Nota de Alfax: A partir de este capítulo empezaré a meter elementos de ZSS. Así que estén atentos a posibles spoilers...desde ahora.
XOXOXOXOXOXOXO
19. La Vida con el Cazador
Aquel día estaban en lo más profundo del bosque, no habían pasado más de unos días desde que Link estaba con ellos. Era por la mañana, la mayoría estaba desayunando. Link seguía metido en aquella jaula, pasando del mundo sumido en su tristeza. El padre de familia era el único que no estaba comiendo con ellos, llevaba bastante rato metido en el carromato haciendo no sabían qué.
-¿Vas a venir a desayunar? –le preguntó su mujer por décima vez- Llevas ahí desde antes de que nos levantáramos… ¿Se pueda saber qué es lo que te tiene tan ocupado?
-¡Je, je! ¡Es una sorpresa! –se rió de fondo, dentro de su casa rodante.
Esperaron un rato más, hasta que finalmente, aquel hombre decidió salir finalmente.
-¡Tacháaan! –salió por sorpresa, luciéndose- ¿Qué tal estoy?
-¡Aaaah! –exclamó emocionada la mujer- ¡Te ves diez años más joven! ¡O incluso más! ¡Me recuerdas a nuestra época de cuando éramos novios!
-¡Síiii! –aplaudió su hijo- ¡Papi guapo! ¡Ji, ji! ¡Pelo divertido!
Y es que ese hyliano de ojos amarillos se había afeitado su barba, quedando su piel lisa. Además, se había recortado y moldeado su cabello rojo hasta quedarle una cresta. Todo en su conjunto le hacía parecer más joven.
-¡Di que sí, nena! –se emocionó, pasando su mano por su cresta- ¡Malton regresa a sus mejores tiempos! ¡Y así, la leyenda del gran Malton se hace aún más gloriosa! –inspiró y expiró profundamente el aire del bosque, viendo como el aire salía a gran presión de sus fosas nasales- ¡Aaag! ¡Llevaba tiempo deseando dar este cambio! ¡Ya me estaba descuidando demasiado! ¡Nunca más! ¡He de mantener una imagen, sobre todo por este maravillo peinado! –se volvió a pasar la mano por su cresta- ¡Ji, ji! Un poco de resina y un peine… ¡Y soy el amo del lugar!
Se acercó a sus dos Bullbos y a su Kargarok, y se lució también ante ellos.
-¡Vestro, Corvy! ¡¿Cómo me veo, muchachos? –les preguntó a sus dos Bullbos- ¡Karol! ¡¿A que tú también estás impresionada?
Los animales gruñeron y graznaron emocionados, asintiendo a su amo. Esos animales también presentaban un aspecto de lo más particular. Vestro era un Bullbo alto y delgado, que tenía un flequillo que le llegaba a los ojos. Mientras, Corvy era más bajo y rechoncho, con un dos mechones de pelo apartados ligeramente hacia un lado. Ni siquiera la Kargarok se libraba del extraño estilismo de su dueño, puesto que a diferencia de otros de su especie, la forma de la parte superior de su cabeza se asemejaba un poco al reciente peinado de su amo.
-¡Je, je! ¡Ya lo sabía! –alardeó- ¡Dazel, esto se merece una comida de categoría!
-Será una cena, porque te has pegado toda la mañana ahí dentro. Entre tu hijo Gruyo y yo, hemos terminado con todo el desayuno.
-¡Sí, todo! –exclamó su pequeño hijo, de cabello verdoso como el de su madre.
-¡No importa! –dijo decidido, resoplando- ¡Por algo soy el mejor cazador de estos bosques! ¡Traeré una bestia para cenar! ¡Ninguna bestia se me puede resis…! –paró de hablar cuando sintió un ligero peso en los hombros- Oh no, otra vez no…
Varios pajarillos se habían posado sobre, con una tranquilidad impresionante. Su mujer se reía ante aquella estampa.
-¡Ja ,ja, ja! ¡Ha vuelto a pasar! Eres todo un imán de "terribles bestias", cariño…
-Muy graciosa…-se sacudió y espantó a las aves de su pelo, pero sin éxito- ¡Uf! ¡Esta fue una de las razones por la que me dejé barba y me descuidé el cabello! ¡Estos malditos enanos siempre molestando! ¡¿Qué tengo yo que les atrae tanto? –se paró a pensar un momento y se rió- ¡Je, je! Por supuesto, mi radiante estilo y atractivo desmesurado…-habló mientras se le acercaba algunos pájaros más.
-¿Vas a quedarte ahí posando para los pájaros o te dignas a marcharte a cazar algo decente? –le recordó Dazel.
-¡Por supuesto! –exclamó de repente, espantando a las pequeñas aves- ¡Y es el momento perfecto para adiestrar a nuestro "nuevo amigo"! –habló animado refiriéndose a Link.
Se acercó a la jaula donde estaba preso, aunque Link no le prestó atención hasta que ya estaba agachado junto a él.
-Bien, "lobito", hoy será tu primera lección de caza. Pero antes, habrá que enseñarte una serie de normas que debes respetar su quieres unirte a mi tropa.
Fue de nuevo al carromato a coger unas cosas y regresó en poco tiempo. Entre ellas, tenía un bozal y lo que parecía un fierro ganadero, como los que se usaban en Ordon para marcar a las cabras. Tenía una marca curiosa, era como el escudo de la Familia Real pero sin la Trifuerza sobre él, dejando sólo el contorno de un ave con las alas extendidas. Sus Bullbos tenían ese símbolo cada uno en un muslo y la Kargarok en la espalda.
Le pidió a su mujer que fuera calentando aquel hierro, mientras el silbaba para llamar a su Kargarok. Sacó a Link de la jaula, agarrándolo por el pescuezo sin temor a una posible mala reacción del animal. Esperó unos minutos a que el fierro estuviera calienta para agarrarlo y acercarse a Link.
-Esto te va a doler un poco, pero no te alarmes. Siempre marco a mis animales, para evitar posibles contratiempos.-le explicó Malton- Tú ahora estate quietecito…
Pero Link tenía clara una cosa, y es que aún estando amordazado, no iba a dejar que le pusiera su "firma". Con gran destreza logró soltarse del agarre de su ave rapaz, intentando huir ahora que podía. Se montó un escándalo cuando lo hizo, todos intentando atraparlo. Aunque al final, de nada le sirvieron sus esfuerzos, porque Malton lo redujo con una embestida.
-¡Ya te tengo! –murmuró mientras se esforzaba reteniendo a Link- No te esfuerces, por mucho que te resistas no vas a poder conmigo, y menos con ese bozal puesto.-se golpeó la frente y comenzó a atarle las patas con una cuerda que le trajo su Kargarok- ¡Seré imbécil! ¡Debería haberme acordado de atarte para que no te movieras! ¡Aunque lo reconozco, eres muy hábil!
Volvió a coger el fierro, agitándolo un poco en el aire. Link se retorcía en el suelo, sujeto por las cuerdas y esa bestia. No dejaba de revolverse, no estaba dispuesto a pasar por aquello. Malton estaba impresionado por su insistencia, y se paró en seco cuando notó que algo estaba aferrado a su pierna.
-¡Papi, déjalo! –le pidió apenado- ¡No quiere! ¿Por qué le haces algo que no quiere? ¡Eso está mal!
Malton levantó la pierna, levantando con ella a su hijo también, para hablarle. Era increíble que su padre tuviera esa constitución tan fuerte y su hijo fuera más bien un poco flojo, dejando a un lado las diferencias de edad.
-Renacuajo…cuando quieres, eres capaz de ponerme en un aprieto.-se rió, mientras seguía con la pierna levantada- Está bien, lo dejaré por esta vez, hasta que nos tenga la suficiente confianza para hacérselo ¿Te parece?
El niño asintió satisfecho y se bajó de la pierna de su padre. Mientras, Malton se puso las manos en las caderas y resopló.
-En fin, parece que te has librado por ahora, "lobito". Pero algún día lo haremos, puedes estar seguro.
-Por cierto…-le interrumpió su mujer- ¿Aún no le has puesto nombre, verdad? Lo digo porque está todo el rato llamándolo "lobito".
-¡Cierto! ¡Lo primero es lo primero! ¡Hay que darte un nombre! –se puso una mano en la barbilla y comenzó a caminar alrededor de él mientras lo observaba- ¡Ya lo tengo! ¡"Malton Jr."! ¡Ese es un nombre con clase! –asintió satisfecho.
-Eh…-su mujer no estaba demasiado convencida- No está mal…pero deberías pensar en otro.
-¡Venga ya! ¡Yo quería que nuestro hijo se llamara "Malton Jr."! ¡Y por tu culpa no fue así! –se quejó y al mirar al lobo, admitió su error a regañadientes- ¡Vale! Pues… ¿Qué tal "Nightwolf"? Tienes pinta de guerrero, te queda bien siendo un lobo.
-¡Me gusta! –le dio su aprobación Dazel- ¿Ves como no es tan difícil?
-"¿Ves cómo no es tan difícil?"-repitió como un niño pequeño- Yo prefería el otro…-murmuró.
Se marchó de nuevo a buscar algo, regresando con una cadena y un collar colorido, con rayas verticales verdes y rojas, igual que el que él tenía en el cuello. Del mismo modo, sus animales también llevaban ese mismo collar.
-Ahora te colocaré otro símbolo distintivo mío, este elegante collar del mismo modelo que el mío. Ya no usarás más este collar verde…-le dijo mientras se lo cortaba con una pequeña navaja para quitárselo y se lo sustituía por el otro- ¡Te queda genial! Claro, todo aquel que se vista como yo siempre mejora su aspecto…-se rió por lo bajo, sin duda ese hombre tenía un concepto de sí mismo muy elevado.
-"Aaagg…primero intenta quemarme la piel, luego un cambio de nombre y ahora esto…"-gruñó por lo bajo, molesto- "Lo único que hubiera faltado es que me pusiera el pelo como el de él… ¡Menudo pelambreras! ¡Y que se atreva! ¡Que en cuanto pueda, lo muerdo!" –pensó mientras intentaba mover un poco las mandíbulas sujetas por aquel bozal.
Malton unió finalmente la cadena con el collar, como si fuera una correa muy resistente. Le desató las patas y sujetó firmemente la cadena para que no pudiera escapar.
-¡Ahora sí estamos listos! –silbó a su Kargarok para que se posara sobre sus hombros- ¡Me llevaré también a Corvy! ¡Estaré de vuelta dentro de unas horas! ¡Y traeré una buena bestia para comer! –clamó motivado.
