Primero que nada feliz año.
Me disculpo por no haber actualizado antes, pero los tiempos para escribir y la inspiración no parecen querer convivir. Bueno sin mas que decir aqui les dejo el cap.
espero sea de su agrado.
Capítulo 5
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Naruto estaba apoyado sobre un poste de madera en medio de lo que parecía ser una pradera, concretamente ese era el poste donde lo ataron durante la prueba de Kakashi cuando tenían 12 años y aquel sitio era el campo de entrenamiento 7. Si bien Vestía con un traje negro y encima de este la capa roja con llamas negras que le habían regalado el sabio sapo cuando este finalizo su formación en la energía espiritual. Tenía los brazos cruzados, los ojos cerrados, y su rostro mostraba estar muy tenso ante lo que escuchaba en esos momentos.
- Escúchame, por favor –Le pidió Sakura, mientras daba un paso hacia él. – Intente dejarlo, en verdad lo intente, pero yo…
- Claro que lo intentaste. – respondió Naruto sarcástica y cortantemente.-Siempre lo intentas.
Nuevamente Sakura Haruno cortaba con él para en su intento de perseguí a Sasuke Uchiha… ¿Cuántas veces habían sido ya? Había dejado de contar desde la quinta ocasión…
- ¡Yo no quiero esto tampoco! Lo intente lo juro que lo hice…-Grito con todas sus fuerzas Sakura, casi como si tratase de sacarse un gran peso de encima.- Aun sigo intentándolo, pero no puedo encontrar un modo de dejarlo ir, yo...
Naruto abrió sus ojos para encarar a los de Sakura.
- ¿También fue ella la que te pidió que vinieras a hablar conmigo? – Dijo con la voz más grave y seria que Sakura había oído nunca de su compañero, al menos dirigida hacia ella.
- ¡No! - Contesto tajantemente. –Naruto, sé que aun estas…-Sakura se trababa con sus palabras, aun así se forzó a continuar, si esto no se solucionaba pronto, ella sentía terminaría cometiendo aún más errores.-Naruto… te quiero en verdad, eres un ser maravilloso, y sé qué harás feliz a una mujer que te amé, pero… yo no puedo amar del modo que tu esperas y mereces. Ahora lo sé, es seguro. Este sentimiento dentro de mi pecho solo es para Sasuke. – Sakura dio un paso más y le toco con la mano una mejilla. – Quiero estar con Sasuke. Naruto sabes siempre ah sido mi sueño y yo… yo quiero cumplirlo.
- ¿Así de fácil? – Naruto sonrió de medio lado, mientras el toque de su amada le desgarraba el alama – ¿Te quiero pero voy a estar con Sasuke? ¿Crees que eso basta para simplemente dejarte ir así sin más?
- Naruto, lo siento…. Lo siento mucho – Sakura parecía venirse abajo. – Realmente pensé que tú y yo podríamos tener algo, en verdad lo creí pero… no puedo engañarme a mí misma. Eres una persona increíble y eres mi mejor amigo pero…
- Pero yo no soy Sasuke, ¿verdad? – Naruto se quitó la mano de Sakura como quien se quita un mosquito de encima, con asco. – Yo no soy el príncipe que perseguiste durante la infancia. Yo no soy quien te desprecio y humillo en cada ocasión que pudo. Yo solo soy el paria al que le pediste te consolara en su ausencia. Seamos honestos por una vez, solo te acostaste conmigo para pasar el tiempo en lo que le trajese a tu amadísimo Uchiha.
Sakura dio un paso atrás mirando el rostro de Naruto. Estaba de nuevo haciendo daño a quien tanto la había protegido en su deseo de ser feliz.
Naruto se dio la vuelta, mientras en sus ojos se vía algo que nunca se pensó el pudiese tener. Odio puro.
- Desde el día en que le traje de regreso a la aldea todo se fue a la mierda para mí. El respeto y el lugar que me gane desapareció. Cuando llegue a pensar que me corresponderías, resulto que yo solo era un juguete para matar el tiempo en lo que tu amadísimo Uchiha volvía. Todos lo miran a él, ¡él héroe que ayudo a derrotar a Madara y sellar la estatua de los Bijuus! ¿Qué me queda a mí? Debí de haberle matado cuando tuve la oportunidad.
Naruto alzo las manos para volver a dejarlas caer.
- Yo te lo diré lo que traer a Sasuke me dejo. Una felicitación, una casa vacía donde no me espera nadie y un pase gratuito a lo que viví de niño– Naruto empezó a caminar alejándose de Sakura. – Perdona si no te felicito por tu boda Haruno o mejor dicho futura señora Uchiha.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Naruto abrió los ojos con pereza, examino lo que le rodeaba y lo único que pudo ver fue la interminable oscuridad.
