48. Oscuros presagios

Al día siguiente, Link dormitaba sobre su cama. Había conseguido dormir algunas horas, dado el cansancio acumulado durante días y por el esfuerzo del anterior, pero continuaba sin poder descansar en condiciones. Se levantó y se preparó rápido esa mañana, poniendo rumbo al comedor, aquel que había destrozado y arreglado el mismo día.

Y allí, para su desgracia, se encontraba solo Ghirahim, inclinado sobre su silla y con los pies sobre la mesa, mientras bebía una taza con algún tipo de infusión, personalizada con el mensaje: "Soy el mejor, el mejor que habrá jamás". Tampoco a él le agradó encontrárselo tan temprano esa mañana.

-¿Debería decir "buenos días"?-preguntó sarcástico, sin mucho ánimo-Sinceramente, sólo con ver tu espantoso careto por aquí tan temprano hace que ya considere este como un mal día.

-¿Dónde estuviste ayer?-le preguntó directamente, molesto-Tuve que hacer también el trabajo que te correspondía a ti. ¿Lo recuerdas? ¡Limpiar y ordenar el comedor!

-No me consta que yo tuviera que desempeñar dicha tarea…-dijo pasando un dedo por el borde de su taza, ignorándole-Al fin y al cabo, si a cierto lunático homicida no se le hubiera pasado por la cabeza agredirme, no hubiese ocurrido nada que luego se tuviese que reparar o limpiar.

Link apretó los puños, tratando de controlarse. No le soportaba, aquello era innegable.

-¿Soy yo, o bajo tus ojos están apareciendo unas antiestéticas ojeras?-preguntó con una leve sonrisa, contento por ese detalle-¿Qué pasa? ¿No has podido dormir bien estos días? ¿Algo te reconcome la conciencia? ¿Algo como lo de ayer?

-¿Y a ti que te importa? ¿Acaso pretendes ayudarme?

-¡Qué buen chiste!-rió enérgicamente, quizás demasiado-Ni aunque me pagaras una cuantiosa suma, te ayudaría después de lo que me hiciste ayer.

-"Amo Link, estas son las consecuencias de no actuar con la intensidad que se debe en determinadas ocasiones. Un recurso alternativo sería acudir con Impa, pues ella posee igualmente conocimientos que podrían resultarle útiles para tratar su insomnio."-habló Fi desde la espada, causándole cierta molestia a Link por, en cierto modo, reprocharle su comportamiento.

-¿Insomnio?-preguntó con repentino interés-¿Todavía sigues con eso? ¿Cómo cuando la vez que demasiado generosamente te preparé una infusión para dormir? ¡Je! ¡Pues sí que debes estar cansado si han transcurrido tantos días desde esa noche!

-¡Vuelvo a decirte que a ti qué te importa!-le gritó furioso, llegando a sorprender un poco a Ghirahim.

Él se quedó mirándolo fijamente, mientras bebía de su taza, sin quitarle ojo. Había algo que lo perturbaba, relacionado con Link, pero en ningún momento dio señales de querer decirlo.

De pronto, la atención de ambos se centró en un revuelo que se estaba produciendo en los jardines cercanos al comedor, pudiendo escuchar claramente la voz de Impa, quien parecía encontrarse en problemas. Link no se lo pensó dos veces antes de saltar por una de las ventanas del comedor, dado que éste estaba en la planta inferior, accediendo al momento a la zona por la que se encontraría la matriarca. No tardó en verla siendo acosada por un Poe y dicho espectro no estaba muy por la labor de dejarla en paz a pesar de los rezos, bendiciones y hechizos mágicos que le lanzaba la anciana. El espadachín se apresuró a darle un golpe con su espada, pero éste desapareció un instante antes de que el filo le tocase. Odiaba eso, a los enemigos que aparecían y desaparecían a su antojo. En ese momento deseaba haberse traído su arco y flechas, con las que le era más fácil acabar con criaturas así.

Impa y Link estuvieron unos minutos tratando de deshacerse de él, pero parecía que se estuviera burlando de ellos cada vez que esquivaba sus golpes. Entonces llegó Ghirahim, que se había tomado su tiempo para aparecerse por ahí, mirando la escena aburrido, más interesado en su taza de té. De pronto, el Poe se quedó observando a Ghirahim, y éste al espíritu. El primero miraba al otro inmóvil, temeroso, mientras que Ghirahim apenas mostraba interés en la criatura. Fue entonces cuando Link aprovechó para acabar con el Poe de un tajo vertical, siendo derrotado al instante y desvaneciéndose su cuerpo etéreo.

-Me encanta empezar las mañanas viendo criaturas morir siendo rebanadas por la mitad…-dijo con notable ironía-¡Y pensar que me hubiera podido pasar eso mismo ayer!

-¿Tardaste un poco en llegar, no crees?-le recriminó Link-Aunque tampoco es que hayas hecho mucho de todos modos. Sólo serviste como distracción.

-¿Yo? ¿Servir como distracción? ¡Ja! ¿Estás ciego? ¡Ese Poe estaba paralizado! ¡Mi sola presencia aterra a los monstruos!

-Ya, claro…-resopló, cansado de los aires que se daba-Ahora también me dirás que esto que ha ocurrido te pasa a menudo.

-Pues la verdad es que sí…-dijo pensativo-Nunca he sido atacado por criaturas consideradas como nocivas o peligrosas. En cambio, he tenido más de un encontronazo con seres "supuestamente" pacíficos e inofensivos, como son hadas o entes similares. ¿Curioso, no?

-¿Por qué será…?-murmuró desconfiado, hablándole luego directamente-Habrá algo en ti que no es normal.

-Trataré de tomarme eso como un cumplido… ¡Ya que por supuesto, soy algo fuera de lo común!-entonces, le habló a Impa-Me da a mí que de poco te sirve esa barrera mágica que rodea esta finca. ¿Eh, vieja?-se llevó una mano a la frente, fingiendo-¡Ah, claro! ¡Qué descuido por mi parte! Sólo la activas cuando sales de la casona y sus terrenos. Igualmente, sigue siendo poco eficaz y una gran molestia para mí, de paso.

Impa se mantuvo sorprendentemente en silencio, sin replicarle nada, como solía hacer ante ese tipo de comentarios. En cambio, se centró más el aroma proveniente de la taza cuyo contenido estaba sorbiendo Ghirahim.

-Creo recordar que siempre repites que tú no eres de esos que comercian y a la vez consumen "esa" clase de mercancía…-comentó con cierta sospecha la anciana.

-No te equivoques, no estoy tomando esto con los mismos fines de la clientela habitual de este producto.-respondió sereno, a la vez que soberbio-Esta clase de hierba se puede usar de muchas maneras. Entre ellas, este té que me he preparado.

-¿Y puedo saber qué otros usos tiene aparte del más común?

-Pues me ayuda atenuando este espantoso dolor de cabeza con el que me he levantado.-le miró de reojo, tras mirar por un segundo a Link-Ese muchacho y tú sois los culpables. Él por la pelea que tuvimos ayer y tú por lo de anoche.

Antes de que pudieran seguir conversando, oyeron a lo lejos un gentío que parecía aproximarse a la entrada de la mansión. Nada más escuchar ese ajetreo, Impa esbozó una sonrisa y salió apresurada hacia dicha dirección. Link la siguió raudo, interesado en lo que estaba ocurriendo. Mientras, Ghirahim suspiró frustrado, pero igualmente fue tras ellos, aunque a un ritmo muy relajado.

A las puertas de la mansión se encontraban todos los residentes de la misma, saludando alegremente a quienes esperaban afuera. Solamente Shad y Midna se quedaba al margen, debido a que no conocían a esas personas.

Link dedujo al momento quienes eran: los restantes miembros del clan de Ghirahim e Impa.

Era sorprendente que hubieran llegado todos al mismo tiempo, pero ahí estaban. Numerosas caravanas y animales de tiro se amontonaban frente a la entrada a la casona, esperando a que ésta abriera sus puertas.

Impa se acercó a las mismas, pero no las abrió. En cambio, dirigió su mirada hacia el tejado de la mansión, haciendo que Link, Shad y Midna hicieran lo mismo al desconocer lo que ella estaba mirando. Y cuando lo hicieron, se encontraron a dos personas sentadas en el tejado, cuyo aspecto era bastante misterioso.

Uno llevaba unos ropajes ceñidos de coloración mayoritariamente azul, que resaltaban su atlética complexión física. Podía apreciarse además que era rubio, aunque ocultase su rostro y su cabeza con pañuelos blancos. En el pecho llevaba grabada en su ropa el característico símbolo Sheikah, algo que le llamó mucho la atención de Link y sus amigos. Y sobre uno de sus brazos, cubiertos por vendas, estaba posado un halcón.

Su acompañante, en cambio, vestía totalmente de color negro y protegido enteramente por una capa. En cierto modo, parte de su estilo le recordaba vagamente a lo que había visto en el Crepúsculo. Es más, aunque se forzase también por ocultar su rostro, presentaba rasgos anatómicos propios de la raza Twili. ¿Podría ser uno de ellos? Midna lo estuvo observando fijamente durante un rato, buscando la respuesta.

-¿Por qué, sabiendo que podéis evadir fácilmente los muros de la finca, no habéis abierto la puerta al resto del clan?-preguntó Impa, curiosa por saber el motivo.

-El propósito de haber llegado todos junto era el de sorprenderte, adelantándonos nosotros dos para entrar los primeros y abrir las puertas para el resto.-contestó serenamente, aunque mostrando también cierta molestia, el portador de los ropajes azules-Mas el escándalo que han provocado al llegar lo ha estropeado todo. Debido a ello, consideramos que lo mejor era esperarte y que tú les abrieses.

Impa rió al oír tales palabras, no tardando en permitirles el paso al resto del clan. Éstos entraron en avalancha, apresurándose para colocar sus casas móviles y animales de tiro en los establos. Ante Link pasaron diferentes criaturas y razas, además de vehículos variopintos.

Había un miembro que viajaba únicamente con un grupo de cinco camellos, teniendo posado en su hombro a un ave de plumaje vistoso, un guacamayo. Se llamaba Terry.

Tras él pasó una caravana tirada por dos corpulentos bueyes, en la cual viajaban un hombre y una anciana, ambos de tez oscura, sosteniendo ésta última en su regazo a un cucco. Eran Dorcon y su madre, Ornella.

Le siguió lo que parecía ser un barco no muy grande, puesto sobre una carreta y tirado a su vez por siete perros nórdicos de gran fuerza. Los dueños parecían ser dos Zora, siendo uno de ellos acosado por una traviesa gaviota. Eran conocidos como Mikau y Lulu.

Luego vino otra caravana movida por dos caballos. Ahí viajaban lo que parecía ser un joven matrimonio y una mujer de mayor edad, que tenía dos palomas revoloteando alrededor de ella. La pareja se llamaba Gracielle y Coocker; mientras la mujer, madre del joven, se llamaba Patty.

Entró entonces un enorme y poderoso Goron, quien tiraba sin dificultad de una caravana de tamaño considerable él solo, seguido de otro Goron de proporciones similares y de otro más pequeño, un infante Goron. Sobre el vehículo estaba reposando aburrido un Aeralfos, una criatura por lo general agresiva, pero este parecía ser manso y de confianza. Masahigoro y Gorakurai eran los Goron adultos, mientras que el niño se llamaba Gortendo.

Posteriormente otra caravana, tirada esta vez por dos asnos, había un individuo cubierto por una túnica violeta, bufanda azul a rayas y ocultando su rostro con una capucha en forma de conejo del mismo color violáceo. Sobre este casco estaba posada una criatura voladora de aspecto mono y pequeño tamaño, irreconocible para Link. Con él, también había otro hombre de estatura baja y de aspecto peculiar, pues iba vestido con un atuendo verde ridículo, más para la edad que debía tener ese hombre. Sus nombres eran Ravio y Tingle, respectivamente.

Y finalmente, para alegría de Link, entraron Malton y su familia sobre su casa ambulante semejante a la mayoría de los otros vehículos de su clan. Con ellos iban Vestro y Corvy, los dos Bullbos que tiraban del vehículo; y Karol, la Kargarok.

También, para sorpresa de Link, Malton lo miró y al momento saltó de su vehículo para dirigirse hacia él, dejándole las riendas a su mujer, que continuó sin él hacia el establo.

-¡No puede ser posible! ¡¿Pero qué haces aquí, chico?!-le saludó con un fuerte abrazo, casi asfixiándolo.

Link pudo librase de su agarre tras unos momentos, preguntándose mientras recuperaba aire cómo era posible que le conociera en su forma original. Quizás hubiera sido Ashei la que le informó, puesto que debían conocerse y estando en Sakado ella le había dicho que sabía lo de su licantropía desde hacía tiempo y también estaba enterada de las peleas clandestinas en las que fue obligado a participar.

-¿Qué? ¿No esperabas que te reconociera, eh?-se acercó entonces Ashei, hablándole por lo bajo.

