43. Caminos inexpugnables (Parte 2)
Aquella noche Link no durmió bien, no supo bien por qué. Quiso achacarle la culpa a la comida de Ghirahim, pero no le veía sentido. Llevaba sintiéndose algo extraño desde que regresó del Crepúsculo, por lo que no podía ser eso.
De todos modos, eso no cambió el hecho de que si le dejaban, dormiría hasta tarde. Le gustaba dormir, debía admitirlo, pero sabía que con compañeros de viaje como los suyos, no podría disfrutarlo.
-¡Ey, dormilón! ¡Levántate ya!-oyó la voz de Midna llamándole en alta voz, mientras sentía como lo movía sin demasiada delicadeza.
-¿No puedes ser un poco más suave?-le pidió aún con los ojos cerrados, bostezando-Siempre me despertabas así cuando viajábamos juntos.
-Si no lo hiciera así, seguro que volverías a dormirte.-se excusó sonriendo con picaresca, sentada a su lado.
-Ya…-se sentó él también y se estiró-En Ordon era igual. Odiaba los gritos de Braulio que cada mañana me avisaban de que debía ir a cuidar de las cabras. Y cuando no era él, eran los niños que querían jugar conmigo. O si no, algún vecino de la aldea para pedirme ayuda con algo.
-¡Pues entonces no sé de qué te quejas!-comentó burlona-¡Deberías estar más que acostumbrado!
-¿Y por qué no sois más considerados conmigo?-resopló aún somnoliento-¡Diosas! ¡La única que se ha esforzado por no levantarme de malas maneras ha sido Zelda! ¿Tanto cuesta hacerlo?
Midna sintió un pinchazo a la altura del pecho, no quería oírle comparándola con Zelda. Además, si decía que alguna vez le había despertado agradablemente, era porque habían dormido juntos, lo cual no mejoraba esa situación de por sí, incómoda para ella.
Ella se puso en pie rápidamente, tratando de mostrarse lo más natural posible. Pero su repentina acción llamó la atención de Link.
-¿Qué pasa? ¿Ocurre algo?-preguntó él desde el suelo, tan ignorante como siempre.
-Levántate.-le ordenó seria, sin mirarle-Deberíamos darnos prisa en recoger este pequeño campamento para no retrasar más nuestro viaje.
Link notó que su ánimo había cambiado en apenas unos segundos, preguntándose entonces qué podría haber dicho que la molestara.
Aunque no tuvo mucho tiempo para planteárselo, pues no pudo evitar gritar, asustando también a Midna, cuando ambos vieron una imagen que no se esperaron.
-¡¿Qué pasa?!-se alteró también Ghirahim, quien no podía ver, pues su rostro estaba cubierta por algo blanco y sus ojos estaban cubiertos por dos rodajas de pepino-¡¿Por qué tanto escándalo?!
-¡Ah, eras tú!-suspiró Link, ligeramente aliviado-¡¿Qué es esa cosa que llevas en la cara?!
-Es una mascarilla de pepino, ignorante.-le explicó molesto, aún sin poder verlo-Ayuda a cuidar mi cutis facial durante la noche. ¡Hay que proteger esta hermosura de rostro!
-¿Y por qué no te la has quitado antes de salir de tu caravana?
-Porque se me había olvidado que ahora viajo con un imbécil al que parece que le da un infarto cuando ve un producto de belleza…-se excusó molesto-¡Era lo que me faltaba!
En ese momento, el rechazo de Link se incrementó cuando, con su larga lengua, Ghirahim cogió una de las rodajas de pepino que cubrían sus ojos y lo introdujo en su boca, saboreando aquello. No esperaba que pudiera hacer algo así con su, ya de por sí, excéntrica lengua.
-Uhm…-masticó con gusto, dándole vueltas a algo-Pues está mejor de lo que pensaba, creía que se había pasado de fecha. Haré entonces una ensalada para la comida con lo que sobró.
-¿Una ensalada? ¿Para el desayuno?-se quejó Link, no era a lo que estaba acostumbrado.
-¡No, idiota! ¡Para la cena! ¡Una ensalada es un plato perfecto para ese momento! ¡Es ligero y nutritivo!-le explicó quitándose la otra rodaja con la mano y comiéndosela-Por las mañanas suelo tomar una taza de café, chocolate, té o leche sola; acompañado de algo más, como puede ser una pieza de fruta.
-¡¿Chocolate?!-exclamó maravillada Midna, acercándosele-¡¿Tienes esa ambrosía de las Diosas en tu caravana?!
-Eh…-la miró incómodo-Sí, el cacao, elemento principal del chocolate, proviene también de una planta. Así que no es de extrañar que también comercie con ese fruto.
-¡No digas más! ¡Desde este momento eres mi proveedor oficial!-ordenó tajante-¡A partir de ahora harás muchos viajes entre mi reino y este mundo para traerme esa delicia!
-¿Un nuevo contrato? ¡Se ve interesante!-sonrió satisfecho-¿Quiere que le dé a probar mi mercancía en estos momentos? ¿Qué variedad quiere que le prepare para el desayuno? ¿Negro o con leche? ¿O quizás le interese blanco?
-¿En serio existen también variedades de algo así?-los ojos de Midna brillaban de felicidad-¡Lo quiero todo! ¡Desde que probé el chocolate en este mundo, se ha vuelto mi pasión! ¡Y sufrí pensando en que jamás volvería a probar una exquisitez como esa!
-¡Je! ¡Veo que era cierto lo que decían sobre su afición al dulce!-se mostró feliz al oírla-Espere, voy ahora mismo preparar su chocolate y mi café matutino.
-¿Y yo qué?-se quejó Link al oír que no lo había nombrado.
-¡No te confundas!-lo miró arrogante-Ella es una reina, no esperes un trato de favor de mi parte. Tú comerás de mi parte sólo una vez al día, y da gracias porque lo haga. ¡Así que búscate la vida si quieres desayunar decentemente!
Link lo maldijo por lo bajo, no había nada que pudiera llevarse a la boca por los alrededores. Y no tendría tiempo de ponerse a explorar los alrededores para buscar comida, por lo que se quedaría sin probar bocado hasta el anochecer, pues habían quedado que durante el día no pararían si no fuera por una urgencia.
XOXOXOXOXOXOXO
-Le invito a combinar el chocolate negro con fruta, de seguro le agradará aún más.-le ofreció Ghirahim unos pedazos de fruta cortada sobre un plato, mientras él bebía su café.
-¡Una manzana "Viuda Negra"! ¡Son mis favoritas!-exclamó feliz la reina, saboreándola junto con el chocolate negro-¡Uhm! ¡Esto es la gloria! ¡El Mundo de la Luz y el Crepúsculo en un misma comida!
-¡Me lo suponía! Estoy al tanto de sus gustos, reina Midna, pues en el Crepúsculo ese tipo de curiosidades corren como la pólvora.-se exaltó orgulloso- ¡Pero por supuesto, mi maestría en la cocina es algo que ni sus mejores cocineros podrían superar con tanta variedad de ingredientes de la que dispongo!
Mientras ellos disfrutaban del desayuno, Link permanecía apartado, molesto por no poder comer con ellos.
-¡Mírate, pareces un perro al que su dueño no deja acercarse a la mesa!-se rió Ghirahim desde su posición, sosteniendo su taza de café con prepotencia.
-Yo a éste lo estrangulo…-murmuró reprimiendo su furia, apretando los puños.
-¿Qué dices? ¡No te oigo!-se burlaba, pero realmente no le había escuchado-En vez de murmurar a saber qué cosas… ¿Por qué no te sirves un vaso de la leche que me sobró al preparar el café y el chocolate? ¡Y hasta soy generoso y te dejo coger también algo de fruta!
-¡¿En serio?!-exclamó sorprendido, pero sospechó al instante-¿Por qué has cambiado de opinión tan de repente?
-Porque me lo he pensado mejor…-le dio vueltas al asunto-Y es preferible darte de comer, a que sufras un desvanecimiento por no hacerlo. Lo último que quiero es tener que volverte a cargar en mi caravana, mi hogar y comercio sagrados e impenetrables.
No muy contento con la explicación, al menos agradeció para sí que pudiera desayunar en condiciones. Y se llevó una agradable sorpresa cuando probó la leche, pues reconocería su sabor en cualquier parte.
-¡Es leche de las cabras de Ordon!-reconoció feliz por probarla de nuevo.
-Sí… ¿Y?-él no entendía su entusiasmo-¿Por qué te pones así?
-Porque yo soy de Ordon y hasta este último año, yo era uno de los encargados de cuidar y ordeñar el ganado de esa localidad.
-¡¿Qué?!-esculpió el café que se estaba bebiendo, mirando la taza horrorizado-¡¿He estado todos estos años consumiendo la leche de animales que tú cuidabas?!-se limpió la boca con gran desesperación-¡No vuelvo a comprar leche o queso de ese lugar! ¡Y me replanteo si dejaré de comerciar con sus calabazas!
-¿Y a éste qué le ha picado ahora?-resopló harto de sus tonterías, limitándose a seguir bebiendo aquella leche que tantos recuerdos le traía.
XOXOXOXOXOXOXO
En cuanto acabaron de desayunar y lo tuvieron todo listo, pusieron rumbo a la frontera norte de Hyrule. Pasaron por un paso fronterizo que les llevaría a Holodrum, el vecino al norte de Hyrule.
