Arráncame la vida
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El diario
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Disclaimer: El mundo tanto como los personajes no me pertenecen. Todos son personajes de JK Rowling. Solo los utilizo para mi historia y mi pareja favorita.
Con libro en mano se dirigió a su habitación en la sala común de Slytherin. Al entrar a su habitación puso a un lado del escritorio sus útiles y puso el diario frente a él en el escritorio. Busco una pluma y la tinta.
Se sentó nervioso, tenía mucha curiosidad sobre lo que escondería el diario. Mojo un poco la pluma en la tinta y con un poco de temblor por la emoción escribió:
Hola
Noto que era ridículo, no había forma de averiguar cómo funcionaba ese diario. Lo cerró y empezó a inspeccionarlo por todos lados. Como no encontró nada fuera de lugar volvió a abrirlo. Pero su sorpresa fue que lo que escribió desapareció. ¿Será que se come las palabras? Creo que ya sabe cómo funcionaba no por nada era el más inteligente en Hogwarts de su época. Pacientemente esperó y no le sorprendió que alguien le respondiera:
Por fin viniste, Tom.
Leyó lo que decía el diario. Si sus sospechas eran ciertas, debía de ser él. Pero ¿Cómo? ¿Quedo atrapado en el diario? Le inquietaba saber que así acabo.
¿Cuál es tu nombre?
Escribió y acto seguido se desvaneció para remplazarlo por nuevas palabras.
Soy Tom Riddle, como sabrás soy tú.
Mojo un poco más de tinta y escribió:
Me lo esperaba, pero lo que me inquieta es ¿cómo es posible eso?
Se lo comió el diario.
Es posible porque fui muy inteligente en mis años en Hogwarts. Debes de saber muy bien que te encuentras en una época distinta, Tom. Pero es una gran ventaja para poder terminar lo que no pude terminar en mi tiempo.
Decía el diario. Tom miro a los lados. Si, él sabía muy bien en la situación que estaba. En el futuro donde no conocía casi a nadie. A pesar de sus escasos 12 años tenía muy bien planeado lo que quería hacer. Después de que el vejete de Dumbledore lo sacará del orfanato sabía que su destino era conseguir el poder. Lo que más le molestaba era que no sabía muy bien quienes fueron sus padres, quizás el diario le diga todo.
¿Y qué es lo que no pudiste terminar en tu tiempo? ¿Sigues vivo?
Preguntó, le entusiasmaba que su yo del pasado lo contacte para poder terminar algo. Sabía que tuvo éxito en su pasado. Pero le intrigaba saber que fue de ese Tom Riddle.
Para todo hay su tiempo, sí sigo vivo en algún lugar.
Respondió el diario.
¿Algún lugar? ¿Qué fue de nosotros?
Hizo más preguntas, el diario no le revelaba nada.
Sería interesante que descubras mi identidad. Lo que no terminé pronto sabrás, si tienes curiosidad lo averiguarás. Recuerda, tú eres el heredero.
Releyó una y otra vez, y rápido lo entendió. Recordaba leer la palabra "Heredero" en algún lugar. Por supuesto aquel día escrito con sangre en el muro "ENEMIGOS DEL HEREDERO, TEMED"
Se abrió una tal cámara de los secretos aquí, ¿tienes algo que ver?
Pasaba algo muy extraño en Hogwarts y sentía que era debido a él.
Estaba en quinto año cuando descubrí la cámara de los secretos, sí, si existe. Hay un niño aquí en el colegio que me interesa bastante, no sé si lo conozcas… se llama "Harry Potter" quiero que lo vigiles y me lo traigas a mí. Cuando entiendas la situación te darás cuenta del por qué. Es todo lo que te diré, lo demás averígualo tú solo Riddle, no me decepciones. Devuelve el libro a esa Weasley, todavía tengo cosas pendientes con ella.
Leyó Riddle y se dispuso a contestarle pero, como si se hubiera acabado el hechizo, las palabras no se desvanecían. Grito una maldición y cerró el libro de golpe. Lo único que había sacado es que él era el heredero y que su otro yo tramaba algo. Sin contar que estaba interesado en ese tal Potter, tenía que averiguar quién rayos era.
