Aquí Schweigen :3 paso a dejar nuevo capítulo, que por cierto me resultó bastante difícil de terminar debido a que cierta personita que lee esto quiso que fuese más largo y no pude decirle que no (?) Estoy muriendo con exámenes, es un milagro que publique un capítulo :v pidan un deseo.
Subiré algunos de mis dibujos a Instagram º-º (me hice adicta a esa cosa, asdf) De momento están algunos viejos y el de Noire Moon.
Como sea, ¡que comience!


Al iniciar la música se puede observar la fachada iluminada de la Mansión Gekkou, entonces se observa el cielo donde la luna ríe sin descanso, la sangre escurre por sus dientes. Un instante después aparece el logo de Soul Eater: Noire Moon.

Donten no daitoshi ni miminari gapachiri

La Mansión Gekkou vuelve a aparecer, esta vez deteriorada por el paso del tiempo, las nubes cubren el sol.

Negatta ri sata oboe nado naikedo

Kasumi sale por la puerta principal, el cabello cubre parte de su rostro únicamente se puede observar su ojo izquierdo que parece opaco.

Daiji hen konton no tateyakusha ensha, kioku tosa hata meiwaku no keishou

La imagen de Kasumi desaparece, dejando ver a Shinigami-sama en su apariencia antigua y a Eibon, parecen planear algo. Posteriormente entre ambos antiguos flota un instrumento, un violín.

Yogore teshimatta sekai de yama nai ame niwa rattari

Las imágenes anteriores desaparecen también, esta vez se puede apreciar Shibusen, en sus interminables escaleras hay una persona sentada mirando al cielo, es Kasumi nuevamente, en su rostro se forma una sonrisa demente.

Hai ni kawa tta sekai de tashika yuugen o yumemi tanda

La imagen se aleja hasta verse Death City desde sus afueras, una extraña bruja de ojos púrpura observa la ciudad, su rostro parece cansado y sus ropas están manchadas de negro.

Ankaa wa hashiru katsumatsu e to owari nishiyouka kokoradesa

Akari aparece en escena, parece estar en un extraño bosque; el viento agita su blanco cabello. De repente la imagen se torna negra y fugazmente es recorrida por cuatro colas de zorro de color blanco también.

Tatta ichido no iregyura shounen wa kanzen o ka banda

Lentamente se enfoca la copa del árbol de cerezo, el viento hace que los pétalos de las flores caigan, luego la imagen parece alejarse y se puede ver a Kid y Kasumi sentados bajo la sombra del árbol, están tomados de la mano.

Kiseki mo nanimo nai sekai de buraun kan no yume o mire tanara nante suteki na koto deshou

El joven Shinigami parece estar hablando, sus ojos brillan con ilusión, luce contento. La chica a su lado ríe de vez en cuando y escucha con atención. De repente la imagen se fragmenta como un vidrio roto y se torna oscura.

Kami wa ima hyouteki to naru

En los fragmentos de la imagen anterior aparece Medusa del lado derecho superior y Aiko del lado izquierdo, en la parte inferior aparecen Chrona con un semblante serio quien sostiene a Ragnarok que cruza parte de la imagen, y Noire Moon con sus ojos de su color real, en su rostro se forma una sonrisa enorme, llena de locura.


Capítulo catorce: La flor de loto oculta en el bosque

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Aiko maldecía una y otra vez a Kasumi, había logrado liberar a la kitsune de su control, la muy desgraciada.

—Vamos, cálmate —murmuró Medusa mirando a Noire, parecía empezar a recuperar la conciencia.

—¿Que me calme? —contestó la castaña y rió de forma sarcástica — ¡La maldita arruinó el plan!

—¿Arruinarlo? —interrogó la bruja de las serpientes y sonrió — ¿No lo has entendido acaso, Yamamoto?

—¿El qué?

—Akari Inoue debe morir.

—Para... ¿fragmentar el alma de la chica Saitō? —dijo dudosa Aiko, la víbora asintió.

—No sólo por ese motivo, pronto podría empezar a resultar un obstáculo.

