44. Corazones enfrentados (Parte 1)

A la mañana siguiente, Midna despertó con un fuerte dolor de cabeza, como si estuviera sufriendo una resaca. Lo cual, le parecía extraño, pues no recordaba haber probado ni una mera gota de alcohol desde que llegó al Mundo de la Luz. Aunque no era lo único de lo que no podía acordarse, pues su mente era un completo caos y apenas podía poner en orden los recuerdos de antes de despertarse. Se percató entonces de que se encontraba tumbada en la cama de Ghirahim, dentro de su caravana y rodeada de todas sus cosas. Aquella observación sólo hizo que se plantease más preguntas.

-Veo que se ha despertado, reina Midna. Eso es buena señal.-oyó hablar a Ghirahim, que se encontraba saliendo de su curioso armario, cargando algunas cosas.

-¿Qué me ha pasado?-preguntó aún desperezándose, sin que aquel dolor de cabeza desapareciera por completo-¿Y qué hago yo en tu cama?

-¡Cortesía mía, como puede verse!-se vanaglorió gratuitamente-No podía dejar que una reina durmiera al raso mientras se recuperaba de la intoxicación que sufrió ayer.

-¿De qué me estás…?-al momento, comenzó a crear relaciones entre sus recuerdos-¿Qué narices era aquello que estabas preparando ayer junto con la cena?

-Deberíais haber hecho esa pregunta antes de picotear de ahí sin mi permiso… ¿No le parece?-al momento, comenzó a reírse burlonamente-¡Pero he de admitir que fue espléndido! ¡Pude comprobar los efectos de esa pócima y reírme como nunca de ello!

-A mí esto no me está haciendo ninguna gracia…-habló entre dientes-¡¿Quieres decirme de una vez qué fue lo que pasó?!

-Sólo os diré que dejasteis al muchacho bastante trastocado…-comentó sonriendo maliciosamente, divirtiéndose mucho al recordar la escena.

-¿Cómo?-en ese momento, su rostro se puso pálido ante la avalancha de escenas que vinieron a su mente, acordándose por fin de todo-No… ¡No, no, no! ¡No puede ser! ¡Tiene que ser una alucinación!

-Ya le gustaría, pero lamento decirle que todo lo que le está viniendo a la mente es cierto.-él no procuraba ser suave, todo lo contrario-Y si yo no hubiera actuado, usted tal vez se hubiera despertado en un lugar diferente a este…y con una compañía diferente.-guiñó un ojo, riéndose luego-¡Ya me entiende!

-¡Basta! ¡No estoy de humor para seguir aguantándote!-reprimió su furia como pudo, llevándose luego las manos a la cabeza, lamentándose-¿Cómo pude...cometer semejante error? ¡Esto no debería haber pasado! ¡¿Qué fue lo que me impulsó a atreverme a hacer tal locura?!

-Mi suero de la verdad, aún en fase de experimentación.-respondió él-Eso fue lo que probasteis sin consultarme y parece que el precio a pagar por ello fue lo que ocurrió entre usted y Link.

-Esto es un desastre…-continuó lamentándose la Twili-¡Como es Link, esto le habrá supuesto un golpe más grande de lo que ya de por sí es para mí!

-Tiene razón, el chico estaba que no levantaba cabeza.-continuó Ghirahim, metiendo cizaña-Todavía sigue durmiendo, tanto porque tengo entendido que no ha dormido bien últimamente como por el agotamiento emocional que le ha supuesto este… ¿Accidente? Además de, por supuesto, mi maravillosa fórmula para dormir. De no habérsela dado, hubiera estado toda la noche dándole vueltas a lo ocurrido.

-¿Y ahora qué hago?-se preguntó a sí misma, desesperada-¿Cómo voy a arreglar todo esto?

-Simplemente, haciendo como si no recordara nada.

-¡Como si fuera a funcionar!-se quejó ella-¡Link será un poco "cortito" en ciertos temas, pero no es tonto!

-Yo difiero un poco de esa afirmación, pero no voy a entrar en un debate así.-opinó él-Yo le conté que lo que usted había ingerido era un filtro de amor, en lugar de un suero de la verdad. Además, le aseguré que usted no recordaría nada. Como puede ver, muy listo no debe ser si se traga una mentira así.

-¡Venga ya! ¡Seguro que aceptó esa versión para que no le siguieras molestando!-difirió Midna, enteramente molesta con Ghirahim-¡Todo aquel que tenga una ligera idea de magia, sabrá que los efectos de un filtro de amor son muy diferentes a lo que tú denominas como "suero de la verdad"!

-¿Quiere comprobarlo usted misma?-le ofreció, interesado en su reacción-¿De verdad quiere contarle la verdad de lo sucedido y tirar por la borda la única oportunidad que tiene de retomar su "amistad" con ese muchacho?

Midna permaneció en silencio, maldiciéndose a sí misma al darse cuenta de que él tenía razón. Estuvo así unos minutos, hasta que Ghirahim decidió retomar sus asuntos.

-Pronto proseguiremos la marcha hacia Nortinka, así que en un rato despertaré a Link.-le comentó, sirviéndole en una bandeja su desayuno-Y supongo que no querrá ir montada con él sobre su yegua… ¿Me equivoco?

-No, la verdad es que no…-murmuró apenas probando bocado-Prefiero quedarme aquí, aunque no sea precisamente un lugar donde me encuentre cómoda. Invéntate algo, como que me siento mal y necesito seguir descansando.

-No tengo problema alguno, soy un maestro del engaño.-alardeó, despidiéndose de ella con una ligera reverencia, dispuesto a prepararlo todo para el viaje-Pero le recomiendo que piense en lo que hará cuando llegue a Nortinka. No podrá esconderse de él en mi caravana por siempre… ¡Ni tampoco yo se lo permitiría!

Midna se quedó entonces en silencio y a solas, picoteando apenas de la comida que Ghirahim le había dejado. Todo aquello era un completo desastre y no sabía cómo resolverlo. Se había confesado a Link, poniéndole a él en un aprieto cuando ella sabía que su corazón le pertenecía a Zelda. Ese último aspecto le dolía especialmente, al recordar las respuestas que él le dio ante todo lo que ella le había revelado sobre Zelda.

¿Qué podía hacer ella ahora para enmendarlo?

XOXOXOXOXOXOXO

Él no tenía ganas de despertarse, en absoluto. Hubiera preferido pasarse el día tumbado, aunque fuese al raso, pero era obvio que Ghirahim no se lo permitiría.

-¡Vamos! ¡Levántate, gandul! ¡Es hora de irnos!-le gritó él mientras se sacudía moviéndole con el pie.

Molesto por su brusco despertar, no tuvo más opción que levantarse. Sin embargo, no tenía ánimos para ponerse a pelear con él, tenía demasiadas cosas en la cabeza. Recogió lo poco que quedaba de aquel campamento improvisado, sus mantas y poco más, pues Ghirahim ya se había encargado de recogerlo casi todo. Se dispuso entonces a ensillar a Epona, pasando el hecho de que no había tenido tiempo de desayunar. Poco le importaba, tampoco es que tuviera hambre.

Mientras tanto, Ghirahim disfrutaba con verlo tan apagado y callado, adoraba ese silencio en el que ahora estaba inmerso en plena naturaleza. Al mismo tiempo, le sorprendió que no hubiese preguntado por Midna, por lo que se lanzó a contarle aquella pequeña trola que tenía preparada.

-¿No notas que falta alguien aquí?-se acercó a Link, lanzándole una indirecta clara.

Él no respondió, tan sólo lo miró un instante, para luego volver a lo que estaba haciendo.

-Qué aburrido se está volviendo esto…-se quejó él por lo bajo, al ver que no había conseguido ninguna reacción satisfactoria para él-Para tu información, la reina Midna todavía se encuentra algo mal después de lo ocurrido ayer. Viajará conmigo, por si te lo estabas preguntando.

Link respondió con un leve sonido gutural a modo de aprobación, permaneciendo sin pronunciar palabra alguna. Eso desesperó a Ghirahim, quien se había propuesto molestarlo, y con aquella actitud depresiva no estaba consiguiendo su objetivo.

-¿No sabes que es de mala educación no responder adecuadamente a alguien?-reprimió como pudo sus ganas de sacudirlo al verlo así, pero pronto se dio cuenta de que no conseguiría nada.

Él le ignoró, subiéndose a Epona y adelantándose a Ghirahim, sin esperar a que éste se hubiera subido a su caravana.

-¡Eso! ¡Piérdete! ¡Así será mejor! ¡No tienes idea de cómo llegar a Nortinka!-le gritó furioso, viendo cómo se alejaba sin inmutarse por lo que le decía-¡Diosas! ¡Era lo último que me faltaba! ¡Y yo que pensaba que anoche había conseguido que evitara comportarse de esa manera! ¡Aaaag! ¡Ahora me toca soportar los malos humores, depresión y distanciamiento de éstos dos! ¡Como si no tuviera ya bastante!

Sus maldiciones retumbaron por toda la montaña, antes de que corriese hacia su medio de transporte y se apresurara a alcanzar a Link antes de que pudiera desviarse por algún camino secundario.

XOXOXOXOXOXOXO

Llevaban ya algunas horas de marcha, en un incómodo silencio. O al menos, para todos excepto Ghirahim, quien se había acostumbrado a esa tranquilidad e incluso estaba tarareando una canción que parecía gustarle bastante.

-Benditas las Diosas por silenciarlos, en el camino…-canturreaba feliz-Y de quitarme esta pesadumbre, de mis oídos… ¡Bendito silencio! Bendito silencio del que disfruto… ¡Bendito silencio! Bendito del que disfruto… ¡Oooh!

