Holaaaa
Feliz año nuevo :3
Estuve ocupada durante un tiempo pero aquí les tengo un capítulo larguísimo! (Literal, me salieron como 4000 palabras) me siento orgullosa :')
Ok entonces, empecemos. Gakuen Alice no me pertenece, solo esta linda historia. Si leen esto, escriban en los comentarios "Luna Koizumi, prostiputigolfa" jejejejeje Oh y por cierto, este capítulo esta dedicado a Cuti Unicorn, muchas gracias por leer mi historia y hacer un review cada capítulo y decir cosas tan lindas :3
CAPÍTULO 9
Mikan no lograba registrar que estaba pasando además de la increíble felicidad que estaba sintiendo. Ver el amanecer completo después de 7 largos años había sido algo tan increíble que no se dio cuenta sino hasta después que todavía seguía en los brazos de Natsume. Por un mili segundo pensó en apartarse rápidamente, pero la manera en la que él chico la rodeaba con sus brazos la hacían sentir… segura. Como si todo ese tiempo desde el inicio del hechizo solo estuviera esperándolo al él y a su abrazo. Se dio cuenta de lo que estaba pensando y se pateo mentalmente mientras sentía como el rojo decoraban sus mejillas.
- P Perdón - dijo ella apartándose de él un poco tratando de colocar espacio entre ellos. Evitaba a toda costa mirarlo a su cara porque sabría que se volvería tres tonos más roja de lo que estaba.
- Lo único que no entiendo es, ¿Cómo es esto posible? - preguntó Natsume mientras ambos se separaban y miraban al cielo, el cual empezaba a tomar un color más azulado.
- No…. no lo se
Estuvieron en silencio por unos segundos sin saber que decir, habían mil preguntas sin responder pero ninguno de los dos sabia por donde empezar. Finalmente, Mikan rompió el silencio que se había formado entre ambos.
- Y si… buscamos a los demás? Tal vez ellos también conservaron esta forma - Natsume simplemente afirmó con la cabeza y ambos se movieron en dirección por donde habían llegado.
Pero algo los detuvo.
Mikan estuvo a punto de salir de la pradera y adentrarse entre los árboles cuando de repente sintió un dolor agudo en el pecho. Se toco el pecho sorprendida mientras retrocedía unos pasos, haciendo que Natsume la mirara de forma curiosa.
- Que sucede Polka?
- No… no puedo pasar - dijo la chica sorprendida.
Mikan miró la punta de sus pies, y aun cuando no era muy visible, se dio cuenta que había atisbos de luz en la punta de su pie con el cual intentó cruzar. Era como si hubiera pisado una línea invisible entre el prado y el bosque. Tenía el presentimiento que si cruzaba esta linea volvería a ser una muñeca de porcelana. Le contó esto a Natsume, el cual se devolvió por ella al prado, mencionando que él no había sentido nada en especial.
- Creo… que debo volver a ser muñeca para que podamos cruzar - dijo la chica tratando de ocultar su tristeza en vano
- Podemos esperar aqui Polka. Al anochecer podemos ir por ellos
- Pero si ellos han vuelto a su forma de juguetes, posiblemente estén tirados en el prado. Especialmente Tsubasa, ya sabes que él tiende a perder mucho la noción del tiempo. - dijo Mikan preocupada
Ninguno de los dos dijo nada. Era como si lentamente estuvieran aceptando que este increíble evento, hubiera sido hecho para durar poco. "No se como lo hizo cenicienta. Salió de su casa a las 10 y debía salir del castillo a las 12, supongo que las cosas buenas duran poco" pensó Mikan con tristeza. La chica se acercó lentamente a la línea; aquella que la convertiría en muñeca de nuevo, y dejó que la luz la envolviera a medida que cruzaba con cada parte del cuerpo. Ocurrió como siempre, la luz dorada la envolvió desde los pies hasta arriba para luego convertirla en una versión miniatura de ella y de porcelana. Mikan observó como la luz la recorría y como siempre hizo la pose de bailarina. El único error fue el haber apartado la mirada de la luz para luego posarla en el chico de cabello azabache, por que esta vez, la tristeza e impotencia que siempre se ocultaba en esos orbes carmesí estaba a completa vista de ella y pudo ver en ellos algo que nunca había visto antes pero no podía identificar, la miraba como si fuera una de las cosas más dolorosas que había sentido en su vida, podía ver la impotencia y la angustia casi imperceptible en un principio para luego recorrer por completo su rostro; especialmente sus ojos rojos.
