41. Luces y sombras

-¡¿Demonio?! ¡¿Qué?!-se quejó el nombrado, dejando de prestar atención a su dedo-¡Oh, vamos! ¡Ya estoy harto de la "bromita" del demonio! ¿Se puede saber qué tiene el mundo en contra mía?

-¿A qué te refieres?-preguntó Link, desconfiando de sus palabras.

-Primero la matriarca, luego hechiceros y videntes, aquella comunidad de hadas, ese grupo de monstruos…-enumeró con los dedos-¡Y ahora vosotros también me acusáis de ser un demonio! Vale que no sea la mejor persona del mundo, pero tanto como ser un demonio…-exhaló profundamente-¡Sólo soy un hombre! Un hombre extraordinario, por supuesto, pero un hombre al fin y al cabo.

-Amo Link, no se deje embaucar por sus mentiras.-intervino Fi-Es un demonio ancestral, lleva milenios utilizando las mismas tretas a las que recurre un demonio como él, con el objetivo de que sus oponentes bajen la guardia y sean más vulnerables.

En ese momento, Ghirahim se echó a reír a carcajadas, cosa que desconcertó a todos.

-¿De qué te ríes?-preguntó molesto Link.

-¡Decidme lo que se toma vuestra amiga, porque debe ser más fuerte que lo que yo vendo!-continuó riéndose-¡¿Milenios?! ¡¿Está mal de la cabeza?! Es una grosería que deba deciros mi edad, pero os puedo asegurar que estoy por debajo de la treintena de edad.

-¿Cómo sabemos que lo que dices es cierto?-preguntó de nuevo Link-Podrías estar simplemente engañándonos.

-¡¿Qué cómo…?!-se golpeó el rostro con la mano, incrédulo-¿Pero cómo se puede ser tan…?-murmuró cansado, y después retornó a la conversación-Elemental, mis queridos lunáticos… ¡¿Cómo alguien va a vivir miles de años?! ¡¿Hemos perdido la cordura o qué nos pasa?! ¡Tengo mi documento de identidad que demuestra que provengo de Nortinka, colonia de este reino, Hyrule! ¡Y hasta tengo algunas pictografías de cuando era niño! ¡Mas ahora mismo no llevo encima esas pruebas! ¡Pero las tengo en la caravana donde viajo y podría mostráoslas si quisiera!-se defendió con argumentos sólidos-¡¿Se puede saber a qué viene este acoso?! ¡Os denunciaré a la guardia local si no me dejáis en paz de una vez!

Link y Zelda se apartaron un momento, para hablar entre ellos y con Fi. Algo no iba bien y todos lo sabían, pero la Espada Maestra lo había rechazado y sólo podía ser por una razón. Si todo lo que les estaba contando ese sujeto era verdad… ¿Qué estaba pasando entonces?

-Amo Link, analizando las opciones, sólo quedan dos posibles: o que esté intentando engañarnos deliberadamente; o que tras haber sido vencido por el héroe primigenio, reencarnase en un mortal como también sucedió con la diosa Hylia, y por lo tanto, no recuerde nada de su vida pasada.

-¿Y cómo podríamos saber cuál de esas dos posibilidades es la verdadera?-preguntó por lo bajo el joven guerrero.

-Yujú…-susurró aquel sujeto, muy cerca del oído de Link, paralizándolo-Odio que hablen de mí a mis espaldas, y más enfrente mía. Además, tampoco me gusta que me ignoren…

Y en ese momento, agitó su lengua cual serpiente, rozando la oreja de Link. Aquello hizo que el joven pegara un salto horrorizado, volviendo a dirigir la Espada Maestra contra él.

-¡Ja, ja, ja! ¿A que es una sensación "indescriptible"?-comentó divertido, disimulando su temor porque le apuntaran con el arma-¡Pues lo mismo provocáis en mí! ¡Panda de seres inferiores! ¡No merecéis que pierda mi valioso tiempo con vosotros! ¡Dejadme ir de una vez!

-Amo Link, esa misma acción causó repulsión a mi antiguo amo. Lo cual indica que no ha perdido los viejos hábitos.-le informó impasible el espíritu-¿Qué considera más adecuado hacer en estas circunstancias?

-¡No te me vuelvas a acercar! ¡¿Entendido?!-le amenazó furioso, sin dejar de apuntarle con el filo de la espada-¡Ag! ¡Eres repulsivo! ¡Y extravagante a más no poder!

-¡¿Y encima ahora te atreves a insultarme?!-pronunció muy molesto-¡Mira, muchacho! ¡O me dejas en paz o aquí vamos a empezar a tener problemas! ¡Muy serios, además!

Para sorpresa de Link, Zelda le detuvo y le ordenó bajar el arma. Link obedeció a regañadientes, sin comprender por qué lo hacía.

-Lamento mucho haberle ofendido e importunado, señor, no era esa nuestra intención.-hizo una pequeña reverencia como respeto y obligó a Link a hacer lo mismo, algo que hizo con mucho esfuerzo-Nuestra verdadera razón de estar aquí, es porque le buscábamos para hablar con usted sobre un asunto de nuestro interés.

-Vaya, por lo menos parece que con tu amiga encapuchada se puede conversar civilizadamente.-le devolvió la reverencia-Bueno, considerare esto sólo como un malentendido producto de la mente confusa de esa…"señorita" azulada que flota a vuestro lado. En fin… ¿Se puede saber por qué me buscabais? ¿Acaso os han hablado de mí y venís a comprarme algo?

-¿Comprar? ¿Acaso sois mercader?-preguntó curiosa Zelda.

-¡Y el mejor en su especialidad, ni más ni menos! ¡Frente a vosotros tenéis al mejor herbólogo y botánico de este y otros reinos!-alardeó en exceso-¡Estoy recomendado por los mejores expertos en la materia! ¡Tengo todo lo que podáis imaginar! ¡Y si no, también tengo las mejores alternativas!

-¿Comercias con plantas? ¿A eso te dedicas? Con razón parece tan…-habló esta vez Link, murmurando-Seguro que tiene plantas de todo tipo, incluidas algunas que se pueden utilizar para fines "diversos". Quizás por eso insultó a Fi antes con lo de: "¡Decidme lo que se toma vuestra amiga, porque debe ser más fuerte que lo que yo vendo!"

-Pues sí, si con "fines diversos" te refieres a plantas que se pueden usar como droga, también las tengo.-detalló él, parecía molesto-Y no, no suelo consumir mi propia mercancía. Aunque sí que lo hacen, y con frecuencia, muchachos con pinta de naturalistas a los que les va mucho el "verde".

Link por poco no le da un puñetazo, si no fuera porque Zelda se lo impidió. Mientras, Ghirahim se reía en sus narices, satisfecho de haberse salido con la suya.

-¿Finalmente estáis interesados en lo que os pueda ofrecer? ¿O me vais a tener aquí perdiendo el tiempo?-se quejó tras terminar de reírse-Soy un hombre ocupado y también me gusta disfrutar de tiempo para mí. Llevo el día entero con entregas en diferentes comercios, clínicas y en casas de particulares. Si queréis que os atienda, vais que tener que acompañarme hasta mi negocio ambulante, que también es mi residencia habitual.

Link y Zelda dudaron un momento de su proposición, pero parecía que esa sería la única manera de convencerle de que hablara con ellos, así que aceptaron. Fi volvió a introducirse de nuevo dentro de la Espada Maestra, impactando durante unos segundos a Ghirahim, antes de que prosiguieran su marcha junto a aquel extraño.

XOXOXOXOXOXOXO

Tras un rato, llegaron a un descampado próximo a una de las salidas de la ciudad, donde el hombre tenía aparcada su vivienda y negocio móvil. Consistía en una gran caravana, que era tirada por un caballo.

Pero nada más acercarse a dicho animal, amarrado cerca del carro, éste se alzó sobre sus patas traseras, furioso. Link y Zelda se apartaron de él, intimidados. Desde lejos, creían haberlo reconocido, pero ahora estaban más seguros de su identidad. Era un gran caballo negro y de ojos rojos. Le recordaban perfectamente, sólo podía ser de…

-¡¿Se puede saber qué haces?!-le regañó Ghirahim, tratando de calmarlo-¡Quieto!

Sorprendentemente, nada más oír esa orden, se calmó. Pero no dejó de observar a ambos hylianos, con aquellos ojos llenos de furia contenida.

-¿Crees que es posible que sea…?-dudó Zelda, preguntándole a Link.

-"En efecto, se trata del caballo de Ganondorf."-habló Fi desde la espada-"Mis análisis lo confirman. Mas concuerdo con vosotros en que es un suceso extraordinario el que haya sobrevivido tras vuestra pelea contra su anterior propietario."

-¡Así que fuisteis vosotros quienes le causasteis aquellas heridas!-expresó sorprendido y enojado Ghirahim-Me lo encontré herido, tirado en medio de la Pradera de Hyrule. Si no hubiera sido por mis cuidados, hubiera muerto presa de los animales o monstruos que pululan por ahí. ¡No me extraña que reaccionara de esa manera! ¡Si es que al parecer también tenéis un historial de maltrato animal a vuestras espaldas! Además de un grave brote de psicopatía ocasional, claramente.

-Su anterior dueño no era precisamente una persona a la cual queramos recordar, precisamente…-comentó Link, notablemente molesto.

-Ya veo, ese "Ganondorf" parecía ser todo un elemento.-murmuró de forma extraña, como si supiera algo-Si al final va a ser verdad que Zant sólo fue un títere…

-¿Qué has dicho?-preguntó Zelda, impactada con sus palabras-¿Has dicho "Zant"? ¿Qué sabes de él?

-Ejem…-parecía querer disimular, mientras se dirigía a su transporte-¿Quién no ha oído hablar de él por lo de la Invasión del Crepúsculo? Se oyen rumores por ahí, eso es lo único que sé.

Mientras él se entretenía buscando entre su mercancía, Fi les comentó algo que les hizo sospechar.

-"Su actitud demuestra que oculta algo, más de lo que en un principio pueda demostrar. Pero además, detecto una extraña energía proveniente de ese vehículo, al igual que de él y del caballo. No puedo proporcionar más datos en este momento, pero puedo asegurar en un 84,67% que se trata de una energía con la cual haya entablado contacto antes. Y no pertenece a la época anterior a mi segundo despertar, sino a algo relativamente reciente, de cuando el amo Link estaba embarcado en su lucha para salvar este reino."

Ellos se preguntaban qué podría ser, y mientras esperaban una respuesta final por parte de Fi, cada vez se sentían más inseguros con lo que podría ocurrirles estando cerca de ese individuo.

-Perdone, señor Ghirahim…-intentó hablarle Zelda, mientras él seguía ocupado con sus cosas-Llevamos rato diciéndole que sólo nos interesa hablar con usted. No necesitamos ningún producto suyo que pueda vendernos, entiéndalo.

-¡Ya lo sé!-le contestó sacando algunas cosas-Pero como me habéis estado incordiando desde que os conozco, no os daré esa información que queréis gratis. O me compráis algo, o no soltaré prenda.

-¡Vale, está bien!-se rindió Link-¿Qué tienes que pueda interesarnos?

Al momento, le tiró una botella que contenía un líquido rosáceo. A primera vista, parecería vino, pero no estaba muy seguro de su contenido.

-Es algo que me piden mucho…-se aguantó la risa-Es un vigorizante sexual… ¡Y por tu cara deduzco que pueda hacerte falta!

El rostro de Link enrojeció como nunca, completamente avergonzado, y más porque Zelda estaba al lado y parecía disimular su risa como podía. Indignado, estuvo a punto de tirar la botella, pero Ghirahim se lo impidió con un ágil movimiento.

-¡Si la rompes, la pagas!-le reprochó molesto, abrazado a la botella-Me da a mí que lo que tú necesitas es una infusión de tila o algo. ¡No sabes aguantar una broma!-tosió y luego murmuró-Que en parte, parezco estar en lo cierto…pobre mujer, la compadezco.

-Para acabar rápido con esto, podría darnos precisamente algo que temple nuestros ánimos.-le propuso Zelda, ajena a lo que él murmuraba-Últimamente ambos hemos estado un poco estresados, así que nos vendría bien un remedio así.

-Y no me extraña, este chico es de lo más irascible…-volvió a cuchichear-¡De acuerdo! ¡Aquí mismo tengo lo que buscáis!-le entregó un pequeño bote a Zelda-Haced una infusión con estas hierbas, y con sólo una taza antes de dormir o cuando os sintáis inquietos, obrará maravillas.

Zelda le pagó el precio que acordó con él al momento y guardó su compra. Instantes después, Fi volvió a salir de la Espada Maestra, con un mensaje importante que darles a los dos jóvenes. Pero antes de que pudiera pronunciar palabra, notó que Ghirahim extendía su brazo en dirección a ella, sosteniendo una botella.