Metió a su bolsillo el diario y salió a la sala común, no había nadie. Recordó que tenía clase de Historia de la magia con el profesor Binns. Asi que se encamino al aula de Historia.
Al entrar divisó que le tocaba con los de Gryffindor, optó por sentarse al fondo solo. Adelante se encontraba aquella sangre sucia y sus dos amigos revoltosos. Del otro lado Malfoy y sus tarados. Lo único que le gustaba era aprender, siempre se orgulleció de aprender, saber, tener esa sabiduría de la que carecían las personas. En su opinión aquellos que no leen son unos inútiles.
A la mitad de la clase, la mayoría o casi todos se estaban durmiendo. Igual que los que hacían en su antigua época, siempre lo mismo. Él era el único que prestaba atención. El profesor Binns seguía hablando cuando algo insólito para él y todos sucedió: Granger alzo la mano. No conocía a Granger y no le interesaba hablarle, pero veía que a pesar de ser una sangre sucia le gana a los sangre limpia y mestiza, siempre estaba pendiente y estudiaba mucho. De alguna forma se parecía él y lo reconocía, pero no más allá de eso, es una sangre sucia al final de cuentas.
-¿Señorita…?- dijo el profesor Binns algo sorprendido que le interrumpieran.
-Granger, profesor. Pensaba que quizá usted pudiera hablarnos sobre la Cámara de los Secretos —dijo Hermione con voz clara.
Dean Thomas, que había permanecido boquiabierto, mirando por la ventana, salió de su trance dando un respingo. Lavender Brown levantó la cabeza y a Neville le resbaló el codo de la mesa.
El profesor Binns parpadeó.
-Mi disciplina es la Historia de la Magia -dijo con su voz seca, jadeante-. Me ocupo de los hechos, señorita Granger, no de los mitos ni de las leyendas. -Se aclaró la garganta con un pequeño ruido que fue como un chirrido de tiza, y prosiguió—: En septiembre de aquel año, un subcomité de hechiceros sardos...
Hermione no quería darse por vencida justo cuando alzaba la mano para preguntar otra vez, alguien le gano. Volteó a ver atrás y vio que era Riddle.
-¿Señor…?- dijo el profesor Binns.
-Riddle, señor con lo que dijo mi compañera Granger ¿no tienen siempre las leyendas una base real?-preguntó Tom. No hubiera preguntado eso, pero dado que esa niña preguntó acerca de la cámara de los secretos le llamó la atención.
Al ver el ambiente Harry pensaba que al profesor Binns nunca nadie lo había interrumpido. Quedo boquiabierto que se rio por lo bajo, a su lado Ron jugueteaba con su pluma e interesado por saber la leyenda. Pero no era el único, todos tenían curiosidad.
-Veamos —dijo lentamente el profesor Binns—, sí, creo que eso se podría discutir. —Miró a Granger y Riddle como si nunca hubiera visto bien a un estudiante-. Sin embargo, la leyenda por la que ustedes me preguntan es una patraña hasta tal punto exagerada, yo diría incluso absurda...
-No creo que sea exagerada, como dice Aristóteles "No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho" -dijo Riddle.
-Muy bien —dijo despacio—. Veamos... la Cámara de los Secretos... Todos ustedes saben, naturalmente, que Hogwarts fue fundado hace unos mil años (no sabemos con certeza la fecha exacta) por los cuatro brujos más importantes de la época. Las cuatro casas del colegio reciben su nombre de ellos: Godric Gryffindor, Helga Hufflepuff, Rowena Ravenclaw y Salazar Slytherin. Los cuatro juntos construyeron este castillo, lejos de las miradas indiscretas de los muggles, dado que aquélla era una época en que la gente tenía miedo a la magia, y los magos y las brujas sufrían persecución
Se detuvo, miró a la clase con los ojos empañados y continuó:
—Durante algunos años, los fundadores trabajaron conjuntamente en armonía, buscando jóvenes que dieran muestras de aptitud para la magia y trayéndolos al castillo para educarlos. Pero luego surgieron desacuerdos entre ellos y se produjo una ruptura entre Slytherin y los demás. Slytherin deseaba ser más selectivo con los estudiantes que se admitían en Hogwarts. Pensaba que la enseñanza de la magia debería reservarse para las familias de magos. Lo desagradaba tener alumnos de familia muggle, porque no los creía dignos de confianza. Un día se produjo una seria disputa al respecto entre Slytherin y Gryffindor, y Slytherin abandonó el colegio.
