33. El tercero en discordia
Después de aquel trágico suceso, el grupo volvió a la aldea oculta con la única alegría de tener en sus manos el penúltimo de los Instrumentos de las Sirenas que tanto buscaban. Ahora, ya sólo les quedaba uno. Sin embargo, al día siguiente, no estaban con ánimos para planificar la búsqueda de ese último. Primero debían ocuparse de encontrar a su compañero.
-¿Y qué hacemos? –preguntó Marin- Es nuestro amigo, no podemos abandonarle. Y menos, dejarle suelto por la isla con el peligro de que pueda hacerle daño a alguien.
-Tal vez, pero recuerda que sólo nos falta un instrumento para poder invocar al Pez del Viento.-intervino Nabooru- Yo pienso que deberíamos postergar su búsqueda hasta que completemos nuestra principal misión.
-¡¿Qué?! ¡De eso ni hablar! –exclamó Richard- Yo le debo mucho a ese tío, por lo que me opongo a que sigamos sin él.
-¡Vaya, vaya! ¡El "principito" que siempre se peleaba con él ahora lo defiende! ¡Qué tierno! –se burló Aveil- ¡Pues va a ser que no! ¡No voy a perder más de mi tiempo en buscarle de nuevo! ¡No haber sido tan cobarde y aclarárnoslo todo antes de que esto ocurriera!
-¿Puedo intervenir? –entró en la discusión Linebeck, enterado a medias de la situación- Yo haría lo que las Gerudo. Al fin y al cabo, si ese Pez del Viento es tan poderoso como afirman, no costaría nada pedirle que trajese de vuelta al muchacho.
-¡Ja! ¡Hasta este viejo está de acuerdo! –recalcó Aveil- ¡Nosotras ganamos! ¡Buscaremos el último instrumento!
La discusión continuó caldeándose más el ambiente. Todos estaban divididos: unos a favor de encontrarle cuanto antes, antes de que Dark Link pudiera hacer otra de las suyas; y otros de pedirle al Pez del Viento ese favor, yendo primero a conseguir el último objeto que les faltaba para invocarle.
En todo esto, Zelda no se había pronunciado. Se mantenían al margen, escuchando todo lo que decían desde cierta distancia. Estaba confundida y muy preocupada por Link, no sabía qué hacer o cuál era la mejor opción. En eso, apareció Ciela volando lentamente hacia ella, a la que ignoró puesto que ella había sido la única que tal vez podría haber evitado lo ocurrido. Su enfado no era sorpresa para el hada, que trató de disculparse nuevamente.
-Sé que estás molesta conmigo… ¡Y lo siento! ¡Yo tampoco quería que eso fuera a peor! ¡Debería haber hecho caso a las advertencias de la Gran Hada! ¡Soy una tonta y una inútil!
-Está bien, Ciela, no hace falta que sigas insistiendo.-trataba de serenarse- ¿Y quién es esa Gran Hada que acabas de nombrar?
-¿Eh? ¡Ah, sí! Tal vez ella…-pensó un momento- ¿Quieres que te lleve con ella? Fue quien le avisó a Link de que algo no iba bien.
-¿En serio? ¡Pues llévame! –le pidió exaltada- ¡Puede que sea la única criatura que sepa cómo recuperarle!
XOXOXOXOXOXOXO
El hada le guió por el mismo camino que con anterioridad, había recorrido Link. Al llegar a una pequeña laguna con algunas hadas revoloteando por los alrededores, no tardó en aparecérseles la Gran Hada, a petición de Ciela.
-¡Ju, ju, ju! Has vuelto, pequeña hada…-miró a Zelda- Y veo que tu acompañante esta vez es otro distinto… ¿Acaso vuestra visita tiene que ver con el joven guerrero?
-Exacto, ha ocurrido una catástrofe.-habló Zelda, explicándole brevemente lo que pasó- Necesito que me digáis que le contasteis a Link cuando vino a veros.
-Entiendo…sí crees que ni testimonio será de ayuda, no tengo inconvenientes en hacer memoria.-se acercó a ella y le colocó una mano sobre su frente, emitiendo un leve destello- Pero antes, me gustaría ofrecerte un presente. Dado la inestabilidad de sus diferentes facetas, te concederé un poder especial. Con él podrás, aunque sólo mientras permanezcas en esta isla, comunicarte con ese joven sin importar la forma en la que se encuentre.
-Le agradezco mucho este detalle, pero….-no entendía sus motivos- ¿Por qué? Acaso…
-Creo que tú conoces mejor esa respuesta.-le cortó su frase- Es sólo por precaución, tal vez comience a alternar entre sus diferentes personalidades y…bueno, mejor te cuento lo que ocurrió cuando vino a verme.
XOXOXOXOXOXOXO
"-¡Ju, ju, ju! Así que este es tu amigo, Ciela…-le habló a la susodicha, que al parecer se conocían, mirando después a Link- Puedo notar tu cansancio, tanto físico como psicológico...algo te perturba y puedo imaginarme lo que es. Pero de momento, será mejor que cure tus heridas…
Un resplandor envolvió a Link, cegándolo durante unos segundos. Al desaparecer aquella luz, sintió su cuerpo complemente renovado y se encontraba en plena forma. No tenía cicatrices ni marcas que reflejaran algún signo de pelea, lo cual le agradeció mucho al hada.
-Esto es un favor que sólo puedo hacérselo a un mismo mortal una vez cada diez años, espero que de ahora en adelante seas más precavido.-le aconsejó por su seguridad- Al aliviar tus dolores físicos he notado una extraña presencia maligna dentro de ti, es algo que está fuera de mi alcance.
-¿De qué habla? ¿Qué clase de energía maligna percibió dentro de mí? –le preguntó preocupándose por su faceta animal, temiendo que pudiera volver a resurgir.
-No únicamente es producto de la maldición que se ha cernido sobre ti, también existe una energía más poderosa y perversa que reside en tu interior, unida a ti en cuerpo y alma. Es imposible separarlas o al menos lo es para mis poderes el hacerlo, no deberías hacer nada que pudiera liberar esa fuerza de tu interior. Pronto empezarás a notar los síntomas…
-¿Qué clase de síntomas? ¿Acaso le será imposible detenerlo? ¿Qué es lo que tiene en su interior, Gran Hada? –quiso saber Ciela, no comprendía lo que le podía estar sucediendo a Link.
-Escuchad con atención, el joven debe ser valiente para aceptar la verdad…-lo que tuviera que decirle, no parecía bueno- Todos los seres estamos conformados por, al menos, dos mitades de nuestro mismo ser. La luz y la oscuridad se debaten dentro de nosotros, que en el mejor de los casos, mantiene un delicado equilibrio que en cualquier momento puede acabar decantándose por alguno de los dos lados. Tu caso, joven, es muy singular. Al parecer, tu alma se desprendió de su maldad hace mucho, aunque ello no ha implicado que no quede un rastro de oscuridad dentro de ti. No es malo, en absoluto, pero no demasiado recientemente en esa alma incompleta se ha despertado de golpe todo el mal que en su día se extrajo de ella.
-¿Y qué significa? –preguntó él preocupado y confundido.
-Ahora esa otra parte tuya, desterrada y con deseos de fundirse por completo contigo, desea tomar el control de tu cuerpo. Puede que hayas sentido algo como eso en el pasado… ¿Lo recuerdas?
-Sí, pero pensaba que sería otra parte de mí que también…
-No, esa faceta animal tuya es tan sólo el punto de unión entre tú y esa personalidad que quiere rebelarse contra ti.-a Link le sorprendió que también supiera eso- Percibo que su fuerza de voluntad es grande y tratará de doblegarte como sea. No sé qué métodos utilizará para ello, pero estate atento a cualquier cambio que notes en tu forma de ser. Quizás sea un indicio de que trata de abrirse paso a través de ti y conseguir finalmente controlar tu cuerpo y mente. Por no hablar de que provocará un desequilibrio en vuestro interior, que hará que puedas manifestar comportamientos de tus otras facetas.
-¿Y qué puede hacer, Gran Hada? ¿Hay alguna forma de ayudarle? –le pidió Ciela con gran nerviosismo.
-En lo que respecta a mí, no puedo hacer nada, lo lamento.-se disculpó bajando la cabeza- Deberá ser fuerte y luchar el mismo contra aquello que trata de corromperle, hasta que encuentre algo o algún ser con poder sagrado tal que pueda disipar sus propias tinieblas. Pero será difícil, puesto que ambas partes son una y de volver a separarlas ahora que vuelven a estar unidas, no sé si sería conveniente."
XOXOXOXOXOXOXO
Tras cruzar algunas palabras más con la Gran Hada sin conseguir una manera de ayudar a su amado, regresó poco después al poblado. Se sentía decepcionada, pues a pesar de descubrir algo más sobre el origen de Dark Link, no había conseguido dar con la forma de revertir el proceso. Cuando llegó con los demás, parecía que habían terminado de discutir. Pero en cuanto le vieron, le lanzaron a preguntarle su opinión al respecto de qué harían con el asunto de Link. Como sería la más afectada por ello, pensaron que su respuesta sería la definitiva. Pero no les contestó. Hasta que de entre los árboles, una voz les llamó desde las alturas.