-Y esto es cortesía mía, no te cobraré por ello.-la miró fijamente, intimidado por su figura.

-Mis análisis revelan que es una combinación de plantas medicinales y otros principios activos de diversa índole. ¿Por qué me obsequias con esto?-preguntó observando el recipiente, sin inmutarse.

-No te ofendas, pero creo que tienes un serio problema.-dijo sin más-Es un remedio que vendo a doctores que tratan con pacientes con leves problemas mentales. Te lo recomiendo, quizás te ayude a poner en orden tu agitada mente y dejar de acusar a la gente con argumentos estrambóticos. Y también a dejar de hablar de esa manera tan mecánica, por las Diosas.

-Es la primera vez que oigo a un demonio hacer alusión a las diosas creadoras de esa manera, es un suceso fuera de lo común.-observó con detenimiento a Ghirahim-Creo que puedo confirmar con el 100% de exactitud que no mientes, sólo has renacido y perdido la memoria en el acto. Mi decisión se basa en que un demonio al servicio de Demise y que se cobró tantas vidas en su nombre, nunca pronunciaría de esa forma a las Diosas de Oro.

-En serio, eres preocupante…-la miró incómodo-¿Sólo una simple oración basta para que saques toda una tesis de ella? Debes estar confundiéndome con otra persona, porque eso de "cobrar vidas" es un tanto…-un escalofrío recorrió su cuerpo-¡Ug! ¡Odio la sangre y los cadáveres! ¡Y en mi vida he manejado un arma! Mi única defensa son algunos conjuros que he aprendido a manejar con el tiempo, además de mi intelecto superior que me hace verme liberado de toda esa barbarie e inferioridad que es el combate cuerpo a cuerpo. ¡Soy todo un estratega! ¡No requiero de fuerza física para salir victorioso de algún encuentro violento!

-Confirmado. Tu memoria preexistente a tu actual encarnación ha desaparecido. Has dejado de ser una amenaza para el mundo, lo cual le facilitará su labor a mi actual amo.

-¡Por favor, en pequeñas dosis cada mañana!-volvió a insistir en entregarle la medicina-¡Estás delirando de nuevo, "querida"!

-Soy un ser etéreo, no necesito ingerir nada para mi perpetuar mi existencia.-contestó simplemente a sus acusaciones, no parecía entender a lo que él se refería.

-Por el amor de las Diosas…-se echó la mano al rostro-¿Vosotros cómo podéis aguantarla?

-Fi, ¿por qué has salido? ¿Querías contarnos algo?-preguntó Link, intentando ignorar lo que estaba pasando.

-En efecto, discúlpeme por desviar mi atención hacia una banal conversación.-se inclinó como disculpa-Debo de informarle de algo muy importante, amo Link. Los resultados definitivos de mi análisis revelan que, además de haber entrado en contacto con Nagahim, este sujeto también ha entrado en contacto con la energía del Crepúsculo posteriormente de que el Espejo del Crepúsculo fuera destruido. Puedo asegurar ambas cosas en una media de un 97´03%.

Ambos jóvenes quedaron anonadados por la noticia y dirigieron su vista a Ghirahim, quien parecía tenso. No sabían de qué podría conocer a Nagahim, aunque desde el principio supieron que él era una pista para hallar su paradero. Pero lo más impactante, fue descubrir que había entrado en contacto con el Crepúsculo, aun después de haberse roto la conexión entre ambas dimensiones. Acaso… ¿Existía alguna otra forma de viajar entre ellas?

-Je, je…-se notaba nervioso-¡Vuestra amiga está delirando de nuevo! Qué lástima me da, no conozco ningún médico que trate la locura en espíritus y seres similares.

-Sabemos que no está en su naturaleza mentir, e intuimos por tu actitud que tú sí que estás tratando de defenderte ante sus afirmaciones.-le acusó Zelda-Habla, todo esto es verdaderamente inquietante y misterioso.

-¡¿De qué voy a hablar?! ¡Y ni que tuviera la obligación!-se defendió él-No sois nadie para obligarme a hacerlo, y más preguntándome cuestiones que no tienen pies ni cabeza.

Antes de que pudieran seguir presionándole, vieron unos leves destellos provenir del interior del carromato. Eran de un tono violáceo y los parpadeos de luz eran muy débiles.

-Qué inoportuno…-murmuró Ghirahim entre dientes-Bonito momento para ponerse a viajar entre…-en ese momento, se extrañó-¿Violeta? ¡Pero eso es imposible! ¡Si ese sería mi…!

Corrió adentro del vehículo, rebuscando como un loco algo que ellos desconocían por completo lo que podría ser. Tan sólo observaban desde el exterior lo que hacía, viéndole cada vez más frustrado por no encontrar lo que tanto buscaba.

-¡Maldita sea! ¡No puede ser! ¡Sólo encuentro la de repuesto! ¿Dónde está la otra?-a partir de ahí, se volvió más melodramático-¡La desgracia ha caído sobre mí, el gran señor Ghirahim, al haber sido víctima de un robo! ¡Mas lamentablemente no deseo ajustar cuentas con quien puedo imaginar que es el autor de esta maldad! ¡Qué día, Diosas! ¡Qué día más desdichado!

Tras un rato más de búsqueda, finalmente se dio por vencido. Salió del vehículo, notablemente estresado, y se sentó en el asiento del conductor, tratando de serenarse.

-El estrés no me sienta nada bien…-suspiró-Se refleja en mi piel e imagen en general, y no puedo permitirlo.-exhaló y se acomodó en el asiento-Bueno, ahora es problema de otros. Al fin y al cabo, no es culpa mía que me lo robase alguien como él.

-¿A qué te refieres?-preguntó interesado Link-¿Qué es eso que te han robado y que parece tan importante?

Ghirahim lo miró de reojo, molesto de que siguieran atosigándole. Pero entonces suspiró, y se acomodó más aún, como si ya no le diera importancia.

-Ese "amiguito" vuestro, Nagahim…-comentó-Probablemente no os tengáis que preocuparos de él en un tiempo. Ahora será problema de otros.

-¡¿Qué acabas de decir?!-exclamaron al unísono los dos hylianos.

-Lo que habéis oído, ahora dejadme en paz.-finiquitó-No estoy de humor para tolerar más tonterías vuestras.

-¡De eso ni hablar! ¡Tú sabes perfectamente dónde está Nagahim!-Link le apunto nuevamente con la espada, bajo la atenta mirada de Fi-¡Dínoslo ahora o de verdad mis palabras no quedarán sólo en una amenaza!

-Je, je…-se mostró desafiante-¿Y qué podríais hacer si os dijera dónde está? Los seres de luz no pueden sobrevivir en el Crepúsculo…

Link bajó la espada, no tenía palabras, al igual que Zelda. Esa confesión validaba lo que hacía unos minutos Fi les había confirmado, dejándoles con más dudas que respuestas.

-¿Os pensabais que sólo se podía acceder al Crepúsculo, y viceversa, a través del Espejo del Crepúsculo?-dijo con soberbia-Claro, como al parecer vosotros fuisteis testigos de la destrucción del espejo, por lo que dijo vuestra amiga etérea, pensabais ingenuamente que la conexión entre estas dos dimensiones se había roto para siempre. Pero os compadezco, el común de los mortales también lo cree así. Esta información que os estoy revelando es un privilegio dado sólo a los miembros del clan al que pertenezco.

No entendían nada, todo aquello les parecía una locura. Fi tampoco les daba respuestas, desconocía un mecanismo alternativo para retornar al Crepúsculo. En aquel momento, sólo ese extraño individuo de nombre Ghirahim podía darles una respuesta, pero no parecía muy colaborativo.

-No sé por qué os interesa seguirle la pista a un sujeto como él, pero no pretendáis que os ayude. Tanto porque no me interesa los asuntos que tengáis con él, como porque no voy a poner a mi hermoso y valioso cuerpo en peligro. Si lo conocéis bien, sabréis que es alguien del que hay que cuidarse y mantener las distancias.

-¡Pero precisamente ahora más que nunca necesitamos ir tras él!-insistió Link-¡A saber qué clase de maldades será capaz de hacer allí, sabiendo lo que hace en este mundo!

-¡Oh, qué penita me dais!-siguió en sus trece-¡Aunque siento un poco de lástima por la reina Midna! ¡Tendrá que poner a sus soldados a combatir contra él si arma un escándalo! Aunque no es su estilo, sinceramente no sé por qué querrá ir al Crepúsculo después de tantos años.

-¿"Reina Midna"?-pronunciaron, de nuevo al mismo tiempo, la joven pareja.

-¡Cierto, qué cabeza la mía! Es obvio que no estuvisteis allí durante su coronación.-se disculpó con ironía-Sí…fue un gran día de ventas. Lástima que el resto del clan también estuviese allí vendiendo…también fue una desagradable reunión familiar.

-Vaya…-suspiró feliz Zelda-Así que ya es reina…me alegro por ella.

-¿Pero para ser reina debe haber contraído matrimonio con alguien, no?-pregunto Link-¡Qué sorpresa sería si fuera así!

-Bueno, Ralis es el rey de los Zoras y no está casado.-difirió Zelda-¿Puedo suponer que ella haya podido hacer lo mismo?

-Concuerdo contigo, mujer.-intervino Ghirahim-Los reyes del Crepúsculo no necesitan casarse para ser coronados como tales. Es más, ni siquiera están obligados a dejar descendencia que les suceda. Pero sin duda es lo más recomendable, pues gracias a ello se evitan disputas como las que sucedieron entre ella y Zant, y que acabaron en lo que aquí conocieron como la "Invasión del Crepúsculo".

-¿En serio? ¿Midna no era hija del anterior gobernante del Crepúsculo?-Link estaba sorprendido-Qué raro, ella nunca me contó nada al respecto.

-Bueno…a mí no me sorprende tanto.-Link la miró al momento-No me mires así, mi espíritu cohabitó con el suyo una larga temporada y entre ambas intercambiamos involuntariamente recuerdos de nuestras vidas.

-Sinceramente, no sé de qué habláis, pero tampoco es que me interese.-volvió a hablar, mirándolos con una mezcla de aburrimiento e impaciencia-Pero sigo esperando a que os marchéis, porque no penséis que realmente tenéis una oportunidad de que os ayude.

-¿Y qué podríamos hacer para convencerte?-preguntó Zelda-¿Quieres dinero? Podría darte la suma que deseases, dentro de lo razonable.

-¡Ja, ja, ja! ¡Yo no me vendo, "querida"!-se burló de su propuesta, abrazándose a sí mismo-Esta perfección no se puede comprar con dinero. Mi maravilloso y hermoso cuerpo es mi tesoro más valioso…está por encima de cualquier riqueza que puedas ofrecerme. Y no pondré mi integridad física en peligro sólo por ayudar a unos desconocidos. ¡Ni aunque la mismísima princesa Zelda me lo pidiese en persona, os ayudaría!

-Creo que eso puede solucionarse…-murmuró convencida ella.

Se quitó la capucha que ella y mostró así su identidad. Por un momento, Ghirahim estuvo analizándola, hasta que se dio cuenta de algo obvio, poniéndose pálido.

-¿Estás tomándome el pelo, verdad?-preguntó nervioso y sin poder creérselo-¿Intentas hacerme creer que tú eres la verdadera princesa Zelda? Porque…-tragó saliva-¡Eso es imposible!

-Tal vez por mi aspecto actual resulte contradictorio, pero podrías simplemente acompañarnos al castillo para corroborar por ti mismo que soy quién afirmo ser.-le desafió con la mirada, lo decía en serio.

-No hace falta…-rechazó incómodo-Sé que eres tú. Eres exactamente como la mujer que me describió Malton hace algún tiempo…

-¡¿Malton?!-exclamaron al unísono, mirándose luego confundidos.

Ambos conocían a ese hombre grandullón y con alta estima, que adoraba su cresta rojiza. Pero desconocían qué relación podía tener con ese individuo y Link se preguntaba cómo Malton sabía de la verdadera identidad de Zelda, cuando ésta le contó que lo había conocido disfrazada de hombre cuando fue a rescatarlo de las luchas clandestinas.

-Sí, lamentablemente debo considerarle mi "hermanastro", aunque no compartamos en absoluto sangre y nos hayamos criado como si fuéramos primos. Pero él sigue empeñado en llamarme su "hermano pequeño"… ¡Cuánto lo detesto!-en ese momento, se percató de que ellos lo recordaban-¿Pero cómo es que lo conocisteis? ¡Bah, qué más da! ¡Así me ahorraré en entrar en detalles!

-Así que tú eras ese "hermano" al que se refería a veces…-comentó recordando el tiempo que estuvo con él, dirigiéndose luego a Zelda-¿Pero cómo es posible qué te reconociera? Me dijiste que nadie te había reconocido cuando fuiste a buscarme.