Tenía una gran cordillera que se extendía de este a oeste por el reino, siendo ésta la zona que limitaba con Hyrule. Ghirahim decía que en el centro del país se extendían praderas y bosques, habiendo además un desierto e incluso costa en la otra punta del reino, pudiendo aprovechar las conexiones marítimas con otros reinos.
En Holodrum, las estaciones se sucedían con intensidad. Empezaría el invierno, y en esa región montañosa se sufría con intensidad.
Irían a través de un sendero que les conduciría directamente a Nortinka, mas era de esperarse que, aunque fuera la principal vía de acceso desde Hyrule, en ese época estuviera poco transitada. La mayoría de los viajeros habrían llegado a ese poblado días o semanas antes de que comenzara los primeros signos del invierno.
Así estuvieron avanzando sin descanso por ese camino casi abandonado, y tras haber estado todo el día recorriendo los caminos de ese nuevo reino, decidieron parar algunas horas antes de que atardeciera. Ghirahim aseguraba que tampoco podrían avanzar demasiado y que no encontrarían un lugar de descanso como ese en varios kilómetros.
Y como tenían tiempo antes de que fuera la hora de cenar, Ghirahim se dedicó a lo suyo y desapareció de escena durante un rato. Mientras, Link y Midna conversaban animadamente.
Él le estaba relatando todo lo sucedido durante su ausencia, que no era poco. La reconstrucción del Castillo de Hyrule, su trabajo como protector de Zelda, los incidentes con Nagahim y su banda, su etapa en la que retornó a ser un lobo y su viaje y los hechos ocurridos en la isla Koholint.
Era un historia muy larga, a pesar de que Link la resumió lo mejor que pudo, pero aun así Midna estaba interesada en ella, oyéndole durante horas sin queja alguna. Le sorprendieron muchos detalles, sobre todo cuando le contó que había descubierto sus orígenes y que en realidad era descendiente de una familia de Caballeros de Hyrule y una familia de burgueses. Ella se mofó de él por ese aspecto, diciéndole que poco tenía él de burgués.
Pero lo que más le llamó la atención fue que, en ningún momento, había dicho nada sobre su relación con Zelda. Sí, obviamente la incluía numerosas veces en su historia, pero sólo se refería a ella con respeto y sentimiento de amistad. Le hizo entonces preguntarse por qué no quería hablar con ella sobre eso.
-¡Menuda historia novelesca la tuya!-expresó sorprendida Midna-¡Me voy, y a ti y a Zelda os ocurren cosas que ya quisieran los mejores escritos llegar a plasmarlas sobre el papel algún día!
-Qué me vas a decir…-suspiró-Y yo que pensaba que llevaría nuevamente una vida tranquila…aunque viviendo en la Ciudadela de Hyrule, claro.
-Uhm…-lo miró con interés-¿Estás seguro que no te habrás olvidado de algún detalle importante que me interesaría saber?
-¿Eh?-trató de recordar-No, creo que te he contado lo más significativo. Fuera de eso, no hay nada que cualquier persona no viva habitualmente.
-Hombre…-ella difirió-Yo no calificaría como "algo que le pase a todo el mundo", lo que tú y Zelda tenéis entre vosotros. No todos los días, quien antaño fue un simple granjero, se junta con la máxima autoridad de un reino. Y no me refiero a mi caso, precisamente, y a la amistad que mantenemos nosotros dos…tú ya me entiendes.
-¿Cómo?-dudaba, incluso con tantas indirectas lanzadas hacia él-¿A qué te refieres?
-Me decepcionáis…-fingió desilusión-¿Por qué también Zelda se esforzó por ocultar que, como en un principio imaginé, estabais juntos?
-Ah, era eso…-se le notaba incómodo-Bueno, pensé que no te interesaría que hablara sobre lo mío con Zelda.
-¡Y tienes razón! ¡No me interesan los detalles!-negó con la mano, lo decía en serio-Pero podríais haber sido un poco más considerados y haberme puesto al corriente, al menos.
-Pues ya lo sabes, no le demos más vueltas…-comentó con desgana, no le apetecía hablar de ello.
-¿Por qué pareces molesto? ¡Quién debería sentirse incómoda aquí soy yo!-él no lo sabía, pero trataba de sacarle información.
-Porque han pasado muchas cosas y bueno…-no sabía explicarse-Eso me hace recordar un hecho reciente que sucedió entre nosotros, pero que no quiero recordar.
-¿El qué?-su interés crecía por momentos.
-Digamos…-le dolía ese recuerdo-Que todavía me siento algo culpable por un malentendido que tuvimos y que después, durante una charla que tuve con ella y que me relató lo que ocurrió entre ella y Nagahim…bueno, fueron varias facetas que no pensé que ella tuviera, y creo que me afectó un poco.
-Ah, comprendo…-suspiró, mirando al cielo, algo entristecida-Tuve acceso a sus recuerdos, y ella a los míos, cuando su alma se acomodó con la mía en mi cuerpo, al salvarme de la muerte. Y sí, creo que puedo imaginarme lo que pasó. Me estremezco al pensar en esas imágenes, pues pude verlas en primera persona a través de ella, lo cual no es en absoluto agradable.
-Debe ser peor que te lo relaten, eso seguro…-suspiró nuevamente el guerreo, deprimido-Por eso, entre otras muchas razones, mi voluntad por hacerle pagar a Nagahim por sus crímenes es más fuerte que nunca. No pararé hasta ver muerto a ese canalla.
-¿Y después?-sabía que estaba metiendo el dedo en la llaga, pero quería conocer su opinión con respecto a la que tenía Zelda sobre su romance-¿Qué harás cuando todo esto haya acabado? ¿Seguirás trabajando rutinariamente en ese castillo?
-Sinceramente, no lo sé…-se tumbó en el suelo, pensando en ello-Imagino que sabrás que no estaré mucho tiempo con Zelda. ¿Verdad?
-Sí…-le disgustaba recordarlo-Algo me dijo.
-Ya…-suspiró deprimido-Más pronto que tarde, ella se comprometerá con un noble, probablemente con uno que no me cae especialmente bien. Cuando ocurra eso, no sé si querré seguir viviendo en el castillo. Probablemente me marche, pues ya no tendré nada que me aferre a ese lugar y porque no querría verle la cara a ese impresentable. Pero…tampoco sé que haré entonces. Tal vez me quede viviendo en la Ciudadela de Hyrule, pero no quiero estar en lugar que me recuerde constantemente lo que dejé en el Castillo de Hyrule. Ordon es una opción, pero hace tiempo que ese lugar dejó de ser mi hogar. O también, podría mudarme con mi abuelo a Sakado y tratar de recuperar el tiempo perdido con mi familia biológica…pero tampoco me atrae la idea de empezar a vivir como un burgués. No es a lo que estoy acostumbrado.
-Vaya dilema…-trababa de mostrarse optimista, pero sentía lástima por él-De todas formas, todo eso queda en el futuro. Ya decidirás cuando llegue el momento.
-Tienes razón…-de pronto, una idea se le pasó por la cabeza e hizo que se riera-¡Otra posibilidad sería irme al Crepúsculo durante una temporada! ¿No crees?
-¡¿Qué?!-aquella declaración la cogió por sorpresa e hizo que sonrojara ligeramente-¡¿Por qué?!
-Bueno, pues porque ahora que sé que las puertas entre el Mundo de la Luz y el Crepúsculo siguen abiertas, podría viajar libremente entre nuestras dimensiones y visitarte de vez en cuando…-volvió a reírse-¡No vaya a ser que debido a un ejército proveniente de otra dimensión invada tu reino un día de éstos y yo no esté ahí para solucionarlo!
-¡Ja, ja! ¡Me la has devuelto! ¡Qué graciosillo eres! ¿Eh?-disimuló bien, pero no sabía si sentirse tranquila o decepcionada con sus palabras-Ahora en serio… ¿No estás nada contento con la actitud de Zelda? ¿Tengo razón?
-Si te soy sincero, no.-admitió honestamente-¡Ella no pone nada de su parte para tratar de cambiar nuestra situación! ¡Se supone que soy el Héroe de Hyrule, descendiente de los Caballeros Reales y heredero de una familia rica y con influencia en las colonias marítimas del reino! ¡Y aunque estos dos últimos distintivos me fueron dados de pura casualidad, parece que sigue sin ser suficiente como para que consideren digno de ella! ¡¿Qué más puedo hacer?!
-Que compleja llega a ser la sociedad de este mundo…-comentó ella-A pesar de que el Crepúsculo sea un reflejo de vuestro mundo, allí las cosas son más simples. Aunque quizás porque sólo tenemos que tratar con los individuos de una misma nación.
-¿Sabes, Midna? Me acabo de acordar de algo…-la miró interesado, sentándose para hablar con ella-¿De qué estuvisteis hablando Zelda y tú cuando os quedasteis solas en aquella habitación? Es que sospecho que tu repentino interés por saber más de lo que me ha ocurrido con Zelda, debe derivar de algo sobre lo que hablaste con ella.
-"¡Ya me descubrió! Para una vez que es avispado, tenía que ser con esto…"-maldijo en su mente-Eh…no hablamos de nada relevante. Me comentó sobre vuestra relación, sí, pero no profundizó en ello. Es más, si yo no hubiera sospechado de su actitud, no se habría atrevido a confesarlo, al igual que tú.
-Me lo suponía, siempre fuiste demasiado curiosa…-pareció que le acusaba de ello, pero realmente no le importaba-Pero pensé que esta clase de asuntos no te interesaban. Siempre te metías conmigo vacilándote del cariño y el aprecio que sentía por Ilia, y posteriormente también de Zelda. Y si me relacionaba con alguna otra mujer, también te burlabas de mí. ¡Y ni qué decir de aquellas muchachas de la ciudad que me acosaban cada vez que me veían!