-Tú procura por lo menos traer algo y que no tengamos que recurrir a las reservas de comida o a los productos que tenemos reservados para comerciar…-suspiró Dazel, ella era más realista.
XOXOXOXOXOXOXO
Malton y aquel grupillo de tres animales caminaban por los Bosques de Farone. Iba atado a Corvy, imposibilitándolo a escapar, aún con el bozal. Este Bullbo a su vez también trasportaba algunos utensilios de caza y armas, y mientras caminaban no le quitaba la vista de encima a Link.
-"Je, je…deberías empezar a acostumbrarte, esa actitud no te será favorable si sigues así. Al final, el jefe acabará por doblegarte, ya lo verás."-le habló ese Bullbo bajito y algo rollizo con ese peculiar peinado.
-"Ni muerto, mi dignidad seguirá viva hasta mi último aliento…"-gruñó Link, bajo aquel bozal- "Si estoy aquí es por el trato que hice con vuestro amo, nada más. No esperéis a que sea amable con vosotros."
-"Todos los de tu especie sois muy orgullosos, era de esperarse a que contestaras así. Pero aún así, sólo eres un animal, no puedes hacer nada."
-"Eso es lo que tú te crees…"
-"¡Esta bien, figura! ¡Ya demostrarte tu valía al salvar a tu dueña de las garras de la muerte! ¡El jefe dice que eres especial! ¡A ver cuando nos lo demuestras!" –se burló el Bullbo.
-"Yo no soy una simple y estúpida bestia como tú, yo era un hombre…"-le reveló al animal, un tanto molesto.
Tras decirle aquello, comenzó a emitir un molesto y fuerte sonido porcino, parecía que le estaba dando un ataque…lo que de verdad hacía era reírse. Aquello llamó la atención de Malton y de su Kargarok. Se acercaron al ver al Bullbo en ese estado, hasta que paró.
-¿Me lo parece a mí, o te has estado riendo por algo? –se quedó pensando el hombre.
-"¡Eso! ¿Qué te ha pasado?"-le preguntó la Kargarok no muy amistosamente, mientras se posaba sobre él.
Malton continuó su camino sin preocuparse más por aquellos, y Corvy siguió caminando con ella posada sobre él.
-"¡Karol! ¡A este carnívoro se le fue la olla! ¡Dice que antes era como el jefe! ¡Un hombre!"-siguió emitiendo gruñidos, riéndose.
-"¡Eso es absurdo!"-graznó al mismo tiempo que agitaba las alas- "¡Anda, explícanos tal hazaña!"-le habló con ironía.
-"Es una larga historia…"-suspiró el lobo.
-"¡Nos gustan las historias largas! ¡Cuenta!"-le pidió el Bullbo.
-"De todas formas, ya da igual. Nunca volveré a ser un hylian, ahora llevaré la vida de un cazador…"-volvió a suspirar, no tenía ganas de seguir hablando.
Los animales se miraron un momento y continuaron siguiendo a su amo, en silencio. Estuvieron un rato caminando hasta que oyeron el sonido del agua fluir, estaban cerca de un río. Bajaron por un desnivel no muy profundo hasta llegar al barranco por donde pasaba el afluente. Los animales bebieron un poco, o al menos Link lo intentó, mientras Malton buscaba alguna posible presa. Y la encontró, a lo lejos, un poco más debajo de donde ellos estaban.
-¿Ves eso, Karol? –llamó la atención de su Kargarok- Es un Toadpoli acuático, y además se le ve bastante rellenito…-miró a su ave- ¿Le haces una demostración al "novato" de tus habilidades de caza?
La bestia emprendió el vuelo, obedeciendo a su dueño. Se elevó bastante en el aire, mientras vigilaba desde las alturas a su presa. Después, cayó en picado hasta atrapar con sus garras a la criatura, sin que esta tuviera tiempo a reaccionar. Cargó con ella hasta donde estaban ellos y luego la soltó bruscamente contra suelo desde las alturas, aturdiéndola y causándole daños. Finalmente, fue Malton con su cuchillo quién acabó con la vida del monstruo.
-La próxima vez serás tú quién me muestre lo que sabes hacer…-dijo señalando a Link, mientras cargaba el cadáver del Toadpoli en Corvy- Espero que te hayas aprendido de la "Reina de los Cielos", porque no hay nadie mejor que ella en lo que se refiere a cazar bestias…-la acarició cuando se posó sobre el Bullbo.
-"¡Baf! Un Toadpoli…he matado a muchos de esos a lo largo de mis aventuras."-se burló Link, no sabía que tenía de impresionante atrapar a uno de esos.
Siguieron su camino tras eso, internándose aún más en el bosque. En un cierto punto, Malton descubrió un agujero cuyas paredes estaban recubiertas de telarañas, adivinando enseguida a que especie pertenecía.
-Por el tamaño del hoyo y las características de estos hilos, diría que es la madriguera de una Skulltula.-comenzó a reírse- ¡Ja ,ja, ja! ¡A Vestro le hubiera encantado venir! ¡Ese Bullbo tiene una extraña fijación por los bichos! En fin, la verdad es que me viene de perlas. Ando escaso de veneno de estas criaturas, apreciado en la medicina y por los hechiceros. Si consigo atrapar a este ejemplar, podría ganar un dinerillo bastante importante.-comenzó a temblar de la emoción- ¡Me está saliendo todo bien! ¡Me siento mucho más joven tras mi glorioso retorno a mi viejo estilo, comienzo el adiestramiento de mi nuevo animal y además hoy parece que la caza es buena!
Inspeccionó el lugar para idear un plan para atrapar a esa Skulltula, sacando de un saco que portaba Corvy una pequeña bomba. También desató a Link para que pudiera probar sus habilidades.
-Pedirte que reduzcas a una Skulltula me parece un poco excesivo para tu primer día, pero en caso de que no puedas, siempre queda Karol o tal vez Corvy.-le habló agachado junto a él, quitándole el bozal.
Link miró a los otros dos animales y resopló como si fuera un estornudo.
-"¡Ja! ¡Una araña! ¡Su tamaño no me impone en absoluto! ¡He matado a muchas de ellas!"-gruño por lo bajo, molesto.
Malton ordenó a sus otras bestias que se alejaran y se mantuvieran al margen. Prendió la mecha de la bomba y la hizo rodar por el suelo, hasta que entró en la madriguera. Allí, se oyó la explosión y el grito de la criatura que vivía adentro. Salió unos segundos más tarde, furiosa, buscando al culpable de aquello. Se percató de la presencia de ellos dos, lanzándose a por ellos.
-¡Ahora! ¡Demuéstrame lo que sabes hacer! –se apartó Malton, dejando a Link para que combatiera contra el monstruo.
La Skulltula se olvidó del hombre y fue directamente a por Link. Intentó golpearlo con una de sus robustas patas, pero el lobo lo esquivó fácilmente. Link intentó saltar sobre el arácnido, pero este consiguió tirarlo sin mucho esfuerzo. Le escupió algunos hilos de tela, intentando inmovilizarlo, pero por suerte sólo algunos lograron alcanzarles y con sus afilados dientes logró liberarse tras hacer un esfuerzo. Ambos se quedaron unos instantes a la defensiva, planeando su próximo movimiento, entre gruñidos y chillidos amenazantes. De pronto, el cánido comenzó a correr alrededor de ella, intentando marear a la criatura. Lo consiguió y en eso le propinó una potente embestía, dejando a la Skulltula con las patas al aire. Y con un rápido y brutal movimiento, saltó sobre ella y le destrozó sus partes blandas.
De fondo, pudo escuchar unos secos y lentos aplausos, Malton se encontraba satisfecho con su demostración.
-¡Bravo! ¡Has estado fantástico! ¡Parece como si no fuera la primera vez que matas a uno de estos monstruos! –aplaudió el hombre- ¡Je, je! ¡Era de esperarse! ¡El gran Malton ha de estar rodeado de gente de su categoría! –se pasó la mano por su cresta, orgulloso.
Fue a felicitar a Link, acariciándolo en la cabeza. Pero Link se apartó con un feo movimiento, al mismo tiempo que le gruñía y le mostraba los dientes.
-¡Uuuh, vale! ¡Je, je! –se burló por su acción- Parece que todavía no me tienes la suficiente confianza, pero con el tiempo eso cambiará.
Mientras él hablaba, Link aprovechó que no estaba atado para intentar escapar, pero la Kargarok acabó impidiéndoselo.
-"Me estoy cansando de tener que atraparte cada vez que te sueltan…"-le dijo molesta Karol, con un picotazo como reprimenda.
-Gracias, Karol…-le agradeció su amo, mientras le ponía el bozal y ataba a Link a Corvy- Se nota que nuestro "amiguito" tiene muchos deseos de libertad…parece que se ha olvidado de nuestro trato.
En ese instante, pasó su mano por donde debería estar la marca de cuando hicieron aquel pacto, recordándole al lobo lo que significaba eso.
-Por mucho que lo intentes, no podrás escapar. Seguiré manteniendo el conjuro que creó esta marca en tu pata, para así poder localizarte si te escabulles.
Link gruñó al oír esas palabras, estar en esa situación no le favorecía nada. Si cada vez que intentaba escapar lograban atraparlo, pasaría mucho tiempo con ese extraño grupo…
XOXOXOXOXOXOXO
Regresaron por la tarde al lugar donde habían acampado, Malton con una gran sonrisa dibujada en la cara. La caza había sido buena ese día, quizás por la "suerte del novato".
Mientras, la esposa del cazador y su hijo habían estado esperando allí todo el día, organizando las cosas de su casa ambulante.
-¡Eeeeeh! ¡Aquí llega el gran Malton, después de un duro día de trabajo! –anunció a los cuatro vientos su llegada.
Su pequeño hijo fue a abrazarlo en cuanto lo vio, correspondido por su padre lanzándolo por los aires en cuanto lo cogió, en uno de sus pequeños juegos.
-¿Has capturado algo? ¿O vienes otra vez de vacío? –le preguntó Dazel, no tan optimista.
-¡Hoy estás de suerte, nena! ¡Te he traído una amplia selección de hermosos especímenes de criaturas del bosque! –clamó animado, comenzando a mostrar la caza del día- ¡Un Toadpoli acuático, una Skulltula, tres Keeses y dos liebres comunes! –alardeó de cada uno de ellos, mientras se los mostraba- ¡Tu hombre está hecho un monstruo! ¡Nuestro nuevo "fichaje" promete! ¡Y por supuesto, el gran Malton ha de estar rodeado de los mejores!
