Hola:

A pedido de la única lectora vengo a dejar esto un ratito por aquí,. Espero te guste.

Saludos

Yaem Gy.

Capítulo 4: Emboscada.

Se reunieron a un metro de la casa transportados por escobas, Thestrals y la moto de Sirius Black que ahora usaba Hagrid. La sensación al traspasar los encantamientos desilusionadores fue para Ron como un cosquilleo eléctrico que le paró los pelos de brazos y piernas. Harry salió de la casa y corrió hacia ellos abrazando primero a Hermione y luego a él. Ron, entretenido por la rara sensación recién experimentada atinó a darle unas palmadas en retribución.

Harry estaba asombrado de tener tantos visitantes y Ojoloco pronto le puso en cuenta de los cambios de planes para trasladarlo a otro lugar seguro.

Todos entraron a la casa y Ron notó lo diferente que era con la propia. Todo era demasiado brillante y pulcro, tanto que llegaba a atemorizar y lleno de cosas raras que solo los muggles serían capaces de tener. Nada comparado al armónico desorden de su amada Madriguera.

La cocina se arrebató de personas. Eran catorce y Harry los miraba a todos con aire dubitativo pero risueño. Ron miró a su lado y Mungungus Fletcher parecía nervioso y muy tenso. A su otro lado Tonks lucía una sonrisa radiante que le pareció simpática. Más allá los gemelos miraban todo junto a su padre y comentaban algo de aprovechar esas innovaciones para hacer negocios. Lupin estaba serio y callado, Hagrid apenas cabía en la casa, Kingsley registraba las ventanas con el ceño fruncido. Fleur apoyaba su cabeza en el hombro de su novio, Bill en cambio miraba divertido la exploración de los gemelos. Ojoloco lanzaba al suelo los inmensos sacos con ropas y cosas y al fondo Hermione hacía lo mismo que él. Contemplarlos a todos. Sus ojos se encontraron y al descubrir que ambos estaban haciendo lo mismo sonrieron.

La conversación fue trivial al principio. Pero lo que más destacó fue la buena nueva del reciente matrimonio de Lupin con Tonks.

"Así que la brujita atrapó a su lobo" - se dijo Ron y esbozó una sonrisa- "Si ella pudo, quizás yo algún día pueda atrapar a un gorrión"- Ese pensamiento se desvaneció de su cabeza pues Ojoloco comenzó a explicarle a Harry las dificultades que enfrentaban en ese momento. Pius Thicknesse se había pasado al bando contrario y gracias a eso le había cerrado todas las posibilidades de fuga al muchacho una vez que cumpliera 17 años y los encantamientos protectores de su madre dejaran de funcionar. En pocas palabras, lo tenía acorralado.

Ojoloco entonces le explicó que usarían otros medios de trasporte pero Ron observó que Harry tenía la expresión de "Esto no va a funcionar' en el rostro.

Veamos. El encantamiento de tu madre sólo puede romperse si se dan dos circunstancias: que alcances la mayoría de edad, o…- Moody abarcó con un gesto del brazo toda la inmaculada cocina- que ya no llames hogar a esta casa…- Eran fuertes palabras aunque Ron pensó que Harry nunca había considerado en realidad esa casa enfermamente ordenada su hogar.- …, hemos decidido romperlo antes de hora, porque la otra opción es esperar a que el Innombrable venga aquí y te capture el día de tu cumpleaños-

Y Allí Ojoloco le explicó del traslado y de las casas que usarían de señuelo pero entonces Harry le preguntó si no sería muy evidente a donde iba si tenía una escolta tan grande cuidándolo. "Claro, Ojo Loco se olvidó contarle una parte pequeñita del plan", pensó Ron.

¡No!- gritó su amigo cuando el auror le contó el "detallito"- ¡De ninguna Manera!-

Ya les advertí que reaccionarías así-intervino Hermione con un dejo de autocomplacencia.

Ron la miró divertido. Amaba esa expresión en su rostro. Realmente Hermione era insuperable.

Harry se volvió a negar diciendo que no dejaría que nadie se arriesgara por él y Ron tuvo que intervenir.