El profesor Binns se detuvo de nuevo y frunció la boca, como una tortuga vieja llena de arrugas.
—Esto es lo que nos dicen las fuentes históricas fidedignas —dijo—, pero estos simples hechos quedaron ocultos tras la leyenda fantástica de la Cámara de los Secretos. La leyenda nos dice que Slytherin había construido en el castillo una cámara oculta, de la que no sabían nada los otros fundadores.
»Slytherin, según la leyenda, selló la Cámara de los Secretos para que nadie la pudiera abrir hasta que llegara al colegio su auténtico heredero. Sólo el heredero podría abrir la Cámara de los Secretos, desencadenar el horror que contiene y usarlo para librar al colegio de todos los que no tienen derecho a aprender magia.
Cuando terminó de contar la historia, se hizo el silencio, pero no era el silencio habitual, soporífero, de las clases del profesor Binns. Flotaba en el aire un desasosiego, y todo el mundo le seguía mirando, esperando que continuara.
El profesor Binns parecía levemente molesto.
—Por supuesto, esta historia es un completo disparate —añadió—. Naturalmente, el colegio entero ha sido registrado varias veces en busca de la cámara, por los magos mejor preparados. No existe. Es un cuento inventado para asustar a los crédulos.
Solo el heredero podía abrirla, y alguien la abrió ahora. Debí haber sido yo, debo estar rondando aquí en Hogwarts. Que interesante.
Hermione volvió a levantar la mano.
-Profesor..., ¿a qué se refiere usted exactamente al decir «el horror que contiene» la cámara?
-Se cree que es algún tipo de monstruo, al que sólo podrá dominar el heredero de Slytherin —explicó el profesor Binns con su voz seca y aflautada.
La clase intercambió miradas nerviosas.
-Pero ya les digo que no existe —añadió el profesor Binns, revolviendo en sus apuntes—. No hay tal cámara ni tal monstruo.
-Pero, profesor —comentó Seamus Finnigan—, si sólo el auténtico heredero de Slytherin puede abrir la cámara, nadie más podría encontrarla, ¿no?
Exacto, el Tom Riddle del pasado lo hizo. Pero si él también es Tom Riddle puede entrar a la cámara y dominar al monstruo del que se habla. La pregunta es cómo llegar a esa dichosa cámara.
-Tonterías, O'Flaherty —repuso el profesor Binns en tono algo airado—, si una larga sucesión de directores de Hogwarts no la han encontrado...
Era porque estaba muy bien escondida, la voz que escucho aquella vez y apareció el muro debía ser el monstruo, no cabía duda pero qué clase de monstruo es. Pasar desapercibido por el colegio sin que nadie se dé cuenta.
La clase continúo pero Tom no presto atención.
Al terminar la clase, todos se levantaron y empezaron a guardar sus cosas. Recordaba lo que le pidió el diario asi que tendría que hacerlo pero para eso, sabía que los Weasleys eran numerosos.
Cuando Harry, Ron y Hermione guardaron sus cosas vieron que Riddle se les acercaba. No era nada bueno si un Slytherin se acercaba. Así que pusieron una postura amenazante.
-¿Qué quieres Riddle?-Preguntó Harry con un tono desafiante.
-¿Tú eres un Weasley, verdad? Tu hermana ¿cómo se llama?. Le hablo a Ron ignorando a Harry olímpicamente.
-Sí, ¿qué quiere una serpiente con mi hermana?-dijo Ron rudamente.
-Solo quería devolverle un libro interesante que me prestó pero no consigo hallarla.-dijo Tom con una sonrisa.
Ron estaba a punto de soltar maldiciones cuando Hermione prefirió intervenir.