-¡Uh, uh! ¿Puedo ayudar en algo? –preguntó el gran búho, observándolos desde una rama.
-¡Aaah! ¡¿Y ese quién es?! –gritó Aveil- ¡Nabooru! ¿Nuestro clan no ha visto antes a una gran ave sobrevolando la isla en varias ocasiones?
-Sí, debe ser él.-afirmó ella- Aunque no me esperaba que también pudiese hablar. Llevamos viviendo desde generaciones aquí y todavía hay cosas que no dejan de sorprendernos.
-¡Oh, Kaepora Gaepora! ¡Qué bien que hayas venido! –exclamó el viejo Siwan- ¿Cuál es el motivo de tu visita?
-Me alegra que lo preguntes, porque…-entonces, se fijó en Richard, que iba sin su máscara- ¿Al final les has contado toda la verdad, joven príncipe?
-¿Eh? ¿Tú sabías desde el principio que era él? –le preguntó Marin un tanto sorprendida.
-Por supuesto, reconocí su rostro infantil nada más encontrarlo por la selva y me contó su historia. Así fue como luego le ayudé a conseguir el mapa que portaba cuando os lo encontrasteis.
-Una cosa, búho gigante…-le interrumpió Nabooru- Basándome en registros e historias que cuentan por ahí, me gustaría preguntarte una algo… ¿Cuántos años tienes? Sin duda, no eres un búho normal y creo que tu respuesta se saldrá de mis cálculos.
-¡Uh, uh! ¡Sois una Gerudo bastante curiosa! ¿Lo decís porque vuestro clan pudo verme cuando aún vivíais en Hyrule?
-¡¿Quée?! Pero eso significa…-Aveil contó con los dedos- ¡Debes de tener siglos de antigüedad! ¡¿Es que eres un espíritu guardián o algo así?!
-Podría ser que sí o que no, depende de cómo se mirase.-respondió tranquilo- Aunque no parece que sorprenda a nadie más aparte de ti, mujer.
-¡Ya nada nos sorprende de esta isla! ¡Por lo menos en lo que respecta a mí! –opinó Linebeck, metiéndose nuevamente en la conversación.
-¿Habéis dicho de Hyrule? –intervino Zelda- ¿Por qué recorristeis tanta distancia para llegar hasta aquí?
-¡Bueno, eso son asuntos míos, princesa! –al momento, recordó a lo que había venido- ¡Uh, uh! ¡Casi lo olvido! ¿No buscáis al joven guerrero que antes os acompañaba?
-¿Lo habéis visto? ¡Decidnos dónde está, por favor! –le pidió Zelda desesperada.
-Tranquilizaros, no está muy lejos. Lo vi ayer a unos kilómetros al suroeste de aquí, por la zona cercana a la Bahía de Marta. Aunque no parecía estar bien…-trató de recordar- Mostraba un aspecto diferente, además de emanar una aura oscura. Además, estaba débil, pero no mostraba signos de agresión o enfermedad. No creo que haya podido llegar muy lejos y a lo mejor ha parado a descansar en una aldea cercana a donde le encontré.
-¡Es él, seguro! ¡Y dicho lugar no está demasiado lejos! –exclamó Marin- ¡Si nos vamos ahora podríamos encontrarle antes de que anochezca!
-Es curioso…-comentó el búho, mirando a Zelda- Antes él era quien os buscaba y ahora vos lo hacéis por él. Pero me alegra que las Gerudo os acogieran y que juntas buscarais los instrumentos por una buena causa. ¡Cuando las vi haciéndolo, pensé que algo malo sucedería!
-¡Ey! ¡No se pase, pajarraco gigante! –se quejó Aveil, molesta por aquel comentario.
-Sí, lo sé, Link me habló sobre usted.-le contó ella- Y en estos momentos él me necesita, antes de que sea consumido por completo por sus propias tinieblas.
-Comprendo, siento no poder hacer más…-inclinó la cabeza.
-¡En absoluto! ¡Les has sido de gran ayuda! –difirió Mascarón Rojo- Con tus indicaciones, podrán encontrar al joven e intentar ayudarle.
XOXOXOXOXOXOXO
Recorriéndose un sendero que serpenteaba por la selva, horas más tarde llegaron a la aldea costera que Kaepora Gaepora les había mencionado. A pesar de que en ese pequeño poblado no serían comunes las visitas, sorprendentemente no llamaron la atención, siendo un grupo tan particular. En cambio, veían a sus habitantes tristes, algunos llorando. Parecía que recientemente había ocurrido una tragedia.
-Disculpe, pero…-Marin trató de entablar conversación con ellos- ¿Qué ha pasado para que la aldea entera esté de luto?
-¿Sois de la capital? ¡Entonces no deberían importaros nuestros problemas! –le dijo molesto un hombre, mostrando estar dolido con sus palabras.
-No seas así, querido…-quien parecía ser su mujer, sí quiso hablarle- Esta misma mañana uno de los ganaderos del pueblo ha sido asesinado por una bestia horrible… ¡Todos estamos conmocionados! ¡Nunca había ocurrido algo así!
-¡¿Qué?! ¿Una bestia? –exclamaron al unísono.
-¡No le hagáis caso! ¡Lo exagera todo! –se quejó de nuevo el hombre- ¡Fue un enorme perro salvaje quien se comió a nuestro amigo! ¡Y también mató sus perros pastores y dañó a una oveja!
-¡Espere! ¿Ha dicho que "un perro salvaje enorme"? –le preguntó confundida Zelda.
-¡Eso es lo que he dicho! ¿Es que no escuchas o qué? –cada vez parecía más cabreado- ¡Menos mal que capturamos a ese maldito demonio! ¡Entre todos vamos a darle su merecido en cuanto caiga la noche! ¡Luego nos quedaremos con su cabeza y quemaremos su cadáver en la hoguera!
-Vaya, qué genio tienen los campesinos…-murmuró Nabooru- Aunque tampoco pueden dejar que viva después de haber probado nuestra carne, todo el mundo lo sabe.
De pronto, cundió el pánico en el lugar. Perseguido por hombres y sus perros, aquel animal trataba de huir después de haberse liberado de las cuerdas que parecían haberle mantenido preso, debido a que de su cuello aún colgaba parte de ella como si fuera una correa. Frenó en seco en cuanto vio a Zelda, reconociéndolo ella enseguida.
Era Link, en su apariencia lobuna… ¿Pero cómo había conseguido entonces librarse de Dark Link? ¿O estaría siendo controlado en esos momentos por él?
Rápidamente el lobo se volvió contra sus perseguidores, que ya le habían dado alcance. Se peleó con los perros salvajemente, demostrando ser mucho más fuerte que ellos al acabar con la vida de varios miembros de la jauría e hiriendo al resto. Los aldeanos también le atacaron con sus propias armas, que le hicieron retroceder. No duró mucho, ya que desesperado y enfurecido, se lanzó al cuello de uno de los hombres que le obstaculizaba el paso y lo tumbó, rompiéndole el cuello y destrozándole la tráquea. Una vez tuvo vía libre, retornó a su antiguo plan de escape y trató de escabullirse entre la vegetación de la selva. Pero antes de que pudiera salir de la aldea, una flecha de uno de los aldeanos se le clavó en la cadera, haciendo que cayese al suelo. Sorprendentemente, esas instantes después se levantó cojeando y salió corriendo, perdiéndose definitivamente entre la maleza.
Todos los lugareños maldijeron al animal y un grupo de valientes fue en su búsqueda. Mientras tanto, el grupo seguía conmocionado e incapaz de reaccionar tras lo ocurrido.
-¡Menuda bestia! ¡Ha sido impresionante cómo ha logrado escapar! –comentó Aveil impresionada- Aunque con esa herida, dudo que pueda ir lejos sin ser encontrado.
-Es verdad, aunque…-Richard dudaba- Eso no era un perro, era un lobo. Aquí en la isla no existen manadas de dicha especie, pero sí los he estudiado a través de mi amplia biblioteca cuando todavía vivía en el castillo.
-Sí, tienes razón. Siempre fuiste muy aficionado a la biología… ¡Y tampoco recuerdo haber visto antes un perro tan grande y feroz! –le siguió Marin.
-Eh… ¿Zelda? –se acercó la pequeña hada a su hombro, antes de que al instante se adentrase corriendo a la selva- ¡Hey! ¡¿A dónde vas?! ¡Es una locura! ¡Ahora es un animal! ¡Te atacará más ahora que le han herido!
-¿De qué hablas, pequeña? –le preguntó Nabooru al ver lo ocurrido- ¿Acaso conoce a ese perro, lobo o lo que sea?
-¡Ah, claro! ¡Vosotros no sabéis nada! Veréis…-se los llevó a un lugar donde nadie del poblado pudiera oírles y les contó el secreto de Link, que con anterioridad él le había revelado para evitar también olvidarlo.