Como si fuera la primera vez que lo hacemos-se escuchó su voz.

Harry insistió en negarse y los gemelos le rebatieron en su particular forma de expresarse. Luego Ojoloco le dejó claro que por más que se quejara no tenía opción; 6 personas tomarían poción multijugos y se transformarían en él y los siete Harrys volarían con una escolta hacía una de las casas despistando a los posibles perseguidores. Al final todos tomarían trasladores y terminarían llegando a la Madriguera. Mientras a los enemigos se les había dado una fecha falsa de traslado y si tenían suerte se lo creerían.

Lo único que podemos hacer es usar señuelos. Ni siquiera el Innombrable puede dividirse en siete- terminó de decir Alastor

"Si supiera"- pensó Ron viendo a Harry mirar a Hermione.

Así que… los pelos, Potter, por favor-

Harry le miró con cara de "apóyame amigo", pero Ron le contestó con la mejor cara de "Dáselos de una vez"

Harry ya no pudo rebatir más y tuvo que entregar sus pelos. Ojoloco los puso en el frasco y comenzó el primer paso.

¡Oh! Estás mucho más apetitoso que Crabbe y Goyle, Harry- Observó Hermione y Ron arqueó las cejas; entonces ella se sonrojó ligeramente y añadió:- Bueno, ya sabes a que me refiero; la poción de Goyle parecía de mocos-

"Si claro. Dejémoslo así" -pensó el pelirrojo-"Harry el apetitoso"… "Me gustaría saber qué pensaría el hurón de esa frasecita"- se agitó el chico antes de beber el líquido- "Pero apuesto que yo tengo mejor sabor que Harry"-Se defendió.

Al mismo tiempo todos los voluntarios bebieron el brebaje y cuando Ron lo probó tuvo que admitir con regocijo que Harry sabía asqueroso. "Siiii"-se dijo- "Yo debo saber mejor que esto… wacala".

Comenzó a sentir que sus huesos se le aprisionaban y comprimían. La piel se le encogía y los dedos se apretaban en las manos y pies. La ropa comenzó a quedarle grande y la vista se le tornó nublada.

¡Somos idénticos!- Dijeron los gemelos al mirarse mutuamente.

Sí, pero no sé, creo que aun así yo soy más lindo- alardeó Fred, examinando su reflejo en la tetera.

Eso le causó gracia al muchacho que comenzó a explorar el nuevo cuerpo que llevaba. Harry era más flaco, peludo y enano. La falta de altura afectó sus sentidos. Se sintió desvalido y se alegro que en realidad él fuera más alto. Se quitó la remera y se miró el torso.

Ya sabía yo que Ginny mentía sobre lo de ese tatuaje- comentó.

Se vistieron todos y recogieron el equipaje. Moody entonces les indicó quién los acompañaría en esa disparatada aventura. La repartición parecía buena (por lo menos Hermione estaría escoltada por kingsley) hasta que Ron escuchó a Tonks decir:

¡Solo quedamos tú y yo, Ron"!- y la metamorfomaga derribó un soporte de tazas al hacerle señas con a mano.

"Si que alegría"- se dijo el chico mirando el desastre- "Estaré muy tranquilo cuando los mortífagos me persigan con tan asombrosa guardiana. Será como un viaje de vacaciones"-

Pero no era el único que no parecía satisfecho con la repartición. Harry no mostraba gran entusiasmo por viajar junto a Hagrid.

Caminaron todos con el equipaje afuera y comenzaron a prepararse para la aventura. Hermione ya estaba acomodada en el thestral y Fleur era ayudada por Bill en el suyo. Harry se metió como pudo en el sidecar de la gran motocicleta y Ron no disimuló la sonrisa al verlo pues realmente se veía patético.

Entonces Ojoloco dio la señal de partida y todos los que viajaban es escoba se subieron a ellas.

Sujétate fuerte, Ron- aconsejó Tonks, y el pelirrojo miró en forma furtiva y culpable a Lupin antes de agarrarse con ambas manos a la cintura de la bruja.

"Lo siento Profesor Lupin, tengo que tomarla de la cintura, lo siento, lo siento, lo siento… Sé que es su esposa pero le juro que no tengo alternativa" pensaba rojo de vergüenza.

