El treceavo cazarrecompensas cayó al suelo, inconsciente pero vivo, mientras Volpina por fin respiraba libre de dolor.
Había tenido que beber mucho para acelerar su curación, pero recordaba su agonía. Sus ojos verdes ardían de furia. Nadie se atrevía a meterse con ella sin conocer el infierno.
Fueron las mariposas, de eso estaba segura, y había preguntado a cada cazarrecompensas antes de morderlos hasta que uno le dijo que eran el sello distintivo de un villano local conocido como Hawk Moth. Ese tipo aprendería que no se juega con una vampiresa o dejaría de llamarse Volpina.
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Oh no, Adrien, ¿que te hice? - Exclamó Ladybug, horrorizada, separándose del chico.
El joven estaba despierto, pero se sentía mareado y prefirió no moverse hasta estar un poco mejor.
Nada que no quisiera. - Fue su respuesta.
¿Qué?! - Preguntó la chica, comenzando a enfadarse. - Tu...
Si, es mi cuerpo, yo decido que hacer con el. - Dijo el chico, sin el menor rastro de remordimiento.
¡Eres un tonto! - Le recriminó la chica. - ¡No sabes lo que has hecho!
Tal vez no, pero confío en ti, Milady. - Finalizó el chico, sonriéndole.
Eso la desarmó. Su furia se evaporó en un instante.
No debiste hacerlo, tienes una vida a la cual regresar, te secuestré, ¿recuerdas? - Le recordó Ladybug, con un dejo de tristeza en su voz.
Y regresaré. - Dijo Adrien. - Solo que contigo como parte de ella.
Ella suspiró. Ya no tenía remedio y todavía tenían muchos problemas por resolver. Amanecería pronto y estaban muy lejos del sótano. Aparte, para volver allí, tendría que regresar y cruzar el parque o dar un gran rodeo. Era peligroso volver a acercarse, pero necesitaban ocultarse.
Tenía que admitir que ahora se sentía mucho mejor. Todavía le dolía un poco la espalda, pero sus heridas estaban casi curadas. Sin embargo toda su preocupación no estaba en ella, sino en el joven rubio que ahora era verdaderamente suyo.
¿Cómo te sientes? - Le preguntó al chico.
Uh, bien, digo, un poco mareado, pero bien. - Contestó.
Ella rodó los ojos. Lo que había querido preguntarle era como se sentía ahora que era un esclavo, pero no se atrevió a expresarlo, y tal vez debería esperar hasta estar en un lugar seguro antes de interrogar al joven.
Vámonos. - Dijo la chica, poniéndose de pie y ayudándolo a levantarse. - Iremos a mi casa.
¿E-en serio? Creí que querías mantenerlo en secreto. - Dijo Adrien.
Si, pero ahora no tiene sentido. - Contestó Ladybug. - Soy Marinette, por cierto.
¿Q-qué? - Fue el turno del rubio de sorprenderse. No podía creerlo cuando la muchacha se quitó el antifaz y lo miró de frente.
¿Marinette? ¿Tu eres Ladybug? Wow, nunca lo hubiera imaginado. - Dijo, todavía sorprendido.
Conocía muy poco a Marinette, sólo sabía que era una chica tímida, bonita y un poco torpe que trabajaba en la panadería de sus padres. Se había topado con ella un par de veces, pero nunca le había prestado mucha atención. Y definitivamente jamás se le hubiera ocurrido que ella fuera Ladybug, la valerosa heroína.
Ahh, si, esa soy yo. No es lo que te esperabas ¿verdad? - Dijo ella, súbitamente tímida.
N-no, no quise decir eso, es sólo que nunca imaginé que estuvieras tan cerca sin que te reconociera antes. - Explicó el rubio, apresuradamente. La tomó de las manos y la obligó a verlo a los ojos. - Estoy muy feliz de conocerte por fin, Marinette.
Ella suspiró, embelesada. Sólo de ver esos ojos verdes se le olvidaba hasta su nombre. Y mas ahora, que brillaban con genuina alegría. Parecía como si hubiera ganado la lotería, en lugar de haber perdido la libertad a manos de un vampiro. Definitivamente no debería estar feliz. Quizás había algo mal con ese chico... o con ella, porque en ese momento sólo quería abrazarlo y confesarle que estaba enamorada de él. Lentamente se separó de él, y se obligó a considerar sus opciones.
Todo se había complicado. Ahora se daba cuenta de que Gabriel no descansaría hasta dar con ella. Nunca le perdonaría haberse apropiado de Adrien. Y sus papás regresarían de su viaje en un par de días. ¿Cómo iba a arreglar todo en tan poco tiempo?