La miraba como si sintiera una gran perdida.
Como si
como si….
La amara.
En ese mili segundo en que todavía la luz dorada la envolvía, Mikan se dio cuenta de algo: sentía algo por Natsume. Esos ojos rojos que la consumían cada vez que la miraba, o la seguridad que sentía cada vez que el chico estaba cerca. Al principio pensó que era frió y pervertido, pero cada vez que estaban cerca, demostraba un lado amable que la hacia sentir protegida.
Lo observó por unos instantes más cuando algo capto su atención, sorprendiéndola. En el brazo izquierdo del chico había una cortada, casi imperceptible desde el punto que miraba ella, pero por como los lados del corte empezaban a volverse purpura se dio cuenta que el brazo debía dolerle bastante y que era una cortada bastante fea. No sabía en que momento el chico pudo haberse hecho la cortada viendo que estuvo a su lado todo el tiempo. Sin embargo, al ver sus manos lo comprendió.
FLASHBACK
Mikan sintió como el desespero empezaba a subir por su cuerpo al ver que ningún árbol daba indicio por donde habían llegado en un principio. Si Natsume no hubiera sido tan estúpido para hacer el comentario que había hecho, o si ella no lo hubiera perseguido, en ese momento no estarían buscando una salida para
- Muy bien Polka, tengo una idea - dijo el chico captando la atención de la pelo castaña - Podemos esperar aquí a que sea de día y que te conviertas en muñeco y luego regresar o podemos intentar regresar ya. Por lo que se, el bosque se ve más grande de lo que se ve, entonces en algún punto llegaríamos a algún lado. - La chica lo analizó por un segundo antes de decidirse por la segunda opción. Aun cuando no era la decisión más inteligente, era mejor que dos personas pensaran en una forma de escapar, que una sola con una muñeca frágil que cargar a todos lados.
- Entonces andando, hay que empezar a caminar
Natsume empezó a caminar por su cuenta, haciendo que Mikan se quedara atrás. La chica entonces decidió caminar a su lado, cuando el chico paró en seco y se volteó a verla.
- Escucha Polka, si caminas a mi lado, será una molestia. Estoy completamente seguro de que te perderás o tomarás el lado incorrecto; harás algo estúpido, y perderé tiempo valioso que podría estar utilizando en cualquier otra cosa. Yo guiaré y tu quédate atrás.
No entendía como el chico, que segundos antes había sido medianamente amable con ella, había logrado cambiar por completo y se había vuelto tan grosero. De todos modos lo siguió e intentó calmar su rabia poco a poco hasta estar lo suficientemente tranquila como para entablar una conversación con él (o al menos decir algo para que el silencio tenso no fuera creciendo poco a poco). Estuvo observando como la luna se volvía cada vez más grande en el cielo y como las sombras de los arboles oscuros cubrían pequeñas partes de ese enorme satélite natural. Estuvo tan sumida en la brillantes de la luna que no se dio cuenta cuando tropezó con una rama y casi cae en un arbusto corto punzante. Estuvo a la espera de sentir como las espinas atravesaban su piel, pero nunca pasó, en cambio un brazo fuerza la detuvo haciéndola estabilizarse de nuevo.
- Polka, te dije que no hicieras nada estúpido y es lo primero que haces. - dijo Natsume un poco impaciente mientras soltaba a la chica. El abandono del brazo al rededor de su cuerpo hizo que esta sintiera una extraña decepción pero rápidamente lo alejó de su mente
- P…perdón - dijo ella sonrojándose de la vergüenza - ¿Estas bien? ¿Te has hecho daño? - el chico simplemente soltó un bufido
- Por favor, como si ese arbusto estúpido fuera hacerme algún daño a mi. Solo hace daño a las niñas estúpidas que utilizan ropa interior de lunares - y con esto el chico se volteó y siguió su camino. La chica sintió como la ira finalmente llegaba a su tope y golpeo a Natsume en la cabeza haciendo que este casi gritara de dolor y empezando una pelea entre los dos que duró unos cuantos minutos para luego continuar su camino.