-Bueno…-ella se veía en un apuro-Te lo explicaré en otro momento. Creo que no es algo de lo que podamos estar preocupándonos en este momento. Aunque…-miró a Ghirahim-¿Eso quiere decir que él también forma parte del clan al que perteneces y que por tanto tiene la habilidad de viajar también entre este mundo y el Crepúsculo?

-Exacto, aunque era una deducción obvia.-reconoció con altanería-Somos totalmente opuestos, tanto en los negocios como en nuestras personalidades. Él es cazador y yo comercio con plantas. Y con el "gusto" que poseo por los cadáveres…-un escalofrío le recorrió el cuerpo-¡Cómo odio cuando se pone a alardear frente a mí de sus capturas! ¡Qué falta de refinamiento y elegancia!

En ese momento, Ghirahim se puso a observar detenidamente a Link, causando gran incomodidad a éste último. Estuvo así un momento, hasta que por fin, volvió a hablar.

-Entonces, si ella es la princesa Zelda, definitivamente tú debes de ser ese "Link" del cual me habló…-sonrió de una forma perturbadora-¿O debería decir que te conoció por otro nombre? ¿Nightwolf, quizás?

Link tragó saliva, en ningún momento se pensó que realmente Malton pudiera haberle podido reconocer. Sólo le vio una explicación: que Zelda se lo hubiera contado.

-Ya te explicaré eso más tarde, en serio.-volvía a verse en un aprieto, sin saber cómo explicarle que se lo había contado todo tras emborracharse-Pero sí, pienso que es una sorpresa que nos hayamos topado con más gente que sabe de tu pasajera licantropía.

-Sin duda, sois un grupo de lo más extraño…-vaciló Ghirahim-Una princesa, un hombre-lobo y un espíritu que parece habitar en una espada, como si de un genio de la lámpara se tratara. ¡Ja, ja, ja! ¿Tú también concedes deseos? ¡Porque desearía que os fuerais de una maldita vez!

-No poseo esa clase de habilidades, y de tenerlas, estarían a disposición únicamente de mi legítimo dueño.-le corrigió, sin comprender que no hablaba en serio.

-¿No entiendes el sarcasmo, verdad?-suspiró cansado-En fin, dejémoslo. Ya veo que es imposible que alguien de mi intelecto superior pueda entablar conversación con "algo" que es como una biblioteca andante, pero carece de la capacidad para salirse de los datos puramente dichos.

-Esto…-Zelda sabía que era imposible que Fi pudiera empezar a discutir con él, pero quiso intervenir para evitar que se alargase-¿Vas a ayudarnos finalmente? ¿O no?

-¿Te crees que por ser la Princesa de Hyrule vas a coaccionarme?-se plantó ante ella-Llévame al calabozo si quieres, pero no tendrías motivos que explicaran mi detención. ¡Te tomarían por loca si les dijeras que fue porque no quise llevarte al Crepúsculo! Además, ya os he dicho que los seres de luz no podéis sobrevivir allí. Sería un suicidio hacerlo.

-En eso tienes razón…-admitió Zelda-¿Pero entonces cómo es posible que tu clan si pueda hacerlo?

-Es un secreto… ¡Que sólo el líder del clan conoce!-se rió sonoramente-¡Lo lamento! ¡Aunque quisiera, no podría hacer nada por vosotros!

Antes sus francas palabras, se dieron cuenta de que no podrían pedirle ayuda. Tanto porque él se la negaba, como porque parecía que tampoco pudiera hacer gran cosa. Mas incluso en ese momento, Fi logró encontrar una solución.

-Amo Link, dado que tanto a usted como a Zelda os arrebataron vuestros respectivos fragmentos de la Trifuerza y os sería imposible entonces contrarrestar la energía del Crepúsculo, sólo habría una opción fiable que pudiera sernos útil, y que ya funcionó en el pasado: la Espada Maestra.

-¡Es cierto! ¡Si porto la Espada Maestra no podrá sucederme nada!-exclamó contento Link.

-Sí, pero tendrías que ir tú solo.-añadió Zelda, algo decepcionada-La espada sólo podría protegerte a ti, por lo que yo debería quedarme.

-Y aun así, amo Link, ello entraña sus riesgos. Sin la protección de la Trifuerza, si por algún motivo la espada se separe de su cuerpo, podrían surgir graves complicaciones. Pero tenga por seguro que yo trataré de evitar que le suceda cualquier contratiempo, amo Link.

-Maldita sea…-murmuró Ghirahim, enojado, dirigiendo su furia contra Fi-¡¿Es que no puedes cerrar la boca?! ¡¿Siempre has de tener una respuesta para todo?!

-Mi deber es ayudar a mi amo en todo lo que pueda.-habló sin verse intimidada-Esa es la razón de mi existencia.

-Pues menuda "existencia"…-resopló molesto-Vivir dentro o ser la misma espada que, por designios del destino, debe obedecer fielmente a un dueño en particular... ¡Vaya desgracia te ha tocado vivir!

-Considero que caes en una contradicción al pronunciar esas palabras.-habló dejando, sorprendentemente, ese comentario en el aire, dado que ella siempre era franca y veraz en todo lo que decía.

-¿Qué quieres decir?-preguntó con interés Ghirahim.

Esa cuestión llamó también la atención de Link y Zelda, que no sabían qué querría hacerle entender Fi, dado que sólo sabían que Ghirahim, en su encarnación pasada, había sido el secuaz del Rey de los Demonios, Demise.

-No importa, sólo es un detalle superfluo.-sorprendió de nuevo al mostrar que quería evitar el tema-El asunto verdaderamente apremiante es que aceptes ayudar a mi amo.

-Estáis empezando a agotar mi paciencia…-pronunció mosqueado, perdiendo los estribos instantes después-¡Fuera de mi vista, incordios! ¡Largaos si no queréis tener problemas conmigo! ¡No pienso mover uno solo de mis finos y elegantes dedos por vosotros! ¡Dejadme tranquilo de una vez!

Ambas partes estaban empezando a perder la paciencia, pero ninguno cedería en su empeño por convencer al otro. ¿Pero qué podrían hacer Link y Zelda para lograr su meta? Al parecer, no tuvieron que hacer mucho, pues en la mente de Ghirahim estaba sucediendo algo fuera de lo normal, incluso para él.

-"Hazlo…llévalo contigo"-oyó una voz extraña.

-¿Qué narices…?-murmuró preocupado, observando a su alrededor-¿Habéis dicho algo?

Ellos no le estaban atendiendo, estaban pensando en sus posibilidades y debatiendo la manera de convencerle. Los dejó a lo suyo, molesto porque le ignorasen, pero estaba más ocupado en descubrir el origen de aquella voz.

-"¡No me hagas repetirlo! ¡Lleva a Link al Crepúsculo!"-le ordenó enfadado aquella voz, que analizándola parecía provenir del interior de su mente.

-"Es extraño…no eres la misma voz que suele atormentarme a veces."-conversó con él en su cabeza-"¿Quién eres? ¿Y por qué debería el gran señor Ghirahim obedecerte?"

-"¡Déjate de tantos humos! ¡Eres detestable!"-se quejó la voz-"No debe interesarte quien soy, mas sí deberías temerme… ¿No querrás que "él" salga a mediar en nuestra conversación, verdad?"

-"¿Cómo podrías…?"-en el exterior, se le notaba tenso-"¡Ni se te ocurra! ¡Sal de mi privilegiada mente ahora mismo!"

-"No, no…las cosas no funcionan así."-se vaciló terriblemente de él-"Si no quieres que despierte a tu amigo, más te vale hacer lo que te digo. Técnicamente, el poseer la misma y oscura naturaleza, me haría muy fácil llamarle y con ello causarte serios problemas. Sé lo que sientes, porque ese chico que está en frente tuya también se niega a aceptar a ese otro ser que habita en él, que soy yo."

-"¿Quieres decir…?"-miró de reojo a Link-"¿Que ese muchacho también padece lo mismo que yo?"

-"Exacto, y tanto "él" como yo fuimos despertados por el contacto con la magia negra de ese hechicero llamado Nagahim. ¡Y el muy ingenuo pensó que desaparecería con el poder sagrado de una divinidad endeble o por el poder de esa espada, que para sorpresa mía está habitada por una criada al servicio de ese paleto!"-se rió abiertamente-"¡Alégrate! Al menos tenéis algo en común. Créeme, si haces lo que te pido, no te ocurrirá nada."

-"¿Y puedo saber por qué estás tan interesado en ir? ¿Tú también quieres ir tras Nagahim?"-preguntó todavía negándose a la idea de obedecerlo.

-"Ese hombre me da igual, pero no lo descarto. Principalmente, quiero descubrir si entrar en contacto con la energía del Crepúsculo me ayudaría en mi plan original, el cual no voy a revelarte. Y lo segundo…quiero asegurarme de que una persona allí esté a salvo. Si ese Nagahim roza mi límite, actuaré si ese chico no le ha dado una buena paliza antes."

-"Entonces… ¿Sólo tengo que llevarlo allí y me dejarás en paz?"-poco a poco iba tragándose su orgullo, no tenía de otra.

-"¡Por supuesto! ¡No me interesas para nada más! ¡Y ni se te ocurra hablar de mí, porque entonces sí que me enojaré!"-se burló él-"Ahora díselo, que estás dispuesto a llevarle a ese lugar. Voy a dejarte aquí, me has cansado con esta pesada y larga charla de maricas."

Pasó unos minutos atento únicamente a lo que ocurría en su cabeza, confirmando que aquella entidad se había ido. Resopló, no le gustaba para nada lo que estaba a punto de hacer.

-¡Ey! ¿Estás escuchándonos?-escuchó a Link llamarle, molesto-¡Llevas un rato ausente! ¿Se puede saber en qué estabas?

-Tu mente inferior no podría comprender en qué estaba concentrado mi genial intelecto…-recuperó rápidamente su arrogancia-Por cierto… ¿Habéis pensado ya una cifra?

-¿Cómo?-preguntaron ambos, ampliamente sorprendidos.

-Sí, bueno…-disimulaba su descontento-¿Sólo tengo que hacer de cochero, no? Porque lo que sí que no estoy dispuesto a hacer es ayudarte si te metes en algún lío. Eso sí, el viaje no te saldrá barato.

-Pero pensábamos que…-la princesa Zelda estaba confundida, no entendía aquel cambio drástico de parecer.

-¡Ya lo sé! Pero me apiadaré de vosotros, que parecéis tan desesperados.-sonrió burlonamente, extendiendo la mano-Mas quiero ver antes esas rupias.

Sin comprender nada, al menos podían estar contentos de haber llegado a un acuerdo, le pidieron que los acompañara hasta la Plaza Central, donde esperaría a que Zelda, escoltada por Link, volviera con una buena suma que pareció satisfacer al extravagante mercader.

Para cuando él tenía aquel dinero en sus manos, estaba atardeciendo. Link y Zelda habían pasado por muchas cosas ese día, entre conocer a Fi y a ese extravagante hombre.

-¡Je, je! ¡Al final va a ser un buen trato y todo!-sonrió contando por encima las rupias-Sube, chico. No quiero perder más tiempo con esto. Y precisamente ahora es el momento óptimo… ¿Qué mejor momento para viajar al Crepúsculo que en él mismo?

Tenso por tener que seguir de ahora en adelante con la única compañía de ese sujeto, además de Fi, Link se despidió de Zelda y ésta le deseó buena suerte.

-¿Cómo vais a pasar al Crepúsculo?-preguntó una última duda ella-¿Lo haréis aquí, en el centro de la ciudadela?

-¡Qué va! ¡Habría que estar loco para hacerlo!-no era, precisamente, la persona más indicada para hablar de eso-Saldremos a la pradera, donde buscaré un sitio en el cual no puedan molestarnos y orquestaré el ri

tual.

Sin decir más, partieron. Link se preparó para todo lo que pudiera esperarle, aunque en esos momentos estaba más preocupado por su acompañante que por Nagahim o el hecho de volver al Crepúsculo.

XOXOXOXOXOXOXO

-Recuerda que estoy aquí, por lo que si todo esto es al final una broma o una estafa, te las verás conmigo.-le avisó Link, nada feliz de viajar a su lado-Debes llevarme al Palacio del Crepúsculo, a ningún sitio más.

-¡Mantén esa boca cerrada, chico! Quien, literalmente, tiene las riendas aquí soy yo.-sonrió orgulloso-Y si sigues poniéndote "gallito", te dejaré tirado en el Crepúsculo como a un perro. Así que más te valdría empezar a respetarme. Y a mostrarme un poco de admiración, que nunca está de más.

-"Mantengo la sugerencia que acaba de hacer Ghirahim, amo Link."-habló Fi desde el interior de la espada, a su espalda-"No sería conveniente caer mal al único que podría llevarle de vuelta al Mundo de la Luz."

Resopló, lo que más le repateó fue que Fi tenía razón. Se tragó su orgullo y decidió no dirigirse más a Ghirahim hasta que fuese necesario.