Noire Moon había empezado a recuperar la conciencia, había escuchado a Medusa decir algo sobre matar a alguien, pero... ¿a quién se refería? Le dolía la cabeza terriblemente y al notar el charco de sangre negra seco en el césped en su rostro se formó una mueca de asco.

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Kid había llegado con los demás, con ambas armas en mano disparaba a las criaturas que Black Star golpeaba con su frecuencia de alma, Maka acababa con ellas con su Death Scythe pero seguían llegando más y más. Parecían salir de la nada.

—¡Resonancia de almas! —la voz de Akari hizo eco entre los aullidos de las criaturas, varias se lanzaron a ella, las frenaba con rápidos movimientos de su guadaña pues no podía herirlos, golpeaba a los que podía con su frecuencia de alma. Lucía impulsiva, violenta, de una forma que sólo lucía mientras luchaba y entonces continuó — ¡Cazador de brujas!

El ataque que no había funcionado contra Noire debía ser suficiente para esos seres, sobre todo para los que perdían el control debido a la frecuencia de alma ajena que entraba en ellos.

La máscara del Shinigami presente en la hoja de la guadaña aumentó considerablemente de tamaño, pareció colocarse de perfil y luego alargarse, creando un nuevo filo, el resto del filo anterior se quebró, dejando únicamente la forma de la máscara del Shinigami. La hoja se tornó de un brillante azul traslúcido y Akari atacó las bestias a su alcance, las que ya estaban débiles fueron cortadas como mantequilla, mas las que seguían sin rasguño alguno resistieron el ataque aunque no les quedaba mucho de existencia, pues tras el Cazador de brujas de la técnico de Kasumi, le siguió un poderoso Cazador de demonios de Maka que dejó a gran parte de los animales fuera de combate. Restaban dos grupos de aquellas criaturas, uno rodeaba a Kid y otro a Black Star, este se reducía rápidamente pues el asesino utilizaba su frecuencia de alma y a su arma en modo de sable demoníaco.

Pronto del grupo que rodeaba a Kid no quedó nada tampoco, un poderoso Death Canon acabó con los seres; los que quedaron dispersos y débiles pronto fueron acabados por Black Star.

Agotados permanecieron alerta, esperando la aparición de alguna otra criatura pero los minutos pasaron y no llegaron, al fin habían terminado con todos, al menos de momento.

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Noire estaba desorientada, no recordaba qué demonios hacía ahí ni por qué estaba con Medusa nuevamente. Su carácter era sumiso, estaba aterrada ahora, el miedo... sólo un tipo más de locura, lo estaba viviendo; estar con Medusa le provocaba cambios bruscos de ánimo, por no decir personalidad, esa maldita bruja la había dejado trastornada. Seguía recostada en el suelo, su cuerpo temblaba nuevamente.

—¿Cómo te encuentras? —preguntó la víbora fingiendo interés.

—¿Y cómo parezco encontrarme? —añadió la bruja camaleón en un susurro.

—Después de todo lo que he hecho por ti... ¿Así decides tratarme? —comentó Medusa —. Soy casi tu madre.

—No te atrevas siquiera a compararte con mi madre —en la voz de la muchacha había un dejo de odio —. No te atrevas a compararte con una Legendre.

—¿Tu madre? Tu madre fue una traidora —soltó Medusa junto con una risa. Sabía que alteraría a la chica y por eso continuaría aunque no le importaba realmente el asunto.

—¿Por tener descendencia con un Saitō? —Noire señaló a la bruja de las serpientes con un tembloroso dedo — ¿Es acaso eso más grave que todo lo que has hecho tú?

—Los Saitō están lazados al Shinigami, por consiguiente, lo están a Shibusen ¿Qué clase de bruja hace su vida al lado de una persona que forma parte de una institución que busca erradicar a su especie?

—La magia de mi madre no era destructiva, ¿era entonces aceptada por las brujas? —dijo la muchacha mientras se incorporaba, Medusa pareció no esperar que el Loto Mortal recordase ese detalle —. No, no lo era ¿Qué traición cometió si su propia especie la rechazaba?