-¡¿Qué?! ¡Eso es imposible! –exclamaron todos.
-Lo sé, yo tampoco me lo creía demasiado hasta que vi la reacción de Zelda al ver a ese lobo. En ese momento, me di cuenta de que era él. Eso explicaría, más o menos, los extraños comportamientos que ha mostrado desde que le conocí.
-¿Y entonces qué ha sido de ese Dark Link? –preguntó Nabooru.
-¡Por la Diosa de las Arenas! ¿Se puede saber cuántas personalidades diferentes tiene este chico? –siguió su compañera- ¡Me tiene harta este tío! ¡Cada día le pasa algo nuevo!
-¡Hey! ¡Dejad eso para después! –le llamó la atención Ciela- ¡Ahora debemos darnos prisa para alcanzar a Zelda! ¡No podemos dejarla sola con Link en ese estado!
Todos le apresuraron a seguirle el paso lo mejor que pudieron, aunque les tenía bastante ventaja y más bien tuvieron que buscarla por los alrededores. Un rato más tarde, agotados, la encontraron sentada sobre una roca.
-¡Uf, mujer! ¡La próxima vez avisa antes de echarte a correr! –habló Nabooru cansada por la carrera.
-¡Eso! ¡Te hemos estado buscando por todas partes! –se quejó Aveil- ¡Que se pierda el hombre-lobo! ¡Ya es que me da igual!
-¿Cómo? –reaccionó al momento- ¿Quién os ha contado eso? ¿Ciela?
-Sí…-se disculpó ante ella- Pero al verte corriendo a por él, tuve que explicarles el motivo. Espero que no lo haya vuelto a hacerlo mal.
-No, pero me sorprende que Link te lo dijera. Al fin y al cabo, no es algo de lo que le gustase alardear.
-¿Y entonces? ¿No lo encontraste? –preguntó Richard- ¡Pues sí que es rápido!
-Pero los aldeanos están furiosos y siguen buscándolo, además de que nos superan en número.-intervino Marin- De seguir así, será cuestión de tiempo que lo encuentren antes que nosotros.
Retornaron la búsqueda tras tomar un ligero descanso, alargándose hasta caer la noche y todavía sin encontrarle. Estaban agotados y desorientados en medio de la oscuridad de la noche. Sus competidores habrían vuelto hace horas a sus casas y ellos sabían que no podrían estar más tiempo vagando por la jungla. Muy a su pesar, decidieron regresar cercano a medianoche al poblado de los animales, que afortunadamente no estaba demasiado lejos.
Casi llegando a la cascada por la cual deberían pasar, Zelda oyó unos ligeros quejidos entre la maleza, junto a una jadeante respiración. Se separó momentáneamente del resto hasta que, escasos metros más adelante, se encontró al lobo descansando y escondido en un pequeño desnivel protegido por la vegetación. Él se había percatado de su presencia antes incluso de que le oyese, pero permanecía inmóvil observándola. Ella pudo ver con la poca claridad que había que esa flecha seguía incrustada a la altura de su cadera. Se acercó a él con cuidado, notándole nervioso, para sacársela con cuidado. Le gruñó ligeramente al rozar apenas el palo, pero todavía mostrándose sumiso. Mas eso cambió cuando el resto llegaron a dónde se encontraban, siguiendo a Zelda a darse cuenta de que había ido por separado, poniéndose entonces a la defensiva e impidiéndole a nadie acercarse a menos de un metro de él.
-¡Ey! ¡Relájate, pulgoso! ¡Tienes suerte de que nosotros te hayamos encontrado y no los aldeanos! –se regañó molesta Aveil, que se atrevió a acercarse más de la cuenta y a punto estuvo de recibir un mordisco.
-"Largaos…"-les gruñó mostrándoles sus afilados caninos- "¡Fuera de aquí!"
Zelda se sorprendió al descubrir que era capaz de entenderle, hasta el momento no había podido hacerlo. Todo gracias al poder prestado por esa Gran Hada.
-Link, no vamos a irnos. Será mejor que te tranquilices.-le pidió la princesa al momento.
-"Lo haré en cuanto al menos se hayan marchado ellos…"-siguió con su misma actitud, sin darse cuenta de que podía entenderle.
-¿Podrías iros? –les pidió Zelda con educación- Quizás así se calme y pueda tratarle esa herida.
Haciéndole caso, se fueron y la dejaron sola con Link. Richard y Marin, que eran capaces de entender a los animales, se preguntaban si realmente había entendido lo que dijo el lobo para que luego les obligara a dejarla sola con él. En esto, Ciela tuvo que intervenir y explicárselo todo.
Mientras tanto, con mucho cuidado, le sacó la punta de la flecha tras casi recibir un mordisco de parte del herido. Tras eso, usó su magia para sanar lo mejor que pudo aquella herida, una vez lo vi más calmado. Poco después se atrevió a ponerse en pie y comprobó que había mejorado, aunque necesitaría algo de reposo.
-"Supuse que así fue cómo me repuse milagrosamente tras aquella pelea en la final del torneo…" –murmuró lamiéndose la herida ya cerrada con esmero.
-Eso te lo conté nada más despertarte… ¿O tampoco lo recuerdas? –le habló temiendo que, aunque no parecía ser controlado por Dark Link, tuviera aún lagunas en su memoria.
-"¡¿Qué?! ¿Me has entendido?" –retrocedió debido a la sorpresa- "¿Desde cuándo eres capaz de comunicarte conmigo?"
-Fue un favor que me hizo una poderosa hada de la isla.-le hizo gracia su reacción- Es realmente útil. ¿No crees?
-"Uhm…" –se acercó a ella, olisqueándola- "Al menos así será más fácil comunicarnos."
-Y ya que podemos hacerlo…-le interesaba su historia- ¿Cómo conseguiste librarte de la voluntad de tu parte oscura? ¿Y por qué has vuelto a ser un lobo?
-"No sé exactamente cómo explicarlo exactamente, pero me aproveché de su debilidad a causa de la lucha interna contra nuestro verdadero yo y tomé el revelo." –comenzó a gruñir- "Y mientras sea yo quien esté al mando, no dejaré que vuelva a doblegarnos."
-¿Qué has dicho? –no entendía nada- ¿"Vuestro verdadero yo"? ¿"Doblegarnos"?
-"Sí, eso es lo que he dicho."-se sentó y le miró a los ojos, extrañado por sus palabras- "Ellos se encuentran demasiado débiles ahora que continúan peleándose entre sí, por lo que he tenido que ejercer de mediador y hacerme con el control de nuestro cuerpo hasta que mi faceta de hombre venza a nuestro lado oscuro."
-Un momento…-comenzaba a entender lo que sucedía, mas no se lo podía creer- ¿Y tú posees una personalidad propia? ¿Eres más que una mera forma corporal?
-"¡¿A qué viene eso?! ¡Por supuesto que la tengo!" –le gruñó molesto- "¿Te creías que era sólo la apariencia que adopto cuando entro en contacto con la oscuridad o con la energía crepuscular? ¡No sólo Dark Link tiene libertades! ¡Y esta es la primera vez que puedo desenvolverme sin estar controlado por una de mis facetas como hombre!"
-Esto es demasiado confuso…-le costaba horrores asimilarlo- ¿Entonces tú no eres Link?
-"¡Que sí lo soy! ¡Maldita sea! ¡¿Qué te cuesta entenderlo?!" –seguía enfadado- "Él, Dark Link y yo… ¡Todos somos Link! ¡Un mismo ser!"
-Ya, pero…-seguía sin comprenderlo- ¿Link, el hombre, está atrapado en tu interior mientras lucha contra Dark Link? ¿Me equivoco?
-"Así es, pareces haberlo entendido por fin…" –resopló serenándose- "Pero no te hagas ilusiones, de momento él no volverá. Hago esfuerzos por defender nuestro cuerpo de Dark Link hasta que finalmente logre derrotarle. Dentro de nosotros existe una jerarquía, como en las manadas de lobos, en la que lamentablemente yo soy el que posee el rango más bajo. Por eso, puedo ser utilizado por ambos indiscriminadamente. No me importa si lo hace el auténtico dueño de este cuerpo, puesto que nací de él, pero me incomoda mucho que lo haga ese invasor llamado Dark Link. Por ello, hasta que el legítimo macho alfa, el Link hombre, no vuelva restablecer dicha jerarquía, podré tener el control total de mí mismo."
-Es bastante complejo e interesante lo que me estás contando.-comentó sorprendida por aquella revelación- ¿Cuánto tiempo crees que tardará ocurrir?
-"No lo sé…"-gimió entristecido- "Dark Link intentó desposeerle de sus recuerdos en esta vida, para que su alma volviese a estar como antes de que se reencarnara en este cuerpo y así fundirse con ella en vez de esperar a otra vida para hacerlo sin provocar un desequilibrio interno. Pero se olvidó de mí, que también poseo mis propios recuerdos, aunque estos los adquirí en las ocasiones en las que mi apariencia lobuna hacía acto de presencia, por lo que son incompletos. De todas formas, al transformarse en mí, todos los pensamientos y sensaciones que percibieron tanto el auténtico Link como su parte oscura, se quedaron en mí y es por eso que conservo parte de la memoria del original. Además, desde que retorné a ser de nuevo un hombre, he podido percibir escasamente el exterior puesto que la transformación fue incompleta."
