Seung se encontraba algo hastiado con todo aquello. A veces se preguntaba por qué había decidido ser el presidente del cetro estudiantil, con miembros más inútiles que los mismos del club. Aún recordaba la primera vez que se encontró con Victor y Chris. Era buenos tiempos, pero ahora estaba molesto con el director de la academia, colocando aquella condición. ¿No le bastaba con ser el club más codiciado de manera independiente? Al parecer no.

-Maldito Yakov- decía bastante indignado mientras que su aura transmitía peligro, aléjense de mí.

Le parecía absurdo que el director le solicitara aquello. De seguro tenía que ser una broma, una de muy mal gusto. Aquella petición rayaba a lo absurdo, puras parafernalias que no estaba dispuesto a realizar. Pero Victor siempre distaba mucho de sus pensamientos.

-¿Hacer un show sobre el hielo?- preguntó, un poco asombrado y ¿por qué no? También emocionado. El líder siempre era así.

Todos se encontraban sentados tomando café instantáneo, después de haber realizado sus actividades con el Ice Skate Club. Victor se llevó sus dedos sobre sus labios, pensando una mejor respuesta.

-Es como si fuéramos la copia barata de Disney On Ice- mencionó sarcástico el rubio ruso.

-A mí me gusta hacer un show, tendríamos más personas paseando por aquí- opino el chino.

Y aquello era cierto, siempre eran las mismas mujeres que andaban dando vuelta por ahí y por algunas veces se encontraban con la ayuda de Emil, aunque los celos de cierto italiano no le dejaban estar muchas veces. La rutina los estaba aburriendo y Victor estaba demasiado ocupado con el club de artes –no es que quisiera, pero aquellas muchachas se estaban aprovechando demasiado- así que tampoco podía aportar demasiadas ideas.

-Guang tiene razón- le apoyo Chris.

Yuuri por otra parte, estaba viendo las expresiones de su líder, se encontraba bastante ausente y ensimismado con algo. Era la primera vez que lo veía con una expresión tan seria que le estaba molestando un poco, incluso podría decir que lucía un poco triste. Iba a levantarse para preguntarle que estaba pensado cuando de la nada soltó un grito emocionado.

-¡Ya lo tengo!- soltó eufórico. Con un brillo en sus ojos. Yuuri se volvió a sentar dado que había vuelta a ser el mismo de antes.

-Yurio, me has dado la idea más inteligente de toda mi vida-

-Ha de ser un misterio, nunca has sido inteligente- se burló JJ.

-Calla. Bien, dado que todos somos hombres, las cosas serán más interesante si nosotros hacemos un show a lo Disney On Ice-

-¿Qué estás pensando? Sí sabes que esos show son de princesas y príncipes-

-Pues, estoy pensando en el fanservice-

Yuuri solamente comenzó a reír como desquiciado. Era cierto, era la primera vez que aquel albino tenía una buena idea.

-Victor tiene razón, a muchas mujeres le gusta ver la relación de dos hombres. Y si añadimos el factor de que el patinaje sobre hielo es algo sumamente hermoso de ver. Tendremos a más chicas dando vuelta por aquí- dijo sin más.

Todos en el club se quedaron viendo al nuevo, algo estupefactos, se convencieron. Si Yuuri lo decía, pues la idea de Victor no era tan alocada. Ahora que habían decidido que lo iban a hacer, había otro problema. Las parejas para la actuación.

Debido que todos iban a actor en parejas y mostrar con una presentación algo importante de cada cuento de hadas. Victor como líder decidió que iba a actuar con Yuuri y amenazó a todos con la mirada que nadie podría reprocharle algo.

Y así Seung se sintió algo incómodo. Si bien les agradaba a todos los chicos del club, no era muy cercano a ellos y no quería dar la lata de que iba a estar solo. Vio como de manera indudable Ji se iba con Leo, Jean se juntaba con Yurio, aunque este último se encontraba furioso y soltando uno que otro improperio en ruso.

Minami con lágrimas iba donde Christophe, que suspiró. Era obvio que el japonés quería actuar con Yuuri. Pero Victor era bastante egoísta en ese sentido.

El coreano se encontraba solo, en la esquina de aquel recinto, mirando sus manos algo nervioso, hasta que vio unos zapatos frente a sus ojos. Levantó su mirada para toparse con la infaltable sonrisa del tailandés, cosa que le provoco un sonrojo.

-Al parecer vamos a ser pareja, Lee- pronuncio con suavidad su nombre, que sintió como causaba estragos en todo su sistema cardiaco y respiratorio. Tan sólo pudo asentir para tomar la mano de este y dirigirse al resto del grupo.

No escuchaba nada de lo que estaba diciendo Victor, sólo prestaba atención a la calidez que le traspasaba el otro chico. Hasta que los demás comenzaron hablar.

-¿Cuál podríamos hacer?-

-Lo típico, Cenicienta, La Sirenita, Podríamos hacer Mulán o yo que sé- contesto el albino.

-También te falta Aladdin- le comentó el coreano.

-Cierto. Es cosa de organización. De todas formas, que les quede claro. El show de La Sirenita es nuestro-

Todos aceptaron sin más y se marcharon. Seung iba caminando a la par del moreno, mientras que este le daba algunas ideas para el show. Tenían que poner de su parte y si tenían que darse un beso, lo harían.

-Me gusta Aladdin, ahora la canción…-

-Un mundo ideal, es la típica y bastante romántica, de segura las mujeres van a morir por esa- comento algo inseguro. Raro en su actitud, pero Pichit no dijo nada, tan sólo le apoyo con una sonrisa.

Y sí, no era nada raro que el coreano estuviera baboso por aquel muchacho. Pero es que aun recordaba el primer día que lo vio patinar, aquel día que lo cautivo con su amabilidad y fue el primero en acercase a hablar con él. Aunque todo eso se fue por el caño a los cinco minutos después porque llegó Sala. Aunque esos detalles se podían olvidar.

-Nos vemos mañana, Lee- se despidió mientras tomaba el transporte público y él esperaba a su chofer. Por primera vez tenía más ansias de volver a la academia.

-Después de todo, creo que le debo agradecer a Yakov-