-Ya, bueno…-se veía en un aprieto-¡Es que no me ha quedado más remedio que ejercer como consejera sentimental! Tienes muchos asuntos pendientes que resolver dentro de esa cabeza, así que dame las gracias por querer escucharte y ayudarte con tu problema con Zelda.
-¡En parte tienes razón!-sonrió animado-Muchas gracias, Midna. ¡Nunca esperé que llegaras a hacer algo así por mí!
-Hay muchas cosas que no te esperarías…-murmuró en un suspiro, sin que él le oyera, cambiando luego de tema-¡Por cierto! ¡Hace rato que cierto personaje debería haber aparecido! ¿Dónde está Ghirahim?
-La última vez que le vi, estaba ordenando algunas cosas en su caravana.-miró hacia el vehículo-¿Se habrá echado sobre su cama y se habrá dormido?
Ambos se dirigieron entonces al lugar, llamándole entonces esperando que respondiera. Pero no lo hizo, por lo que se aventuraron a entrar en ese curioso vehículo, descubriendo entonces que tampoco se encontraba ahí.. Con apenas un hueco sobre el que reposaba la cama del sujeto, todo lo demás eran muebles donde almacenaba su mercancía y algunos objetos personales. El espacio del que disponía era escaso, pero Ghirahim lo había aprovechado bien.
Les llamó la atención un curioso armario, que Link aseguró haber visto uno muy similar anteriormente.
-Juraría que Malton tenía uno exactamente igual a éste…-pensó Link en voz alta.
-¿Malton? ¿Quién es ese?-preguntó confundida Midna, pero luego recordó-¡Ya me acuerdo! ¡Lo nombraste antes! ¡Es ese hombre que te utilizó como perro de caza!
-¿Eso último te divierte, verdad?-le preguntó un tanto molesto-Pero sí, es él. Ghirahim dijo que también era miembro de su clan. Quizás este armario sea otro de los extraños artilugios que, junto con esas caracolas, sean propiedad exclusiva de esa misteriosa comunidad.
-Y hablando de esas caracolas…-Midna se fijó en los pomos del armario-¿No son las mismas que la que vimos utilizar a ese individuo?
-¡Es verdad!-curioseó los pomos, buscando diferencias-Pero a diferencia de la que usa Ghirahim para viajar entre dimensiones, las secciones de éstas no se pueden mover.
Link se disponía a abrir el armario, cuando fue interrumpido por Fi, quien apenas había dado muestra de vida desde que habían salido de la Ciudadela de Hyrule.
-Amo, le ruego que extreme las precauciones.-le avisó ella, colocándose entre él y el armario, obligándolo a apartarse-Tras las puertas de este armario emana una inusual energía. Detecto además interferencias espaciotemporales tras ellas, por lo que calculo que hay una importante probabilidad de que su cuerpo se vea afectado, amo Link.
-¿Pero se puede saber qué hay dentro de esta cosa?-preguntó impaciente Midna-¿Y sabes dónde puede estar Ghirahim?
-Puedo asegurar en un 98,67%, que encuentra dentro de este armario.-miró al armario, como si lo estuviera analizando.
-¡Ey, tú! ¡Deja de hacerte el gracioso y sal!-Link golpeó el mueble, no estaba para bromas.
-Si mis estimaciones son correctas, dudo que pueda escucharle a la distancia a la que se encuentra, amo Link.
-¡¿Tan grande es por dentro?! ¡Eso es imposible!-aquello le impacientaba-¡No se diga más! ¡Voy a entrar!
Abrió el armario con decisión, percatándose entonces que lo que decía Fi era cierto. Estaba a la entrada una especie de corredor, por el cual habían muebles, frascos, cajas y sacos; que probablemente era más mercancía con la cual comerciaba Ghirahim.
Armándose de valor, él y Midna decidieron entrar y recorrer ese pasillo. Mientras lo hacían, vieron toda clase de variedad de plantas de ese mundo y del Crepúsculo, junto con algunas que Fi no pudo identificar como pertenecientes al Mundo de la Luz o Midna como nativas del Crepúsculo. También había otros objetos no relacionados con el oficio de Ghirahim o al menos no directamente. Probablemente se tratara de su almacén, aunque todavía se preguntaban cómo era posible aquello.
-Uhm…-Midna lo meditó un poco-Este lugar se asemeja un poco al espacio interdimensional que usaba para guardar tus cosas, cuando era accesible gracias a los Portales del Crepúsculo que se abrieron en tu mundo durante la invasión de Zant.
-La naturaleza de este lugar es exactamente la misma.-habló Fi, quien les acompañaba sin estar dentro de la espada, analizando la estancia-El clan al que pertenece Ghirahim ha debido aprender a abrir permanentemente un espacio entre dimensiones que les sirva como almacén para las mercancías con las que cada miembro comercia, ampliando así la limitada carga que pudieran haber podido transportar en circunstancias normales, debido a su tradición nómada.
Mientras seguían dándole vueltas al asunto, apenas tardaron en llegar a un espacio más abierto, donde numerosas mesas y macetas con cultivos en su interior, que se extendían por el lugar. A poca altura de ellas, varias esferas flotantes iluminaban la sala, similares a los soles sagrados del Crepúsculo, los Taiyos.
Y a cierta distancia de ellos, sin que se hubiera percatado de su presencia, se encontraba Nagahim, quien observaba detenidamente las hojas de una planta y apuntaba cosas en un cuaderno.
-¡Ey, tú! ¿Se puede saber qué es este lugar?-le llamó Link, sorprendiendo negativamente a Ghirahim.
-¡¿Pero qué…?!-no estaba nada contento con verles allí-¿Quién os ha dado permiso para entrar a mi caravana? ¡Y más aún! ¡¿Cómo os habéis dignado a entrar aquí?!
Se apresuró a recoger sus cosas y dirigirse hacia ellos, no con buena cara. Link no pudo evitar que se le escapara la risa cuando vio que llevaba puestas unas extrañas gafas, haciéndole ver como un intelectual.
-¡¿De qué te ríes?! ¡No son gafas! ¡Son lentes de aumento!-se excusó escondiéndolas rápidamente-Tengo que forzar la vista para observar detenidamente mis especímenes y esta luz que baña la habitación no me facilita el trabajo.
-Lo que tú digas…-siguió riéndose por lo bajo-No es ninguna vergüenza, tengo amigos que las usan.
-¡A mí no me compares con esos! ¡Yo no soy tu amigo!-se defendió molesto, aquellas gafas arruinaban su imagen.
-¡Menudo tinglado has construido aquí dentro!-exclamó Midna, admirando el lugar-¿Es un invernadero? ¿Y esas esferas son las réplicas de los soles del Crepúsculo que se venden a los agricultores?
-¡Gracias! ¡Al menos alguien reconocer mi trabajo!-agradeció moderadamente Ghirahim-Sí, me he basado en los que hay repartido por el Crepúsculo y en los que son propiedad de intelectuales en el Mundo de la Luz. Aún tengo que mejorarlo, esto apenas lo empecé hará unos meses.
-¿En el Crepúsculo no cultiváis al aire libre?-preguntó Link-Yo no sabía de la existencia de los invernaderos, hasta que Shad me habló del que había en la Universidad de Sakado.
-En el Crepúsculo nos vemos seriamente limitados por factores como suelo y la luz que brilla en nuestro mundo. Así que ingeniamos un sistema que garantizara el suministro de alimentos de esa manera.
Fi estaba asimilando ese compendio de información mientras observaba detenidamente el lugar, cuando de pronto, frente a ella se encontró una libreta con numerosos cálculos.
-Tú pareces ser experta en este tipo de cuestiones…-le enseño Ghirahim-¿Podrías decirme si son correctos?
-¿Para qué necesitas mi ayuda?-preguntó mirando con curiosidad esas fórmulas matemáticas.
-Es para hacer una balance aproximado de los costos y rentabilidad de mi plantación, así como de maximizar el rendimiento de las plantas que aquí cultivo.-le explicó técnicamente-Junto a variedades de diversos lugares e incluso dimensiones, por lo que aclimatarlas a todas resulta un reto. Ya me costó bastante conseguir que la energía que emana de este espacio interdimensional no resultase perjudicial para las plantas de ninguna dimensión, pero me quedan otros aspectos por resolver que quiero zanjar antes de llegar a Nortinka.
-¿Cuáles? Es la primera vez que se precisa de mis conocimientos para profundizar de tal manera en la botánica.-difirió al momento-Corrección, la segunda vez. La primera fue con mi anterior amo, hace siglos.
-Pues la concentración óptima de gases en el aire, la intensidad y el tipo de luz adecuados para cada variedad, así como la temperatura y humedad; todo para que se favorezca la realización de la fotosíntesis. Luego entraríamos en porcentaje de minerales que necesita cada sustrato, los cruzamientos que produzcan más y mejores frutos…
Así ambos entraron en una conversación de la cual ni Midna ni Link se enteraban de nada. Términos demasiado técnicos y complejas fórmulas para calcular a saber qué aspectos. Estuvieron un rato así, viendo a Ghirahim cómo se peleaba con Fi cuando no estaba de acuerdo con sus deducciones y resultados, aunque ella no se inmutase en ningún momento.
-¿Estás segura?-volvió a insistir Ghirahim, mirando su cuaderno, no muy convencido-¡A mí me da que este resultado está mal!
