HOLAAA
Perdón por la demora pero he estado un poco ocupada y como no había tenido mucha inspiración tuve que editar este capítulo como mil veces antes de estar lo suficientemente satisfecha.
Ok entonces continuemos, como siempre, Gakuen Alice pertenece a la increíble Higuchi Tachibana!
CAPÍTULO 6
Ya, en serio, dormiré al lado de la cafetera
pensó Natsume mientras se levantaba otra vez en modo zombie mientras caminaba - casi arrastrándose - hasta llegar a la cocina. Sabia que quedarse despierto toda la noche no era bueno para él, especialmente cuando entrara de nuevo a la escuela.
En su escuela anterior, Natsume había sido prácticamente uno de los ídolos de todas las chicas. Aparentemente, ignorar al resto y tratar a todos con indiferencia, era sinónimo de coquetear con las chicas y eso lo había convertido en uno de los chicos más deseados entre la población femenina. No tenía ganas de volver a vivir lo mismo que en la escuela anterior, especialmente en su último año de educación escolar; cumpliría 17 en pocas semanas, y esperaba vivir al menos hasta su cumpleaños lo más calmado posible, no quería repetir lo mismo que había ocurrido el año pasado, un escalofrío se coló por su cuerpo mientras el recuerdo venía a él.
- Porque acabas de moverte raro hermano? - dijo una voz interrumpiendo sus pensamientos
- Por nada, me acorde de mi cumpleaños del año pasado
- oh - dijo Aoi comprendiendo todo, mientras un escalofrío también paso por su cuerpo - fue feo, muy feo. No sabía que los chocolates podían romper ventanas o que es mejor dormir con cámaras de seguridad y revisar que no te hallan tomado copia de tu huella digital.
Si, el recuerdo seguía traumatizando a los hermanos Hyuga incluso hasta un año después.
Una vez solo y terminado su café, Natsume se vio sumido en sus pensamientos; había una gran cantidad de cosas que no lograba entender. No entendía porque había sido el único en su familia en escuchar a Tsubasa y los demás cuando había dicho que estos eran prácticamente fantasmas. Tampoco entendía como lograría romper el hechizo que había puesto Luna sobre ellos, o porque desde un principio no murieron como el resto de los habitantes del hotel. Finalmente, no entendía porque Mikan se la pasaba en su mente las 23 horas del día, para luego aparecer físicamente ante él la hora 24.
El chico caminó por el patio en la que había estado ayer con el resto de los chicos mientras pensaba en mil cosas a la vez. Se había dado cuenta que el patio era casi tan aterrados como la casa, pero no se había dado cuenta la noche anterior ya que el patio se veía diferente, era como si los años que habían pasado no se hubieran notado apenas Tsubasa y el resto lo pisaron. Debía admitirlo, se sentía solo, pero una parte de él se sentía aliviado al ver que temía tiempo para ser él mismo. Estuvo unos cuantos minutos observando un árbol de cerezo casi marchito cuando escucho unos ruidos provenientes del interior de la casa
- Madre - dijo Natsume apenas vio a su madre, Kaoru - que esta pasando, por qué hace tanto ruido?
- Parece que los anteriores dueños dejaron demasiadas cosas y como nadie ha vuelto por ellos en los últimos años pensé que era buena idea sacarlos - el chico sintió como se tornaba pálido, Los muñecos! Pensó
Natsume corrió hasta el ático esperando encontrar la caja de muñecos donde los había dejado siempre, pero lo que encontró lo desanimó por completo: El ático estaba vació. El chico salió corriendo de nuevo en busca de su madre por todas las habitaciones de la mansión hasta que finalmente la encontró
- Madre - dijo casi sin aliento - Donde quedó una caja de juguetes que estaba en el ático? - su madre la miró extrañada
- Todo lo que estaba en ático fue entregado a las donaciones, y hace poco vino un camión a llevarse todas las cajas, por que, había algo importante dentro de ellas? - preguntó ella un poco extrañada, No tienes ni idea madre
- No, nada importante - dijo Natsume adentrandose en sus pensamientos. Podía ir a buscarlos pero, por donde empezar? Eran cinco en total, y no sabía a que fundación de donaciones pertenecía el camión o si era si quiera de este pueblo. El chico volvió una segunda vez donde su madre - Madre te acuerdas al menos a que fundación fueron entregadas las cajas? - su madre le respondió que habían sido donadas al pueblo, pero no sabia con exactitud donde o a quienes, esa respuesta alivió al chico un poco.