-Sólo has tenido suerte esta vez, normalmente no sueles cazar tanto. Seguro que ha sido ese lobo, la "suerte del principiante"… difirió su mujer, bajándole los humos a su marido.
-Je, je…-se rió por lo bajo, apoyando la mano en el mentón Estás celosa de un fenómeno como yo, más hoy que he decidido volver a los viejos tiempos al afeitarme y al volver a mi antiguo peinado…-habló soberbio- Pero es normal… ¡¿Quién no sentiría envidia del fabuloso Malton?
-Ya déjate de tonterías y cuéntame cómo te fue el día…-suspiró, estaba acostumbrada a que no le tomara en cuenta sus comentarios sobre él.
-¡Ah, sí! Un rato después de que nos marcháramos, alrededor de una hora o así, topamos con un riachuelo en el que paramos a beber. Allí, un poco más lejos de nuestra posición, estaba ese rollizo Toadpoli acuático que te he traído. Usé a Karol para capturarlo, fue realmente sencillo, y a su vez sirvió de lección para el "novato".
-¿Y el lobo? ¿Cazó algo él también? –preguntó curiosa.
-¡¿Qué si lo hizo? ¡Su primer adversario fue aquella Skulltula! ¡Fue impresionante! ¡Como si hubiera cazado a otros monstruos de esos! –le contó emocionado- También participó en la captura de esas liebres, sacándolas de su madriguera y persiguiéndolas hasta una de las trampas que he instalado por el bosque.-le explicó más calmado- Y por último, pero no menos importante, maté a esos tres Keeses mientras volvíamos, con un disparo certero con mi arco a cada uno. ¡Paletos! ¡Su reloj biológico no debería andar bien! ¡Se supone que aún quedan dos horas para que el sol comience a ponerse!
-Vaya, vaya…parece que el lobo te ha dado suerte, pero no esperes que eso ocurra siempre.-alabó a su marido, pero sin pasarse- ¿Y no os encontrasteis a más criaturas?
-¡Oh, vamos! ¡Podrías ser más agradecida! ¡Y encima que me he pasado todo el día metido en la inmensidad de estos bosques! –se quejó- Y respecto a tu pregunta, sí, pero no valía la pena cazarlas…
-Se te escaparon… ¿A que sí? –ella sabía que eso era lo que había pasado.
-¡Oh, por favor! ¡Esto es un bosque! ¡Está repleto de criaturas y monstruos de toda clase! ¡Es imposible que atrape a todo lo que veo! ¡El índice de éxito de un cazador suele ser relativamente bajo respecto al número de bestias a las que les pone el ojo! ¡Y el resto es porque no vale la pena cazarlas! ¡No voy a ir por ahí extinguiendo especies por gusto! –se enfadó, la poca confianza que tenía depositada su mujer en él le molestaba muchísimo.
-¡Vale, era sólo una pregunta! ¡No te pongas así! –intentó calmarlo- No estoy decepcionada, al contrario. Hacía semanas que no traías buena caza, por lo menos tendremos con esas dos liebres y vegetales que he recolectado junto con tu hijo por el bosque.-le explicó- Y ahora mete el resto en el carromato, mientras yo haré la cena.
Malton agarró los tres Keeses y el Toadpoli para meterlos dentro del carromato, después lo hizo con la Skulltula. A Link le pareció confuso que pudiera guardar los cuerpos enteros de esas criaturas ahí dentro, sobre todo el de la Skulltula. Él mismo había estado dentro y sabía que no había mucho espacio libre. Tiró de Corvy para que le dejara ver lo que hacía Malton, pero cuando se asomó por la puerta de atrás, no había nadie. Aquello lo confundió completamente, se supone que había entrado a guardar a sus presas y no había salido, pero ni siquiera sus trofeos de caza estaban ahí. Lo único que veía era un armario bastante grande, que anteriormente había estado cerrado con robustas cadenas, pero que ahora estaban por el suelo. Olisqueó el lugar y confirmó que no había nada ahí, confundiéndolo aún más.
-"¡Deja ya de fisgonear! ¡Al jefe no le gusta que andemos trasteando cerca de su casa!"-le gruñó Corvy, tirando de él para marcharse de allí.
Se lo llevó junto con el otro Bullbo, Vestro, y la Kargarok de nombre Karol, que estaba posada sobre una rama por encima de ellos. Vestro estaba mirando el tronco del árbol junto al cual descansaban, completamente embobado.
-"¿Qué se supone que está haciendo?" –le preguntó por lo bajo a Corvy, con el bozal que oprimía sus mandíbulas.
-"Estoy observando la hermosa y fascinante anatomía de este espécimen de Escarabajo Dorado, cuyo resplandor no es tan nítido hasta que cae la noche" –habló Vestro, había escuchado la pregunta de Link.
El lobo se sorprendió al oírle hablar así, parecía ser todo un experto en insectos, aún siendo sólo un Bullbo.
-"¡Menudo chiflado! ¡Un Bullbo amante de los bichos! ¡Puaf!" –se quejó Karol desde su rama.
-"Je, je… ¡Un poco loco está, eso seguro! Yo no me quedaría observando un insecto tanto tiempo…acabaría comiéndomelo. ¡Ja, ja, ja!"-se rió porcinamente Corvy.
-"¡Por supuesto! ¡Eres un animal! ¡Como yo! ¡Y los animales como nosotros comemos, entre otras cosas, bichos! ¡Y este los aprecia como si fueran de su propia especie!" –graznó la Kargarok, aleteando constantemente.
-"¡Sois sólo unas estúpidas bestias primitivas! ¡Son los seres más fascinantes que existen en este mundo! ¡No podéis apreciar su belleza debido a vuestra inteligencia limitada!"-se mosqueó Vestro, era un incomprendido- "¿Y tú qué piensas, cánido?"
-"A mí me da igual, haz lo que te parezca y no me molestes con tus problemas…"-le contestó mordazmente Link, tumbándose en el suelo de espaldas a ellos como mejor podía, debido a que seguía atado a Corvy.
-"¿Y a este qué le pasa? ¡Qué grosero!"-resopló Vestro.
-"¡Venga, Nightwolf! ¡Anímate! ¡Para ser tu primer día, no has estado mal!"-le alabó Corvy.
Link se levantó y se giró rápidamente hacia el Bullbo, atacándolo por sorpresa. Afortunadamente, Corvy logró apartarse a tiempo y Link se quedó gruñéndole amenazante, mostrando los dientes y con el pelaje erizado.
-"¡Yo no me llamo así! ¡Que tu amo me haya puesto ese nombre no significa que responda a él! ¡Mi nombre es Link!" –le gruñó realmente furioso, no estaba de humor para esas cosas.
-"¡Vale, depredador! ¡Te llamaremos como quieras, Link!" –se burló Karol desde el árbol- "¿Tu antigua dueña te puso ese nombre? ¡Porque es muy raro!"
-"Lo he repetido decenas de veces en lo que va de día… ¡Yo era un hombre!" –les rugió molesto- "¡Fue por culpa de un maldito brujo por lo que acabé así!"
-"¡Ah, es verdad! ¡Tu fantasía del hombre-lobo! ¡Ja, ja, ja!"-se rió Corvy, seguía sin creérselo.
-"Si es como tú dices… ¿Por qué no has encontrado aún una solución para tú problema?"-le preguntó sereno Vestro.
-"Bueno…la Princesa Zelda llevaba buscando una cura para mis males desde aquello, pero no lo logró…"-gimió algo triste, no quería recordarla precisamente ahora.
-"Haber si lo he entendido bien… ¿Esa Zelda es la misma de la que hablaron nuestros dueños? Supuestamente, ella era antes tu ama, ¿No?" –le preguntó Karol, intentando ordenar la información- "Si estás aquí, fue porque te entregaste a cambio de la medicina extraña que la curaría. ¿Acaso la conocías desde antes de convertirte en una bestia? ¿Por eso te acogió como si fueras si mascota?"
-"Sí, era todo una tapadera…pero ya da igual."-suspiró- "Por lo menos me alegro de que ella esté a salvo, aunque eso haya significado rebajarme a esto…"
-"Seguro que ella también lo está pasando mal, a ninguno nos gustaría perder a nuestro compañero de nido…"-le acompañó en el sentimiento la Kargarok.
-"¿A qué te refieres con "compañero de nido"?"-no entendió lo que quiso decir con ello.
-"¡Qué torpe! ¡Soy un ave, uso esas definiciones!"-se disculpó- "Me refiero a tu compañera reproductora, a tu hembra o pareja."
-"¡¿Quéee? ¡Ah, no! ¡No es lo que tú te piensas!" –negó rotundamente con la cabeza y retrocediendo- "¡Entre nosotros hay una sana amistad! ¡Nada más! ¡Además de que ella es mi soberana! ¡Era mi deber hacerlo!"
-"¿"Deber"? No entiendo esa clase de términos que usáis las personas, pero me imagino que será algo parecido al compañerismo y la cooperación que hay entre los miembros de una manada de tu especie. ¡Bueno, de tu actual especie!" –intentó aclararse- "Pero…parecías desesperado cuando te pillé intentado robar a nuestro jefe… ¿Por qué te entregaste y renunciaste a tu libertad por ella? ¿Fue sólo por ese "deber" hacia ella?"
Link echó atrás las orejas y se quedó callado, no sabía que contestar. Karol bajó del árbol y aterrizó junto a él, observándolo detenidamente.
-"Ajá…es eso. El instinto está ahí, pero no eres capaz de cortejarla. No sé mucho sobre los rituales de cortejo de las personas, pero sé que en la mayoría de las especies suelen ser los machos quienes dan el primer paso. ¡Si no lo haces, no esperes a que te preste atención!"-le habló convencida, intentando ayudarlo.
-"Ja…aunque fuese cierto lo que dices, eso de que estoy interesado en ella…es una princesa. Y yo, sólo soy un simple guerrero que viene de una pequeña aldea perdida en los bosques…"-suspiró, tumbándose en el suelo.
