47. El preludio de algo más
A pesar de haberse reconciliado con Midna, y por lo tanto, haberse desprendido de una carga importante, nuevamente esa noche no pudo dormir adecuadamente. Estaba harto, ya no sabía qué hacer. Es más, esa mañana no necesitó que nadie le despertara, incluso se había levantado temprano, pues apenas había podido pegar ojo. Y una de las cosas que más le cansaba y hasta cierto punto le enfadaba, era que Fi le estuviera recordando y aconsejando sobre su insomnio.
-"Amo Link, sería recomendable que acudiera a Ghirahim y le pidiera que le preparase nuevamente la infusión que le dio la noche del incidente con la reina Midna."-le habló ella desde la espada, encontrándose colocada a su lado.
-¡Ahora mismo!-le respondió con ironía, colgándose la Espada Maestra a su espalda, preparándose para salir de la habitación-¡No hace falta que me indiques el camino!
-"Me complace que tome en consideración mis consejos, aunque queda todavía por convencer a Ghirahim de que le ofrezca su ayuda, amo Link."
Link se llevó una mano al rostro, suspirando. Empezaba a odiar que no entendiese las ironías, el sarcasmo o las indirectas.
Sin embargo, apenas tuvo tiempo de molestarse con ella, pues alguien llamó a la puerta. En escasos segundos, la abrió, encontrándose a Midna tras ella.
-¡Milagro! ¡No puedo creerme que estuvieras despierto!-exclamó burlonamente ella, sorprendida.
-¡Ja, ja! Muy graciosa…-él también estaba sorprendido de verla ahí, aunque sólo en parte, restregándose mientras los ojos-¿Por qué has venido tan temprano a mi habitación?
-Pensé en levantarte tempranamente como en los viejos tiempos, ya sabes, sólo por molestarte.-admitió con picaresca-Pero veo que el haber estado escuchando en secreto a tus amigos ha debido de suponer un peso a tu conciencia y ello ha impedido que durmieras. ¿Estoy en lo cierto?
-Te puedo asegurar que eso ha sido lo de menos…-bostezó-Lo cierto es que desde hace días no duermo bien.
-¿En serio?-a ella le pareció curioso, pero dejó ese detalle a un lado-En fin, lo cierto es que no venía realmente para rememorar viejas costumbres. Más bien quería enterarme de qué fue lo que ocurrió entre la guerrera y el intelectual.
-¿Eh? ¿Y eso? ¿Por qué tanto interés de repente?
-Creo que me entenderás mejor cuando lo veas…-le dijo simplemente, agarrándole y tirándole por un brazo, llevándoselo consigo.
XOXOXOXOXOXOXO
Recorriendo la casa hasta llegar a una zona de los jardines, pararon cerca de un depósito de leña, donde cerca de él Ashei estaba cortando algunos troncos. Midna no le había dicho nada a Link hasta que llegaron al lugar, ocultándose de la vista de la, en ese momento, muy enojada guerrera.
-¡Aaaaagg!-gritó al cortar la madera con su hacha-Maldito inútil y debilucho… ¡¿Cómo se atrevió a decirme aquello?!
Ella seguía cortando violentamente la madera, entendiendo Link al momento los motivos por los que estaría tan enfadada.
-¡Era lo que me faltaba! ¡Como si ya solamente lidiar con él no fuera suficiente!-continuó maldiciendo al ritmo que cortaba leña-¡Y ahora se va a creer que estoy a su servicio! ¡Mentecato estúpido! ¡Se da aires de señor cuando no es más que un insecto! ¡Yo tengo por qué aguantarle!-en ese momento, puso al hacha a hablar como si fuera una persona, con voz aguda y molesta-"¡Pero Ashei! No tienes otro remedio… ¡Es tu obligación! ¿Qué diría tu padre si le hicieras daño a un miembro de la familia que tanto os ayudó?"-al momento, volvió a hablar ella misma-¡Ya lo sé! ¡Y me odio por ello! ¡Por tener que mantener la decencia con ese imbécil! ¡Si fuera por mí, lo hubiera mandado a volar de una patada hace tiempo! ¡Pero no! ¡Soy Ashei Violette, última descendiente de los Caballeros Reales Púrpuras! ¡Y mi honor y agradecimiento a su familia me impide hacerle verdadero daño! ¡Aaaaag! ¡Diosas! ¡Yo no tengo tanta paciencia! ¡Y tener que convivir con alguien no me ayuda en absoluto!
Mientras tanto, Link tragaba saliva. Se estaba refiriendo a Shad, sin ninguna duda. Y era obvio también que la cosa no había acabado bien entre ellos. Link le indicó a Midna que se marcharan de ahí, antes que se le pudiera "escapar" el hacha de las manos. Y en cuanto estuvieron en un lugar alejado y donde poder hablar tranquilos, él le resumió todo lo que había oído esa noche con respecto a Ashei y Shad.
-Ahora lo entiendo…-comentó ella, hasta cierto punto sorprendida-Con las que se las gasta esa mujer, me compadezco de ese pobre chico. ¿Seguirá aún vivo?
-No bromees…-le pidió incómodo-Aunque tampoco me espero que Shad se encuentre muy bien en estos momentos.
-Bueno…-Midna le puso un mano en la espalda, empujándolo-¡Mejor nos vamos al comedor! Es un poco pronto, pero seguro que no tardarán en llegar el resto de los que se hospedan aquí.
Caminaron hasta dicho lugar, pero en vez de entrar por la puerta principal, entraron por la que daba primero a la cocina, al escuchar que había alguien adentro. Allí estaba Ghirahim, cocinando lo que sería el desayuno para todos. Y en una esquina, sentado en una silla junto a una pequeña mesa que había allí, estaba observándole Shad, quien sostenía una bolsa con hielo dentro, aplicándosela sobre la cabeza, aparentemente dolorido. Nada más verle, Midna y Link se miraron incómodos.
-¿Más gente a estas horas?-Ghirahim no estaba demasiado a gusto con su presencia-No quiero ser descortés, pero os largáis o esperáis sentados junto con ése. Ahora mismo estoy algo ocupado.
No les dirigió la palabra más, era cierto que tenía trabajo. A Link le impresionó que pusiera tanto esfuerzo en preparar el desayuno, aunque al parecer no podía hacer mucho, pues andaba escaso de leña para el fuego.
Midna se despidió de Link y le dijo que esperaría en el comedor. Era obvio que no quería meterse en los asuntos del erudito. En cambio, Link se sentó a su lado, preparado para darle apoyo a su amigo si lo necesitaba.
-¡Oye, tú!-se dirigió Ghirahim a Shad, molesto-¿Sabes cuándo volverá Ashei con la leña? ¡Me estoy empezando a impacientar por no poder cocinar en condiciones!
-Ay, por las Diosas…-lamentó Shad-No deberías pronunciar su nombre tan tranquilamente.
Aquel comentario era suficiente para que Link se diera cuenta de que él no deseaba ver en esos momentos a la guerrera.
-¿Por qué lo dices? ¿Acaso le tienes miedo?-le burló el cocinero-No hace falta ser muy inteligente para darse cuenta de que ese "dolor de cabeza" del que sufres ha debido ser producto de ella.
-Pues no vas mal encaminado, no…-suspiró-¡Auch! ¡Llevo toda la noche sin dormir! ¡Pero no sólo por esto! ¡También me duele a horrores la espalda!