-¿Se lo dijiste tú en alguna ocasión en la que os encontrasteis?-le preguntó él entre murmullos.

-¡Te sorprenderás al descubrir que ella no me puso al tanto de tu condición!-intervino de pronto Malton, pasándole un brazos por los hombros y hablándole al oído-Digamos que fue cierta princesa la que, sin quererlo, me lo contó todo.

-¿Cómo?-exclamó sorprendido-¿Quieres decir que también sabías lo de su…?

-¡Ja, ja, ja! ¡Claro que sí!-respondió alegre-¿Es que ella no te dio recuerdos míos cuando nos encontramos fortuitamente en Sakado? Cruzamos algunas palabras mientras tú estabas conversando con Ashei y su amigo en algún bar de esa ciudad.

-No…-negó confundido-Ella no me dijo nada.

-¡Pues no te preocupes porque yo te lo contaré todo!-le prometió entre risas y golpes en la espalda-¡Y chico! ¡Qué buen tipo tienes! Viéndote de cerca hasta puedes aspirar a llegar a los índices de atractivo del gran Malton.

-¡Malton! ¿De qué conoces a ese joven?-preguntó desde el tejado el supuesto Sheikah-¿Y tú, Ashei? Veo caras nuevas que no habíamos antes en la mansión.

Aquel individuo bajó con extrema facilidad y agilidad del tejado, seguido de su insólito acompañante, reuniéndose en el suelo con ellos.

-¡Como siempre, no se te escapa una! ¿Eh, Sheik?-le saludó amistosamente Ashei-Todos son amigos, así que trata de ser un "poquito" sociable por una vez. ¿Vale?

-Encantado de conocerle, señor.-se presentó primeramente el estudioso, tratando de romper el hielo con alguno de los recién llegados-Mi nombre es Shad.

-Sheik…-contestó sin mucho ánimo, devolviéndole el saludo-Por cierto…soy mujer.

Shad se quedó cortado al escuchar aquello, al igual que Link, pues por su aspecto no lo había supuesto.

-¡Pobre! ¡Se ha quedado sin palabras! ¡Cosa rara!-rió Ashei, dirigiéndose luego a Sheik-Aunque no me extraña, pues entre esa indumentaria, la voz apagada que tienes y que, reconozcámoslo, no es que destaques por el atributo femenino más "notorio", cualquiera te confunde con un hombre la primera vez que te ve.

-Y lo dice la que viste también como uno, su tono de voz es igual de bajo y que además usa conveniente la parte de la armadura que protege su pecho para aparentar más de lo que tiene.

-Uuuuh…-soltó Midna, esperando con ansias que aquello pasase a mayores-¡Veo golpes bajos por todos lados!

-Esta me la has devuelto bien, sí…-admitió Ashei-La diferencia es que lo mío lo padezco yo sola, lo tuyo también lo tiene que aguantar tu prometido, ese que tienes ahí atrás abandonado.

-¡¿Cuántas veces he dicho que sólo es mi socio?!-gritó de pronto Sheik, perdiendo por un instante su aparente e inmutable serenidad, intimidando un poco a su compañero.

-¿En serio? Yo no estaría tan segura.-continuó la guerrera con su juego-¿Tengo que recordarte que sólo se permite entrar en el clan a alguien quien acabe comprometiéndose con uno de sus miembros? Mi caso o por ejemplo el de Rei es distinto, claro, pero eso no viene a cuento en este momento.

-¿Ah, sí?-señaló entonces a Shad-¿Y entonces qué hace él aquí? ¿No me digas que has decidido dar tú también el paso?

-¡Ey, ey, ey! ¡No me metas a mí en el mismo saco que tú!-negó rotundamente Ashei, aunque sonrojada-¡Él es mi protegido! ¡Y todos lo sabéis!

-¡Esto me está encantando!-expresó animada la reina Twili-¡Sigan! ¡Que esto tiene toda la pinta de llegar a las manos!

Antes de que las cosas se caldearan más entre ellas, Shad y el acompañante de Sheik las separaron, cado uno a quien le correspondía.

-¡No se alteren, mujeres!-intervino Malton-Ya arreglaréis vuestros conflictos en el torneo de este año.

-¡Cierto! ¡Y te la tengo jurada!-avisó Ashei-¡Este año te pienso aplastar!

-Si es que llegas a la última ronda…-resopló con orgullo-¿Acaso quieres recibir la misma humillación de hace dos años? Ganarte en la final te supuso tal deshonra que no apareciste por aquí el año pasado.

-¡Eso de que no vine el anterior por esa razón es mentira! ¡Estuve trabajando en las obras de reconstrucción tras la invasión!

-Éstas dos…-suspiró Impa, que también contemplaba el espectáculo-Tan iguales que llegan a repelerse.

Sheik, nada más ver a la matriarca, paró al momento de discutir con Ashei y se presentó a ella solemnemente. Después, le entregó algunas cartas que había estado guardando hasta ese momento.

-¿Todos se encuentran bien?-preguntó con interés Impa, ojeando las cartas.

-Sí, no hay novedades este año.-respondió firme-Y la señora Impaz de Villa Kakariko le manda especiales saludos.

Link se quedó algo desorientado al escucharlas hablar, igual que Shad, por lo que Ashei les explicó brevemente. Resulta que, a pesar de lo que la mayoría de los mortales creían, la tribu Sheikah no se había extinguido y fuera cierto que la anciana Impaz de Kakariko fuese la única superviviente de ese grupo. Lo que ocurría es que eran pocos y estaban muy dispersos, aunque mantenían contacto. Impa, además de la matriarca de su propio clan, también era un miembro destacado de esa tribu. Sheik, pariente suya, como casi todos en el clan de una forma u otra, también era integrante de la tribu Sheikah.

Y mientras la humana estaba hablando con los hylianos, a la vez que las dos Sheikah lo hacían, Midna también se aproximó al otro integrante de su propia raza.

-Me parece que progresivamente he ido descubriendo cosas que antes pasaba por alto…-comentó Midna, observando al individuo que acompañaba a la joven Sheikah-¿Cuál es tu nombre?

-Towairaito, pero me conocen por "Towai".-contestó llanamente, intimidado por la presencia de Midna y ofreciéndole una reverencia-¿Puedo saber cómo usted, Reina del Crepúsculo, se encuentra en estos momentos en el Mundo de la Luz?

-Pues me imagino que de la misma forma que tú, ¿no crees?-una sonrisa pícara se dibujó en su rostro-Realmente no pensé en la posibilidad de que un Twili pudiera formar parte de este curioso grupo.

Pasaron un minutos de amena charla hasta que, interrumpiendo las presentaciones que mantenía Link con la Sheikah y el recién descubierto Twili, dos hombres empezaron a atosigarlo. Eran aquellos a los que Link les pareció que vestían de forma más estrafalaria.

-¡Oh, vas de verde! ¡Igual que yo! ¿Acaso eres también un fanático de las hadas? ¡Esto merece una celebración!-exclamó el más bajo y de vestimenta del mismo color que el guerreo-¡Tingle, Tingle, Kooloo-Limpah!-tras esas extrañas palabras, le entregó una foto suya firmada-¡Aquí tienes un recuerdo del gran Tingle!

-¡¿Pero es que nadie más aparte de mí se ha dado cuenta de un detalle?!-exclamó el que vestía enteramente de violeta, portando una capucha de conejo que le tapaba el rostro-¡Somos muy iguales!

Descubrió entonces su rostro, dejando boquiabierto a Link y a todos los demás. Parecía que fuesen como primos o incluso hermanos, obviando detalles como el color de pelo y el peinado, los ojos y una pequeña diferencia de altura en la que Link era el ganador.

-¡Oh, tienes razón!-exclamó Impa, dándole la razón también Ashei-No me había dado cuenta de eso hasta que os habéis puesto juntos, Ravio.

-¡Shirio! ¡Trae la cámara! ¡Hay que inmortalizar este momento! ¡He encontrado a mi doble en este mundo!-le pidió a su mascota voladora-¡Y acompáñanos, tío Tingle! ¡Que os parecéis también mucho!

Link estaba abrumado con tanta atención repentina, teniéndose que juntar de repente con quién parecía efectivamente un pariente suyo y otro hombre de aspecto perturbador para sacarse una fotografía. La criatura hizo ella misma la instantánea, que se llevó luego la cámara para que fuese revelada más tarde.

-Por cierto, ¿cuál era tu nombre?-le preguntó Ravio tras hacerse la foto, quien había olvidado preguntárselo antes.

-Link…-respondió incómodo-¿Tú eras Ravio, no?

-¡El mismo! ¡Poseo el mismo nombre que el honorable y valeroso rey Ravio I de Lorule, que salvó al reino y gobernó junto a la sabia y hermosa reina Hilda IV tras la era de prosperidad que vino después de una larga época de calamidades y miseria!

-¡Tingle, Tingle, Kooloo-Limpah!-exclamó nuevamente el hombrecillo, mostrando un mapa-¡Y yo soy Tingle! ¡Aficionado número uno de las hadas y cartógrafo itinerante!

En poco más de unos minutos Link parecía haberse conseguido un grupo de admiradores. Lo curioso fue que Shad también era admirador de alguien.

-¡Es usted el gran Tingle!-exclamó tirándose al suelo de rodillas, alabándolo-¡Sus mapas son los más exactos y abarcan las mayores áreas geográficas que un cartógrafo haya dibujado antes! ¡Y aunque sean relativamente caros, su precio los vale! ¡Toda biblioteca que se precie debe tener al menos uno de estos legendarios mapas! ¡Le admiro, señor Tingle! ¡He asistido a varias de sus conferencias y de decir que cada palabra suya era oro! Lamentablemente, por su estilo de vida nómada, es muy difícil dar con usted y concertar una reunión privada… ¡Pero ahora está ante mí y no puedo dejar pasar la oportunidad de que me empape con su infinita sabiduría!

Ashei sentía una terrible vergüenza ajena al verlo adorar a alguien como Tingle, quien se regodeaba y sonrojaba al ver tanta atención puesta en él. Y la cadena de admiración continuó cuando éste puso su vista en la niña hada Rei, postrándose inmediatamente a sus pies.

-¡Oh, reina hada! ¡He esperado ansioso para poder volver a verla!-exclamó en una profunda reverencia, llegando su cabeza a tocar el suelo-¡Le he traído multitud de regalos para ser digno de ganarme el honor de ser algún día convertido en un hada!

-¡Ji, ji! Qué majo…-comentó entre risitas-Algún día, sí…

Cuando Link pensaba que la atención de Ravio y Tingle había sido suficiente, Malton lo "secuestró" para ser presentado ante su mujer y su hijo.

-¡¿A quién te recuerda?! ¡¿Eh?! ¡Es fácil!-le acercó el rostro a su mujer-¡Mírale los ojos!

-¡No me lo creo! ¡Entonces tenías razón!-exclamó asombrada Dazel, palpándole el rostro y los hombros-¡Eras ese lobo que nos acompañó por un tiempo! ¿Pero cómo es posible? ¡Y además se parece a Ravio!

-¡¿A que sí, eh?!-apareció de pronto el nombrado, pasándole un brazo por el hombro de Link-¡Si ya lo dije antes! ¡He encontrado a mi doble en el Mundo de la Luz! ¡Esto no puede ser casualidad!

A medida que regresaron los demás miembros de los establos, se fue originando un revuelo enorme entre el reencuentro de todo el clan y la presencia de criaturas voladoras rondando por el lugar, además del alboroto que producía la manada de perros de los Zora. Y sobre todo, la atención se dispuso en torno a Link, Midna y Shad. La matriarca tuvo que prometerles que explicaría en otro momento los motivos del espadachín y la reina Twili para estar ahí. Y en el caso Shad...explicar su presencia ahí fue trabajo de Ashei, quien no lo tuvo nada fácil.

El asombro del clan era mayúsculo con respecto a la presencia de esos invitados, pero todavía algunos tenían sorpresas que dar al resto. Entre ellos, los Zora, que iban los más abrigados al ser su raza muy sensible al frío, a los que se les veía proteger celosamente dos enormes barriles que parecían contener agua e iban tapados.

-¿Ahí dentro están quienes yo me sé?-preguntó con curiosidad Impa, destapando los jarrones.

De cada uno de los recipientes salieron los últimos miembros que quedaba por presentar, Lidusa y Didusa. Pertenecía a una raza conocía como Paradusa, que se asemejaba a un híbrido entre una medusa y un caballito de mar. A Shad tampoco le figuraba que estuviera documentada dicha raza, al igual que los Kyus, los Mogumas o Serbot. Se demostraba una vez más que aquel misterioso clan acogía criaturas de toda índole.

-¿Por qué no te fijas más, Impa?-le preguntó Lidusa, que por su voz parecía pertenecer al género masculino-¿Qué protegemos mi pareja y yo entre los tentáculos?