-Vaya, es…-cada vez estaba más confundida- ¿Entonces cómo he de…?
-"¿Tratarme?"-se adelantó él- "¿Lo dices porque soy un lobo y ahora no es él quien me domina? Bueno, aunque las personas os pensáis que por ser un animal soy más esclavo de mis instintos, conmigo tú no tendrás ningún problema. Al fin y al cabo, sigues siendo mi compañero y no te haré daño, al menos no intencionadamente. Pero no digo lo mismo del resto de quienes te acompañan. Desde el torneo, desconfío de la gente y su cercanía representa para mí una amenaza. No dudaré en atacarles si sobrepasan mis límites."
-Es bueno saberlo, les transmitiré tu advertencia.-dijo sin saber si preocuparse o sentirse aliviada- ¿Todavía conservas secuelas de aquella pelea?
-"¡Por supuesto! ¡Y nunca lo olvidaré!" –gruñó enfurecido- "Ese hombre me utilizó como carnaza para su beneficio y todos lo que acudían a ver los combates lo hacían por lo mismo o por diversión. Despreciables seres… ninguna criatura puede llegar a ser tan cruel como vosotros, las razas antropomórficas. Sin embargo, a quienes perseguís y masacráis con más odio y empeño son a nosotros, todos aquellos que no entran en vuestro diminuto círculo de "seres civilizados"."
-Oh, lo siento…-se sentía mal por ello- ¿Y lo que pasó con esas personas tiene que ver con ese resentimiento?
-"Si quieres saber lo que ocurrió, tendrás que esperar…"-olisqueaba y escuchaba con atención su entorno- "No es seguro ni apropiado para ti o tus amigos que estéis en medio de la jungla por la noche. Seguiremos hablando en la aldea."
Ella aceptó su propuesta, tenía razón. Volvió con sus compañeros que seguían esperándola apartados del lugar y continuaron en dirección al poblado. El lobo iba retrasado con respecto a ellos unos metros, tanto por su herida como porque no quería acercarse demasiado al grupo. Cuando llegaron, procuraron no despertar a nadie y cada uno se fue a descansar después de un largo día. Mañana continuarían con ese asunto pendiente. Ciela presintió que quien creía Link no estaría de humor para tolerar a nadie que no fuese Zelda, por lo que se fue a dormir con los sabios y sus amigas hadas. Mientras, él no tardó en llegar y acomodarse en la cabaña en la que en su forma varonil siempre había dormido. Zelda se acostó a su lado, deseosa de proseguir con la conversación.
-"No es necesario que hablemos si estás cansada…"-irónicamente, bostezó él- "Aunque me escasean en este momento las fuerzas, soy un animal con predisposición a estar activo por la noche o en las primeras y últimas horas del día. Por el contrario, tú necesitas dormir por las noches."
-Bueno…-le acarició la cabeza y la melena del cuello- ¿No has visto por ti mismo lo compleja que es nuestra especie? Quizás esa sea la norma, pero muchos no dudad en trasnochar por trabajo o simple diversión.
-"Ya…dímelo a mí."-volvió a bostezar- "A mí y al Líder nos gusta dormir, pero siempre hay algo o alguien que nos lo impide. Creo que Dark Link es diferente en ese aspecto. Y por si preguntas, con Líderme refiero a quien tú consideras el verdadero Link."
-¡Lo sé! ¡Ya lo he comprobado! –habló alegre al recordar, cambiando drásticamente de tema- Por cierto… ¿Me contarás ahora lo que pasó y por qué según oí devoraste a un hombre?
-"¿De qué te sorprendes?"-le preguntó lamiéndose nuevamente la herida- "Sois presas relativamente fáciles incluso para un lobo sin manada como yo, siempre que no vayáis en grupos demasiado grandes si sois adultos; portéis armas u otros animales que os protejan; o sepáis usar la magia como es tu caso. Vuestra carne es tierna, sin una piel gruesa que la recubra o huesos demasiado duros y anchos que cueste romperlos. Otra ventaja es que apenas está recubierta de pelo, por lo que se hace muy fácil su digestión. Y además, vuestra variada alimentación hace que posea un sabor de lo más intrigante."
Zelda se quedó paralizada e incomodada durante unos minutos por su confesión, en la que no se cortó un pelo. Al ver esto, él volvió a hablarle.
-"Puedo oler tu miedo…"-le dijo mientras olisqueaba cerca de ella- "Lo comprendo, dado que los tuyos serían mis presas y yo el cazador. Pero no debes tenerme miedo, te repito que eres mi compañera y que jamás te haría daño. Además, si probé vuestra carne, fue cuando aquella y única vez en la que Dark Link se aprovechó de los deseos del Líder de protegerte y de mi cuerpo, para librarte de aquel individuo cuando estábamos atrapados en el barco de esos piratas."
-¿Cómo? ¿Fue Dark Link quien te utilizó para salvarme?
-"Sí, fue su primer y más importante movimiento para después apoderarse de nosotros…"-no parecía contento al recordarlo- "Recuerdo una conversación que mantuvieron el Líder y Dark Link mientras el primero dormía la siesta. Si quieres, te la contaré."
XOXOXOXOXOXOXO
"Ya falta poco…
Pronto, se darán cuenta de lo que te pasa, chaval. Y por supuesto, alguno de los dos hará su aparición…. ¡Ja, ja, ja! ¡Aunque claro! ¡Saldré ganando en cualquiera de los casos!
-¿De qué hablas? ¿Por qué no dejas de atormentarme? –exigió el Líder, atrapado en un mundo oscuro.
Eres tú quien deberías saberlo, tantos años en el olvido… ¿Debería darte las gracias a ti o a quien me ayudó a renacer?
-¡Déjate de vacilaciones! ¿Cuándo se supone que apareciste en mi vida?
Desde el mismo momento en el que naciste, siempre he estado ligado a ti. ¡Podría decirse que soy tu maldición! No…sólo soy…tu sombra, aquello de lo que reniegas de ti mismo y sin mí no podrías ni existir. Ya sabes, todo ese rollo del equilibrio y eso.
-¿Y por qué ahora? ¿Por qué has esperado tanto para manifestarte? –pidió casi en una súplica, no podía seguir con esas dudas.
No he podido, y también, porque no me ha dado la gana. ¿Entiendes? ¡No volveré a ser humillado de nuevo! ¡Por fin he aprendido a esperar! ¡Y me está dando buenos resultados! Aunque tuve la oportunidad de hacerlo cuando entraste a la dimensión del Crepúsculo, pero ese saco de pulgas tuvo que quitarme ese privilegio.
-¿Acaso te refieres a mi forma animal? ¿Qué tiene que ver en todo esto?
Mucho… ¿Alguien tenía que quedar en medio, no? Tú y yo somos extremos, como luz y tinieblas… ¿Y cuál es la unión de los dos? ¡Bingo! ¡El alba y el crepúsculo! ¿No te parece casualidad que te convirtieras en ese animal cuando te viste envuelto por la energía del Crepúsculo? De todas formas, lo importante es que al estar en el centro, cualquiera de los dos podría beneficiarse de una bestia como él.
Hasta el momento, tú habías tenido ese privilegio, utilizándolo para tus propios fines y regalando sus habilidades a la beneficencia… ¡Puag! ¡Me repugna pensar que hasta lo del barco, esa fiera no era más que un perrito amaestrado!
-Hasta lo del…-enseguida entendió a lo que se refería- ¿Fuiste tú? ¿Asesinaste a ese pirata tan salvajemente?
¡Bravo! ¡Me sorprende que a estas alturas aún te acuerdes de algo! ¿Pero qué querías que hiciera? Reconócelo, su carne y su sangre nos ayudó a soportar mejor la tortura que nos impusieron esos bastardos. ¡Lástima que nos faltara sal y pimienta para condimentarlo!
Y claro, no olvidemos que, aunque no lo admitas, tú deseabas hacerlo, de ahí que aprovechara la situación… ¿Qué le hubiera ocurrido a nuestra pobre princesa si no hubiéramos destrozado a ese tipo? ¿Eres tan malo como para haber dejado que ese tío se la hubiese…?
-¡Cállate! ¡No vuelvas a recordarme eso! –gritó con furia- ¿A qué viene eso? ¿Y por qué te contuviste en aquel momento y no la atacaste?
¿Querías que lo hiciera? ¡Pero qué mezquino! ¡Ja, ja, ja! ¿Por qué iba a hacerlo? Tú querías protegerla y cumplí tus deseos, además no era el momento para gastar todo mi poder. Ese incidente fue sólo la puerta que me permitió salir y gracias a tu corazón no tan puro, poco a poco voy apoderándome de tu cuerpo y de tu mente.