-No he sido yo, eres tú quien se ha equivocado con el planteamiento de esa operación de posibles variables positivas y negativas. Yo he calculado en función a los datos recopilados en el cuaderno.
-A ver…-miró más detenidamente y encontró su fallo-¡¿Pero cómo ha podido equivocarse el gran señor Ghirahim en esto?! ¡Apunté mal este dato! ¡Así daba negativo algo que es imposible que dé! Menos mal que se puede solucionar fácilmente la operación con esta corrección. De otro modo, de haber puesto a la práctica esto, hubiera acabado con la vida de las variedades tropicales que tengo en el invernadero.
-Yo nunca me equivoco en un resultado.-si no fuera Fi la que dijera eso, se diría que era una clara muestra de arrogancia-Fui creada por la Diosa para ser siempre certera en mis cálculos matemáticos.
-¡Oh, "doña perfecta"! ¡Perdóneme si le he ofendido, señorita!-se burló de ella con una reverencia.
-Carezco de la capacidad emocional para poder, como has dicho, sentirme ofendida.-respondió mecánicamente-Desconozco, además, el motivo por el cual de poder sentirse eso, debería hacerlo.
-En serio…-miró a Link y a Midna, señalando con el dedo a Fi-¿Lo hace a propósito, no? ¡Me saca de quicio con esas contestaciones!
-No, ella es simplemente así…-contestó Link, aguantándose la risa, pues Fi era la única con la que no podía utilizar su sarcasmo.
-¿Podría saber de qué narices estabais hablando hace un momento?-Midna aún trataba de sintetizar información-¡Y yo que creía que aquí la única intelectual era ese espíritu!
-¡Esa una faceta del gran señor Ghirahim que os ha vuelto a sorprender!-se vanaglorió agitándose el cabello-Comercio con plantas, pero no podría ser el mejor en mi materia si no contase con amplios conocimientos en la botánica. Todo lo que estuve discutiendo con vuestra amiga no son más los aspectos más técnicos de mi oficio.
-¿Tanto rollo para cultivar unas simples hortalizas?-Midna no comprendía, ni le importaba, cosas tan específicas.
-¡Eso me ofende! ¡Yo no soy un mero agricultor! ¡Lo que yo hago es arte!-expresó con los brazos extendidos, mostrando su invernadero-¡Cuando éste lugar esté perfeccionado, no sólo cultivaré para vender la cosecha! ¡Fines medicinales, mágicos u ornamentales están dentro de mis objetivos! ¡Crearé mediante cruces e injertos variedades que ningún mercader tendrá! ¡Eso me ahorrará costos y viajes cansinos de un lado a otro! ¡Esto, reina Midna, se llama "progreso e innovación"!
-Sí, sí, tú a tu rollo…-le quitó importancia-¿Sabes? ¡Tengo hambre! Y con tu charlatanería y tu extravagante afición a los vegetales no estás utilizando tu tiempo en lo verdaderamente importante: hacer la cena.
-Y así es como me pagan que les esté llevando a Nortinka…-resopló reprimiendo su frustración-¡Pues salgan de aquí ahora mismo! ¡No quiero que volváis a curiosear por este lugar! ¡Vamos, no me hagáis perder más la paciencia!
Link y Midna seguían sin poder acostumbrarse a esos cambios de humor tan repentinos, propios de Ghirahim. Viajaban con dos polos opuestos; un hombre que tenía un serio problema en la gestión de las emociones y un espíritu que parecía carecer de ellas.
Ellos dos deberían aprender a lidiar mejor con esas insólitas personalidades.
XOXOXOXOXOXOXO
Al día siguiente, continuaron su camino por esas montañas, en las que ya se podía apreciar el invierno con toda su crudeza. Los fríos vientos traían consigo nieve, que caía sobre ellos originando una belleza estampa. Aunque tanto Link como Midna eran incapaces de apreciar eso como era debido.
-¡Pero qué frío hace!-se quejó Midna, tiritando sobre Epona, abrigándose con el abrigo que le había regalado Zelda y abrazándose a Link para calentarse-¡Y es así desde que cruzamos la frontera! ¡Yo no recuerdo que hiciera tanto frío en el Pico Nevado!
-¿En serio?-él también sufría por el frío, incluso con su abrigo y el calor de Midna-¿No será que ese cuerpecillo en el que te maldijo Zant te protegía de las bajas temperaturas?
-¡Lo último que me faltaba por oír es que debiera darle las gracias a Zant por eso!-se molestó, no estaba de humor para recordar aquello-¡Ey, tú! ¡Ghirahim! ¡¿Cuándo narices llegaremos a nuestro destino?!
-A este ritmo, llegaremos mañana por la tarde, aproximadamente.-le contestó simplemente, harto de escucharles quejarse.
-¿Y cómo es que tú no vas abrigado? ¡Por las Diosas! ¡Me da frío sólo verte protegido con esa capa roja! ¡Y eso que tus ropas de por sí no es que abriguen mucho!-le preguntó Link.
-Me crié en Nortinka, lugar al que vamos, así que tuve tiempo de acostumbrarme al frío.-le respondió atento a las riendas, mirándose luego la piel de los brazos-Y también nací con poca sensibilidad a los cambios de temperatura. ¡Mi piel es, además de tersa y hermosa, implacable como el acero!
-"Hágale caso, amo Link, lleva razón."-habló Fi desde la Espada Maestra, volviendo a sorprenderles al dejar, nuevamente, un comentario salido de contexto.
-¿Por qué lo dices, Fi?-le preguntó Link-Y ahora que lo pienso… ¿Eres capaz de percibir en ti misma los cambios de temperatura?
-"A lo primero, debo contestarle que sólo era una observación, amo Link. No es un dato relevante."-le contestó llanamente, como si quisiera zanjar rápidamente el tema-"Y respecto a su segunda pregunta, la respuesta es no. Puedo medir la temperatura, pero no percibirla, pues carezco de esa sensibilidad que caracteriza un cuerpo físico."
-¡Es verdad! ¡Qué preguntas hago!-de pronto, oyó estornudar a Epona-Aunque tú sí que puedes padecer frío, perdóname por obligarte a hacer este viaje…-mientras la acariciaba, observó la abriga protección que llevaba el caballo de Ghirahim-¿No tendrás otro igual que el que lleva tu caballo, Ghirahim?
-Sí…-sonrió maliciosamente-¡Otra cosa es que te lo vaya a prestar!
-¡No me hagas esto! ¡Tendré problemas si Epona se resfría durante el viaje!-le pidió preocupado por su montura, para luego pensar en un buen argumento-Y si eso ocurre…tendré que viajar contigo. ¿A ninguno de los dos nos interesa que eso pase, verdad?
-¡Maldito niñato!-frenó bruscamente a su caballo-¡Por una vez, admito que tienes razón!
Él entró al interior de su caravana y buscó entre sus cosas, hasta que sacó una protección para Epona que cubriría todo su cuerpo. Se la entregó de mala manera a Link y esperó a que éste se la colocara a su yegua.
-¡Ya estás mucho mejor! ¿Eh, amiga?-le acarició el hocico-Todavía seguirás teniendo frío en las pezuñas y en la cabeza, pero todo lo demás está ahora bien cubierto.
Epona relinchó feliz y momentos después volvió a retomar la marcha con su sueño y Midna sobre ella.
-Me estoy aburriendo…-resopló Midna detrás de Link, apoyando su barbilla contra la parte posterior de la cabeza de Link, quitándole para su comodidad, su característico gorro verde-En todo el recorrido que hemos hecho, no hemos visto ni un alma. Y se supone que éste es el sendero principal por el cual se llega a esa localidad. ¡No debe ser muy animado ese pueblo!
-Decías lo mismo cuando recorríamos lugares poco transitados en Hyrule, mientras montabas sobre mí…-contestó un tanto incómodo, debido a que tenía que aguantar ese peso sobre su coronilla desnuda-Devuélveme mi gorro.
-No, estoy apoyada cómodamente en la única zona de tu cuerpo que posee abundante pelo…-le sacudió un poco el cabello, como broma-Es lo poco que me queda de ese lobito obediente.
-¿Todavía conservas esa manía tuya de tratarme como tu mascota?-se quejó ligeramente Link.
-¡Lo que daría porque ahora, con este frío, pudiera transformarte en lobo!-rió divertida, para luego pasar a un tono más provocativo-Porque, además del cabello, apenas tienes pelo en el resto del cuerpo…
-¡Midna, por favor!-le pidió completamente avergonzado-¡Me haces recordar aquella vez!
XOXOXOXOXOXOXO
"Link se estaba bañando en la fuente del Espíritu de Farore, tras haber conseguido uno de los fragmentos del Espejo del Crepúsculo, en el Templo del Tiempo.
A pesar de que desde que comenzó su viaje no había abandonado ese simple y cotidiano hábito de bañarse, sólo que ahora lo hacía cuando podía, ingenuamente nunca se había preocupado por el hecho de que no viajaba sólo.
Como Midna permanecía la mayor parte del tiempo en su sombra cuando era hombre, se olvidaba de ella a veces, y más cuando podía relajarse de aquella manera. Craso error.
Se dirigía a buscar su ropa tras haber acabado de asearse, pero no la encontró en el lugar donde la dejó.
-¿Es una situación de lo más embarazosa, no crees?-oyó una ligera risita cerca de él.
-¡Mi-Midna!-se tapó sus partes al momento, volteándose para esconder el resto-¡¿Qué idea loca se te ha ocurrido ahora?! ¡¿Y cuánto tiempo llevas mirándome?!