-¡No puede ser!-exclamó con gran alegría-¡Son dos preciosos huevos Zora!-miró entonces a sus progenitores-¡Felicidades a los dos! ¡Esto es fantástico! Pero… ¿No os habéis arriesgado al venir a la reunión anual dada las circunstancias? Sabéis perfectamente que estos pequeños necesitan una temperatura óptima para eclosionar.

-Por eso han viajado con nosotros dentro de estos barriles, para poder transmitirles nuestro calor.-respondió Didusa, la compañera de la primera Paradusa que habló.

-¿Así que no somos los únicos que vamos a ser padres, eh?-habló Coocker, pasando un brazo por los hombros de su esposa, Gracielle, indicando claramente que ella estaba embarazada.

-¡¿Vosotros también?!-exclamó eufórica nuevamente-¡Me colma de alegría oír tales noticias! Desde el último nacimiento, el pequeño Gruyo, han pasado ya algunos años.

-¿Me lo dices a mí?-comentó en un suspiro la madre de Coocker, Patty-Que mi hijo vaya a ser padre, y por tanto yo abuela, me hace sentirme vieja.

La atención se centró de pronto en quienes próximamente iban a ser padres, dejando a un lado a los que en un principio la atrajeron: Midna, Link y Shad.

Y mientras tanto, Ghirahim se mantenía alejado de aquella muchedumbre, analizando la situación con perspectiva.

-¡Ey, mirad!-le señaló un miembro del clan, llamando la atención de todos-¡Pero si es Ghirahim! ¡Increíble! ¿Cuándo ha llegado?

-Mucho antes de lo que a mí me hubiera gustado…-respondió aburrido, pavoneándose ante ellos mientras les mostraba su taza vacía, como pidiendo algo-Lo prometido es deuda. Ya estáis tardando en pagarme todos lo acordado en aquella apuesta.

-La apuesta…-Impa trató de hacer memoria-¡No puede ser! ¿De verdad has conseguido ampliar el tamaño de la distorsión dimensional de tu armario y lograr que crezcan tus plantas dentro?

Ante la notica, gran parte del clan fue corriendo en dirección al lugar donde estaban aparcados todos los vehículos y entraron en la caravana de Ghirahim, para comprobar la veracidad de esa afirmación.

-¡Menudos bárbaros! Sólo espero que no hayan destrozado mis pertenecías…-resopló y cerró los ojos, haciendo grandes esfuerzos por no perder la paciencia.

No tardaron mucho en regresar, asombrados y al mismo tiempo disgustados porque tenerles que compensar a Ghirahim por ese logro. Él, encantado, fue aceptado las rupias que cada miembro le fue entregando.

Viendo el panorama, Link se preguntaba si todas las reuniones familiares de aquel colectivo eran así de extravagantes. Pronto descubriría que sólo era una rareza más de esa comunidad.

XOXOXOXOXOXOXO

Durante ese día las presentaciones y en general la concentración se alargaron. Link y sus amigos ajenos al clan pudieron enterarse de multitud de cuestiones relacionadas con la procedencia y las actividades de los miembros del mismo.

Todos ellos, de un modo u otro, viajaban y comerciaban con toda clase de mercancías, cada uno especializándose en un sector. Al parecer, era el oficio de todos sin excepción, salvo los que vivían en la mansión, quienes se ocupaban de cuidar la residencia y salvaguardar el patrimonio existente en ella. Los Mogumas, aunque no viviesen en la mansión, eran también "comerciantes". Ello si se entiende como comerciantes a cazatesoros que en alguna ocasión hayan obtenido riquezas de maneras poco lícitas.

Terry, el hombre que guiaba la caravana de camellos, comerciaba con mercancías exóticas, algo que dejaba entrever por su apariencia y la rareza de sus animales.

Un hombre llamado Dorcon, quien viajaba con su madre, Ornella, era chatarrero, además de inventor y experto en arreglar cualquier artilugio fabricado con metal.

La pareja Gracielle y Coocker, y madre de este último, Patty, se dedicaban al comercio de artesanía. No sólo la traían de lugares variopintos, sino que ellos mismos fabrican algunos objetos.

Masahigoro y Gorakurai, además de Gortendo, eran el grupo Goron del clan. Comerciaban con piedras y minerales.

Mikau y Lulu, junto a los Paradusa y como su vehículo reflejaba, se dedicaban al comercio marítimo. Eran principalmente pescadores, pero también habían comerciado con tesoros encontrados bajo las aguas. Poseían perros precisamente por ser de un tamaño reducido pero lo suficientemente fuertes como para tirar del barco en el que solían viajar, cuando lo adaptaban para transportarlo por tierra. Lulu era la descendiente de una fracción Zora que estaba integrada en el clan, habiendo nacido en el Mundo de la Luz. En cambio, para sorpresa de Link, Mikau provenía de Termina, una dimensión paralela, siendo descendiente de una larga estirpe de músicos. Por ello, junto a la melodiosa voz de Lulu, también solían dar conciertos en los diferentes puertos que visitaban.

Ravio y Tingle, aunque cada uno se especializara en cosas diferentes, se centraban en una clientela común: los viajeros, exploradores y aventureros. Ravio vendía armas y otros útiles destinados a garantizar la supervivencia del individuo. Por otro lado, Tingle vendía mapas y daba otros servicios relacionados al fin de la propia mercancía que vendía. La difunta madre de Ravio y él mismo habían nacido en otro mundo paralelo, en un reino llamado Lorule. Tingle y su hermano fallecido, padre de Ravio, habían nacido en el seno del clan, en el Mundo de la Luz.

Sheik y Towairaito trabajaban con una mercancía bastante particular: la información. Varias veces ejercían como espías, aunque siempre siguiendo las estrictas reglas del clan. Por ello, no aceptaban trabajos que implicasen secretos militares, políticos o cualquier otro que provocase la desestabilización de una nación. Básicamente, manejaban asuntos de chismorreo de la aristocracia o burguesía, propagación de noticas importantes, secretos científicos o empresariales, y temas relacionados con la burocracia o la justicia. En este último aspecto, no sólo conseguían información que guiara a las fuerzas del orden hasta los criminales, sino que también aceptaban empleos de cazarrecompenzas. Sheik era pariente indirecta de Impa y había nacido en el Mundo de la Luz; mientras que Towai, como le conocían, por su condición de Twili había nacido en el Crepúsculo.

Sobre Malton y su familia estaba todo visto, eran cazadores.

Y finalmente, estaba Ghirahim, quien comercia con toda clase de productos vegetales.

Una particularidad y prácticamente obligación para todos los individuos o grupos en los que estaban dividido el clan, es que con ellos viajaba, al menos, una criatura voladora. Link había podido observar ese detalle a medida que fueron entrando a la mansión. Su función recaía en, principalmente, servir como mensajeros y mantener el contacto entre todos los miembros. Serbot ejercía dicho papel en la mansión, siendo el heraldo de Impa, aunque es de preguntarse cómo un ser tan llamativo podía pasar desapercibido durante sus labores como mensajero.

Sólo había dos excepciones dentro del clan quienes no cumplían esta regla: los Mogumas y Ghirahim. Los primeros, porque al vivir bajo tierra, no había lógica en que usaran el correo aéreo para comunicarse. Ghirahim, por su parte, se negaba a verse controlado de tal manera por la matriarca y el resto del clan. Esa decisión provocó numerosas críticas en contra suya, pero poco le importó.

Así, quedaría que este grupo de comerciantes ambulantes estaba conformado por individuos de distintas razas, algunos de ellos provenientes de dimensiones paralelas al Mundo de la Luz. Entre esas razas, habían algunas cuya existencia sólo se conocía gracias al clan: robots antiguos, Mogumas, Kyus y Paradusa. En concreto, Shad estaba muy interesado en ellos y descubrió más tarde de boca del clan que dichas razas eran muy antiguas.

Otros elementos que caracterizaban al clan eran posesiones como esas caracolas que les permitían viajar entre dimensiones o que algunos de sus muebles excedieran radicalmente la capacidad establecida para ellos por las leyes de la física, como era el caso de los armarios que estaban en posesión de Ghirahim y Malton.

Esos eran algunos de los muchos misterios que abarcaban a esa insólita comunidad, que poco a poco se dejaría conocer por Link y sus amigos.

XOXOXOXOXOXOXO

Al día siguiente de la llegada de la gran mayoría del clan, Malton insistió en quedar con Link, reuniéndose en la entrada a la mansión para charlar. Debían ponerse al corriente de muchas cuestiones.

-¿Y tu familia?-preguntó curioso Link, debido a la ausencia de su mujer y su vástago-¿Están ocupados mientras tú te escabulles de tus obligaciones?

-¡Qué pillo! ¡Pero no es como tú dices! Solamente quería que este rato lo pasásemos entre hombres, como durante nuestras cacerías.-en ese momento, le golpeó amistosamente la espalda-¡¿Pero qué digo?! ¡En aquel entonces eras un lobo! ¿Por qué hablo de hombres? ¡Ja, ja, ja!

-Qué gracioso…-él no le veía tanta gracia-Que sepas que todavía guardo cierto resquemor hacia ti por mantenerme cautivo durante ese tiempo y obligarme a trabajar en tu oficio.

-¡Ey! ¿Pero de qué culpas? ¡Aquello formaba parte de la promesa que me hiciste para salvar a la princesa Zelda!

-Ya…-aun así, le molestaba recordarlo-¿Pero no crees que eso fue rastrero por tu parte obligarme a hacer eso, sabiendo además que había una importante vida en juego?

-Eh…-no encontraba argumentos con los que defenderse-Está bien, tú ganas. Lo siento… ¡¿Pero qué querías que hiciera?! ¡No podía presentarme en el Castillo de Hyrule con la cura para su enfermedad sin incumplir las normas de mi clan! ¡Y créeme que hubiese buscado otra forma de hacerle llegar aquel remedio si hubiera podido! Además, en aquel momento sólo pensaba en ti como un animal muy interesante para añadir a mi círculo de cazadores.

-No puedo negarte eso último…-suspiró, no quería acabar enfadándose con Malton por detalles así.

-Oye…-le miró de forma pícara-¿Esta molestia tuya no se deberá más a la soberana de Hyrule que a ti mismo?

-Puede…-en ese momento, se acordó que él tenía que responderle muchas cuestiones sobre Zelda-¿Tú no me habías dicho ayer que me contarías cómo supiste que ella se escondía bajo ese disfraz y sobre un encuentro fortuito que tuvisteis en Sakado?

-¡Ah, es verdad! Nuestro encuentro en Sakado fue muy breve, apenas cruzamos palabras. Es más, ella en todo momento negó conocerme, pues era incapaz de creerse que yo supiera la tapadera que usó para infiltrarse en las peleas ilegales, sobre tu licantropía y que en aquel momento también la hubiera reconocido como la Princesa de Hyrule. Aunque un par de palabras mías bastaron para que se diera cuenta de que podía confiar en mí y de paso darle una idea del principal motivo por el cual sabía todo lo anterior.

-¿Y cómo lo averiguaste? Ella jamás hubiera confiado información así y menos a alguien que acabara de conocer.

-Chico, un consejo…-le pasó un brazo por sus hombros, murmurándole-No dejes que esa mujer se pase con el alcohol.

-Ah, vale…-no le gustaba nada recordar ese detalle-Creo que ella me comentó algo referido a lo que estás sugiriendo.

-¿En serio? ¡No me extraña! ¡Ja, ja, ja!-Malton sí le encontraba la gracia-¡Se metió tanto en su papel de "machito", que se dejó engatusar por mujer que acabó emborrachándola! ¡Por las Diosas! ¡Nunca había visto a alguien beber tanto y sobrevivir a ello! Eso sí, aún en ese estado de embriaguez, siguió manteniéndose en su papel como toda una profesional.

-¿Cómo?-aquella anécdota lo descolocó-Sigue contando…

-¡Pero lo mejor fue cuando esa misma mujer se le insinuó e incluso le besó! ¡Fue tan divertido verla evadiéndola lo mejor que pudo y luego haciendo gárgaras con alcohol! ¡Ja, ja, ja! Y eso que había jurado que después de aquella borrachera, jamás volvería a tocarlo.

-Ya…-no sabía que le incomodaba más, si esa falsa promesa o aquel beso-Sí que era buen disfraz…tan bueno, que ni siquiera yo pude reconocerla.

-Yo tampoco lo hubiera hecho si ella no me lo hubiese dicho, aunque fuese bajo los efectos del alcohol.-se pasó la mano por su cresta, orgulloso-Eso sí, si me lo contó, fue porque el gran Malton es una persona de confianza.

-Eso es debatible…-suspiró-¿Y recuerdas exactamente lo que te dijo?

-Sí, chico…-afirmó convencido, quizás algo emocionado-Créeme, muchacho, cuando te digo que esa mujer te aprecia mucho. Puede que más de lo que se haya atrevido a decirte abiertamente.

XOXOXOXOXOXOXO

"Todo ocurrió mientras Denzel, o séase Zelda, se encontraba bajo los efectos del alcohol y descansaba bajo mi atenta vigilancia, puesto que no me dejaba dormir por sus desvaríos.