¡Buena suerte a todos!- gritó Moody_. Nos veremos dentro de una hora en La Madriguera. ¡Contaré hasta tres! ¡Uno… dos… TRES!-

Se elevaron de inmediato y la brisa jugó con el pelo oscuro que ahora ostentaba. El sonido de la motocicleta invadió el ambiente y las alas de los thestrals agitaron el aire. Subieron rápido y alcanzó a mirar a Harry apretado en el sidecar agarrándose fuerte para no caer.

Y entonces… el caos cayó sobre ellos al traspasar el escudo. Un montón de mortífagos aparecieron de la nada y sin darles respiro comenzaron a atacarlos. El destello de una luz verde casi rozando al thestral que llevaba a Hermione fue lo último que Ron vio de ella antes de bajar la cabeza ante el disparo de uno de ellos.

-¡Emboscada!... ¡Nos han emboscado!- Gritó Tonks y lanzó hechizos atolondrados a los enemigos que los perseguían- ¡Afírmate más fuerte!- y dicho esto la escoba se lanzó a los cielos en loca carrera.

La altura trajo consigo el frío que penetró hasta los huesos del muchacho que se mantenía aferrado a la cintura de la bruja mientras esta seguía defendiéndolos. Los hechizos les rodeaban e iluminaban el cielo dando la impresión de juegos artificiales que a pesar del dramático momento, hicieron al pelirrojo recordar el fastidio que los gemelos le habían causado a Umbridge. Ron levantó la cabeza y pudo notar que eran cuatro los enemigos que les daban caza. Todos ellos tenían máscara y capa y parecían copias horrendas de la muerte.

¡Reducto! ¡Depulso!- Gritaba Nynphadora

¡Desmaius!- Gritó Ron, pero el hechizo fue evitado a tiempo por su enemigo.

¡Envertestatil!- grito la bruja, pero era difícil apuntar a esa velocidad y maniobrando a escoba.

Tírate en picada Tonks!- Dijo el muchacho- ¡Ahora!-

Bajaron de cabeza sintiendo la fricción del aire raspándoles las ropas y la piel. Ron miró hacia atrás y vio como los mortífagos imitaban el movimiento sin dejar de lanzarles luces rojas y verdes.

¡Ahora a la izquierda!- Grito Ron- ¡A la izquierda!-

Tonks en su nerviosismo se había movido en sentido contrario y Ron tomó su mano para cambiarlo.

¡Mejor yo maniobro! ¡Tú dispara!- y Ron tomó posesión del transporte.

Tonks le disparaba a todo lo que se acercaba y Ron se movía en zigzag esquivando todos los hechizos. Luego se elevó de golpe y cuando los enemigos le imitaron, bajó y así ganó distancia. Luego se movió hacia la derecha y se escondió en medio de unas nubes por unos segundos hasta dar un giro en 360 grados provocando que dos enemigos chocaran entre sí.

¡Son Muchos! ¡No podremos esquivarlos a todos!- Gritó la mujer.

¡Tendremos que hacerlo! ¡Reducto!-

Ron estaba asustado. Nunca esperó que sus enemigos se enteraran de la verdadera fecha del traslado de su amigo. ¿Cómo se habían enterado? ¿Había entre ellos un traidor? Ron maniobraba la escoba mientras su cabeza se deshacía en pensamientos aterradores. Harry nunca había estado tan expuesto como en ese instante y solo Hagrid lo escoltaba.

"¡Maldición!… ¡Hagrid no podrá proteger a Harry!… ¡Él debió ir con Ojoloco, o Lupin o Kinsgley! ¡Kingsley!"- y entonces el corazón de Ron saltó de miedo. No solo Harry corría terrible peligro en ese momento. El Gorrión volaba en thestral perseguida y trasformada en su amigo.

"¡Hermione! ¡No! ¡Ella está en peligro y no estoy a su lado para protegerla! ¡Le dije que no viniera; Que era peligroso… pero no… la princesa tenía que hacer su voluntad!- Gruño apretando la escoba.