Mas no pudo seguir, pues fue interrumpido cuando en su cabeza colisionó algún objeto de pequeño tamaño, que le lanzó Midna desde dentro de la caravana.

-¡Ya deja de cantar!-le ordenó molesta desde el interior, sin salir a su encuentro-¡¿Y qué clase de canción era esa?!

-Era una canción ligeramente adaptada para la situación de una de mis agrupaciones musicales favoritas…-contestó él, aquejándose del dolor, molesto.

-¡Pues qué gustos tenéis en este mundo!-comentó ella-Espero que la letra y la voz del cantante original sean mejores, porque si no el talento musical del Mundo de la Luz deja mucho que desear.

-En realidad lo escuché en uno de mis viajes a una dimensión alterna, pero esa historia mejor me la guardo.-prefirió no dar más detalles, pasando a otro tema que sabía que a ella no le gustaría-¡Por cierto! ¡Veo que se encuentra mejor! ¿Preferiría continuar el viaje fuera de mi caravana?

Oyó a Midna gruñir enfadada y luego no volvió a escucharla más, había conseguido su objetivo. Prefirió entonces continuar el viaje callado, únicamente disfrutando de ese silencio que él tanto parecía adorar, aunque sólo si se trataba de no escuchar las voces de otros.

Mientras tanto, Link había puesto su atención en la caravana de Ghirahim en cuanto oyó a Midna, alegrándose un poco al ver que estaba bien. Pero aquella serenidad poco le duró, pues nuevamente volvió a sumirse en sus propios pensamientos acerca de lo ocurrido con ella. Era tal su confusión y desánimo, que hasta Epona se había dado cuenta y relinchó un par de veces a lo largo del camino para atraer la atención de su amo.

-¿Puedes ver que no estoy en mi mejor momento, verdad, amiga?-le acarició las crines para corresponderla-Pero no te preocupes, no tiene importancia. Tan sólo céntrate en seguir por donde indique Ghirahim, porque hoy ando un poco despistado y sin quererlo puede que me desvíe.

-"No se preocupe, amo Link. Yo estaré atenta por si eso ocurre."-habló Fi desde la espada, siempre dispuesta a ayudar a su portador.

-Gracias, Fi. Me haría mucha falta…-agradeció levemente, no tenía ganas de seguir hablando.

XOXOXOXOXOXOXO

Algunas horas después, cercano al atardecer, finalmente vieron cómo se acercaban a Nortinka, pues toparon con un puesto fronterizo de Hyrule, lo que indicaba que estaban entrando al territorio bajo jurisdicción de esa colonia. Un soldado de alto rango y de cierta edad se acercó a ellos, para comprobar que todo estuviese bien. Y al parecer, reconoció enseguida a Ghirahim.

-¡Hombre, Ghirahim! ¡De vuelta al hogar como todos los años! ¿Eh?-le saludó cordialmente el veterano.

-Qué remedio…-murmuró él, no compartiendo su entusiasmo-¿Cuántos de mi clan han pasado ya por aquí? No es que me importe, pero es que suelo ser el último en llegar.

-¡Pues este año has sido el primero! ¡Y eso es algo verdaderamente extraño! ¡Ja, ja, ja!-se rió al darse cuenta de esa incoherencia-¿Qué ha hecho que te hayas apresurado tanto este año, joven?

-Digamos que llevo unos pasajeros que querían conocer a la matriarca del clan…-comentó señalando disimuladamente a Link, no con buena cara-Y sinceramente, eso que me has dicho de que voy a estar solo con esa vieja, no me agrada en absoluto.

-¡Jo, jo, jo! ¡Sí, esa anciana tiene carácter!-afirmó él, cambiando luego de tema-¡Oye! ¿No tendrás por casualidad…?

-¿Lo de todos los años?-él sabía a lo que se refería-Espera, voy a dentro a buscarlo.

Cuando regresó esos momentos después, le entregó una cesta con numerosos productos de lo que él vendía, maravillando al hombre.

-¡Gracias, estas cestas de regalo le encantan a mi mujer! ¡Y más ahora que pronto llegarán las Fiestas Bienales Sagradas!-agradeció pagándole un precio que parecía acordado previamente.

-¿Entonces me dejarás pasar?-sonrió él, satisfecho con la venta-¿O va a seguir fingiendo ante todos estos hombres que me conocen que estás inspeccionándome?

-¡Pero si es el mismo juego que hacemos todos los años!-bromeó él-¡Yo te paro y tú me vendes tu mercancía! ¡Tómatelo como un impuesto fronterizo!

-No sabía que esa clase de impuestos consistieran en que el reino pagase al viajero y no al revés…-siguió él, divertido con la broma.

Tanto ese hombre como sus subordinados se rieron ante tal verdad, permitiéndole el paso a él y a Link sin más interrupciones. Éste último, sin embargo, apenas había prestado atención a la conversación, todavía sumido en sus pensamientos. Pero dejó eso a un lado por un momento cuando un rato más tarde, vio finalmente el pueblo.

-Por cierto…-Ghirahim habló antes de proseguir con la marcha, mirando a la Espada Maestra tras la espalda de Link-A partir de aquí, no salgas de tu espada. Y a ser posible, tampoco hables demasiado dentro de ella.

-"¿Puedo saber el motivo por el cual deba permanecer dentro de la Espada Maestra?"-preguntó Fi desde el interior de la misma, tratando de comprender sus motivos.

-¡Tú sólo hazlo!-ordenó él, se le notaba nervioso-Eh… ¡A la matriarca podría darle algo si parecieses de repente del interior de esa espada! Ya es mayor y no es conveniente darle sorpresas de ese tipo.-comenzó a murmurar molesto-Y sobre todo, por la que se llevará cuando me vea traeros junto a ella…

Los cálculos de Fi no resultaron concluyentes en ese aspecto, pero no iba a discutir con Ghirahim. Prefería esperar a comprobar por sí misma el motivo por el cual no quería que se diera a conocer a la matriarca de su clan.

XOXOXOXOXOXOXO

Finalmente, habían llegado a Nortinka, un pueblo de las montañas cubierto ahora por las nieves del invierno, y que sin embargo se veía lleno de vida. Sus cabañas y otras construcciones de madera o piedra comenzaban a verse adornadas con elementos decorativos para recibir a las Fiestas Bienales Sagradas, una celebración muy importante en Hyrule que se celebraba cada dos años en honor a las Diosas.

Hacía verdadero frío en esa comunidad, viéndose que todos sus habitantes estaban bien abrigados, en comparación a ellos que acaban de llegar. Mas a Link le importaba poco en ese momento, se las apañaban con el abrigo que le entregó Zelda. Por un momento se preguntó cómo estaría Midna, pues aparte de otro abrigo que le entregó ella, sus ropajes no tapaban mucho y hasta el momento sus pies habían permanecido desnudos. Aquel pensamiento no duró mucho, pues prefirió centrarse en seguir a Ghirahim.

Por dónde éste pasaba, era recibido por los pobladores de Nortinka, quienes lo conocían a él y a todo su clan, siendo éstos figuras importantes en el pueblo. Ghirahim estaba encantado con tanta atención, pero decidió no retrasarse y continuar su camino hasta la casa familiar.

Ésta se encontraba en las afueras del poblado, tomando un camino que se introducía en las montañas, elevándose sobre el pueblo, otorgándoles una vista privilegiada de él. No recorrieron mucho, podían haber hecho el trayecto caminando en poco tiempo, pero no se bajaron de su medio de transporte hasta que estuvieron frente a las puertas de lo que sería el lugar de residencia de la matriarca.

A Link le recordaba la arquitectura de ese lugar a la que había visto en la mansión de los Yeti, asemejándose algo más a un templo. La casona estaba rodeada por muros de piedra y verjas, siendo la entrada un portón doble compuesto por barrotes de metal.

Estando la entrada cerrada, Ghirahim se aproximó hasta estar a unos metros de la puerta, gritando entonces.

-¡Anciana, he llegado! ¡Abre la puerta!-al ver que no recibía respuesta, continuó-¿Hola? ¿Hay alguien?-esperó unos minutos, hasta que se desesperó-¡Por los Dioses! ¡No vengáis ahora con esas bromas! ¡Si siempre hay alguien dentro!

Pero por más que pegó voces, nadie respondió. Al parecer, no había nadie en esa casa en aquel momento, lo que no gustó nada a Ghirahim.

-Maldita sea esa vieja…-maldijo por lo bajo, reprimiendo su rabia-En cuanto la vea, la voy a…

-¡Ey! ¡Pero mira a quién tenemos aquí!-oyó una voz femenina aproximándose, junto al trote de un caballo-¡Yujú! ¡"Debbie La Fabulosa"!

El cuerpo de Ghirahim se erizó como nunca, aquel nombre le horrorizaba. Link también había escuchado esa voz y juraba reconocerla. Apenas tardó hasta que vislumbró a Ashei acercándose al galope con su caballo. Ella frenó en seco cuando se percató de la presencia de Link, parándose frente a él y saltando del caballo para darle un abrazo de los suyos.

-¡Por las Diosas! ¡Qué alegría me da verte!-exclamó abrazándole sin ninguna delicadeza, casi rompiéndole la espalda-¡No te veía desde antes de que partieras de Sakado! ¡Y después de eso, oí que te habían secuestrado unos piratas!-entonces, le golpeó amistosamente en el hombro-¡Pero unos maleantes cualquiera no podrían contigo! ¡Qué digo! ¡Liberaste a una isla entera del yugo de un tirano! ¡Como hiciste en Hyrule! ¡Eso sí es ser todo un guerrero!