-Eh… ¿Desde que nos conocemos?-confesó sin ningún pudor-Por si no lo recuerdas, cuando eres hombre, viajo en tu sombra. ¡O al menos así era antes de que los poderes de Zelda me permitieran viajar a mi antojo por este mundo! Y créeme que el ángulo que tengo desde esa posición es francamente interesante…-se rió de nuevo, sonriendo maliciosamente.
-¡¿Qué?!-estaba rojo como un tomate-¡¿Siempre has estado observándome?! ¡¿Pero no sabes que eso es de muy mala educación?! ¡Se supone que, aunque seamos de razas distintas, eres una fémina!
-¡Oh, me iba a desmayar al verte!-exclamó irónica-Me decepcionas, pensé que teníamos mayor confianza entre nosotros.
-¡Ya, claro!-difirió él-¿A ti te gustaría que yo te viera desnuda?
-¡Je, je! ¡No me hagas contestar a esa pregunta!-se aguantó la risa, pensando en otra cosa, para luego cambiar a señalarse con aburrimiento-Técnicamente, no se puede decir que lleve algo puesto.
-¡¿En serio?!-se sorprendió al darse cuenta-¿Y esos contornos negros que recorren tu cuerpo?
-Bueno…-no sabía cómo explicárselo-Es un rasgo propio de los Twili. Es como una segunda piel que, sí, tapa convenientemente nuestros atributos sexuales.
-¿Entonces vas desnuda o no?-le perturba ese hecho recién descubierto.
-¡Creo que te voy a dejar con la duda!-sonrió con picaresca-Lo que sí puedo asegurar por completo es, que al menos uno de nosotros dos sí lo está.
-¡Déjate de bromas, Midna!-no dejaba de taparse sus genitales insistentemente-¡Devuélveme mi ropa!
-¿Y por qué no vas y la coges tú mismo?-le señaló un árbol cercano, donde sus vestimentas colgaban de una rama-¡Me fascinará ver cómo la recuperas sin utilizar ninguna de tus dos manos! ¡Y sin intentar trucos raros con tus objetos! ¡Los tengo a buen recaudo!
-¡Oh, por las Diosas, Midna!-se lamentó, mirando hacia el árbol, pensando qué podría hacer.
-Yo te sugeriría que trepases…-comentó ella, que se había teletransportado a la rama del árbol donde estaba su ropa, balanceando sus pequeñas piernas mientras le observaba desde arriba-No es un árbol complicado de subir y para un muchacho de campo como tú le será fácil escalarlo.
-Ésta me la pagas…-le miró y señaló con odio, comenzando a trepar por el árbol.
-¡No, con esto tú acabas de saldar una deuda conmigo!-rectificó ella-¡Todavía me sorprende que te hayas dado cuenta ahora de que te he visto desnudo! ¡Si es que te olvidas de mí y te quitas la ropa como si no hubiera un mañana! ¿No crees que debería ser yo la que estuviera más molesta con esto? Pero no te preocupes, no ha sido para tanto.-de pronto, comenzó a reírse-¡Entras, por poco, dentro de los estándares de belleza de tu raza! ¡Deberías sentirte orgulloso!
-¡Midna! ¡Cierra la boca!-volvió a reprocharle, completamente ruborizado, a punto de alcanzar sus prendas.
-¿Qué prefieres, tu camisa o tus pantalones?-le dio a escoger Midna, quitando ambas prendas de su alcance antes de que las cogiera, obligándolo a permanecer encaramado al tronco-No puedes vestirte estando subido a un árbol.
-¿Tú qué crees? ¡Quiero primero mis pantalones!-le exigió enfadado, ansioso por cubrirse de una vez.
-¡Uy, me pones en un dilema!-se quedó mirando ambas, sonriendo maliciosamente-Creo que salgo perdiendo en cualquiera de los dos casos.
-¡Midna! ¡Dejar de jugar conmigo!-gritó, nuevamente abochornado-¡¿Y dónde está mi ropa interior?!
-Debe estar en el fondo del manantial, no iba a estar tocando eso.-contestó vagamente-¡Por eso lo puse a lavar! Y obviamente estará mojado, por lo que no es buena idea que te pongas esos calzoncillos hasta que se sequen, si no quieres coger un resfriado por ello y marcar lo que hay debajo al mismo tiempo.
-Por las Diosas…-estaba a punto de llorar, desesperado-¡Devuélveme mi ropa!
-Vale…-suspiró, ya había disfrutado suficiente con su tormento-¡Ahí va!
Tiró de las ramas sus pantalones, camisa blanca y sus botas, junto a otros accesorios. Link bajó del árbol, de un salto, a por sus cosas, poniéndose rápidamente sus pantalones. Pero se dio cuenta que faltaban su túnica y gorros verdes, imaginándose que los tendría Midna.
-¿Sabes? ¡Es muy fácil imitarte!-apareció de pronto ataviada con aquellas prendas, su escudo y sosteniendo la Espada Maestra con su anaranjado cabello prensil-¡Es un disfraz demasiado simple!
Link la agarró por la túnica y la puso frente a él, mirándola fijamente, reprimiendo su furia en el acto.
-No vuelvas a hacerme esto… ¿Entendido?-la miró serio, no toleraría una humillación así de nuevo.
-¡No te preocupes! ¡No lo haré más! He tenido diversión para rato, me es suficiente con recordar esta "bonita" anécdota.-sonrió con picardía-¡Algún día tú también te reirás de esto!
-Y no vuelvas a espirarme mientras me baño… ¿Vale?
Soltando la Espada Maestra, colocó aquella mano que creaba con su pelo, sobre el hombro de Link, aguantándose la risa.
-¿Tú crees realmente que voy a cumplir una promesa así?
-¡Midna, por favor! ¡Esto es serio! ¡No vuelvas a hacerlo!-exclamó ruborizado-¿O es que tendré que dejar de bañarme de ahora en adelante?
-¡Como si pudieras hacerlo a menudo!-se quejó ella-Tus obligaciones como héroe no deberían quitarle tiempo a tu aseo personal… ¡Que luego tengo que aguantar tu olor corporal! ¡Y eso que sudas bastante debido a nuestras aventuras y a las peleas con monstruos!
-Y eso me lo dice alguien a la que nunca he visto bañarse…-le recordó él, pero eso sólo le sirvió para recibir una bofetada de parte del cabello prensil de Midna-¡Oye! ¡¿Eso a qué ha venido?!
-¡¿Que a qué ha venido?! ¡Me has llamado poco menos que "sucia"! ¡Yo, por mi condición, no suelo necesitar una limpieza tan exhaustiva como tú!-exclamó ofendida-¡¿Y cómo se te ocurre pensar en verme bañándome?! ¡Eres un pervertido!
-¡¿Yo?!-alucinaba con su queja-¡¿Y tú qué, eh?! ¡Tú sí que me has visto desnudo!
-Nuestras circunstancias son diferentes…-sonrió, tenía planeado algún argumento-Si un hombre ve a una mujer desnuda, sin su permiso, es ofensivo. Pero si es al contrario, ese hombre debería sentirse afortunado de que alguna mujer se digne a mirarle.
-¡Tú todo lo arreglas a tu modo!-se rindió, era incapaz de salir ganando en una discusión con ella-¿Tienes algo más que decir en mi contra?
-Pues…-se quedó mirando su torso-¿Vas a seguir con este exhibicionismo, luciendo abdominales, o te vas a poner la camisa de una vez?
Link resopló, cansado. Pero no tenía de otra, debía aguantar las continuas humillaciones y bromas de su compañera Midna."
XOXOXOXOXOXOXO
-¡Ah, sí! ¡Qué buenos tiempos!-suspiró feliz Midna, recordando aquel momento-¡Si es que me sigo riendo cada vez que me acuerdo de ello!
-Ya…-no puedo evitarse sonrojarse por ello-Si hubiera sabido que eras más que ese diablillo que se escondía en mi sombra y me usaba de montura…
-¿Qué?-apoyó su cabeza en su hombro, cerca de su oído-¿Qué hubiera pasado?
-Es que…-echó a un lado la cabeza, avergonzado-Si ya me dio vergüenza que me viera así un ser que creía tan diferente a mí, cuando me percato que en realidad eras una verdadera mujer…
-Aaaah…-comprendía su angustia-¿Te lo hubieras pensado dos veces antes de formular tu pregunta acerca de verme desnuda, verdad?
-¡Midna, por las Diosas!-estaba rojo de la vergüenza, incapaz de mirarla-¡Era una ironía!
-¡Lo sé, lo sé!-vaciló ella-¡Ya no estás soltero y sé que es un recuerdo incómodo! ¡Pero no podrás negarme la cara que pusiste cuando me viste en mi verdadera forma! ¡Era para haber hecho un cuadro!
-Por favor, Midna…-suspiró, prefiriendo entonces prestar atención a cómo dirigía a Epona-Es vergonzoso…
XOXOXOXOXOXOXO
Horas después. pararon a descansar antes de atardecer. Link se había ido a explorar los alrededores con Epona, dado que a Midna no le apetecía estar lejos del campamento con ese frío.
Mientras, Ghirahim preparaba la cena, aunque también se estaba dedicando a otros quehaceres al mismo tiempo.
-No me acordaba que había dejado esta pócima a medias…-habló para sí, concentrado en controlar el fuego mágico que había invocado para calentar la cena y aquel brebaje-Porque me puse a hacer inventario, que si no, se hubiera echado a perder antes de haberla terminado. Pero claro…-resopló molesto-Ese día me encontré con el muchacho de verde y la Princesa de Hyrule, y desde entonces no he podido retomar este experimento. Para cuando llegue mañana a Nortinka… ¡Je, je! ¡Espero poder usar a Malton nuevamente como sujeto de pruebas!