Llegados a un punto apartado en la Pradera de Hyrule, Ghirahim decidió dejar de avanzar y fue al interior del carromato, regresando segundos más tarde con una caracola extraña entre sus manos.

-¿Para qué sirve esa cosa?-preguntó con interés el joven-Parece sólo una caracola corriente, quizás más grande de lo que estoy acostumbrado a ver.

-Esto, mi inculto pasajero, es la caracola de un Maimai.-le respondió altanero-Son unas criaturas con la capacidad para viajar entre dimensiones, y éste es motivo de su asombrosa habilidad. Girando en un orden preciso las diferentes secciones que la componen, a la izquierda o a la derecha, y un número determinado de veces; se puede acceder a un mundo paralelo distinto con una combinación determinada. Pero no creas que es fácil descubrir por accidente una nueva combinación. Yo, el increíble Ghirahim, llevo años intentándolo y todavía no he dado con una nueva, además de las que ya conozco y que se han ido transmitiendo por mi clan desde hace generaciones.

-"Amo Link, no encuentro en mis archivos de memoria referencias a tales criaturas, mas es grato poder añadir nuevas informaciones a mi bestidario."-señaló Fi, notándose quizás cierta felicidad al aprender algo nuevo.

Ghirahim ignoró aquel comentario, estaba concentrado en realizar correctamente la combinación, haciendo lo posible por evitar que Link o Fi pudieran verle hacerlo. Cuando pareció acabar, se colocó recto en el asiento y levantó un dedo.

-Sólo queda apretar hacia dentro la punta de la caracola y…-para darle mayor dramatismo, lo hizo lentamente, desesperando un poco a Link.

Al hacerlo, todo su mundo se distorsionó. Era mareante, como si estuviese drogado, aunque en aquel momento no era capaz de barajar la opción de que Ghirahim le hubiese hecho eso. Se sentía tremendamente mal, con ganas de vomitar, incluso. Apenas pudo divisar algo de su alrededor, pero vio a Ghirahim sentado al lado suyo, como si a él no le pasase nada. Y creyó ver también que al caballo tampoco le ocurría nada.

-¡Novato! A todos les pasa eso la primera vez, traspasar dimensiones cansa y marea un poco.-se sacudió el pelo-¡Menos a mí, cómo no! ¡El gran señor Ghirahim nunca pierde la compostura por algo así! ¡Sólo los débiles lo hacen!

No pudo prestarle atención tras eso, porque aquella sensación era tan desagradable que pensaba que iba a desvanecerse. No había experimentado eso nunca, ni cuando se transformó en lobo la primera vez al contacto con el Crepúsculo.

Y minutos más tarde, que para Link fueron una eternidad, paró aquella distorsión espacial. Mareado, hizo amagos de querer vomitar, pero Ghirahim le propinó tal patada que lo tiró del carro.

-¡Ni se te ocurra hacer eso en el lugar donde yo vivo y trabajo! ¡Aléjate y vete a hacer lo que tengas que hacer!-le recriminó él, quejándose luego por lo bajo-¡Maldito blandengue! Y supuestamente es un espadachín…

De la fuerza con la cual le "regaló" aquella patada, se le fueron automáticamente las ganas de vomitar. Dolorido y cansado, se percató que el suelo en el que descansaba era distinto al que estaba acostumbrado. Toda la atmósfera era distinta.

Se levantó y quedó asombrado con lo que vio…no había duda, estaba en el Reino Crepuscular. Podía recordar perfectamente el aura y el cielo del Crepúsculo, pero no el lugar donde estaba. Se percató entonces de que no estaba en el Palacio del Crepúsculo, el único lugar de ese mundo que había visitado. Miró a su alrededor y no vio nada, tan sólo se encontraban en un pedazo de terreno yermo, flotando en la inmensidad del Crepúsculo y habiendo un abismo a sus pies.

-Quizás si miras al otro lado de esta caravana…-le indicó aburrido Ghirahim, que no parecía contento con su falta de agudeza visual.

Le hizo caso y, a lo lejos, pudo ver la inmensidad de una gran ciudad, quizás más grande incluso que la Ciudadela de Hyrule, construida en una enorme isla flotante. Y por encima de ella, flotando, un edificio al cual sí pareció reconocer, el Palacio del Crepúsculo.

-¿Ya te has deleitado con las vistas?-le llamó Ghirahim, impaciente-Estamos en un mirador poco frecuentado por los que habitan la ciudad, por lo que es excelente para aparecer por arte de magia venidos de otro mundo. ¿No te parece?-le incitó con la mano-¡Sube! ¡No estás aquí para hacer turismo! ¡Y quiero llegar al palacio cuanto antes!

Link, molesto por la interrupción, tuvo que subirse de nuevo al vehículo. Pero nada más se sentó, Ghirahim le tiró a la cara una capa, enfadándolo aún más.

-¿Para qué es esto?-le preguntó molesto.

-Chico, llamarías la atención.-dijo como algo obvio-¿No se suponía que habías venido antes al Crepúsculo? Los Twili son, la mayoría, bastantes diferentes a los Hylians. Si no deseas ser tratado como una atracción de feria, más te valdría esconderte bajo ese manto.

-¿Y tú? Tampoco te pareces demasiado a un Twili, que digamos…-se aguantó las ganas de decirle algo más.

-¡Por favor! ¡Lo mío es diferente!-se excusó soberbio-¡No se puede esconder esta perfección! ¡Sería un pecado hacerlo! ¿Cómo voy a quitarles al populacho el placer de admirar una obra de arte viviente como soy yo? ¡No digas sandeces!

Link respiró profundamente, no debía haberle preguntado. Percatándose mejor, se dio cuenta que el caballo, que volvía en esos momentos a tirar nuevamente del carro, no había cambiado nada. Se preguntaba si aquel clan también haría pasar a los animales que los acompañaban un ritual para volverse inmunes al Crepúsculo.

No avanzaron mucho, tan sólo hasta el centro de la plataforma donde estaban, desapareciendo por un portal semejante a otros por los que Link había viajado durante sus aventuras con Midna.

Y el saber que se encontraba cada vez más próxima a ella, hizo que estuviese inquieto. Había pasado bastante tiempo desde la última vez, y le emocionaba poder verla de nuevo. Aunque después de haberse hecho a la idea de que nunca más volvería a verla, le costaba imaginarse ese reencuentro.

XOXOXOXOXOXOXO

Mientras se escondía de miradas ajenas, oculto dentro del vehículo, pudo ver desde su posición la ciudad por la que Ghirahim le estaba guiando, circulando por una amplia y concurrida calle.

Su arquitectura era, como es obvio, similar a la que había apreciado en el Palacio del Crepúsculo. Formas geométricas sin demasiadas complicaciones, dando un aspecto rígido y para él, futurista. Colores oscuros y tristes, con excepción de grabados y luces en los edificios, que les aportaba algo de color en medio de esa sombría imagen que proyectaban junto con el aura del Crepúsculo. Le sorprendía, aunque los hubiera visto antes, que numerosos elementos se alzaban del suelo sin ser sostenidos por postes o similares, únicamente flotaban.

Veía a la gente, los Twili, que aunque con unas similares características, cada individuo era notablemente diferente al otro. Unos eran más altos y esbeltos, así como otros eran más bajos y rechonchos. Algunos eran más semejantes a los hylians o los humanos, otros todo lo contrario, pero sin abandonar la forma antropomórfica o asimilarse a los Seres de las Sombras contra los que había combatido y que Zant transformó a partir de algunos de sus semejantes.

Observaba las mercancías con las que comerciaban y los objetos que portaban, que aunque algunos les era reconocibles, varios de ellos desconocía para qué podrían servir o su apariencia había sido alterada drásticamente. Creyó reconocer lo que era una cesta de manzanas, pero de una extraña forma y de color negro por fuera, siendo su pulpa azulada.

También los animales estaban seriamente cambiados. Vio lo que serían aves, ganado o animales de compañía diversos, pero prefirió no clasificarlos.

Otra cosa que les llamó la atención fue su idioma, que lo había oído antes y era propio de los Twili, pero que era incapaz de entender. Para su sorpresa, aunque ya se lo estaba viendo venir desde hacía rato, un transeúnte paró a Ghirahim, le había llamado la atención su aspecto. Pero nuevamente se asombró cuando vio a éste hablar con soltura con ese Twili, incluso le pareció que éste último se alegraba de verle.

Pronto, varios más se acercaron al vehículo, creyó Link que para que les vendiera su mercancía. Suponía que en el Reino Crepuscular, sus productos serían escasos o inexistentes.

-¡Ey! ¿No se supone que deberíamos dirigirnos al Palacio del Crepúsculo?-le llamó por lo bajo, intentando que no le vieran-¿Qué haces vendiendo en estos momentos?

-¡Soy muy solicitado! ¿Qué quieras que haga?-alardeó mientras iba y venía desde dentro de la caravana hasta donde se encontraban sus clientes-¡Es lo que tiene comerciar entre mundos! Y con la larga trayectoria que tiene mi clan haciéndolo, todos en esta ciudad nos conocen. Afortunadamente, tanto en el Mundo de la Luz como en el Crepúsculo, se comercia con el mismo tipo de moneda… ¿No te parece extraño?-sonrió altanero, parecía que le encantaba hacerse ver más inteligente que él-No es sólo porque los Twili sean descendientes de individuos que una vez habitaron en la luz, sino porque nosotros, mi clan, hemos hecho que gracias a nuestro comercio entre mundos, este mundo no abandonase la rupia como moneda y también contribuimos a su avanzado desarrollo como raza.

Era una interesante historia, sin duda, pero comenzaba a aburrirse de que Ghirahim estuviera atendiendo a tantos clientes. Había salido al atardecer de su mundo, pero no sabía qué hora sería ya en ese, suponiendo que el tiempo ahí transcurriera de la misma forma que en el suyo. De todas formas, allí el cielo siempre estaba igual, iluminado con aquella luz crepuscular, por lo que le sería imposible guiarse con eso. Estaba cansado y sus párpados le pesaban, no pudiendo evitar ir cerrándolos poco a poco, hasta que se quedó profundamente dormido.

XOXOXOXOXOXOXO

-Ey…"guapo", despierta…-oyó una voz susurrándole en sueños y sintiendo una agradable sensación en su oreja, como si la estuvieran besando.

-Uhm…-él se negaba, quería seguir durmiendo-No, Zelda. Déjame un rato más…sabes que me gusta dormir hasta tarde.

-¡¿En serio?! ¡Qué picarón!-de pronto, notó que algo iba mal-¡Esto es material del bueno para el cotilleo de todo el reino de Hyrule! ¿La princesa Zelda retozando con un cualquiera? ¡Qué escándalo!

En ese mismo instante, despertó de golpe y se apartó de un salto. Ahora entendía lo que había pasado y deseaba cortarse la oreja con la Espada Maestra. Para despertarle, a Ghirahim no se le había ocurrido mejor idea que lamerle la oreja con su viperina lengua.

-¡Buenos días, "feo durmiente"!-se burló de él con gusto-Aunque podrían ser "buenas tardes" o "buenas noches". Sinceramente, no he mirado un reloj, ni el que yo tengo ni ninguno de los que hay por aquí. No sé cuánto habré dormido, un monumento como yo necesita dormir lo suficiente para conservar esta prodigiosa belleza, pero tú lo has hecho el doble. ¡Conozco animales que hibernan menos que tú, chico!

-¡¿Y has dormido junto a mí?!-la sola idea le causaba escalofríos, aún se seguía limpiando el lóbulo afectado.

-¡¿Qué dices?! ¡Ni en sueños! Aunque ya te gustaría, por lo que preguntas…-volvió a reírse de él descaradamente-Yo dormí en un hostal lo suficientemente digno como para que fueran merecedores de acogerme entre sus huéspedes. Aunque como ves, ahí tengo una cama, pero no quería compartir mi espacio vital nocturno contigo. Tú has dormido aquí dentro, tirado en el suelo, desde que te quedaste frito mientras yo me ganaba con honores mi sustento. Y por si no te has dado cuenta, estamos junto al lugar donde he dormido yo.

Miró afuera, y vio que efectivamente ya no estaban en la concurrida calle en la que estaba antes de haberse quedado dormido.

-Por cierto, el precio de mi hospedaje es algo que no iba incluido en el trato. Ya me pagaréis ese extra cuando regreses con tu "querida princesa".-exigió con arrogancia-No esperaba que este "viajecito" nos llevase más de un día, pero como te quedaste dormido, preferí irme a descansar yo también a tener que llevarte al Palacio del Crepúsculo.

-¡¿Y por qué no me despertarse?!-le reprochó Link, enfadado-¡Mientras nosotros dormíamos, Nagahim debe haber tenido tiempo de llevar a cabo los planes que tenga aquí! ¡Y encima nos llevaba ventaja, porque llegó antes que nosotros al Crepúsculo!