-Ron cállate, adelántense Harry ahora los alcanzo.-dijo Hermione mirándolos a los dos sonrientes. Harry titubeo no quería dejar sola a Herms con esa serpiente. Pero sabía que Ron era muy testarudo y buscaría pelea, asi que decidió llevárselo no sin antes decirle que se cuide.
Al escuchar que diga "Harry" Tom lo miro boquiabierto repasándolo de arriba abajo con sus ojos. Quien diría que él era uno de los tres que encontró el muro, y que escuchaba lo que decía el monstruo.
-¿Ese niño es Harry Potter?-pregunto amablemente Tom a Hermione.
-Sí, ¿no lo sabías?-dijo Hermione algo sorprendida, su amigo era el más famoso por ser el-que sobrevivió a Voldemort.
-No, entonces ¿cómo se llama esa Weasley?-pregunto Tom para irse, no le agradaba hacer plática con Granger.
-¿La conoces Riddle?-indago Hermione.
-No tengo porque decírtelo.-respondió Tom secamente, ¿Qué se metía esa sangre sucia?
-Entonces no tengo porque decirte como se llama-contrataco Hermione molesta y se fue.
Tom apretó sus puños, odiaba a Granger, eso era definitivo.
-Maldita sabelotodo.-dijo Tom sin que nadie lo escuchará y salió del salón dispuesto a encontrar por su cuenta a la niña Weasley.
Si algo tenía bien claro es que no quería que Granger se entrometiera en sus asuntos.
Tom no quería darle el diario a esa Weasley y vio provechoso volver a escribirle, y acorralarlo. Por lo que en lugar de buscarla fue a las afueras del castillo. Buscaba un buen lugar para sentarse y escribir, y así lo hizo. En el árbol que está a lado del lago donde nadie lo vería.
Con una tinta muy fina se dispuso a revelar los misterios que envolvían al diario. No le importaba que él que estaba ahí fuera él, después de todo quien más sabría cuáles son sus debilidades.
Al doblar la esquina se encontraron en un extremo del mismo corredor en que había tenido lugar la agresión. Se detuvieron y miraron. El lugar estaba tal como lo habían encontrado aquella noche, salvo que ningún gato tieso colgaba de la argolla en que se fijaba la antorcha, y que había una silla apoyada contra la pared del mensaje: «La cámara ha sido abierta.»
-Aquí es donde Filch ha estado haciendo guardia -dijo Ron.
Se miraron unos a otros. El corredor se encontraba desierto.
—No hay nada malo en echar un vistazo —dijo Harry, dejando la bolsa en el suelo y poniéndose a gatear en busca de alguna pista.
—¡Esto está chamuscado! —dijo—. ¡Aquí... y aquí!
—¡Ven y mira esto! —dijo Hermione—. Es extraño.
Harry se levantó y se acercó a la ventana más próxima a la inscripción de la pared. Hermione señalaba al cristal superior, por donde una veintena de arañas estaban escabulléndose, según parecía tratando de penetrar por una pequeña grieta en el cristal. Un hilo largo y plateado colgaba como una soga, y daba la impresión de que las arañas lo habían utilizado para salir apresuradamente.
—¿Habían visto alguna vez que las arañas se comportaran así? — preguntó Hermione, perpleja.
—Yo no —dijo Harry—. ¿Y tú, Ron? ¿Ron?
Volvió la cabeza hacia su amigo. Ron había retrocedido y parecía estar luchando contra el impulso de salir corriendo.
—¿Qué pasa? —le preguntó Harry.
—No... no me gustan... las arañas —dijo Ron, nervioso.
—No lo sabía —dijo Hermione, mirando sorprendida a Ron—. Has usado arañas muchas veces en la clase de Pociones...
—Si están muertas no me importa —explicó Ron, quien tenía la precaución de mirar a cualquier parte menos a la ventana—. No soporto la manera en que se mueven.
Hermione soltó una risita tonta.
—No tiene nada de divertido —dijo Ron impetuosamente—. Si quieres saberlo, cuando yo tenía tres años, Fred convirtió mi... mi osito de peluche en una araña grande y asquerosa porque yo le había roto su escoba de juguete. A ti tampoco te harían gracia si estando con tu osito, le hubieran salido de repente muchas patas y...