-"Traduciéndolo a términos que pueda entender, digamos que ella es la hembra alfa, y tú eres sólo un macho subordinado dentro de esa gran manada que formáis las personas" –siguió entrometiéndose la bestia voladora- "Es parecido a la jerarquía que existe dentro de una manada de lobos. Sólo la pareja alfa puede reproducirse, al resto se les está prohibido hacerlo, sobre todo si en la manda hay lobos que no son descendientes de la pareja. Pueden emparejarse, pero no tener cachorros. Además, cada miembro de la manada pertenece a un estrato de la jerarquía y no suelen emparejarse dos individuos de distinta jerarquía."-dio una explicación breve de ello- "¡Pero aún así no puedes rendirte! ¡Si peleas y te haces más fuerte subirás de rango! ¡Y podrás cortejar a la hembra alfa, además de dominar sobre toda vuestra gigantesca manada! ¡Es un premio por el que vale la pena el riesgo!"-aleteó torpemente sus grandes alas, animándolo.
-"¿Aspirar a ser rey, yo? ¡Qué chiste!" –se burló de su razonamiento- "No es tan fácil, las personas nos regimos por un código mucho más estricto que cualquier jerarquía animal. Aquí no se pasa de un estamento a otro sólo con la fuerza, has de haber nacido ahí. El puesto de futuro Rey de Hyrule le corresponde a otro, no a mí. Además, eso es lo que menos me interesa…"-comentó sin ganas.
-"¿Pero si te atrae esa hembra, no? ¡Si la deseas, has de luchar! ¡No puedes darte por vencido sólo porque hayan otros pretendientes! ¡Esa actitud no te llevará a nada! ¿Piensas que así es como se comporta un macho dominante? ¡No, verdaderamente no! ¡Nunca lograrás atraer la atención de un hembra así, ni mucho menos de una categoría superior!" –continuó el ave.
-"Je, je…quién lo diría…nuestra "pajarita" dando consejos de cómo cortejar al sexo opuesto…"-se rió por lo bajo Vestro, seguido después por Corvy.
-"¡Eso! ¡Si ni siquiera ha entrado en contacto con un macho de su propia especie! ¡El jefe te crió desde que eras un huevo! ¡Te hemos visto crecer y todo!" –se burló Corvy.
-"¡Eso es irrelevante! ¡Y sí que he conocido a otros de mi especie! ¡Únicamente no he podido pasar con ellos el tiempo suficiente! ¡Además, el instinto reproductor late en mí! La única razón por la que no me marcho y formo mi propio nido con un macho que sea de mi agrado, es por mi lealtad al amo y porque sin mí estaríais perdidos."-se pavoneó orgullosa delante de ellos.
-"Y porque no sobreviviría sola ni tres días…"-le comentó Vestro a su compañero, burlándose.
-"Antes el jefe tenía una pareja de Kargarok, tus progenitores, pero desde que murieron dejándote huérfana, se ve reacio a amaestrar a otro de tu especie para que lo ayude con la cacería. Y eso que ese dúo era fenomenal cuando cazaban juntos, quizás por eso tú heredaste sus habilidades."-comentó Corvy.
-"¡¿Ah, sí? ¡No me digas! ¡Yo no tenía ni idea!"-graznó irónica-"¡Pues a ver cuando el amo se decide a capturarme un macho! ¡Tener que aguantaros a vosotros dos yo sola resulta agotador! ¡Me siento sola! ¡Necesito contacto y afecto de un Kargarok! ¡Ni siquiera fui criada por los de mi propia especie! ¡Fue el amo y su familia, además de dos puercos apestosos! ¡Mi instinto me lo pide! ¡Necesito formar mi propia familia! ¡Quiero tener mis polluelos! ¡Quiero enseñarles a cazar! ¡Quiero…!"
-"¡Oh, no! ¡Ya estamos otra vez!"-se quejó Corvy, mientras Karol graznaba- "¡Y es aún peor cuando está en celo! ¡Todo el día y la noche graznando! ¡Es horrible! ¡Hembras y sus feromonas! ¡Lo que tenemos que aguantar nosotros! Así que vete acostumbrándote, porque de lo contrario lo pasarás mal…"-le habló por lo bajo a Link.
-"¡Cierra el pico! ¡Por tu culpa me he ido del tema!"-le reprendió con un picotazo-"En fin, por dónde iba… ¡Ya me acuerdo! Si lo que quieres es cortejarla, tienes que ir siempre en una postura adecuada para impresionarla. Cabeza erguida, infla el pecho, exponte de frente, agita las alas y llámala insistentemente con potentes graznidos para atraer su atención. ¡Ese es el primer paso!"
-"¡Hey! ¡Qué no es uno de tu especie! ¡Es un lobo, recuérdalo!"-le corrigió Corvy.
-"¡Cierto! ¡Qué fallo más estúpido!"-ocultó la cabeza bajo un ala, avergonzada- "Entonces… ¡Quiero que oír un aullido que me ponga la carne de gallina! ¡Vamos, sé que tú puedes!"-le animó, dando pequeños saltos alrededor suyo para que se levantara.
-"Dudo que pueda hacerlo con esa cosa oprimiéndole la boca, con suerte es capaz de hablarnos y gruñirnos…"-comentó Vestro, mirando el bozal de Link- "Además, se supone que nuestro amigo era antes un hombre, según dice él. Y estamos hablando de una mujer, no de una loba."
-"¿Y qué clase de rituales de cortejo realizan las personas?"-ladeó la cabeza a un lado, confusa.
-"No lo sé, son seres muy extraños. Al jefe le costó mucho tiempo y esfuerzo cortejar a su pareja definitiva, ya que antes había tenido otras aunque sólo por un limitado tiempo para acoplar con ellas o intentos fallidos que no resultaron."-añadió Vestro.
-"¿Y tú qué dices, eh? ¿Cómo son los cortejos dentro de tu especie? ¡Bueno, tú otra especie! ¡Ja, ja, ja!"-se burló Corvy.
-"Como ha dicho Vestro, si se quiere tener algo serio con otra persona, se tiene que invertir mucho tiempo y tener habilidades para ello. Hay formas tan variadas de cortejar a una mujer como tantas hay en el mundo. Y a diferencia de vosotros, animales, no es tan sencillo…"-les explicó sin ganas, deseando que lo dejaran en paz.
-"Es curioso…antes negaste rotundamente que te interesara esa hembra. Sin embargo, parece como si en el fondo te sintieras resentido por ello…"-dedujo Vestro, interesado por la actitud de Link.
Link se desesperó, pero logró contenerse. Estaba harto de esa conversación y quería terminar rápidamente.
-"Aunque fuese verdad lo que tú dices, y realmente estuviera interesado…"-divagó un poco antes de contestar- "Ahora soy un lobo y también pertenezco a vuestro amo, ya no importa…"
-"¿Y si no lo fueras? Si aún siguieses siendo un hombre… ¿Qué harías?"-siguió insistiendo Vestro, acercándose a él.
-"Seguramente…nada."-contestó en un suspiro- "Ella seguiría siendo una princesa y yo…sólo su guardián. No soy rival para otros de mayor estatus social, además de que ella me considera su amigo. Es obvio, alguien de su categoría no puede juntarse con gente como yo…es ley de vida."-terminó finalmente acomodándose mejor en el suelo, intentando que lo dejaran solo.
Las tres bestias optaron por quedarse en silencio, ya le habían sacado suficiente información en un día.
XOXOXOXOXOXOXO
-¡Ya he terminado! ¡He guardado las piezas de caza y también he organizado el inventario de monstruos! ¡Uf! ¡Y me ha llevado más de lo que esperaba! –apareció Malton saliendo del carromato, cansado tras ese duro día.
-Espero que no se te haya olvidado cerrar la puerta…recuerda lo que ocurrió la última vez…-le dijo desconfiada, ocupada en preparar la cena y atenta a su hijo.
-¡No te preocupes, mujer! ¡No pasará nada, así que estate tranquila! –dijo mientras se tiraba al suelo para descansar al lado de la fogata, esperando la cena.
-¡Papi! ¡Los animales estaban hablando! ¡Yo los oí! –habló su hijo Gruyo de repente, que estaba jugando con unas piedras.
-¿Cómo has dicho? –Malton levantó la cabeza confuso, aquello no podía ser cierto.
-Se refiere a que parecía que hablaban entre ellos.-le aclaró su mujer- Parece ser que nuestras bestias han querido conocer más a fondo a tu nueva adquisición. Aunque desde hace un rato están muy callados, sobre todo ese lobo.
-¡Por las Diosas! ¡Me olvidé de Nightwolf! ¡Tengo que volver a encerrarlo en la jaula! –se levantó de golpe al acordarse del lobo.
Malton se acercó al grupo con prisas, desconcertando a los animales. Desató a Link de Corvy y se lo llevó con él, aunque sorprendentemente Link no ofreció demasiada resistencia. Lo llevó hasta la jaula y allí le quitó el bozal, para luego meterlo dentro y cerrarla bien.
-¿Qué ocurre? ¿Acaso hay algún problema con él? –le preguntó extrañada su esposa.
-Las veces que lo solté para que me ayudara intentó escaparse y en una de ellas me mordió, aunque no fue nada grave. No me tiene confianza y tampoco puedo dejarlo permanentemente atado a Corvy. Eso sí, es muy obediente y eficaz con su trabajo, parece como si se picara con migo e intentara demostrarme que él es mejor.
Dazel dejó el tema y se centró en cocinar, mientras el resto de la familia iba a lo suyo. Y mientras, Link también estaba perdido en su propio mundo. Lejos de esos bosques…
XOXOXOXOXOXOXO
Pasaron los días, en los que continuó cazando por el bosque. Algunos días eran muy buenos, en otros con suerte lograban cazar algo.
Link seguía siendo reacio a ser amable con esa familia y con los demás animales, resignándose a ser encerrado siempre en esa estrecha jaula y a llevar bozal cada vez que lo sacaban. Intentó escaparse una y otra vez, pero siempre lo atrapaban. Finalmente, se resignó convivir con ellos, siempre que lo dejaran tranquilo dentro de su jaula cuando no estaba de cacería con Malton y sus bestias.
-¡Qué gran cena! –clamó Malton- ¡Y mañana nos marcharemos de estos bosques! ¡Estas últimas semanas han sido excelentes!
-Sí, todo gracias a Nightwolf. Sin duda ese lobo tiene talento, además de que parece motivarte muchísimo, cariño.-reconoció su mujer, mientras ella comía también.
-¡No sólo eso! También tiene una gran adiestrador…-se elogió a sí mismo, tocándose su cresta.
-Seguro que es más probable que haya aprendido más de ti que de Karol, o de su propio instinto depredador…-se burló de su marido, riéndose por lo bajo.
