri y me raspe mi rodilla, entonces Rin grito para llamar al señor Sesshomaru y me encontré aquí" dijo sonriendo y moviendo sus pies de la alegría de ver a la miko "señorita Kagome, ¿le enseñara a Rin ese baile del cuento?"

"¿Kagome también te cuenta cuentos?" preguntó Shippo.

"si, me conto el del… las 12 princesas bailarinas."

"ese es mi otro cuento preferido, más cuando mami los baila." Susurro lo ultimo.

"a mi también me gustan cuando los baila y la señorita me dijo que me enseñaría."

"pero parecen difíciles. Yo solo aplaudo para acompañar la música invisible como el cuento"

"¿Rin también puede?" dijo asombrada y feliz.

"claro, yo te enseño"

Rin asintió y miro a Kagome quien terminaba de revisar las heridas de los chicos y ver como Inuyasha estaba apunto de comenzar otra pelea. Suspirando se levanto lista para detenerlo.

"¿puede Rin preguntar algo?"

"claro Rin, si puedo te responderé" dijo con una sonrisa. Mientras Miroku y Sango veían lo que hacia su amiga y escuchaban la pregunta de los niños.

"¿porque la señorita Kagome no tiene familia?"

"eh… Kagome tiene familia Rin, tiene a su mamá, su abuelo y hermanito."

"no. Bueno… Rin sabe que cuando uno crece tiene una nueva familia que no es papá y mamá. Mi mami una vez me conto que se junto con mi padre, y era mas joven que la señorita, creo que la misma edad"

"ah… eso… es difícil…" dijo rascándose su cabeza y pensando. "yo considero a Kagome como mi mami ya que me cuido cuando fui huérfano y me alimenta y juega conmigo. Pero no le dije porque no sé si ella querrá."

"Rin tiene al señor Sesshomaru, pero no tiene mami. ¿Rin puede también llamar a la señorita Kagome mami en secreto?"

"no creo que habría problema, además me gustaría una hermana" sonrio feliz de aumentar su pequeña familia. Ya que consideraba a Sango y Miroku unos tíos y a Inuyasha… un mentor para ser mejor, pero era confuso cuando lastimaba a quien veía una madre.

"si! Rin ahora tiene una mamí y un hermanito" sonrio feliz.

Mientras Inuyasha seguía discutiendo con Sesshomaru, esté siguió ignorándolo para escuchar lo que decía su protegida, era difícil cuando su medio hermano gruñía como un cachorro y cuando la miko se les acercaba con una expreción ligeramente de molestia y divertida. Levantando una ceja invisible sin hacerle caso a su medio hermano escucho lo que dijo su protegida. Considerar que la miko no tenia pareja.

Sabia que los humanos se acoplarían a la corta edad, pero la miko delante suyo era extraña. Una sacerdotisa no tenían pareja, pero tampoco llevarían ropas escasas y acompañar a monjes pervertidos, hanyu masculino y cuidar a un kitsune niño, un cachorro como si fuera suyo. La miko era una extrañeza que le interesaría resolver en su mente.

"¡me las pagaras Sesshomaru!"

El gruñido de su medio hermano lo volvió para verlo preparar su espada justo a tiempo para ver a la miko llegar y decir una palabra.

"¡ABAJO!"

Las cuencas emitieron un leve sonido y brillando obligaron a Inuyasha a caer sobre la tierra. Sonrio para sus adentros, siempre era un placer ver a su medio hermano ser sometido por una humana.

"moza…"

"no Inuyasha" dijo para ver a Sesshomaru. Tragándose el estremecimiento de su cuerpo sonrio levemente "gracias por salvarme"

"estabas en mi camino" dijo simple sin dejar de ver los extraños ojos azules de la miko.

"bueno, pero aun asi gracias. Ya cure a Rin, y esta bien. También quería decirte que si necesitas que la cuide no tengo problemas, es una niña muy tierna."

"hm." Asintió.

"bueno, creo que es mejor que se vayan antes de que Inuyasha…"

"ya lo pagaran" gruño el hanyu levantándose a duras penas.

"abajo" dijo y un ruido se escucho. "Antes de que se vuelva a levantar. Gracias nuevamente"

El lord del oeste vio a la miko y sin mas se fue hacia donde su protegida estaba aplaudiendo con el kitsune a un ritmo extraño.

"Rin, nos vamos"

"si señor Sesshomaru" sonrio la niña y se despidió del grupo "nos vemos señorita Kagome"

"nos vemos Rin-chan. Cuídate."

Viendo al grupo de Sesshomaru lejos el Inutachi se volvió a preparar para el viaje.

"porque le dijiste que podías cuidar a esa enana" pregunto Inuyasha, mas curioso que molesto.

"me salvo y es un buena manera de devolverle el favor" dijo sonriendo al hanyu "además es buena compañía para Shippo y es muy tierna."

"¿entonces porque me detuviste cuando íbamos a pelear?" ahora si estaba algo molesto. Su beta del grupo se atrevio a mostrarlo débil para proteger al enemigo.

"lo hice porque apenas terminamos una pelea Inuyasha, estabas herido y aunque te cures rápido no queria que sea serio. El grupo tambien estaba cansado" dijo y notando la vacilación sonrio las suave "además debemos seguir viajando para recolectar los fragmentos Inuyasha. Siempre dices que no debemos detenernos y Sesshomaru se iba. Por favor Inuyasha… no quiero verte herido."

"keh! Vale, pero que sea la ultima vez." Gruño. Sintió una ligera alegría de verla preocupada por él y saber que su meta estaba en su mente. El recuperar los fragmentos.


Gracias por leer este fanfic. lamento la super demora al publicar el capitulo, pero me retuve con los estudios y que juto la inspiracion se me detuvo. este capitulo es un poquito mas largo que el otro pero espero les haya entretenido.

Tambien quiero dar las gracias a los seguidores, a los anonimos que lees este fanfic y los que dejan sus comentarios que me animan a seguir.

Estare publicando el otro capitulo entre estos dias mientras mi internet esta muerto.

Estare esperando sus mensajes tanto alentadores como sus dudas y alguna de mis falta de ortografia (seguramente) tambien si no les agrado. Aprecio sus mensajes.

Besos y buenas noches a todos los que leen. Besos!