Link tragó saliva. Sólo con verle quejándose así, se imaginaba la paliza que le habría dado. Realmente, no se había podido imaginar que Ashei se hubiera llegado a ofender tanto porque él le confesase sus sentimientos.
-Oye, ¿te encuentras bien?-le preguntó inocentemente Link-Si necesitas algo, puedes pedírmelo.
-No, no pasa nada…-reprimió un quejido al quitarse la bolsa de hielo de la cabeza-Pero sí que debería ser más cuidadoso de ahora en adelante. A veces puedo ser algo impulsivo, ya sabes, y ello hace que sufra algunos accidentes.
Se notaba que no quería hablar del tema, pues se refería a lo que Ashei le había hecho como un "accidente" fruto de su impulsividad. No pasaron muchos minutos hasta que, de pronto y bruscamente, Ashei apareció cargando con un montón de leña y lo tiró a los pies de Ghirahim, casi aplastándolos. Era visible que seguida tremendamente enojada.
-¡Aquí tienes tu maldita leña, imbécil!-le gritó enérgicamente-¡Aunque no te alegres demasiado! ¡Al fin y al cabo, no creas que te saldrás nuevamente con la tuya tan fácilmente!
-Ya lo he hecho, querida…-sonrió maliciosamente, recogiendo la leña-¡Gracias por hacerme todo el trabajo! ¡Ja, ja, ja!
-¡Pero serás…!-le agarró de sus ropas, amenazándole-¡Yo no soy tu criada ni nada parecido! ¡Pero si por ti fuera, hubieras dejado a toda la mansión sin nada para calentarla! ¡Sólo lo he hecho porque le tengo aprecio a la matriarca! ¡Nada más!
-Ya…-Ghirahim miró de reojo a Shad-Y porque o cortabas tú la leña por mí, o no te daba el ungüento para las lesiones de ese muchacho. Por no hablar de que me despertaste en la madrugada sólo para eso, así que creo que es poca la compensación que me has dado.
-¿Eh?-al momento, ella puso sus ojos en Shad, serenándose nada más verlo, para sorpresa mayúscula de Link-¿Qué haces aquí? Te dije que te quedaras en tu habitación, que ya te traía yo el desayuno.
-Ya te dije que no hacía falta, sólo fue un golpe sin importancia.-le respondió, igualmente tranquilo-Además, temía cierta reacción tuya con Ghirahim por obligarte a hacer sus tareas.
-Créeme, le habría partido la cara hace tiempo si no fuera miembro de este clan…-suspiró ella.
-¡Ja! ¡Y ni siéndolo, te dejaría que me pusieras una de tus toscas manos en mi querido rostro!-alardeó él-¡Y no te quejes tanto! Yo también he estado ocupado, ¿sabes? Cocinar requiere un gran esfuerzo.
-Claro…-ella no lo veía así-¿Y lo haces gratuitamente, no? ¿No serás que temes que te hagan alguna jugarreta en el desayuno?
-¿Es obvio, no? Siempre acabáis por colarme algo de carne en mi comida y luego no puedo comer adecuadamente. Ya sabéis que soy vegetariano y os encanta reíros de mí por ello.
-Ya lo sé, por eso te he traído un regalito…-ella sonrió maliciosamente, sacando algo que llevaba escondido, una ardilla muerta-¡Mira lo que he encontrado entre los maderos donde amontonáis la leña!
Ghirahim se quedó observando el cadáver unos instantes, hasta que de pronto, se apresuró a coger un cubo cercano y vomitó ahí dentro.
-¡Ja, ja, ja! ¡Donde las dan, las toman!-exclamó satisfecha-Pero hay que reconocer que has mejorado. Años atrás, te hubieras desmayado al ver a un simple ratón muerto.
-¡Quita eso de mi vista!-le ordenó furioso, incapaz de dirigir su mirada hacia donde se encontraba la guerrera con el animal muerto-¡Y encima traer eso a la cocina! ¡¿Qué quieres?! ¡¿Contaminar el exquisito desayuno que estoy preparando?!
-En eso tiene razón, creo que te has pasado un poco.-le recriminó Shad, aunque no con demasiada molestia.
-Está bien, ya me deshago de ella…-suspiró, luego la lanzó por la única ventana de la cocina, perdiéndose entre la nieve de afuera.
Link se había quedado perplejo al verlos. Contra todo pronóstico, el enfado de Ashei no había sido provocado por Shad, sino por Ghirahim. Además, había sido porque a cambio de un bálsamo para sanar a Shad, ella debió haber cortado bastante leña como para abastecer a la mansión y principalmente la cocina. Lo cual descartaba la opción de que ella fuera la causante de los dolores de Shad.
-Oye, Shad… ¿cómo fue que te hiciste daño?-se atrevió a preguntar el espadachín.
Al momento, vio al estudioso muy ruborizado e intentando disimular su nerviosismo. Ashei también estaba algo nerviosa con la pregunta, pero se la veía mucho más tranquila.
-Se tropezó y cayó al suelo, golpeándose en la espalda y en la cabeza.-le respondió llanamente la guerrera, no parecía estar mintiendo.
-¿Y cómo fue que te tropezaste?
-Bueno…-su amigo no quería hablar de ello-Ya te dije que mi entusiasmo me juega a veces malas pasadas.
-¡Se emocionó leyendo un libro!-exclamó de pronto Ashei, como temiendo que él diera más detalles-¡Sí, eso! Fue tal el estruendo de su caída que lo oí desde mi cuarto, pues nuestras habitaciones son contiguas. Y cuando entré y lo vi en el suelo, no tuve más remedio que ayudarle.
Si Link no les hubiera espiado aquella noche, se hubiera llegado a creer esa historia. Fue entonces cuando se planteó que, aunque fuese estadísticamente improbable… ¿ella le habría dado una oportunidad? Era sólo una teoría, pero el hecho de que Ashei no se mostrase incómoda o enfadada con Shad, e incluso le estuviera tratando con cierta amabilidad, sostenía aquella posibilidad.
-Por cierto…-Ghirahim se dirigió de nuevo a ella, dándole el cubo donde había vomitado-¡Ve a limpiar esto!
-¡¿Me tomas el pelo?!-se negó ella-¡No pienso tocar eso! ¡Y más te vale apartar ese cubo de mí si no quieres que te zurre!
Así iniciaron una discusión de quién era el responsable de tener que limpiar aquello, hasta que Shad puso calma y le pidió a Ashei que lo hiciera ella, ya que por su culpa había provocado la desagradable reacción de Ghirahim. Ella le lanzó una mirada que casi podría asesinarle, pero se quedó sólo en eso, únicamente resopló y no le dijo nada. Fue entonces cuando se ausentó para ocuparse de aquella asquerosidad fuera de la cocina.
Link y Shad, por su parte, decidieron irse al comedor, debido a que incomodaban a Ghirahim. Allí sólo estaba Midna, quien parecía estar durmiéndose de lo aburrida que estaba, pero se espabiló nada más ver que tenía compañía.
-He oído cierto griterío en la cocina…-comentó ella con interés-¿Ha ocurrido algo?
-Nada, sólo eran Ghirahim y Ashei que discutían sobre varios temas.-le contestó Link, sentándose a su lado, para luego hablarle por lo bajo-Parece que me equivocaba con respecto a ellos dos.
-¿Qué quieres decir?-le preguntó de igual manera, tratando de no llamar la atención del estudioso, que se había sentado junto a Link-¡Espera! No me digas que…
Él sólo asintió, haciendo un gesto con la mano indicando que más o menos creía en aquella idea. Shad los miraba interesado, sin conocer lo que estarían murmurando, aunque perdió su interés en ellos en cuanto entró Ashei al comedor y se sentó con ellos.