Salió casi corriendo de la casa gritando por su hombro que saldría por un rato. Era la segunda vez que estaba en el pueblo y otra vez empezaron los rumores del "Un chico super lindo ha pisado el pueblo" pero a Natsume esto no le importó y siguió su búsqueda de las cajas. Estuvo buscando por todos lados y por horas; sabía que si tardaba demasiado y no lograba encontrarlos podrían morir. Faltaban 9 horas para la media noche, pero 3 para que todas las tiendas cerraran y no tuviera más posibilidad de encontrarlos a menos que estuvieran tirados en la calle - lo cual era poco probable - .
Estuvo buscando de tienda en tienda e indicaciones para saber lugares buscar, pero no encontraba nada. El sol ya se estaba ocultando y las luces de las calles empezaban a prenderse, haciendo que la desesperación y rabia de Natsume creciera más y más. Estuvo a punto de rendirse cuando vio un edificio de tres pisos que decía "Donaciones" en frente y tenía un gran montón de cajas acumuladas en frente. Como última esperanza, Natsume caminó entre las cajas a la espera de encontrar algo y fue grande su alivio cuando encontró una caja escondida en el fondo que tenía la dirección de su casa y un oso de felpa con una estrella en la mejilla del rostro.
Rápidamente cogió la caja y vio de reojo que todos los muñecos estuvieran ahí para después ir donde el dueño del edificó y explicar que esos muñecos habían sido donados por error y debía recuperarlos, el dueño entendió y después de un corto agradecimiento Natsume salió casi corriendo del establecimiento con el único propósito de regresar a la casa. Estuvo caminando con rapidez cuando se dio cuenta que algo andaba mal: la caja era más liviana de lo que recordaba. Paró en seco y revisó el interior: Un oso de felpa con una estrella, un conejo rosa con un moño, un soldado de plomo con un conejito en el hombro y un gato morado.
… Un oso de felpa con una estrella. Un conejo rosa con un moño. Un soldado de plomo con un conejito en el hombro. Un gato morado…
… Un oso de felpa con una estrella… Un conejo rosa con un moño… Un soldado de plomo con un conejito en el hombro… Un gato morado…
… Uno… Dos… Tres… Cuatro…
Cuatro…
Natsume sintió como se le helaba la sangre.
Natsume PDV
- #&∞ ¢! - (N.A: Lo censuro por razones de sanidad jeje :P) grité yo mirando al cielo y en todas direcciones a la espera de tener tiempo todavía; el cielo estaba casi negro y la mitad de las tiendas ya estaban cerradas. No sabía por donde empezar a buscar a estas horas. Había gastado casi toda la tarde buscando la caja de donaciones y haberla buscado fue… relativamente fácil en comparación con encontrar una sola muñeca de porcelana en todo el pueblo. No entendía porque me sentía más desesperado que antes, es decir, cuando buscaba la caja de juguetes estuve a punto de llegar a la desesperación pero ahora que a quien no encuentro es a Mikan… no puedo pensar con claridad. No quiero perderla. No a ella.
Salí corriendo de nuevo al edificio donde había encontrado la caja y busque por todos lados al dueño. Finalmente le pregunté si había alguien que hubiera revisado por las cajas que había donado accidentalmente o si alguien se había llevado algo de ellas, "Creo que una mujer, no me acuerdo muy bien de su nombre pero se que es de las tiendas por esta zona y su tienda es de recuerdos o algo así." es lo que dijo el dueño. Sinceramente lo que había dicho no me servía de mucho pero era mejor que nada, el único problema era encontrar esa tienda. Caminé entre las tiendas de la zona viendo con un poco de preocupación como las calles empezaban a despejarse y las tiendas empezaban a cerrar, "No, Mikan tengo que encontrarte" Pensaba yo con desesperación.
¿Pero Dónde empezar?
Empecé a buscar entre las tiendas de la zona preguntando a todos en todos los locales si habían visto la muñeca bailarina o si conocían alguna tienda de recuerdos cerca. Todos me respondieron con una negativa. Estaba a punto de perder las esperanzas cuando de repente alcé la vista y sentí como todo encajaba, era una tienda de la zona de recuerdos y dirigida por una mujer. Empecé a pensar, y si no eran "recuerdos" como souvenirs pero recuerdos como… recuerdos del pueblo? Rápidamente salí corriendo a las últimas tiendas de la zona hasta encontrar la que estaba buscando, el letrero decía "Tiempos del pueblo" y fue grande mi alivio cuando vi al otro lado de la ventana la silueta de la muñeca bailarina (Para ser de porcelana era bastante resistente). Entré a la tienda y rápidamente el calor y la familiaridad volvieron a mi como la primera vez que había venido.