Mientras los adultos comían y también sus animales, el pequeño Gruyo miraba desconsolado a Link, metido dentro su jaula.
-Papi…parece muy triste…-dijo apenado, mientras comía una chuleta con sus manos.
-Es cierto, desde que llegó ha estado así siempre. Pero últimamente lo noto más deprimido, como si finalmente lo hubiera llegado a doblegar.-comentó Malton mientras lo miraba de lejos.
-Yo creo que es por estar encerrado ahí, siempre que no está de cacería…-opinó Dazel.
-¿Y qué quieres que haga? Si lo suelto, intentará escaparse, y eso no puedo permitirlo. Tendrá que acostumbrarse hasta que deje atrás sus deseos de libertad.-habló sin posibilidad de hacerle cambiar de opinión.
Mientras ellos hablaban sobre el lobo, su hijo se acercó a él sin que se dieran cuenta.
-¡Hola! ¿Por qué estás triste? ¡Papá es bueno! ¡Si te portas bien, te dejará salir! –se aproximó a la jaula, rozando su cara contra los barrotes.
Link lo miró unos instantes y después apartó la cabeza, esperando que se marchara.
-¿No comes? A mamá y a papá les preocupa que no te comas toda la comida, dicen que así te pondrás enfermito…-le habló algo preocupado también el niño- ¡Toma! ¡Seguro que te gustará mi hueso! ¡Yo no puedo morderlo! –metió su pequeña manita dentro de la jaula para dejarle el hueso de la chuleta que se estaba comiendo, aún con algo de carne adherida a él.
-¡Gruyo! ¡¿Qué estás haciendo? ¡No te das cuenta que dentro de la jaula no lleva el bozal puesto! ¡Podría morderte! –lo agarró por detrás y lo apartó bruscamente, temiendo que el lobo pudiera hacerle algo.
Aquel grito y gesto por parte de su padre asustó al pequeño, que sólo trataba de ayudar.
-¡Oh, no! ¡No llores, por favor! ¡Ni que fuera culpa mía! –intentó consolar a su hijo, pero no era demasiado hábil.
Mientras Malton intentaba consolar a su hijo, y Dazel le reprochaba su acción, Link notó una presencia extraña en el ambiente. Y no sólo él, también los demás animales notaron que algo no iba bien. Ellos comenzaron a emitir sonidos para advertir a sus amos del peligro que se aproximaba. El cazador se dio cuenta de ello, alguien los estaba observando. Eligió un hacha entre muchas de sus armas y se preparó para lo que pudiera venir, ordenándole a su familia que se metiera en el carromato.
Todo quedó en silencio, sólo se podía oír el viento soplar y su heladora sensación…
De pronto, un chorro de hilos blancos envolvió a Karol, haciéndole imposible moverse y cayendo al suelo, dado que estaba en el aire en aquel momento. Malton se acercó a su querida ave para socorrerla, descubriendo a su vez lo que se escondía tras los matorrales. Pronto, se abrió paso una araña de monstruosas proporciones, algo que dejó expectante a Link por una razón…
-"¡Es imposible! ¡¿Una Armogohma? ¡¿De dónde ha salido? ¡Se supone que era un monstruo único, creado cuando una Gohma corriente entró en contacto con la magia negra de la Sombra Fundida!"-gruñó Link dentro de su jaula, aquello no era nada bueno.
-¡Maldita sea! ¡¿Qué es esa cosa? ¡Es enorme! –expresó con furia Malton, mientras agarraba a su Kargarok.
Los dos Bullbos salieron corriendo hasta situarse junto al carromato, escondiéndose tras él. Malton también se apresuró a meter a Karol dentro de su casa ambulante, debido a que por la presión no era capaz de cortar una seda tan resistente. Y tras eso, se lanzó a por el monstruo, aún a costa de no salir vivo de ello.
Link miraba impotente dentro de su jaula cómo se producía la pelea, ya que estaba en el mismísimo lugar donde solía sentarse el conductor para dirigir a los Bullbos. Dazel y Gruyo estaban metidos más adentro, con la preocupación y el miedo en el cuerpo. Mientras, Malton disputaba una encarnizada lucha contra la gigantesca araña.
En un momento dado, comenzó a verse en apuros cuando le lanzó uno de sus chorros de seda, haciendo que perdiera movilidad dado que le había alcanzado por el lado derecho. Intentaba quitarse como fuese aquella masa pegajosa, mientras la Armogohma se aproximaba a él. Para su suerte, apareció Karol para despistar a la bestia, la cual había sido liberada por Dazel. También aparecieron en escena los dos Bullbos , que reunieron el valor para defender a su amos. Dazel se acercó corriendo a su esposo para liberarlo gracias a un cuchillo, decidida a participar también en la pelea.
Dentro del carromato, Gruyo temblaba de miedo junto a la jaula de Link, del cual se habían olvidado. Desde allí observaban la intensa lucha, que no mostraba signos de acabar. La araña escupía constantemente chorros de seda intentando inmovilizarlos y atacándoles con sus robustas patas. Provocó más de una herida a sus atacantes, pero debido a su número no era capaz de dar un golpe certero. Por otro lado, Malton y su mujer se veían frustrados puesto que con sus armas no eran capaces de hacerle grandes daños, debido a la dureza del exoesqueleto del monstruo, similar al de una armadura. Sabían que su único punto descubierto era aquel enorme ojo, pero la bestia no dejaba que se le acercaran lo suficiente. La única que podía atacarle por ese lugar era Karol, pero ni siquiera ella podía lograrlo. Las múltiples embestidas de los Bullbos parecían no hacerle gran cosa y los ataques aéreos de la Kargarok tampoco.
Finalmente, el monstruo se impacientó y con una de sus ocho largas y poderosas patas golpeó brutalmente al matrimonio de cazadores, dejándoles inmóviles en el suelo. Lo mismo hizo, con algo más de lucha entre ellos, con los dos Bullbos. Y para finalizar, volvió a atrapar a la Kargarok entre sus hilos de seda. Cuando vio a todos en el suelo, derrotados y sin poder defenderse, se dispuso a empezar a envolverlos con su tela pegajosa.
Sin embargo, un grito del niño que aún seguía en la casa ambulante captó la atención de la araña, que apenas había comenzado a envolver a uno de los Bullbos. Se lanzó a por el niño, ante la mirada atónita de sus padres, que no tenían fuerzas para levantarse. Gruyo volvió a esconderse dentro, al ver que lo había descubierto. Se aferró a la jaula de Link, este maldiciendo su situación. Oyeron como la Armogohma observaba con atención el carromato desde el exterior, al no poder entrar debido a su descomunal tamaño. Todo fue a peor cuando una de sus patas atravesó una de las paredes, aterrorizando tanto a los que había dentro como a los que estaban afuera. Volvió a atravesar las pared otra de sus patas, como si de afiladas lanzas se trataran. Ya a estas alturas, el interior del carromato estaba completamente destrozado, con todo por el suelo o roto. Gruyo y Link habían escapado por los pelos de esos dos ataques, pero lo peor estaba por llegar…
Con su fuerza descomunal, utilizó todas sus fuerzas para levantar en el aire ese armatoste, usando también las otras patas que le quedaban libres. Comenzó a zarandearlo, haciendo que cayeran muchas cosas al suelo, entre ellas, Gruyo y Link. Cuando la araña vio que Gruyo que se encontraba en el suelo, dejó el carromato y se quedó inmóvil unos instantes.
Link también se encontraba tirado en el suelo, libre, pues el cierre la jaula que lo contenía se aboyó con el golpe y salió disparado por la fuerza del impacto. Link vio su oportunidad de escapar de allí y corrió unos metros, hasta que se paró y volteó para mirar lo que dejaba atrás…
¿Sería capaz de dejar a esa familia sola ante ese monstruo y largarse ahora que estaba a tiempo? Ese no era él…
Mientras, la araña se acercó al pequeño, mostrando sus mandíbulas y preparando una de sus patas para asestarle un golpe fatal. Sus padres estaban horrorizados ante aquella visión, sintiendo una enorme impotencia por no poder hacer nada, sobre todo Malton. El pequeño Gruyo se hizo una bola y se tapó los ojos, temblando y llorando, sabiendo que no tenía escapatoria.
Abrió los ojos de nuevo cuando oyó gruñir a Link y también un estridente sonido que hizo la Armogohma cuando el lobo saltó sobre ella. Esta intentó quitárselo agitándose e intentando llegar a él con sus patas, pero le resultaba imposible. Link sabía cuál era su punto débil y no dudó en atacarlo. A base de mordiscos y arañazos, consiguió debilitarla un poco y apartarla de Gruyo. También intentó atacar su abdomen, que aunque también fuese bastante resistente, era la siguiente parte a la que podía atacar, como podía verse por las heridas que le habían hecho los demás.
Debido a un despiste de Link, la araña logró tirarlo al suelo. Esta se giró rápidamente hacia él e intentó clavarle una de sus patas en su cuerpo, pero gracias a los rápidos reflejos de Link logró salvarse. Lo intentó varias veces, cada vez con más furias, hasta que cambió de táctica y escupió nuevamente seda para impedir que se moviera. Link estaba atrapado entre esa pegajosa tela, intentando desesperadamente librarse de ella.
Cuando la araña se disponía a morderlo y a inyectarle un veneno paralizante, apareció Malton por su espalda y saltó sobre ella, lleno de rabia y furia. Le clavó un enorme cuchillo en el ojo, haciendo que la bestia chillara de dolor. Se lo clavó varias veces, una y otra vez, destrozándole aquel enorme ojo que poseía. También Dazel logró encontrar las fuerzas suficientes para seguir peleando y ahora atacaba a la araña por detrás, con una lanza que al igual que otras armas suyas, estaba desperdigada por el suelo debido a aquel monstruo. La sangre morada de la criatura brotaba por las nuevas heridas que le hacían y perdiendo además su visión del mundo. Link quiso continuar con lo que había comenzado, pero se tuvo que apartar cuando vio a Corvy cargando a toda velocidad contra él, igual o más furioso que su amo. Lo embistió con bestialidad, haciendo que Malton cayera y rodara por el suelo. La Armogohma se quedó boca arriba y con su parte inferior al descubierto, que no poseía gran protección. Fue ahí donde Malton centró sus ataques y terminó por darle el golpe de gracias junto en el centro del cuerpo de la bestia.