-Qué rápido has vuelto, ¿qué has hecho con el cubo?-le preguntó Shad.
-¡Quemarlo! ¡¿Qué otra cosa iba a hacer?!-exclamó ella-Ahora se estará consumiendo lentamente en los jardines, la nieve derretida apagará las brasas. ¿Y quieres que te diga algo? ¡No sé lo que habrá comido ése, pero aquello era como si hubiera vomitado arcoíris!
-Por favor, Ashei…-le pidió incómodo-No hables de esas cosas en la mesa. Se me están quitando las ganas de comer, y más siendo él quien está preparando el desayuno.
-¿Y de quieres hablar? Tampoco es que haya ocurrido nada interesante en lo poco que llevamos de día.-entonces, se dirigió a Link y Midna-¿Y vosotros qué, eh? Veo que ya os lleváis mejor.
-Bueno…-le avergonzaba un poco reconocerlo, dirigiendo luego su pregunta contra ella-¿Y tú? Es raro que a estas alturas todavía no te haya oído una palabra de burla o insulto hacia Shad.
-¡¿Y acaso eso es algo malo?!-se quejó Shad, no entendiendo su interés por ese hecho.
-¡Es verdad!-ella miró a Shad-¡Zopenco!-volvió a hablarle a Link-¡Ya está! ¿Satisfecho?
-¿Era necesario?-preguntó el estudioso, no demasiado a gusto-¿En serio?
Link captó al momento que, inusualmente, Ashei no estaba demasiado interesada en menospreciar a Shad. Aquello sostenía aún más su teoría de que la relación de aquellos dos no era la misma que el día anterior.
Los cuatro continuaron charlando amenamente, mientras el resto de los residentes de la mansión fueron llegando paulatinamente. Y cuando llegó la matriarca, sentándose en el sitio de honor, presidiendo la mesa, Midna y Link no tardaron en preguntar sobre el pergamino.
-Pues ya he terminado.-respondió serena-Pensaba en reuniros después del desayuno, si no es molestia.
-¡¿En serio?!-exclamó Link-¿Y no podría adelantarnos algo?
-Preferiría que esperásemos a que estuviéramos en mi estudio. No creo que sea un asunto del que debamos hablar en la mesa.
Ella tenía razón, ya tendrían tiempo de charlar en su estudio después del desayuno.
Aquella mañana el comedor estaba mucho más animado que el día anterior, debido a la llegada de los Mogumas y el despertar de los Kyus. Y aún sobraban asientos en la mesa principal, todavía faltando miembros por llegar.
Ghirahim, ayudado en parte por la niña hada Rei, les sirvió la comida a tiempo de que los Mogumas no empezaran a reclamar por su tardanza. Había preparado diferentes platos, acordes con lo que cada raza podía digerir, como era el caso de los Kyus, estrictamente vegetarianos. Antes de que pudiera sentarse él mismo a comer, observó a la matriarca revisando su plato con bastante interés, captando además la atención del resto de su clan y de Ashei, como si esperaran algo. Ni Link, Midna o Shad entendían lo que estaban pasando.
-Fascinante…-comentó finalmente-Ahora déjate de jueguecitos, demonio, y tráeme otro plato.
-¡¿Pero cómo lo has descubierto?!-se maldijo, casi en una rabieta-¡Era un veneno nuevo el que había echado en tu comida!
-¡Ja, qué ingenuo! Recuerda quién te enseñó a preparar pócimas y demás elaboraciones cuando eras niño.-expresó con orgullo-¡Te queda mucho para poder lograr algún día envenenarme!
Él, enojado, no tuvo más remedio que retirarle el plato y traerle otra ración, ante la burla de los miembros de su clan.
-¡¿Se puede saber qué está pasando aquí?!-exclamó alarmado Shad-¡¿Cómo os puede divertir que haya intentado envenenarla?!
-No es para tanto, llevan años así, es como un juego entre los dos.-excusó Ashei-¡Y es tan divertido ver cómo fracasa tan patéticamente!
-¿Pero usa realmente veneno o es sólo una farsa?-preguntó Midna.
-¡Claro que lo usa! ¡Esto no tendría gracia si sólo fuera un engaño!-exclamó ella, con una naturalidad sorprendente-Eso sí, siempre anda inventando, lo cual le supone un reto a la anciana.
-¡¿Pero no os preocupa que un día de estos no se dé cuenta de la presencia de veneno en su comida y muera?!-reiteró Link, incapaz de comprender aquello.
-Sí, lo hemos pensado, pero son los riesgos de esta extraña ruleta de la muerte.-opinó ella, pensativa-Al menos, de ocurrir eso, ya sabríamos quién sería su asesino.
Ellos tres, ajenos al clan, eran incapaces de entender las insólitas y perturbadoras costumbres de ese colectivo.
-¿Qué clase de veneno usaste esta vez?-le preguntó con interés Impa a Ghirahim, cuando éste le entregó una ración no contaminada-Si te soy sincera, es la primera vez que entró en contacto con él.
-La razón es porque lo encontré en un lugar inusual, en unas ruinas antiguas en los bosques de la región de Farone. Concretamente, en una sala en lo más profundo de las mismas, llenando una pequeña concavidad en la que se había estado condensando. Como conseguí poca cantidad inicial, he intentado sintetizarlo, pero aún estoy en ello.
Aquella descripción llamó mucho la atención de Link y Midna, pues les recordaba demasiado al Templo del Bosque, su primera prueba durante su recolección de los fragmentos de la Sombra Fundida. Y a la criatura que custodiaba el lugar, al que habían bautizado como Babalant, una planta venenosa de proporciones monstruosas.
Ghirahim le entregó a Impa una muestra contenida en un pequeño frasco, y en cuanto ésta quitó el tapón del mismo, un intenso olor propio de un potente ácido irritó a todos los que se encontraban ahí, tapándolo rápidamente.
-¡Por las Diosas! ¡Qué cosa más horrible!-se quejó la anciana, devolviéndole el frasco a Ghirahim-¿Cómo conseguiste camuflar ese olor al echarlo en la comida?
-¡Eso es un secreto que prefiero guardármelo!-contestó con una sonrisa maliciosa-Ahora dime tú cómo hiciste para descubrir esta toxina si no pudiste percibirla con tu olfato canino, vieja.
Y hablando de olfatos caninos, en el momento en el que la nariz de Link captó aquel olor, a su mente llegó una oleada de recuerdos poco agradables relacionados con ello. Midna lo notó extraño durante unos instantes y quiso hacerle reaccionar, pero no tuvo tiempo de evitar que él se levantara violentamente y arremetiera con Ghirahim, propinándole un puñetazo en la cara y poniéndolo contra la pared.
-¡¿Se puede saber qué estás haciendo?!-le gritó furioso el golpeado, tratando de soltarse de su agarre-¡¿Te has dado cuenta de lo que acabas de hacer, sabandija?! ¡Has dañado mi hermoso rostro! ¡Prepárate para asumir las consecuencias!
-¡Tú! ¡Maldito! ¡Tú!-le señaló furioso-¡Tú le proporcionaste a esa panda de malnacidos el veneno que utilizaron contra Zelda!
-¿Cómo?-aquella pregunta le incomodaba, como si supiera claramente de lo que estaba hablando-¿De qué me estás hablando?