-¿Por qué? ¿Qué pretendes con ello? –no comprendía nada- ¿Tienes algún motivo para querer destrozarme la vida?
¡No seas tan quejica! ¡Me das asco! ¡Todo el día lloriqueando! ¿Esa mujer te ha vuelto tan blando? ¡Qué digo! ¡Siempre lo has sido! ¡Por eso voy a ocupar el lugar que me corresponde y que siempre se me ha negado! Y cuando lo haga, todo lo que posees será mío, incluyendo a quien tú sabes…
-¡Déjala en paz! ¿No se supone que no tenías ningún interés en ella? ¿Qué te ha hecho cambiar de opinión? ¿O es que sólo quieres molestarme?
¡Ja, ja, ja! ¡Yo nunca dije eso! Además, quiera o no, me siento atraído por esa mujer. Es como una maldición… ¡Y no sólo eso! ¿Todo hombre tiene sus necesidades, no? ¡Je, je! También tiene algo que me interesa, algo que nos perteneció hace mucho tiempo. Es una vil ladrona, al igual que ese otro mequetrefe arrogante…
-¡Cierra la boca! ¡Sabes que no permitiré que lo hagas! ¡Lucharé hasta mis últimas fuerzas por evitarlo!
¿En serio? ¿Tú crees? ¡Mírate! Poco a poco vas olvidándolo todo, en un tiempo no sabrás ni quién eres. Sólo serás un cascarón vacío, conservando ciertos resquicios de tu faceta animal y que no te hará mejor que uno de ellos. Entonces, allí estaré yo, el verdadero ser que debería habitar ese cuerpo. Dejaré de permanecer en las sombras y al fin podré ser libre, dejando de ser el segundón tras alguien que no me llega ni a la suela de mis botas.
-¿Y por qué no te muestras? ¡Vamos! ¿Acaso eres tan cobarde que prefieres seguir escondido tras ese manto de oscuridad que envuelve este lugar? –trató de provocarlo, únicamente consiguiendo que se riera.
¡No esperes que muestre lo mejor antes del último acto! ¡Ya te he contado suficiente en una siesta! ¿Es que no te dejo dormir bien por la noches, eh?
-¿Una…?"
XOXOXOXOXOXOXO
-"Y entonces despertó. Antes y después de eso, el Líder mantuvo más conversaciones con Dark Link. Aunque eso no le benefició, sólo consiguió que le fuera más fácil a ese invasor apoderarse de su voluntad."
-Vaya, no podía imaginarme que…-se sentía mal por no haber actuado antes, con todo lo que Link habría estado sufriendo- Por lo que me has dicho, no eres ni un ser de luz ni tampoco envuelto en la oscuridad. ¿He acertado?
-"Esas consideraciones sobre el bien y el mal son puras interpretaciones, todo depende del contexto o del punto de mira del observador. Yo estoy por encima de eso, porque no soy un hombre. Y vuestras leyes o moral, no me afectan en absoluto."-le respondió altanero- "Esto se aplica para todo, incluido lo que ocurrió en ese poblado."
-Bueno…-no sabía qué decir- ¿Y por eso atacaste a ese hombre? ¿Por qué te gustaba su carne?
-"Quizás te sorprenda, pero en ningún momento fue mi primera opción. Te lo explicaré."
XOXOXOXOXOXOXO
"Después de lograr hacerme con el control de este cuerpo, vi que tenía libertad de movimiento por primera vez en toda mi existencia. Pero tenía hambre, por lo que busqué una presa decente a la cual cazar. Llegué a un pequeño claro donde pastaba el ganado de algún asentamiento cercano, por lo que decidí atrapar a uno de ellos.
Desgraciadamente, el dueño de aquel grupo no estaba solo. Tenía dos perros que cuidaban de las ovejas, por lo que si me descuidaba captarían mi olor y me delatarían. Aproveché que se encontraban a bastante distancia de mí y de que tenía el vienta en contra, por lo que mi esencia no llegaría con facilidad a sus hocicos. Me preparé y en cuanto una de ellas se alejó del grupo y de la vista de sus cuidadores, me lancé a por ella.
No tuve suerte y ese primer intento falló, pues sus balidos alertaron a su rebaño al intentar llevármela y esos dos perros fueron a por mí. Me deshice de ellos lo mejor que puede y también de su amo, que vino a ayudarles. Dado el reguero de sangre que dejé al defenderme, pensé en ocultar los cadáveres al no haber llamado la atención de nadie más en los alrededores.
Y como te expliqué antes, ante la enorme diferencia entre alimentarme de animales tan parecidos a mí o de un hombre, decidí acabarme los restos de este último intentando a su vez hacer desaparecer los indicios de mi presencia por la zona. Pero escasamente después llegaron por sorpresa otros canes que me arrinconaron y me hicieron huir hasta una trampa cercana.
Allí, indefenso, me capturaron y me encerraron durante horas con la intención de que al anochecer me sacrificaran frente a toda su aldea como castigo por matar a uno de los suyos. Logré escapar gracias a mi ingenio y a un descuido suyo. El resto, lo sabes bien…"
XOXOXOXOXOXOXO
-¿Entonces no eres un asesino despia…?-ante sus gruñidos disconformes, se disculpó al momento- Lo siento, no debería haber dicho eso. Todo ha pasado tan rápido que no sé qué vocabulario utilizar contigo.
-"Bueno, te perdono por esta vez. Pero aprende a moderarte al hablar sobre esos asuntos, nuestras perspectivas son bastante diferentes."-expiró casi en un estornudo-"Y ahora que hemos acabado de hablar, vete a dormir. Mañana estarás cansada si no repones fuerzas."
-¿Eres un poco mandón, no crees?-se rió un poco de él, poniéndole una mano en su hocico- Me iré a dormir cuando yo quiera, lobito. Además… ¿Qué es eso de darle órdenes a la "hembra alfa", cuando tú eres sólo un subordinado de "tu Líder"?
-"Bien jugada, utilizar términos que yo comprendo para salirte con la tuya…"-resopló vencido-"Y por favor, no me llames lobito. Llámame Link, que es mi nombre. Pero si te resulta confuso hacerlo, puedes ponerme un mote. No sé…Wolf Link estaría bien."
-Está bien, "Wolf Link", me referiré a ti de esa manera.-vaciló un poco.
-"¿Y puedo pedirte otra cosa?"-se le notaba incómodo y alicaído- "No utilices términos como hembra alfa para hablar de ti misma. Conozco a la perfección tu rango, tanto para las personas como para mí, por lo que resulta molesto que me lo recuerdes."
-¿Y eso? ¿Podrías explicármelo mejor? –le sorprendió que una simple broma le retrajera tanto.
-"En lo referente a mí, estoy acostumbrado a ser el eslabón más bajo de mi jerarquía. Pero como no pertenezco a una manada de mi misma especie, me es imposible subir de rango o abandonarla porque no soy un auténtico lobo. Sólo soy…la contraparte animal de un hombre. Y el hecho de que tenga que aceptar que mi compañera, como es obvio, es de la misma especie que el Líder, no me agrada que tanto por su rango entre su raza como por mi propia condición, caiga aún más bajo. Pero me he acostumbrado, apenas supone ya un problema para mí. Sin embargo, el Líder…"
-¿Qué pasa con Link? ¿Hay algún problema entre nosotros? –le preocupaba que él le hubiera mantenido en secreto su disconformidad con su reciente relación.
-"No es contigo, es por vuestra rígida y extraña sociedad jerárquica. En cualquier aspecto de vuestra vida, siempre existen diferentes niveles. No es malo, porque ello mantiene el equilibrio y el orden en vuestra gran manada, pero eso sería si lo aplicarais bien. Tú estás en lo más alto de tu propia jerarquía, mas no eres del todo independiente. Si fueses una loba, no tendrías que rendirle cuentas a nadie más que a tu compañero, el resto no podrían obligarte a nada. Pero eres una Hylian, estáis regidos por costumbres que a mí me resultan incomprensibles. Sé que podríais cambiarlas cuando os apeteciera, pero muchos de los vuestros son débiles y no aceptarían los cambios, por interés o porque no están preparados. Y en lo que más afecta en este sentido al Líder, es por vuestra unión."
-¿Podrías ser más específico? –le fascinaba la forma con la que estaba profundizando en la psicología de un animal como él.
-"En una manada de mi especie, sólo la pareja alfa puede reproducirse. El resto, suelen ser hijos suyos, que con el tiempo algunos se irán para formar sus propias manadas. Aunque hay casos en el que se juntan varios lobos que no están emparentados, por lo que suele haber disputas durante la época de apareamiento. Aparte de eso, no se nos prohíbe emparejarnos con otros del género opuesto, da igual que posición ocupen en la manada. Esto se aplica también a los alfa, que si perdieran a su pareja original o lograsen el liderato solos, no tendrían inconvenientes en volverse a juntar con otro lobo, sin importar su condición."-siguió hablándole utilizando sus propios ejemplos.
-Creo que empiezo a entender lo que quieres decirme…-cada vez entendía mejor su manera de razonar.