—Juno era la única bruja con magia basada en la creación en una familia de siete brujas fatalmente destructivas... las Legendre. Era la sétima hija, la menor, fue una desgracia que su magia no fuese destructiva —esta vez quien habló fue Aiko, observaba a las dos brujas desde una distancia prudencial pues nuevamente estaba sentada en la rama de un árbol — ¿Acaso no las recuerdas, Gorgon? Todas ilusionistas talentosas, camaleones que se mezclaban perfectamente con su ambiente. Después de todo, la parte del alma de Kasumi que es capaz de imitar a los Shinigami no fue una herencia de los Saitō...

—Las Legendre se caracterizaron por poseer la habilidad mágica suficiente para copiar las habilidades de seres poderosos, se concentraron en copiar a los Shinigami. Juno hubiese podido hacerlo de haberlo querido, su poder se lo permitía, pero admiraba al Shinigami por brindarle protección y consideró una falta de respeto imitar las características de su alma —explicó la víbora al tiempo que miraba a Noire —. Tú, su hija mayor, era de esperarse que fueses igual de hábil y de igual forma era de esperarse que tu alma, con su tendencia a la fragmentación, fuese la destinada a ser la guardiana del piano, pero luego de que se fragmentase en súcubo durante tu estancia en Shibusen, nunca más volvió a hacerlo, ni siquiera la sangre negra hizo posible que sucediera. Pero la niña, esa hermana tuya, puede seguir destrozando su pequeña alma por una cantidad de veces que desconocemos aún.

—¿Por qué? —preguntó la bruja camaleón — ¿Por qué Kasumi? —en el fondo se sentía aliviada de no ser ella la guardiana del instrumento demoníaco, pero por qué no podía su hermana salvarse de aquello también; sin la maldición que parecía ser ese instrumento y el alma de la chica, ambas estarían tranquilas, juntas, probablemente en familia, sus padres estarían vivos.

—¿Y pretendes que yo lo sepa? —Medusa se encogió de hombros —. Puedes pensar en que tu querida hermana estuvo maldita desde el momento en que fue concebida. Puedes pensar que tuvo la mala suerte de que las ilusiones de tu traidora madre y los genes Saitō se mezclaran de forman que gran parte de las ilusiones que producía ella se hicieran realidad en una nueva vida, como habilidades de su alma se transmitieron pero la magia fue repelida de su hija, la niña no nació bruja... extrañamente.

—¿Ondas anti-demoníacas? —interrogó Aiko y Medusa asintió.

—El padre tenía un alma Grigori con ondas anti-demoníacas, como Maka Albarn, la niña heredó las ondas. La exposición y presencia de dichas ondas impidieron la herencia de la magia, aún cuando cabía la posibilidad de que no fuese destructiva o al menos esa parece ser la única explicación, es probable que la madre imitara el alma del padre, exponiéndola también por su parte a ondas anti-demoníacas. Noire no heredó dichas ondas y las de su padre no fueron suficientes para repeler el desarrollo de la magia.

—Aún así, las ondas-anti-demoníacas no pudieron repeler todo el mal, entonces ambas heredaron habilidades de súcubo, irónicamente, no repelieron lo realmente demoníaco al tener que luchar con tal cantidad de magia, debido al poder de Juno —la víbora pensó algo por un rato —. Sí, realmente tu hermana estuvo maldita desde que fue concebida. Mala suerte.

—¿Por qué la necesidad de alejarme de mi familia entonces? ¿Por qué reemplazar mi sangre? ¿No fue suficiente con Chrona? —habló la bruja ilusionista, empezó a enojarse, con los Saitō, con el Shinigami, con Eibon, con Medusa, con todos. Todos eran culpables, eso era culpa de un legado de problemas que había iniciado la búsqueda por proteger al mundo. Proteger al mundo puso decenas de generaciones en peligro mortal, hizo que los huevos de kishin se volvieran más poderosos, causó más problemas para Shibusen, ¿qué fin tuvo entonces la creación de los instrumentos demoníacos? Aquello que llevó al origen de la fragmentación de almas. Medusa guardó silencio y cruzó los brazos sobre el pecho.