-¡Ey! ¡Relájate, Link!-intervino Ashei, tratando de separarlos-¡Explica a qué viene todo esto!
-¡Este despreciable fue en parte culpable que la princesa Zelda casi muriera envenenada a manos de Los Seguidores!
Todos en el comedor estaban alarmados con la repentina y violenta reacción de Link. Algunos habían oído hablar de aquel atentado con la soberana de Hyrule, pero sólo Midna comprendía más o menos la situación. Él le había resumido aquellos hechos y lo que había venido después, pero apenas alcanzaba a imaginarse lo que habría sentido en aquellos momentos para que estuviera actuando así.
En algún momento mientras Ashei y Midna trataban de calmar a Link, Ghirahim se zafó de él de un rodillazo en el abdomen, sólo consiguiendo aumentar su furia.
-No voy a perdonarte lo que has hecho…-le amenazó, robándole su espada a Ashei-¡Enfréntate a mí!
-¡¿Quieres parar tú también, idiota?!-le gritó Ashei-¡Y devuélveme mi arma! ¡Nunca has manejado una espada! ¡Ni siquiera jugabas con espadas de madera siendo niño! ¡Acabarás muy mal si te atreves a enfrentarte a Link!
Link tenía muy claro que no rechazaría su duelo, y estaba demasiado enojado como para plantearse las consecuencias de sus actos al pelear contra él en el comedor.
-"Amo Link, recapacite. No es momento ni lugar para disputas."-le pidió Fi desde la Espada Maestra, cuando él la desenvainó.
Sin embargo, él no la escuchó y cargó contra Ghirahim, que bloqueó magistralmente su ataque. El inicio de la pelea obligó a todos a que se apartasen, ni la propia matriarca era capaz de parar aquello.
Y a pesar de que según Ashei, Ghirahim jamás había tocado una espada, él se estaba desenvolviendo con ella mejor de lo que alguno de los presentes hubiera llegado a imaginarse. La contienda estaba siendo muy igualada y ninguno de ellos iba a rendirse. Ambos estaban arremetiendo con violencia contra el otro, pero el estilo de Ghirahim era más refinado y se mantenía hasta cierto punto, sereno, divirtiéndose con la pelea. Por el contrario, la forma de combatir de Link era irreconocible. Sus amigos no podían entender por qué se estaba comportando de aquella manera, no era él. La disputa estaba poniendo el comedor patas arribas, pues los contendientes tiraban y movían cosas, subiéndose incluso sobre los muebles. Aquello era un desastre y nadie sabía cómo pararlo. Midna e Impa decidieron entonces usar su magia para tratar de detenerles.
Mas no tuvieron que hacerlo, pues Link consiguió desarmar a Ghirahim, haciendo creer a todos que el combate había acabado. Pero para horror de algunos, al espadachín no le bastó con eso, sino que se propuso darle el golpe de gracia a su rival. Cuando todo parecía perdido para Ghirahim, él agarró la Espada Maestra con una mano, concretamente por la punta. Y con un hábil movimiento, le arrebató la espada y le pegó una fuerte patada que le dejó en el suelo, a merced de él, quién le apuntó al cuello con su propia arma.
-Jaque mate…-dijo triunfante, tirando la espada a su lado-¡Te he vencido!
Link respiraba agitado en el suelo, parecía que se había tranquilizado. Ahora que era capaz de pensar con claridad, se dio cuenta de lo surrealista de la situación. Cuando conoció a Ghirahim, él apenas tocó la Espada Maestra y ésta le rechazó por su naturaleza oscura. Ahora, había sido capaz de parar un golpe de ella con sólo una mano, para luego arrebatársela y haber estado a punto de utilizarla contra él. Debía admitir que estaba más que sorprendido, y a la vez confundido.
-¿Te encuentras bien?-le preguntó Midna, agachada a su lado.
-El amo Link se encuentra en óptimas condiciones, sólo agotado y con leves contusiones tras la lucha.-respondió Fi por él, quien había salido de la espada, en auxilio de su señor.
-Fi…-le llamó cansado-¿Lo que ocurrió ahora fue acción tuya, en lo que respecta a Ghirahim pudiéndome arrebatar la Espada Maestra, verdad?
-Le aseguro, amo Link, que yo no he tenido nada que ver en eso. Sólo hay una explicación posible a lo que acaba de suceder, pero no puedo revelársela en estos momentos.
-¿Y entonces cómo ha podido tocar la Espada Maestra, y hasta detener uno de sus golpes con la mano, sin que haya sido obra tuya?
Link se levantó gracias a la ayuda de Midna, quedándose sin una respuesta por parte de Fi, quien regresó a la Espada Maestra. Mientras tanto, la anciana Impa estaba regañando furiosa a Ghirahim.
-¡Mira cómo has puesto todo!-gritó enervada-¡¿Cómo se te ocurrió meterte en una pelea así?!
-¡Y encima soy yo el culpable!-señaló a Link, molesto-¡Ese salvaje comenzó todo esto! ¡Y me hubiese cortado por la mitad con su espada si no tuviese esta portentosa habilidad con la esgrima y cualidades físicas innegables!
-¿Y se puede saber dónde has aprendido a manejar la espada así?-le preguntó Ashei, recuperando su arma-Ahora me entero de que eres algo más que palabrería y arrogancia.
-¡Habéis de admitirlo! ¡Soy una caja de sorpresas!-dijo soberbio, agitándose el cabello.
-Sí, una caja de sorpresas…-le miró mal la anciana-¿No te habrás olvidado del motivo por el cual comenzó esto, verdad?-al momento, estalló-¡¿Es cierto que le diste aquel veneno a esos rufianes para que atentaran contra la vida de la princesa Zelda?!
-¡No saquemos las cosas de contexto!-pidió calma-Yo no estaba en posición de negarles nada y nunca me dijeron para qué lo usarían. ¡Yo no tengo ninguna responsabilidad en lo que ellos hicieran más tarde con el veneno!
-Ya, es posible…-resopló Link-Suerte que Malton, otro miembro de este clan, me entregó el remedio que más tarde curó a Zelda, Rocío de las Hadas.
-¿Lo dices de verdad?-preguntó la anciana-Vaya, no pensé que te hubieras topado también con él.
-¡Espera un segundo!-exclamó Ghirahim-Permíteme revelarte un detalle desconocido para ti y que muestra el lazo del destino por el que estamos atados. Y es que resulta que ese remedio, el Rocío de las Hadas, se lo había dado yo apenas un tiempo antes de lo que relatas.
-¡¿Cómo?!-le miró desconfiado-¿Pretendes que me trague una trola así? ¿Ahora resulta que gracias a ti pude salvarla?
-¡Bueno, si quieres verlo así, por mí bien!-se rió-Pero mi intención no era esa, sino hacerle entender a alguien de mentalidad mediocre como tú, que yo no he tenido control sobre los acontecimientos acaecidos sobre tu "querida princesa". ¡Si necesitas pruebas, pregúntaselo tú mismo a Malton cuando llegue!
-¡Ghirahim no miente!-intervino de pronto Rei-¡Él estaba conmigo cuando una Gran Hada me regaló aquello!
-¿Te refieres a cuando él te encontró y decidió traerte conmigo?-le preguntó Impa-¿Fue durante ese viaje?
XOXOXOXOXOXOXO
"Años atrás, cuando durante uno de sus viajes Ghirahim se había encontrado a quien creyó él ser una niña perdida y finalmente ella le insistió en viajar con él, para la desgracia del comerciante. Uno de los múltiples altos en el camino hacia la residencia de la matriarca del clan de Ghirahim, fue el Lago Hylia.