Dejó un momento ambas cosas al fuego, para entrar a su caravana y buscar ingredientes que echar a la receta que estaba preparando para la cena. Y en ese tiempo de ausencia, apareció Midna, maldiciendo a los dioses de ese mundo por el frío que hacía, cuyos ojos brillaron al ver que un delicioso aroma dulce que salía de una de cacerolas que Ghirahim tenía al fuego.
-¡No podía venirme mejor! Y no creo que le importe que pruebe un poco…-agarró un cucharón que había cerca y lo llenó con aquella bebida, que estaba ardiendo-¡Aaaag! ¡Era lo que necesitaba! ¡Me estará bajando al estómago como si fuera magma, pero ya no tengo frío!
Se marchó antes de que Ghirahim se diera cuenta que estaba picoteando de aquello, aún con aquella sensación cálida en el cuerpo. Cuando él regresó con más verduras para el estofado que estaba preparando, se percató de que algo inusual le había ocurrido al volumen de lo otro que estaba preparando.
-Qué extraño…-meditó un momento-Juraría que hace un momento había más cantidad de esto. Y no le ha podido dar tiempo a concentrarse de tal manera en tan poco tiempo, así que sólo puede ser que…-en ese momento, se horrorizó-¡Por las Diosas! ¡Esto es horrible!
XOXOXOXOXOXOXO
Link regresaba de su corto paseo con Epona, cuando de pronto, se sintió observado. Miró a todas partes, pero no encontró a nadie. Eso le hizo desesperarse y ponerse rápidamente en guardia.
-Amo Link, no es necesario que se ponga en posición de ataque.-le aconsejó Fi, saliendo de la espada-Es Ghirahim quien le está observando escondido tras la vegetación.
El nombrado no pudo evitar tener que mostrarse, pero se veía reacio a acercarse a Link. Lo miraba desconfiado, más de lo normal, lo cual impacientó a Link.
-¿Se puede saber qué te pasa ahora?-le preguntó molesto, sin guardar su arma por precaución.
-Actúas como siempre…-comentó con relativo interés-Es extraño, con la cantidad ingerida y el tiempo transcurrido, debería haber hecho ya efecto.
-¿De qué estás hablando?
-¿No has sido tú quién, descaradamente, se atrevió a probar una pócima que estaba haciendo?-preguntó sorprendido, se había pensado que era él.
-¡Yo no he tomado nada extraño! ¡He estado recorriendo las cercanías con mi yegua!-difirió enojado.
-Entonces, si no has sido tú…-pensó un instante-Sólo puede ser…
-¡Ey, Link! ¿Dónde estás?-oyeron de pronto a Midna, acercándose.
-¡Ju, ju, ju!-rió maliciosamente Ghirahim-¡Esto será interesante!
-¡¿Qué quieres decir?!-esa risa le ponía nervioso-¡¿Qué era esa pócima que estabas preparando?!
-¡Eso quiero saberlo yo!-exclamó divertido-¡Me voy a coger un buen sitio para contemplar es espectáculo!
A Link no le dio tiempo de evitar que Ghirahim desapareciera de escena, esperando incómodo a que apareciera Midna, sin saber con qué se encontraría.
-¡Por fin! ¡Estás aquí!-exclamó Midna-¿No parece que hayas visto algo que te llame la atención de este lugar, verdad?
-Eh…-no notaba nada raro en ella, tal vez Ghirahim sólo le hubiera gastado una broma, como era habitual-No, y además hace más frío del que esperaba. Así que decidir acortar mi paseo más de lo esperado.-oyó como le rugían las tripas-¿Volvemos al campamento? ¡Tengo hambre!
Él se disponía a regresar a dicho lugar junto con Epona y Midna, cuando de repente, ésta última, con un movimiento inesperado, lo arrinconó contra un árbol.
-¿Midna?-ahora sí tenía motivos para preocuparse-¿Por qué has hecho eso?
-Porque antes de volver, quiero aclarar unas cosas contigo…-su tono provocativo no ayudaba a sus nervios-¿Tú de verdad amas tanto a Zelda como pareces intentar hacerte creer?
-¡¿Qué?!-jamás se hubiera esperado ese pregunta de parte de ella-¡¿Y ahora a qué viene eso?!
-Lo digo…-lo miró fijamente, seria-Porque no creo que ella sepa o pueda corresponderte como merecieras.
-¡¿Eh?!-no entendía nada-¡Por favor, Midna! ¡Explícate!
-¿Recuerdas cuando me preguntaste sobre qué fue lo que estuve hablando con Zelda?-le recordó, incrementando su interés-Resumidamente, básicamente me estuvo contando sobre el momento en el, según ella, inevitablemente os tendréis que separar.
-Ah, eso…-no se sentía cómodo con ello-¿Y en qué te influye a ti para que me vengas con ese tema ahora?
-¡¿Que en qué me influye?!-exclamó ofendida-¡Ella tuvo la desfachatez de llegar a proponerme llevarte conmigo al Crepúsculo cuando eso ocurra! ¡Como si sólo fuera un "premio de consolación" para ti!
-¿En serio?-estaba anonadado, nuevamente volvía a sorprenderse negativamente de Zelda-¿Y obviamente eso te enojó, verdad?
-¡Por supuesto! Pero únicamente por la forma en la que habló de ti, como si fueras un objeto…-se acercó más a él, insinuante-Mas por mi parte, no me parece tampoco una mala idea.
-¡¿Cómo?!-tragó saliva-¡Lo que te dije aquel día era una broma! ¡Sí, quisiera poder visitarte al Crepúsculo! ¡Pero porque te considero una amiga importante para mí!
-Yo también te considera alguien importante para mí…-jugó con sus dedos, rozándole el pecho-Pero me gustaría que fuéramos algo más que "amigos".
-¡Ay, por las Diosas!-se veía en un buen aprieto-¡Midna, cálmate! ¡Sé que todo lo que dices es efecto de algún brebaje extraño de Ghirahim! ¡Busquémosle y pidámosle un antídoto!
-¡Yo no estoy delirando! ¡Lo que te digo es verdad!-se molestó con él-¿Es que eres incapaz de captar las indirectas y las insinuaciones de una mujer? Todos esos comentarios, bromas, juegos sutiles que hacía y hago contigo…-suspiró, decepcionada-¿No te dicen nada? ¿Es que tengo que ponértelo por escrito para que lo entiendas?
-Pero Midna…-no sabía qué decir-¿Por qué haces esto? Sabes que estoy enamorado de Zelda. ¡No entiendo por qué me cuentas esto ahora!
-¿Y tú crees que ella está enamorada de ti?-su pregunta retórica fue fulminante-La conozco mejor que nadie, pues su esencia convivió conmigo. Todos sus recuerdos, sentimientos o pensamientos…-agarró el cuello de su túnica, delicadamente-Al igual que tú, quiere hacerse creer que está enamorada. Pero siéndote sincera, ella no puede sentir eso.
-¿En qué te basas para ello?-le apartó la mano, incrédulo y molesto
-Desde que le ocurrió aquella tragedia familiar, vive con miedo.-le confesó sincera-Teme volver a sentir afecto por una persona, sea el tipo de afecto que sea. Ella educadamente, sabe disimularlo, pero no es más que una cobarde. Por eso, antes de poder encariñarse verdaderamente contigo y que pueda pasarte algo, quiere alejarte de ella. Posee una personalidad autodestructiva, viviendo amarga y sintiéndose culpable por todo lo que pasa a su alrededor. Lamentablemente para ella, hace tiempo que perdió la capacidad para sentir verdaderamente y poder ser sincera al expresar sus emociones, las pocas que puede. Actúa de manera mecánica, lo que hace no es más que reproducir los gestos que acompañan a las emociones que debería sentir. ¡Es más! ¡Estoy seguro que nada la reconfortaría más que poder ser como ese espíritu que habita en la Espada Maestra! ¡Un ser sin emociones, capaz de solucionarlo todo analíticamente!
-¡Eso no es cierto!-difirió él-¡La he visto llorar, propiciarme afecto, reírse y mostrar otros sentimientos!
-Ya, pero son momentos muy escasos, cuando se trata de sentimientos positivos.-aclaró ella-¿Llorar? Por favor…no eres capaz de imaginarte el dolor y la tristeza que en ella habita. Es como un volcán que en cualquier momento podría explotar y las consecuencias no serían buenas, sobre todo para ella. Pero ha aprendido a dejar eso en un segundo plano, lo cual sólo le hace más daño. No te conviene, a ti y a nadie, permanecer junto a una persona, que, aunque no lo aparente, es depresiva.
-¡Precisamente por eso debo seguir a su lado!-se negó él-¡Quizás así logre algún día logre librarla de ese sufrimiento del que me dices!
-¿En serio?-no parecía creerle-Te llevaría años, con suerte, y no creo que dispongas de ese tiempo. Mira, te pondré un ejemplo que seguro entenderás…-trató de hacerle entrar en razón-Si se te congelara por completo un brazo… ¿Habría alguna posibilidad de salvarlo? ¡No! ¡La única solución sería extirparlo, si no quieres sufrir otras complicaciones! Pues lo mismo que le ocurre a su corazón. Es tan frío…que no le queda otra más que extirpárselo. Es más, hace tiempo que ya lo hizo.