Sus manos temblaron y un rostro de ojos grises se paseó por su mente mientras se movía nuevamente esquivando los tiros.

"¡Si se entera me mata! ¡Me mata! ¡¿Pero qué puedo hacer hurón?! ¡Tu novia es bruta como un trol! ¡Ni amarrándola hubiera conseguido detenerla! ¡Ni si quiera tú la hubieras retenido!"-Un disparo rozó su mejilla y un corte le saco unas gotas de sangre-¡Cuando te tenga en mis manos Hermione Granger… te zamarrearé tanto que ni Harry te salvará!- bajaron y rozaron unos árboles- ¡Muchacha tonta!¡Te amo tanto que si te pasa algo me voy contigo!"- pensó con desesperación.

Avanzaban y se defendían como podían. Ron pronto volvió a disparar y cuando solo dos mortífagos los perseguían, otro tomó parte de la cacería. Este no llevaba máscara y su cabello negro y revuelto fue precedido por una risa que le heló la sangre al Gryffindor.

¡Asquerosa Bruja! ¡Ahora las dos tenemos que arreglar unas cuentas!- Gritó y a pesar de la noche, Ron pudo ver un brillo espantoso en sus ojos.

Ambas brujas se atacaban una y otra vez. Los otros mortífagos lanzaban hechizos al Harry falso que guiaba a escoba y este Harry se metía entre los árboles, se lanzaba en picada hasta llegar al suelo y luego subía frenético para volver a bajar y meterse entre las casas.

Bellatrix no paraba de lanzar hechizo tras hechizo. Más que perseguir al Harry que montaba esa escoba, a Ron le parecía que su único anhelo era asesinar a su escolta. De pronto uno de los mortífagos perdió el equilibrio y su máscara cayó revelando al mago que se escondía detrás de ella. Rodolphus Lestrange, el marido de Bellatrix.

Eso era muy malo. Los Lestrange los perseguían sin piedad, esto ya no era una persecución encomendada, esto era personal.

Ron mantuvo la dirección con la mano izquierda, mientras que con la derecha empezó a defender a su compañera de ataque doble del cual era víctima; mientras, el otro mortífago le lanzaba sus hechizos a él.

No sabía cuánto tiempo había pasado, solo pensaba que cada minuto era una eternidad de lucha y miedo. Y ese miedo creció cuando el mortífago que lo atacaba lanzó un Avada que pasó a un par de centímetros de su brazo derecho.

¡NO!- gritó Bella- ¡Potter es de mi señor!-

Y como si lo hubiera invocado, el Innombrable se apareció volando sin escoba y con una expresión aterradora. Ron sintió que se caía y perdía el control de su cuerpo y a duras penas pudo controlar la escoba que se le escapaba de la mano.

¡Sube! ¡Sube!-Gritaba Tonks desesperada tomando la escoba también.

Ambos subieron la nariz del trasporte y con ello esquivaron a los perseguidores por unos minutos, pero Voldemort era demasiado rápido y los alcanzó de inmediato. Su rostro brillaba a pesar de la oscuridad; su expresión iracunda provocó un temblor insoportable en todo el cuerpo del muchacho y sus ojos llameaban.

El mago alzó su varita y apuntó al joven. Ron cayó en la cuenta de que ya no tenía salvación, estaba condenado. Cerró los ojos y suplicó a Merlín que el golpe no doliera demasiado.

¡RON! ¡Muévete a la izquierda!- gritó Tonks y Ron en un movimiento involuntario abrió los ojos y obedeció la orden.

¡NO ES ÉL!- Grito el señor tenebroso con furia y desapareció dejando otra vez a los combatientes en su lucha.

El pecho le dolía de tanto golpeteo del corazón. La respiración se le hacía difícil y su cabeza estaba por explotar. El mismísimo Vodemort había estado a segundos de matarlo creyendo que él era Harry y Tonks lo había salvado pronunciando su verdadero nombre. Ahora era su turno de protegerla pues Bellatrix no descansaría hasta verla muerta.

