Me mire en el espejo y me sorprendió la pequeña cortada en mi cuello, no lo había notado hasta estos momentos, la acaricie con mis dedos delineando la cortada, no le tome mucha importancia no me producía dolor alguno ni siquiera sangraba, era como un rasguño, aun así me dirigí al baño de la habitación para darme una baño y limpiar la herida no quería que esta se infectara y se formara un problema mayor.
Cuando salí del baño busque entre el equipaje una pijama, necesitaba dormir mañana me ocuparía de desempacar mi equipaje. Mientras trataba de dormir recordé a Sasuke, sé que una reacción normal hubiera sido alejarme de Sasuke, una persona en su sano juicio no dudaría en alejarse de su atacante después de todo, pero había algo que me atraía a él, sonreí inconscientemente, al principio había dudado en hablarle pero resulto mejor de lo que espere después de todo no podía ignorarlo simplemente, como podrías ignorar a una persona con la cual compartes el mismo techo eso solo empeoraría la situación. Estaba feliz de haber podido hablar con él aunque era una persona de pocas palabras, y así con la imagen de Sasuke en mis pensamientos caí profundamente en los brazos de Morfeo.
Al día siguiente desperté con ansias de ver a Sasuke, me duche y desempaque lo más rápido que pude para que una vez terminada mi labor fuera a ver a Sasuke en el desayuno, baje las escalera tan rápido que por poco tropiezo tuve suerte hubiera sido una terrible caída. Me sentí un poco desilusionada pues al entrar en la cocina solo encontré a Orochimaru sirviendo el desayuno.
-Siéntate querida Sakura, llegas justo a tiempo para desayunar, me ahorraste el trabajo de ir a despertarte-nos sentamos en la mesa, tocino, huevos revueltos, jugo y café para Orochimaru, no pude evitar preguntarme donde estaría Sasuke, Orochimaru sabría dónde está, si le pregunto me lo dirá.
-Orochimaru acaso Sasuke no desayunara con nosotros- dije tratando de disimular mi interés.
-No querida Sasuke está trabajando tal vez regrese en la noche y mañana-que clase de trabajo te consume tantas horas, en que trabajaría Sasuke.
-Y usted no va a trabajar Orochimaru-bien no sabía que era peor quedarme sola en esta gran mansión o quedarme sola en esta gran mansión con Orochimaru.
-No querida, mi trabajo se ejerce desde casa, consiste en experimentos- ¿experimentos, que clase de experimentos serian de los que habla Orochimaru?.
-¿Es un científico?.
-Se podría decir que sí. Pero mi único propósito en estos momentos es cuidar de ti pequeña- en vez de aliviarme me causo escalofríos.
-Después de desayunar necesito extraerte algunas muestras de sangre Sakura.
-¿Por qué?- acaso quería experimentar conmigo.
-No te preocupes, eh notado que eres muy frágil pequeña, quisiera saber si con la dosis exacta puedo reforzar tu sistema, y si es posible ayudarte a recobrar tus recuerdos.
-Está bien Orochimaru- bien no tenía otra opción no quería que Orochimaru se molestara, aunque me causara dudas era el único que me podía ayudar, además se lo debía por alojarme en su morada.
Ya había anocheciendo tal vez Sasuke no vendría sino hasta la mañana siguiente, de alguna forma entristecí quería verlo, no quería esperar hasta la mañana siguiente sé que estoy pensando como una niña pero era la verdad.
Después de los exámenes que me hizo Orochimaru me envió a la sala mis opciones eran leer un libro o ver televisión opte por lo segundo no tenía ganas de leer no me creí capaz de concentrarme con Sasuke en mi mente, mientras Orochimaru se quedó en su laboratorio en el sótano, lo que vi cuando entre al sótano de alguna forma me infundio cierto temor cosas raras en frascos un refrigerador el cual no pude ver que contenía dentro, un microscopio, agitador, alambre de platino, aguja para disección, la bagueta, balón de destilación, bisturí, broche de mader, buretas, caja de petri, caja de preparación, cápsula de porcelana, la cápsula de petri, de disección, y otras herramientas, Orochimaru me explico la función de cada una de ellas satisfaciendo mis interrogantes sobre aquellos objetos pero lo que no me aclaro es lo que había detrás de aquella puerta cerrada con un candado, en el momento que le pregunte no dudo en prohibirme acercarme a esa puerta.
Fije mis ojos en el reloj por octava vez, ¿Por qué el tiempo pasa tan lento?, escuche la puerta de la entrada abrirse, sabía que era la persona que había esperado con tanto anhelo quien más podría ser después de todo, en el momento en que entro a la sala mi rostro se ilumino de la alegría que sentía mi corazón.
-Buenas noches Sasuke-kun- él me miro y pude notar lo cansado que esta, le aparte un lado del sofá para que se sentara a mi lado.
-Hola…. molestia-dijo mientras se sentaba a mi lado, pude ver al instante como su cuerpo se relajaba dejando escapar un suspiro, sus parpados comenzaron a cerrarse paulatinamente.
-Sasuke-kun, deja de llamarme molestia…..¿Sasuke-kun?-está dormido pensé, me pareció tan lindo verlo así, tan tranquilo, me acerque a Sasuke más de lo necesario, "solo quiero verlo más de cerca" me repetía una y otra vez en mi cabeza, deje de pensar cuando nuestras respiraciones se mesclaron y mis labios casi rozando los suyos, solo un poco más, mis parpados empezaron a cerrarse con lentitud disfrutando del momento, solo un poco más y….
-¿Qué haces molestia?