-Vaya…-aún le dolía el cuerpo de tanto "afecto"-Qué sorpresa verte. No me lo…

-¿Esperabas?-le interrumpió ella-Yo tampoco. Pensé en verte en cuanto regresaste de la isla Koholint, dado que todavía pululaba por la ciudad. Pero te encerraste en la mansión del alcalde y no saliste de ahí hasta que te regresaste de nuevo a las provincias. ¡Ha sido una gran suerte el poder encontrarnos en Nortinka!-al momento, sospechó-Ahora que lo pienso… ¿Qué haces aquí?

-Bueno…-tener que hablar tanto de repente no le agradaba-Tenía que ver a la matriarca del clan de comerciantes nómadas que habita en esta colonia, por un asunto importante.

-¡Conque vienes a ver a la matriarca! ¡Qué curioso! No suele recibir visitas de gente ajena al clan o al pueblo.

-¿Y tú? ¿Qué tienes que ver con ella?-preguntó con cierto interés.

-¿Yo? Bueno…-divagó un poco-No es que sea parte de ese clan, pero como me crié aquí, desarrollé una fuerte relación con los miembros del mismo y asisto a sus reuniones familiares todos los años. Costumbre, más que nada.

-¿No será que nos tienes cariño y tampoco es que tengas otro lugar a donde ir durante estas fechas?-intervino Ghirahim, con aire altanero-La vieja no está, así que tendremos que esperar a que regrese.

-¡Vaya, "Debbie"! ¡Casi me había olvidado de ti!-se burló de él, llamándolo por aquel nombre-¡Qué raro que llegues tan pronto! ¿Qué te ha ocurrido este año? ¿Tuviste que guiar a Link hasta aquí por alguna misteriosa razón?

-¡Te he dicho miles de veces que mi nombre es Ghirahim! ¡No oses seguir llamándome por ese ofensivo apodo!-reclamó furioso, odiaba aquello.

-¿Qué apodo? ¿Lo de "fabulosa"?-siguió mofándose de él-Porque te recuerdo que "Debbie" es tu…

-¡Calla! ¡Nadie más tiene que enterarse del origen de ese nombre!-exclamó molesto, tratando de cambiar de tema como fuese-¿Este año no podrías haberte quedado en las provincias como hiciste en el anterior?

-El año pasado me quedé allí porque estaba trabajando en las obras del castillo, además de celebrar el año nuevo con mis amigos de la resistencia que creamos para defender Hyrule.-se excusó rápidamente-Además, a la matriarca le daría un disgusto si volviera a faltar otro año seguido, más siendo que se celebran las Fiestas Bienales Sagradas.

-¡Pero si ni siquiera eres miembro de nuestro clan! ¡Sólo eres una invitada!-se quejó él.

-¡Pues debería darte vergüenza que me tenga más cariño a mí que a ti! ¡Ja, ja, ja!-se burló ella, no podía rebatírselo.

-En eso llevas la razón…-suspiró derrotado-¡Hasta una piedra recibiría mejor trato de ella que yo!

-¡Y qué lo digas!-entonces, se acercó a él para hablarle por lo bajo-Ahora en serio… ¿Por qué te has traído a Link hasta este lugar? Sabes perfectamente que las normas de tu…

-¡Ya lo sé!-reprimió como pudo su exclamación-¡Pero no tenía otro remedio! ¡Y lo peor es que no sólo he tenido que traerme a éste conmigo! ¡Hay alguien más importante esperando dentro de mi caravana!

-¿En serio? ¿Quién?

Ghirahim le susurró molesto al oído la respuesta, dejando boquiabierta a la guerrera, que fue directa a la caravana a comprobar que aquello era verídico, para desgracia de Ghirahim.

-¡Por las Diosas! ¡No mentía!-exclamó Ashei, retrocediendo bruscamente en cuanto pareció ver a Midna.

A ésta no le quedó más remedio que darse a conocer, molesta por la inesperada entrada de Ashei dentro del vehículo.

-Vaya…-Ashei no sabía qué decir-Sin ánimo de ofender, pero yo la recordaba diferente y mucho más menuda.

-¿Cómo?-Midna la miró desconcertada-¿Acaso tú…?

-¿Que si la vi alguna vez en Hyrule durante la Invasión del Crepúsculo?-ese día, Ashei acertaba en todo-Pues sí, cuando me encontré con usted mientras iba a lomos de nuestro amigo licántropo. Pero no se preocupe, soy una tumba, no he revelado nada de eso a nadie.

-¿Y tampoco te sorprende mi condición de Twili?-preguntó Midna, todavía dudando.

-Pues la verdad es que no.-respondió sincera-Ser tan cercana al clan que al que pertenece Debbie, ha hecho que esté enterada de todo lo que respecta a su mundo. Además, mi padre fue una de las últimas personas en presenciar una sentencia de destierro al Crepúsculo, por lo que también me contó historias relacionadas con ello.

-¡Que no me llames Debbie, maldita sea!-se quejó de fondo Ghirahim-¡G-h-i-r-a-h-i-m! ¡Ghirahim! ¡No es difícil de pronunciar!

-¿Y cómo supiste entonces que aquella criatura que una vez viste en el Pico Nevado era yo?-continuó Midna con su interrogatorio.

-Por descarte. Si Link era aquel lobo, el cual reconocí por ciertas similitudes y coincidencias que en su momento me parecieron extrañas, usted debería ser aquel diablillo. Gracias a la información que maneja el clan, estaba enterada de lo sucedido en el Crepúsculo más allá de lo que ocurrió en Hyrule. Y por tanto, también sabía de los actos de su gobernante, encontrando semejanzas con las aventuras que relató Link y sacando de ahí la conclusión de que había recibido ayuda durante su periplo.

Midna quedó asombrada por aquella deducción, deseando conocer de una vez a ese misterioso clan adimensional para preguntarles muchas cosas. Pero antes de que pudiera continuar su conversación con la guerrera, oyó acercarse a otro caballo, cuyo jinete parecía exhausto.

-¡Mierda! ¡Pensé que lo había dejado atrás!-se quejó Ashei, acercándose al jinete, que era nada menos que Shad-¡Eres muy lento!

-¿Por qué…?-apenas podía respirar-¡¿Por qué lo has hecho?! ¡Casi me dejas tirado en medio de las montañas!-cuando consiguió relajarse, observó a su alrededor-¡Y ahora me percato de que estamos en Nortinka! ¿Por qué tuvimos que coger aquella ruta perdida que sólo ha dificultado nuestro avance y ha hecho que nos hayamos demorado días, en comparación a lo que habrías tardado por el camino principal?

-¡Porque me dio la gana! ¿Estamos?-Ashei no quería discutir aquello-¡La culpa es tuya! ¡Ya de dije que en este viaje sobrabas! ¡Así que no vengas a quejarte ahora!

-Ya, bueno…-se bajó de su yegua y comenzó a descargar su equipaje-Sabes el motivo por el cual te he seguido.

-Por las Diosas…-se restregó una mano por su cara, harta de él-¡Qué cansino eres! ¡Ya estoy bien! ¡Y te pagaré cuando tenga algo que darte!

Link se acordó al momento de la dolencia de Ashei, cuya historia había descubierto cuando se encontró con ella en Sakado, preguntándose si ya estaría completamente recuperada.

-A mí eso me da igual…-respondió suspirando, aguantando sus constantes ataques-¡Y además, tenía ganas de visitar esta localidad! Todos los años volvías por estas fechas pero nunca me contaste qué hacías durante tu estancia.

Antes de que Ashei tuviera tiempo de objetarle, Ghirahim se acercó a ella a recriminarle lo mismo que había hecho con él.

-Vaya, vaya…-sonrió maliciosamente él-Yo tengo excusa para haber traído a estos dos hasta aquí. Pero tú…-se relamió, causándole asco a la guerrera-Te recuerdo que las normas se aplican también a ti, aunque no seas un miembro real del clan.

-¿Qué insinúas, Debbie?-le miró de reojo, con absoluto desprecio.

-¡Maldita seas! ¡Deja eso de una vez!-se exaltó nuevamente, pero prefirió dejarlo pasar por el momento-Y no te hagas la tonta, sabes perfectamente a lo que me refiero. Todos conocen la "amistad" que guardas con ese tal…

-Una palabra más y te rompo el cuello aquí mismo…-le paró en seco la guerrera, agarrándole por el mismo.

Ghirahim no se dejó intimidar y se zafó de ella golpeándole con la rodilla en el vientre, logrando enfurecerla al máximo y haciendo que desenvainara su espada.

-¡Ya vale, por favor!-la paró Shad, agarrándole del brazo-¡No es momento para peleas así!

-¡Tu amigo tiene razón! ¡Parece que por lo menos con él se puede razonar!-se burló Ghirahim, satisfecho-¡Sí, francamente es un buen complemente a tu personalidad bruta y salvaje!

Ashei reprimió su furia como pudo, preguntándose porque no le rebanaba le cuello en ese instante, antes de volver a guardar su arma. Link entonces pensó en saludar a Shad, pero la atención de éste fue captada por la singular figura de Midna.

-¡Anda! ¡El sabelotodo de los Ucas!-exclamó Midna al acordarse de él.

-Pe-perdóneme por mi atrevimiento, señorita, pero… ¿Nos conocemos?-Shad limpiaba sus gafas concienzudamente, ligeramente sonrojado. Juraría que no podía ser una hylian o una humana. Ni mucho menos una Zora o alguna otra raza antropomorfa que conociera.

-Es una larga historia…-Ashei le pasó una brazo por el hombre, mirando luego a Midna-¿Le importa que se la cuente resumidamente?

