Holaa ¿como están? ok se que he estado absolutamente desaparecida pero he tenido tanto problemas técnicos como personales, lo cual evitó que lograra publicar este capítulo.
Entonces... Navidad (Wipi) Yo celebro navidad, y ustedes? como ya nos estamos acercando al momento de regalos, mi regalo para ustedes serán varios capítulos más en estos días!
Muy bien, entonces como siempre Gakuen Alice no me pertenece (Si lo hiciera ohhh Natsume...corre)
Ps: Un de ustedes me pidió que explicara que es "Fluffy" y cuando me refiero al término es a momentos románticos y empalagosos que te hace decir "aawwww". Espero que te haya ayudado ^-^
Capítulo 8
Mikan no sabía si gritar o llorar. ¿Era en serio? ¿De todas las cosas que podía decir se le ocurrió que su patio era grande?
"Aunque si es bastante grande, parece un bosque" pensó Mikan, pero se golpeo mentalmente y decidió enfocarse en ver como salían de ahí
- ¿Ves? si no me hubieras perseguido como una loca no estaríamos aquí - dijo Natsume haciendo que Mikan lo mirara con incredulidad
- Es en serio?! fue tu culpa por hablar de mi ropa interior, A NADIE LE GUSTA QUE LE OBSERVEN SU ROPA INTERIOR - Él simplemente la miró con una sonrisa maliciosa mientras se cruzaba de brazos
- ¿Quieres apostar?
- Ugh eres imposible! - dijo ella tratando de ocultar su sonrojo mientras miraba arriba. La luna se veía preciosa en medio de las copas de los arboles y le hizo pensar de nuevos en sus padres.
- Fresitas - dijo Natsume haciendo que Mikan bajara la mirada y lo observara a él. Sus ojos habían perdido total rastro de burla y ahora la miraba con seriedad - Recuerda lo que te dije, algún día haré que vuelvas a ver la luz del día, no importa cuando, pero lo haré
Ambos se quedaron en silencio otra vez, pero este no estaba lleno de pensamientos desesperados de como volver a casa; era un silencio donde dos almas se conectaban e intentaban descifrarse una a la otra. No había pasado mucho tiempo desde que se habían conocido por primera vez, semanas o tal vez un mes, pero sentían como si se hubiera conocido toda la vida.
Mikan no entendía porque observar sus ojos e intentar descifrarlos era tan interesante para ella, claro sus ojos eran hermosos, de un color carmesí que se intensificaba cada vez que Natsume encontraba algo gracioso… o cuando la observaba a ella.
Natsume también estuvo sumido en sus pensamientos mientras observaba los maravillosos ojos de color avellana de Mikan. Había algo en ella que hacía que la quisiera fastidiar solo para ver sus reacciones, pero a su vez tenía ganas de proteger; cuidarla, y un sentimiento raro se colaba en él cada vez que la veía o pensaba en ella.
No supieron cuanto tiempo estuvieron observándose; retando al otro a mover la mirada a la vez que casi rogaban que no lo hicieran, Hasta que ambos lo apartaron cuando encontraron que la luz que siempre los rodeaba ya no estaba y lo único que los estaba iluminando era la luz de la luna. Estuvieron mirando por todas parte para ver por cual camino tomar, hasta que se decidieron por un camino a seguir. Estuvieron caminando en silencio con unos cuantos comentarios (más que todo de Mikan) para evitar que el silencio se volviera mas incomodo de lo que era. Vieron como la luz entre los arboles iba aumentando, y la luz que siempre iba con ellos disminuyendo, haciéndolos pensar que por fin habían llegado a la casa donde los estarían esperando todos. Pero no fue así. Al terminar de atravesar algunos arbustos, encontraron un bello y amplio prado; no había arboles y el pasto se veía aun más brillante con la luz de la luna. Se podían ver varias luciérnagas alzándose del suelo decorado por una gran cantidad de flores blancas. El lugar tenía una forma circular haciendo que los arboles lo rodearan, sin embargo esto no evitaba que se viera hermoso e íntimo.
Mikan se sintió sorprendida al ver el lugar; era precioso, y pensó que Natsume pensaba lo mismo porque, al igual que ella, no había despegado los ojos de esta nueva pradera.
- Vamos Polka - dijo Natsume saliendo de los arbustos haciendo que ella lo siguiera. La chica no podía entender que había en aquella pradera, pero apenas se adentró en ella alejandose de los arboles se sintió… segura.
Se podía ver la luna con claridad, y aun más grande y brillante entre más se acercaban al centro de la pradera mientras caminaban entre las flores. Con vaguedad, Natsume se preguntó que flores serían.
- Margaritas- dijo Mikan sorprendiendo a Natsume
- Que?
- Margaritas, así se llaman estas flores, lo se porque mis padres solían decorar las habitaciones de la casa con varios ramos. - Se quedo en silencio mientras observaba las flores - Son muy hermosas
Natsume vio por un momento como la peli castaña pasaba de ver las flores a la luna con tristeza en sus ojos, y sin pensarlo hizo algo que ni en un millón de años hubiera hecho. Caminó lentamente cogió una flor del suelo y se la puso en frente a Mikan haciendo que este lo mirara sorprendida. El chico apenas estaba procesando lo que acababa de hacer aun cuando todavía no lograba entender como él, Natsume Hyuga, había recogido una flor para una chica "Debo estar volviéndome un idiota" pensó él, pero en la manera en que observaba la luna con tristeza viendo como la luz iluminaba, no solo su belleza, sino sus ojos tristes, hacían que el chico hiciera lo imposible para distraerla.