Él había hecho una pequeña fogata esa noche para su improvisado campamente, recibiendo ayuda de la niña a la que él había bautizado como "Rei". Dicho nombre se le ocurrido porque al preguntarle su nombre a la pequeña, ella sólo le contestaba que era "Reina de las Hadas". Obviamente él no se creyó aquello, pero si bien era cierto que aquella jovencita no era tampoco normal. Sólo la primera impresión que dada, su aspecto, era suficiente para notar que había algo raro en ella.
En aquel momento se encontraba pelando y asando unas papas, ya que no tenía muchas ganas de cocinar. Mientras, Rei observaba y se remojaba los pies en las aguas del Lago Hylia.
En cierto momento, estando Ghirahim concentrado en su tarea, una pequeña hada revoloteó cerca de él. Era común ver hadas en esa zona, y por eso al principio la dejó estar, pero llegó a un punto en el que su presencia le pareció tan molesta como la de un insecto. Intentó espantarla, pero el hada se limitó a esquivar sus manotazos.
-¡¿Pero qué haces?! ¡Déjala en paz!-le exigió la niña, interviniendo de repente-¡Sólo está curioseando sobre lo que haces!
-¿Y eso no es motivo suficiente para que quiera que se vaya?-se excusó él-Admito y puedo tolerar que se haya quedado embelesada por una belleza como la mía, pero no me gusta sentirme acosado de esta manera.
Durante el momento en el que se puso a hablar con la niña, el hada aprovechó para huir del lugar rápidamente, logrando lo que se había propuesto Ghirahim.
-¿Ves? Ya la espantaste…-le recriminó ella-Eres un bruto.
-Di lo que quieras, pero de haber estado unos minutos más así, la habría acabado encerrando en una botella.-rió ruidosamente-¡Hubiera hecho un gran negocio!
-¡¿Cómo has dicho?!-exclamó Rei, molesta-¡Eso nunca! ¡Nunca! ¡¿Oíste?! ¡Yo también soy un hada! Y muy poderosa, por cierto… ¡Ji, ji! No te convendría enojarme.
-¿Ya estás de nuevo con esa fantasía?-suspiró, no le quedaba más que aguantarla-La comida pronto estará lista, así que no me molestes mientras tanto.
Una vez ambos cenaron, Ghirahim le ordenó a la niña que se fuera a dormir. Él estaba cansado, así que no tardó en dormirse también.
Durante la madrugada, se despertó, algo le había forzado a ello. Y en cuanto abrió los ojos, se encontró en un lugar diferente al que se había acostado, estando además rodeado de una multitud de hadas, dirigidas por una de mayor tamaño y rango, una Gran Hada.
-¡¿Qué está pasando aquí?!-exclamó horrorizado y arrinconado-¡¿Qué queréis de mí?!
-Tú, demonio…-le habló con desdén la Gran Hada-Una de mis exploradoras afirmó que retienes a una de las nuestras, probablemente valiéndote de alguna clase de influjo maligno.
-¡¿Qué?!-gritó, incrédulo ante lo que oía-¡¿De qué me estás hablando?! ¡Entre mis mercancías no figura ninguna hada!-apretó los dientes, molesto-¡Y ni se te ocurra llamarme así! ¡Aaag! ¡Qué manía con lo de "demonio"!
-Tal y como suponía, un ser de tu naturaleza sólo puede valerse de mentiras y engaños para intentar, de forma patética dicho sea de paso, intentar salir airoso de una situación como esta.
-¡Estoy diciendo la verdad!-gritó furioso-¡Te has equivocado de persona! ¡Y no pienso tolerar que se me acuse de esta manera!
-¿Afirmas portar la verdad?-dijo sin convicción-¿Y esa criatura de apariencia infantil que está contigo? ¿Acaso vas a poder desmentir que ella es un hada? ¡No trates de ganar tiempo, demonio!
-¿Rei? ¿Un hada?-resopló, murmurando luego-Genial, esa niña iba a tener razón y todo… ¿en qué diantres me he metido?
Viendo el panorama en el que estaba metido, intentó en vano excusarse, pero en ningún momento le creyeron. Creyéndose ya perdido, al borde de una sentencia por parte de la Gran Hada, se preparó para lo peor.
Afortunadamente, Rei apareció en el último momento.
-¡Cuántas hadas!-exclamó ella-¿Quién ha tenido el coraje de no invitarme a la fiesta?-se fijó entonces en Ghirahim-¡Mírate! ¡No es justo! ¡Hasta a ti te han invitado!
-No es que me agrade precisamente haber sido "invitado" a esta reunión…-comentó con sarcasmo, estallando al momento-¡¿Quieres explicarle a estas lunáticas que yo no te he secuestrado ni nada parecido?!
-¡Ah, esto es un juicio! ¡Ji, ji! Pues con la cara de criminal que tienes, no me sorprende. Te lo mereces por haber molesto a aquella pobre hada.
-¡Un momento! Tú…-la Gran Hada se quedó observándola-Tu aura revela que eres una…
Al momento, la Gran Hada y todas las demás además le rindieron honores mediante una reverencia.
-¡Exacto! ¡Soy una reina!-exclamó ella-¡Me alegra ver que veneráis mi poder!
-Mi subordinada me informó de que había un hada de gran poder por los alrededores, pero no llegué a pensar en que vos fuerais una reina. ¿De dónde provenís?
-¡De muy lejos! No sabría decirte exactamente donde, porque ni siquiera yo sé dónde me encuentro.
-¿Vuestra desorientación se debe a este demonio?-le miró con desprecio al preguntar eso-¿Cómo un demonio, en apariencia, carente de poder, os ha podido mantener cautiva?
-¿Él? ¿Atraparme a mí? ¡Ji, ji! ¡Qué divertido!-se rió alegremente-Yo le acompaño porque quiero.
-¿Cómo?-su sorpresa era mayúscula-Pero es un demonio, cualquier hada de rango bajo es capaz de captar la energía oscura que emana. ¿No os sentís insegura a su lado?
-¡Qué va! ¡Es más inofensivo que un bicho!-difirió ella-¡Ji, ji! Y puedo mangonearle a mi antojo, aunque se niegue a aceptarlo. Por eso me divierto viajando con él.
La Gran Hada y las otras hadas estuvieron deliberando sobre que postura tomar con respecto a Ghirahim, después de lo que había dicho Rei.
-De acuerdo, si afirmas que este demonio es inocente y no supone ninguna amenaza, no lo retendremos más.
Nada más pronunciar aquellas palabras, el Gran Hada usó su magia para llevar a Ghirahim y a Rei hasta su campamento. Y antes de que se marchase, entregó a Rei una hermosa botella de cristal llena de un líquido rosáceo.
-He aquí un obsequio de mi parte, reina extranjera, como compensación por las molestias causadas por mí y las hadas bajo mi protección.
-¡Ji, ji! ¡Gracias! ¿Rocío de las Hadas, eh? La verdad es que cuesta trabajo fabricarlo, a mí me daría mucha pereza hacerlo.
Con una sencilla reverencia, la Gran Hada se despidió finalmente, desapareciendo haciendo uso de su magia. Rei puso entonces su atención en Ghirahim, quien se lamentaba de una manera un tanto melodramática, mientras miraba su reflejo en el agua del lago.