Dejó de hablar, estremecido. Era evidente que Hermione seguía aguantándose la risa. Pensando que sería mejor cambiar de tema, Harry dijo:
—¿Recuerdan toda aquella agua en el suelo? ¿De dónde vendría? Alguien ha pasado la fregona. —Estaba por aquí —dijo Ron, recobrándose y caminando unos pasos más allá de la silla de Filch para indicárselo—, a la altura de esta puerta.
Asió el pomo metálico de la puerta, pero retiró la mano inmediatamente, como si se hubiera quemado.
—¿Qué pasa? —preguntó Harry
—No puedo entrar ahí —dijo Ron bruscamente—, es un aseo de chicas.
—Pero Ron, si no habrá nadie dentro —dijo Hermione, poniéndose derecha y acercándose—; aquí es donde está Myrtle la Llorona. Venga, echemos un vistazo.
Y sin hacer caso del letrero de «No funciona», Hermione abrió la puerta.
Era el cuarto de baño más triste y deprimente en que Harry había puesto nunca los pies. Debajo de un espejo grande, quebrado y manchado, había una fila de lavabos de piedra en muy mal estado. El suelo estaba mojado y reflejaba la luz triste que daban las llamas de unas pocas velas que se consumían en sus palmatorias. Las puertas de los retretes estaban rayadas y rotas, y una colgaba fuera de los goznes.
Hermione les pidió silencio con un dedo en los labios y se fue hasta el último retrete. Cuando llegó, dijo:
—Hola, Myrtle, ¿qué tal?
Harry y Ron se acercaron a ver. Myrtle la Llorona estaba sobre la cisterna del retrete, reventándose un grano de la barbilla.
—Esto es un aseo de chicas —dijo, mirando con recelo a Harry y Ron—. Y ellos no son chicas.
—No —confirmé Hermione—. Sólo quería enseñarles lo... lo bien que se está aquí.
Con la mano, indicó vagamente el espejo viejo y sucio, y el suelo húmedo.
—Pregúntale si vio algo —dijo Harry a Hermione, sin pronunciar, para que le leyera en los labios.
—¿Qué murmuras? —le preguntó Myrtle, mirándole.
—Nada —se apresuró a decir Harry—. Queríamos preguntar...
—¡Me gustaría que la gente dejara de hablar a mis espaldas! —dijo Myrtle, con la voz ahogada por las lágrimas—. Tengo sentimientos, ¿saben?, aunque esté muerta.
—Myrtle, nadie quiere molestarte —dijo Hermione—. Harry sólo...
—¡Nadie quiere molestarme! ¡Ésta sí que es buena! —Gimió Myrtle—. ¡Mi vida en este lugar no fue más que miseria, y ahora la gente viene aquí a amargarme la muerte!
—Queríamos preguntarte si habías visto últimamente algo raro —dijo Hermione dándose prisa—. Porque la noche de Halloween agredieron a un gato justo al otro lado de tu puerta.
-¿Por qué?- preguntó Myrtle a la defensiva.
-Nos referimos si viste a alguien aquella noche.-se apresuró a decir Harry.
-No me fije, estaba muy dolida por lo que dijo Peeves que vine aquí a suicidarme pero recordé que estoy… que estoy…-dijo Myrtle con un sollozo.
-Muerta.- dijo Ron secamente.
Myrtle empezó a llorar y salió volando a la ventana sin hacerles caso.
Harry, Hermione y Ron se miraron entre sí. Hermione le dijo a Ron que la acompañara a tratar de hablar con Myrtle, mientras tanto Harry solo observaba atrás de ellos.
-Discúlpate Ron-le ordeno Hermione.
-Perdón Myrtle, fue una tragedia.-dijo Ron mirándola.
Myrtle lo miro enojada pero segundos después suspiro.
-Paso algo ayer, estaba llorando cuando alguien vino y me arrojo un libro.- Myrtle señalo aquel libro tirado.-Busque por todas partes enojada para decirle que se muera pero para mi sorpresa no había nadie.-dijo Myrtle mientras jugaba con sus lentes.