-La culpa es tuya, no haberte quedado dormido.-lo miró de forma perturbadora-Pero es que te veías tan a gusto durmiendo… ¡Que me dio pena despertarte! ¡Ja, ja, ja! Y ese bendito silencio que había mientras lo hacías…quizás debería mantenerte sedado el resto del trayecto. Así no estarías molestándome a cada rato.

Link tragó saliva, de ese individuo podía esperarse de todo. Dudó en si utilizar la Espada Maestra, que había permanecido en su espalda todo el tiempo, para defenderse. Afortunadamente, todo aquello sólo fue otra de sus bromas y pudo continuar el camino al Palacio de Crepúsculo, mientras seguía restregándose la oreja con la tela de la capa, conservando aquella desagradable sensación en ella.

XOXOXOXOXOXOXO

Finalmente, llegaron a uno de los extremos de la ciudad, donde varios Twili que parecían soldados, aunque apenas armados, custodiaban el lugar. Arriba, lejos del suelo que pisaban, se encontraba el Palacio del Crepúsculo.

Había una enorme plataforma flotante que iba y venía desde donde estaban hasta el palacio, llevando a un grupo reducido de gente cada vez, que quizás irían a contemplar el palacio desde la pequeña plaza que le precedía y visitar los pequeños altares a sus laterales, según recordaba Link, o que irían a solucionar asuntos que requiriesen de la reina Midna o de probablemente empleados suyos encargados para ello.

Ghirahim llevó su transporte hasta la plataforma, ordenándole primero a Link que se escondiera bien antes de hacerlo, para evitar que les detuvieran por no identificarse. Él le habló en su misma lengua al guardia que le atendió y no pareció haber problemas en que pasara, aunque Link creyó que le insistió en el tiempo máximo que podía estar, quizás por su condición de mercader o a saber qué.

Una vez estuvieron en la plataforma, ésta los elevó muy alto, hasta el punto de que si hubiera niebla, como cuando Link llegó por primera vez, no se podría ver la ciudad. Bajaron junto a otras personas, como si fueran turistas cualquieras. Y cuando Ghirahim le dio la señal, pudo salir de ese, en su opinión, claustrofóbico y extravagante vehículo, sin dejar de ocultarse bajo la capa que le había prestado Ghirahim.

Link, embobado con la nostalgia que le producía aquel lugar y viendo los cambios sucedidos en el palacio tras la caída de Zant, como la desaparición de aquellas cascadas de "niebla oscura", que tantos problemas le habían dado para entrar al edificio principal; no se dio cuenta que Ghirahim pronto se dirigió de nuevo a la plataforma, con la intención de que se valiera por sí mismo de ahí en adelante.

-¡¿Pero qué haces?!-le gritó tratando de alcanzarle-¡¿Vas a dejarme aquí tirado?!

-Mi trabajo era llevarte hasta aquí, nada más. No voy a acompañarte para que entrevistes con la reina Midna.-paró un momento a su caballo, para hablarle-No te preocupes, el trato incluía también traerte de vuelta al Mundo de la Luz, además de que me debes ese extra por tener que hospedarme en un lugar ajeno a mi propia casa ambulante, dado que tú la acaparaste y yo no comparto nada, y menos con alguien al que hace sólo un día que lo conozco.

-¡¿Y cómo voy a hablar con los guardias para que me dejen pasar?!-se quejó indignado-¡Yo no sé la lengua Twili!

-¡Oh, lástima! ¡Problema tuyo!-se desentendió fácilmente, retomando la marcha-¡Te esperaré en la ciudad! ¡Y espero no tener que cobrarte otro extra, esta vez por tardar demasiado!

Riéndose de él y hasta canturreando, desapareció subiéndose de nuevo sobre la plataforma. Abandonado, Link no sabía qué hacer en esos momentos. Sabía que tendría que tener el permiso de los guardias para pasar, más sabiendo que estando oculto bajo un manto, no mostraba precisamente una imagen de confianza.

-Fi…-suplicó-¡Dime que has podido también actualizar tus registros lingüísticos con el idioma de los Twili, al igual que hiciste con el mío!

-"Lo lamento, amo Link. Empecé a hacerlo nada más entramos al Crepúsculo, pero necesitaría algunos días más para completar el aprendizaje de este nuevo idioma."-se disculpó ella desde el interior de la Espada Maestra, decepcionando a Link.

Apurado por no saber qué hacer en esos momentos, sólo se le ocurrió acercarse a los guardias y rezar para que entendieran su idioma, al igual que lo habían hecho Midna y Zant. Se ayudaba de gestos para ello, pero pronto se dio cuenta de que sólo estaba perdiendo el tiempo.

XOXOXOXOXOXOXO

La reina Midna paseaba por los pasillos de su palacio, buscando algo qué hacer. En cierto, punto, vio a lo lejos a un extraño sujeto encapuchado que no consiguió reconocer. No podía ser un sirviente ni soldado suyo, por su vestimenta, y tampoco recordaba a ningún mago o sacerdote que vistiera de esa manera.

Sospechando, lo siguió a una distancia prudencial durante un corto rato, hasta que se hartó, y le ordenó que se detuviera, en su idioma natal.

-"¡Ey, tú! ¡Alto! ¡Identifícate!"-le ordenó autoritaria-"No te había visto antes y no tenía hoy programadas audiencias con nadie. ¿O es que eres un aprendiz de mago o sacerdote? Si es así, deberías estar con tus maestros en los templos que rodean al palacio."

-"¡Oh, qué grato placer encontrarme con la mismísima Reina del Crepúsculo!"-le saludó con una reverencia, pero sin dejar que viera su rostro-"Tenéis razón en lo de que no debería estar aquí, creo que me he perdido. Pero…"-soltó una ronca carcajada que no gustó nada a Midna-"Yo no soy un aprendiz. Aun así, creo que vos podríais guiarme por el palacio hasta el lugar que estoy buscando."

-"¿Te crees que el Palacio del Crepúsculo es un lugar para hacer turismo?"-habló molesta-"Eso sólo se permite algunos días al año, en fechas señaladas. Y siempre acompañados de un guía y de numerosos guardias."-añadió para aclarar-"No sé si esto habrá sido una confusión, pero te ordeno que te vayas. Lo pasaré por alto esta vez, porque me da la sensación que mis guardias andan también un poco despistados con quien dejan entrar y salir en este palacio."

-"No lo están, mi señora."-rió por lo bajo-"Ellos simplemente no se percataron de mi presencia…"

-"¿Acabas de confesar que te has colado aquí?"-aquello ya la había puesto nerviosa, extendiendo el brazo con la palma de la mano abierta-"No sé quién te crees que eres para entrar aquí sin permiso, pero no creas que vas a seguir mostrando esa insolencia delante mía. No soy la gobernante del Crepúsculo por mera casualidad, y si intentas algo, mi magia es lo suficientemente fuerte como para hacerte pedazos. Y no estoy bromeando."

-"Por favor, tranquilícese, reina Midna."-no parecía, para nada, intimidado-"Tan sólo buscaba una sala en concreto en este impresionante palacio. Mi intención no era molestaros, en serio."

-"¡Claro! ¿Y colándote era la mejor forma de no molestarme, verdad?"-dijo con ironía, sin dejar de amenazarle-"¡Y déjate de palabrerías! Sea lo que sea que vinieses a hacer aquí, no voy a permitir que lo hagas. Has logrado colmar mi paciencia, lo cual no es bueno para ti."

-"Qué lástima, no pretendía recurrir a la fuerza para lo que iba a hacer…"-también alzó su brazo, en señal de duelo-"Pero me temo que tendré que deshacerme de vos antes de lo previsto."

-"¡¿Qué has dicho?!"-su furia era notable.

-"Lo que habéis oído, tendré que asesinaros."-rió descaradamente-"No pensaba hacerlo hasta dentro de algún tiempo, e incluso me hubiese planteado si realmente sería necesario, pero al parecer habéis querido adelantar ese acontecimiento. Bueno, mejor para mí, así haré dos trabajos en un solo viaje al Crepúsculo."

-"¡Espera! ¿Qué narices…?"-dudaba de ciertas palabras suyas-"¿Cómo que "un solo viaje al Crepúsculo"?"

-"¡Eso ahora no debería importaros, Midna!"-se preparó para el ataque-"¡Muéstreme ese poder del que tanto alardea! ¡Muéstrame el poder de la Sombra Fundida!"

XOXOXOXOXOXOXO

Link llevaba un rato tratando de mediar con los guardias, pero sin éxito. Aunque creyó escuchar que avisaron a alguien para que buscaran a otra persona que les ayudara, quizás un traductor para lo que él decía. Mientras esperaba, Fi le habló de pronto desde la Espada Maestra.

-"Amo Link, he de informarle de algo. Desde hace un rato, concretamente nada más llegar a la zona por la cual subimos utilizando aquella plataforma, detecté la presencia de Nagahim con total nitidez. Se encuentra dentro del Palacio del Crepúsculo."

-¡¿Qué?! ¡¿Y por qué no me lo dijiste antes?!-le reprochó alterado.

-"Perdóneme, amo Link. Pero de haberlo hecho, Ghirahim podría haberse sentido incomodado por esa información y haberse negado a llevarle hasta aquí. Y sin su ayuda, es probable que los soldados que custodiaban la plataforma no le hubiesen permitido el paso debido a su origen y actual apariencia, amo Link, que podría haber levantado sus sospechas."

-¡¿Y qué hacemos ahora?! ¡Esos guardias tampoco me dejarán pasar porque no me entienden!-se quejó mirando al palacio, inquieto.

-¿Con quién habla, señor?-oyó una voz hablarle en su mismo idioma-¿Y por qué lo hace en una lengua, para la mayoría de nosotros, olvidada? Sólo la siguen utilizando la alta sociedad, los sacerdotes, los hechiceros y los estudiosos. ¿Acaso usted pertenece a alguna de las clases anteriormente nombradas?

Miró a quién le hablaba y pensó al verle que podría tratarse de un sacerdote, por sus vestimentas, aunque tampoco estaba muy seguro. La cuestión era que al fin había encontrado alguien que le entendiese y no podía perder el tiempo.

-¡Por favor! ¡Déjenme entrar al palacio! ¡Tengo que reunirme con Midna!-se pidió apurado-¡Es urgente!

-¡Ey, espere un segundo!-le pidió calma con la mano-¿Cómo se atreve a llamar sólo por su nombre de pila a nuestra soberana? No sé por qué tiene tanto interés en verla, pero tendrá que reservar previamente una audiencia con ella. Y además, hoy no recibe visitas, así que vaya a registrarse ante un burócrata y vuelva otro día.

-¡¿Es que no lo entiende?!-intentó hacerle entrar en razón-¡Ella puede estar en peligro!

-¡Es suficiente!-le señaló la plataforma-¡Váyase si no quiere que los soldados le echen por la fuerza!

En ese momento, un guardia acudió apresurado con sus compañeros, hablando con ellos mostrando estar preocupado.

-¡¿Cómo?!-exclamó aquel Twili que le entendía, mirándole entonces-¿Tú sabías todo esto? ¡Por supuesto! ¡Debes de ser compinche de ese mago que ha entrado al palacio y ahora está atacando a nuestra reina!-le señaló y dio una orden en su idioma-"¡Prendedlo!"

Los guardias trataron de inmovilizarle, pero al momento de intentar hacerlo, la Espada Maestra los cegó con su brillo, a voluntad de Fi, protegiendo así a su amo. Y en el forcejeo, la capucha que ocultaba su rostro cayó, mostrándose como el hylian que era.

-No puede ser…-comentó asombrado el Twili-Esa espada, esa apariencia…-al instante, se arrodilló ante él-¡Eres el héroe que salvó nuestra dimensión junto con la reina Midna! Estáis en vuestra forma de luz, no sois ahora la bestia sagrada de la que hablan las leyendas. Lamento mucho haberme equivocado con vos…-levantó la cabeza para mirarle-¿Pero cómo habéis regresado a este mundo? La reina Midna aseguró que había roto la única conexión existente entre el Crepúsculo y el Mundo de la Luz: el Espejo del Crepúsculo que residía en éste último.

-¡Ahora no es el momento de entrar en detalles! ¡Sólo dígales que me dejen pasar!

No hizo más que intercambiar unas palabras con los guardias, y éstos le hicieron un gesto indicando que les siguiera, acompañados por el Twili bilingüe.

Corrió por los pasillos, llegando un punto en el que desenvainó la espada y Fi pudo guiarle gracias a su habilidad detectora. Acabaron llegando a una gran puerta doble, donde cerca de ella varios soldados y otros que trabajaban allí se arremolinaban a su alrededor. La puerta estaba protegida por un poderoso hechizo, pero parecía ser demasiado para los magos que allí intentaban romperlo.

Fi salió entonces de la espada, sorprendiendo y asustando a algunos. Tenía que intervenir.