Midna, dándose cuenta que ya era tarde para ocultar aquello, le dio permiso. Ashei se llevó entonces a su amigo para revelarle aquello, el cual no podía creerse todo lo que le estaba contando.

-¡Oye, Ghirahim!-le llamó Midna mientras aquellos dos charlaban-¿No tendrás ropa y zapatos que pueda ponerme, verdad?

-¿Y ahora se acuerda de ese detalle?-preguntó él, incrédulo-¿O es que en Nortinka ha podido finalmente apreciar el frío con únicamente ese abrigo como protección?

Midna prefirió no dar más detalles, para no quedar en evidencia. Salvo Ghirahim y ella, todos llevan sendos ropajes de abrigo. La guerrera llevaba la misma vestimenta que cuando la vio en el Pico Nevado y su compañero no se quedaba atrás en preparación para el frío. Por otro lado, aunque Link también sólo llevaba como protección el abrigo regalado por Zelda, sus ropas protegían y cubrían más. Ella en cambio, había estado sufriendo principalmente en sus piernas y pies el brusco descenso de temperatura desde que emprendió ese viaje por las montañas.

-Yo no creo disponer de prendas de su talla, reina Midna, mas creo que dentro de la casona podría haber algo que le sirviese.-añadió Ghirahim, mirando al lugar con desdén-¡Podríamos buscar cuando la vieja se digne a aparecer! ¡¿Qué estará haciendo?!

Entre tanto, Link puso su mirada por un momento en Midna, pero la apartó al momento cuando ella se percató de que la estaba observando. Ambos se sentían incómodos, y mientras Link prefirió disimular y poner su atención en otra cosa, Midna regresó al interior del vehículo a esperar que alguien se dignase a abrir la entrada. Permaneció entonces unos minutos pensando en sus cosas, hasta que fue abordado por Shad.

-¡Link! ¡¿Cómo pudiste ocultármelo?!-apareció de pronto frente a él, alterado-¡Ahora puedo comprender algunas cosas extrañas que sucedieron durante la Invasión del Crepúsculo y que estaban relacionadas contigo! ¡Quizás incluso pueda explicar la vez que desapareciste junto con aquel inmenso cañón de los Ucas y que apareció luego en el Lago Hylia!

-Eh…-Link se sentía abrumado por aquello, tampoco quería hablar de aquello-Al menos podrías saludar antes… ¿No crees?

-¡Oh, sí! ¡Por supuesto!-le dio la mano educadamente, apartándose del tema por un instante-¡Pero volvamos a la conversación! ¡O mejor! ¡Cuéntame antes lo que te sucedió en la isla Koholint! ¡Hoy estoy que ya no sé qué esperarme de ti, Link!

-Shad, perdóname, pero yo tampoco tengo un buen día…-se desentendió de él, pidiéndole que le dejara tranquilo y alejándose con Epona unos metros.

-¿Eh? ¿Pero qué le pasa?-el estudioso estaba completamente descolocado-¿Será que le ha molestado que le pregunte por aquello?

-Yo creo que es algo más, algo que debió pasar antes de que llegaran a Nortinka…-Ashei miró entonces al vehículo de Ghirahim, donde estaba refugiada Midna-Y tiene pinta que también podría tener relación con esa mujer Twili.

-Qué confuso es todo esto… me cuesta analizar tanta información de golpe.-se acomodó las gafas, mirando luego a la guerrera-¿Por qué ninguno me había contado todo esto antes?

-En mi caso, por no quería incomodar a Link y tampoco desvelar secretos que deberían permanecer ocultos para la mayoría de la población del Mundo de la Luz. Y en el caso de Link, bueno…es obvio que tendrá sus motivos.

Con Shad aún asimilando la verdad de la que hasta el momento le habían privado, Ashei permanecía esperando a que la matriarca apareciera, viendo como Ghirahim observaba indeciso la puerta de entrada.

-¿Por qué pareces tan nervioso? ¿Eh, Debbie?-le preguntó burlona-¿Hay algo que te preocupe?

-¡Cállate! Sólo estoy comprobando un cosa…-pronunció molesto, mirando constantemente la entrada.

-¿El qué?-al momento, comenzó a reírse-¡Ja, ja, ja! ¡Claro! ¡A eso es lo que le tienes miedo! ¡Por eso no te atreves a acercarte más a la puerta!

Link, quien se había acercado un poco a la posición de Ghirahim mientras inspeccionaba los alrededores con su yegua, se quedó observando el extraño comportamiento de ese sujeto. Parecía ciertamente nervioso, dudando si aproximarse unos pasos más a la casa, pero él desconocía el motivo de su aparente preocupación.

-No percibo nada extraño…-murmuró Ghirahim-Probablemente no se haya molestado en proteger la casa con esas artimañas. Así que…-apartó la mirada, cerrando los ojos, mientras comenzaba a estirar un brazo hacia delante-¡No pierdo nada por intentarlo!

-"Ghirahim, considero que deberías no tratar de acercarte más a…"-Fi trató de advertirle desde la espada, pero no tuvo tiempo para impedírselo.

En ese momento, él recibió lo que pareció ser una descarga eléctrica, producida por una barrera mágica invisible que protegía la edificación. Aquello le dejó en el suelo, alarmando a los tres que habían visto lo sucedido y llamando la atención de Midna, que salió de su aislamiento para mirar desde su posición lo sucedido.

-¡Ja! ¡Lo sabía! ¡La anciana ha vuelto a colocar la barrera antidemonios cuando ha salido de la casona!-se burló Ashei, siendo la única aparte del propio Ghirahim que entendía lo sucedido.

-Ya me he dado cuenta…-habló con voz ronca el afectado, desde el suelo-Pero cambiado nuevamente su naturaleza. Normalmente sólo me rechazaría, pero ahora…tampoco puedo moverme.

-¡Un agente paralizante! ¡Esa mujer está todos los días inventando algo nuevo!-exclamó la guerrera-¡Y nuevamente has sido incapaz de sentir la presencia de la barrera! ¡Si es que no aprendes!

-¡¿Pero qué clase de magia es capaz de manejar esa señora?!-Shad no comprendía cómo no se inmutaba por lo que acaba de pasarle a Ghirahim.

-¡Es toda un bruja! ¡Te lo digo yo!-comentó Ashei-Y con lo que respecta a los campos mágicos para espantar a monstruos y demás fuerzas malignas, es una experta. Una vez mandó por los aires a Debbie con un tornado; otra lo dejó inconsciente por más de tres días; en otra ocasión lo que hizo fue…

-Cállate…-le ordenó Ghirahim, apenas sin poder hablar-En cuanto se pase el efecto, a ti y a esa vieja os voy a…

-¡Demonio! ¡Un demonio trata de invadir el hogar sagrado de nuestro clan! ¡Y lo he capturado! ¡Je, je, je!-oyeron de pronto la voz de una anciana, completamente exaltada, que se acercaba con prisas hacia ellos.

Era una mujer de apreciable baja estatura, cuyo cabello era de un color rubio grisáceo y muy largo, trenzado y que colgaba a un lado de su rostro como un péndulo. En el otro lado del mismo, llevaba pintada una lágrima blanca alargada, que se extendía por aquella mejilla más arrugada que la otra, pudiendo ser ello producido por lo que habría quedado de una cicatriz pasada. Llevaba unas ropas azules, pero lo más destacable, era la gran capucha roja acabada en punto que la cubría, en cuya parte posterior estaba presente una variación de lo que sería el símbolo Sheikah.

Cuando aquella anciana llegó ante ellos, apresurándose a su ritmo mientras cargaba con una cesta llena de víveres, se llevó una gran decepción cuando vio que se trataba de Ghirahim.

-¡Tú de nuevo! ¡Qué desagradable sorpresa!-se quejó la mujer-¿Y por qué has llegado tan temprano este año? ¿No tenías nada mejor que hacer?

-Veo que te alegras de verte, vieja…-pronunció con notable sarcasmo-¡Ahora haz que se me pase la parálisis!

-A mi parecer estás mejor quedándote en esa posición.-difirió ella-Se te pasará en algunas horas… ¡O días! ¡Quién sabe! ¡Je, je, je!-en ese momento, se percató del resto que rodeaban a Ghirahim-¿Y vosotros? ¿Quiénes son éstos, Ashei? ¿Los has traído tú o es también obra de este individuo?

-Bueno…-Ashei se sentía incómoda al confesárselo-Ambos son amigos míos, pero el pelirrojo es el que me ha seguido hasta aquí. El muchacho de verde es asunto de Debbie.

-Uhm…-a la anciana no se la veía conforme con la presencia de esos extraños-Ashei, sabes que una de las normas más importantes de nuestro clan es no traer gente ajena a él a las reuniones familiares. A no ser, claro está, que la persona que sea traída a la casa familiar vaya a comprometerse con alguno de sus miembros y venga a presentarse ante el clan.

-¡Ah, no! ¡No te hagas ideas raras! ¡Shad es sólo un amigo!-se defendió ella, completamente horrorizada con la idea.

-¡Oh, así que tú eres Shad, jovencito!-le saludó cordialmente la anciana, sorprendentemente feliz de verle-¡Eso cambia las cosas!

-Eh…gracias, señora…-Shad no entendía su repentino entusiasmo-¿Ashei le ha hablado de mí?

-¡Por supuesto! ¡Siempre que viene habla de ti constantemente!-le explicó animada-¡Y además sé que erais amigos de correspondencia cuando niños! ¡Así que estoy enterada de todo!

-Interesante…-Shad miró a Ashei, sonriendo ligeramente-¿Qué les has contado de mí?

