Hola! no me maten porque me retrase! *se oculta bajo la mesa*
Lamento la demora de este capitulo, tenia la idea, pero mientras iba pensando se me metían otras cosas y el estudio me esta matando lento. Pero no lo abandono, es solo que creo que me salio medio medio, jeje :P
Pero bueno, espero este nuevo capitulo les interese y les aseguro que estre publicando otro esta semana. Si o si!
Los personajes de este fanfic no son mios, a excepción de la loca historia.
Tambien gracias por animarme y espero este capitulo les sea interesante. Gracias por darle una oportunidad y no matarme por retrasarme :D
Capitulo 3.- SUEÑO.
Corre, no dejes de correr.
Huye. Sálvate. Nunca mires atrás.
Espadas y luchas. Sangre y dolor.
Miedo… mucho miedo, pero siempre con ganas de seguir.
Un deseo…
¿Que clase de deseo debe decirse?
¿Porque duele? ¿Porque al verlo duele?
Porque el deseo duele…
¡…no te vayas! ¡No me dejes! ¡No me abandones!
Sin poder evitarlo solto un grito ahogado mientras el corazón le latia a mil y sudor frio recorría su cuerpo.
Miedo aun permanecía presente, las ganas de vivir aun estaban en su corazón. Pero lo que mas dolia era el deseo… un deseo que causa dolor pero duele el verlo a él. ¿Quien? ¿Quién es aquella persona que lastima cuando no la ve? Duele… duele que el grito silencioso quiso seguir.
Kagome rápido se levanto sin hacer ruidos, la luz del sol aun no llegaba. Mirando de reojo vio al grupo dormir a excepción de Inuyasha que no estaba. No importaba y corrió lejos, hacia un claro cercano y sin dejar de sentir la desesperación se dejo caer en el suelo aferrándose al césped y ahogando otro grito de temor y dolor que quiso salir.
Lagrimas sentia quemar sus mejillas frías por el sudor y el viento de la mañana.
"Duele… duele tanto" pensó sin poder evitar sollozar en silencio.
Se aferro a ella como si intentase evitar que el calor se vaya y protegerse de ese dolor.
"un deseo…" pensó en su sueño, alguna pista. Nada. "¿que deseo? ¡¿Porque duele tanto?!"
Pasaron unos minutos que se sintieron eternos hasta que el sol saliendo del horizonte calentó su cuerpo frio. Sus manos dolían de tanto aferrarse a sus ropas y sentia como su corazón volvió a latir con normalidad.
"¿porque duele…? ¿porque ese sueño se sintió tan… tan real…?"
Sin saber alguna respuesta se obligo a normalizar sus sentidos. Sus ojos vagaron al claro, tan verde y brillarte roció por el sol. Su piel sintió el calor del sol agradeciendo a la estrella por darle aun apoyo de calor, sentia frio el corazón.
Suspirando se obligo a parase sintiendo las piernas pesadas, como si hubiera corrido una maratón, aunque en el sueño eso parecía.
"una batalla…" susurro recordando la guerra.
Sus dedos viajaron hacia la perla sobre su cuello y sintió como esta latia caliente. Sin comprender saco la joya de entre sus ropas y la examino, tenia un brillo rosa, pero casi plateada.
Sin poder seguir pensando escucho un gran gruñido cerca de ella y al girar sus ojos vio a un youkai serpiente con el torso de una mujer de piel gris.
"¡la perla!" chillo deslizando su larga lengua por sus labios y sonriendo "¡una simple humana y será toda mia!"
Rápido el youkai se deslizo sobre el lugar hasta llegar a Kagome y extender sus garras.
Rápido Kagome esquivo el ataque tirándose a tierra y vio como otra onda de youkais venia, todas serpientes y algun lagarto muy grande.
Un poder evitarlo grito fuerte alertando a sus compañeros y esquivo otro golpe. No sabia que hacer, su mente aun estaba en el sueño y la pelea que sintió logrando aduras penas la larga cola de la serpiente.
Escucho a sus amigos llamarla y como estaban mas que listos para la pelea, pero no presto atención, tenia suficiente con sentir el miedo llenarla.