-¡Cállate, Midna!-golpeó el tronco del árbol, impotente ante lo que escuchaba-Ella…
-¿Qué?-sabía que ya no estaba tan seguro de su convicción-Ella es la que quiere echarte de su vida, como si fueras poco menos que basura. Comprendo que haya querido darse una oportunidad, pero su maldita moral como princesa le impide hacerlo. Date cuenta que si ella quisiera, cambiaría las normas y te elegiría para pasar el resto de vida contigo. ¿Pero lo hace? ¡Claro que no! ¡Ella siente que tiene una deuda muy grande con su reino por lo que le ocurrió a su padre! ¡Y quiere saldarla haciendo "lo mejor para su reino"! Además, ella misma se ha impuesto ese castigo. Es una idiota que piensa que por sufrir por no hacer lo que ella realmente quiere, podrá redimirse con todos aquellos que han muerto, según ella, por su culpa. Lleva, metafóricamente, unas pesadas cadenas que arrastrará, probablemente, el resto de su vida.
-¡Basta, Midna!-la apartó bruscamente, librándose por un momento de su acoso-¿Y qué si es así? ¡Yo no soy un cobarde! ¡Si ella me necesita, yo estaré ahí para ayudarla y permanecer a su lado!
-¿Y por qué lo haces?-preguntó ligeramente sorprendida-¿Por qué, teniendo todo en tu contra, sigues insistiendo en que la amas?
-Yo…-miró su mano abierto, cerrándola con fuerza-No puedo explicarlo. El vínculo que me une con ella es más fuerte de lo que pudiera yo mismo imaginarme en un principio. He dudado y sigo dudando de ella, numerosas veces, pero incluso así, no puedo desprenderme del afecto que siento por Zelda. Es como si estuviera predestinado a estar con ella.
-Maldita la hora en la que te pedí que ayudarás a Zelda siempre que lo necesitase...-maldijo Midna, reprimiendo su rabia-¿Lo recuerdas? Fue lo que te pedí antes de desaparecer por el Espejo del Crepúsculo. Como sabía por lo que había pasado y lo que ella sentía, pensé ingenuamente que lo mejor para ambos era que estuvierais juntos. Yo quería que no te sintieras solo y estuvieras con una de tu raza, y por otra parte quería ayudar a Zelda a salir de ese estado de depresión. ¡Pero me equivoqué! ¡Ella ya no tiene salvación! ¡Y si sigues con ella, sólo te llevará a un pozo de frustración y desengaños!
-¡Eso no puedes asegurarlo!-defendió a Zelda-¡Todavía le quedan muchos años para poder volver a disfrutar de la vida!
-¿De verdad crees eso?-le habló, ahora, con tristeza-Lo que voy a revelarte lo digo totalmente en serio… ¿Sabes cuál es la mayor aspiración vital que tiene ella?
-¿Por qué lo dices como si fuera algo que debiera preocuparme?-por su tono, sabía que hablaba en serio, lo cual le preocupó mucho-¿Qué es?
-Ella, al igual que le pasó a su madre, quiere acabar muriendo durante el parto de su primer hijo.-aquellas palabras dejaron indefenso a Link-Sí, es muy fuerte lo que te estoy contando, pero no mentiría ni bromearía con algo así. Ella desea cumplir su última obligación como soberana de Hyrule de esa manera. Es así porque teme no poder ejercer como una buena madre, por no haber tenido un ejemplo por sus circunstancias y poseer esa carencia de emociones de la que padece, además de que no quiere criar a su hijo junto a un hombre que no ama. Además, es un hecho que las hijas de madres que han tenido dificultades durante el parto, tienden a heredar ese mal. Por lo tanto, lo tiene asumido como algo más que probable. Y no le teme a ello.
-¡Para, por favor! ¡Para de decirme esas cosas!-le suplicó, era demasiado duro oír eso-¿Por qué me haces esto? ¡No necesitaba saberlo!
-¿No eras el que quería ayudarla, contra viento y marea?-no le sorprendió su reacción-Pues para ello, debes saberlo todo sobre ella. ¿Te das cuenta de que sólo te estás engañando y con ello sufriendo innecesariamente?-de pronto, estalló-¡Yo también desearía poder ayudarla! ¡Es mi mejor amiga! ¡Pero me es imposible! ¡Sé todo sobre ella, puede que incluso más! ¡Pero aun así, es casi imposible que podamos hacer nada! ¡Si ella no deja que la apoyen y reconoce su problema, de nada valdrán nuestros esfuerzos! ¡Yo traté de hacerla entrar en razón respecto contigo, pero no me hizo caso! ¡¿Y sabes lo doloroso que es para mí haberme visto obligada a renunciar a ti?! ¡He tratado de aparentar que sólo te apreciaba como amigo, pero no puedo seguir mintiendo cuando veo que Zelda no quiere disfrutarte como pudiera hacerlo!
-Midna…-se veía en una encrucijada-Yo…
-¡Te quiero! ¡Ya lo he dicho!-confesó por fin-Ningún otro hombre me ha hecho sentir lo que tú si has hecho… ¡Eres bueno, valiente, amable, ingenuo y desinteresado! ¡Y físicamente también eres atractivo, incluso para una Twili como yo!-suspiró, calmándose un poco-Nunca nadie me había tratado como tú, a excepción de mi difunto padre y otras pocas excepciones… ¡Y no sabes lo que eso significa para mí! Desde que tengo memoria, siempre me han tratado como alguien "diferente". Cuando estaba en el orfanato, por mi personalidad y mis dotes mágicas. Y cuando me convertí en miembro de la realeza, por mis orígenes y nuevamente por mi carácter. ¡Tú en cambio, me aceptaste como era! Obviamente te molestaban algunas bromas o comentarios sarcásticos que hacía, por eso mismo a mí me divertía tu ingenuidad, pero no por ello me obligaste a cambiar o disimular mi fuerte carácter. Y aun cuando descubriste que te había estado utilizando, no te enfadaste conmigo cuando te lo conté. ¡Luchaste por mí y por mi reino, aun cuando no debía importarte lo que les ocurriera a los autores de la invasión a tu tierra natal! ¡Eso es algo que todavía hoy no deja de sorprenderme!
-Midna, me estás poniendo en un situación muy incómoda…-todo lo que le había dicho, era demasiado para él.
-¿Qué es lo que no te atrae de mí?-le preguntó provocativamente, volviendo a dejarlo acorralado contra un árbol-Ambos sabemos que no es mi físico, tu cara al ver esta apariencia por primera vez lo demuestra…-jugó con la punta de su gorro verde-¿Es porque soy una Twili? ¿Porque procedemos de mundos distintos? Eso no es un impedimento, sobre todo ahora que sabemos que podemos atravesar las fronteras entre nuestros mundos cuando queramos.
-Ya deberías saber la respuesta…-le contestó, apartando la mirada-Quiero a Zelda, por eso.
-¿Y antes de que te enamoraras de ella?-le pidió una explicación, no lo comprendía-¿Sentiste algo por mí o no? ¿O en aquella época con quien estabas encaprichado era sólo con Ilia?
-¡Midna, compréndelo!-exclamó incómodo-¡No te veía como una posible compañera en ese sentido! ¡Con aquel cuerpo, parecías un ser completamente diferente a mí! ¡Y tú nunca me demostraste abiertamente un interés en mí! ¡Me tratabas como a tu socio y luego como a un amigo!
-O sea…-se la veía enormemente decepcionada-¿Si hubiera conservado mi verdadero cuerpo, hubiera tenido alguna oportunidad de seducirte? Eso es muy superficial de tu parte, no me esperaba esto de ti…
-¡Eso no lo puedo saber!-se defendió molesto-¡Yo te tenía aprecio, sí! ¡Pero si aquellas circunstancias me hubiera llegado a enamorar de ti, hubiera sido algo casi antinatural!
-¡Vale, lo entiendo! ¡Pero ahora las cosas son muy distintas!-difirió ella-Ahora, no pasará mucho tiempo hasta que te veas obligado a dejar a Zelda. Sé que con Ilia no volverás, porque la acabaste considerando como a una hermana y porque Ordon ya no es tu hogar. Yo estoy dispuesta a darte uno y acogerte con los brazos abiertos en mi reino. ¡Buscaré la manera de protegerte de la energía del Crepúsculo, como sea! Quisiera poder compartir el peso de mi nación contigo, la Bestia Sagrada de la que hablan las leyendas de mi gente, que resultó ser un hombre al que he llegado a apreciar más de lo que pudiera haberme imaginado…
Link no tuvo tiempo de poner objeciones, pues Midna lo besó apasionadamente, dejándolo atrapado. Él trató de liberarse, estaba traicionando a Zelda, pero era incapaz de hacerlo. Ella, no quedándose sólo en eso, comenzó a buscar más de él. Aún con aquel frío que le congelaba hasta los huesos, ella deseaba una unión más profunda con él. Link luchaba por apartarla y escapar de aquello, frenando sus instintos como hombre en el esfuerzo, pero no podía escapar.
De pronto, un humo azulado los envolvió y Midna cayó al suelo, profundamente dormida. Él cayó sobre sus rodillas, no afectado por ese humo que se desvaneció luego, sino por la situación tan comprometida en la que se había visto involucrado.
-Me debes ésta…-le habló Ghirahim, autor de ese humo-Y ten por seguro que te la cobraré con intereses. Lo que ha inhalado es el humo de un potente incienso somnífero que sólo es efectivo en los Twili. Se lo vendo a gente de esa raza con problemas para dormir. Dormirá plácidamente hasta mañana.