-Todo esto me está matando…-lloraba, incapaz de levantarse de la cama-¡Debí haberme quedado en casa! ¡No puedo soportarlo más!

-¿Y ahora qué te pasa? –pregunté cansado, sentado en un taburete-¿Por qué dices eso?

-Toda mi vida igual, sólo he sido una carga para los demás…-siguió desahogándose-¡Por mi culpa han sufrido muchos! ¡Y por mucho que haga, jamás lograré cambiarlo!

-¿Pero a qué viene eso? ¡Duérmete de una vez!

-¡¿Cómo puedo hacerlo?! ¡¿Tú podrías dormir sabiendo que alguien a quien amas está sufriendo por tu culpa?! ¡Y que podría morir si no haces nada!-de pronto, entró en cólera, preocupándome bastante.

-¿Pero de quién puñetas me hablas?

-¡Del lobo, maldita sea! ¡¿Es que hay que señalártelo con luces?! ¡¿Cómo puedes haber participado en esas horrendas barbaridades?! ¡Deberían meterte en el calabozo!

-¿Y tú de qué conoces a ese animal? Es trágico, lo sé… ¡Pero ni que fuese una persona para andar con tanto dramatismo!

-¡¿Cómo te atreves?! ¡Link es la persona más maravillosa que he conocido en mi vida!–sus chillidos estaban a punto de hacerle perder la voz.

-¡¿Y quién es Link?! –exclamé asustado-¡Y deja de gritarme! ¡Así vas a acabar dejándome sordo!

-Es el lobo… –me aclaró, serenándose un poco-¿Acaso eres estúpido o qué?

-¿El lobo? ¡Acabas de decir que era una persona! ¡Me estás confundiendo!

-El lobo era antes una… ¡Persona! –me explicó con molestia-¿Te cuesta tanto entenderlo, Malton?

-¡¿Qué?! ¡Imposible! ¿Qué clase de magia podría transformar a alguien en una bestia?

-¿Lo tuyo no es pensar, verdad? ¡La magia lo puede todo! ¡O casi! ¡Las transmutaciones y maldiciones son algo común en la hechicería! ¡Sólo tienes que verme a mí! ¡Parezco un hombre hecho y derecho! ¡Nada más lejos de la realidad! ¡Ni siquiera desarrollé los atributos masculinos!

-¡¿Qué narices…?!–me salí de la silla, cayendo sobre mi Kargarok, que dormía a mi lado-¡¿Eres una mujer?!

-Técnicamente, nunca has tratado con un hombre, he seguido siendo una mujer porque mi transformación fue incompleta…-habló sintiendo, por lo que me pareció en ese momento, náuseas-¿A que esta voz engaña?

-¡Ahora todo encaja! ¡Tú olor no es el de un hombre! ¡Y qué rechazaras a esa atractiva mujer en tu estado me pareció surrealista! ¡Además se notaba que no sabías comportarte entre otros hombres! ¡Y tu aspecto aún conserva ciertos resquicios afeminados!

-¡¿Te crees que es tan fácil?! ¡Por culpa de este cuerpo maldito estoy sufriendo como un perro! ¡Casi me da algo cuando olvidé tomarme ese día la poción estabilizante! ¿Por qué ese hechizo tenía que estar incompleto? ¡Esa magnánima reina de la antigüedad debió haberse puesto de acuerdo si ponerlo entero o no! ¡Ahora me encuentro yo, la princesa Zelda de Hyrule, atrapada en este cuerpo hasta que todo esto acabe!

-¡¿Estarás de broma, no?! ¡¿Eres de verdad la Princesa Zelda?! ¡¿Y qué haces por aquí?!-pregunté asustado, abrazado a mi Kargarok.

-¡Estoy aquí por tu culpa, imbécil! ¡Por haberle exigido a él que se entregase a cambio de aquella medicina! ¡Y para colmo encima lo secuestraron y acabó en este lugar!–me culpó de todos sus males, con lágrimas en los ojos-¡¿Cómo se te ocurrió pedírselo?! ¿No podías haber ido a cobrar la recompensa como todo el mundo? ¡Link es demasiado noble! ¡Hubiera dado su vida si así lograba salvar la mía! ¡¿Por qué no cogiste las malditas rupias en lugar de a él?!

Comenzó a llorar a mares, haciéndome sentir realmente mal. Me había dado cuenta de que mi elección no había sido la correcta. Debí haber cogido el dinero y marcharme sin dañar a nadie.

-Karol…-le hablé a mi monstruosa compañera-Ya que las dos pertenecéis al género femenino… ¿No me podrías ayudar a controlar esto?

Karol hizo caso omiso a mis peticiones y comenzó a caminar torpemente por aquella estrecha choza hasta acabar saliendo afuera, emprendiendo el vuelo una vez tuvo suficiente espacio para despegar.

-Maldito pajarraco…-murmuré enfadado, golpeando el suelo-¡Se ha largado! ¡Ahora tengo que resolver solo este problemón!

-No le eches la culpa…-me dijo Zelda, haciendo que mirara hacia arriba-Sólo quiere dormir y por mi embriaguez le resulta imposible. No sé siquiera porque sigo hablándote de esto…

Para sorpresa mía, parecía haberse calmado y ahora no quería seguir hablando. Pero dada la curiosidad que sentía por el tema, no dejé que lo hiciera.

-Es increíble que hayas abandonado las comodidades de tu castillo para buscarlo, si es cierto todo lo que me estás diciendo… ¿Por qué te has tomado tantas molestias por, según tú, un muchacho al que desgraciadamente convirtieron en una bestia?

-Pues…-comenzó a pensar-No lo sé, sólo sé que no podía abandonarlo después de todo lo que ha hecho por mí.

-¿Es tu amigo, no? Porque recuerdo que el tiempo que lo mantuve cautivo, sirviéndome como perro cazador, siempre lo encontraba muy abatido y mirando en dirección al Castillo de Hyrule.

-Es normal, a nadie le gusta estar preso y él es un amante de su libertad…-habló serena, mirando al techo-¿Y por qué me cuentas esto?

-Por nada, es que me resulta llamativo los sacrificios que habéis hecho ambos para que el otro no acabase mal…-seguí insistiendo, deseando que se confesara.

-Bueno, él siempre es así, sacrificándose por los demás sin pensárselo dos veces…

-No hace falta que lo digas, yo también le debo mucho… ¿Y tú? ¿Existe otro motivo, a excepción de devolverle el favor y vuestra amistad, que te impulsa a seguir adelante con esta locura?

Ella se quedó en silencio durante un buen rato, llegando a hacerme creer que se había dormido. Y justo cuando ya me daba por vencido, la oí murmurar algo.

-Podría seguir disimulándolo, como lo he hecho toda mi vida, pero eso sería mentirme a mí misma…-suspiró derrotada-¿Pero de qué serviría hacer todo lo contrario?

-¿Entonces sientes afecto por ese tal Link?–le pregunté al escucharla, con una sonrisilla de satisfacción dibujada en la cara por lo cotilla que soy.

-Sí…-confesó difícilmente, en un suspiro-Ya está, lo he dicho… ¿Estás contento?

-¿Y a mí que me cuentas? Yo ahora mismo estoy actuando como un psicólogo, escuchando todo lo que dices y sacando mis conclusiones al respecto.

-Me imagino lo que estarás pensando…-dijo molesta de sí misma-¿Cómo alguien de mi categoría se haya podido interesar en un pobre muchacho? ¡Y que debería avergonzarme de ello!

-Eso lo has dicho tú, no soy de esa clase de personas que se interesan por los romances de la nobleza y esas cosas. ¡Tengo mejores cosas que hacer! ¡Ja, ja, ja!

-Para mí Link es mucho más que un simple amorío egoísta e interesado…-me reprochó, disgustada-¡Yo lo amo! ¡Lo quiero como no he amado a otra persona en mi vida! ¡No puedes ni imaginarte lo mucho que significa para mí!

-Vaya…-esa confesión me resultó un tanto incómoda-Quizás no debería haber hablado…

-Hace mucho tiempo me ocurrió algo que hizo que desconfiara e incluso odiara a todos los de mi alrededor…-me contó evitando, incluso en su estado, darme más detalles-Aquel dolor y resentimiento quedó guardado en mi interior durante muchos años, volviéndome una persona fría y solitaria. Bajo una falsa apariencia regia y neutral, se escondía un ser vulnerable que se negaba a mostrarle a nadie su debilidad, para no sufrir de nuevo.

Me abstuve de hacer algún comentario, dejándola que continuara donde lo había dejado, después de una misteriosa pausa.

-Durante la Invasión del Crepúsculo, me vi obligada a entregarme para proteger a mi pueblo. En realidad, jamás le tuve aprecio a mi propia vida, me daba igual lo que me ocurriese. Además, con mi sacrificio, quería saldar mis deudas con todos con los que hasta ese momento, habían sufrido o muerto por mí. Y sin embargo, dichosas las Diosas del destino que tenían preparado para mí…

-¿Y qué pasó? ¿Lo conociste en aquel entonces?

-Pues sí, aunque la primera vez que nos vimos fue en su forma animal. En las leyendas se hablaba de un héroe legendario que vendría a salvar el reino cuando fuese verdaderamente necesario, pero nunca esperé encontrarme con un licántropo… ¿Comprendes ahora que su maldición proviene de mucho antes? Aunque por entonces logró encontrar una cura que parecía ser permanente, si no hubiera sido por la mala fortuna.

-Interesante… ¿Y después?

-Una vez terminó la crisis del Crepúsculo, ambos volvimos a nuestras rutinas sin que nada hubiera cambiado. Yo sólo me había relacionado con él para aliarnos, jamás pensé que lo nuestro llegara más allá de la cooperación. Más tarde, nos encontramos nuevamente debido a que participó activamente en la reconstrucción de mi castillo, ahí fue cuando nació entre nosotros una ligera amistad. Y sorprendentemente, a petición del comandante de mi guardia, acabó siendo mi guardaespaldas personal.

-Lo dices como si te hubieran obligado a hacerlo… ¿O fue así? –le pregunté extrañado, esa última frase no me había convencido demasiado.

-Todavía sigo pensando por qué acepté, quizás fuera para no decepcionarlos. Pero a cada momento que pasa me convenzo más de que probablemente fue una de las peores decisiones de mi vida…

-¿Tan malo era?–bromeé con ella-¡Tampoco creo que haya que exagerar, mujer!

-Al contario, era demasiado bueno. No se separaba de mí en ningún momento, lo que resultaba desesperante en algunas ocasiones. Yo no estaba acostumbrada a esa clase de atenciones desinteresadas, sobre todo por culpa de la mala experiencia que tuve con otro guardaespaldas años antes. Incluso así, poco a poco fui cogiéndole cariño y nuestra amistad creció, además reconozco que sentía cierta atracción física hacia él. No podría especificar con detalle cuando comencé a sentir algo más por él, pero simplemente sucedió.

-¡Suele pasar! ¡Me pasó lo mismo con mi mujer!

-Link es el hombre más maravilloso que he conocido. Nunca volveré a encontrarme con alguien así, que consiga que sienta lo que estoy sintiendo ahora. Lo logró lo imposible, cuando yo me había dado por vencida. Quizás el destino quiso que nos encontráramos, porque demasiadas coincidencias se dieron para ello. Y estoy profundamente agradecida por eso.

-¡Qué aptitudes debe tener el chaval! ¡Debe estar hecho un seductor! ¡No todos los días se conquista el corazón de una princesa! ¡Y menos a la que sus muchos pretendientes la conocían como la "Reina del Hielo"! –en ese momento, me mordí la lengua, por idiota-Creo que me he pasado con eso último…

-Fue capaz de sacarme de mi absoluta soledad y pesadumbre, permaneciendo conmigo hasta en los peores momentos o cuando me esforzaba para apartarlo de mi lado, por mera costumbre; logró hacerme reír y divertirme como no lo había hecho en años, devolviendo la dicha a mi corazón; me enseñó cosas y lugares que jamás había visto, haciéndome sentir como una niña otra vez; me protegió innumerables veces contra los más temibles enemigos y contra otros que también me hacían daño, a pesar de mostrarse como iguales…-enumeró emocionada algunas de esas virtudes, impresionándome.

-La veo muy enamorada, princesa. Ahora comprendo la desesperación del muchacho cuando me intentó robar aquella poción, seguro que te aprecia en igual medida.

-Ojalá fuera así, pero…-suspiró triste-Lo que nos une es sólo una amistad y me guarda gran respeto por mi posición. Y que se sacrificase por mí, no es ninguna novedad, lo haría por cualquiera. Además…hay otra…

-¡Ups! –había metido la pata hasta el fondo-Lo siento, no pensé que…

-No importa, no es culpa tuya ni de él. Es una amiga de la infancia, se llama Ilia y se ha criado con él en su aldea. Él no me lo ha querido contar abiertamente, pero sé que ella ha sido su primer amor, aunque no se ha atrevido a confesárselo. Es más, lo que sí me contó, es que la razón por la que comenzó sus andanzas durante la Invasión del Crepúsculo, fue para rescatarla de las garras de unos secuestradores que se la llevaron a ella y a los niños de su aldea. Si me conoció a mí, fue gracias a eso.