-"Otros animales sociales suelen tener las mismas pautas de reproducción, y en prácticamente todas las especies sois las hembras las que elegís al macho con el que juntaros y reproduciros, incluso aunque no sea el macho dominante. En el caso de las personas, todo es nuevamente distinto. Os inventasteis términos como hijo legítimo o ilegítimo para que vuestros machos evadieran o no las tareas de crianza si se habían apareado con una hembra cualquiera o con su compañera. También creasteis lo que denomináis líneas de sangre, con las que mantener con el paso de las generaciones vuestro poderío, llegando incluso a reproduciros entre hermanos por dicho fin, algo muy peligroso para la salud de vuestros descendientes y que nosotros, los animales, instintivamente tratamos de evitar utilizando desarrollando diversos comportamientos, como abandonar la manada tras alcanzar la madurez sexual."
-¿A dónde quieres llegar?
-"Las hembras de vuestras razas habéis sido sometidas hasta el punto que, una decisión tan importante y que desde siempre os ha concernido a vosotras como es la reproducción, os ha sido relegada a favor de los intereses de vuestra sociedad y de los machos. Ya no son ellos quienes tienen por naturaleza que competir por las hembras, es mucho más fácil obligaros a aparearos con ellos, de la forma que sea. Por la fuerza; por esa falsa necesidad impuesta por vuestro colectivo que obliga a las hembras a depender de un macho; por estatus; y me atrevería a decir hasta como mercancía."
-¿Esto tiene que ver principalmente conmigo, verdad?
-"Sí, tú reúnes todas esas condiciones, desde mi perspectiva de lobo puedo darme cuenta de tu situación. Necesitas de un macho para poder disponer de todos tus privilegios y autoridad dentro de vuestra jerarquía, aquí entran el estatus y la tradición impuesta. Para quienes te imponen a hacerlo, otros interesados en conservan o aumentar su influencia, sólo eres carnaza a la que ofrecer a una manada rival como alianza. Y dado que tú nunca tuviste elección, casi será por la fuerza con la que te obliguen a engendrar un cachorro que continúe con tu trágico legado."
Ella permaneció unos minutos en silencio, tenía razón. Nunca nadie le había hablado con tanta sinceridad y de esa manera tan directa sobre ella misma, le fue chocante escucharlo por primera vez.
-"¿Te pasa algo?"-le preguntó percibiendo su malestar- "¿Quieres que siga o crees tenerlo claro?"
-Más o menos, me ha impactado un poco lo que dijiste…-dijo por decir algo- ¿Pero en qué influye esto en Link?
-"¿Tú realmente me aprecias? ¿O si no por qué me escogiste?"-le preguntó de golpe.
-¡¿Qué?! –ahora sí que se había quedado sin habla, dado que era un lobo.
-"Perdón, creo que no me he expresado con las palabras adecuadas. Ha sonado raro…"-parecía asqueado-"Hablo del Líder, por supuesto. Le aceptaste a pesar de que tu posición debería impedírtelo, por lo ha sido una decisión enteramente tuya. Él está en un escalón más bajo de vuestra jerarquía en comparación a ti, que estás en la cúspide. No sé si a ti te afecta tanto como a él, pero quizás esa es la razón por la que soy su lado animal. Puede que biológicamente seáis más propensos a la promiscuidad que a la monogamia, sobre todo los machos, pero en algunos de vosotros también existe otro componente que atribuís al amor. Y en él está presente, es como un lobo, nunca mejor dicho. Eres su primera pareja y teme perderte por ser quién es. Si ya le costó desapegarse de Ilia para poder entregarse por completo a ti o le costó asumir la marcha de Midna, no sé cómo se lo tomará si ese día llega, que es lo más probable. Pocas o ninguna otra hembra logrará ganarse su corazón como tú, por lo que si todo sale mal, el fracaso será mayor. Se siente como yo, frustrado, incapaz de subir en la jerarquía y poder tener algo más de libertad contigo."
-No sabía que Link sintiera eso…-tantas verdades eran difíciles de asimilar, más porque ella debido su educación no comprendía aspectos relacionados con lo sentimental.
-"Pues ahora ya lo sabes, me alegra haber sido útil."-le puso una pata en la cabeza-"Ahora a dormir, así no me preguntarás tanto y yo también podré relajarme."
-¿Otra vez con tus exigencias? –ese comentario le hizo esbozar una sonrisa- Tampoco sabía que la personalidad animal de Link fuese tan franca e imperiosa. Pero esta vez te haré caso…-bostezó no sin antes taparse la boca- Mañana seguiremos con esto.
-"¿Por qué os tapáis la boca al bostezar? Tienes los dientes en buen estado, no deberías esconderlos."-le dijo haciendo que soltara una leve carcajada-"¿Qué te hace tanta gracia?"
Ella simplemente le pidió que también se fuera a descansar y él se acostó a su lado, aún con la duda, pero sin pegar ojo. Esa noche la princesa tendría bastantes cosas que le estarían rondando por la cabeza, tanto por su curiosidad por todo lo que podría revelarle Wolf Link como por preocupación por su amado Link, que permanecía atrapado en su interior.
XOXOXOXOXOXOXO
Al día siguiente, Zelda les contó a todos lo ocurrido, nuevamente llevándose una sorpresa mayúscula al enterarse.
-Qué interesante…-habló el sabio Siwan- Esa lucha entre sus opuestos ha originado que sea esa contraparte animal suya quien se ocupe de momento del control de su cuerpo, aunque en su forma lobuna.
-¿Alguien más aparte de mí piensa que esto es una locura? –intervino Linebeck, que nunca se perdía nada.
-¡Tienes razón, viejo! ¡Estoy no hay quien se lo crea! –reclamó Aveil- Entre que si ahora eres capaz de hablar con una bestia como él y lo que cuentas… ¡Pierdes a cada momento credibilidad, mujer!
-Concuerdo con mi compañera, querida.-siguió Nabooru- Aunque sé que no tienes ninguna necesidad de mentirnos, por lo que te creo. Además, con todo lo que he visto desde que empezamos esta aventura, nada me sorprende en exceso.
-Es raro y confuso, sí, mas Nabooru tiene razón en lo que dice.-dijo Marin- ¡Y me gustaría ver a esa Gran Hada que realiza tales milagros! Ahora hay otra miembro más en nuestro pequeño grupo de personas que hablamos con los animales.
-Ella no está para cumplir todos los deseos de la gente…-murmuró Ciela algo incómoda por su amiga- Además, sólo puede hablar con Link o quien sea ese lobo, no con todos.
-Vale, todo esto es muy extraño, pero ahora debería importarnos otra cosa respecto a él…-se alzó Richard viendo el asunto desde otra perspectiva- ¿Qué haremos ahora que está con nosotros? Ahora que su mentalidad es la de un animal, no sé qué sería lo adecuado hacer en estos casos.
-Propongo que le llevéis con el Pez del Viento…-habló Mascarón Rojo- Él podrá recuperar el equilibro entre las diferentes contrapartes de su alma y poner en orden las cosas.
-¡¿Veis?! ¡Ya lo decíamos nosotras! –les recordó Aveil- ¡Lo mejor era haber ido a por el último instrumento y después pedirle a esa deidad que hiciera todo el trabajo!
-Pero aún os queda conseguir ese último…-soltaron al unísono las hadas acompañantes del sabio Siwan, Leaf y Neri- ¿Os lo llevaréis con vosotros en esta última misión?
-Por supuesto, vendrá conmigo.-dictó Zelda al momento- No quiero dejarle sin vigilancia y sus habilidades nos serán de ayuda.
-¡Uf! ¡Menos mal! Por con la mala uva que tiene…-comentó River, que también estaba con ellos- ¡Casi me muerde esta mañana! Sólo pasaba por ahí porque estaba dando un paseo matutino. ¡Y de repente se aparece ante ese bicho gruñéndome rabioso! Quien iba a decir que sea una faceta más de ese tío tan enrollado.
-Ahora que todo ha sido dicho, será mejor que nos preparemos y mañana saldremos en la búsqueda del último Instrumento de las Sirenas.-finiquitó Nabooru- Lo de ayer aún me tiene agotada y por culpa de que tuvimos que ir tras el hombre-lobo, no planificamos nada.
Todos estuvieron de acuerdo y poco después la reunión se acabó, dejando que cada uno fuera por su lado. Zelda se fue a buscar a Wolf Link, al que no había visto desde que sus gruñidos dirigidos al Zora la despertaron. Iba acompañada de Marin y Richard, que irían a buscar hongos con los que la joven pelirroja fabricaría sus proyectiles.
Se llevaron una sorpresa cuando se encontraron de bruces con él, gruñéndoles a los dos acompañantes de la princesa mientras portaba en la boca un presa capturada recientemente.
-¿Qué llevas ahí? –se atrevió a preguntar Zelda- ¿Te fuiste de cacería esta mañana?
Él se sentó frente a ella y le dejó en el suelo su pequeño obsequio, un faisán silvestre.
-"Lo he cazado para ti, para que comas algo sustancioso. Sé que te gusta la carne de ave."-jadeó como un perro fiel a su amo.