Sin embargo, un sentimiento nunca abandonó a Mikan: Un eterno agradecimiento de haberla salvado
FIN DEL FLASHBACK
Mikan siguió observando su brazo izquierdo y empezó a conectar los puntos. El chico había dejado de moverse con tanta gracilidad como antes. O como siempre se hacía de su lado izquierdo y por lo tanto solo lograba ver su brazo derecho.
Recogió la margarita con su mano derecha. El chico era zurdo.
Al momento de abrazarla sintió como su brazo se tensaba más de lo normal.
"Me mentiste idiota" pensó ella para sus adentros. EL chico la había protegido del arbusto recibiendo una herida a cambio.
La chica escaneo de manera rápida por otros lados para ver si encontraba más heridas, cuando finalmente las halló en las manos del chico y se dio cuenta que también tenían pequeñas cortadas al rededor de ellas, especialmente en sus palmas.
¿Cómo no se había dando cuenta? El chico que había sido amable con ella segundos antes de caminar mientras estaban perdidos, no había desparecido; seguía ahí.
Lo que había intentado Natsume durante toda la caminata, de noche en esas oscuras partes del bosque que no lograban ser iluminadas por la luna, no era dejarla atrás, era protegerla. El había dejado el espacio libre para que ella no se lastimara con ninguna rama y viendo que no tenían manera de cortas las ramas, el chico las había partido con sus propias manos, aun cuando sabia que se lastimaría.
La chica sentía ganas de llorar y sonreír al mismo tiempo. Fue entonces que lo comprendió.
Mikan estaba enamorada de Natsume.
Y esta realización la hacia sentir tanto feliz como aterrada al mismo tiempo
- Natsum- empezó diciendo la chica, pero no alcanzó a terminar la frase ya que la luz dorada terminó de envolverla por completo y la convirtió finalmente en la muñeca bailarina, dejando, una vez más, al chico de ojos rojos, completamente solo y con una decepción casi palpable.
Natsume se preguntó que estaría a punto de decir Mikan, pero al final quedó solo con una muñeca de porcelana frente a él. La cogió con delicadeza y un poco de desconcierto y buscó una salida de esa hermosa pradera. El camino de regresa en medio de la luz del día no había sido tan difícil de encontrar y sorprendentemente, tampoco había sido tan largo como esperaba. Al regresar algo que captó su atención era que los muñecos estaban todos esparcidos en el patio de su casa, posiblemente se habían quedado esperándolos hasta el amanecer, lo cual hizo que se sintiera un poco culpable. Rápidamente, recogió los juguetes antes de que sus padres o su hermana se despertaran y los colocó el ático como siempre.
El chico pensó en volver a dormir, pero el sueño o el cansancio no llegaban a él; lo único que llegaban eran finitas preguntas sin responder. Finalmente se decidió a buscar sus respuestas en el único lugar que, pensó, podría brindarle algunas respuestas: Tiempos del pueblo. Saludo a sus padres y a su hermana apenas se despertaron y fue caminó a "Tiempos del Pueblo".
Aun cuando habían demasiadas preguntas, había una que nunca abandonaba su mente: ¿Qué quería decir Mikan? se veía sorprendida, como si hubiera tenido una revelación de último momento, y es que hablando de revelaciones, Natsume no sabia que hacer con la reciente revelación que había tenido él mismo: El amaba a Mikan. No podia negarlo, y no era lo suficientemente idiota como para no identificar un sentimiento así. Muchas chicas - la mayoría - de su instituto anterior, le habían declarado su amor, unas de forma muy extraña, como una vez una chica decidió encerrarlo en el cuarto del conserje a la hora del almuerzo y no dejarlo salir hasta que el instituto se hubiera desocupado para finalmente declararle su amor. Ese es uno de los peores recuerdos de Natsume, porque pensó que moriría de hambre. Y nadie quería ver a un Natsume con hambre ya que inmediatamente se enfurecía. De todos modos, ninguna chica llegó a llamar su atención. Sin embargo, nunca pensó que una chica con cabello avellana y con la felicidad suficiente para contagiar a media humanidad, sería la chica que terminaría haciéndolo caer en el raro sentimiento conocido como el amor.
Natsume ya había llegado a la tienda con el gigantesco cartel que leía "Tiempos del Pueblo". No se sorprendió al ver que lo primero que lo recibía era una enorme cantidad de libros gigantescos, unos encima de otros.
- Hyuga Natsume? - dijo una voz femenina detrás de él. Era la señora de avanzada edad que atendía la tienda - que trae a un joven tan apuesto a mi tienda por tercera vez?