-Bueno, mujer, dicho así suena fatal… ¿No podría haber cambiado con el tiempo?

-Tal vez, pero de nada serviría… Soy la heredera de un próspero reino. Aunque finalmente nos correspondiéramos, no podríamos permanecer juntos. Yo deberé contraer matrimonio seguramente con un imbécil, déspota e interesado, al que sólo le intereso por mis tierras y mi belleza. Por eso, prefiero creer y afirmar que sigue enamorado de esa chica, porque tampoco me ha demostrado lo contrario.

-¿Y ahora? ¿Por qué haces esto? ¿No crees que será peor el sufrimiento que te cause vivir con esa duda?

-Puede, pero es lo mejor para los dos, sobre todo para él. En cuanto acabe esto, le obligaré a volver a Ordon y que regrese a su vida normal. Es demasiado honorable, lo único que he hecho nombrándolo mi protector, es aprisionarlo entre esas paredes de roca que conforman mi castillo. Le he robado su libertad y lo he puesto en peligro demasiadas veces, no puedo seguir conviviendo con eso. Y aunque me duela, sé que tengo que apartarlo de mi lado e intentar olvidarme de él para siempre. Aunque probablemente no sea capaz de hacerlo jamás…

-¡Oh, por favor, no sigas! ¡Qué me pongo melancólico! –reconozco que casi lograba que se me saltasen las lágrimas.

-Gracias…-soltó en un suspiro-A pesar de que nos acabamos de conocer y de que te he estado mintiendo desde que nos vimos, has estado escuchándome aunque no hayas tenido la obligación de hacerlo.

-¡Je, je! ¡No es para tanto! ¡En el fondo soy un romántico!

-Y quisiera pedirte un último favor…-me habló somnolienta, bostezando-Mañana es probable que me levante sin recordar nada, debido a que a mi embriaguez. Quizás me acuerde de algo, pero me negaré a creerlo o fingiré hacerlo. Tú procura que no sospeche nada, miénteme sin miramientos.-me pidió convencida, cerrando los ojos-Tienes algo especial, como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo, a lo mejor nos vimos en otra vida. Es más, puede decir sin temor a equivocarme…que te considero mi amigo, eres una gran persona. Ojalá no tuviera que olvidar lo que has hecho por mí esta noche…

-¡Je, je! ¡Qué me pongo rojo, majestad! ¡No hace falta que diga esas cosas tan bonitas de mí!-le agradecí ruborizado, preguntándome si sería capaz de mentirle-¿En serio quieres que…?

No siguió hablando, pues la escuché respirar profundamente dormida. Pasé unos momentos analizando todo lo que acababa de decirme.

-¡Qué locura! ¿Será verdad todo? Porque parecía muy convincente…-medité confundido-Si fuera así, acabaría de hablar con la soberana del reino… ¡Con una princesa! Aunque con esa voz masculina, cualquiera se imagina en su mente a una bella moza…-un escalofrío me recorrió el cuerpo-Pero según él o ella, hay una forma sencilla de demostrar lo que me dijo…

Se me pasó por la cabeza la opción de comprobar si poseía realmente genitales masculinos, pero deseché la idea rápidamente.

-¡¿Estás loco?! ¡¿Cómo se te ocurre pensar en esas cosas?! ¡Dazel te mataría si te pillara haciéndolo! ¡Pero me dejaré llevar por mi instinto! ¡Sé que no me ha mentido! ¡Los borrachos, según dicen, no suelen hacerlo!"

XOXOXOXOXOXOXO

Link se quedó en silencio durante unos minutos, asombrado y ruborizado por todo lo que Malton aseguraba que le había confesado Zelda.

-¿Qué, pillín?-le golpeó amistosamente con el codo-¿No dices nada?

-¡Je! Bueno…-le daba mucha vergüenza admitirlo-Me sorprende saber que ha dicho esas cosas de mí cuando, en palabras claro está, no me ha dicho aún que me quiera directamente. Ella suele expresarse en ese sentido por otras maneras.

-Me lo imagino… ¡Aquella sería una excepción especial, pues cuando me lo contó estaba ebria! ¡Ja, ja, ja!-bromeó por un momento, hasta de acordarse de cierto detalle-¡Por cierto! ¿Y qué hay de esa tal Ilia de la que me habló? ¿Ya no sentirás nada por ella, verdad?

-¡Claro que no!-se apresuró a negar-¡Y desde antes de la época en la que os conocisteis!

Malton se rió de su repentina respuesta, dándose cuenta de que todo había sido un malentendido que había acabado bien.

-¡Qué afortunado! ¡Ja, ja, ja!-continuó bromeando el pelirrojo, poniéndose de pronto a gritar-¡Ey, óiganme todos! ¡Tengo a mi lado futuro Rey de Hyrule! ¡Y es todo un…!

-¡¿Pero qué estás haciendo?!-le tapó la boca rápidamente, molesto-¡Cállate!

-¿Qué?-él seguía tomándoselo todo a broma-¿Te da vergüenza que te digan algo así?

-¿Obvio, no? ¡Y más si es mentira!-respondió, extremadamente enfadado.

-¡Cálmate, chaval! ¡Sólo era una broma!

A pesar de las disculpas de Malton, Link siguió molesto por lo que había hecho, guardando silencio durante unos minutos. Ya le dolía saber que no estaría mucho tiempo con Zelda, como para que bromeara acerca de sus posibilidades de convertirse en rey si acabara casándose con ella.

La tensión creada entre ellos se acabó rompiendo cuando apareció en escena un individuo inesperado, nada menos que Ghirahim, quien se paseaba por esa misma zona.

-He oído gritos…-miró a Malton-¿Fuiste tú, verdad? No es que me importe, pero creo que comentabas algo acerca de un rey para Hyrule…

-¡Bah, chorradas! ¡Sólo vacilábamos!-golpeó a Link en el hombro, quitándole importancia al tema-¿Verdad, chaval?

-¡Ju, ju, ju! Ya veo por dónde va todo…-sospechó al instante, dirigiéndose a Link-¿De verdad te ves con posibilidades de continuar con ese amorío tuyo con la princesa Zelda? ¡Valiente, a la par que estúpido! ¡Ese es el futuro que te veo!

-Nadie te ha pedido opinión…-le miró amenazante-¡Así que lárgate y déjanos en paz!

-Créeme, tampoco es de mi agrado estar aquí…

Se dispuso a irse, dándose aires de grandeza, pero fue interrumpido por Malton.

-¡Oye, Debbie! ¿Ya has estado con mi hijo? ¡No para de repetirme que quiere pasar tiempo con su tío!

-¡Aaaaaaaaggg!-pataleó el suelo nevado, furioso-¡No me llames por ese maldito nombre! ¡Y te he repetido muchas veces que yo no soy pariente de ninguno de los otros integrantes de este clan! ¡Menos aún soy tu hermano o tío de ese crío!

-¿Pero por qué no te gusta que llamen por tu segundo nombre? ¡Si es fantástico!-alardeó, acariciándose su cresta-¡Y fue el gran Malton fue quien lo escogió!

Link se aguantó la risa cuando descubrió que, lo que creía un mote, era en realidad su segundo nombre. Ghirahim se lanzó furioso a por Malton, quien se vio sorprendido al principio por su repentino ataque, aunque luego se lo tomó más como un juego que como una pelea.

El agresor no tardó mucho en desquitarse y templar sus ánimos, aunque tampoco del todo.

-Ghirahim Debbie…-el nombrado cerró los puños, tratando de controlarse-¡Es tu culpa que sobre mí pese un nombre tal humillante e indigno!

-¿Y cómo es que acabó con ese nombre? ¿Qué fue lo que hiciste?-le preguntó con interés Link a Malton.

-Cuando la vieja Impa fue a notificar su nacimiento y registrar su nombre, ella por algún motivo eligió para él, Ghirahim. Siempre me pareció extraño ese nombre y en aquella época cuando apenas era un niño pequeño, más aún. Por ello, yo estaba empeñado en ponerle Debbie, porque nada más verle recién nacido, simplemente me vino a la cabeza. En esos instantes pensaba que era una niña, ya que su actual aspecto afeminado lo aparentaba incluso siendo un bebé. Y aunque poco después descubrí que era varón, acabé mareando tanto al burócrata con ello, que terminó poniéndoselo por accidente como segundo nombre.

-¡Y es por ello que desde entonces cargo con la deshonra de portar un nombre así!-se quejó Ghirahim, notablemente enojado por ello-¡Algún día te haré pagar esa ofensa!

-¿Y por qué no te ofreces a participar en el Torneo de los Hermanos Smash? ¡Nunca te he visto hacerlo y sería interesante ver cómo peleas!

-Ya, claro…-ondeó su capa, arrogante-Estoy por encima de toda vulgaridad que demostráis al seguir promoviendo un evento como ese. Aunque…-miró con malicia a Malton y a Link, antes de proseguir con su paseo-Tal vez haría una excepción si los dos participaseis… ¡Nada me complacería más que hundiros en la vergüenza y la humillación al derrotaros en el torneo!

-Oye, Malton…-le habló Link-¿Qué es eso del torneo? Lo he oído varias veces, pero no sé en qué consiste.

-¡Ah, tienes razón! ¡Qué ibas a saber si no perteneces al clan! Pues se trata de una competición de lucha que celebramos cada año desde hace algunas generaciones. Esta tradición la iniciaron unos hermanos Goron, pertenecientes al clan, que habían logrado ser campeones de sumo entre los de su raza.

-¿Y cuáles son sus reglas? ¿Son como las del sumo?

-¡Ja, ja, ja! ¡Más o menos! Sí, hay que expulsar a los contrincantes del terreno de combate para ganar…-señaló, repentinamente, los tejados de la mansión-Ahí tienes uno de ellos.

-¡¿En serio peleáis en el tejado?!-exclamó anonadado el espadachín-No es un tanto… ¿Peligroso?

-Sólo un poco, ya que amontonamos nieve para evitar caídas graves.-respondió con total naturalidad-Pero ese no es el único lugar donde peleamos, aunque sí el más emocionante.

-Me lo imagino… ¿Y qué otras particularidades tiene este torneo?

-¡Pueden haber cuatro personas combatiendo a la vez! ¡Y todo está permitido! Salvo las armas, por obvias razones. Y el uso de magia está limitado a una bola mágica que lanza la matriarca al campo y que proporciona ventajas a quien la obtenga. Su efecto varía según quien la consiga, por lo que solemos disfrutar bastante con el espectáculo que se origina por esas esferas encantadas.

-Qué torneo más extraño… ¿Algo más que deba saber?

-¡Ah, sí! ¡Los objetos y ayudantes!-recordó al instante-A veces nos echamos unas risas tirándoles cosas normalmente inútiles con las que están obligados a pelear. Y luego entrarían en escena los "ayudantes", miembros que no compiten que están a favor de uno u otro luchador y que hacen pasar mal a los rivales de sus favoritos, aunque sea con los pocos recursos de los que disponen estando entre el público.

-Si tengo que dar mi opinión…-pareció dudar unos instantes-¡No participaría salvo que fuera obligado a ello!

-¡Ja, ja, ja! ¡Qué soso eres! Aunque tienes tu parte de razón, puesto que yo este año no estoy muy seguro de querer participar. Principalmente, porque las ganas que se tienen Sheik y Ashei dan la impresión de que harán lo que sea por llegar a la final y batirse en duelo.

XOXOXOXOXOXOXO

Después de charlar un rato más con Malton, se dispuso a vagabundear por la casona y sus terrenos, mientras pensaba en todo lo que había hablado con él. Se percató pronto que habiendo pasado sólo un día desde la llegada de la mayoría del clan, muchos aún tenían tareas pendientes.

Aunque para su pesar, no todos.

-¡Venga, tío! ¿Eres un guerrero, no? ¡Cómprame algo!-le pidió insistente Ravio a Link, a quien llevaba rato acosándole-¡O si no es a mí, al tío Tingle!

-¡Que no! ¡Ya te lo he repetido como unas diez veces!-siguió negándose el espadachín-¿No tienes otra cosa que hacer?

-Si te refieres a que si estoy ocupado, no. Mi interés se ha centrado ahora en venderle algo a mi doble. -respondió tajante, poniéndose luego a pensar-¡Ya lo tengo! Si no estás interesado en comprar… ¿Puedo proponer rentarte algo? Es una opción más económica que la compra.

-¿Alquilar? ¿Y cómo se supone que funciona el negocio de prestar la mercancía que tú vendes?

-Simple…-se le dibujó una extraña sonrisa-Si antes de que el cliente devolviera lo rentado, por algún motivo quedase fuera de combate o en el peor de los casos, muerto, mi fiel Shirio iría a recoger las pertenencias prestadas. Ello es posible gracias al hechizo de seguimiento que tienen colocados toda mi mercancía, que sólo desactivo cuando se realiza la compra de dicho artículo.