Harry localizó el libro y fue a buscarlo. Lo hojeo y no había nada escrito. En la portada solo estaba la textura del libro. Aquello le pareció muy extraño así que lo guardo en su bolsillo dispuesto a averiguar que era.
Iban a preguntar más cosas cuando de repente escucharon el grito de "RON" de Percy el hermano mayor de Ron que era un prefecto. Los regaño de porqué estaban en un aseo de chicas cuando deberían de estar cenando como los demás. Al final nos les quedo de otra que irse, Percy se disculpó con Myrtle y cerró la puerta.
Myrtle miraba a todos lados nerviosa.
De repente se escucharon unos aplausos en el baño de niñas. Al escuchar los aplausos Myrtle se estremeció. Se abrió una de las puertas donde estaban los retretes sin cesar de los aplausos. Un niño galante con una mirada perversa, portando el emblema de Slytherin salió.
-Interesante.-dijo Tom caminando hacia Myrtle.-No cabe duda que hice bien al matarte, ¿no me desobedecerás o sí?
-No.-dijo Myrtle mirando cabizbaja.
-Eres una niña obediente, si me desobedeces puede que te torture, ¿sabías que hasta los fantasmas pueden "morir" y ser "torturados"? Sigue así Myrtle.-Dijo Tom y salió del aseo de chicas.
Myrtle sollozaba muy fuerte, pues justo ahí estaba el responsable de su muerte. Ella mejor que nadie sabía que había en la cámara de los secretos y quien dominaba a esa criatura. Se sorprendió cuando anoche Riddle le tiró el libro y le obligo a que cooperara.
Tom estaba más que satisfecho. Obligo al diario a que le revelara los secretos. No le dijo demasiado pero si lo suficiente para saber qué hacer.
Se enteró que Myrtle había sido asesinada por él en quinto año. Que el dicho niño Harry Potter es una famosa figura, entre otras cosas.
El diario quería nublarle los pensamientos a Potter y quien mejor que él para dárselo, pero obvio no podía ir y entregarle el diario sin más. Así que él sabía que esa niña Granger podía juntar un poco las pistas o simplemente preguntaría a todo el mundo pero llegaría Myrtle. Así que fue anoche a tirarle el libro a Myrtle y presentarse formalmente, la pobre fantasma se desmayó pero logro hacer que coopere y guarde silencio.
Pero Riddle tampoco era un idiota sabía que el diario relucía con su nombre en la portada asi que con un hechizo avanzado lo escondió para que solo apareciera la textura y así no revelar su identidad.
Solo le quedaba esperar que el diario hiciera su parte. Por ahora, averiguaría donde está la entrada a la cámara y dominar al monstruo.
Al día siguiente Tom fue a la biblioteca para tratar de averiguar la posición de la cámara. Fue a sentarse en el lugar más alejado de los estudiantes, traía consigo un ejemplar de "Los mejores secretos del castillo Hogwarts" sacado de la sección prohibida. Se las ingenio mucho para llevárselo sin que se lo vieran.
A los pocos minutos una estudiante de cabello marrón alborotado se sentó en la misma mesa que él. Tom se dio cuenta de ese hecho asi que bajo el libro esperando que ella hablará. ¿Quién osaba a sentarse con el heredero?
Hermione lo notó, Riddle miraba expectante de que hablara. Al principio no iba a hacer eso, ella había recurrido a la biblioteca a buscar un libro de pociones donde les explicara paso a paso como hacer la poción multijugos. Era vital porque Harry, Ron y ella hablaron sobre quien era capaz de abrir la cámara de secretos, ella no estaba convencida de que sus amigos apoyarán la idea de que Malfoy era el heredero, si, era un serpiente se creía el príncipe de Slytherin. Pero ella no lo veía así pero de todas formas se convertirían en los amigos de Malfoy: Crabbe, Goyle y Parkinson para preguntarle. A ella le inquietaba, sabía por los rumores que se corrían que Tom Riddle le dijo a Malfoy que él sería el príncipe de la casa. Aunque Malfoy se autoproclame príncipe, todos incluso hasta los de Slytherin sabían que el recién llegado vino a ocupar el puesto. Todo el mundo lo respetaba. Y aquí estaba ella dispuesta a averiguar esos misterios que le rodean.