-Que me haya secuestrado un grupo de hadas en plena noche, interrumpiendo mi sagrado sueño reparador, acusándome además de ser un demonio…-se contuvo durante unos instantes, mirándose las manos, hasta que finalmente estalló-¡Furia! ¡Humillación! ¡Rabia! ¡Frustración! ¡Eso es lo que siento!
Mientras él seguía con su particular desquite, Rei se le acercó curiosa y divertida por su actitud, hasta que un rato más tarde, Ghirahim se percató de su presencia.
-¿Qué es lo que quieres ahora, "reina hada"?-preguntó resoplando, con cierto retintín-Ahora estoy demasiado molesto como para…
-¡Toma esto y deja de quejarte!-le dijo en tono autoritario, dándole la botella que le había dado la Gran Hada-¡Ji, ji! Seguro que tú le encuentras más utilidad, ya que te dedicas a hacer cosas muy raras con pócimas o hierbajos que almacenas en tu casa rodante.
-¿Uhm? ¿Rocío de las Hadas?-al momento, una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro-¿Quién lo iba a decir? Al final, me he llevado un beneficio de esta desafortunada experiencia.
Rápidamente, se dispuso a guardar celosamente aquella pócima, decidiendo luego proseguir con su descanso.
-¡Vete a dormir tú también!-le ordenó Ghirahim a Rei-¡Mañana nos levantaremos temprano para continuar nuestro viaje!
-Ah, qué tontos son estos mortales…-comentó, accediendo a su mandato-¡Ji, ji! ¡Se piensa que él es el que manda!"
XOXOXOXOXOXOX
-¿Qué? ¿Te resulta ahora convincente lo que dije antes?-habló Ghirahim, dirigiéndose a Link, nada más terminó Rei de rememorar aquella historia.
-Yo todavía tengo ciertas dudas respecto a cómo paró ese elixir en manos de Malton…-sospechó la anciana-¿Por qué le diste una buena parte de un líquido tan valioso? Tú nunca haces esa clase de favores, por no decir dar regalo alguno si no es por obligación social, coacción o como soborno.
-Eso no es de tu incumbencia, vieja.-apartó la mirada, despreciando la pregunta.
Al desviar la vista, pudo apreciar el caos presente en el comedor. Sillas por los suelos; el desayuno de todos repartido por la escena, manchándolo todo; platos y objetos decorativos rotos o descolocados…era un auténtico desastre, mientras peleaba no había podido percatarse de él.
-Menudo estropicio…-comentó en alto, sin darse cuenta-¿Quién limpiará esto?
-¡¿Y te atreves a hacer dicha pregunta?!-le recriminó Impa, quien le había oído-¡Tú! ¡Por supuesto!-luego señaló a Link-¡Y tú también, joven! ¡Ambos sois culpables por igual de este despropósito!
Link le pidió disculpas, tremendamente arrepentido. Mientras, Ghirahim sólo reprimió su hastío, resoplando.
-¡Bzrrrt! ¡Verdoso! ¡Ya podéis tú y Ghirahim dejar esto limpio como el metal recién pulido!-acentuó Serbot.
-¡Cuánto trabajo para sólo dos!-rió levemente Rei-¡Ji, ji! Se lo merecen por tontos.
-¡Si es que os habéis pasado varios hoyos, tíos!-exclamó Rosso-Y encima nos dejasteis sin nada con que llenar el estómago… ¡Con el hambre que tenía!
-Kwe…-suspiraron tristes los Kyus-Nosotros también teníamos hambre.
Aquellos comentarios sólo le hacían sentirse peor a Link, siendo en ese momento completamente consciente de sus actos. En cambio, Ghirahim no se sentía en absoluto culpable, achacándoselo todo a Link.
La matriarca pido disculpas en nombre de ellos dos y les pidió que tuvieran paciencia y aguantasen hasta la próxima comida. Los miembros de su clan tuvieron que aceptar aquella realidad, retirándose cada uno de lugar para realizar sus quehaceres. Ashei y Shad se despidieron de Link en dúo, deseándole disimuladamente suerte.
Cuando sólo quedaron la matriarca, Midna y los culpables del estado lamentable que presentaba el comedor, además de Fi; la primera se resignó y suspiró profundamente, meditando sobre lo sucedido, molesta. Tras calmarse un poco, les indicó que la siguieran hasta su estudio, sentándose luego sobre los sillones, prosiguieron entonces a hablar sobre la traducción del pergamino.
-En estos momentos no encuentro ánimos para andarme por las ramas, así que os leeré la traducción completa.
XOXOXOXOXOXOXO
"Mucho tiempo ha del nacimiento del mundo, como nosotros, los mortales, lo conocemos.
Más yo ahora, siendo sólo un humilde profeta de las Diosas, condenado al eterno crepúsculo por mis pecados, he sido bendecido con una visión, mostrándome un pasado lejano, y un futuro incierto, en los cuales escenas variopintas me fueron mostradas.
Dualidades, esas que abundan en el mundo, anteriores a una época marcada por la lucha entre una deidad y un demonio.
Uno combate en pos de la luz. El otro, por la oscuridad. Una de esas entidades sirve a unos entes superiores. De su némesis… ¿podría afirmar que sólo se obedece a sí mismo?
Mas en lo que ambos coinciden es en portar dos armas, de un poder sólo al alcance de ellos mismos, y al mismo tiempo, siendo una el reflejo de la otra. Sus filos chocan, enfrentadas por toda la eternidad.
Y en medio de la contienda, solo, un mortal. Él es nosotros, nosotros somos él. Él mira a la deidad y ésta a él. Él se pone de su lado, y ella, una diosa, le cede su espada. Hay una lucha, juntos creen poder con el demonio.
El demonio ya no está. La diosa tampoco. Ya no existen más dioses o demonios, salvo aquellas que tejieron el mundo con sus manos. Ahora quedamos sólo los mortales, y en la escena de la batalla, tres de ellos son testigos únicos de la caída de los omnipotentes.
Dos comulgan con la luz, un hombre y una mujer. El tercer, varón, está envuelto en una perturbadora oscuridad. Ante ellos, la reconozco, está la Trifuerza. En el suelo, yacen las espadas, cruzadas.
Ambos hombres las empuñan de nuevo, desafiándose. Uno de ellos cree estar protegiendo la vida de su compañera, más el otro sólo ve en ella un interés. Sólo ansía la sangre de él, el que impide llegar hasta ella.
La mujer está envuelta en la luz de las Diosas. El hombre que pelea contra su compañero, está rodeado por tinieblas que no dejan ver lo que hay tras ellas.
¿Pero quién acompaña al otro espadachín? Nadie, está solo, valiéndose de sí mismo.
Suena el golpeteo metálico de las espadas. De pronto, al chocar, se rompen. Uno de esos afilados fragmentos desprendidos se clava en el pecho de la mujer, brotando la sangre de la herida abierta. Ella y el hombre tenebroso caen al suelo, inertes. El único superviviente, el guerrero de luz, ya no tiene a nadie. Ni dioses o demonios, sólo él.
En el suelo ve una sombra, la suya propia. Ésta se levanta. El mortal ya no está solo, nunca lo estuvo.
Las Diosas no le están mirando a él, sólo a su sombra. Unos ojos no están mirando a su sombra, sino a él. Esas miradas se encuentran. El odio y la guerra se extienden.
Ya sólo quedan cuatro seres, los primeros y los últimos. ¿Quiénes serán ahora los últimos y los primeros? Dos luchan, y cuando lo hacen, uno borra lo que el otro hace.