-Eso es…-no le salían las palabras-¡Perturbador! ¿A cuánta gente le has colocado esos alquileres?

-No a muchos, la verdad…-admitió decepcionado-¡Pero tú eres diferente! ¡No eres un guerrero cualquiera! ¡De ti emana valor propio de un héroe! ¡Y tu apariencia muestra lo mismo!-de pronto, se quedó mirando los ropajes verdes de Link-Principalmente…porque hay que ser muy valiente para llevar esa túnica y esas mallas, por no hablar de ese gorro.

Link le lanzó una mirada intimidatoria que lo silenció al momento, marchándose indignado por aquel comentario sobre su estilismo. Tal era el mosqueo que tenía, que no se fijó por dónde iba y acabó tropezándose con la mercancía que otro de los miembros del clan estaba transportando.

-¡Oh, no! ¡Mis jarrones ceremoniales de Kakariko!-se lamentó Coocker, aferrándose al único que había salido intacto del accidente-Al menos, es más valioso sigue entero… ¡Hay que ser optimistas!

Estando en el suelo, Link se vio rodeado de trozos de cerámica esparcidos por el suelo. Resopló molesto ante su torpeza y pidió disculpas, ayudando luego al mercader a limpiar el estropicio que él había ocasionado.

Link siguió curioseando por la mansión, mientras observaba los quehaceres de sus gentes. En cierto momento llegó a los jardines, donde había oído que la familia Goron del clan estaba organizando el Torneo de los Hermanos Smash, competición de la que le había hablado Malton.

-¡Ashei, goroinscrita! ¡Sheik, también!-recalcó uno de los Goron-¡Masahigoro! ¿Tenemos más goroparticipantes?

-Por ahora no, Gorakurai.-respondió enérgico-¡Este año falta goroánimo para apuntarse!

-Pues será goroaburrido si sólo ellas dos combaten…-comentó decepcionado el pequeño Gortendo.

-¡Eso es goroimposible!-negó Gorakurai-¡Tenemos que goroconvencer a más para que se apunten! ¡Este el gorotorneo de los hermanos Smash! Nuestros bisabuelos, los gorohermanos Smash y campeones de sumo, iniciaron esta gorotradición que se lleva cumpliendo año tras año. ¡Es goroimpensable que éste no se celebre por falta de goroluchadores!

-Podemos recurrir a la gororuleta de elección de combatientes…-recordó su hermano.

-Sí, pero sólo podríamos incluir a unos pocos…-al momento, comenzó a patalear el suelo, provocando temblores en el mismo-¡Tenemos que hacer algo! ¡Goroideas!

Mientras los dos Goron adultos debatían sobre el tema, el pequeño puso su mirada en Link, que hasta el momento había pasado desapercibido.

-¿Él no podría goroapuntarse?-le señaló el niño Goron, captando la atención de los adultos.

-Uhm…-Masahigoro cruzó los brazos, pensándoselo-Pero no pertenece al goroclan.

-Ashei tampoco, aunque sea una íntima goroamiga del clan.-recordó Gorakurai, dándole vueltas a ese detalle-¡Ya está! ¡Haremos más goroexcepciones! A los gorocombatientes que no sean del clan los llamaremos… ¡Goroluchadores invitados!

Link fue incapaz de objetar nada antes de que le inscribieran en aquel torneo, ya que los Goron se marcharon rápidamente con el objetivo de conseguir más participantes.

No le quedó más remedio que pasearse por la mansión en busca de los Goron para arreglar ese asunto, pues no tenía ganas de participar y menos recordando lo que Malton le había dicho sobre aquel evento, pero el ajetreo ese día era mayúsculo por la llegada masiva de miembros del clan y nadie sabía dónde se encontraban.

-¿Te has perdido entre tanto revuelo? ¿O es que andas buscando algo?-oyó de pronto la voz de Midna.

-¡Busco a los Goron que organizan esa competición de lucha que cada año se celebra aquí! ¡Me han apuntado por error!

-¡Es verdad! Hace un rato pasaron por aquí anunciando a los que se habían inscrito… ¡Qué típico de ti atreverse con cualquier cosa! ¡O que te involucren en asuntos ajenos!-al momento, se le dibujó una sonrisa maliciosa en la cara-Y también me enteré, por otras fuentes, de un accidente relacionado con…jarrones.

-Oh, no…-Link se temía lo peor-No pienses otra vez con…

-¡¿Pero cómo no voy a hacerte burla de esto?! ¡Es evidente que tienes un grave problema con los jarrones, vasijas y otros similares! ¿Cuántos destrozaste durante nuestras aventuras? Ni idea, pero sí que me acuerdo de los que rompiste durante tu primera visita al Palacio del Crepúsculo. Me debes aún la factura de todas aquellas piezas únicas de artesanía Twili.

-Gracias por recordármelo…-refunfuñó con notable ironía-Y no tengo ningún problema con los jarrones o vasijas de cerámica. ¿Vale? Fueron muchas las incursiones que tuve que hacer cómo lobo y la gente tenía la tendencia a guardar cosas frágiles en los lugares por donde debía pasar.

-Y los que rompiste siendo hombre no cuentan…-insistió ella, negando con la cabeza-Aunque no sé qué es peor. Si tu falta de delicadeza con la cerámica o la fobia temporal que desarrollaste por la hierba alta.

XOXOXOXOXOXOXO

"Regresando de las ruinas del Templo del Tiempo tras que Link obtuviese la Espada Maestra, Midna había ido perdiendo progresivamente la paciencia con él mientras avanzaban por el Bosque de Farone. La razón de su molestia se debía a que Link había ido cortando cualquier atisbo de hierba más alto de lo que a él le hacía sentirse a gusto.

-¡Por el Crepúsculo, las Diosas de Luz y la madre que te…!-cortó antes de soltar una grosería, apareciéndose frente a él-¡Estate quieto de una vez! ¡Haces lo mismo cada vez que pasamos por este bosque o zonas donde abundan esas malditas plantas carnívoras!

-No eres a quien varias veces le ha pillado por sorpresa alguna de esas criaturas…-se defendió, mirándola fijamente-¡Sus mordeduras duelen bastante! ¿Lo sabías? Y aquella vez que una Baba Deku que colgaba del techo me engulló la cabeza en el Templo del Bosque… ¡Fue horrible!

-¡Pues termina ya con esa paranoia!-le ordenó firme, empujándole-¡Es verte y es que parece que disfrutas cortando el pasto!

-Pues no te creas…-Link observó entonces la Espada Maestra-Hacerlo también me sirve para comprobar el filo de las espadas. Y a pesar de que la Espada Maestra es muy antigua, tiene un filo incomparable… ¡Me alegro de haberla conseguido!-miró entonces al suelo y por casualidad vio una rupia verde, donde recientemente había cortado la hierba-¡Anda, una rupia! ¿Se me habrá caído a mí?-observó entonces el cielo-No creo, debe ser de ese pájaro que tiene una tienda cerca de la entrada al Templo del Bosque.

-¡Aaaaaagg! ¡¿Te estás burlando de mí?!-gritó histérica al ver que no le prestaba atención-¡Me tienes harta! ¿Sabes? ¡Ahora mismo voy a probar el "regalo" que nos dejó Zant!

Y apenas habiendo recuperado ese día su forma original, Link fue transformado nuevamente en lobo por acción de Midna.

-Vaya, funciona mejor de lo que me esperaba…-comentó sentándose en su lomo-¡Je, je! ¡Menudo idiota fue Zant al dejarme esto! Ahora tengo una forma bastante divertida de controlarte y castigarte… ¡Y no pienso devolverte tu forma hyliana y la Espada Maestra hasta que salgamos del bosque!

Gruñó frustrado, viéndose nuevamente convertido en lobo. No le quedó más remedio que aguantarse y cargar con Midna. Y ahora que ella poseía aquel "juguete", se veía condenado a ser convertido en animal una y otra vez por el mero capricho de satisfacer su afición a montar sobre él."

XOXOXOXOXOXOXO

-Aquellas situaciones eran realmente molestas…-comentó Midna tras rememorar la escena, mirando la piedra mágica que colgaba de su cuello-¡Suerte que, nunca mejor dicho, corté de raíz esa manía tuya gracias este chisme!

-Estoy cansado de tus burlas y esas historias que sólo me dejan mal, Midna…-suspiró, muy molesto, para luego marcharse-Adiós.

-¡Ey, espera un momento!-se frenó en seco, agarrándole de un hombro-¿Y ese tono con el que me acabas de hablar?

-¡Oh! ¿Le ha molestado a la Reina del Crepúsculo lo que he dicho?-le encaró, hablando con notable burla-¡Pues eso es lo que pienso! ¡¿Qué pasa?! ¡¿Te crees que voy a aguantar eternamente esa clase de humillaciones?! No soy ni un perro ni tu bufón… ¿Te queda claro?

-Uhm…-le observó fijamente, permaneciendo en silencio unos segundos-Te pido disculpas si tanto te he ofendido, pero tampoco es para que te dirijas a mí de ese modo. A ti te pasa algo… ¿verdad?

-¿Yo? ¡Estoy perfectamente! Sólo "algo" enfadado por verme rodeado de toda esta maraña de gente y que además los pocos que me dirigen la palabra sea para incordiarme.

-O sea, que yo ahora mismo te estoy molestando…-prefirió analizar lo que estaba sucediendo, antes que enfadarse por lo que acababa de oír.

-¡Bravo! ¡Me alegra saber que al menos uno de los dos pilla las indirectas del otro!-aplaudió sin mucho ánimo, sarcástico-Aunque claro está, yo no tengo que esconder mis verdaderas intenciones o sentimientos bajo indirectas.

-¿De qué estás hablando?-aquello comenzaba a molestarla-Y empieza a relajarte porque sabes bien que mi paciencia tiene un límite.

-¿Que no te acuerdas? Bien, porque entonces me tocará a mí recordar un suceso incómodo que ocurrió una noche mientras…

-¡No sigas por ahí! ¡¿Entiendes?! Dijimos que no volveríamos a hablar de ese incidente y no toleraré que te aproveches de aquel suceso para atacarme. Pero en cualquier caso…-harta, le agarró por el cuello de su túnica, elevándolo un poco-¡¿Se puede saber qué te pasa hoy?! Te he visto muchas veces enfadado, pero ninguna vez me has faltado al respeto como ahora.

-"Amo Link, Midna tiene razón."-habló entonces Fi desde la Espada Maestra-"Su conducta no es la habitual y pido al amo que temple sus ánimos ante su amiga."

-¡Ah, siempre me olvido de ti!-miró a su espalda, tras librarse del agarre de Midna-¡La que escucha todo y se mete en donde no le llaman, además de empeñarse en darme información y consejos que nada o poco me importan! Hazme un favor… ¡Y cierra la boca!

-"Detecto indicios de palabras despectivas pronunciadas contra mí, amo Link. Desconozco el motivo por el cual le haya podido molestar, pero puedo afirmar en un 91,84% que no es propio del amo dirigirse a alguien de esa manera."

Midna estaba a punto de reprocharle nuevamente su comportamiento, cuando de pronto, Link sintió una fuerte opresión en el pecho, que desembocó en un desvanecimiento súbito. Ello alarmó a Midna y a Fi, quien salió para auxiliar a su amo. La Twili trató de reanimarle, pero no obtuvo ningún resultado. No les quedó más alternativa que pedir ayuda al clan.

XOXOXOXOXOXOXO

El espadachín despertó algo aturdido, como si lo hubiera hecho después de haber dormido mucho. Se encontraba tumbado en la cama de la habitación que la matriarca le había designado, algo que no cuadraba con los últimos recuerdos que tenía antes de ese momento. Supo enseguida que algo había pasado, cuando Fi se apareció ante él y se puso a analizarlo concienzudamente.

-Según mis primeras observaciones, el amo Link se encuentra en buenas condiciones. Están presentes leves signos de cansancio y aturdimiento por la situación en la que se encuentra, pero no muestra síntomas de mayor relevancia.

-Fi… ¿Qué me ha pasado?-preguntó restregándose la cara, aún adormilado-No recuerdo que regresara aquí para echarme una siesta.

-El amo sufrió un desmayo cuando se encontraba en presencia de Midna. Instantes antes, había sentido un dolor agudo en pecho. Sin embargo, de momento no parece que conserve secuelas.

-¿Estaba con Midna?-forzó su memoria-Sí, creo que me acuerdo…pero apenas pude entablar conversación con ella antes de lo que me estás contando.

-Esa afirmación es incorrecta, amo Link. Sus recuerdos deben mostrársele imprecisos por lo sucedido.

-Mi memoria no está borrosa…-siguió haciendo intentos por recordar-Directamente, no tengo recuerdos más allá de que Midna comentara algo sobre mi accidente con unos jarrones.

-¿Está al 100% seguro? Su conversación con Midna antes de desmayarse fue más amplia. Concretamente, se encontraba discutiendo con ella momentos antes.