Hermione buscaba algún libro donde estuviera la poción Multijugos cuando vio al fondo a Riddle sentarse, se debatía entre si ir o no. Al final se atrevió, mientras se acercaba diviso el título del libro y le saco una sonrisa, ¿Asi que al igual que ella quería averiguar los secretos de Hogwarts?
-Que interesante libro lees, ¿de dónde lo sacaste?-pregunto con cautela Hermione.
Riddle tardo en contestarle.
-De la sección prohibida, pero no le digas a la señorita Pince.- dijo Tom con una sonrisa.
A Hermione eso le saco de casillas, no de enojo si no de sorpresa.
-Necesitas permiso de un profesor para entrar ahí ¿cómo lo burlaste?-pregunto Hermione con sorpresa.
-Tengo mis métodos Granger.-Dijo Tom amablemente. Para Tom ese era un plan, siempre ser amable con los demás alumnos aun si tenga que serlo con una sangre sucia. Siempre tiene que ser el líder, el responsable. Así había sido en su vida pasada, y lo seguiría siendo hasta que haya logrados sus planes.
Herms no quería admitirlo pero ella también quería entrar a la sección prohibida. Pero no quería la ayuda de Tom. Tom lo sospechó y adopto una pose pensativa.
-Así que quieres entrar a la sección prohibida, pero ¿no eres tu una persona responsable incapaz de hacer algo ilegal siendo de Gryffindor?-dijo finalmente Tom.
-¿Y no tú eras una persona responsable? Ah, sí, eres una serpiente.-hablo mordazmente Hermione.
-Yo busco respuestas, lo sabes igual, ¿no? Quieres saber dónde está la cámara de los secretos. No me malinterpretes Granger, yo soy una persona curiosa.-dijo Tom.
-Lo noto Riddle.
-Como dice Rabindranath Tagore 'El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno.'.- Dijo Tom.
-¿Insinúas que no soy buena?-dijo un poco alterada Hermione mirándolo perspicazmente.
Tom cerró el libro y se paró.
-Cada quien se juzga Granger, no te vayas a corromper.- dijo Tom mientras pasaba a su lado.
Hermione sin mirarlo dijo:
-Cada quien cosecha lo que siembra Riddle.
Tom aunque estaba a una distancia considerable pudo escucharlo. Se le formo una sonrisa.
-Que bueno que lo sembré anticipadamente.- lo dijo muy bajo para sí mismo y salió riendo.
Hermione se quedó sola en la mesa, solo pensaba en lo estúpida que fue. Sin querer cayó en el jueguito de Riddle.
Dumbledore se encontraba en su despacho acariciando al fénix. Cuando escucho que tocaron la puerta, Dumbledore dijo que pasara. Al abrirla entró Minerva McGonagall seguida de Severus Snape y Rubeus Hagrid.
-Oh Rubeus que bueno que viniste.-dijo contento Dumbledore, invitándolo a que se sentará. Había llamado a los tres para hablar de Tom Riddle.
-Gracias director.- dijo Hagrid mientras se sentaba en un sillón más pequeño que él.
Minerva y Severus estaban de pie esperando que el director les dijera el porqué de la reunión.
-Rubeus creo que no te han dicho de la situación en la que se encuentra Hogwarts.-dijo Dumbledore.
-Sí, la gata de Filch ha sido petrificada, lo sé director.-dijo Hagrid confundido.
Dumbledore sonrió.
-No a eso me refiero Rubeus, si no a la particular situación de que el joven Tom Riddle pasea como un alumno de segundo año en Slytherin.-dijo Dumbledore.
Hagrid se paró de golpe.
-¿Cómo es posible Albus?-dijo Hagrid.
-Lo mismo dije- hablo por primera vez Minerva cruzándose de brazos.
-Director Dumbledore no puede dejar que ese niño malvado ande libremente.- acusó rápido Hagrid caminando de un lado a otro.- ¡Él fue él que me saco de Hogwarts! No sabía que estaba aquí.
-Rubeus por favor, cálmate, hace mucho tiempo te dije que en algún momento aparecería ese joven Tom.
-¿Por lo que me contaste años atrás de aquel hechizo?