-Gracias…-suspiró, todavía asimilando aquello-¿Pero por qué me has ayudado?
-Porque ya me había divertido bastante observándoos, así que pensé que era hora de acabar con ello. ¡No iba a permitirte en lujo de ser el amante de las sobernas de Hyrule y el Crepúsculo!
-No estoy para bromas…-murmuró sin ánimo-¿Qué era aquello que se bebió Midna? ¿Es lo que ha hecho que se comporte de esa manera?
Ghirahim pareció pensárselo antes de responderle, observando la actitud deprimida de Link y a la Reina del Crepúsculo descansado en el suelo. Entonces, decidió contestarle.
-Era un filtro de amor…-Link lo miró confundido-¡Sí, era eso! ¿No sabes lo que es?
-¡Sí, lo sé! Pero…-no parecía convencido-Eso sólo explicaría su repentina atracción hacia mí. ¿Pero lo demás? ¿Qué clase de filtro de amor provoca que una persona diga lo que dijo Midna?
-¡Yo no fabrico cualquier cosa!-se defendió él-Además, era un experimento que estaba haciendo. No había probado esa nueva pócima y tampoco estaba terminada aún, así que es razonable que haya tenido efectos secundarios inesperados.
-¿Entonces Midna sólo actuó bajo los efectos de esa droga?-parecía esperanzado-¿No me estás mintiendo?
-¡¿Por qué iba yo a mentir en algo que no me afecta ni me interesa?!-se excusó molesto-¡Yo sé lo que elaboro y siempre garantizo sus efectos! ¡Si digo que era un filtro de amor, actuó como un filtro de amor!
-Eso me deja más tranquilo…-suspiró, medianamente aliviado-Pero sigo dudando de ciertas cosas que dijo sobre Zelda. Estoy preocupado.
-¡Pero qué cansino!-se quejó Ghirahim-¡Mintió! ¡El filtro de amor hizo que sintiera celos por tu "querida princesa"!
-¿Tú crees?-no estaba seguro-Pero parecía que…
De pronto, Ghirahim le propinó una fuerte patada, haciendo que se enojara y fuera a por él.
-¡¿Se puede saber por qué has hecho eso?!-le amenazó agarrándole de la capa.
Ghirahim, tan tranquilo, se zafó de su agarre y se sacudió su ropa. Entonces, sorprendentemente, le golpeó amistosamente el hombro.
-Prefiero verte así antes que como a un pobre desdichado…-le dijo sin más-¡Sólo yo puedo llevarte a ese estado de autocomplacencia y tristeza por ser un muchacho tan irritante!-miró entonces a Midna, suspirando-Para mi desgracia, tendré que dejar que la reina repose sobre mi lecho… ¡Pero la cargarás hasta allí tú! ¡Que para algo es tu problema!
Él se adelantó y puso rumbo a su caravana, dejando atónito a Link. ¿Acaso le había ayudado gratuitamente e incluso le había dado ánimos? Link prefirió no divagar en ello, dedicándose a subir a Midna sobre Epona, para transportarla con mayor facilidad.
XOXOXOXOXOXOXO
Un rato después, Midna descansaba sobre la cama de Ghirahim, bien abrigada. Link, en cambio, dormía junto al fuego del campamento, que aunque abrigado, no era suficiente para paliar del todo el frío nocturno de las montañas.
De todas formas, era en lo que menos estaba concentrado en esos momentos. Ya no sabía qué pensar de Midna, por mucho que Ghirahim le hubiera asegurado que todo lo sucedido era producto de ese filtro de amor. Y de Zelda…deseaba que varias de las cosas que había dicho sobre ella fueran invención suya. Por otro lado, sentía que la había traicionado al dejarse besar por Midna y haber estado a punto de llegar más lejos.
Y mientras estaba imbuido en sus pensamientos, en algún momento Ghirahim se sentó a su cierta distancia de él, pues debería dormir esa noche a la intemperie. Se dio cuenta entonces de que le había dejado una taza con una bebida caliente en su interior.
-Le acabo de suministrar un antídoto que eliminará los residuos del filtro de amor que haya podido quedar en su cuerpo.-le contó mientras bebía él también una taza con el mismo contenido que la que él le había dejado-Probablemente, mañana no se acuerde de nada de lo ocurrido. Has tenido suerte, muchacho.
-¿Qué es esto?-miró la taza sin mucho ánimo.
-¿No has dormido bien durante estas últimas noches, verdad?-le preguntó, sorprendiéndole de que supiera eso-Y con todo lo que te ha ocurrido hoy, no creo que logres conciliar el sueño. Tómate eso, te ayudará a dormir.
-Estás siendo demasiado amable conmigo…-cogió la taza, sintiendo el calor en sus manos-¿Por qué?
-Si lo dices por la taza, es porque no me fio de dormir cerca de ti si no tengo la seguridad de que duermes profundamente…-parecía había emitido algo en su explicación.
-¿Y por lo demás?
-No sé de qué me hablas…-trató de hacerse el despistado, bebiendo de su taza-Recuerda que todo lo hago en favor a mi propio interés. No quiero estar cargando con un muchacho con problemas amorosos, incapaz de levantar cabeza, ya sea por la vergüenza o por las dudas que le corroen.
-Ah…-no necesitaba más explicaciones, en ese momento le daba igual-Pues vale.
Él se acabó el contenido de la taza, para luego intentar dormir abrigándose con las mantas de las que disponía. Y tras un rato, se quedó dormido.
Ghirahim permaneció despierto un rato, pensando en sus cosas.
-¿Ya se ha dormido?-preguntó Ghirahim, sin dirigir la mirada a donde reposaba Link.
-"Sí, lo está."-habló Fi, saliendo en ese momento de la Espada Maestra-La bebida que le diste ha sido la que ha conseguido que mi amo puede descansar tranquilo.
-¡Por supuesto! ¡Soy un genio!-alardeó él-¡Y que nadie se atreva a cuestionarme!
-Las probabilidades de que pudiera pasar esto eran inexistentes, pero…-le hizo una reverencia-Debo darte las gracias por ayudar a mi amo, Ghirahim.
-No me las des, te he devuelto el favor que me hiciste por ayudarme con los cálculos para las reformas y optimización de mi invernadero.-le quitó importancia, incómodo con su gesto-Si no me hubieras pedido que frenara a la reina Midna, mientras él estaba "demasiado ocupado" no haciendo nada, ten por seguro que no hubiera evitado aquello.
-Sin embargo, es un hecho inusual que le hayas proporcionado ayuda a mi amo.-detalló Fi-Y además, que tomaras en consideración el hecho que te revelé sobre que mi amo no había podido descansar en condiciones durante las últimas noches, es insólito.
-Eso…-apartó la mirada de ella-Fue por interés propio. Tengo mis motivos para que el chaval no sufra trastornos nocturnos.
-¿Y también tienes motivaciones propias para mentir acerca de la naturaleza de la pócima que ingirió Midna?-volvió a preguntar-Sus niveles hormonales no variaron, en relación a lo que debería haberle ocurrido al tomar un brebaje así.
-¡Vaya, me has descubierto!-se rió por ello-Pues sí que tengo motivos, sí. Aquello que estaba preparando era la base para un hipotético "suero de la verdad". Llevaba tiempo investigando cómo obrar tal proeza, y a falta de perfeccionar la fórmula… ¡Puedo decir que el gran señor Ghirahim lo ha vuelto a conseguir!
-¿Cuáles son esas razones que te llevaron a mentir a mi amo?-insistió ella.
-Simple y llanamente, porque no quiero estar aguantando roces e incomodidades entre ellos dos.-respondió orgulloso-Yo no estoy obligado a lidiar con sus problemas personales, tan sólo les estoy guiando hacia Nortinka.
-¿Y Midna recordará lo ocurrido?
-A diferencia de lo que le dije a él, sí, es lo más seguro.-confesó-Mañana tendré que explicarle lo ocurrido, pues a diferencia del muchacho, ella no se tragará la mentira que le conté, más porque ella sabe que lo que le ocurrió a su cuerpo no fue producto de un filtro de amor.
-¿Y eso no originará problemas entre mi amo y ella?
-Ella sabrá disimular, como parece haber hecho todo este tiempo con los sentimientos que tiene hacia él.
Al momento de pronunciar eso, bostezó. Estaba cansado y se había resistido a los efectos de su bebida tranquilizante todo lo que había podido.
-Vete a tu espada y déjame dormir.-le ordenó incómodo con su presencia-Sinceramente, eso de que no duermas, me resulta un tanto perturbador.
Le dio la espalda y se dispuso a dormir. Fi, en cambio, regresó a la Espada Maestra.
Había sido un día complicado para los integrantes de ese pequeño grupo de viajeros. Ghirahim esperaba que ello no le causara problemas.
Continuará…
XOXOXOXOXOXOXO
Nota de Alfax: Os seré sincera. Metafóricamente, me he sentido como en la Segunda Guerra Mundial, tirándoos bomba tras bombas con las declaraciones de Midna y las distintas facetas de Ghirahim.
Espero que os haya gustado esta segunda parte tardía, creo que ha merecido la pena. Me ha salido mejor de lo que en un principio planeé, pero de ello sólo lo podréis opinar vosotros. ¡Así que ya sabéis, comentad! ¡Que hace tiempo que no os lo pedía!
Y bueno, esto es todo. Esta vez dejaré que el capítulo hable por mí, sin comentaros nada aparte de él.
¡Chao y hasta la próxima publicación!
