-Mmm…..huele muy rico señora Chiyo-hace un mes conocí a la señora Chiyo, la empleada doméstica de la casa, el primer día Orochimaru le había indicado sus funciones para luego retirarse, yo me quede para conocer más a Chiyo, desde entonces aunque no es mi deber, trato de ayudar a la señora Chiyo en los quehaceres, esto lo hago siempre y cuando Orochimaru no esté presente, ya una vez me descubrió ayudando a la señora, me regaño argumentando que no era mi obligación.

-Gracias Sakura,…sabes me recuerdas a mi hija Sadako-me dijo con una sonrisa, yo le sonreí de igual manera.

-¿Y dónde está su hija?

-Hace diez años una enfermedad maligna le cobró la vida a mi niña- menciona arrastrando esas palabras con una profunda tristeza en su corazón.

-Lo lamento señora Chiyo.

-No te preocupes cariño, aunque mi niña se ha ido dejo una pequeña parte de ella en este mundo-yo la miraba confusa sin poder entender muy bien sus palabras, al ver mi expresión se puso a reír-…me refiero a su hijo, mi nieto Sasori, el pequeño tenía cinco años en ese entonces, Sadako me encomendó antes de su muerte cuidar de él, es un año mayor que tú, algún día te lo presentare.

-Me encantaría conocer a su nieto señora Chiyo….¿Y el padre de Sasori?

-El falleció en un accidente días después que naciera Sasori, es triste pero mi nieto no pudo conocer muy bien a sus padres, los recuerdos que tiene son muy escasos y difusos es por eso que me aseguro hablarle sobre ellos todos lo días, como eran, su personalidad, cuanta felicidad sintieron cuando nació, y aunque ya no estén entre los vivos estoy segura que desde el cielo ambos están cuidando de su hijo.

-…-bajo la cabeza con tristeza, ¿Qué se sentirá perder a alguien tan importante?, la Señora me coloca su mano en mi hombro, al levantar la mirada me sonríe amablemente-…Señora Chiyo…

-Sakura, no es necesario que te refieras a mí como señora.

-Entonces…yo….¿Podría…llamarla abuela?-sus ojos se abren con asombro ante mis palabras, talvez no debí decirle nada, no recuerdo a mi familia, ni siquiera sé si algún día llegare a recordar a mi abuela o a mis padres, me muestra una sonrisa nuevamente para asentir con la cabeza.

-Por supuesto que puedes llamarme abuela querida.

-A..abu..abuela

-¿Si, Sakura?

-¿Por qué Sasori te deja trabajar?-siempre me hice esta pregunta pero no me atrevía a decirla hasta ahora, espero que no se moleste.

-Sasori no quiere que trabaje, pero ya le he dicho a ese muchachito que no pienso estar en una silla envejeciendo a la espera de mi muerte.

-Pero no se esfuerza demasiado-al escuchar mis palabras se puso a reír.

-Querida no estoy tan vieja, cuando sienta que ya no tengo fuerzas para seguir entonces me tomare un descanso.

-Pero….-con cariño deposito su mano en mi cabeza y la acaricia con cariño.

-Además si no trabajara no te hubiera conocido, y el conocerte pequeña es lo que más agradezco…bueno esto ya está listo.

-Voy a llamar a Sasuke-kun y Orochimaru-digo para marcharme rápidamente, primero avisaría a Orochimaru, Sasuke probablemente siga dormido, llego a muy altas horas de la noche y aunque no era mi deber me quede esperándolo, llego apestando a alcohol, sus pasos eran torpes y mantenía la cabeza baja, siguió su curso a su habitación sin siquiera notar mi presencia, era la primera vez que lo había visto así, tan derrotado…..tan deprimido.

-Pasa-me dice luego de haber tocado la puerta de su laboratorio.

-Orochimaru el almuerzo está listo.

-Hoy no podre almorzar con ustedes Sakura, estoy muy ocupado.

-Pero ni siquiera ha desayunado-no me mira, sigue concentrado en sus asuntos-…por favor Orochimaru.

-…Dile a Chiyo que me traiga el almuerzo-dice con un suspiro de resignación.

-De acuerdo.

Mientras me encamino a la habitación de Sasuke-kun, me pregunto si por lo menos ya se habrá despertado, no es normal en él levantarse tan tarde.

En el tiempo transcurrido he logrado entablar una amistad con Sasuke-kun, ahora es más amable conmigo, a decir verdad…solo lo es cuando estamos completamente solos, su presencia me sigue causando sensaciones extrañas que no logro controlar y descifrar, por ejemplo, cuando está muy cerca mi corazón late muy rápido.

Mientras subo las escaleras miro por las ventanas el exterior, solo tengo permitido salir al patio trasero, quisiera conocer la ciudad pero Orochimaru me lo tiene estrictamente prohibido, sé que quiere protegerme pero está exagerando, no me va a pasar nada tan solo por salir a pasear unos minutos, aun así no me rendiré, quiero salir y conocer, estar encerrada todo el tiempo es agobiante, en ocasiones me siento como en una cárcel, toco la puerta esperando respuesta por parte de Sasuke-kun, nadie contesta.

-Sasuke-kun…..-digo mientras toco por segunda vez la puerta, solo silencio recibo como respuesta-…Sasuke-kun…..¿Puedo pasar?...-al no recibir respuesta alguna nuevamente me decido por entrar.

Ahí estaba Sasuke-kun tumbado en su cama boca arriba con solo un bóxer puesto, un segundo, Sasuke-kun solo tiene puesto….su…..bo…bóxer, veo su marcado torso es notable a simple vista que se ejercita, siento deseos de acariciar esos músculos, de delinear esas cicatrices que adornan su exquisito cuerpo con mis dedos, por Dios…que estoy pensado, siento que mi interior quema, una extraña sensación de sed aparece de repente, mi vista se está tornado borrosa, quema…¡quema!...mi garganta me quema mucho, ¿Por qué me está pasando esto?¿Qué me está pasando?

-Sasuke-kun