-¡Qué eres un irritante cuatrojos! ¡Eso es lo que les he dicho!-se excusó ella, estaba completamente acorralada.

-¡No le hagas caso! ¡En realidad ha sido todo lo contario!-le contradijo la anciana, poniendo en un aprieto a Ashei-¡Casi todo han sido halagos hacia ti! ¡Debes ser muy buen muchacho!

-¡¿En serio?!-Shad estaba anonadado-Nunca me lo habría imaginado… ¡Pero si siempre está insultándome!

-Es por su carácter orgulloso, no se lo tengas en cuenta.-aclaró la mujer, dirigiéndose luego a Link y cambiando de tema-¿Y tú quién eres, joven? ¿Es verdad que Ghirahim te ha traído hasta este lugar? ¿Con qué motivo?

-Yo me llamo Link, señora.-se presentó el espadachín-Y si he venido hasta aquí, es por un asunto muy importante que sólo usted parece poder resolver.

-¿Y eso?-miró entonces a Ghirahim-¿Sabes? Él no tiene pinta de ello, pero no me hubiera sorprendido que tú también te hubieras traído a un hombre a esta casa con el mismo pretexto que Ashei.

La nombrada estalló a reírse en cuanto se percató de la indirecta, a pesar de que también había sugerido algo en contra de ella, mientras que Link se puso rojo de la furia al oír esas palabras. Mientras tanto, Ghirahim también reprimía su furia contra la anciana, aunque tampoco hubiera podido hacer nada al estar paralizado.

-¡¿Ya estamos con esas otra vez?!-le reclamó enojado desde el suelo-¡¿Qué te hace pensar que a mí…?!

-No sé, tal vez… ¡¿Todo?!-insistió la anciana-¿Acaso has analizado detenidamente la imagen que das al exterior?

-¡¿Y eso me convierte automáticamente en lo que estás insinuando?!-se defendió él-¡¿Qué tiene que ver mi sofisticado y refinado estilo con eso?!

-¿Pero tú te oyes bien, Ghirahim?-suspiró, no discutiría más con él por el momento-¿Quieres explicarme ahora por qué has traído a este muchacho para que hable conmigo?

Antes de que pudiera contestarle, las puertas de la casona se abrieron, dejando paso a una niña pequeña que salía de ella, adormilada.

-¿Por qué tanto escándalo?-preguntó desperezándose-Estaba echando una siesta y me habéis despertado…

-¡Gracias a las Diosas! ¡Líbrame de este estado, Rei!-le pidió desesperado Ghirahim, harto de permanecer en el suelo helado.

-¡Ji, ji! ¡Pero si eres tú, Ghirahim! ¡Qué pronto has llegado!-ver a Ghirahim le causó gran alegría a la pequeña-Está bien, romperé el efecto de la barrera que la abuela ha colocado sobre ti.

Aquella niña, además de sorprender por sus dotes mágicas, también poseía un aspecto extraño. Y sobre todo, dejaba mudo a Link. Iba ataviada con un vestido simple, bastante ligero para la época del año en la que se encontraban. Además, portaba una muñeca un tanto inquietante, que poseía varios brazos y recordaba vagamente a un hada.

Pero lo que más perturbaba a Link, era su asombroso parecido al espíritu que residía en la Espada Maestra, Fi.

-¿Podrías darme una explicación a esto?-le preguntó por lo bajo, incapaz de comprender la situación.

-"Lamento no poderle ofrecerle más información en estos momentos, amo Link."-se disculpó desde el interior de la espada-"El parecido físico entre ella y yo sobresale de las probabilidades habituales. Pero he decirle, amo Link, que no se trata sólo de una niña. A la espera de un análisis más exhaustivo, puedo afirmar en un 83,4% que su naturaleza es más cercana a la de un ente mágico bondadoso."

-¿Eh?-la anciana se fijó en Link-¿Tu espada acaba de hablar, muchacho?

-¡Qué va! ¡Ya estás alucinando de nuevo, vieja!-Ghirahim se interpuso entre ella y Link, nervioso y milagrosamente recuperado gracias a la niña-¿Cómo va una espada a hablar?

-¡Ji, ji! ¡Pues se parece a ti, Ghirahim!-comentó la niña, que observaba también la espada con gran curiosidad-¿Por qué no sales? Es de mala educación esconderse y no presentarse.

Ashei, Shad y la anciana esperando expectantes a que algo ocurriera, incomodando a Link y causando espanto en Ghirahim. Al final, debido a la constante atención que le estaban prestando todos, Fi consideró que no podía seguir escondiéndose más.

-¡Por las Diosas!-a Shad casi se le caen las gafas de la impresión-¡Nunca imaginé que un ente así pudiera habitar dentro de una espada!

-Que por cierto…-Ashei dudaba-¿Esa no es la Espada Maestra? ¿Cómo la recuperó si se supone que el acceso a las ruinas del Templo del Tiempo había quedado obstruido?

Mientras ellos se hacían aquellas preguntas, la anciana no salía de su asombro al comprobar el parecido físico que tenían aquella niña llamada Rei con Fi.

-¡Vaya, te pareces mucho a mí!-exclamó la infante-¿Qué casualidad, no?

-Lo es, considerando otros múltiples factores que revelan que nuestras naturalezas son muy diferentes.-añadió Fi, analizándola con más detenimiento.

Sólo Link pareció percatarse de que Ghirahim comenzaba a alejarse del lugar disimuladamente, con significativo temor a algo. Por ello mismo, lo frenó en seco.

-¿A dónde crees que vas?-frustró su huida agarrándole por su capa-¿Por qué tantas prisas?

En el mismo instante en el que Ghirahim quiso responderle de mala manera, la matriarca se giró hacia él, mostrando estar reprimiendo una furia tan intensa, que todos eran capaces de captar esa energía.

-¡N-no es lo estás pensando!-trató de excusarse, estaba completamente pálido-¡Ellas no tienen nada que ver entre…!

-¡Ghirahim! ¡¿Cómo tuviste la desfachatez de mentirme durante tanto tiempo?!-la anciana, sorprendentemente para su edad, se lanzó a perseguirle-¡Ahora vas a pagar todas las responsabilidades que deberías haber asumido tú!

Sorprendiendo como nunca a Link, no se esperó que pudiera temerle tanto a esa mujer, aunque era cierto que daba verdadero miedo en ese estado. Entre tanto, Ashei se acercó a la niña para informarse más sobre lo ocurrido.

-¡Ey, Rei! ¿Acaso es verdad lo que parece haber pensado la vieja?-le sonrió con picaresca la guerrera, señalando a Fi-¿Ella es tu madre?

Link se quedó estupefacto al escuchar tal sugerencia, y de igual manera se hubiera quedado Fi si pudiera expresar nítidamente emociones.

-Esa es una suposición completamente errónea.-aclaró Fi, negando con la cabeza-Hay múltiples hechos y factores que contradicen esa teoría. Primeramente, porque no dispongo de forma alguna de poder reproducirme. Otra contradicción es que he pasado la mayor parte de mi existencia en estado de latencia, y durante mis periodos de actividad, nunca sucedió algo que pudiera desembocar en la creación de un descendiente. Al mismo tiempo, mi naturaleza etérea contrasta con la de esta niña, que aunque no del todo física, es más cercana a la de un ente mágico corpóreo que a la de un espíritu como yo.

-¡Ji, ji! ¡Tiene razón!-expresó ella-¡Yo nací siendo un hada! ¡La Reina de las Hadas, ni más ni menos! Pero es divertido que ella se parezca a mí… ¿Verdad?

-¿Otra vez con lo mismo?-Ashei parecía confusa, como si ya la hubiera oído hablar así antes-¿No era sólo una fantasía infantil?

Link, mientras, permanecía todavía asimilando aquello. Pero salió de ese estado cuando notó que Shad le llamaba discretamente a su lado.

-¿Tú tienes idea de lo que está pasando aquí?-le preguntó aturdido el estudioso-¡Tantas sorpresas me están volviendo loco!

Antes de que pudiera responderle, la niña se le acercó y se le quedó mirándole, algo que lo incomodó bastante.

-Has crecido…-suspiró con desánimo-¡Qué lástima! ¡Has dejado de ser mi tipo!

-¿De qué estás hablando?-aquel comentario lo había dejado completamente descolocado.

-¡Oh, ya veo!-pareció darse cuenta de algo-¡Te pareces mucho, pero no eres él! ¡Qué fallo!

-¿Él?-en ese momento, pensó en alguna posible encarnación suya-¿Conociste a alguien similar a mí?

-Sí…-sonrió al recordar-¡Era un niño muy guapo! Aunque tú también te ves bien, pero como adulto.

Pensando en aquello, se percató que podría ser realmente un hada, habiendo dos posibilidades para que pudiera haber conocido a "otro" Link: ser de una época pasada o pertenecer a una dimensión alterna. De ser la primera, tendría mucha más edad de la que reflejaba. Siendo la segunda… ¿Cómo habría llegado hasta su mundo? Aunque pensándolo detenidamente, no sería algo nuevo, y menos sabiendo que el clan de Ghirahim se dedicaba a viajar entre dimensiones.

Entre tanto, Ghirahim había vuelto a aparecer y se apresuró a protegerse tras Fi, aún perseguido por la anciana.

-¡Explícale que tú y yo no tenemos nada que ver!-le pidió desesperado-¡Que todo esto es una simple coincidencia! ¡Yo no soy padre de nadie! ¡Y me parece que tú tampoco puedes ser madre de algo!

-¡No te escondas tras ella, cobarde!-le amenazó la mujer-¡Precisamente ella es la que más furiosa debería estar contigo por haberla alejado tanto tiempo de su hija y que además luego me la entregases a mí para que la cuidara! ¡Por no hablar de que hasta que apareciste con la niña, nunca hablaste sobre ella o su madre!