- Necesito respuestas - Un chico cualquiera estaría un poco aterrado al ver como una vieja aparecía de la nada detrás de él, pero el era Natsume Hyuga, y en cambio se volteó con lentitud y posó sus ojos fríos y duros en los ojos de la señora.
- Muy bien, que necesitas? - dijo ella de forma amigable
- Quiero saber la historia de los Yukihira. No encontré nada en los libros, solo aparece el momento de su muerte. Quiero saber que paso antes, y sobre todo quiero saber quien es Luna Koizumi. - Natsume quedó un poco sorprendido por como el rostro de la mujer palideció al escuchar el último nombre. Sin embargo, no lo demostró y siguió observando a la anciana directo a sus ojos, después de unos cuantos segundos de silencio, la mujer contestó
- Esta es una historia larga joven Huyga, no querrá oírla - Natsume estuvo al borde de impacientarse (la paciencia no era lo suyo)
- Quiero saber. - dijo él con decisión
- Muy bien - dijo la anciana - Antes que todo necesito que entienda que en este mundo hay más cosas que las que ve el ojos humano, entre ellas, la magia, si esta dispuesto a aceptar que existe si puedo continuar.
Natsume se quedó pensativo por un momento. Meses antes posiblemente no habría creído en aquello que le estaría diciendo la anciana y posiblemente la ignoraría o ni siquiera hubiera dedicado su tiempo a hablarle. Pero ahora era diferente. Había visto la magia con sus propios ojos, había visto como Tsubasa, Ruka, Imai, Misaki y Mikan se convertían todas las noches en humanos y luego se transformaban en muñecos y peluches. Ya había visto suficiente rareza como para dar vuelta atrás.
Puedo aceptarlo - la señora se quedo en silencio unos segundos
La familia Yukihira… a pasado tanto tiempo desde que no se mencionaba ese nombre. La familia era conformada por Izumi y Yuka Yukihira, junto con su pequeña hija. Supongo que debe usted saber que fue lo que ocurrió la noche de su desaparición para estar aquí, así que simplemente explicaré el pasado de la familia para que pueda comprender lo que ocurrió.
Yuka Yukihira, Yuka Azumi antes de conocer a su esposo, fue una mujer que fue amada por todos en el pueblo. Era gran persona; madre; hija; esposa, su muerte y la de su esposo fue una que impacto demasiado al pueblo.
La chica siempre fue una persona bondadosa y con un gran sentimiento de deber. Me acuerdo de cuando venía aquí todos los sábados a leer o como se ofrecía a organizar los libros todos los jueves. Fue en una de sus muchas visitas que conoció a Izumi Yukihira, un joven apuesto y carismático, su familia se había mudado de forma reciente y había visitado mi tienda para saber un poco sobre el pueblo. Hyuga Natsume, crees en el amor a primera vista? Porque yo no lo hacía hasta que los vi a ambos; fue uno de los momentos más románticos que había visto en mis largos años de vida.
Sin embargo, no todo salió muy bien, apenas dieron sus primeras palabras se odiaron al instante, discutían todo el tiempo y a veces molestaban a los clientes la mujer soltó una risa nostálgica - pero la atracción era inevitable, y curiosamente, aun cuando el joven Yukihira decía que no soportaba a esa "niña petulante y grosera" o como Yuka decía que no aguantaba a ese "molesto hombre inmaduro y estúpido" era bastante cómico ver como la chica siempre seguía con la mirada a Izumi o como este siempre se quedaba escondido detrás de una pared solo para cruzarse de manera "accidental" con la chica y así empezar a discutir.
Es bastante nostálgico recordar todo esto, después de un tiempo por fin aceptaron el amor que se tenían y se convirtieron en una de las parejas que adoradas el pueblo, aun cuando sus edades no eran las más cercanas, hasta un ciego podía ver el amor que se tenían, pero no me quiero adelantar mucho. - la mujer estuvo observando afuera de la ventana con nostalgia en sus ojos hasta el momento. Pero sus rostro tomó un giro más amargó y esta vez se llenó de tristeza - Todo cambió totalmente cuando llegó la familia Koizumi al pueblo, era una familia bastante codiciosa que había llegado desde un principio solo con el deseo de conseguir el control del pueblo. No era una familia muy querida por el pueblo, excepto por una persona en el pueblo. La familia tenía una hija, era joven y hermosa, era de la misma edad de Yuka…. su nombre era Luna Koizumi.