Cogí a Mikan del mostrador e hice algo que nunca pensé que iba a hacer en mi vida (y menos con una muñeca de porcelana de un poco menos de 30 cm) la acerque a mi pecho y la abracé. A primera vista cualquiera que hubiera pasado lo hubiera considerado raro, pero de momento no había casi nadie en las calles y la tienda, habitualmente, estaba vacía. La mujer de avanzada edad que había visto la última vez salió entre un montón de libros y documentos sorprendiéndome un poco mientras dejaba la muñeca de nuevo en el estante.
- Vaya - dijo la señora - tu viniste aquí hace unos días no? - yo simplemente asentí con la cabeza un poco sorprendido de que me hubiera reconocido - Tienes varios juguetes en esa caja… y supongo que tu eres el dueño de esta bailarina
- Si - dije yo de manera medio cortante. Estaba un poco cansado por todo lo que había pasado hoy y no tenia demasiadas ganas de hablar
- Entonces eso significa que eres el indicado - dijo ella mientras se alejaba entre el montón de libros. No entendía de lo que estaba hablando, pero si sabía que el día ya se había ido y la noche ya estaba a punto de comenzar. La mujer volvió de nuevo cargando un libro antiguo de cubierta roja - Escuchame Hyuga Natsume, estas en un gran peligro al igual que estas personas que llevas en tu caja y esa bailarina en el estante. Hay algo en ti que te hace especial y puedes ver la realidad y el pasado de estas personas que vez como muñecos y es por eso que eres el único que ha podido verlos hasta el momento. Tienes un fuego en tu interior y debes aprender a utilizarlo antes de que sea tarde y Luna Koisumi vuelva por ellos.
Quede en shock después de lo dicho por la mujer en frente mío, pero cuando le iba a preguntar a que se refería ya no había nadie… estaba completamente solo. No estaba entendiendo nada, pero sentí que tenía conexión con el hecho de que era el único en mi familia que podía sentir la presencia de Tsubasa y los demás cuando el resto seguía dormido. Cogí a la muñeca del estante y salí de la tienda contando de nuevo los muñecos de la caja:
Un oso de felpa con una estrella. Un conejo rosa con un moño. Un soldado de plomo con un conejito en el hombro. Un gato morado. Una muñeca bailarina de porcelana.
Cinco.
Por fin eran cinco.
Ugh nunca me habia cansado tanto en toda mi vida, ni siquiera cuando me escapaba de clase para montarme a un árbol a leer mis mangas favoritos cuando tenía diez años.
Caminé casi en la oscuridad de vuelta a la casa hasta finalmente llegar y abrir la puerta dejándome casi caer en el sofa del gran estudio. Sin embargo, decidí que mejor iría a mi cama, al menos por unos segundos, para descansar y luego me despertaría cerca de las doce para hablar con Tsubasa y los demás sobre lo que había dicho la mujer de la tienda. Aunque sinceramente estaba empezando a pensar que podría no ir al ático algunas noches y pasar derecho durmiendo (ya me hacia falta… incluso estaba considerando que podía casarme con la cafetera) pero entonces recordé… esos increíbles ojos avellana mirándome con calidez… como si me comprendiera y dejara que la comprendiera. Toda mi vida había sido considerado hostil o muy frío y no es que hubiera hecho un esfuerzo por parecer lo contrario; era considerado un estudiante problema. Pero esos ojos avellana… y esa sonrisa cálida me hacían desear ser todo lo contrario.
No se que clase de fuerza misteriosa me ayudo a arrastrarme hasta el ático de nuevo, pero apenas llegué dejé la caja con cuidado en donde había quedado la última vez. Ya estaba llegando a mi cuarto cuando me di cuenta que todo este tiempo había tenido mi mano izquierda ocupada; todavía estaba sujetando la muñeca de porcelana. Consideré devolverme al ático pero estaba demasiado cansado, además había algo en mi que impedía que me separara de Mikan así que simplemente me desplomé en mi cama mientras me sujetaba a la muñeca de porcelana en mi mano.
Curioso, es la primera vez que siento que voy a dormir bien en esta casa.
Fin Natsume PDV
... Y, que tal? YAY O NAY?
No saben lo mucho que me alegra haber hecho este capítulo y me gusta como quedo, hace tiempo no hacía un PDV de Natsume.
OK! NOS VEMOS EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO
Hint: Nuevo PDV jejeje
Me gusta saber si les gusto o no les gusto ME ENCANTA LEER SU OPINION SOBRE MI HISTORIA ^.^
R&R chicos!
LysLove