-Señora, por favor, cálmese.-le pidió ella, manteniendo su neutro semblante-Él dice la verdad.

Entonces comenzó a explicarle basándose en argumentos y pruebas concluyentes que le dejaron clara la nula relación de ella con esa supuesta infante.

-Uhm…-todavía se le notaba rastro de duda en ella, mirando luego a la niña-¿Es cierto eso, Rei?

-¡Ya te lo dije, abuela! ¡Soy la Reina de las Hadas!-defendió ella-¡Ghirahim sólo me encontró y me trajo hasta aquí!

-Oh, mi pequeña…-habló acariciándole la cabeza-¿Otra vez con eso de que eres un hada?

-¡Porque sí lo soy!-pataleó mosqueada-¿Por qué estos ineptos mortales no me creen?

-Bueno, sea lo que sea…-miró entonces a un intimidado Ghirahim-¡Para una vez que podrías haber pasado por un hombre normal, va y resulta que es todo falso! Aunque…-miró entonces a Fi-Seguirías teniendo gustos extraños, teniendo en cuenta que no es una mujer como tal, sino un espíritu.

-¡Oh, por las Diosas!-a Ghirahim le daba arcadas sólo de pensarlo-¡No sé qué me ofende más! ¡Si tu comentario homófogo o que realmente hayas pensado que pudiera tener algo con ella!

-Amo Link…-Fi atrajo su atención-Pido su colaboración. No comprendo la situación, pues es algo a lo cual no se me preparó para poder decidir adecuadamente. ¿Debo continuar con esta conversación o debería regresar al interior de la Espada Maestra?

-¿Espada Maestra?-la anciana se centró en ella de nuevo-¡Es cierto, antes nombrasteis ese nombre! ¿Por casualidad tu nombre no será Fi, verdad?

-En efecto, lo es.-confirmó ella-Y si me permite la observación, usted comparte una extraordinaria semejanza a una sierva de la Diosa Hylia que vivió en una época remota.

-¡Sé quién es! Es antepasada indirecta mía y también comparto su mismo nombre, Impa.-explicó la anciana-Tanto su nombre como el tuyo aparecen en unos textos antiguos que mi clan ha conservado desde tiempo inmemoriales.

-Si conserva escritos tan antiguos, entonces es cierto que usted puede entender la lengua de la época.-confirmó Fi-Esa es la tarea por la que mi amo, la reina Twili y yo hemos venido hasta este lugar buscando su ayuda.

-¡¿L-la reina Twili?! ¡¿La reina Midna está aquí?! ¡¿En este mundo?!-a la matriarca casi le dio algo cuando escuchó eso, dirigiéndose nuevamente hacia Ghirahim-¡¿Cómo has podido quebrantar una de las normas más importantes de nuestro clan?! ¡Nos has dado a conocer a la soberana de todo un mundo! ¡¿Qué será lo siguiente de lo que venga a enterarme?!

Antes de que pudiera enterarse de nada más, apareció Midna, quien se había acercado al percatarse de que estaban hablando de ella. Ella estaba aferrada a su abrigo, impaciente por poder entrar a la casa familiar.

-¿Podríamos discutir todo esto adentro? ¡Me estoy muriendo de frío!-pidió ella, ajena al impactó que causaba en la anciana.

Fue tanta la impresión que se llevó al ver a Midna frente a ella, comprobar que realmente estaba ahí, que sufrió un desvanecimiento. Todos fueron a auxiliarla, preocupados por su estado. Bueno…todos, excepto Ghirahim.

-¡Al fin! ¡La vieja ha muerto!-celebró inmensamente feliz, casi echando alguna lágrima de felicidad-Snif… ¡Finalmente este agraciado día ha llegado! ¡Me he librado de ella para siempre!

-¡Cállate! ¡No lo celebres tan pronto!-le recriminó Ashei-¡Sólo se ha desmayado! ¡Aún respira!

-¡No! ¡No puede ser!-cayó de rodillas, destrozado-¡Esta anciana es más difícil de matar que las cucarachas! ¡¿Cuándo llegará el día en el que me vea liberado de esta horrible bruja?!

Dejando a un lado los sentimientos de Ghirahim hacia la anciana, la niña se apresuró a romper la barrera mágica que protegía la casa, de modo que Link pudiera obligar al extravagante comerciante a entrar en ella. Ashei cargó entonces a la matriarca y entró, seguida por todos los demás.

Ahora habría de esperar a que despertara…

XOXOXOXOXOXOXO

Habían pasado algunas horas, ya era de noche. Link esperaba en uno de los pasillos de aquella amplia casa, junto a la habitación donde estaba descansando la dueña del hogar.

Tras una larga espera, oyó a Ashei aproximarse por el pasillo, quien se había dedicado a acomodar a Midna y a Shad dentro de sus respectivas habitaciones. Y con éste último se había demorado más de la cuenta, explicándole numerosos detalles que él no había podido comprender hasta el momento.

-¿Haciendo guardia, eh?-le saludó ella-¿No te dije que te fueras a descansar a una de las habitaciones libres? ¡Mañana despertará y estará como nueva! ¡No te preocupes por ella!

-Tal vez, pero no estaba seguro…-desconfiaba de cierto individuo-¿Y si Ghirahim apareciera?

-¿Lo dices porque desea ver muerta a la matriarca? ¡Ja, ja, ja!-él no entendía que era tan gracioso-¡Es más inofensivo que una mosca! ¡No sería capaz de hacerle daño en esas circunstancias!

-¿Estás segura? Porque…

Su desconfianza aumentó cuando lo vio aparecer al otro lado del pasillo, aunque no se dirigía en su dirección. Más bien estaba caminando, cansado, con aquella niña tras sus pies.

-¡Ghirahim, tengo hambre! ¡Hazme de cenar!-exigió ella.

-Estoy cansando, no me apetece cocinar…-resopló él-¡Sólo con pensar en lo que me espera mañana, me deprimo!

-¡Pues entonces llévame a mi cuarto y acuéstame! Quiero reírme con esa historia que mañana le contarás a la abuela…-insistió ella-¡Pero quiero un vaso de leche caliente antes de eso!

-Por las Diosas…-se restregó el rostro, harto-¡Qué niña más pesada!

En cuanto dejaron de oír sus lamentaciones, perdiéndose por la casa, tanto Link como Ashei comenzaron a reírse de lo que acababan de presenciar.

-¡¿Quién lo diría?! ¡Es todo un padrazo!-se vaciló Ashei, recordando el malentendido de hacía unas horas.

-¿Pero quién es esa niña?-preguntó Link-¿Sabes su historia?

-Sólo sé que Ghirahim se la encontró perdida hace dos años, mientras estaba de viaje por el Archipiélago del Gran Rey y regresó con ella algunos meses antes de la reunión familiar de ese año para dejársela a cargo de la matriarca. Al parecer, provenía de otra dimensión, pero nunca descubrieron de cuál. Es por eso que se ha quedado aquí y ahora convive felizmente con la anciana.

-¿Y tú crees de verdad que podría ser un hada?

-Bueno…-ella tenía también sus dudas-Su aspecto y habilidades mágicas no son los de una niña corriente, eso está claro. No puedo decantarme del todo por ninguna de las posibilidades.

Poco después de expresar su opinión al respecto, se percató de que a Link realmente no le había movido ningún motivo especial para quedarse ahí esperando y tampoco prestaba demasiada atención a la conversación, más bien lo veía desorientado. Lo había notado así desde que se lo encontró, pero prefirió no preguntar el motivo de su actitud distante y meditabunda. Con algo de esfuerzo, consiguió llevárselo a una habitación y le dejó allí para que descansara.

La habitación era bastante simple, a lo único que prestó atención fue a la cama y a las abrigadas mantas que la cubrían. Él se tumbó y se cubrió con ellas, intentando protegerse del intenso frío de la noche.

XOXOXOXOXOXOXO

Algunas horas después, siguió sin poder sosegar su intranquila mente, rememorando escenas de ese alocado encuentro con la matriarca del clan de Ghirahim y sobre todo…seguía dándole vueltas a lo ocurrido con Midna.

Y contra todo pronóstico, Fi surgió de la Espada Maestra. Se preguntó por un instante el motivo por el cual había salido, pero prefirió esperar las explicaciones del espíritu antes que hablar él mismo.

-Amo Link, le indico que lleva todo el día en un estado anímico inusual en usted.-recalcó ella-Tengo una principal hipótesis acerca del motivo de su preocupación, mas de ser correcta, no podría ayudarle como debiese con su problema, al tratarse de una temática emocional. ¿Me equivoco, amo Link?

-No, no te equivocas…-murmuró entristecido-¿Y acaso eso es motivo por el cual debas ayudarme?

-Mi deber es servirle ante cualquier adversidad, aunque mis conocimientos en la materia no sean lo suficientes como para procurarle una ayuda y respuesta eficaz a esta clase de situaciones. ¿Acaso le incomoda que actúe en esta ocasión, amo Link? ¿Rechaza mis servicios?

-¿Qué? ¡No! ¡No quería decir eso!-pensó que podría haberla ofendido-Perdóname, es sólo que jamás me hubiera esperado que tú te ofrecieras para hablar sobre esta clase de asuntos.

-Usted es quien debe perdonarme por mi intromisión, amo Link.-le recordó respetuosamente, ofreciéndole una reverencia. Ella no podía sentirse ofendida ni nada parecido, pero a Link se le olvidaba a veces.- ¿Entonces lo que desea es que conversemos? Es una acción que entra dentro de mis capacidades básicas. Trataré de aconsejarle como mejor me sea posible.