—¿Desaprovecharía alguien como Medusa la oportunidad de crear un segundo kishin? —dijo Aiko al aire y Noire apretó los puños, por su mente pasaron los fugaces recuerdos de los procesos para activar la sangre negra de su cuerpo y un escalofrío recorrió su columna. La bruja ilusionista se puso de pie, pareció resultarle algo complicado, pero pronto se sintió mejor que cuando había despertado. No caminó demasiado cuando un vector apareció bajo sus pies señalando hacia la dirección contraria, sus ojos se abrieron de forma exagerada al momento en que el vector la envió de regreso, antes de impactar con alguna superficie pudo liberar su Soul Protect, que se había activado de forma involuntaria entonces, gracias a la fuerza de sus ilusiones, de su espalda brotó la gran hoja de un arma, también de una guadaña de un azul profundo, y se clavó en el suelo por un momento permitiéndole girar y aterrizar de pie. Miró a Medusa con indiferencia.

—¿Arma? —murmuró la bruja de las serpientes —. No me dejaste ver esa habilidad.

—Después de todo soy hija de una bruja que se hizo pasar por arma, ¿por qué debería resultar extraño? —respondió Noire al tiempo que transformaba sus dedos en cuchillas de la misma forma en que solía hacerlo Kasumi, miró su reflejo en el metal y se sorprendió al ver las oscuras manchas bajo sus ojos y su mirada cansada. Continuó caminando, iba a irse de allí sin importar nada. Medusa envió sus vectores contra la chica, pero fueron detenidos por una gran cuchilla que brotó a espaldas de la bruja ilusionista y luego de detener el ataque desapareció. —¿De verdad crees que eso va a funcionar conmigo? —dijo Noire lo suficientemente fuerte para ser escuchada. Levantó la mano que en la que tenía los dedos transformados en cuchilla y los chocó produciendo un eco metálico, que luego se volvió una onda expansiva que envió a Medusa contra el suelo y derribó a Aiko de la rama donde estaba sentada —. Viví tanto tiempo con serpientes que podría ser mordida por una y sobrevivir sin antídoto.

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En la Death Room, Shinigami-sama observaba su espejo, en él se podía ver los jóvenes, algunos sentados bajo la sombra de algún árbol, incluso dormidos, después de todo habían pasado días sin descansar. Akari se había ofrecido a permanecer despierta para alertarlos si algo sospechoso o peligroso aparecía, Kid decidió permanecer con ella debido al incidente con la magia de Aiko. Hablaban de vez en cuando, pero no parecían tener demasiada confianza el uno en el otro, Akari lucía indiferente incluso.

—Shinigami-sama —habló Spirit tras el dios de la muerte, recién llegaba a la Death Room.

—¿Sí?

—¿Por qué Stein y los demás no han llegado? —preguntó el hombre de cabello rojo, antes de irse todavía no tenían noticias al respecto.

—Verás, Spirit-kun. Hace un momento cuando te envié a atender una clase debido a la ausencia de Stein, Marie y Sid, me informaron que entorno al lugar donde debería estar esta dimensión, para llamarla de una forma, donde les indicó Azusa que estaría, se ha formado una especie de domo, de cúpula que no hay forma de atravesar. Fue creada por la propia Noire Moon de forma inconsciente, es una magia muy poderosa, bloquea todo aquello que no tenga permitido entrar. Por desgracia, a lo que se le permite entrar no saldrá hasta que ella finalicé su ilusión.

—¿Qué pasará entonces?

—Les indiqué permanecer en torno al lugar para que, en caso de finalizada la ilusión, puedan acudir a ayudar a los muchachos —finalizó el Shinigami, en el rostro de Spirit se reflejó la preocupación.

En el espejo del dios de la muerte ahora se observaba ahora a Stein, Marie y los demás. Fue en ese momento que Spirit pudo apreciar a lo que se refirió Shinigami-sama por domo, justo en la división del paisaje entre ciudad y bosque, se podía observar una capa traslúcida hecha por lo que parecían ser piezas de un rompecabezas y que, en efecto, formaba lo que lucía como un enorme domo del que no se veía un final claro. El poder de la magia de esa niña era increíble, realmente no se podía hacer otra cosa que esperar.