-Amo Link, utilice el poder sagrado de la Espada Maestra para pasar al otro lado. Sólo ataque repetidas veces a la puerta, eso romperá el sello.

Él no dudó en arremeter contra la puerta, logrando así romper el conjuro sobre ella. Aprovechó junto con los soldados y los otros Twili para entrar en la sala, que parecía tratarse de un amplio salón. Pero nada más hacerlo, un fuerte viento oscuro les golpeó con violencia.

-¡¿Es que no pueden dejarme ni un segundo en paz?!-gritó enojado Nagahim, que parecía ocupado, y desde el fondo de la amplia sala les lanzaba aquel hechizo-¡Fuera de aquí!

Tal era la fuerza de aquel viento, que hizo retroceder a todos los Twili y cerró nuevamente la puerta, volviéndola a bloquear con un conjuro. Afortunadamente, Fi se había interpuesto frente a Link y le había protegido.

-¿Se encuentra bien, amo Link?-le preguntó sin verse afectada por aquel poderoso ataque.

-Yo estoy bien, gracias.-agradeció algo cansado-¿Y tú? ¿Te has hecho daño?

-No se preocupe por mí, amo Link.-habló volviendo a la espada-"Debe concentrarse en el enemigo que está frente a usted."

-¿Link?-oyó hablar a Midna notablemente sorprendida y encontrándose herida, al otro lado de la sala-¿Pero cómo es posible que estés…?

-¡¿Tú?!-Nagahim no estaba tan feliz de verle-¡¿Cómo has podido llegar al Crepúsculo?! ¡Si es que eres realmente una molestia!-apretó el puño-¡¿Y cómo has sabido que vendría aquí?!

-¡Eso a ti no te importa!-le contestó blandiendo la espada, sin verse intimidado-¡No volveré a quedarme paralizado por el miedo al verte! ¡Esta vez pelearé contigo!

-Vaya, vaya, vaya…-sonrió levemente-¿Con que esas tenemos? ¡Ja, ja, ja! ¡Será divertido! Por fin podré poner fin a tu linaje y dejarás también de molestarme.

Link se lanzó al ataque, esquivando en el acto un hechizo que Nagahim lanzó contra él. Cuando lo tuvo cerca, trató de asestarle dos golpes con su espada, pero sin éxito. Aquello hizo que lo perdiera de vista unos segundos, al haberle esquivado de manera muy ágil, volviendo a ver con la desgracia de tener ahora a Midna como rehén.

-¿Qué te pasa, muchacho? ¿Se te han bajado esos humos?-habló orgulloso pasando un brazo alrededor del cuello de Midna y amenazándola con el otro, preparándose para lanzar un hechizo a quemarropa-¿O quieres también dañar a tu amiga?

-¡¿Pero tú quién te crees que soy?!-se defendió Midna, para sorpresa de Nagahim, con un potente conjuro que lo lanzó varios metros lejos de ella-¡Yo no soy una dama en apuros! ¡¿Entiendes?!

Esa era la Midna que él recordaba, pero aun así la notaba débil por el combate que había mantenido con Nagahim. Link se acercó para auxiliarla, algo que ella agradeció a su manera.

-Luego me cuentas cómo tú te colaste en mi reino… ¿Vale?-le habló por lo bajo, sin perder esa picaresca propia de ella.

Mientras, Nagahim se levantaba dolorido del suelo, más furioso que nunca.

-Ojalá pudiera llegar a la cámara donde guardo la Sombra Fundida…-maldijo ella-Así acabaría rápido con este impresentable.

-¡Vosotros!-le señaló Nagahim-¡Habéis colmado mi paciencia! ¡Ahora pagaréis las consecuencias!

-¡Siempre hacen lo mismo!-se burló Midna-¡Primero te sueltan el mismo rollo y después caen como simples bichos! ¡No eres el primer ignorante que se atreve a enfrentarnos!

Por mucho de lo que ella pudiese alardear, no se encontraba en su mejor momento. Estaba seriamente dañada y apenas podía mantenerse en pie por sí misma si no era ayudada por Link. Pero no iba a admitirlo, era demasiado orgullosa para ello.

-Midna, déjamelo a mí.-le pidió Link-Tú debes descansar, no te encuentras bien.

-¡Tonterías!-difirió ella, riéndose un poco-¡No te creas tan independiente sólo porque derrotaste a Ganondorf sin mi ayuda! Aunque eso sólo a partir de la mitad del combate, y después de eso te ayudó Zelda. Así que no te creas tanto… ¡Al final siempre has recibido ayuda!

A él no le dio tiempo de sonreír ante aquel comentario, pues Nagahim envió uno de sus hechizos contra ellos. Sin saber cómo esquivarlo estando Midna en ese estado, se llevó una gran sorpresa cuando ella lo agarró y pegó un enorme salto que les puso a ambos a salvo.

-¡¿Pero cómo…?!-estaba impresionado, aquello era impensable para una persona normal.

-¿De qué te sorprendes? Cuando te convertías en lobo, lo hacíamos a cada rato.-le recordó, satisfecha por su impresión-Y desde que recuperé mi forma original, puedo hacerlo por mi propia cuenta.-lo miró cómo lo tenía sujeto y empezó a reírse-¡¿Sabes?! ¡Entre que te supero en altura y el hecho de que te haya salvado de esta manera, oficialmente acabas de convertirte en la "dama en apuros"! ¡Ja, ja, ja!

De nuevo, no tuvieron tiempo para disfrutar del momento, pues Midna tuvo que volver a ponerse a salvo junto con Link, para esquivar otro de los conjuros que les lanzaban. El mago había perdido el control y les enviaba sin parar todo su poder contra ellos. Cuando rompió uno de los ventanales del salón, Midna vio una oportunidad de escapar.

-¡Agárrese, "señorita"! ¡Que nos vamos!-anunció ella llevándose a Link por la ventana.

Fue saltando por cada saliente que encontró por la pared del palacio, y finalmente, logró ponerse a salvo en una amplia terraza, soltando entonces a Link, que estaba anonadado.

-¡Menuda forma física!-exclamó impresionado-¡Ni yo cuando era lobo podía hacerlo tan bien!

-¡Por supuesto! ¡Si era yo la que te prestaba el poder para hacerlo!-se exaltó a sí misma-Con aquel cuerpecillo no se me notaba, pero ya vez que estoy mejor que tú. Aunque sí echo de menos lo de poder flotar a mi antojo…debe ser lo único que añoro de ese cuerpo.

Apenas instantes después de decir eso, cayó al suelo de rodillas, muy debilitada.

-Je…-aguantaba el dolor como podía-Quizás me haya forzado demasiado, pero no tenía otra opción. Sólo espero que ese lunático no sea capaz de alcanzarnos pronto.-intentó mantener el ánimo-Pesas más de lo que recordaba…los tiempos de paz no te sientan nada bien. ¿Tengo razón? Aunque estoy segura de que parte de la culpa la tendrá Zelda. Al fin y al cabo, no creo que en tu aldea hayas podido ponerte las botas como sí lo harías ante un banquete real.

Link estaba demasiado preocupado por ella como para seguirle el juego, pretendiendo hacerle creer que estaba mejor de lo que realmente estaba.

Y para su desgracia, Nagahim sí fue capaz de seguirles, manipulando con su magia una de las múltiples plataformas flotantes que había por todo el palacio.

-Buen intento de hacer tiempo, reina Midna. Pero sólo has conseguido agotarte aún más.-rió por lo bajo, bajándose de la plataforma modificada-Parece que nuestro encuentro antes de que apareciera este muchacho te dejó sin demasiadas fuerzas. ¿No es así?

-Bueno…-respiraba cansada-Aún puedo mandarte al otro mundo, aunque no precisamente al que pareces pertenecer…-luchaba por levantarse, pero sólo podía permanecer sentada-¡Y yo creyendo que no volvería a tener noticias del Mundo de la Luz! Si es que los seres de la luz os creéis demasiado en comparación a nosotros… ¡Siempre buscando la manera de interferir en nuestras vidas de una forma u otra!

A Nagahim no pareció importarle su comentario, pero ello no hizo que se reprimiera a la hora de lanzar un conjuro sobre Midna, que la lanzó hasta chocar contra la barandilla de piedra de la terraza en donde estaban, quedando inconsciente.

-¡Maldito canalla!-gritó furioso Link, agarrando con firmeza su espada-¡Vas a pagar por eso!

Su furia era tal, que sus golpes se volvieron más poderosos. Al principio, Nagahim era capaz de hacerle frente y peleaban muy nivelados, pero las tornas comenzaron a cambiar a favor de Link. Nagahim no entendía cómo estaba empezando a cansarse sin siquiera provocar serios daños en su oponente. Pero un brillo rojizo en los ojos del muchacho, que sustituyó por apenas unos segundos a su azulada tonalidad natural, lo hizo preocuparse.

-No puede ser…-murmuró tratando de resistir a su adversario-¡"Él" está atacándome!

Para mayor desgracia suya, impactó contra él una ráfaga de energía oscura que lo debilitó, de la cual no supo su procedencia hasta que no dirigió su vista a donde estaba Midna.

-Sólo me hacía la dormida…-estaba a punto de desmayarse definitivamente, sonriendo orgullosa-Contemplaba el espectáculo, que por lo que veo…no te está yendo muy bien…

Esa vez, cayó realmente. No se despertaría. Y gracias a esa última ayuda proporcionada por Midna, Link aprovechó para trazar un gran corte en su cuerpo, que lo dejó malherido y en el suelo, sangrando.

Pero cuando Link se disponía a rematarle, sintió un fortísimo golpe en la cabeza, que lo noqueó al instante. El autor de aquella acción esbozaba en el ambiente una sombría silueta, que Nagahim reconoció perfectamente.

-Si no llego a venir, hubieses acabado muy mal.-habló la figura, acercándose a él-Más te valdría darme las gracias.

-Je, je…-soportaba mejor el dolor, sabiendo que aquel ser estaba con él-¿Y quién es el responsable de que me haya ocurrido esto?

-A mí no me mires, ha sido ese maldito traidor…-miró al horizonte, perdiéndose en el Crepúsculo-Has tenido suerte de que llegara a tiempo, así que no puedes quejarte.

-¡Sí que puedo! ¡Porque tú deberías poder haberle controlado!-se exigió enfadado, aquejándose y sin poder levantarse del suelo-¿O acaso has olvidado nuestro trato?

-No, por supuesto. Pero no creas que me resulta fácil hacerlo.-se defendió él, cogiéndole en brazos y demostrando su fuerza, dado que al mago le era imposible levantarse-Tiene más poder del que tú crees… ¡Bueno, a mí no me sorprende! ¡Era algo obvio! ¡Ja, ja, ja!

-Ya, puede que tengas razón…-su visión comenzaba a nublarse, mirando a Link-Pero ese muchacho…

-No hables, inepto, te debilitarás más rápido.-miró también a Link-Pero te aseguro que si no hubiera sido por él, no te habría pasado esto. Creo que puedes hacerte una idea de por qué…

-Sí…-suspiró, desvaneciéndose-¿A él también le intimidó aquello?

-Podría decirse que sí…-no estaba cómodo contándole aquello-Vámonos, volvamos al Mundo de la Luz.

-¿Y lo que había venido a buscar?-preguntó a penas con fuerzas.

-No te preocupes…-esbozó una sonrisa orgullosa-Ya me he ocupado yo de todo.

Nagahim sonrió levemente, antes de quedarse inconsciente. Aquel sujeto ensombrecido miró una última vez a Link, con notable sentimiento de odio, antes de desaparecer mágicamente del lugar.

XOXOXOXOXOXOXO

Link fue despertándose lentamente de aquel profundo sueño, rodeado de voces que murmuraban cosas en un extraño idioma. A medida que iba abriendo los párpados, se percató que eran Twili que se encontraban a su lado, al parecer discutiendo. Y con quien lo hacían era con Midna, que parecía reacia a escucharles.

En cuanto se percataron de que estaba despierto, éstos se separaron del lecho en donde Link dormía, una cama un tanto diferente a las que estaba acostumbrado, pero que conservaba sus típicas sábanas. Midna, sentada a su lado, mostraba curiosos vendajes y otros remedios por varias zonas de su cuerpo, pero ella no dejó que se mostrase su debilidad.

-¡Vaya, no pierdes las buenas costumbres! ¿Eh? ¡Como siempre, durmiendo hasta tarde!-bromeó ella, con cierta ironía-¡Debería darte vergüenza! Eres el que menos ha salido perjudicado de los dos y sin embargo aquí estoy yo, vigilando que te pongas bien… ¡Como en los viejos tiempos!

-Ya…-sonrió, pero al momento cambió esa expresión por la de preocupación-¿Y la Espada Maestra? ¿Dónde está Fi?

-"Estoy, literalmente hablando, a sus pies, amo Link."-habló Fi por debajo de las sábanas.