"no ahora Kagome, concéntrate" se regaño y busco su poder espiritual. Sus manos brillaron leve en rosa y elevándolas se protegió de otro ataque "¡asi, sigue!"
Miroku sonrio al ver como Kagome logro un destello de poder espiritual rosa y lanzo unos sutras contra los youkai. Habían despertado por el grito de su amiga y como Shippo llamo alarmado a Kagome, que no estaba entre ellos. Al llegar al claro había sentido como el poder de la joya estaba proyectado y ver el ataque del youkai serpiente hacia la sacerdotisa.
"céntrese señorita Kagome" le dijo lanzando otro Sutra "crea un campo de fuerza"
"si"
"no obligue a su poder" dijo golpeando con su personal un gran lagarto.
Shippo asustado pero con valor uso su fuego mágico hasta llegar a donde Kagome estaba en medio de la pelea. Ayudaría a su amiga, a su madre, y vencerían. Con mas valor uso todos sus trucos mágicos para espantar a los lagartos mientras Kagome se centraba en su poder espiritual. No tenia sus flechas y sus manos brillaban pero era inútil si no podía luchar mano contra mano. Maldiciéndose a si misma por sentirse débil creo un campo de fuerza.
"asi se hace señorita" sonrio.
"kirara ve con Kagome" ordeno Sango lanzando su bumerang. "¿donde esta Inuyasha?"
"no lo se querida Sango" dijo Miroku golpeando otro youkai "no estaba cuando desperté"
"demonios. Debemos proteger a Kagome-chan"
Kagome seguía usando su energía sobre el campo mientras veía a Kirara rasgar a los lagartos que se les acercaban. Tenia miedo pero no dudaría, usaría todo su poder para luchar.
"¡garras de acero!" escucho gritar del otro lado del claro.
El grupo se giro para ver como Inuyasha saltaba entre los arboles y viseras de los youkai serpientes y caía cerca de la miko.
"keh! Me voy un rato y no pueden defenderse"
"Inuyasha" grito feliz la miko.
"al fin llegar amigo" sonrio Miroku llegando alrededor de la kekei.
"tardaste Inuyasha, ¡¿donde estabas?!"
"no tenemos tiempo, me encargo de los que sobran" gruño el hanyu ignorando a su amiga y correr a la pelea.
Con rapidos y firmes ataques Inuyasha comenzó a luchar contra los youkai menores. Mientras tanto los demás del grupo se preocupaban por su amiga miko y la rodearon para evitar que los youkai la busquen.
0000…
Lejos del lugar, muy a lo profundo de las montañas estaba el palacio de Naraku, completo de oscuridad y miasma para evitar infractores y causar muerte, hasta la misma tierra se volvia esteril en su entorno. Pero eso no molestaba a Naraku, en su lugar habia otra cosa que tenia sus pensamientos. La parte que tenia en su poder de la Perla de Shikon palpitaba antes del amanecer despertando al hanyu araña y mirando la perla intrigado. Su palpitar habia despertado en su pequeño sueño y alterado a algunos youkai que tenia en su poder, como otros de la zona.
Era extraño, como la perla completamente corrompira pareia querer decir algo, parecía brillar en un tono violeta pero oscura y brillante, como cuando se usaba a su potencial, pero nadie la habia tocado y eso lo extraño.
Ojos rojos miraban aun la perla y como lento dejo de palpitar y ser la misma joya poderosa de siempre.
"Kanna" llamo a su sirviente de la nada.
La pequeña Kanna vino por las sombras hasta detenerse ante su señor y padre.
"quiero que me muestres al grupo de Inuyasha" pensó rápido que la única que podria usarlo era aquella miko que se parecía a Kikyo, la codicia de Onigumo, su parte humana.
Kanna apenas movio sus dedos ante su espejo y el reflejo mostro al grupo de Inuyasha peleando contra unos youkai menores, como Sango luchaba con su hiraikotsu y partia algunos lagartos. Miroku usando su personal para derribar a otros. Kirara despedazando a cualquier infractor que estaba cerca de la miko dentro de la kekei.