-¡Ay! ¡Por el Pez del Viento! ¡No puedo verlo! –se tapó los ojos Marin- Sé que es la cadena alimentaria y eso, pero yo me abstengo de comer cualquier cosa que requiera matar a un animal. Como puedo entenderles, sería casi como comerme a un amigo.
-¡Pues a mí no me ocurre lo mismo! –se relamió contrariamente el príncipe- ¡Yo si acepto el orden natural de las cosas! Por lo que si no conozco al animal en cuestión… ¡Bienvenido sea a mi estómago! ¡Qué suerte tienes! ¡Yo adoro el faisán!
-¡Qué insensible eres! –se quejó Marin- ¡Podrías mostrar más respeto, hombre! Además, el hecho de tener ahora a un depredador en el poblado, hace que el resto de animales que habitan aquí estén inquietos con su presencia.
-"Estos dos chiflados me están poniendo de los nervios…"-mostró los dientes con el pelo ligeramente erizado, debido al enojo-"¡Iros a hacer lo que tengáis hacer de una vez!"
-¡Menudo carácter! ¿Quién te crees para ir dando órdenes a…?-el joven no pudo continuar, puesto que Marin se lo llevó antes de que al lobo se le calentasen aún más los humos.
Zelda recogió su ofrenda del suelo y siguió a Wolf Link hasta su cabaña. Allí, le molestó un poco que se pusiera a marcar con su orina los exteriores del lugar, sobretodo porque su olor era fuerte y penetrante como amoníaco.
-¿Por qué haces eso? Tal vez para ti sea algo común, pero mi nariz no está acostumbrada a ello.-trató de explicárselo con la máxima delicadeza.
-"¿Te he molestado? Lo siento, se me olvidaba que este también es el territorio donde tú descansas y alguien de mi rango no merece impregnar con su olor dicho lugar…"-agachó la cabeza y metió el rabo entre las patas, gimiendo arrepentido- "Las personas delimitáis vuestro terreno de otras formas. Clavando un palo con un trozo de tela ondeando al viento, por ejemplo."
-No pasa nada, sólo se me hace extraño.-le perdonó sin más problemas- Todavía no me he acostumbrado a que seas otro diferente a Link, siendo un lobo en cuerpo y mente.
-"Te recuerdo que soy parte suya…déjalo, no pareces comprenderlo."-refunfuñó por lo bajo mientras ella entraba a la caseta-"¿No vas a comértelo? Está fresco y así es como mejor sabe."
-Ahora mismo no tengo hambre ni dispongo de un fuego donde poder cocinarlo.-le dijo mientras lo ponía a buen recaudo- Pero gracias, te promete que lo comeré con gusto.
-"No entiendo por qué las personas necesitáis poner al fuego a vuestras presas para podéroslas comer. Ningún otro carnívoro u omnívoro lo haría. Es más, despreciamos a las víctimas abrasadas por el fuego."-replicó algo molesto.
-Hay una diferencia enorme entre la carne en su punto y carbonizada…-bromeó con él- Y nuestros estómagos no soportan bien la carne cruda, por eso la cocinamos.
-"Eso sólo me hace pensar que vuestra especie era antes vegetariana, como esa muchacha de pelos rojizos."-siguió en sus trece-"Otro cosa que me asombra es que después de ser destetados sigáis tomando leche, pero de otros animales. No creo que eso sea muy natural que digamos…"
-¿Es que vas a ponerte a criticar todo lo que hacemos? –le siguió el juego- ¡Qué diferente eres a Link! ¡No eres para nada tolerante!
-"En eso te equivocas. No critico, cuestiono. Es una forma de aprender más de vosotros y del Líder, ya que para mí sois unos seres extraños y que parecen salirse de las leyes naturales."
-Lo que tú digas…-le acarició el cuello- ¿Qué quieres hacer? Tenemos todo el día antes de que mañana nos vayamos a buscar el objeto que nos falta para despertar a la deidad de esta isla.
-"En lo que respecta a mí, lo que sea que podamos hacer alejados de esta gente. No sé… ¿Tal vez un paseo?"-le pidió agitando la cola.
-Está bien, aunque el paseo no durará todo el día. ¿Entiendes? –le dejó claro desde el principio- Debes empezar acostumbrarte a estar rodeado de personas. ¿Y qué ha sido de esa herida? ¿No te duele?
-"Sólo un poco, pero el dolor es insignificante. Tampoco me he forzado demasiado, atrapar a ese pájaro fue fácil porque tenía el ala rota. Tuve suerte de ser el más rápido y cogerle antes que cualquier otro cazador de la selva."-dijo mientras se lamía dicho lugar-"Y tampoco pienso corretear por ahí. Sólo quiero alejarme de este sitio."
Ella suspiró derrotada, no podía negociar con él como lo haría con el verdadero Link. Y dada su hostilidad hacia las personas, lo mejor era alejarlo de todos para que se mantuviese tranquilo. Decididos entonces por esa opción, salieron para dirigirse al espesor de los alrededores, siendo interceptados por el hada Ciela justo cuando estaban a punto de salir de la aldea.
-¿A dónde vais? Todos los demás van a lo suyo y reconozco que estoy algo aburrida.-les dijo revoloteando a su alrededor- ¿Puedo ir?
-Por mí no hay problema, pero no sé si él…-le miró preocupada, puesto que el hada estaba flotando por encima de su hocico.
-"Es un hada, no tengo nada en contra de ellas. Son criaturas que protegen toda clase de ecosistemas, primordialmente bosques. Por eso las considero aliadas, no enemigas"-le respondió un segundo antes de estornudar, haciendo que Ciela saliese volando-"Pero el polvillo que sueltan se mete en mi nariz…"
-¡Ag! ¡Qué asco! –se quejó la pequeña hada- No sé lo que te habrá dicho, pero no parece molesto conmigo… ¡Sólo pido que la próxima vez avise antes de hacer eso!
XOXOXOXOXOXOXO
Tras un largo día siendo escoltada por el lobo para casi todo, al caer la noche y después de una suculenta cena a base del faisán que le había traído, decidió bañarse en una zona apartada del riachuelo cercano. Esa noche hacía un calor sofocante, al que no estaba acostumbrada, por lo que agradecía poder refrescarse en el agua. Disfrutaba de su baño ajena a todo, hasta que miró hacia la orilla que dejaba a sus espaldas y le vio a él, tumbado allí mientras la observaba en silencio.
-¡¿Se puede saber qué haces?! –se molestó mientras se tapaba el pecho con sus brazos, avergonzada- ¡¿Cuánto tiempo llevas ahí?!
-"¿Por qué ocultas tu cuerpo? Ese es otro tabú vuestro que no entiendo. Son vuestros cuerpos, no deberíais tener vergüenza de ellos. Esas ropas que utilizáis sólo deberían servir para protegeros del frío o algo realmente útil aparte de eso. Y con este calor, tienes suerte de no estar cubierta de pelo como yo."-le habló como si nada, sin dejar de mirarla-"Recuerda que soy un lobo. No me atrae tu figura, sino tu olor, aunque no seas una loba. Es al Líder al que le resultas atractiva en todos los sentidos."
-Ya, pero…-incluso así, le resultaba incómodo que le viera desnuda.
-"Además, no es la primera vez que te veo desnuda."-añadió sin inmutarse, dejándola estupefacta.
-¡¿Qué?! ¡Pe-pero…!-ahora se sentía peor, esforzándose por llegar a la orilla y taparse con sus ropas- ¡¿Cuándo ocurrió eso?!
-"Cuando estaba en celo, o más bien cuando el Líder lo estaba, ya fue durante la época en la que volvió a transformarse en mí. Ese día se había quedado dormido en tu cama, tras haber estado acosándote durante los últimos días, siempre quedándose frente a tu puerta. Cuando se levantó, seguía tan dormido que creyó que era una de tus subordinadas preparando el baño. Pero se llevó una gran sorpresa cuando, debido a que no cerraste bien la puerta, pudo abrirla lo suficiente para verte sin ser descubierto. Aquella visión tuya al desnudo le fascinó y se quedó mirándose durante un buen rato. En cuando vio que ibas a salir de ahí, volvió a tu cama y trató de esconder la erección que le había provocado su excitación por ti."
El rostro de Zelda se enrojeció como nunca antes en su vida, recordando aquella noche y viendo sus recuerdos desde otro punto de vista. Estaba enormemente avergonzada, sabiendo que él ya le había visto sin nada puesto.
-"No comprendo tu reacción, no debería importarte que él te viera desnuda, pues es tu compañero. Quien debería estar afectado soy yo, puesto que soy un lobo"-se quejó al recordar las sensaciones que le hizo vivir Link-"Al menos él sufrió lo mismo que yo, pero a la inversa."
-¿A qué te refieres?-se atrevió a preguntarle, sabiendo que sería algo embarazoso.