-¿Discutiendo?-aquello no le encajaba-¿Y por qué lo hacía?

-Se encontraba inmerso en un estado de furia inusual en usted, amo Link. Ello provocó que se dirigiera a Midna con palabras y formas poco adecuadas. Y también dirigió su enfado contra mí cuando le pedí que se calmara.

-¿En serio?-su asombro era mayúsculo, inquietándose al instante-Eso significa que en cuanto la vea, ella me va a…

En ese preciso instante, Midna entró por la puerta. Link permaneció quieto, esperándose una bronca de su parte. Sin embargo, ella actuó de forma totalmente contraria, abrazándole y juntando su frente con la suya.

-Me has dado un susto de muerte…-pronunció con preocupación, antes de darle un leve golpe con la cabeza a modo de escarmiento-¡Pensé que te había dado un infarto o algo peor! ¡Has estado algo más de un día durmiendo!

-¿Tanto? Vaya…-bostezó, estirándose al mismo tiempo-Pues me ha venido bastante bien, porque apenas había podido dormir en los últimos días.

-Esperemos que todo se deba a que estabas agotado…-le miró de reojo-Incluido tu mal humor.

-Respecto a eso, el amo Link afirma no poseer recuerdos de la discusión que mantuvisteis.

-¿Y eso? Qué extraño…-Midna comenzó a darle vueltas al asunto-¡Pues qué suerte tienes de que sea así! Ya estaba a pensando en cómo hacerte pagar por todo lo que soltaste por esa boca.

-¿Tan malo fue lo que dije?-le incomodaba mucho no poder acordarse-Pido disculpas entonces por lo que haya podido decir.

-Bueno, realmente no fue del todo grave lo que dijiste…-admitió duramente la Twili-Lo que me molestó, fue cómo lo hiciste. No parecías tú. Es más, sentí un aura extraña proveniente de ti mientras discutíamos. La misma que el día que peleaste con Ghirahim.

-¿Podrías ser más específica?-le pidió Fi-Yo no detecto que mi amo emane ninguna clase de energía diferente.

-¡¿Pero cómo es posible que no lo hayas sentido?! Es como si algo oscuro apareciera por momentos y modificara el comportamiento de Link.

Link permaneció unos instantes en silencio, meditando sobre lo que acababa de decir Midna. En su rostro, se dibujó una expresión de preocupación que fue captada al instante por la Twili.

-Yo…-temía explicarlo-Sé que no es la primera vez que me pasa algo semejante.

-¿En serio? ¿Cuándo fue la última vez?-preguntó con ansias la Twili-¿Y qué es entonces lo que te pasa?

-Hay un problema…-su angustia creía por momentos-No logro recordar exactamente qué es lo que puede estar causándome estos cambios. Aunque sí me acuerdo que la primera vez que me ocurrió esto fue en la Isla Koholint.

-¿Fue durante esa época?-Midna trató de hacer memoria-Me contaste esa historia y lo que viviste con Zelda. Pero no me sorprende que, del mismo modo que omitiste la relación que tenías con ella en ese entonces, también hayas hecho lo mismo con ese detalle.

-Lo de Zelda fue por obvias razones…-pensó un momento-Pero sobre lo que me está pasando…creo que es porque no lo pude recordar.

-Cambios de humor y pérdida de memoria. Son dos síntomas que, en conjunto con la afirmación de Midna de una energía oscura envolvente, no guardan relación alguna en un primer diagnóstico.-analizó Fi-Mas habría que considerar más opciones e investigar a fondo.

-¡Aaag! ¡Ojalá Zelda estuviera aquí!-exclamó frustrado-¡Es obvio que ella sabría lo que me está pasando!

-Ya, pero no podemos regresar a su castillo para preguntárselo, cuando aún tenemos asuntos pendientes que resolver aquí.-le recordó Midna-Tendremos que recurrir a la anciana Impa, seguro que ella podrá hacer algo.

XOXOXOXOXOXOXO

Después de las visitas de algunos amigos como Shad, Ashei o Malton; Link pudo reunirse en privado con Impa en su despacho. Allí, le confesó su problema en compañía de Midna y con la Espada Maestra a su lado, estando Fi también presente.

-Entonces… ¿dices que sufres de cambios de ánimo, pérdida de memoria y según la reina Midna, emanas a veces un aura oscura preocupante?-preguntó la matriarca, recapitulando lo que le habían explicado.

-En efecto, más ese último aspecto soy incapaz de percibirlo, a pesar de que mi vínculo con el amo Link me permita detectar esta clase de males.-aclaró Fi.

-Uhm…-meditó unos instantes, dirigiéndose luego a Link-Siendo sincera, joven, cuando peleaste con Ghirahim…sentí que algo en ti me incomodó bastante, más allá de tu reprochable comportamiento en esos momentos.

-Su declaración confirma que tratamos con una energía que, misteriosamente, no puedo percibir.-añadió Fi-Es algo insólito, pues fui creada para detectar la presencia de toda clase de elementos, con más razón de ser si ello afectaba a la seguridad de mi amo.

-Bueno, Midna es una Twili y yo poseo sangre Sheikah…-analizó Impa-Son razas que están guardan una relación u otra con las fuerzas oscuras, lo que podría significar que sólo seres con la misma vinculación serían capaces de percibir ese misteriosa energía que emana de él en contadas ocasiones.

Impa propuso entonces un experimento. Mandó a llamar a Rei, la niña hada, quien también había estado presente durante la disputa de Link con Ghirahim. Ella, como hada, era un ser de luz y supuestamente no debería haber captado nada raro proveniente de Link.

Y así fue, pues cuando llegó y se le preguntó sobre el asunto, ella afirmó que no percibió nada.

-¡Ji, ji! ¡Qué mala suerte! Siento no poderos seros de ayuda.-Rei se disculpaba a su manera-Pero sí sé de alguien que podría hacerlo y que también estuvo aquel día cuando ocurrió la pelea.

-Rei…-Impa parecía no querer hablar del tema, mostrándose preocupada-Ese "alguien" no es el más apropiado para ayudar al joven Link con su problema. No quiero que se involucre en esto.

-¡Pero Impa! ¡Esto parece serio! ¿Lo es, no?-se quejó abiertamente, aunque siempre comportándose de forma infantil-¡Ghirahim es un demonio! ¿Quién mejor que uno para tratar con estas cosas?

-No es la primera vez que oigo referirse a ese tipo como un demonio…-comentó Midna-¿Pero en verdad lo es? Yo pensaba que sólo era un insulto, aunque es cierto que siempre he percibido una extraña energía maligna proveniente de él.

-Para qué seguir ocultándolo…-suspiró Impa, mirando a Fi-¿Tú les habías explicado algo?

Fi puso al corriente a Midna, quien desconocía a diferencia de Link, la identidad de su anterior encarnación y los roles que tuvieron Ghirahim y ella misma en el conflicto entre la diosa Hylia y Demise.

-Qué interesante…-al momento, recordó la profecía que tradujo Impa-¡Esperen un momento!

XOXOXOXOXOXOXO

"Mientras debatían sobre la profecía, Fi hizo una aportación relevante…

-Puedo afirmar en un 72,45% que la Espada Maestra, y en consecuencia yo, somos nombradas como una de las armas que aparecen en el texto. Y suponiendo que eso fuera cierto, quien representaría mi opuesto y enemigo sería…

-Está bien, no es necesario que continúes.-le pidió repentinamente Impa, como queriendo evitar oír algo que la disgustaría-Considero que ese tema deberíamos dejarlo a un lado, de momento. Existen múltiples interpretaciones para un texto así."

XOXOXOXOXOXOXO

-¿Por qué no quiso que Fi dijese ese día la implicación de Ghirahim en todo esto?-le preguntó molesta a Impa-¡Ahora tiene más sentido que sólo él y Fi se vieran afectados por lo que fuera que protegiese a aquella tabla de piedra! ¡Son contraparte el uno del otro!

-Precisamente acogí a Ghirahim en el seno del clan porque desde el principio supe de su naturaleza demoníaca. Dentro de nuestra comunidad, se ha transmitido conocimientos que se remontan a la época de la que proviene Fi y el espíritu de Ghirahim. En un libro en específico, se encuentra información sobre él, ya que fue la mano derecha del Rey de los Demonios. Tenerlo entre los míos y criarlo como a uno más fue una forma de controlarlo, evitando además que pudiera acceder a recuerdos de su existencia pasada.

-Ahora que ha revelado esa información, pido que dé más detalles sobre cómo un demonio como Ghirahim pudo reencarnarse en un mortal.-le incitó Fi, muy a su pesar para la anciana.

A Impa no le sorprendió que tuviera interés en ese punto. Pero antes de hablar, le pidió a Rei que se marchara, para disgusto de esta última, ya que no quería que nadie salvo Link y compañía supieran de la historia de Ghirahim.

XOXOXOXOXOXOXO

"Iba de regresó a casa después de pasear por el pueblo y de paso habiendo hecho algunas compras, disfrutando de la compañía de Malton, que en aquel entonces era sólo un niño de corta edad.

Sus padres y el resto de los que vivían en la mansión conmigo estarían esperándonos, ya que se nos había hecho tarde y la noche se nos había echado encima. Siempre me ocurría lo mismo cuando extendía para mi disfrute las visitas ocasionales que algunos miembros del clan me hacían.

Afortunadamente, era verano, por lo que el frío nocturno no era un problema.

A punto de llegar a mi propiedad, sentí la presencia de energías oscuras en las cercanías. Procuré poner a salvo a Malton, antes de aventurarme a investigar el lugar desde el que percibía aquella turbia sensación.

Me llevé una gran sorpresa cuando me encontré a una mujer hyliana tirada en el suelo, cuyo aspecto era deplorable y además se encontraba de parto.

-¿Qué te ha ocurrido, joven? ¿Por qué estás sola y de noche en medio de este lugar?

-Él…regresará…-murmuró con voz apagada y grave, en medio de quejidos-Esta noche…

-¿Qué estás diciendo?-intentaba auxiliarla, pero su estado era delicado-¿Te refieres al padre de la criatura?

-¡No! ¡Él está muerto! ¡Je, je, je!-gritó de pronto, histérica-¡Era un sacrificio necesario para que el Señor de los Demonios pueda volver a pisar el territorio sagrado de las Diosas! ¡Como todos los demás que han muerto para defender nuestra causa y lograr este propósito!

Escalofríos recorrieron mi cuerpo al oír tales palabras, dándome cuenta en ese momento que a su alrededor estaban colocadas algunos elementos que servirían para realizar un improvisado ritual. Es más, por la poca luz que había, no me había reparado antes en que la mujer estaba tumbada sobre un símbolo mágico, pintado en el suelo con lo que probablemente sería sangre.

Pero lo que más miedo me provocó, fue verme rodeada de pronto por criaturas malévolas, quienes se veían expectantes ante el parto de aquella mujer.

-¡Yo seré su última marioneta! ¡Je, je, je!-sus delirios iban cada vez a mayor-¡No le harán falta más actores que hagan su trabajo por él! ¡Finalmente renacerá y con ello comenzará la cuenta atrás para el alzamiento de su rey! ¡Las tinieblas cubrirán por fin este asqueroso mundo de luz! ¡Las Diosas tienen sus días contados! ¡Je, je, je!

Con cada contracción de esa mujer, los seres malignos que me rodeaban se mostraban más ansiosos. Yo temía por mi vida en una situación así, pero la de aquella mujer tampoco estaba garantizada. Se encontraba muy débil, a pesar de los gritos que soltaba mientras maldecía este mundo y alababa a lo que fuera que adorase.

Por todo lo que había dicho y lo que estaba pasando, era visible que pertenecía a una secta que tenía contacto con las artes oscuras.

-¡Tú! ¡Vieja!-me llamó de pronto, sorprendiéndome-Je, je, je… ¡A él no le gustas! ¡No le gustas ni un pelo! Me ha contado cosas… ¡Tú en una encarnación pasada obstaculizaste sus planes! ¡Y en otras vidas, hiciste lo mismo con los de su señor o sus esbirros!

Oír aquellas cosas me helaba la sangre, haciéndome incapaz de pensar con claridad y decidir qué hacer en esos momentos.

-¡Fuera de aquí!-me amenazó de pronto, agarrándome por mis ropajes y zarandeándome-¡No impedirás también que reaparezca en este mundo!

La furia de aquella mujer se hizo incontrolable, además de que era inminente el ataque de aquellos seres malévolos contra mí. Me vi obligada a usar mi magia para defenderme, pudiéndome librar de esos monstruos tras un gran esfuerzo.

Pero durante la contienda también acabé dañando por accidente a aquella mujer, quien yacía en el suelo, agonizante, apenas quedándole algunos atisbos de vida.

-El ritual…-expiró con dificultad-No podrá ser completado…-de pronto, suspiró con una serenidad y abatimiento que no había visto hasta el momento en ella-Vivirá su existencia…como un burdo mortal… ¿Qué he hecho?