-Sí, así que te pido por favor que lo toleres, el joven Riddle no lo conoce aún.- finalizó Dumbledore.
-Hasta ahora el muchacho se ha comportado director.-Hablo Severus Snape un poco apartado de los que se encontraban presentes.
-He de decir lo mismo Albus, ha demostrado ser muy inteligente, no cabe duda que en su tiempo fue el mejor del colegio. Por eso se convirtió en lo que es ahora.-dijo Minerva con rencor a Albus.
-Sí lo se Minerva, realmente espero que Tom se revindique y no se convierta en algo peor que su yo mayor.-lanzó un suspiro de angustia Albus.
- Riddle y Granger tienen un choque de sabelotodos.-hablo despectivamente Snape.
-Es de imaginarse, Hermione no soporta la idea de que alguien más levante la mano y Riddle siempre quiere destacar su inteligencia ante los inferiores.-dijo Albus divertido.
Tom caminó rumbo a las afueras del castillo para encontrase con alguien. Si todo iba de acuerdo a su plan sería un éxito. Paso junto al Sauce Boxeador con cuidado y camino un poco más allá. Diviso a la persona que esperaba y sonrió.
La persona se encontraba parada jugando con sus dedos y mirando de un lado a otro nerviosa. Cuando vio a Tom se asustó pero se vio obligada a calmarse y recostó su espalda en el tronco de un árbol a la espera de que la persona llegará a donde estaba ella.
-T-T-Tom-dijo la niña tartamudeando.
-¿Por qué el tartamudeo Ginny? Si tan solo soy un año mayor que tú.-dijo Tom alegremente.
-Lo siento…-se aclaró la garganta.-pero lo que me dijiste que haga no me siento lista para hacerlo. Me da miedo Tom…
-No hay nada que temer, Ginny tranquilízate.-se acercó Tom a Ginny.-Tú eres hermosa, nadie lo puede negar. ¿Estás conmigo, no?
-S-sí-dijo Ginny sonrojándose fuerte.
Para Tom Ginny le era importante, así que la había buscado y haría que ella cooperara.
-Entonces no tienes que tener miedo-Tom abrazó a Ginny.-Hazlo, nadie te echará la culpa, tú no tienes la culpa mi dulce Ginny, deja que tu corazón te guíe.
Ginny se sonrojo aún más y le correspondió el abrazo.
-Eres muy lindo Tom…lo haré, tú me das motivos.-lo dijo mirándolo fijamente.
-Gracias, no me decepciones.-le dijo mientras acariciaba su cabello.
-No lo haré Tom, tú eres el único que me escucha….. Me das una libertad inimaginable.- dijo Ginny medio llorosa, él de verdad era el único que la escuchaba, desde que escribía en el diario con aquel Tom y ahora en persona con este Tom Riddle.
Tom quito el abrazo y le hizo señas de que aquí terminaba la charla. Ginny se fue y Tom la vio irse. Ahora sí que todo iba como había planeado, no pudo evitar reír.
-Como dicen por ahí "Por un lado la locura y el otro la demencia"-dijo alto Tom y marcho de nuevo al castillo en silencio.
Holaaa he vueltoo :3
A contestar Reviews n.n perdón por no haberles respondido xD
En primero a la que mas ha comentado y le gusta mi historia :'33:
susan-black7: Gracias por leer mi historia y apoyarme con estos capitulos :,DD sisi espero que te siga gustando. Ya se pone buena la trama n.n Este Tom superará al Tom del pasado :D
:33
Miss Bednarek : Pues ya se encontraron jajaja :DD espero que te guste n.n
Lady Heaven: Gracias por tu comentario amiga aunque ya tiene tiempo que lo comentaste n.n pero ya te respondi xD
Betting Life: Fuiste mi primer review n.n espero que te guste la historia, saludos :)
feriyen: Eso hago, ando mejorando, haciendo los capítulos mas largos :)
Lity: Si, tom odia a los sangre sucia eso es innegable xD pero llegará el momento que se fijara en ella. Espero que te guste mi historia :3
Hasta aquí los reviews gracias. Espero que me continuen apoyando n.n Nos vemos en otro cap :3