-"Ocurrió también en esa época. Un encuentro con una loba…"
XOXOXOXOXOXOXO
"-Eres un macho de lo más curioso, me gustas…-su tono interesado y la manera con la que se acercaba puso muy nervioso al Líder- ¿Qué pasa? ¿No dices nada, Lobito amaestrado?
-¿Qué quieres decir con eso? –fue lo único que se atrevió a decir, su presencia le imponía misteriosamente.
-¡Es obvio! ¡Nunca he visto a un lobo que resida en un asentamiento de esas bestias! ¡Y con collar incluido! ¿Te capturaron cuando eras un cachorro o te hiciste pasar por un vulgar chucho para acceder a un suministro casi inagotable de comida? –le preguntó curiosa, mientras nos observaba muy de cerca.
-Podría decirse…algo parecido a lo segundo.-le contestó tras dudar unos instantes, mientras la loba seguía investigándolo con interés.
-Eres un chico listo, aunque eso te haya obligado a abandonar tu dignidad como lobo. No me importa, no todo tu territorio debe abarcar solamente ese infecto lugar…-comenzó a hablarle mientras rozaba ligeramente, algunas veces, su cuerpo contra el nuestro.
-¿M-mi territorio? –le preguntó paralizado, aquello no le gustaba en absoluto.
-No te hagas el tontito, sabes a lo que me refiero…-se colocó delante- He olido tus marcas, y sé que eres el macho alfa del lugar, además que me has tenido encandilada con tu aullidos…-oyó un ligero gruñido procedente de ella, no precisamente porque estuviera enfadada.
-Sólo hacía lo mismo que vosotros…-intentó excusarse, jadeando debido a su incapacidad como lobo de transpirar por la piel. Si fuese un hombre, estaría sudando.
-Uhm…-acurrucó la cabeza unos segundos en el cuello del Líder- Me gustan los machos que saben el lugar que les corresponde, en presencia de una hembra, pero también me gustan que sean dominantes cuando la situación lo requiera… ¿Sabes a lo que me refiero? –le dijo con una voz sensual, un gemido por su parte al restregar su cuerpo cariñosamente contra él, y mirándolo muy de cerca a los ojos.
- ¡Maldita sea! ¡Lo que me faltaba! ¡Ahora me estoy volviendo zoofílico! Aunque siendo un lobo, no sé si se podría definir así… ¡¿Pero en qué estoy pensando?! ¡Eso es una aberración!-pensó nervioso, sin quitarle la vista a la loba.
La situación en la que se encontraba le tenía muy preocupado. Sobre todo, por el aroma atrayente de aquella hembra, más concretamente…de sus genitales. La loba también lo olfateaba por todos lados, parándose una vez en los genitales. Pero cuando el Líder ya estaba al borde de la locura, dudando entre quedarse o salir huyendo, algo molesto bastante a la hembra.
-Oh, vaya…-suspiró decepcionada la loba.
-¿Qué te pasa? –le preguntó curioso, recibiendo un gruñido por parte de ella.
-Tu olor no es el de un macho soltero, o al menos todavía no habéis consolidado vuestra unión…-le habló desconfiada, para luego casi rugir- ¡Aaag! ¡Menuda pérdida de tiempo! Deberías estar cortejando a tu compañera, en vez de dar falsas esperanzas a hembras solteras como yo…-le aconsejó mientras se marchaba con malos humos y gruñendo por lo bajo- Maldito promiscuo…"
XOXOXOXOXOXOXO
-¡Ja, ja, ja! ¿En serio le ocurrió eso? –se reía a carcajadas después de escuchar su humillante historia- ¡Pobre Link! ¡Tuvo que pasarlo realmente mal!
-"A mí no me hace ninguna gracia…"-murmuró molesto el lobo-"Si tuviese mi cuerpo a mi entera disposición, me habría ido con ella sin dudarlo. Pero claro…no nací siendo un lobo, fui creado a partir del alma del Líder, para ser su contraparte animal y sobrevivir en el Crepúsculo. Esa es mi tierra natal, en la que debería estar. Por eso, yo sigo echando de menos a Midna. Al menos, ella me apreciaba como era, no queriendo nunca libarse de mí como sí lo has hecho tú…"
Zelda se quedó en silencio al escucharle, sintiendo culpable y lástima por él. Pero también era verdad que nunca supo que la forma animal de Link tuviera voluntad propia.
-"¿Y sabes por qué me rechazó, o más bien, al Líder? Por ti, Zelda. A pesar de que ninguno de los dos aceptaba eso, nuestras feromonas no decían lo mismo."-continuó hablándole, frustrado- "Antes que un alfa, eres una hembra. Mi olfato y mi instinto supieron mucho antes de que tú misma lo reconocieras, que estabas realmente interesada en el Líder. Pero tus condicionamientos no te dejaban mostrarlo, ni a él tampoco. Vuestra biología ya os había juntado antes de que lo reconocierais abiertamente. Esa loba lo supo ver enseguida… ¡Pero vaya si no pasasteis por un montón de cosas antes de hacerlo vosotros!"
-Es cierto lo que dices, y lamento si eso te ha molestado, pero al menos ahora todo se ha resuelto bien.-trató de convencerle- Quizás no seamos tan directos y sinceros como parecéis ser los animales, pero eso no significa que no le quiera.
-"¿En serio? No lo demuestras…"-le gruñía ligeramente-"Podrás mentirle al Líder, pero a mí no. Sé que guardas secretos que no quieres que sepa él. Algunos pueden estar justificados, otros no. No sé qué será, pero hay algo en ti que me preocupa. Hasta él se ha dado cuenta, que ya es mucho decir."
-Tal vez…-puso un puño en su pecho, dolida- Pero si lo hago es por su bien. No puedo hablar sobre ello, pero ten por seguro que nunca he sido más sincera conmigo misma que cuando afirmo que le amo. Otra cosa es que realmente me lo merezca…
-"Percibo sinceridad en tus palabras y en tus emociones, me has convencido."-asintió satisfecho, preparándose para saltar al agua.
-¿Por qué has hecho eso? –dijo incómoda por que se bañara con ella, a pesar de no ser realmente Link.
-"Al igual que tú, tengo calor."-contestó mientras se esforzaba por nadar hacia ella-"¡Y se está muy a gusto aquí!"
-Tú eres demasiado listo, en mi opinión.-se quejó ella, apartándose un poco- Siempre te sales con la tuya y logras ponerme en evidencia al hablar de temas tan delicados.
-"Sólo cuento mi verdad, no tengo necesidad de mentir o de ocultarte nada. No poseo los mismos condicionamientos que la raza del Líder y la tuya, por lo que puedo hablar contigo de cosas que él jamás se atrevería a revelarte."-descansó donde hacía pie, sin salir del riachuelo-"¿Y sabes de que me he dado cuenta? Has sido más honesta conmigo que con el Líder, al que conoces desde mucho más tiempo. Quizás sea porque hasta ahora nadie ha sido tan directo contigo, no voy a juzgarte por ello. Es sólo una curiosidad."
Ella se quedó pensando en ello, nuevamente había vuelto a dar en el clavo. Seguía sintiéndose incómoda con él a su lado al estar desnuda, pero por otra parte, estaba feliz de poder hablar de todo eso.
XOXOXOXOXOXOXO
Horas después de ese baño, Zelda dormía plácidamente en la cabaña. Algo le despertó a bien entrada la madrugada, horrorizándose ante lo que vio.
Era Wolf Link, que gruñía sin ningún motivo a una de sus patas y parecía que le costaba controlarla. Al momento, comenzó desquitarse con ella, dañándose a sí mismo. Una vez lo hizo, notó que se sentía más tranquilo y esa extremidad volvió a quedarse en el suelo, mientras la lamía concienzudamente.
-¿Qué te ha pasado? ¿Por qué has hecho eso? –le preguntó preocupada acercándose a él, pero la alejó al gruñirle indicándoles que no se le acercara.
-"Es Dark Link…"-gruñía furioso-"Por las noches o cuando duermo su fuerza es mayor, por lo que trato de mantenerme despierto lo más que puedo. Me siento cansado de tanto pelear contra él… ¡Si el Líder no se da prisa será nuestra perdición! ¡Yo no podré retenerle por mucho más tiempo!"
Ella estaba muy preocupada con todo ese asunto, sobre todo por Link. No se imaginó que las cosas se pudieran poner tan feas.
Continuará…
XOXOXOXOXOXOXO
Nota de Alfax: ¡Aquí os dejo un nuevo capítulo! ¿Qué os ha parecido? He querido centrarme en la psicología de quien, a mi opinión, sería Wolf Link si tuviera voluntad propia. Desde que jugué un juego llamado Xenogears…bueno, no quiero hacer spoiler, sólo digo que la personalidad de su protagonista me hizo apasionarme aún más por la psicología.
¡Y también me ahorré bastante tiempo al escribir incluyendo numerosos flasback de otras partes de la historia! Aunque con el tiempo que llevo ausente, no sé si se acordarán muchos.
En fin, comenten lo que quieran y no le den a "Like" porque esto no es "CaraLibro" o "TuTubo". ¡Je, je! ¡Hasta otra!