No pude hacer nada por su vida y terminó muriendo. Mas antes de fallecer, pudo finalmente dar a luz a su bebé. Sin embargo, aunque su apariencia fuera más o menos normal, el aura que proyectaba era la de un auténtico demonio.

-¡Impa! ¿Dónde estás?-me llamó Malton, notándole nervioso mientras lo hacía y me buscaba con insistencia.

Rápidamente pudo dar conmigo, viéndole asustado por haberse quedado solo en la noche y lo que sus inocentes ojos estaban contemplando en ese momento. Me apresuré a que dirigiera su atención en otra cosa que no fuera el cuerpo de la mujer fallecida. Fue entonces cuando se fijó en el bebé, cogiéndolo sin ningún miramiento, aun cuando yo era reacia siquiera a acercarme.

-¿Qué vamos a hacer? ¡No podemos dejarlo aquí!-me preguntó con gran decisión para su edad, poniéndome en un apuro.

No sabía qué hacer. Aquella criatura era un demonio, aunque apenas acabara de nacer. Sabía que su mera cercanía podía causarme problemas, pues atraería a otros monstruos más fuertes y peligrosos que ese bebé.

Pero finalmente, tomé una decisión. Me lo llevé conmigo a mi mansión, adoptándolo tras que las autoridades supiesen de la defunción de su madre biológica, decidida a criarlo de tal manera que pudiera controlar su naturaleza oscura y no supusiera un peligro el día de mañana."

XOXOXOXOXOXOXO

Todos los presentes se quedaron en silencio unos instantes, analizando aquella historia y los orígenes tan turbios de Ghirahim.

-En base a esta información, deduzco que de alguna forma Ghirahim utilizó a unos padres hylianos para que concibieran un cuerpo en donde su alma pudiera reencarnase y penetrar en el Mundo de la Luz, lugar vetado para un demonio de su categoría.

-Exacto, aunque afortunadamente, no guarda recuerdos de su vida anterior y sus poderes actuales distan mucho de suponer una amenaza seria. Y gracias a las Diosas que es así, después de todos los esfuerzos que he hecho para evitarlo. Desde su llegada, este lugar ha sido acosado por numerosos criaturas malignas, lo que me obligó a crear esa barrera mágica que protege estos terrenos. He hecho todo lo posible para evitar que entrara en contacto con algo que despertase al verdadero ser perverso que lleva dentro. Entre otras cosas, yo fui quien le indujo, a muy temprana edad, su aversión a la muerte y la sangre. Es por ello que es vegetariano y no soportaba siquiera el pasar delante de una carnicería.

-Si tan preocupada estaba por lo que pudiera hacer…-sospechó Midna-¿Por qué le permite viajar como a un comerciante más dentro del clan? ¿No hubiera sido mejor retenerlo aquí?

-Y créeme que lo hice, durante varios años lo mantuve aquí después de que alcanzara la mayoría de edad, pero llegó a un punto que se me hizo más insoportable de lo que ya de por sí era. Acabé desistiendo y dejé que fuera hacer su vida, pero siempre bajo las estrictas normas que rigen a nuestra comunidad.

-Pero parece ser que tampoco es que las haya respetado mucho…-comentó con desagrado Link-Ya ha visto que ha estado involucrado en asuntos turbios con la banda criminal de un antiguo miembro del clan, Nagahim.

-Lo sé y me enfurece cada vez que lo pienso…-suspiró nuevamente-Y me siento más impotente todavía cuando, hace apenas unos días, me enteré de que pese a mis esfuerzos, no había logrado mantenerle en secreto su identidad.

-¿Afirma con total seguridad que Ghirahim es conocedor de sí mismo y lo que ello implica?-habló Fi, adelantándose al resto.

-Sí, parece ser que desde niño lo sabía, ya que encontró el libro que cité antes. Sin embargo, en parte se niega a aceptarlo y continúa sin recuperar memorias pasadas o sus poderes originales.

Hubo unos momentos de tensión y silencio entre ellos, hasta que de pronto, Fi se posó frente a Link y le ofreció una profunda reverencia, confundiendo con su acción al espadachín.

-Amo Link, he cometido una acción absolutamente deplorable y que podría haberle puesto en peligro.-se disculpó con, si pudiera expresar abiertos sentimientos, arrepentimiento-Le ruego que perdone este error mío, aunque no lo merezca.

-Eh…-Link no comprendía lo que estaba pasando-Explícate. No entiendo por qué estás disculpándote.

-Le he mentido, amo Link.-confesó tajantemente-Pero juro por las Diosas que fue porque en aquel momento y bajo esas circunstancias, lo consideré como la opción más apropiada.

-¿Pero en qué se supone que me mentiste?-de por sí estaba asombrado de que ella hubiera podido haber hecho algo, pero sabía que lo había hecho con buena intención, mostrándose altamente interesado en su próxima respuesta.

-¿Recuerda que un misterioso y oscuro sujeto, durante vuestra pelea con Nagahim en el Crepúsculo, os atacó y dejó inconsciente, cosa que aprovechó para salvaguardar la vida de vuestro enemigo? Cuando me pedisteis información acerca de ese individuo, os aseguré que era la primera vez que había tenido contacto con él y por tanto no lo conocía. Fue ahí cuando os mentí, porque en verdad sabía perfectamente de quien se trataba.

-¡¿Cómo?!-aquello jamás se lo hubiera esperado de Fi-¡¿Te das cuenta que con esa información podríamos estar en estos momentos buscando a Nagahim?! ¡¿Cuál fue el motivo para que nos ocultaras eso, Fi?!

Antes de que ella le diera una respuesta, la anciana Impa comenzó a temblar de pavor. Ella acababa de intuir el motivo de Fi para omitir tan valiosa información.

-No es posible…-murmuró temerosa-Después de todo lo que hecho, nada ha servido para evitar que esa parte de su ser despierte…

-No se estará refiriendo a Ghirahim… ¿O sí?-preguntó Midna con cautela, y ante la aplastante verdad, se enfureció-¡Eso quiere decir que hemos estado todo este tiempo dependiendo de un asqueroso cómplice de ese brujo! ¡Debería encargarme de él en estos momentos!

-Pido calma y discreción frente a este asunto, pues no he dado todavía los detalles que me llevaran a ocultar dicha información.-intervino Fi, dejándoles expectantes-Ghirahim, aquel con el que mi anterior amo se enfrentó, presentaba dos formas. La que muestra en esta encarnación era con la que habitualmente se presentaba, pero no era la original. Ésta es más afín a mi propia naturaleza, un ente que encarna a una espada, y podría definirse como la más primitiva de las dos. Cuando os atacó, amo Link, presentaba esta última forma.

-¿Y a qué quieres llegar con lo estás explicando?

-El antiguo Ghirahim, al parecer, sólo adquiría esta forma cuando se encontraba desesperado y perdía el control. Aun así, ambas facetas estaban plenamente integradas en su ser. Sin embargo, actualmente en esta encarnación, dichas personalidades están separadas y Ghirahim no es del todo consciente de la existencia de otro yo suyo. Lo más probable es que, mientras adopta esa segunda forma, no sepa que está siendo controlado por ella y cuando regresa a la normalidad, no guarda recuerdos de las acciones que ha llevado a cabo bajo ese estado.

-¿Puedes asegurarlo?-preguntó insegura Impa-¿Con total garantía?

-No puedo hacer tal afirmación, pero el porcentaje de probabilidades de que sea cierto lo que digo es alto. He estado observándolo desde que mi amo y yo tuvimos un primer contacto con él, por lo que esta constante vigilancia me da pruebas de lo que acabo de exponer. Es por ello que guardé silencio sobre la condición de Ghirahim, pues sería peligroso para todos si él lo descubriera.

-De acuerdo, me dejas más tranquila…-meditó unos segundos-¿Pero qué podría haber despertado a ese otro yo suyo?

-Tengo mis hipótesis al respecto, siendo que la más plausible que Nagahim fuera el causante de ello y que se aprovechara de las circunstancias para utilizar a la forma original de Ghirahim.

-Sí, tiene mucho sentido. De ahí que ayudase a Nagahim a escapar en cuanto éste se vio acorralado.-asintió convencida Midna-¿Pero qué vamos a hacer sabiendo todo esto? ¿Vamos a estar vigilándolo de aquí en adelante?

-Yo estoy de acuerdo con esa proposición, pero…-Link ansiaba atraer la atención hacia él-¿Y qué pasa con mi problema? ¿No vamos a solucionarlo también?

-Cierto, cierto…-por un rato, Impa se había olvidado completamente de él-Pero si te soy sincera, en estos momentos dudo que pueda ayudarte.

-¡¿Y entonces?! ¡¿Qué voy a hacer?!-exclamó incrédulo ante lo que oía-¡Me niego a tener que tratar con Ghirahim para esto!

-Además que después de la pelea que tuvisteis, dudo que quisiera ayudarte.-recalcó Midna.

Impa le prometió a Link ayudarle en otro momento, pues tenía que reunirse con su clan ese día para un asunto de gran importancia para el mismo, pidiéndole además que la acompañara junto a sus amigos y asistieran también.

XOXOXOXOXOXOXO

Y mientras tanto, escondidos en los alrededores de la casona y sus terrenos…

-Valtimore, ¿qué hemos venido a hacer aquí?-preguntó ansioso un subordinado-Los muchachos se están empezando a impacientar. Hemos hecho un cansado y duro viaje hasta aquí, sin apenas conocer los detalles de esta misión.

-Debemos secuestrar a dos personas que se encuentran dentro de esa mansión y robar algunos objetos de los que yo mismo me encargaré. Pero el jefe ha dejado claro que evitemos dañar en lo posible al colectivo dueño de ese lugar.

-Qué extraño… ¿Qué clase de órdenes son esas? ¿Desde cuándo hemos de tener consideración con nuestras víctimas más allá de no llamar la atención en determinadas situaciones?

-¡A callar! ¡Nadie cuestiona las decisiones del jefe!-le gritó autoritario-Además, sus motivos no os interesan. Vosotros sólo haced lo que se os mande.

-Ya, eso lo tengo claro… ¿Pero por qué hemos traído a tantos hombres? Es inusual que tantos colaboremos para realizar secuestros o robos de este tipo.

-¿No sabes cómo quedó el jefe tras un enfrentamiento con uno de a los que nos vamos a llevar? Aparte de él, habrá otros que nos estorbarán. Por eso él insistió en llevaros a bastantes para cumplir esta misión.

-¿Y puedo saber la identidad de nuestras víctimas?

-Con ambas hemos tratado antes, hasta el punto de que a una lo secuestramos también una vez. Y ese no es otro que el perrito faldero de la princesa Zelda…-pronunció con odio-El otro, bueno…es ese pusilánime de Ghirahim, el rarito de las plantas con el que hemos tratado alguna vez.

Continuará…

XOXOXOXOXOXOXO

Nota de Alfax: ¡Después de una larga espera, he regresado con otro capítulo! Entre que he estado ocupada con unas cosas y entretenida con otras, se me ha alargado la escritura de este capítulo. (Y yo que me había propuesto este año a terminar esta historia antes del fin del mismo…)

Espero haberos que os hayan gustado las múltiples referencias a juegos o colaboraciones de la saga Zelda y dejado resueltas algunas incógnitas, aunque para la resolución de la profecía aún quedan algunos capítulos por delante.

Y hablando de ella, lamento deciros que ninguna se ha aproximado lo suficiente para resolverla y por ello no he hecho referencia a su seudónimo dentro de la historia, que era lo que tenía reservado al ganador.

Sin embargo, os nombraré a todos los que habéis teorizado aquí y ahora, diciéndoos en lo que habéis acertado:

*SuperSamuel11: Eh...digamos que tu conclusión no fue correcta, sólo acertaste en nombrar a Dark Link.
Y sobre la letra en cursiva, la llevo usando desde el inicio y no voy a cambiarla. Quizás sea tu navegador o el dispositivo donde leas el que te dificulta leer.

*Nad: Acertaste en cierto modo en las relaciones, pero te faltaron más aspectos por concretar.

*Chica Joker: Sí, resumidamente, en la profecía se habla de un conflicto antiguo entre la luz y la oscuridad, teniendo la luz serias dificultades para vencer en el último asalto.

*Rachel Mary: ¿Cuatro? ¿Link, Dark Link, Zelda y el enemigo en cuestión? Uhm...¿Cómo es cuatro en inglés? ¿Y qué referencia existe para "Four" en la saga Zelda?

*Ryuunoko: Igual que Nad, atinaste en los individuos, pero no hablas de otros aspectos. Y sí, la sombra del hombre en la profecía es Dark Link.

*Linkian: Bueno, sí que se hace referencia en la profecía a la Espada Cuádruple...¡Pero no hasta ese punto!

En fin, esto es todo. Gracias a los que habéis comentado acerca de la teoría y a los que no, además de a todos esos lectores que no dejáis comentarios. El próximo capítulo prometo que estará por fechas cercanas a Navidad.

¡Hasta entonces! ¡Chao!