Lo único que quedó fue un cuerpo inerte del cual brotaba aquel la extraña sangre morada, tras pronunciar su último grito de dolor antes de morir. La familia se paró un momento a contemplar el panorama, tras una dura pelea. Su casa estaba por el suelo, con dos grandes agujeros en uno de sus lados; sus cosas también estaban tiradas por todas partes y algunas de ellas eran ya inservibles; todos ellos tenían heridas, aunque afortunadamente no muy graves; y además dos de los animales de Malton seguían en el suelo, Karol y Vestro. Aunque era ahora cuando realmente comenzaba a estar oscuro, esa noche había sido demasiado.
-¡Qué desastre! –se golpeó la frente Malton- ¡Mira que estragos ha causado esa maldita bestia de diablo! ¡Jamás había visto nada parecido! ¡¿Cómo no nos dimos cuenta de su presencia hasta que fue demasiado tarde? –estaba muy enfadado, aquello casi les cuesta la vida- ¡Mañana a primera hora nos marcharemos de aquí! ¡No quiero volver a pisar nunca esta parte del bosque! ¡Aaagg!
Gruyo fue corriendo con su madre en cuanto pudo levantarse y se aferró a ella mientras lloraba desconsoladamente por el miedo.
-Genial…ahora al niño esto le causará un trauma. Lo que me faltaba…-siguió lamentándose- Me he enfrentado a criaturas bastante fuertes a lo largo de mis años como cazador, pero jamás me había encontrado con una bestia así. Y mucho menos había peleado con un monstruo delante de mi hijo…-suspiró, era demasiada presión incluso para el "gran" Malton.
-Ya está, ya está…no llores…-le repetía constantemente Dazel a su hijo- Malton, aún queda por liberar a Karol y a Vestro de la tela que les aprisiona. Y no me gusta nada la imagen que da Vestro…deberías ir a verlo.
Malton se acercó a liberar con su cuchillo a Karol y a comprobar el estado de Vestro. Y no le gustó nada lo que averiguó...
-Maldita sea…-maldijo por lo bajo al ver una marca de las mandíbulas de la Armogohma- Logró inyectarle su veneno y ahora no puede moverse. Aún así parece que no le dio tiempo a administrarle el suficiente para poder matarlo, pero necesito un antídoto que sea capaz de combatir sus efectos. Me pregunto si el antídoto contra el veneno de las Skulltulas funcionará…-miró hacia el carromato- Lo más probable es que se haya roto la botella que lo contenía. Demonios…
Notó un toquecito en su espalda y cuando se dio la vuelta, ahí estaba el lobo con un frasco en la boca.
-¿Qué traes ahí, Nightwolf? –le preguntó mientras cogía aquello y leía la etiqueta- ¿"Jalea de ChuChu Púrpura"?
Link mediante gestos intentó hacerle entender que debía dárselo a Vestro. La jalea de ChuChu Púrpura tenía la cualidad de ser completamente imprevisible, dado que del mismo modo que podía curarte, podía hacerte empeorar aún más. Era arriesgado, pero él no encontró otra cosa que pudiera valerle.
-Es arriesgado, normalmente no me atrevería a usar esto, más bien se lo suelo vender a gente que sepa darle un uso. No sé si habrá sido casualidad o si de verdad sabías lo que traías, pero haré lo que me pides.
Malton hizo beber al Bullbo el contenido, ante la atenta mirada de Link y los otros animales que también se habían acercado. El lobo rezó por que fuera la esencia de un "ChuChu bueno" y lograra mejorar el estado de Vestro. Esperaron unos minutos, hasta que Vestro comenzó a dar señales de mejoría.
-"Ayyy…desde este momento, los arácnidos quedan fuera de mi lista de especies de interés. Ahora me centraré sólo en los insectos y como vea una sola araña, por pequeña e inofensiva que sea, la aplastaré… ¡Cof, cof!" –habló emitiendo débiles sonidos.
-¡Benditas sean las Diosas! ¡La suerte estuvo de nuestro lado! –le dio unas palmaditas en el lomo del Bullbo- ¡Resiste amigo, ahora voy a curarte!
Karol se quedó junto a Vestro mientras Malton, su esposa y el otro Bullbo intentaban poner de nuevo en pie el carromato. Link se aproximó al niño y este se aferró a él, con mucho miedo en el cuerpo mientras observaba lo que hacían sus padres.
-Gra-gracias…me salvaste…-soltó unas lágrimas e inspiró- Snif…también a papá, a mamá y a los otros… ¡Eres un lobo muy bueno! ¡Y también mi mejor amigo!
Link se sentía un tanto comprometido con la situación, él sólo había hecho lo que debía hacer. Durante unos instantes, pensó en escaparse dado que los había ayudado y no tenía nada más que hacer allí. Sin embargo…sabía que esa familia aún le necesitaba, no podía marcharse.
Cuando la casa ambulante volvió a su posición original, hicieron un balance de los daños e intentaron buscar algo con lo que curar sus heridas y sanar a Vestro. Lograron encontrar algunas cosas dentro y fuera del carromato, ocupándose Dazel de Vestro y Malton de recogerlo todo. Le sorprendió ver como tímidamente su hijo recogía ciertas cosas y las metía también dentro, ayudado por Link. Y mientras veía aquello, se quedó pensando…
-"¿Por qué lo hiciste? Después de cómo te he tratado, encerrándote en esa estrecha jaula exceptuando cuando íbamos a cazar… ¿Por qué no huiste cuando tuviste la ocasión?"-se preguntaba a sí mismo- "Yo te vi, te vi como querías escapar y ser libre de nuevo, pero te didte la vuelta y salvaste a mi hijo. No…no sólo a él, también a toda mi familia. Y ahora me ayudas con lo de Vestro y este destrozo sabiendo que podrías irte en cualquier momento, pero no lo haces…"
Cuando su mente regresó, se dio cuenta de que el lobo le estaba mirando fijamente, con una expresión de firmeza y convicción en los ojos.
-¿Quién eres? –le preguntó desesperado antes las múltiples dudas que le rondaban por mente.
Link se limitó a volver con lo que estaba haciendo, sin prestar atención a los dilemas de aquel hombre.
XOXOXOXOXOXOXO
Habían pasado dos días desde aquello, debido a que habían tardado más de lo previsto en arreglarlo todo y en que Vestro se recuperara. Ahora estaba en el inicio de la Pradera de Hyrule, tras haber salido de la zona más profunda del bosque y pasado junto a la Fuente de Farone. Se encontraban preparando la cena tranquilamente, al menos los dos adultos. Los Bullbos estaban dormidos profundamente, roncando como verdaderos puercos. Karol disfrutaba con los restos de las piezas que sus amos estaban cocinando y que ellos no podían comer. Y mientras, el niño jugaba realmente alegre con Link, que tenía que resignarse a aguantarlo. Aunque debía admitir que a él también le gustaba.
-Míralo…me pone muy feliz verlo jugar así a pesar de lo que pasó…-comentó mientras hacía la cena- Si no hubiera sido por Nightwolf… ¿Qué habría sido de nosotros?
-Es cierto, le debo mucho…-afirmó Malton, sentado junto a ella mirándolos- A pesar de haberlo tenido encerrado y mi trato no demasiado amigable con él, decidió quedarse y ayudarnos, tanto con la bestia como con nuestra casa.
-Ese lobo es realmente extraordinario, como tú decías, cariño. Incluso he llegado a pensar que en realidad no es un verdadero lobo…-le confesó bastante intrigada.
-Yo también he pensado lo mismo, pero no se me ocurre ninguna explicación lógica para ello. Es un misterio que se le resiste al gran Malton…-se pasó la mano por su cresta y luego se recostó en el suelo poniendo los brazos detrás de su cabeza.
-Hablando del egocéntrico de mi marido…me parece que en la próxima reunión familiar vas a poder presumir de trofeo…-le dijo animada, dándole un toque amistoso.
-¡Sí, ya lo veo! ¡He aquí la araña gigante come-hombres que casi nos mata! ¡Va a ser todo un espectáculo! ¡La leyenda de Malton en vivo! ¡Wow! –se emocionó con la idea, contemplando las estrellas- Menos mal que el armario no sufrió daños, por algo es una reliquia familiar…
-Pero no te comportes como siempre y digas que lo mataste tú solito, que sin nuestro peludo amigo no habríamos salido con vida de esta.-le recordó Dazel, sabiendo cómo era su marido.
-Ya lo sé, ya lo sé…-no quería que se lo repitiese, él lo iba a hacer aunque no le hubiera dicho nada.
XOXOXOXOXOXOXO
Mientras ellos le observaban, Link estaba tumbado mientras el chaval se entretenía el solo mirando las estrellas, observando el horizonte en la dirección en la que estaba la capital de Hyrule. Notó como la Kargarok se aproximaba a él dando torpes brincos, equilibrándose con sus grandes alas.
-"En esa dirección se encuentra la ciudad… ¿En qué piensas?" –le preguntó poniéndose junto a él.
-"En nada, sólo miraba hacia alguna parte…"-suspiró.
-"Si no quieres estar aquí… ¿Por qué no te escapas? Ya no estás encerrado en esa jaula y podrías largarte si quisieras."-le ofreció a hacerlo.
-"¿Para qué? Hice un trato con Malton y seguiré con vosotros hasta que él lo considere oportuno. Además, me preocupáis después del ataque de ese monstruo."-intentó excusarse.
-"¡Cruac, cruac! ¡Qué tonterías dices!" –se burló el ave- "No quiero ser desagradecida... ¡Pero no necesitamos que nos salves! ¡Ya lo hacemos nosotros!" –le picoteó amistosamente- "¡Anda! ¡Dime qué es lo que te pasa!"
-"Nada… ¿Acaso te molesta que por fin sea amable con vosotros? ¿Temes que te quite el puesto de cazadora predilecta de Malton?"-le preguntó molesto.
-"Estás dándole demasiadas vueltas a lo mismo…seguro que tiene que ver con ella. ¿No es así?"-siguió entrometiéndose, haciendo caso omiso a las distracciones de Link.
Link se quedó callado durante un rato, para después sorprender a Karol cuando habló de nuevo.
-"Ya ha pasado un tiempo desde que estoy con vosotros…"-soltó de repente-"¿Tú crees que ella me estará buscando? ¿O habrá abandonado ya? ¿Crees que le haya podido pasar algo? ¿Y si jamás lo ha hecho? ¿Significa que me quedaré en esta forma para el resto de mis días? ¿Cuántos serán? ¿Viviré lo mismo que un hombre o un lobo? Ya no sé qué pensar ni qué hacer…"-hundió la cabeza entre sus patas, ocultando su inseguridad.