Muchas cosas pudieron haberse evitado si acaso la chica no se hubiera juntado con la chica Koizumi, pero nadie en ese momento llegó a pensar que la amistad entre dos chicas adolescentes podría hacer algún daño al pueblo.
Ambas se volvieron muy buenas amigas, es más, creo que se hicieron mejores amigas, pero hay muchas cosas que pueden romper una amistad que prometía ser tan solida como la de las chicas, como la envidia, los celos y por supuesto, el amor. Luna llegó a volverse casi dependiente de Yuka, la seguía todas partes y rápidamente se volvieron las amigas más conocidas en todo el pueblo. Sin embargo, para Luna, la atención que recibía del pueblo se volvió cada vez más y más importante para ella, hasta el punto en que quiso llegar a ser la chica más querida por el pueblo; aun más que Yuka. Sin embargo nada lograba compararse con la bondad natural de Yuka Azumi, ni siquiera la belleza de Luna se podía comparar con la belleza natural y destacable incluso en los ojos de Yuka.
Fue entonces que en Luna empezó a crecer algo; un odio escondido hacia Yuka Azumi que ni siquiera ella misma entendía. Sin embargo, todo se desbordó por uno de los problemas más comunes; el amor.
En esa época, Izumi Yukihira se había convertido en uno de los jóvenes más famosos y apuestos del pueblo, le hubiera hecho competencia a usted joven Hyuga, si hubieran durante la misma época. - La mujer volvió a reír con melancolía - Muchas jovencitas en aquella época intentaron conseguir su atención, entre ellas estaba Luna Koizumi, pensando que si conseguía al chico más famoso del pueblo su popularidad entre las familias del pueblo aumentaría. Sin embargo sus planes fueron totalmente arruinados cuando en uno de sus intentos de coqueteo se dio cuenta que Izumi Yukihira estaba completamente enamorado de Yuka.
Natsume Hyuga, tiene que entender que el corazón de una mujer es bastante delicado especial uno como el de Luna Koizumi cuya vanidad iba absorbiendo lo mejor de ella. Rápidamente el cariño que sentía hacia Yuka se convirtió en un odio tan profundo como el mismo océano, y juro una completa venganza hacía ella.
Luna empezó a distanciarse de ella lentamente para que Yuka no sospechara del odio que sentía hacia esta, hasta que finalmente se separaron por completo. Una noche, misteriosamente, Luna Koizumi desapareció junto con toda su familia sin dejar rastro. Se dijo durante un tiempo que se había visto semanas antes a la chica de cabello rubio con un hombre misterioso que se hacia llamar Rei Serio, también conocido como "Persona", alguien que prometía problemas tanto para su familia como para el pueblo; alguien que después, le enseñó a Luna a manejar la magia del odio.
El escándalo de la noticia de la desaparición de los Koizumi fue desvaneciendo poco a poco hasta que finalmente la sustituyo la noticia de que Yuka Azumi se estaría convirtiendo en Yuka Yukihira en poco tiempo. Pasaron los años y entre los dos Yukihira crearon la gigantesca casa que esta a pocos minutos de aquí; fue creada como pequeño hotel al principio pero después se convirtió en una casa permanente para los que se hospedaban ahí.
Sin embargo, años de olvido no hicieron que Yuka e Izumi se olvidaran del odio que Luna les dirigió en sus últimos momentos antes de desaparecer; era un odio profundo que prometía problemas. Mientras tanto, Luna estuvo oculta junto con Rei Serio, creando una pócima; un hechizo capaz de herir a Yuka, todo con el único propósito de vengarse de la joven que, Luna pensó, le había quitado todo lo que ella alguna vez había querido. El hechizo estaba destinado para toda la familia Yukihira, pero a Luna no le importó si habían algunos daños colaterales siendo estos las demás personas que vivían en la gran casa.
No necesito contarte lo que ocurrió esa noche; estoy segura que ya lo sabes porque de lo contrario no estarías aquí. Pero hay algo que me pareció bastante sospechoso - La mujer miró al Natsume a los ojos con la misma intensidad con la que él la miraba. El chico estuvo escuchando con atención la historia.