Pero ahora su miedo crecía otra vez. Porque ahora Voldemort perseguiría a otro Harry y todos los que amaba estaban convertidos en Harry o era el mismo Harry. Los rostros de los gemelos, de Fleur, de Harry y de Hermione fueron pasando por su mente y se desesperaba al no poder estar junto a cada uno de ellos. Lo único que deseaba era que ese horror terminara ya.

Bellatrix y Rodolphus casi les pisaban los talones, el otro mortífago avanzó más queriendo disparar a la espalda de Tonks y estuvo a tiro de cañon del pelirrojo. Ron no lo dudó y le dio un certero tiro en pleno rostro. El enemigo dio una voltereta en el aire y se fue de cabeza hasta desaparecer en la nada.

Entonces Dora se giró y disparó en el pecho al marido de Bella provocando su caída. Ya solo quedaba la maldita bruja… pero ella parecía invencible.

¡No escaparas deshonra a mi linaje! ¡Tú y tú amiguito disfrazado de Potter caerán bajo mi varita!-

Ron ya no sabía qué hacer. Para donde se moviera en la escoba la bruja se movía con precisión. Arriba, abajo, hacia la izquierda o hacia la derecha, daba lo mismo, Bellatrix siempre estaba detrás. Siempre persiguiendo, siempre lanzando hechizos asesinos contra su propia sangre.

Entonces Ron reconoció el camino y también la rara sensación de pelos parados en brazos y piernas. Había traspasado el escudo, estaban salvados.

¡NOOOOOOOOO!- fue lo último que escuchó de la bruja desquiciada.

Bajaron rápidamente y casi cayeron de cabeza al suelo en su desesperación por llegar. Tía Muriel ya los esperaba en el jardín y ambos corrieron a su encuentro.

Muchachos ¿por qué demoraron tanto?- gruño afligida

Nos emboscaron tía Muriel- Dijo Ron intentando recuperar el ritmo de su respiración- El propio Innombrable nos atacó-

La tía Muriel se puso tan pálida que en su piel grisácea fue un espectáculo terrible para el pelirrojo. Luego tomó a Ron del brazo y le miró asustada.

¿Quién eres Tú?-

Soy Ron, tía-

¡Por Merlín! ¡Eres un niño! ¡Tu madre no sabe cuidar a sus hijos!- y se tapó la boca- ¡Y lo peor es que tu traslador ya se marchó! ¡Tendrás que salir otra vez allá afuera!-

Eso fue un golpe duro en el estómago. Ron miró a su compañera y vio la misma expresión de miedo en sus ojos. No tenían más remedio. Tendrían que subir otra vez en la escoba y allá afuera estaría Bellatrix esperándolos.

Bueno… tendremos que intentar pasar sin ser notados… ir en sentido contrario y burlarla- Dijo Tonks con un temblor en el cuerpo- lo bueno es que la Madriguera ya no está tan lejos-

Vamos ya… deben estar preocupados por nosotros- Dijo él intentando controlar el tono de su voz- Espero que todos estén bien y que nadie más haya perdido el traslador-

Se encaminaron a la escoba y Ron agitó la mano a modo de despedida de su tía. La mujer siempre había sido una pesadilla pero al muchacho le enterneció su angustia por los suyos.

Levantaron el vuelo y se movieron hacia el oeste. Con suerte la Bruja no los vería. La sensación se hizo presente otra vez y ambos miraron a todos lados en busca de algún otro ser volando en ese espacio. A lo lejos Tonks señaló un punto que se movía y Ron lanzó la escoba con rapidez para mantener y ganar más distancia entre ese punto y ellos.

Avanzaron hacia el norte para luego girar hacia el este. El punto que les seguía poco a poco se hacía más grande y Ron se metió entre unos árboles para impedirle la visión. Bajó y volaron a ras de suelo esta vez en dirección al sur y cuando volvieron a subir el punto había seguido hacia lo profundo del este.

¡Ahora Tonks! ¡Aprieta la escoba con todas tus fuerzas!- entonces la escoba incrementó su velocidad para dejar atrás a su enemiga todo lo posible.

Fueron 20 minutos de angustia, pues Bellatrix se había percatado del ardid. Tonks imponía más velocidad mientras Ron apuntaba en dirección a la bruja, listo en caso que un nuevo ataque se produjera. El muchacho ya estaba calado hasta los huesos y el temblor le movía sin cesar el pulso provocando que si debía disparar, su puntería sería pésima.