-"Vaya, vaya…sabía que al final lo acabarías admitiendo. Nuestras especies tienen en común que ambas somos monógamas, por lo que es normal que estés así por tu compañera."-añadió mientras observaba el cielo, quizás en busca de otro de su especie.
-"No es mi…baf, da igual…"-se rindió ante ella- "Por cierto, olvidas que soy en el interior un hombre, no un lobo."-aquella comparación no le había gustado mucho, le recordaba a algo que le había dicho ese perro Valentín hace tiempo.
-"¡Pues mejor! ¡¿No crees? Tu condición hace que seas capaz de elegir lo que quieres ser, no lo que tus genes o instintos digan. Deberías agradecer quién eres y aprender a ser algo más humilde con las criaturas a las que tú llamas "bestias". Quizás aprendas algo muy valioso en ese cuerpo en el que estás ahora…"-habló sabiamente, tal y como había hecho Valentín en su día.
-"¿Dices que ser un lobo me va a traer algún beneficio? Qué ingenua…"-gruñó por lo bajo, algo molesto.
-"Por supuesto, no hay más que verlo. ¿Cuántos de tu especie son capaces de hablar con nosotros? Esa habilidad es muy útil, hace que puedas ver las cosas desde un punto de vista distinto al de las personas. Además, seguro que ya has hecho cosas que siendo un hombre no podrías hacer. Entre ellas, aceptar tus propios afectos hacia esa hembra o quién sabe qué más habrás podido hacer. Al no entenderte, seguro que has sido capaz de decirle algunas cosas que siendo un hombre no te hubieras atrevido."-continuó insistiendo, más que una Kargarok parecía una cotorra.
-"Bueno…más o menos…"-admitió- "Pero más problemas me ha causado ser una bestia peluda con cuatro patas y dientes afilados. De no ser por ello, a Zelda no la habrían envenenado y jamás hubiera acabado en este lugar."
-"¿Y cómo sabes tú eso? Me contaste una noche que si hubieras estado con ella cuando la envenenaron, hubieras podido avisarla de que algo raro había en su comida. Y gracias a tu olfato de lobo conseguiste encontrarnos y casi robarnos la cura para esa mujer. ¿Y si hubiera ocurrido todo aquello siendo tú un hombre? ¿Habrías sido capaz de avisarla en esa forma aún estando con ella? ¿Y nos hubieras encontrado sin ese olfato tan prodigioso propio de tu actual especie? No te lamentes por lo que pudo haber sido, las cosas ocurren por alguna razón. Agradece de que ella siga viva y de que todos los que estamos aquí también, porque sin ti ninguna de esas vidas se hubiera salvado."-le dio una lección, sorprendente para ser sólo una bestia voladora.
-"¿Cómo es posible que pienses así? Hasta ahora, todos los animales con los que me he topado han sabido darme lecciones que ni una persona normal lo hubiera hecho."-era algo que lo desquiciaba, no entendía cómo era posible.
-"Quizás porque infravaloras y das por hecho muchas cosas. Eres valiente, de eso no hay duda, pero para estar completo necesitas tener en equilibrio mente, corazón y cuerpo. Y a ti te falta de los otros dos…"-acercó la cabeza a Link, mirándole fijamente- "¿No es lo que representa esas figuras raras, la marca de este territorio? Son tres y cuando el amo cuenta esa historia a su retoño, hace gestos señalando esas partes que te dije. Yo creo que el amo tiene más desarrollado el cuerpo, o cómo se diría… ¿Poder? Sí, repite eso cuando señala el cuerpo. Luego vendría la cabeza, que es Sabiduría. Y por último el corazón, que es Coraje. Me lo sé por lo mucho que repite esa historia, aunque en realidad no sé qué significa. ¿Tú lo sabes?"
-"Claro que lo sé…demasiado bien en mi opinión..."-suspiró- "Pero ahora no quiero seguir hablando, quizás más tarde."
Link se acomodó lo mejor que pudo mientras observaba el cielo nocturno. Notó como algo le rozaba la cola y vio al pequeño Gruyo durmiendo. Se acercó a él para darle calor, para que no pillara un resfriado. Y después, fue Karol quién se apoyó sobre él para descansar, como si no fueran suficientes. En fin, tendría que acostumbrarse a esta familia…su nueva familia.
XOXOXOXOXOXOXO
-Dazel… ¿Tú crees que hicimos bien trayéndonoslo con nosotros? –le preguntó a su mujer mientras observaba la conmovedora escena.
-Eso has de saberlo tú, ya que fuiste tú quién le obligó a hacer ese pacto.-le contestó mientras se limitaba a ir a por su hijo para que durmiera en condiciones.
Malton se quedó observando de nuevo las estrellas, buscando en ellas la solución a sus preguntas. Mirar el cielo siempre lo reconfortaba por alguna extraña razón…
XOXOXOXOXOXOXO
Al día siguiente se encontraban camino a Kakariko, disfrutando de la agradable tranquilidad de aquella enorme pradera. Malton iba conduciendo el carro y su esposa resolviendo algunas cosas dentro. Mientras los dos Bullbos tiraban y la Kargarok sobre volaba el perímetro cerca del carromato. Y también, su hijo seguía encaprichado con Link, que lo único que quería era relajarse.
Así estuvieron hasta bien entrada la tarde, pero aún quedaban un par de horas para que el sol se pusiese. Ellos pretendían seguir avanzando lo máximo que pudieran, hasta que debido a la noche tuvieran que parar. Pero su plan se vio truncado cuando toparon con lo que parecía ser un conocido de Malton…
-¡"Che gioia"! ¡"Ma se il mio buon amico, Malton"! -clamó alegre un hombre de extraño acento que iba hacia ellos sobre su caballo.
-Oh, mierda…-soltó por lo bajo- Tenía que ser él…no puede traer nada bueno.
Malton detuvo el carromato y Dazel se asomó a ver lo que ocurría, al igual que su hijo y el lobo.
-Malton, no me digas que es él…-le dijo disimuladamente, a ella tampoco parecía gustarle ese hombre.
-Lamentablemente, sí, es ese odioso Ingo otra vez...-suspiró profundamente, lamentándose.
Aquel hombre poseía una estatura media, cabello castaño, cejas pobladas y un enorme mostacho. Desprendía una imagen que no inspiraba confianza, además del aire de excentricismo y soberbia que reflejaban sus ropas, parecías a las de un burgués pero más simples. Iba montado sobre un caballo de pelaje pardo amarillento y crines marrones.
-¡"Che bella familia"! ¡No habéis "cambiato" nada! –se fijó en Gruyo, que se escondía tímidamente tras sus madre- ¡Ey, "bambino"! ¡"Non temeré il vecchio Ingo"! ¡No te hará daño! –se dirigió esta vez hacia Malton- ¡Tu hijo ha crecido desde la última vez! ¡"Impressionante"!
-Es normal, se supone que es un niño…-aguantaba el cazador, su presencia no le agradaba nada.
-¿"Dove stai andando"? ¡No podéis engañar al viejo Ingo! ¡Seguro que vais a Kakariko! ¿"Certo"? –les preguntó con interés, aunque por su ruta sabía a dónde se dirigían.
-Es obvio, venimos de los Bosques de Farone y este es el camino por dónde se llega más rápido a la villa desde allí.-le confirmó Malton- A ver si lo adivino… ¿Tú también vas hacia allá?
-¡"Accurato"! ¡Me conoces demasiado bien! ¡Iba allá por unos asuntos de negocios! –le contestó Ingo.
-¿Negocios? Tú nunca tramas nada bueno…-desconfió, lo conocía bastante bien.
-¡"Per favore, sono solo dettagli tecnici"! ¡Sólo trato de ganarme la vida! ¿Qué tiene de malo? –intentó evadir el tema, sorprendido ante esa acusación.
-No eres trigo limpio, siempre andas metido en asuntos turbios que te proporcionen algún beneficio…-siguió Malton- Y me imagino la razón por la que quieres ir a Kakariko, más en esta época…
-¡"Si vince"! ¡Pero dejemos las hostilidades a un lado! ¡Ahora sólo hay que disfrutar de nuestro reencuentro! –se emocionó, consiguiendo por fin terminar con aquel tema- ¿Eh? ¿"Chi è il tuo amico peloso"? ¡Nunca lo había visto! ¿Lo capturasteis hace poco? –miró interesado a Link, dado que no se había fijado en él hasta ahora.
-Más o menos...-Dazel prefirió no dar detalles- Se llama Nightwolf y es el nuevo cazador de mi marido.
-¿"Un lupo, eh"? ¡Curioso "animale"! ¿Pero cómo dejáis que "vostro bambino" juegue con un "animale selvatico"? No lleva bozal, podría ser peligroso.-comenzó a reírse- ¡Aunque eso no es un problema para vosotros! ¡Tenéis otras bestias acompañándoos! ¡Ja, ja, ja!
El matrimonio se miró un tanto incómodo, no sabían cómo librarse de él.
-¿No crees que deberías continuar tu camino? Deberías avanzar un poco más y encontrar un buen lugar para dormir.-le recordó Malton, esperando que se marchara.
-¡!Aspetta un attimo"! Os querría pedir un "favore"… ¿Podrías darle cobijo y alimento sólo por esta noche? ¡Llevo tres días que no como nada, me estoy muriendo de hambre! -les pidió humildemente.
Sin duda, Malton y su esposa no querían tenerlo como huésped, pero su conciencia no podía dejarlo desamparado.
-Bueno…dudó unos instantes Dazel- Está bien, puedes quedarte con nosotros. Si estás tan desesperado, no podemos dejarte aquí.
-¡"Grazie mille"! ¡"Mi hai salvato"! ¡Y mañana os podría acompañar hasta Kakariko! ¡Así podremos charlar un poco! –les agradeció enormemente, bajándose del caballo y apretándoles las manos gustoso.
Ellos se lamentaban en el fondo, pero les tocaría soportarlo hasta llegar a Kakariko. Y quién sabe si más tiempo…
-¡"Andiamo"! ¡Busquemos un lugar seguro para acampar! ¡Yo iré delante! –se subió rápidamente a su montura, comenzando a cabalgar.
Lo que les esperaba…
XOXOXOXOXOXOXO
Ya era de noche, habían acampado cerca de un estanque y ahora todos estaban comiendo.