El hombre y su sombra, no luchan. Puede parecerlo, pero en realidad no lo hacen. Tan sólo se disputan la mejor vista para contemplar la próxima batalla.
La tierra bajo ellos se agrieta. El mortal y su sombra quedan atrapados en una isla, una de otras tantas. Y en cada una, copias. Cientos de ellas pueblan esas islas, habiendo en cada una un hombre y su sombra.
Por las cicatrices que cubren la tierra fluyen ríos de sangre divina. Ellas se debilitan. Cada una que se cierra, le devuelve poder a ellas. Cada una que se abre, las acerca más a un trágico desenlace.
Ya son demasiadas cicatrices las que quiebran ese precario mundo. El hombre original y su sombra, quedan suspendidos en la nada. Les miran unos ojos tenebrosos, victoriosos. El mortal desaparece, tampoco están las Diosas. Ahora sólo queda una sombra. Sólo prevalecen esos ojos y la sombra.
¿Quién podría haberlo evitado?
Únicamente un mortal, lejos de manos divinas o demoníacas, que librado de las cadenas de ambos, puede tender la balanza a favor de uno u otro.
¿Quién habrá de morir? ¿Quién habrá de subsistir?
Aquellos ojos llevan la ventaja. Son inteligentes, astutos… ¿podrían haber engañado a las Diosas?
Da igual quien gane, ese círculo volverá a comenzar. ¿Tal vez una solución a medias sea mucho que desear?
Todo esto comenzó ya tiempo atrás, más aún no ha sucedido el acto final. Y éste comenzará, cuando los dos filos pierdan su brillo al discurrir en ambas la sangre de su rival. Dicha pérdida será irreparable, nadie podrá igualar a las originales, aun habiendo una tercera o una cuarta en espera, quizás habiendo muchas más en distintas eras.
Pues ante la pérdida del maestro y el siervo, sus alumnos jamás podrán vengarle.
La caída de la diosa y el demonio se repetirá una vez más. Y el mortal, solo se encontrará. Y su sombra, a su lado estará. Juntos, esperando desesperadamente un final."
XOXOXOXOXOXOXO
Aquel relato dejó mudos por unos instantes a todos. Podía sacarse en claro que aquello era una especie de profecía, de quien en su día hubiera sido uno de los desterrados al Crepúsculo, relatada de una forma extremadamente metafórica. Sin embargo, la mayor parte del contenido era confuso, debido a la forma en la que estaba escrito. Además, el detalle del lenguaje utilizado para escribir eso en aquella piedra o el por qué cuando Fi y Ghirahim se acercaron a ella se desmayaron, seguía siendo un misterio.
-Me quedé igual que ustedes cuando acabé de traducir el pergamino.-habló Impa, viendo que ninguno había asimilado todavía aquello-Tengo una hipótesis sobre cómo, quien fuera aquel profeta, pudo escribir en una lengua tan antigua. Quizás fuera de esas personas que, en medio de un trance, afirman y pueden hablar o escribir en una lengua que no conocen. Se le conoce como xenoglosia.
-Ya, bueno…-Link no sabía qué pensar respecto a eso-¿Y todo lo demás? ¿Qué quería decir el que escribió eso?
-Si es que…-refunfuño Midna-¡Vaya manera de complicarse! ¿Qué le costaba dejarlo todo claro si además se esforzó en escribir en un idioma prácticamente olvidado? ¡Y qué decir de las molestias que se tomó para esconder aquella enorme tabla de piedra en la que estaba el mensaje!
-No olvidemos el mecanismo de seguridad puesto sobre la piedra.-intervino Fi, saliendo de la Espada Maestra-Todavía desconocemos el motivo por el cual Ghirahim y yo perdimos el conocimiento al estar en presencia de la tabla pétrea donde estaba escrito el mensaje. O por qué yo perdí mi capacidad para entender esa ancestral lengua al tratar de leerlo.
Todos hacían sus conjeturas y debatían sobre aquel enigma. Salvo Ghirahim, quien no se había pronunciado. Cosa rara, pues él había estado muy interesado en la traducción. En ese momento se encontraba en silencio, sentado con los brazos y piernas cruzadas, muy concentrado en sus propios pensamientos.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué eres el único que no ha hablado?-preguntó Impa-¿En qué andas pensando?
No pareció tomarse bien el que la matriarca le sacase de su abstracción, pues reaccionó de un modo exagerado, incluso para él.
-¡Tantas complicaciones y espera para nada!-gritó exasperado, levantándose-¡Y ahora nos toca descifrar lo que ese loco quería decir! ¡Si es que esto sólo nos está originando más preguntas que respuestas!
Antes de que alguien pudiera dirigirle la palabra, se marchó de la habitación, dando un buen portazo al salir.
-¿Y a éste qué le ha dado ahora?-preguntó Midna, sorprendida por su reacción.
-Nunca le ha gustado quedarse con dudas respecto a un tema de su interés…-contestó vagamente Impa-Pero es cierto que, para cómo suele comportarse él, ha sido una acción bastante desmesurada.
-¡Un momento!-Link se percató al instante de cierto-¿Y si sólo ha aprovechado para desaparecer durante el resto del día y dejarme a mí solo con la limpieza del comedor?
-Conociéndole, es muy probable…-suspiró Impa, no quería cogerse más enfados en lo poco que llevaba de día-En fin, volviendo al asunto de ese mensaje… ¿Qué creéis que pueda significar?
-Me veo limitada en la interpretación de textos de carácter metafórico, mas puedo encontrar en éste semejanzas con hechos reales, los cuales puedo exponer como ayuda para la comprensión del mensaje a analizar.-habló Fi, dispuesta a soltar toda la información de la que disponía.
Ella propuso coincidencias entre cierta parte del texto con la enemistad de la olvidada diosa Hylia y Demise, conocido también como el Heraldo de la Muerte, el mismísimo Rey de los Demonios. Impa estaba enterada de aquella historia, pues su clan la había transmitido desde los tiempos en los que dicho relato estaba muy presente. Midna tuvo que hacer mayores esfuerzos, pero apenas unas explicaciones bastaron para que entendiera la básico de todo aquello, llevándose además numerosas sorpresas con respecto a detalles relacionados con Link y Zelda.
Después habló de la Trifuerza y sus elegidos, donde Midna no necesitó demasiadas explicaciones. Link, Zelda y Ganondorf habían sido aquellos elegidos, y parecía que estaban referenciados también en el mensaje. Sin embargo, quedaron muchos detalles que no pudo descifrar o que apenas podía relacionar. Uno de esos casos era el papel de las diosas creadoras en el escenario descrito en el mensaje, del que sólo podía advertirse que mantenían una lucha contra la oscuridad.
Y sobre cierto punto, siendo el nombramiento reiterado de dos espadas y multitud de sinónimos relacionados, Fi tenía igualmente una teoría.
-Puedo afirmar en un 72,45% que la Espada Maestra, y en consecuencia yo, somos nombradas como una de las armas que aparecen en el texto. Y suponiendo que eso fuera cierto, quien representaría mi opuesto y enemigo sería…
-Está bien, no es necesario que continúes.-le pidió repentinamente Impa, como queriendo evitar oír algo que la disgustaría-Considero que ese tema deberíamos dejarlo a un lado, de momento. Existen múltiples interpretaciones para un texto así.