Mirando fijamente apenas noto a la miko dentro del campo protector, pero habia algo en ella. Algo le decía que seria interesante.
"Kanna, prepara un grupo y a Hakudoshi… quiero que hagan algo" sonrio mirando el espejo.
0000…
Estaban cansados pero no dejarían que nada los lastime. Una patada espantando a un youkai. Una espada envenenada para otros, pero no dejaban de venir. Sango comenzó a impacientarse, apenas el dia comenzó y su mejor amiga fue perseguida y notaba como su fuerza parecía menguar. No estaba acostumbrada a usar una kekei, pero era lo mejor, sus flechas habían quedado en el campamento y ahora luchaban como podían, pero no dejaba de pensar porque razón habían llegando en tal magnitud. Siempre venían pequeños grupos y los eliminaban rápido, pero estos parecían no dejar de aparecer.
Moviendo las muñecas corto la cola de otro youkai y dando patadas en sus puntos frágiles, pero costaba ya que estaban centrados en su amiga. Tenia miedo, miedo de no poder salvarla como no salvo a Kohaku y perderla.
Una flecha brillante en rosa atravesó atravesó los arboles a un youkai que estaba cerca de la joven miko y raspo el campo de fuerza volviéndolo mas inestable.
El grupo giro para ver a Kikyo con su arco y flecha y su mirada libre de emoción lanzar otra de sus flechas.
"Kikyo" susurro Inuyasha aliviando de verla.
"¿que hace la muerta aquí?" murmuro Sango moviendo la espada.
"debemos agradecer que estaba cerca" dijo Miroku intento calmar el ambiente, pero sus ojos se desviaron a Kagome "Señorita Kagome, ¡cuidado!"
La joven miko estaba agotada, no estaba acostumbrada a centrar poder espiritual que no sea en sus flechas, pero lo habia mantenido, si no fuera por la flecha de Kikyo.
Al escuchar la advertencia de su amigo miro al ultimo par de youkai que preparaban sus garras y dientes para tenerla. Miedo atravesó su cuerpo mientras veía sangre cerca y el sueño paralizo sus movimientos.
Rápido la miko de barro apunto con sus flechas a los youkai volviéndolos cenizas y librando la ultima amenaza.
El claro se volvió silencioso a excepción de las respiraciones del grupo. Inuyasha mas aliviado de no notar amenazas ante su manada se volvió hacia Kagome, mirándola y viendo su semblante pálido y de temor. Odiaba verla asi, su preciada amiga y esa mirada nunca iban juntos, y se acerco abrazándola levemente. Noto como se tensaba pero se relajaba al instante y se aferraba a su traje de rata de fuego.
"¿estas bien Kagome?"
"si… gracias Inuyasha, gracias por venir"
"keh! Para eso estoy. Mira que irte asi…"
"perdóname… tenia un mal presentimiento y de la nada vinieron… no teia mis flechas y… y yo…"
Su pequeño cuerpo temblaba y se senta frio en los brazos de Inuyasha. Estaba extraño para el hanyu sentir el aroma a temor puro y alivio cuando lo abrazaba, ambos eran un equipo y se sintió responsable de su amiga se tener ese sentimiento tan oscuro. Con suavidad la abrazo mas de cerca sin importarle la sangre que tenia en él o los demás. Durante un momento lo único importante era su amiga.
Pero Kagome no tenia miedo de los youkai, no… tenia miedo de ese sueño, aquella pesadilla que se sentia tan real y ponía su corazón frio y triste, lleno de tristeza, peor que cuando veía a Inuyasha y Kikyo juntos… era peor y se aferro a la fuente de calor de su amado hanyu. Aquel abrazo que desprendía calidez y cariño.
Bueno ya esta! Nuevo capitulo de Bailarina de plata! se que se ve corto, francamente plee mas largo pero algo me decia -dejalo hasta ahy-
jeje me demore y espero les guste. cualquiero duda o alguna queja estoy abierta a opiniones tanto de anonimos como los que me siguen y apoyan :D
Besos y tengan linda noche!
besos. Sakurai :D