Link se sentía un tanto incómodo, pues además que realmente no quería hablar de ello, tener que hacerlo con Fi le resultaba extraño y no sabía si pensar que hasta un poco vergonzoso.

-Amo Link, no se retraiga conmigo.-ella pareció captar sus inquietudes al momento-Puedo analizar su lenguaje corporal, pero son datos insuficientes para poder iniciar un análisis de la situación adecuado. Necesito que se exprese con palabras y relate su opinión al respecto.

-Está bien…-suspiró, rindiéndose-Quisiera que antes que nada me respondieras a una pregunta… ¿Sabes por qué Ghirahim me mintió acerca de lo de Midna? ¿Fue a propósito o simplemente es un ignorante?

-¿Podría ser más concreto?-pidió ella, quizás podría decirse que estaba sorprendida-Desconocía que usted supiera que la versión que Ghirahim le relató era tergiversada.

-¿Entonces lo sabías?-Link se sentía decepcionado-¿Por qué no me lo dijiste antes?

-Lo lamento muchísimo, amo Link.-se inclinó pronunciadamente, a modo de disculpa-Ocultarle la veracidad de los hechos puede considerarse una falta grave a la lealtad que le debo, amo Link.

-No importa…-le quitó al momento importancia, no estaba enfadado con ella-Seguro que lo hiciste porque pensaste que sería lo mejor. Pero no soy tan ingenuo…-pronunció algo molesto-No sé si de verdad Midna se tomó o no un filtro de amor, eso me da exactamente igual. Pero lo que sí sé es que cuando me dijo todo aquello, no mentía. Tal vez no sea capaz de adivinar cuando alguien me está mintiendo…pero sí cuando me está contando la verdad. Y la conozco, por lo que estoy casi seguro que aunque habló bajo los efectos de alguna droga, lo que me confesó era todo cierto.

-¿Le teme entonces a los sentimientos confesados por Midna y todos los aspectos negativos que señaló sobre la princesa Zelda?

-Sí…-se restregó el rostro, preocupado-Además, también me he dado cuenta que Ghirahim también me mintió en lo referente a que ella no se acordaría de nada de lo ocurrido. Nada más observarla cuando se dejó ver fuera del vehículo de Ghirahim... ¡Me di cuenta que era falso! ¡Ni yo podía mirarla a ella y ella a mí! ¡Se acordará de todo, estoy seguro! ¡Menuda vergüenza!

-¿Le preocupa que la amistad que había mantenido con ella hasta el momento se vea afectada negativamente, cierto?

-Exacto…-asintió levemente-También le estado dando vueltas a lo que me dijo, sobre ella y también por Zelda. Todo eso además, juntándose con ideas y pensamientos que yo ya tenía con anterioridad, pero respecto a mi relación con Zelda y sobre mi futuro.

-¿Y qué le perturba, exactamente?

-¡Todo!-exclamó angustiado-¡Me he vuelto a ver en una encrucijada! ¡Y lo peor es que casi me dejo llevar por mis fantasías y deseos como hombre que soy! ¡Estuve a punto de dejarme arrastrar y dejarme seducir por ella! ¡¿Comprendes?! ¡Casi le soy infiel a Zelda! ¡Y con nada menos que Midna, quien es una gran amiga de ambos!

-Creo poder entonces afirmar que usted se siente atraído en algún aspecto por la reina Twili. No quiero resultar indiscreta en esa cuestión, pero es a la conclusión a la que he llegado basándome en sus comentarios.

-Me cuesta reconocerlo, pero tienes razón…-confesó finalmente, liberándose-Siempre me resultó interesante y en ocasiones divertida su fuerte personalidad… ¡Je! ¡Por eso la aguantaba! Y luego, cuando admiré su verdadera forma…-recordó ligeramente ruborizado-¡Me quedé sin palabras, como ella me criticó! Pero fuera de eso, creo que mi interés por Midna no fue más allá de eso.

-¿Y esa leve atracción que siente por Midna neutraliza o contrarresta los sentimientos que guarda por Zelda?

-¡Por supuesto que no! ¡Yo quiero a Zelda!-defendió él-También me parece físicamente atractiva y tiene ese halo misterioso que me atrae, pero…-se rascó la cabeza, pensando-No es comparable lo que siento por ella con lo que puedo llegar a sentir por Midna. Siento que con Zelda me une algo más fuerte e intenso, no sabría cómo explicarlo.

-Ambos sois hylianos, la compatibilidad entre razas es un factor biológico a tener en cuenta. Y también ha de tomarse en consideración en lazo del destino que une vuestros respectivos espíritus en sucesivas reencarnaciones.

-Ya, toda esa historia de la diosa y el héroe que…-en aquel momento, cayó en algo que le interesó-¿Podrías contarme qué clase de relación tenían la Diosa Hylia y el primer héroe?

-Su relación podría haberse acercado probablemente al interés romántico, mas como entenderéis no pude estar ahí para confirmar lo que sucedió tras el periplo de mi primer amo.

-Eh…-Link estaba en parte confundido-Sí, también quería referirme a ellos dos, pero también te preguntaba por más atrás.

-¿A qué se refiere, amo Link?

-Hablo de la diosa original, la Diosa Hylia antes de encarnarse en una mortal llamada Zelda, tal y como tú me explicaste. Dijiste que ella eligió al primer héroe para ayudarla en su tarea de derrotar a Demise, pero me surgió entonces una duda…-hizo una leve pausa-Si ella no recordaba nada de su condición divina… ¿Cómo pudo elegir a ese héroe para la tarea antes de que recuperara sus recuerdos? Me explico, antes de tu primer amo… ¿Hubo otro hombre que pudiera luego reencarnase en ese guerrero?

-No puedo responderle a esa pregunta, amo Link, pues mi memoria en ese aspecto se remonta a justo antes de que la Diosa Hylia renunciara a su condición divina. Lamento no poder disponer de más información sobre el tema, amo Link.

-Qué lástima…-suspiró decaído, esperaba más-¿Pero crees que pudiera ser posible?

-La respuesta más plausible y de la que sí dispongo datos es sobre una paradoja temporal que se formó durante el transcurso de la aventura de mi primer amo y que daría respuesta a lo que usted pregunta. Pero para explicar eso sería necesario relatar todo el periplo de mi amo, algo que no considero conveniente en estos momentos.

-Vaya…-le había sorprendido aquella tajante respuesta-Pues esperaba algo más. No sé, pero me resulta extraño que una diosa se viera obligada a renunciar a su condición divina, únicamente porque sólo un mortal podía hacer uso de la Trifuerza y con ello derrotar a Demise.

-Realmente no fue ella quien obtuvo la Trifuerza, sino mi anterior amo.-aclaró ella, quedando sin darse cuenta en evidencia-La reencarnación de la Diosa se ocupó de guiarle y encargarse de la protección del mundo hasta que él derrotase a Demise.

-¡Entonces no tiene sentido lo que hizo!-exclamó él, incrédulo-Si se supone que el primer héroe se encargó de obtener la Trifuerza… ¿No hubiera sido mejor que Hylia nunca hubiera renunciado a su condición de diosa? Es obvio que así hubiera conservado mayor poder y ventajas que la hubiera beneficiado en su lucha contra Demise.

-Su observación es francamente interesante y no deja de tener razón, amo Link.

-¿Y no tienes nada más qué decir? ¡Debió haber alguna otra explicación para que decidiera renunciar a ser una deidad!

-¿Qué está insinuando, amo Link?-esa pregunta le sonó un tanto extraña a Link, como si pudiera haberla molestado-¿Está pensando en que pudo deberse a ese supuesto hombre del cual no existe información que pueda corroborar que alguna vez existió? Lamento diferir con usted, amo Link, pero renunciar a un privilegio como era la condición divina y el cargo que ostentaba la Diosa Hylia entre las distintas divinidades, únicamente por un mortal, sería considerado merecedor de un castigo por parte de las Diosas de Oro: Din, Nayru y Farore. Realizar tamaña ofensa con ellas no es algo que hubiera sido capaz de realizar Hylia, por lo que le pido, amo Link, que no considere esa opción como plausible.

-Eh…está bien…-se sentía algo intimidado por sus implacables palabras-Sólo me lo preguntaba por la maldición que recae sobre nuestras almas y el que parece que cada vez que nos reencarnamos, ocurren desgracias que requieren que una vez más colaboremos para salvar al mundo de alguna clase de mal. Parece casi un castigo divino.

-El único responsable de todo eso es quien en su día fue el Rey de los Demonios, Demise. Las Diosas tan sólo han tratado de iluminaros en vuestra reiterada lucha contra el mal.

-Puede…-suspiró, no muy convencido-¡Pero qué casualidad que ambos espíritus nazcamos casi siempre en ambientes y escalas sociales distintos! ¡Como si todavía se conservase esa separación entre una diosa y un mortal!

-Los descendientes de la Diosa Hylia probablemente se consideraron estar en una posición social más alta que la mayoría de los mortales, debido al poder sagrado que fluye a través de su linaje, fundándose así la Familia Real de Hyrule. En cambio vos, amo Link, no estáis sujeto a reencarnaros en posibles descendientes vuestros. La maldición de Demise dejaba entrever esa pauta de reencarnaciones en sus palabras.

XOXOXOXOXOXOXO

"¡Me has vencido! Tu fuerza es increíble…Te felicito…Pero te lo advierto…Esto no acaba aquí. Yo…te condeno...La maldición de los demonios. Te perseguirá para siempre en un círculo sin fin. ¡No lo olvides! ¡La nuestra será una lucha eterna! Ustedes, los poseedores de la sangre de la Diosa y el alma del Héroe…nunca escaparán a este ciclo interminable al que yo os condeno. Mi odio resurgirá y los perseguirá una y otra vez. ¡Esta batalla seguirá para toda la eternidad!"