Seguían avanzando, pero Bellatrix iba devorando la distancia con una rapidez avasalladora. Mas, el cosquilleo removió el brazo en el cual Ron blandía la varita y el alivio se apoderó de su pecho. Estaban en La Madriguera.

Estaba a salvo y ahora Ron suplicaba a Merlín que todos los demás ya estuvieran en el refugio. Los últimos metros le parecieron eternos.

Bajaron como un rayo y Tonks derrapó lanzando piedras y tierra a todos lados.

¡Remus!- gritó la bruja al mismo tiempo que se bajaba de la escoba. Tambaleándose, fue a abrazar a Lupin, quien, pálido y serio, era incapaz de articular palabra.

Ron avanzó a los tropezones hacia Harry y Hermione, mientras tanto iba perdiendo las facciones de Harry para ir recuperando las propias.

¡Estás sana y salva!-farfulló antes de que Hermione se abalanzara sobre él y lo abrazara con fuerza.

Creí… creí…-

Estoy bien- dijo Ron, dándole unas palmaditas en la espalda- Estoy bien.

Y lo estaba, ahora sí que lo estaba. Ella estaba bien, "Gracias Gran Merlín, Gracias por cuidármela" pensó mientras la miraba a los ojos.

Ron se ha comportado de una manera espectacular- explicó Tonks con entusiasmo, y soltó a Lupin- Impresionante. Le ha lanzado un encantamiento aturdidor a un Mortífago, directo a la cabeza, y ya saben que apuntar a un objetivo en movimiento desde una escoba en vuelo…-

¿Eso hiciste?- se asombró Hermione mirando a Ron, a quien todavía tenía abrazado por el cuello.

Siempre ese tono de sorpresa- refunfuñó él, soltándose. Entonces Harry corrió hacia ellos y los tres se abrazaron con fuerza- ¿Somos los últimos?-

Entonces Ginny le comunicó que aun ni Fleur ni Bill y ni Ojo Loco ni Mundungus habían llegado. Luego Lupin les preguntó la razón de su demora y tuvieron que contarles su odisea. Después los otros les contaron como Hermione y kingsley habían enfrentado a cinco mortífagos y que el auror había quizás matado a uno. Harry continuó su relato contando que otros tantos lo persiguieron a él y a Hagrid y que con gran esfuerzo habían logrado esquivarlos. Todos coincidieron en que habían visto a Voldemort y para su sorpresa éste volaba por sí mismo. Pero lo que maravilló a Ron fue el relato de Harry sobre la maniobra de su varita.

Kingsley tuvo que marcharse y los demás se quedaron esperando a los rezagados. Los padres de Ron llegaron y agradecieron a Tonks y Lupin por traer a casa a sus hijos. Entonces en un par de frases Ron se enteró que algo malo le había pasado a George pero no alcanzó a averiguar más ya que en ese preciso instante Bill y Fleur aparecieron montados en el thestral. Todos se sintieron aliviados hasta que Bill dejó caer una frase que cayó como una pedrada al estómago.

Ojoloco ha muerto-

Bill entonces comenzó a contar lo vivido hacía poco rato, mientras Fleur derramaba lágrimas. Ojoloco y Mundungus habían sido los primeros en ser atacados y Fletcher de miedo se había desaparecido dejando al auror solo y a merced del Innombrable quien, en su intento de matar al falso Potter, le había lanzado el hechizo a él. Por otro lado, el joven hombre relataba que una docena de enemigos les perseguían a él y a su novia. Bill se recriminaba el no haber podido hacer nada pero Remus le consoló.

Al final todos caminaron hasta la casita con un peso en los hombros. En la mente de Ron no podía entrar la idea de que Ojoloco había muerto. Era imposible. Si él, Ron Weasley había podido burlar a la implacable Bellatrix, ¿Cómo era posible que Ojoloco no pudiera esquivar a Voldemort? No, eso no podía ser.