¿Qué ocurre? - Preguntó el chico, al verla tan preocupada.
Tu padre es un hombre muy peligroso. - Explicó ella. - Creí que tenía un buen plan para sacarlo de la jugada, pero lo subestimé. No debí actuar tan a la ligera. Ahora sí que no descansará hasta destruirme.
Debo advertirles a mis papás para que no regresen, lo que significa que tendré que confesarles todo lo que he hecho y mamá va a estar tan decepcionada conmigo. He hecho todo lo que le prometí que no haría. - Admitió Marinette. - Y como no pude detener a Hawk Moth, seguramente se adueñará de todo París.
¡Espera! Todavía podemos detenerlo, si trabajamos juntos y si... me prometes no hacerle daño. - Propuso Adrien.
Ella lo consideró un momento y asintió. En realidad sólo quería que se detuviera.
¿Qué propones? - Preguntó la chica, y descubrió que se sentía bien tener un compañero, alguien con quién trabajar en equipo y compartir ideas.
Fueron a la panadería de Marinette con los primeros rayos del alba. Gracias a la velocidad de ella llegaron sin contratiempos. Una vez ahí, ambos descansaron y perfeccionaron su plan.
Si, entiendo que hay que detener a Hawk Moth, y aunque me gustaría negarlo, se que es muy posible que sea mi padre. Pero no quiero hacerle daño. - Dijo Adrien.
Ni yo. - Dijo Marinette. - Pero ¿cómo conseguimos que se detenga? No se que más hacer.
Podríamos filmarlo. - Sugirió Adrien. - Así tendríamos pruebas de que él es Hawk Moth, pruebas que no querría que salieran a la luz. Arruinaría su reputación y su carrera.
Es un buen plan, pero él sabe que soy un vampiro, así que no se expondrá tan fácilmente. - Intervino la chica.
Entonces no lo hagas fácil. Sube un video en la red, no se, dile que se enfrente a ti, rétalo directamente. - Dijo Adrien.
No servirá. Enviará a la vampiresa y a los otros cazarrecompensas mientras el se oculta en las sombras. - razonó Marinette.
Si esa mujer, Volpina, trabaja por dinero, puedes ofrecerle que trabaje para ti con lo recaudado en la cena de beneficencia. - Dijo el chico. - Además, como la ayudamos, creo que aceptará.
Pero ese dinero es para beneficio de la ciudad. - Se quejó la chica. - No debemos usarlo a la ligera.
¿Y qué estarías haciendo al detener a Hawk Moth? - Preguntó pacientemente Adrien.
Ah, bueno, si, es cierto. - Dijo Marinette. - Supongo que estaría bien gastarlo entonces.
Si. Primero presiona a Hawk Moth con un reto, sería bueno si pusieras un tiempo límite bastante corto, para que no pueda planear demasiado y... úsame de carnada. - Ofreció el rubio. - Dile que el ganador se lo queda todo, que me morderás si no aparece a tiempo.
Ella asintió, el chico era un buen estratega y el plan estaba tomando forma.
Cuando aparezca Volpina, ofrécele un trato, para que trabaje contigo y haga salir a Hawk Moth de su escondite. Si accede será una aliada formidable, y entre las dos podrán desenmascararlo. Entonces tendríamos una prueba de su identidad. - Finalizó el chico.
Es muy buen plan, Adrien. Necesitaremos un lugar amplio y seguro, para que nadie salga accidentalmente herido y para poder luchar. - Dijo Marinette, comenzando a animarse.
¡El estadio! - Se le ocurrió al rubio. - Puedo filmarlo desde varios ángulos si consigo acceso a las cámaras y guardar copias de respaldo en tiempo real.
¡Estupendo! - Dijo la chica, tomando una libreta y comenzando a hacer una lista de cosas que iban a usar. Podía comprar cámaras en el mercado negro, pero le tomaría demasiado tiempo, así que decidió que entraría a una tienda por la noche y las tomaría. Claro que de todas formas iba a dejar el dinero que costaran, le molestaba tener que tomarlas así, pero no tenía muchas opciones.
Adrien sonrió. Estaba ayudando a Ladybug, su ídolo y, aunque el enemigo probablemente era su propio padre, iban a hacer todo lo posible por no lastimarlo. Confiaba en Marinette para hacer realidad lo imposible.