XOXOXOXOXOXOXO

-¡Ya lo sé! ¡No era necesario que me lo recordaras!-se quejó él, odiando tener que asumir aquello.

-Lo siento, amo Link. No quería importunarle.-volvió a disculparse, agachando la cabeza-Entonces, una vez aclarado lo referente a vuestra conexión con el espíritu de la Diosa Hylia… ¿Desea que retomásemos la anterior conversación?

-Ah, sí…-realmente no estaba muy entusiasmado-Mi relación con Zelda. Yo quiero a Zelda, sé que quiero estar con ella…-se repitió a sí mismo-¿Pero por cuánto tiempo voy a poder permanecer a su lado? ¿Qué será de mí cuándo todo eso acabe?

-¿Le preocupa su futuro y estabilidad a largo plazo?

-En efecto, porque no sé qué haré entonces... ¿Volver a Ordon? ¿Quedarme en la Ciudadela de Hyrule? ¿Irme a otra localidad de Hyrule? ¿Comenzar un viaje por tierras extranjeras? ¿Vivir con mi abuelo?

-¿Con qué opción se encuentra más a gusto en un principio, amo Link?

-No lo sé, todas me parecen opciones a tener en cuenta.-expresó indeciso, mirando al techo-Podría irme a vivir con mi abuelo, pero no creo que eso me satisficiera durante mucho tiempo. He pasado mucho tiempo alejado de mi familia biológica y ese hombre es ya mayor, no creo que vaya a vivir demasiados años más. Después de su muerte, me volvería a ver de nuevo en la encrucijada de elegir qué hacer con mi vida.

-Comience por hacer una lista con aquello que le agrede y desagrade de cada una de las opciones restantes. Eso le ayudará.

-Sinceramente, creo que no estaría a gusto viviendo en un lugar que no fuera la Ciudadela de Hyrule u Ordon. En la ciudad puedo tener contacto con multitud de personas diferentes y aprender de todas ellas, estar con mis amigos de la Resistencia y del castillo, a la vez que desde allí podría viajar a cualquiera de las otras localidades de Hyrule sin demorarme demasiado, al estar ubicada la ciudad en un lugar tan céntrico en el mapa del reino. Pero por otro lado…la imponente figura del Castillo de Hyrule estaría presente todo el tiempo, recordándome lo que dejé allí.

-¿Y en el caso de Ordon?

-Ordon…-divagó al pensar en su aldea- Es algo más complicado. Allí he pasado la mayor parte de mi vida, podría decir que mi familia está ahí. Me gusta además el ambiente rural y tranquilo de allí, en contraposición a la frenética vida que se llega a llevar en la ciudad. Pero…

-¿Qué ocurre, amo Link?-le preguntó al notar que se mostraba reacio a hablar-¿Qué le molesta?

-Volver allí, en mi opinión, sería retroceder en mis expectativas de vida.-aclaró finalmente-Antes de mi aventura por Hyrule, llegué a pensar que toda mi vida se desarrollaría en esa aldea. Que me casaría con Ilia y tendría hijos con ella, "heredando" la alcaldía de la localidad. Creo que es también lo que todos allí esperaban de mí, a pesar de mis orígenes hylianos. Bueno, al menos la mayoría, pues Ruls siempre insistió en enseñarme a defenderme por mí mismo para que algún día saliera de Ordon y viera mundo, como finalmente ocurrió. Es más, él me ofreció para que fuera a entregarle un presente a la princesa Zelda en nombre de la aldea, aunque al final mi motivo para salir de allí fue otro muy distinto.

-Por la información que pude recabar mientras permanecía aún en una fase temprana de mi despertar y por lo que usted, amo Link, acaba de contarme, deduzco que esa joven llamada Ilia pudo ser en algún momento su principal interés amoroso.

-Sí, llegó a serlo…-admitió sincero-Hasta que poco a poco fui descubriendo un mundo más allá de mi aldea y sus alrededores, conociendo a otras gentes y principalmente interesándome por Zelda. A partir de ahí, dejé de considerarla una opción real, dándome cuenta de que sólo la quería como a una buena amiga y casi hermana. Yo se lo confesé en una ocasión, por eso mismo volver a Ordon y retomar lo que ya dejé atrás hace tiempo, sería mentirme a mí mismo y a ella también. Ilia no se merece eso.

-Y si no os decidierais ni por la Ciudadela de Hyrule, ni por Ordon… ¿Adónde iríais?

-Tal vez iniciase un viaje de duración indefinida hacia ninguna parte, dedicarme únicamente a recorrer mundo.-un momento después, negó profundamente con la cabeza-No…no haré lo mismo que él. Me niego a repetir su historia.

-¿Puedo saber de quién habláis, amo Link?

-Yo conversé una vez con una encarnación pasada, que pasó por algo similar a lo que vivimos ahora yo y la Zelda actual. Por eso realmente no me agrada la idea de salir de Hyrule, huir básicamente, sólo por separarme de Zelda e intentar olvidarme de ella.

-Creo poder confirmar en un 74,68% la identidad de quién decís.-hizo memoria el espíritu-Se trataría de efectivamente una encarnación pasada vuestra, quien pudo viajar por el tiempo para salvar dos veces a Hyrule del tirano Ganondorf. Habréis entablado contacto con él durante vuestra propia aventura, en forma de una entidad animal que os guió por el vasto reino de Hyrule y os enseñó técnicas que ejecutasteis luego con la Espada Maestra. Además, percibo que su esencia os ha acompañado siempre, amo Link.

-Al menos no he tenido que explicarte quién era…-suspiró cansado-Supongo entonces que se me han agotado las opciones. ¿No, Fi?-intentó decirlo en un tono de broma, pero le era muy difícil-Sólo sé una cosa…y es que no quiero acabar solo, como terminó él.

-¿Y Midna tendría algo que ver en ese deseo vuestro?

-Uhm…-se lo pensó más detenidamente-Ya sabes la opinión que tengo al respecto sobre lo de regresar junto a Ilia; por lo que Midna sería, por así decirlo, la única a la que podría acudir tras separarme de Zelda. Puede sonar egoísta y rastrero, sí, pero ella fue la que expresó que quería estar conmigo. En cierto modo, ambos tendríamos algo que ganar si nuestra unión sucediera. Cuando lograse una manera segura de poder vivir bajo la influencia del Crepúsculo y gracias a esas caracolas mágicas que permiten viajar entre dimensiones, que las usaría para poder visitar a mis amigos alguna vez…no tendría entonces inconvenientes para irme a vivir con ella. Estaría en un lugar donde nada pudiera recordarme mi pasado o lo que dejé tras de mí, estando además en compañía de una persona a la que aprecio.

-Entonces…-Fi analizaba sus argumentos-¿Qué hará a partir de este momento con Midna y Zelda?

-Yo estaré con Zelda hasta el final, eso seguro.-afirmó convencido-Pero para cuando llegue lo inevitable…bueno, al menos ahora tengo algo más claro lo que creo que haré entonces.

-¿No se estaría metiendo así en una situación complicada entre ambas mujeres? Recuerde además que rechazó las atenciones de Midna, por lo que sus sentimientos hacia usted probablemente sean ahora contradictorios. Y si además usted, amo Link, se fuera con ella por lo que coloquialmente podría definirse como "despecho"… ¿No sería igual a la hipotética situación de Ilia si decidiera regresar a Ordon?

-¡Vale, me rindo!-exclamó harto, colocando su cabeza bajo la almohada-¡Me haré ermitaño y pasaré de las mujeres! ¡Como mucho viviría con mi yegua!

-Lamento haberle puesto en duda así, amo Link. Sólo trataba de analizar la situación para ambas partes.-se disculpó acercándose a él, agachándose para ello-Pero si es feliz siendo un ermitaño, yo apoyaré su decisión.

-Gracias, Fi, pero déjalo ya…-le pidió cansado, no quería seguir oyéndola-Por hoy he tenido suficiente, necesito descansar. Pero nuevamente, gracias por tratar de ayudarme con mis problemas.

-No me las dé, es mi deber hacerlo.-se inclinó por respeto-Volveré entonces a la Espada Maestra, deseándole que tenga un buen descanso.

Ella regresó entonces a la espada, dejando a solas a su amo con sus propios pensamientos. Él estaba exhausto, y aunque había aclarado algunas dudas, se habían avivado otras que esperaba que le dejaran dormir esa noche.

Continuará…

XOXOXOXOXOXOXO

Nota de Alfax: ¡Nuevamente, otra parte subida sin su acompañante! Pero lo hago porque por estudios, no había publicado y quería dejaros con algo mientras me pongo al día.

No tengo mucho que decir en esta ocasión, mejor dedicaros a analizar y disfrutar del capítulo. Y luego comentadlo si queréis, que esa es la mejor manera de progresar.

Con respecto a esto último, estoy buscando una manera de poderme comunicarme más fluidamente con los usuarios que no están registrados, porque muchas veces quiero o me pedís que os conteste, pero en esta página no hay manera directa y privada de poder hacerlo.

¡Dadnos alternativas, administradores, por favor!

En fin, con esto, me despido. ¡Hasta la próxima!

*¡Por cierto! ¿Quién se ha fijado las referencias que han aparecido en este capítulo? ¿Os suena de algo la canción o el origen del nombre de "Debbie"? ¡Ponedlo en los comentarios si estáis tan seguros de la respuesta!