En la casa Ron vio a los gemelos riendo en el sillón y vio la impactante herida de su hermano. Había perdido una oreja Ambos chicos dejaron de reír al instante cuando les comunicaron la terrible noticia, mientras Tonks lloraba la pérdida de su mentor. Bill se aproximó a la vitrina y sacó una botella de Whisky de fuego pasando vasitos a todos y luego brindando en honor del compañero caído. Todos le siguieron y después de aquello comenzaron las conjeturas sobre cómo habían sido descubiertos.

Mundungus pasó a ser el primer sospechoso, luego Fleur había dejado caer que quizás la torpeza y distracción de otro pudo ser el problema. Ron de inmediato miró a Harry y le leyó el pensamiento. Fleur sospechaba de Hagrid. Harry entonces defendió a su manera al semigigante sin nombrarlo y con eso defendió a todos los demás. Ron comprendió que Harry no creía que alguno de ellos sería capaz de traicionarlo. Lupin en vez de rebatirle afirmó su alegato.

Bill y Lupin entonces partieron en busca del cuerpo de Ojoloco. Y Harry… Harry comenzó a decir estupideces.

Que se tenía que ir, que no quería arriesgar a nadie más, que el Innombrable podría descubrir que él estaba allí… Lanzó un montón de escusas para marcharse pero todos le refutaron, hasta George le sacó en cara que su traslado a La madriguera había costado una oreja.

Ron miraba el semblante de su amigo y veía la angustia y el remordimiento. El tarado de Harry se sentía responsable de todo. Ron quiso sacudirlo hasta que esas ideas se le desvanecieran. Molly entonces preguntó por Hedwig y Harry se puso peor y se tomó otro trago de whisky.

Hagrid para levantar el ánimo del chico comenzó a alabar su maestría para burlar al oscuro mago y como su talento había dejado en ridículo otra vez al Innombrable.

Pero eso en vez de alegrarlo, parecía molestarle. Harry empezó a alegar que lo sucedido no era su responsabilidad, que la varita había actuado sola y por más que todos le decían que a veces uno hacía magia involuntaria, él negaba que ese fuera el caso. Para Ron perfectamente su amigo podía hacer salir rayos de todos colores de su varita. Por algo ya se había salvado del mismísimo Voldemort. De seguro tenían un poder parecido e impresionante.

Harry se disculpó de pronto alegando que necesitaba aire y los dejó a todos mirándose entre sí en la estancia. Molly y Ginny entonces decidieron servir la mesa para atender a los combatientes y Ron tomó del hombro a la castaña.

¿Estás herida?-

No, solo un poco asustada aún ¿y tú?-

Tampoco, pero la vi fea… Bella estaba empeñada en matarnos-

Gracias a Merlín estás bien, casi todos estamos bien- dijo ella mirando a George que volvía a bromear con Fred- Pero no todo fue perfecto- sus ojos marrones se anegaron.

Hermione- dijo el chico- corriste mucho peligro, el Innombrable te persiguió… debiste obedecerme y quedarte aquí segura… Estaba muy asustado por ti- le dijo mirándola a los ojos.

Y yo estaba asustada por ti- le contestó ella- No llegabas… temí lo peor… Pero ya no nos recriminemos más… estamos seguros ahora-

Si- dijo él y pensó que diría el hurón si supiera que su gorrión había corrido tal peligro. Ron no pensaba que éste se pusiera muy calmado al enterarse. De seguro se pondría rojo de la furia y le lanzaría un Cruciatus por no cuidar al gorrión como correspondía. Y Ron no lo culparía por ello.

Ambos muchachos decidieron salir en busca de su amigo y lo encontraron casi derrumbado con las manos en el rostro. Estaba temblando y sudaba sin parar, tanto Ron como Hermione le llamaban por su nombre y Harry demoró en escucharlos.

Le dijeron que volvieran a la casa y cuando Hermione le hizo el comentario sobre su mal aspecto, Harry se lanzó en un relato espeluznante. Voldemort había hecho conexión con la mente del chico después de mucho tiempo y le había mostrado la tortura de Ollivander. Ron se consternó pero Hermione se aterró. Lo que más le pedía la chica era que no se dejara dominar por el mago, que no permitiera que le invadiera la mente.