Fi obedeció la petición de Impa, entendiendo al momento que sabía claramente de lo que estaba hablando. Link y Midna se quedaron dudando, y cuando le preguntaron directamente a Fi por la razón, ella misma les respondió que lo más apropiado era no atender a detalles tan específicos, prometiéndoles que cuando fuera necesario, no tendría reparos en decirles lo que la anciana le había pedido omitir por el momento.
XOXOXOXOXOXOXO
Efectivamente, como Link había sospechado, Ghirahim no apareció en todo el día, por lo que tuvo que hacerse cargo de todo el desastre ocasionado en el comedor él solo, después de haber estado debatiendo sobre el significado de aquel misterioso mensaje. Se pasó prácticamente todo ese día limpiando y ordenando, obligando a los residentes de la mansión a esperar a la noche para poder tener una comida en condiciones. Todos se presentaron allí hambrientos, satisfechos además por el trabajo de Link. Él estaba agotado, agradeció que al menos él no fuera el que cocinaría para tantos.
Pero había una ausencia significativa en aquel concurrido comedor: Ghirahim. Parecía haber desaparecido de la faz de la tierra, nadie lo había visto. Sin embargo, nadie le dio verdadera importancia a los motivos de su inasistencia. Él iba siempre a lo suyo, por lo que estaría más interesado en sus propios asuntos que en cenar con el resto en el comedor.
Tras la cena, cada cual se marchó a sus respectivas habitaciones. Link estaba deseando dormir, después de aquel agotador, y a su vez insólito día. Esperaba que esa noche pudiera conciliar de una vez el sueño, que tanto necesitaba. Mas fue sorprendido por Midna escasos momentos antes de que abriera la puerta de su cuarto.
-¿Qué ocurre, Midna?-le preguntó curioso-¿Necesitas algo?
-La verdad es que sí.-respondió seria, acercándosele-Quiero hablar contigo sobre lo ocurrido esta mañana.
-¿Esta mañana?-dudó unos instantes-¿Te refieres a la pelea que tuve con Ghirahim?
-Exacto, lo que pasó no fue normal. Puede entender el trasfondo de lo que te llevó a arremeter contra él, tú mismo me lo explicaste.-hizo una pausa, suspirando-Lo que no alcanzo a entender es cómo pudiste reaccionar de una manera tan violenta. Por momentos, no parecías tú. No sólo yo me di cuenta de eso, también tus otros amigos. Y sinceramente, me preocupaste.
-"La reina Midna tiene razón, amo Link. Su conducta de esta mañana fue inusual."-insistió Fi, hablando desde la espada-"Puedo afirmar en un 86,34% que dicho estado de ánimo influyó de alguna manera en su desempeño en combate y en el manejo de la Espada Maestra, que resultó en un derrota contra Ghirahim."
-Bueno…-se rascó el cuello, no sabía qué decir-Es cierto que me descontrolé, pero apenas fue un rato. Me enfurecí tanto al recordar por lo que pasamos Zelda y yo que…en fin, no quiero seguir hablando de ello.
Midna no estaba satisfecha con aquella excusa. No quería comentárselo, pero durante el tiempo en el que Link había perdido el control, había percibido en él una extraña aura. Era algo oscuro, podía sentirlo, pero no estaba segura de lo que era.
XOXOXOXOXOXOXO
Avanzada la noche, la matriarca Impa seguía despierta. Estaba paseando por los terrenos de los que era propietaria, concretamente por los jardines cercanos a las pozas de aguas termales. Iba iluminando su camino con un potente candil y abrigada con el tupido manto rojizo que la cubría.
Se paró frente a un árbol desprovisto de hojas a causa del crudo invierno, ya que la luz de su candil reveló una silueta conocida sobre una de sus ramas. Era Ghirahim, quien envuelto en su característica capa, dormía plácidamente en aquel lugar. No parecía estar incómodo en un lugar tan insólito y peligroso para dormir, tampoco mostraba signos de congelamiento al dormir a la intemperie en pleno invierno y con ese atuendo característico.
La matriarca no se sorprendió, más no podía dejar de preguntarse cómo era capaz de descansar así. Su interés pronto se posó en una pequeña roca, sabiendo claramente al momento para qué la utilizaría. Con todas las fuerzas de las que poseía y una puntería extraordinaria, logró golpearle en la cabeza con aquella piedra, aunque no lo bastante fuerte para hacerle verdadero daño. Aquella acción hizo perder el equilibrio a Ghirahim, pero en vez de caer al suelo, sus piernas se quedaron sujetas firmemente a la rama y quedó colgando ahí. Aquella debía ser su manera curiosa de evitar caerse mientras dormía.
-¿Se puede saber qué quieres a estas horas, vieja?-le preguntó aún colgado, desperezándose.
Con gran agilidad, fue capaz de soltarse y dar una voltereta en el aire, que lo dejó de pie al pisar el suelo.
-Sigues conservando esos extraños hábitos desde que eras niño. Cuando estabas intranquilo, siempre ibas a dormir a un sitio en lo alto. Todavía no me explico tu gusto por dichos lugares o tu tolerancia a las bajas temperaturas.
-Lo último es de nacimiento, ya lo sabes…-comentó quitándose algo de nieve de encima-¡Y lo de dormir en lugares altos es porque allí es difícil que me molestes!
-Ya ves que no siempre consigues evitarme…-rió levemente, tras lo cual su vista se posó en un libro tirado en el suelo, cogiéndolo para verlo más de cerca-¿Y este libro?-al instante, su semblante se puso pálido-¡¿De dónde lo has sacado?! ¡Se supone que debería estar guardado en un cajón de mi escritorio! ¡Y tanto mi estudio como ese cajón están bajo llave!
-Como si yo no hubiera aprendido a abrir cerraduras hace bastantes años…-comentó con una cierta sonrisa maléfica-¿Qué? Sólo es un libro. Lo leí hace años y me apeteció volver a hacerlo hoy. ¿Hay algún problema?
-E-entonces…-le temblaba la voz-¿Ya lo habías leído? ¿Cu-cuándo?
-Siendo niño…-la miró fríamente, posando una mano sobre su cabeza, dada la baja estatura de la anciana-Pero no te preocupes, no necesito que me expliques nada. Ya saqué yo mis conclusiones hace tiempo.
Sin pronunciar una palabra más, se marchó caminando, dejándola sola. Impa se quedó abrazando el libro, preocupada. Sea lo que hubiera escrito en ese libro, era algo que ella hubiese querido que él nunca descubriera.
Continuará…
XOXOXOXOXOXOXO
Nota de Alfax: Llegó septiembre y también un nuevo capítulo. Espero que no estéis muy ocupados por estas fechas, ya que si estáis aquí es porque habéis sacado tiempo para leer esto.
El próximo capítulo no se hará demorar, os lo aseguro, y con él resolver ciertas incógnitas que prometí resolver hace dos capítulos, como el porqué de que Ashei llame a Ghirahim "Debbie", pero que todavía no he podido introducirlas como es debido.
¡Eso sí! ¡Mirad que "bonitos" acertijos os he dejado esta vez! Podéis conjeturar sobre ellos en los comentarios, aunque es muy probable que ninguno de vosotros dé una hipótesis aproximada de lo que significa la profecía presentada en el capítulo.
¡Pero si alguien se acerca al significado de la misma, haré una referencia al seudónimo del usuario en cuestión en el próximo capítulo! ¿Que cómo sería? ¡Primero quiero leer vuestras opiniones!
¡Bueno, no me queda más que deciros! ¡Hasta muy pronto!