—Pero... ¿es eso una ilusión?

—Ya no, es decir, no la cúpula. El paisaje que protege sigue siéndolo, aunque está muy cerca de formar parte de la realidad.

—Esta chica... ¿por qué no fue ella la guardiana del instrumento?

—Eibon dotó a los instrumentos de algo similar a una conciencia, están condicionados a reconocer a su guardián, a aceptarlo y rechazar al que no crean adecuado. El piano demoníaco rechazó el alma de Noire Moon desde su nacimiento, a pesar de su poder y potencial. Algo faltó en el alma de la ilusionista para ser guardiana del piano; algo más siniestro.

—Pero la magia de esta chica es destructiva, ¿no es así? —añadió la Death Scythe, mas el dios de la muerte extendió su gran mano y señaló el espejo, Spirit lo miró. Pudo distinguir a Noire en un pequeño lago, tenía las manos sumergidas en el agua y murmuraba algo, lentamente del fondo del agua brotaban flores de loto de un blanco puro y brillante, las más hermosas que se podían imaginar, una vez la superficie estuvo casi totalmente cubierta por flores, la bruja camaleón sacó las manos del agua y permaneció de rodillas en la orilla.

—Magia de creación, de nacimiento. Puede hacer crecer casi cualquier cosa hasta en el sitio más contaminado… ese y su poder son los motivos por los que se le empezó a llamar Loto Mortal —dijo el Shinigami y observó a su arma.

—Pero... ¿cómo?

—Su magia no puede destruir nada por cuenta propia, lo que le da un poder ofensivo son las ilusiones, habilidades que imita, como un verdadero camaleón que cambia de color, de su entorno y las adapta a su necesidad. Si le quitas las habilidades que imitó y le sirven de base para crear ilusiones, no quedará nada para que pueda defenderse, estaría indefensa, aunque pueda crear con su magia... no podría crear nada que hiciera daño a otros, no es esa su naturaleza —explicó el dios de la muerte —. Noire Moon encierra en ella un amor profundo por los sentidos de la lealtad y protección, amor por el mundo que la rodea porque cree que su magia puede salvarlo, pero Medusa contaminó eso con sangre negra, su alma está envenenada, se está pudriendo.

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Noire pudo librarse de Medusa, o en todo caso, la víbora la había dejado irse al final, algo debía tener en mente. Ahora, frente a ese pequeño lago lleno de sus flores de loto, el cansancio la alcanzó. Se sentó de forma que pudo abrazar sus rodillas, su largo cabello caía por su espalda hasta el suelo, parecía algo enmarañado. La bruja ilusionista soltó sus rodillas, transformó los dedos de su mano derecha en cuchillas y sin demostrar algún tipo de dolor cortó la palma de su mano, observó como hilos de sangre negra cerraron la herida y en pocos segundos no había rastro de ella. Sus ojos se opacaron por las lágrimas que empezaron a formarse, se cubrió el rostro y lloró amargamente, luego se llevó las manos a su cabello y lo haló con fuerza, su llanto se intensificó, gritaba, en sus ojos rubí se podía apreciar una genuina tristeza, sufrimiento y hasta enojo. No podía detener su llanto, era incontrolable, la flores de loto en el agua empezaron a teñirse de negro, algunas murieron y otras seguían el mismo camino empezando a desintegrarse, las hojas de varios árboles a su alrededor se secaron y cayeron, empezando a descomponerse.

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El dios de la muerte observaba en su espejo aquella lamentable escena, la expresión de su máscara parecía triste, a su lado Spirit lucía angustiado. Ambos habían conocido a una Noire tímida, callada pero amable hasta alegre cuando estaba acompañada de personas como Kid y Marie, personas que le inspiraban seguridad o tranquilidad; pero ahora veían a una joven trastornada, llena de dolor e ira que no podía controlar. A veces olvidaban que no seguía siendo más que una niña en el fondo, pero ahora, su dolor era completamente palpable para ambos.