Mikan sintió como sus mejillas se volvían rojas en segundos. No podía desconectar sus ojos de los carmesí del chico que estaba junto a ella mientras le ofrecía una flor. Sabía que lo hacia para distraerla, y ella lo aceptó agradecida porque mientras miraba la luna un montón de recuerdos nostálgicos venían a su mente. Le sonrió agradecida y cogió la flor con sus dos manos de manera delicada.
- Gracias Natsume - dijo ella mientras acercaba la flor a su pecho y desviaba la mirada al suelo. El chico no dijo nada y simplemente observó las flores en el suelo.
Ambos se quedaron en silencio un poco denso al principio pero luego se volvió cómodo. Lo interrumpían con pequeños comentarios pero luego con largas conversaciones (la mayoría hechas por Mikan, mientras Natsume escuchaba) haciendo que sin darse cuenta, el tiempo pasara.
—
- … es por eso que pienso que los colibríes son más lindos- Finalizó Mikan. Habían estado hablando por varias horas aunque no supieron cuantas. se habían sentado en medio de las flores, disfrutando de la luna mientras la pelo castaña hablaba y el chico hacia pequeños comentarios. Ahora Natsume estaba recostado con los ojos cerrados y sus manos debajo de su cabeza
- Natsume, me estas escuchando? - demandó la chica. Natsume simplemente hizo un sonido de afirmación - No es cierto, te quedaste dormido! - dijo la chica indignada
- Es tu culpa, la verdad no puedo creer que hayas durando horas contándome de tus preferencias en aves- dijo Natsume todavía con los ojos cerrados, la chica se enrojeció un poco
- E-es que quería que me respondieras sobre cual pájaro crees que sea más bonito, si la paloma o el colibrí
- El águila- dijo él como si fuera lo más obvio.
- Pero ¿por que? no es tan lindo como las palomas - dijo ella mirando sorprendido. El chico entonces abrió los ojos y la miró con una sonrisa maliciosa
- Tengo otro. Se llama Polkus también conocido como la ropa interior de Polka - la chica se volvió varios tonos de rojo haciendo que el chico riera un poco y empezara a correr.
Mikan estuvo persiguiendo a Natsume como lo habían hecho en un principio pero esta vez no salieron del prado, sino que se perseguían en círculos. Al principio incluía los gritos amenazantes de la pelo castaña, pero con el tiempo empezaron a reír ambos y volverlo un juego de atrapadas. No se perseguían como dos adolescentes de 16 años, se perseguían como niños, disfrutando del momento y sin pensar en que el tiempo iba en su contra.
Siguieron persiguiéndose hasta que algo los hizo detenerse de repente: El canto de un ave avisando la mañana.
Ambos pararon en seco, apagando las risas que antes los acompañaban mientras veían por e mismo lado como la luna había desaparecido y entre los arboles se atisbaba la mañana. Se miraron por un momento, tristeza evidente en los ojos de Mikan y, para sorpresa suya, también en los de Natsume.
- Vaya, es una lastima - dijo Mikan sonriendo y tratando de ocultar su tristeza - supongo que nos volvemos a ver hoy en la noche. Deberíamos volver en la noche, creo que a Tsubasa le gustaría correr entre las flores como perrito de pradera. - Natsume se quedo en silencio un momento. La chica no lo miraba, pero en cambio veía como la chica esperaba con anticipación la llegada del sol.
- Si, supongo - fue lo único que dijo.
Lograron ver las primeras luces de la mañana, viendo como coloreaban el cielo de naranja, rosa y rojo. Estuvieron a la espera de ver como la luz rodeaba a Mikan y…
Nada.
Esperaron a que algo sucediera pero nada paso. Ambos seguían ahí en carne y hueso mientras el sol se asomaba entre los árboles.
Quedaron absolutamente sorprendidos sin entender que había ocurrido, no entendían porque la luz todavía no envolvía a Mikan y la convertían en la muñeca como siempre. Miles de preguntas corrían por la mente de Natsume, ¿Qué habia ocurrido? o mejor dicho, ¿Qué NO había ocurrido? ¿Por qué Mikan seguía siendo humana, habían hecho algo? ¿Los demás también habían conservado su cuerpo humano? Estuvo a punto de hacer todas estas preguntas, pero al instante se desvanecieron al ver la expresión que tenía la pelo castaña en ese momento.
Mikan, observaba maravillada el cielo. Apreciaba cada milímetro de cielo que sus ojos le dejaran ver, mientras se encantaba con la maravillosa mezcla de colores; rojo, rosado, amarillo, morado. Era mejor de lo que recordaba. Se sentía sumamente feliz y emocionada mientras sentía como sus ojos se llenaban de lágrimas de felicidad. La mirada que le dio a Natsume lo tomó absolutamente desprevenido; incluso con sus ojos cristalinos, pensó que era la chica más hermosa que había visto.
- Natsume - dijo ella en un susurro emocionado - El amanecer. El sol. P-Puedo verlo Natsume
La chicha no aguanto más y se lanzó a los brazos de pelo azabache. Natsume no sabía quien de los dos estaba haciendo más fuerza mientras sujetaba al otro, si él o ella. Pero de algo si estaba seguro, aun cuando tenía mil y un preguntas sin resolver, por fin se había dando cuenta de algo:
Estaba total, y completamente enamorado de Mikan.
Este capítulo... me gusto. Tuve algunos problemas desarrollándolo pero me gusto.
Nos leemos luego, y si leen esto escriban en los reviews "Natsume sabe el color de tu ropa interior Mikan"
Chau
LysLove