Ella salió de la espada y quedó flotando junto a él, sorprendiendo nuevamente a los Twili que había en la habitación.

-¡Wow! ¡Esta nueva amiga tuya impresiona!-exclamó Midna-Ya me ha contado su historia, una muy larga, por cierto. Y resulta increíble que estuviera en la Espada Maestra todo este tiempo. ¡Hubiera sido una grata compañía cuando te transformabas en lobo!

-Amo Link, yo sugerí poner la espada en esa ubicación, pues así no perdería el contacto con ella y por tanto conservaría su actual forma, además de descansar adecuadamente.-le explicó haciendo una pequeña reverencia con la cabeza, ajena a lo que había dicho Midna sobre ella.

-Sí, que por cierto…-Midna le agarró la mano izquierda, donde debería estar la marca de su Trifuerza-¿Quieres decirme cómo pudiste perder algo así?

-Fue por culpa de ese mago…-habló con contenida rabia-Primero fue a mí a quien se la arrebató y tiempo después acabó robándosela también a Zelda.

-¡Qué coincidencia!-exclamó sarcástica-A vosotros os roban los fragmentos de la Trifuerza y a mí la Sombra Fundida.

-¡¿Cómo?!

-Ya ves, mientras tú dormías plácidamente, me comunicaron que la cámara donde estaba guardada había sido saqueada.-le explicó no muy a gusto-¡Esto es intolerable! ¡¿Cómo ha podido suceder?! Si se supone que estábamos luchando contra aquel mago, alguien más tuvo que entrar a robarla. Y damos por hecho que también fue quien le ayudó a escapar.

-Lo sé…-se tocó la cabeza, dolorido-Todavía me duele horrores la cabeza, el golpe que me dio fue realmente duro.-miró a Fi, sabiendo que ella debería haber visto algo-¿Pudiste reconocerle?

-Lo lamento…-agachó la cabeza, era la primera vez que podría intuir que estaba decepcionada-Es la primera vez que entro en contacto con ese individuo, de oscura silueta, para aportar más detalles. Pero pude oír su conversación, diciendo que volverían al Mundo de la Luz.

-Oh, mierda…-Link se echó la mano al rostro-Eso quiere decir que volveremos a depender de Ghirahim, aunque era algo que ya sabía.

-¿Es ese individuo que tu amiga me pidió que buscara?-preguntó con interés Midna-Nada más me habló de él, ordené a mis soldados que fueran a buscar a un hombre con las características que ella me describió. Y sinceramente, tengo ganas de conocerle, para saber cómo es posible viajar entre nuestras dimensiones sin utilizar el Espejo del Crepúsculo.

No tuvieron que esperar mucho, pues Midna escuchó quejarse a alguien que estaba a punto de entrar en la habitación.

-"¡Menudos acompañantes! ¡No se puede ser más brutos!"-se quejó en el idioma de los guardias, percatándose entonces del estado de Link-¿Y a ti qué te ha pasado? ¡Je! ¡Pero qué digo! ¡Yo ya te lo advertí! Sabía que ibas a acabar mal y no me he equivocado. Tu estupidez es la que te ha llevado a ese estado, así que no vengas a reclamarme ahora.

-Así que tú eres el que es capaz de viajar entre mundos paralelos…-lo miró un momento y luego le comentó a Link por lo bajo-Cada día te rodeas de gente cada vez más rara…

-¡Ejem!-Ghirahim quiso disimular que no había oído eso, inclinándose ante Midna-Y yo puedo afirmar que me encuentro delante de la soberana del Crepúsculo. ¿Cierto, reina Midna?

-En efecto, y estás ante mí para explicarme algo que me tiene intrigada…-lo miró fijamente-¿Cómo tú y ese hechicero llamado Nagahim podéis viajar a vuestro antojo entre el Mundo de la Luz y el Crepúsculo?

-¡Ey! ¿No estará acusándome de algo, verdad?-se defendió algo alterado-¡Fui víctima de un robo! ¡Me robo un objeto crucial para poder hacer lo que mi clan y yo hacemos!

-Amo Link, acabo de percatarme de un detalle que no habíamos considerado.-habló Fi, interesando a los presentes-Para poder acceder a las distintas dimensiones, debe ejecutarse correctamente una combinación de movimientos específica con el instrumento que ese misteriosos clan utiliza para ello. Ghirahim concretó que sólo sus miembros lo conocían.

-¡Es verdad!-Link lo miró enojado-¡¿Cómo explicas eso?!

-Maldición, ahora cómo explico esto…-murmuró malhumorado, debatiéndose si hablar o no.

-O dices la verdad o en mis calabozos está preparada una celda "exclusiva" para alguien de tu categoría…-le amenazó Midna, jugando con la frase.

-¡Está bien! ¡Hablaré!-suspiró resignado antes de continuar-Sí…era un miembro de nuestro clan. Y señalo lo de "era", porque hace años que fue expulsado de él por romper ciertas normas inquebrantables dentro de nuestra comunidad.-pasó a quejarse entre dientes-Y al paso que voy yo, me parece que a mí también me renegarán…

-¿Y cuáles eran esas normas?-preguntó interesada Midna.

-Pues entre otras, dos en concreto…-no parecía muy contento-Ser invisible para la monarquía de ambos mundos y no interferir en acontecimientos importantes que sucedan en ellos, sean prósperos o trágicos, salvo en muy contadas y determinadas ocasiones.

-¡Pues me parece que acabas de romper, al menos, una de ellas!-se burló Midna-Y porque también vas a llevarme con el resto de tu clan, en el Mundo de la Luz.

Tanto Ghirahim como Link se alteraron ante la noticia, el primero por más motivos.

-Pero Midna, tú…-a Link le preocupaba que se viera afectada por la luz de su mundo.

-¿Qué? Yo sigo manteniendo mi inmunidad a la luz de tu mundo, gracias al poder que me regaló Zelda.-le recordó, mostrando estar decidida a hacerlo.

-¡Ah, no! ¡Ni en broma!-rehusó Ghirahim, gesticulando exageradamente-¡Si te llevo con ellos y además descubren que Nagahim está vivo, se me echarán encima! ¡Y peor aún porque yo sabía desde hace algún tiempo que no estaba muerto! Todo empezó hará unos meses, cuando me lo encontré por casualidad y comenzó a chantajearme. ¡A mí, el gran señor Ghirahim! Pero admito que no era rival para él, por lo que he tenido que sobrevivir de esa indigna forma.

-No me importan las historias que hayas tenido con él o con tu clan, lo único que me interesa es saber más de los tuyos.-le habló seriamente-Además, quiero averiguar qué puede proponerse con el poder de la Trifuerza y la Sombra Fundida. Y desde luego, no puede ser nada bueno.

Antes de poder continuar, Midna recibió de un guardia que acababa de entrar a la habitación una noticia que le impactó, al igual que al resto de los presentes en la sala que conocían el idioma Twili.

-¿Qué pasa?-preguntó Link confundido.

-Parece que están sorprendidos porque han descubierto una zona del palacio que desconocían hasta el momento…-tradujo Ghirahim, interesado por ello-¡Una sala oculta! ¡Algo así sólo podía ocurrir cuando el gran señor Ghirahim pisara este palacio!

-¡Cállate! O pensaré de verdad que eres el causante de todo esto…-le ordenó Midna, concentrada en ordenar esa información-Parece que nadie sabe para qué puede servir y los mejores magos del palacio han intentado abrir la entrada, pero sin éxito. Tendré que ir a comprobarla yo misma.

Link se apresuró a levantarse de la cama y colocarse las botas, pues afortunadamente no le habían cambiado de ropajes. Midna no estaba de acuerdo con que lo hiciera, pero él le quitó importancia a su estado aludiendo que las heridas de ella eran peores.

Arrastrando a Ghirahim con ellos, llegaron a un pasillo donde se podía apreciar que había aparecido una puerta que no estaba allí antes. No era muy llamativa, para tratarse de un ejemplo del diseño Twili, pero su repentina aparición la hacía destacar. Midna se interpuso entre los magos que trataban de desbloquearla, pero ni ella pudo hacer nada.

-"Amo Link, inténtelo con la Espada Maestra."-le habló Fi desde ella-"Es posible que pueda hacer lo mismo que con la puerta del salón donde estaba recluido a voluntad Nagahim."

Link siguió su consejo, pero no necesitó hacer uso de la fuerza esa vez. Con tan sólo acercarla a la puerta, ésta se activó y se abrió por sí sola, como era habitual en las puertas del Reino del Crepúsculo.

-¡Vaya! ¡Casi pareciera que esa espada era la llave!-comentó Ghirahim, apoyado en la pared-¿Qué habrá dentro?

Él mismo se unió a Link y Midna, que no permitió que pasase nadie más, para descubrirlo. La puerta daba a unas profundas escaleras, algo raro en el Crepúsculo, que se valía de plataformas flotantes y teletransportadores para cumplir dicha función. Afortunadamente, los grabados Twili de las paredes les permitían seguir a delante sin caer en la penumbra, gracias a la luz que emitían, algo que sí era común ver por allí.

Apenas unos minutos más tarde, llegaron de nuevo a otra puerta similar a la anterior, haciéndole entender a Link que debía hacer lo mismo que con la anterior.

-¡Cuánto secretismo! Estoy impaciente por ver lo que se escondes tras esta…-habló Ghirahim, acercándose a la puerta antes que Link.

Sorprendiéndolos a todos, la puerta se abrió como la que le precedió, pero sin que a Link le hubiera dado tiempo de aproximar la Espada Maestra a ella.

-Eh…-Ghirahim parecía estar también sin palabras, aunque no tardó en encontrarlas-¡Este es el poder del gran señor Ghirahim! Por era de esperarse, se abrió para permitir la entrada a una eminencia como yo.

Aquel comentario les quitó las ganas de cuestionarse nada en esos momentos, tenían otros intereses delante. Frente a ellos, se erigía una gran tabla de algún material rocoso, con inscripciones que no estaban grabadas ni en el idioma Twili ni en el que hablaba Link.

En ese momento, Fi salió nuevamente de la Espada Maestra, con información valiosa.

-Amo Link, estos grabados están escritos en una lengua antigua, concretamente de la época en el cual fui creada.

-¡¿En serio?!-exclamó Link sorprendido-¿Tan antiguos son? Porque según lo que me contaste, eso sería anterior al primer héroe o a que la diosa Hylia se reencarnara en una mortal.

-No entiendo del todo lo que decís, pero me parece extraño…-Midna miró con detenimiento la tabla de piedra-Nuestros antepasados fueron expulsados del Mundo de la Luz, en una época mucho más reciente de la que parecéis hablar. Aquí no había nada, ningún vestigio de que alguien hubiera habitado esta dimensión con anterioridad. ¿Cómo va a haber algo como esto en nuestro mundo? Y lo más importante, si el Palacio del Crepúsculo se construyó tras nuestra llegada… ¿Por qué estaba esta cosa guardada en un sala que no se recuerda haber construido?

-Y otra cuestión a plantearse sería…-Link observaba la tabla de piedra con detenimiento-¿Por qué ha aparecido de repente?

-Amo Link, procederé entonces a traducir el mensaje presente en la piedra.-miró a los presentes antes de continuar, percatándose de un comportamiento inusual en Ghirahim-Detecto una repentina pérdida progresiva de tus fuerzas, mas desconozco la razón de ello.

Aquello llamó la atención de Midna y Link, que dirigieron sus miradas hacia él y vieron que se encontraba mal, cuando apenas unos minutos antes estaba bien.

-Dejad de mirarme…-estaba sudando y respirando con dificultad-Comprendo vuestra fascinación por mí, pero no me encuentro presentable en estos momentos.-incluso en ese estado, no dejaba de vanagloriarse-Creo que es culpa de esa cosa por la me encuentro así, me que quedado mirándola desde que llegamos. Quizás sea por lo horrible que es…rompe toda la estética de este palacio.

Midna y Link se miraron extrañados, ellos la habían estado observando la tabla de piedra también, pero no se sentían diferentes a como entraron al lugar. Fi, en un afán de descifrar el mensaje y de conocer el motivo de esa extraña dolencia, se quedó analizando la piedra durante unos pocos minutos.

Pero para sorpresa de todos, de pronto volvió a la Espada Maestra, sin aviso previo. Y en el momento que lo hizo, Ghirahim se desmayó y cayó al suelo. Aquello preocupó a los dos que seguían en pie, pero la situación se complicó cuando el tenue brillo que emitía la Espada Maestra estando en el Crepúsculo se desvaneció, notando Link al momento un intenso dolor.

-¡Ey, Link! ¡¿Qué te pasa?!-le habló alterada Midna, que lo socorría al notar que le costaba horrores respirar y que aguantaba como podía un dolor intenso-¡No me digas que esa espada ya no te protege de la energía de este mundo!