Cuando la chica terminó, llamó a sus papás y les dijo que Hawk Moth estaba atacando la ciudad, por lo que ella saldría por unos días a quedarse en un hotel, hasta que la situación se calmara un poco. Ellos se preocuparon mucho, y le dijeron que se apresurarían a regresar, pero ella los tranquilizó, asegurándoles que estaba bien, que cerraría la panadería y se mantendría en contacto con ellos por celular.
Sus papás no estaban muy convencidos, pero como todavía no conseguían las provisiones, le recomendaron que tuviera mucho cuidado y que se comunicara con ellos para cualquier cosa.
Después, ella llamó a los hoteles cercanos al estadio, y reservó una habitación. Eso le permitiría tener acceso al estadio con anticipación y preparar todo.
Cerró la panadería y empacó para salir al caer la tarde, ya que, al haber tomado sangre humana, sería peligroso salir de día. Dejando a Adrien en la panadería, viajó como civil y se registró en el hotel. Luego, se cambió a su traje de Ladybug, y regresó.
Antes de pasar por el rubio, recordó que había dejado olvidada la bicicleta de Kim en una azotea, y, esperando lo mejor, regresó cautelosamente por ella. Para su sorpresa y alegría, nadie parecía haberla notado, así que aprovechó para devolverla con su dueño antes de volver a la panadería y reunirse con Adrien.
Una vez juntos, consiguieron las cámaras y otros materiales que necesitaban para su plan y fueron al estadio, para comenzar los preparativos. El joven inmediatamente comenzó a buscar los mejor lugares para poner cámaras y micrófonos, con el fin de tener cubierto el estadio completo.
Al terminar, regresaron al hotel. Casi amanecía, así que aprovecharon para dormir y recuperarse. Por la tarde, se pusieron a trabajar en el video para atraer a Hawk Moth. Decidieron filmarlo en el techo de un restaurante cercano, para que fuera posible identificarlo, pero no tan sencillo que cualquiera supiera su ubicación.
Estoy seguro de que si lo manda investigar nos localizará. - Le aseguró Adrien.
Tuvieron que repetir la filmación varias veces, porque a Ladybug no le parecía que estuviera bien. Quería mostrarse segura, demostrar que no tenía miedo y que estaba bien a pesar del ataque. Quería que fuera perfecto.
Finalmente había decidido no involucrar a Adrien mas que como un elemento de fondo. Ella sostenía la cámara, y hablaba con arrogancia, filmándose a sí misma y dejando ver un poco de escenario de fondo.
Hola Hawk Moth, soy Ladybug y tengo un trato que no podrás rechazar. - Decía en el video. - Sé que quieres apoderarte de París, pero la ciudad es demasiado pequeña para que estemos los dos. Así que vamos a resolver esto con un desafío. Solo una pelea entre tu y yo. El ganador se lo queda todo.
En ese punto, ella caminó un poco, mostrando los alrededores, y por un instante, al joven rubio, aparentemente inconsciente apoyado sobre una pared. Duró solo un segundo, pero ella sabía que Gabriel lo notaría a pesar de que estaba oscuro, así que le sonrió a la cámara antes de continuar.
Sólo tienes una oportunidad. Encuéntrame aquí mañana a medianoche y lo decidiremos. - Dijo Ladybug. - Si no vienes, entenderé que admites ser el cobarde pusilánime que siempre supe que eres y me quedaré con París y con todo lo que tienes. Todo.
Le sopló un beso a la cámara y apagó el video.
¿Cómo quedó? ¿Crees que esta vez estará bien? - Le preguntó Adrien, en cuanto ella dejó de hablar.
Había decidido poner al rubio inmóvil y entre las sombras, porque las primeras veces, cuando trató de filmarlo de frente, era demasiado obvio en su forma de tratarla, incluso de verla. Nadie creería que era su prisionero y necesitaba que Hawk Moth estuviera convencido.
Creo que está bien. - Contestó ella, cuando terminó de verlo por tercera vez. - Muestra lo suficiente para que sea posible localizar el restaurante, pero no tanto como para que venga una multitud de curiosos. De todas formas, la pelea será en el estadio. Sólo tengo que esperar a que llegue y conducirlo hacia allá.
Revisaron el video otras cuantas veces, lo editaron para quitarle algunos detalles y lo subieron a internet. Ahora solo quedaba esperar.
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Ufff! Al fin! Tras muchos contratiempos aquí está el siguiente capítulo. El próximo se titulará "Hawk Moth VS Ladybug". Aunque no se cuantos capítulos serán de la pelea creo que 3 o 4, es algo larga jajajaja. Saludos y nos seguimos leyendo.