Spirit, quien ya de por sí sentía suficiente repulsión hacía Medusa por haber experimentado en Chrona, sintió como su odio por la víbora crecía, apretó los puños y miró al Shinigami quien no podía retirar la mirada del espejo. El lago frente al que estaba Noire empezaba a contaminarse, la pesada carga emocional estaba descontrolando sus ilusiones, cambiando la apariencia del mundo que ella creía seguro.

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Kasumi quien había caído rendida bajo la sombra de un árbol se despertó gritando, despertando a los demás y asustando a muerte a Kid y Akari.

Se llevó una mano al pecho, su corazón latía desbocado, parecía querer salirse de su cuerpo. Buscó con su aterrada mirada al joven Shinigami.

—Algo… algo pasa con Noire —habló casi en un susurro, su respiración era irregular. Había tenido una pesadilla como no las tenía hace tiempo, había visto a Noire en una especie de claro del bosque, podía ver su alma de un color oscuro, como aumentaba y disminuía de tamaño. Entonces la sangre negra empezó a brotar de la boca de la bruja camaleón, impidiéndole respirar, no se detenía. La empezaba a cubrir de pies a cabeza, impidiendo ahora que se moviese. Se vio a ella misma tratando de llegar a ella y, cuando estuvo a pocos metros de su hermana, una gran cuchilla de un azul oscuro proveniente del suelo se calvó justo en el medio de su pecho, donde pareció dividirse en dos y extenderse. Su vista se nubló, aunque de por sí resultaba imposible que siguiera viva con una herida como esa, vio su sangre escurriendo por el filo de la cuchilla y cayendo al suelo. Delante de ella veía a Noire, encerrada por la prisión de su propia sangre negra, lágrimas escurrían de sus ojos, el dolor se reflejaba en ellos. Su mirada volvió a la herida en su pecho y cuando su vista empezó a nublarse aún más vio como de su cuerpo brotaba una pequeña esfera azul claro: su alma.

—Pero, ¿por qué ninguno de nosotros ha sentido su longitud de alma? —interrogó el muchacho, en su mirada se dibujó la confusión. La muchacha negó con la cabeza, no tenía una explicación para aquello. Los demás jóvenes las miraban sin terminar de comprender.

—Hay que encontrarla lo más pronto posible —murmuró la joven guadaña mientras se ponía de pie, se apoyó en el tronco de un árbol tratando de normalizar su respiración y los latidos de su corazón. El fragmento asintió, extendió su mano de la cual brotó Belcebú y ordenó a las hermanas Thompson pasar a su forma de arma, luego subió a la patineta que se elevó en el aire.

—Maka, Black Star, Akari. Debemos ubicar a la bruja lo más pronto posible, no se dispersen demasiado —ordenó el chico de ojos dorados.

—¿A la bruja? —esta vez quien habló fue Soul, estaba de pie al lado de su técnico que miraba Kid con el ceño ligeramente fruncido — ¿Por qué?

—Verán… es la hermana de Kasumi —dijo sin rodeos el joven Shinigami.

—Te lo dije, pecho-plano. Tenía algo que ver con ella —añadió el albino y le dio un empujón a la chica de las coletas quien no tardó en estamparle un libro en la cabeza.

—Déjate de estupideces, Soul Eater, conviértete en guadaña de una vez —el muchacho se transformó mientras maldecía entre dientes. Sus almas resonaron haciendo que las alas aparecieran de nuevo permitiéndoles alzar vuelo.

Por otro lado Black Star bufó molesto, pero dado que era la hermana de la torpe guadaña, iba a ayudar. Sin tener que decir nada Tsubaki se materializó en su forma de hoz encadenada y el muchacho la tomó.

Akari miraba a Kasumi preocupada, mas la chica demonio le dedicó una sonrisa y se transformó en guadaña. La chica de cabello blanco no pensó demasiado en lo que acababa de enterarse, iban a buscar a la bruja, a la hermana de Kasumi si era necesario.

Los jóvenes emprendieron camino entonces, Kid y Maka desde el aire, mientras que Akari y Black Star por tierra. Trataban de ubicar su longitud de alma o algún rastro que los llevara hasta la Saitō mayor. Aunque realmente no tardarían demasiado en dar con ella.


Fin del capítulo catorce.