Bueno, Ingo más bien devoraba la comida, de la que había repetido varias veces. Incluso los animales se quedaron pasmados viendo el ansia con la que ese hombre tragaba, como si se fuera a acabar el mundo. No tenía ninguna educación y aunque fuese sólo un invitado, no tenía reparos en coger todo la comida que quisiera. Eso incomodaba a la familia, a quienes les repugnaba su falta de educación.
-"Scusa la mia educazione"…-se disculpó mientras se limpiaba con un pañuelo- Tenía hambre y no supe controlarme… ¡Dejen que lave los platos esta noche! –se ofreció amablemente.
Ellos aceptaron y cuando todos acabaron, Ingo se puso a lavar alegremente los platos dentro de un cubo con agua. Cuando acabó y les entregó los platos, la familia se dispuso a dormir.
-Cariño, vámonos a dormir, es tarde.-le dijo Dazel a su marido, con su hijo en brazos- ¿Estarás bien durmiendo ahí fuera, Ingo? No tenemos más espacio en nuestra casa para ti, apenas tenemos espacio con nuestras literas.-le preguntó, aunque en realidad le daba igual.
-¡"Non importa, sto bene"! ¡"Grazie per la coperta"! –se tapó con la manta que le habían dejado, apoyándose en su caballo que descansaba también en el suelo.
-Dazel, yo me quedaré un rato más levantado. Mete al niño en la cama y más tarde iré yo. ¿De acuerdo? –le dijo a su esposa, como si quisiera quitársela de en medio.
-¡"Brillante"! ¡"Mantenere una conversazione tra uomini"! ¡"Come ai vecchi tempi"! –expresó contento de que se quedara despierto, así podrían charlar tranquilamente.
Ella lo miró extrañada, pero luego asintió y se metió dentro de la caravana. Los Bullbos y la Kargarok se fueron a dormir también, dejando a aquellos hombres solos. Y a Link, que los observaba desde cierta distancia, bastante interesado en escucharles.
-"Bella donna"…quién te ha visto y quién te ve, Malton. El joven ambicioso que deseaba ir por libre y que al final acabó casándose y teniendo un hijo… ¡Ja, ja, ja! ¡Y ahora has vuelto a dejarte ese "pettinatura ridicola" y a afeitarte! ¡"Come ai vecchi tempi"! –le comentó tras un rato de silencio entre los dos.
-Déjate de tonterías, sabes que no me he quedado despierto para charlar contigo.-le avisó bastante molesto- ¿Vas al "Arenas MK", cierto? Deben de faltar sólo unas semanas para que empiecen los combates. Y por supuesto, tú estarás ahí para sacar tajada del asunto.
-"Tu mi conosci, mi interessa solo ai soldi."-le respondió franco- Últimamente ando escaso de rupias, además de que tengo algunas deudas. Siempre he estado metido en este mundillo: las apuestas, el tráfico de productos, el robo y otros crímenes. ¡Y tú lo sabes! ¡Estuviste metido en el mundo de las peleas clandestinas! ¡Eras muy bueno! ¡Gracias a ti gané mucho dinero! ¡Es una pena que lo dejaras!
-Tal vez en el pasado hice cosas de las que no me siento orgulloso, pero ahora soy un hombre de familia y una persona honrada. No quiero regresar a ese lugar, sólo me trae malos recuerdos…-recordó con pesar, tirando un leño al fuego de la fogata.
-¡"Non ci posso credere", Malton! ¡Eres un blando! ¡Han pasado años desde aquello! ¡¿Qué fue del "Gran Malton"? ¡"Gallo Rosso", todos te conocían por ese nombre! ¡Yo te lo puse! –se burló de él- La muerte de esos dos pájaros tuyos te afectó demasiado…
-Me da igual lo que digas, no pienso volver allí. Además, ninguno de mis animales resistiría hasta las finales.
-Por cierto…nos han estado observando…-dijo señalando a Link, escondido debajo del carromato-.
-¿Quién? –miró en esa dirección y se calmó- ¡Ah, es sólo mi colega peludo! ¡Sal de ahí, Nightwolf! ¡Ven aquí, no tengas miedo! –le invitó a acercarse.
Link tuvo que salir obligado, si quería seguir escuchando. Malton le sacudió la cabeza amistosamente, teniendo que aguantarse para conservar las apariencias.
-"Ho notato una cosa"…tú y el resto tenéis cicatrices muy recientes, "ache se non molto gravi". ¿"Cosa è successo"? –le preguntó interesado.
-Nos atacó un monstruo horrible de enormes proporciones, casi consigue liquidarnos. Menos mal que este peludo héroe logró sacarnos de aquel aprieto…-le acarició la cabeza, quizás un poco a lo bruto.
-¿Dices que ese lobo logró vencer a una bestia mucho más grande que él, solo? ¡"Incredibile"! –su expresión de asombro era claramente notable.
-No exactamente, en realidad se enfrentó a la criatura cuando todos estábamos por el suelo, logrando despistarla para así yo y mi familia rematarla finalmente. Gracias a él seguimos vivos, ya que tuvo la audacia de pelear solo contra esa maldita araña gigante.
-¿"Di ragno gigante"? Ahora entiendo los desperfectos de tu casa ambulante…-se quedó pensando, mientras miraba al lobo- Uhm…podría valer…
-¿A qué te refieres? –le preguntó al ver la extraña mirada que tenía puesta sobre Link.
-¡"Niente, no è niente!"! ¡Cosas que le pasan a uno por la mente! ¡Ja , ja, ja! –se rió de sí mismo, como si tratara de disimular algo.
Malton lo miró durante unos instantes, buscando algo raro en él. Pero al final, decidió dejar las cosas como estaban y marcharse a dormir.
-¡Uuuaaahh! ¡Qué sueño! Mejor me voy con mi esposa…-bostezó estirando los brazos- Ya nos veremos mañana, Ingo.
-¡"Buona notte"! Estoy impaciente por que amanezca…-y se tumbó a dormir, dejándose llevar por el sueño.
Link hizo lo mismo, eligiendo dormir bajo la caravana. No tenía ni idea de lo que le esperaba…
XOXOXOXOXOXOXO
En plena madrugada, oyó unos pasos que lo alertaron, haciéndole salir de ahí debajo. Se acercó a los animales que dormían, extrañado de que ellos no se hubieran despertado.
Olisqueó el lugar, estornudando cuando por sus fosas nasales entró un extraño polvillo. Nada más entrar, se sintió un poco mareado y más cansado de lo normal, pero no había inspirado el suficiente para que sus efectos fueran mayores. Se subió a la casa y entró a comprobar a la familia, notando también ese extraño polvillo en el ambiente. Salió de nuevo, preocupado porque nadie despertaba aún intentándolo. Además, se sorprendió al ver que Ingo no estaba ahí, se había esfumado. Pero su caballo seguía ahí, por lo que no podía andar muy lejos.
-"Il lupo si é risvegliato"…-escuchó su voz detrás suya, poniéndose en guardia- ¿Nightwolf. No? ¡Vendrás conmigo! –le amenazó convencido.
Link se lanzó a por él, pero sorprendentemente este sacó un canuto de madera y le disparó una cerbata. Notó como se enganchó a su cuerpo y comenzó a sentirse muy cansado, le había envenenado con algo.
-"Sogmi d´oro, lupo"…-habló por última vez antes de que Link se desvaneciera por completo.
XOXOXOXOXOXOXO
Despertó en un lugar extraño, atado con una cadena al cuello. Ese lugar le recordaba al Cañón de Kakariko, pero sabía que ese no era el lugar donde estaba. Al poco tiempo, notó la presencia de aquel hombre delante de él, comenzando a gruñirle ferozmente.
-¡Ya despertaste! ¡"Sono contento che mantenere vivo"! ¡Ja, ja, ja! –se burló ampliamente.
Link intentó ir a por él, pero no pudo. Estaba atado a un viejo árbol muerto, imposibilitándole hacer nada.
-Has estado tres días en un estado similar al coma, como si hubieras estado muerto estos últimos días. Es una droga muy difícil de encontrar, pero ha valido la pena. Y no te preocupes, a tu familia no le ha ocurrido nada. Sólo usé unos polvos mágicos que le compré a una bruja para mantenerlos profundamente dormidos más tiempo de lo habitual, seguramente despertaron días antes que tú. ¡Je, je, je!
Link sentía una intensa furia dentro de sí, deseaba despedazar a ese maldito.
-Usa tu furia para algo más productivo, como lo que tengo pensado en mente.-desenrolló un látigo que llevaba atado al cinturón- ¿Sabes cuál es la mejor forma de doblegar a un bestia? –le preguntó con una maliciosa sonrisa en la cara, agitando el látigo en el aire.
Estaba en un apuro, no podía moverse de allí y cada vez que lo intentaba se hacía daño en el cuello. Le gruñó amenazándole de que ni se le ocurriera rozarle con eso, pero fue en vano. Lo peor, es que además del daño que le produjo el golpe, sufrió una descarga eléctrica que lo dejó aún peor.
-¡"Bellissima frusta"! ¡Está formado a partir de un tentáculo de Bari! –alardeó de su arma- Te entrenaré para que en pocas semanas seas un gladiador y me hagas ganar mucho dinero…quieras o no. Normalmente sólo apostaría, pero algunas veces he participado en las peleas. Espero que logres un mejor resultado que tus predecesores…-y le volvió a golpear duramente con el látigo.
Una y otra vez, no tenía piedad de él. Cuánto más se resistía, más duro le azotaba.
¿Qué sería de él? ¿Lograría librarse del terrible destino que le esperaba?
Continuará…
XOXOXOXOXOXOXO
Nota de Alfax: ¡Por fin he vuelto! ¡Qué largo ha sido! ¡Y se supone que el 13 de enero se cumplió un año desde que publiqué el primer capítulo de este fic! ¡Cómo pasa el tiempo!
Estoy trabajando también, para quién le interese, en mis otros dos fics y los subiré lo más pronto que pueda.
La razón de esta tardanza ha sido por pasarme los videojuegos que me dejaron por Navidad, entre ellos, como se ve reflejado en el fic, Zelda Skyward Sword. Me lo terminé en una semana, alrededor de 45 horas haciendo también gran parte del contenido secundario y explorando todo. ¡Ja, ja, ja!
Ahora sólo esperemos que esta página y todo Internet se libre de la ley que está promoviendo en , que ya todos conocemos...
¡Hasta otra! (Si es que nos dejan...)