- El día que llegaste por la muñeca de porcelana me pareció curiosamente familiar a Yuka Yukihira, su mismo cabello y esos ojos avellana; era un réplica en porcelana de Yuka, pero no lo es cierto? Es Mikan Yukihira, su hija, lo se porque sentí su presencia en la muñeca, y por cierto, también sentí la presencia de los hijos de los demás residentes de la casa.
- Es por eso que hay algo que no entiendo - interrumpió Natsume con tono calculador. - La poción o el hechizo, debió haber desaparecido a todos los residentes de la casa, pero porque no desapareció a los Yukihira, o a los hijos de los residentes. - La anciana miró a Natsume de manera amistosa y maternal
- Es bastante curioso ahora que lo preguntas. Verás, el hechizo en el que estuvo trabajando Luna desde su desaparición no afectaba almas puras; almas que no hubieran sentido odio desde hace tiempo. De igual manera, se dice que Yuka e Izumi habían trabajado en una especie de cura o poción de contra ataque que lograra anular el hechizo de Luna, pero que se habían decidido entre todos de la casa que solo se les daría a los niños y a los Yukihira.
- Pero…. Por que se convierten en juguetes?
- Algo que también es curioso - dijo la anciana con amabilidad en su voz - puede ser un mecanismo de defensa dado por la poción de contra ataque. El hechizo que habían hecho Luna y Rei era bastante poderoso, es por eso que es normal que hayan habido algunos efectos secundarios.
Natsume no sabía que más decir. Estuvieron en silencio mientras el chico procesaba toda la información que le habia dado la anciana, el mismo finalmente conecto los puntos finales, ser muñecos durante el día y humanos en la noche debía ser un efecto secundario del resultado de la poción de Luna y la cura de los Yukihira. Solo quedaba una última pregunta por responder….
- Pero… por que Mikan se convierte en humana una hora después que el resto? - La sonrisa de la mujer desapareció por completo, siendo remplazado por horror en sus ojos
- Lo sabía- dijo la mujer casi en un murmullo para ella. Natsume estuvo a punto de preguntar que estaba ocurriendo, pero no alcanzó a decir palabra alguna ya que la anciana salió caminado, casi corriendo, entre los libros dejando a Natsume sorprendido.
La mujer volvió a aparecer minutos después, pero esta vez con un libro rojo viejo y, a primera vista, pesado.
- Huyga Natsume, escucha con atención. Cada noche, la cura que hicieron los Yukihira contra ataca el hechizo que hizo Luna Koizumi, convirtiendo a los chicos en humanos durante la noche, no es cierto? Pero a Mikan la convierte una hora después, esto pasa porque el hechizo estaba inicialmente dedicado a la eliminación de los Yukihira, es decir, todo lo que tuviera en sus genes los genes Yukihira tendría un efecto más potente que en el resto de los invitados de aquella noche. Es por eso, que cada día la cura de Yuka e Izumi batalla más duro con el hechizo por convertir a Mikan Yukihira en humana, que con los demás chicos. Pero, la cura no siempre podrá batallar contra el hechizo…. se esta volviendo cada vez más débil, y puede que un día, la hija de los Yukihira, al igual que el resto de los hijos de los antiguos residentes, dejaran de convertirse en humanos y serán muñecos… para siempre. Es por esto que tal vez, la cura ha decidido que tu eres el elegido Hyuga Natsume, tu debes ayudarles.
- Pero, !¿Pero Cómo¿! - preguntó Natsume un poco frustrado. Estaba tratando de digerir toda la información que había recibido hasta el momento. En medio de sus pensamientos miró el libro rojo que la anciana había colocado frente a ellos. Estuvo a punto de preguntarle algo más cuando se dio cuenta que la anciana había desaparecido.
Natsume dejó escapar un gruñido frustrado y golpeó una pila de libros; nunca había sido alguien que se controlara cuando se molestaba. Cogió el libro rojo, esta vez un poco más calmado y lo abrió a la primera hoja.
Este libro fue el mismo que utilizamos hacer la cura. Si eres el elegido por la cura, tienes la capacidad de encontrar la cura por completo, antes de que sea demasiado tarde. Hay una carta en la página 394, por favor, entrégasela a Mikan Yukihira.
Izumi Yukihira & Yuka Yukihira
UFF por fin termine este capítulo. No se les olvide R&R me gusta leer lo que piensan.
Chaito, se les quiere,
LysL0ve :3