-No sé lo que pasa…-habló escasamente, después soltando un grito de dolor-No lo entiendo…esto no pasaba cuando en Hyrule…

-¡Normal, idiota! ¡Tenías la Trifuerza y no era lo mismo que tu mundo estuviera cubierto por el aura del Crepúsculo, que estar en este mundo!-le reprochó no enfadada, pero sí muy preocupada-¡Morirás si la Espada Maestra no vuelve a activarse!

Desesperada, cogió a Link y se lo llevó consigo fuera de ahí. Con dificultades debido a sus heridas, subió las escaleras y salió de allí, donde varios de sus súbditos la esperaban. Ella les ordenó, agotada, que bajaran por ellas y recogieran también a Ghirahim. Varios de ellos lo hicieron y otros atendían a su reina y al joven héroe. Poco después, los que habían bajado a la cámara secrete trajeron a Ghirahim, inconsciente y que tampoco se encontraba nada bien.

Finalmente, tras varios minutos de luchar por su vida, Midna notó que la Espada Maestra había recuperado su brillo y Link comenzó a mejorar progresivamente.

-¿Te encuentras bien?-preguntó con notable preocupación y más calmada-¿Necesitas algo?

-No, no…-difirió él, tirado en el suelo, respirando agotado-Por las Diosas… ¿Qué ha pasado?

-Eso pregúntaselo a tu amiga que reside en esa espada…-miró el arma detenidamente, dirigiéndose a ella-¿Es que no tienes nada que decir?

Para su sorpresa y la de Link, no respondió. Les pareció extraño, pues siempre estaba dispuesta a responder a las preguntas que le formularan y más cuando se tratara de algo relacionado con su amo. Miraron entonces a Ghirahim, que seguía inconsciente, pero que parecía haber mejorado.

-¿Pero qué les habrá pasado a estos dos?-se preguntó en alto Midna-¿Por qué sólo ellos se sintieron mal al quedarse mirando aquella tabla de piedra?

-Ni idea…-soltó en un suspiro, sin todavía levantarse del suelo-Pero me temo que tendremos que esperar para saberlo.

-Sí…-miró a los afectados y después a la puerta que conducía a aquella sala-Ordenaré que se lo lleven a él a una habitación para que se reponga. Y mientras, también enviaré a alguien para que copie con exactitud los grabados que había en esa tabla de piedra. Quizás así Fi pueda descifrarlos sin que vuelva a ocurrir esto.

XOXOXOXOXOXOXO

Horas más tarde, Link, después de descansar un rato, se reunió con Midna, la cual a diferencia de él, no había parado. Caminaron por los pasillos mientras hablaban sobre las novedades ocurridas.

-¿Ya se ha despertado?-le preguntó Link a Midna, refiriéndose a Ghirahim.

-Sí, desde hace rato. No ha parado de incordiar a todo el servicio del palacio, es un completo idólatra…-apretó el puño, mostrando que su paciencia estaba al límite, pero después se relajó-¿Y ella? ¿Ha mostrado señales de vida?

-No, y me está preocupando.-admitió Link-Sé que ella no necesita dormir ni realizar cualquiera de las cosas que cualquier ser vivo necesitaría, por su condición de espíritu. Por ello, que no reaccione, aun pidiéndoselo yo, no me está gustando nada.

-¿Podrías aclararme entonces qué relación puede tener ellos dos para que hayan sido los únicos afectados por, en apariencia, esa inofensiva tabla de piedra gigante?

Él le fue explicando todo lo que había sucedido con Ghirahim, sobre sus encarnaciones y su vínculo con las fuerzas de mal, así con todo lo relacionado con Fi. Midna no comprendía del todo esa historia, pero al menos se pudo hacer una idea de la situación.

-Y también Fi comentó algo que no quiso aclarar, algo muy extraño en ella…-comentó recordando aquella escena.

XOXOXOXOXOXOXO

"Durante una pequeña disputa que tuvo Ghirahim con Fi…

[…]

-Mi deber es ayudar a mi amo en todo lo que pueda.-habló sin verse intimidada-Esa es la razón de mi existencia.

-Pues menuda "existencia"…-resopló molesto-Vivir dentro o ser la misma espada que, por designios del destino, debe obedecer fielmente a un dueño en particular... ¡Vaya desgracia te ha tocado vivir!

-Considero que caes en una contradicción al pronunciar esas palabras.-habló dejando, sorprendentemente, ese comentario en el aire, dado que ella siempre era franca y veraz en todo lo que decía.

-¿Qué quieres decir?-preguntó con interés Ghirahim.

Esa cuestión llamó también la atención de Link y Zelda, que no sabían qué querría hacerle entender Fi, dado que sólo sabían que Ghirahim, en su encarnación pasada, había sido el secuaz del rey de los demonios, Demise.

-No importa, sólo es un detalle superfluo.-sorprendió de nuevo al mostrar que quería evitar el tema-El asunto verdaderamente apremiante es que aceptes ayudar a mi amo."

XOXOXOXOXOXOXO

-Sí, es curioso…-Midna lo meditó detenidamente-¿Qué querría decir?

-No lo sé, habrá que preguntárselo a ella.-miró desconsolado a su espalda, donde se encontraba la espada-Cuando reaccione, claro.

Llegaron finalmente frente a la puerta tras la cual estaba la habitación donde esta Ghirahim. Entraron y se lo encontraron solo, sentado en la cama, no con buena cara.

-¡Oh, ha llegado, reina Midna!-le ofreció una ligera reverencia en esa posición-¿Dónde está su servicio? ¡Llevo demasiado tiempo esperando para me atiendan! Debería cuidar esos detalles, porque eso dejar en mal lugar a la hospitalidad de una gobernante como vos.

-Cierra la boca o te echaré yo misma del palacio…-le amenazó cansado por sus exigencias, haciendo que se callara-¿Sabes lo que te pasó en esa cámara?

-¡¿Yo?! ¡Si lo supiera no estaría ahora aquí, alteza!-se molestó por la pregunta-¿Vosotros lo sabéis?

-No, y tampoco fuiste el único afectado, por si no lo recuerdas…-habló Link, sin quitarle la vista a la Espada Maestra-Ella no ha reaccionado desde entonces.

-¡¿En serio?! ¡Qué buena noticia!-las miradas inquisidoras de ellos no le amedrentaron-¡¿Qué?! ¡Así estará callada durante un rato! En serio, es insufrible…

-"Considero que él único que presenta entre los presentes una verborrea injustificada eres tú, Ghirahim."-para sorpresa de todos y dejando mudo al señalado, Fi volvió a hacerse oír.

Salió de la espada, con aparente normalidad. Mientras, Link se aguantaba la risa por aquel comentario, nunca se hubiera esperado que Fi pudiera responder así. Aun así, su tonalidad de voz seguía imperturbable, sin mostrar emoción alguna.

-¡Ya estamos todos!-agradeció Midna-Ahora te toca a ti contar tu versión, Fi.

-Siento no poder ser de ayuda, pues desconozco lo que me ocurrió a mí también.-se disculpó agachando ligeramente la cabeza, mirando a Link-Jamás me había ocurrido algo semejante. Perdí repentinamente mis fuerzas y lamento que ello os haya puesto en peligro, amo Link.

Él la disculpó sin más problemas, no había sido culpa suya. Pero aún continuaba ese interrogante de por qué tanto ella como Ghirahim se habían desmayado al mirar aquella tabla de piedra. Momentos más tarde, apareció un Twili que le entregó a Midna un curioso pergamino.

-Aquí está por fin la transcripción de esos grabados.-le mostró Midna a Fi-Me han asegurado que es una copia exacta de lo que había en esa sala, así que creo podrás descifrarlos sin ningún.

Fi observó con detenimiento el documento, estando así durante un rato. Sin embargo, algo no parecía ir bien y Link intervino.

-¿Qué ocurre, Fi? ¿No te encontrarás mal de nuevo, verdad?-preguntó ciertamente preocupado.

-No…-movió levemente la cabeza-Es imposible. Soy incapaz de leer lo que está escrito.

-¡Ya imaginé que podrían haberse equivocado!-se molestó Midna, indignada con los escribas-¡Mandaré a que hagan una copia de nuevo! ¡Qué pérdida de tiempo!

-Mi incapacidad para poder leer esos grabados no es debido a una mala transcripción…-parecía decepcionada-Por alguna razón, he olvidado cómo hacerlo. No reconozco ese idioma.

Impactados, se preguntaron cómo era posible aquello. Fi, aunque no lo mostrase, era como es obvio, la más afectada por ello.

-¿Quieres decir que has perdido parte de tu memoria?-preguntó impactado Link-¿Únicamente lo que atañe a ese antiguo lenguaje?

-En efecto, amo Link. No comprendo la naturaleza de esta súbita pérdida de información en mi memoria, pero estoy en un 99´99% segura de que es debido a mi pérdida de consciencia tras observar con detenimiento aquel petroglifo.

-¡Ey! ¿Puedo…?-Ghirahim, que se había levantado de la cama, le arrebató el pergamino a Midna, observándolo con interés-Yo no entiendo esto…pero recuerdo haber visto antes algunos estos símbolos en viejos libros que posee la matriarca de nuestro clan, en la biblioteca de su casona. Creo también recordar también que ella sabe leer este idioma.

-¡Acabas de darme más motivos para regresar al Mundo de la Luz!-exclamó Midna ante ese descubrimiento-Vete preparando lo que tengas que hacer, porque mañana mismo me llevarás a ese mundo.

Ghirahim se lamentó por haber hablado más de la cuenta, no tendría más remedio que obedecerla. Mientras Link se preguntaba lo que estaba pasando y qué relación tendría ello con Nagahim.

Habían sido muchas sorpresas y descubrimientos en tan poco tiempo. A partir de ese momento, no sabía qué esperarse.

Continuará…

XOXOXOXOXOXOXO

Nota de Alfax: Lamento haber tardado un poco esta vez, pero espero que estéis satisfechos con las nuevas intrigas que os he dejado para que saquéis vuestras teorías y estéis impacientes por el próximo capítulo.

Quisiera comentar también que estas últimas semanas, además de estar ocupada por asuntos personales y escribiendo esto, me he estrenado como Beta Reader. Mi "pupila" es una nueva aquí, de apodo "Oracle of Secrets", que se inicia con el fic: ¿Por el bien de Hyrule?

Os lo recomiendo, está ambienta en los posibles hechos posteriores a Twilight Princess, y me sorprendió mucho, tratándose de alguien que comienza en esta web. En serio, prácticamente sólo ejercí de lectora, porque mi trabajo como correctora quedó eclipsado por su forma tan correcta de escribir. Habrás subido ya el prólogo y el primer capítulo, pero ya está finalizado y no creo tengáis que esperar demasiado para ver los siguientes capítulos.

¡Ah, otra cosa! Hace tiempo, una de mis lectoras me pidió mi código de amigo de la 3DS, porque ambas somos jugadoras de Pokémon X/Y.

Aquí os lo dejo, aunque no os extrañéis si veis también a alguien que no soy yo, pues comparto consola con mi hermana: 1203-9513-5415

(¡Recordad mandarme un mensaje privado si queréis que nos registremos, ya que cada usuario debe tener el código del otro para poder conectarse! Juego a Pokémon Y. Mi personaje es mujer, morena y de pelo negro corto; portando un sombrero verde con un adorno rojizo. Sólo puedo conectarme a la red con la consola una vez al mes, aunque podré estar conectada toda la Semana Santa que está al caer.)

Y una última cosa, antes de despedirme. Recientemente en este fanfic me dejaron un comentario anónimo, que agradezco por sus halagadoras palabras, diciéndome entre otras cosas que merecía más reviews de los que tengo.

Con esto no os estoy incitando a que lo hagáis, aunque es obvio que me guste, sino más bien quería comentar que me reí un poco al leer ese comentario. Ya sabéis que me gustan los comentarios elaborados, que me ayuden a progresar y que comentéis vuestras inquietudes, no simplemente aquellos que muestra sólo su agrado o desagrado, que también los aprecio. Y también sabéis que cuando he subido un capítulo en varias partes al mismo tiempo, siempre os pido que comentéis en el último. Además, que este fic tenga la categoría M, no favorece en nada, porque predeterminadamente en la página sólo aparecen fic hasta rango T…quizás lo cambie. No estoy sedienta de comentarios sobre lo que escribo, así que no se preocupe ese lector anónimo… ¡En parte me lo he buscado!

Como curiosidad, actualmente y sin que esté terminado este fic, estoy en 4º lugar en número de Reviews, sólo por detrás de fic de Zilia-K y Dialirvi llevan tiempo aquí; el puesto 12º en número de Favoritos; y el 5º en Seguidores, aunque esto es condicional pues es normal que haya seguidores en una historia no acaba. Téngase en cuenta que hablo del fandom en español, porque sabemos que no hay ningún fic hispano que compita con los angloparlantes.

¡En fin, me despido! ¡Ya os he soltado el rollo! ¡Que os vaya bien!