-Otra vez este recuerdo.
El rubio se froto la cabeza con desesperación, mientras su mente era arrastrada de nuevo a pensamiento de lo más desagradables.
-Una sonrisa al levantarse, una al acostarse, una para ver a sus compañeros, una para enfrentar a sus enemigos, una para hablar con sus amigos y una para desafiar sus límites…¿Cómo pude creer que esa era la solución?
¿Es posible que alguien sea tan feliz cómo él había aparentado tantos años? No, no es posible. No sin dañarse internamente en el proceso. Pero se puede fingir. Poner una máscara entre ellos y el mismo para evitar salir dañado eso es lo que él había decidido para sí mismo.
Después de todo Naruto pensó que asi lograría escapar de ese oscuro lugar donde se encontraba, hallar amigos y demás, para él, Naruto Uzumaki, fue necesario fingir. Después de todo él no era de los que se rinden, el enfrentaría lo que le lanzase la vida, y sin importar nada, al final el sería feliz.
Pero no hay forma en la que una personara pudiese tener un espíritu tan puro como para realizar eso, al menos no de forma honesta.
Durante años se esforzó en sonreír ante las adversidades, en contra de todo pronóstico el siempre sonreiría. Ya que él sería el héroe de su historia, y los héroes nunca lloran, nunca se rinde, nunca pierden, porque los héroes, siempre ganan al final, contra cualquier posibilidad el héroe siempre consigue lo que quiere, es por eso que la gente ama a los héroes.
Lamentablemente, fue incapaz de ver el error en su plan hasta que esa mascara de felicidad que se había colocado sobre su cara lo había terminado consumiendo casi por completo.
Tan metido estaba en su deseo de convertirse en el héroe que salvaría todos, que no se dio cuenta que la gente de Konoha nunca dejo de odiarlo, simplemente en algún punto lo consideraron necesario. Un estado que podía cambiar de un día para otro sin ninguna advertencia.
Ya cerca del final, cuando se dio cuenta de que no había forma en que la gente dejase de verlo como un demonio, esa mascara de aparente eterna felicidad se volvió una carga innecesaria. Pero quitársela no fue fácil, tan acostumbrado había estado Naruto a sonreír por todo que el dejar de hacerlo, el mostrar su verdad, fue doloroso, mucho, casi demasiado.
Pero no había sido malo del todo, ahora que el comprendía que nunca dejarían de odiarlo sin importar lo que hiciese, sin importar las veces que los salvase. El rubio tuvo oportunidad de ver hacia adentro, de buscar en su interior lo que motivaba a quienes lo rodeaban odiarlo, lo que le motivaba a él a salvarlos. ¿El resultado? No fue lindo.
Por primera vez desde que él se puso esa ridícula mascara encima, Naruto pudo ver cuán vacío estaba su interior, nunca se interesó en obtener algo para sí mismo, en acumular valores, o simplemente obtener trofeos. Naruto estaba completamente vacío por dentro. No tenía nada, ningún objetivo, ningún sueño, nada, su alma estaba completamente hueca.
Incluso si su burbuja no se hubiese roto, y lo hubiesen nombrado Hokage ¿Qué hubiese pasado? ¿Él habría cambiado algo? Claramente no tenía la menor idea de cómo administrar una aldea, no podía administrar su propia billetera ¿Cómo rayos podría administrar los gastos de cientos de personas? No podía decirse que algún Hokage hubiese sabido hacerlo desde el principio ya que siempre son ayudados o guiados por las demás personas que trabajan en la torre Hokage, así como los miembros del consejo de la aldea. Pero aun así Naruto estaba consciente de que él no hubiese podido hacer nada, mejor dicho, ¡él no quería hacer nada! Nunca anhelo el puesto para hacer algo importante, para cambiar algo o nada semejante. Él simplemente había querido ser el Hokage para demostrar a todos que el niño que abandonaron y despreciaron hace ya varios años podía hacerlo, nada más.
Luego estaba el problema de Sakura. Si él hubiese llegado a casarse con Sakura ¿Hubiese significado algo? No. El simplemente estaría comprometido con su compañera, tal vez dormirían juntos más seguido, pero ¿Tener sexo de forma regular era un matrimonio? Un matrimonio no es eso, es un pacto más profundo. Analizándolo fríamente, era una unión la cual busca generar descendencia en algún momento. Y Naruto nunca se vio a sí mismo como padre, de hecho la idea lo aterraba sabiendo él no tenía ni idea de cómo comportarse como uno.
La posibilidad de que el tuviese que abandonar a su hijo de la misma forma que su padre lo hizo era aterradora, Naruto prefería hacer un pacto de celibato antes de tener que afrontar una mínima posibilidad de que tendría que dejar a su hijo vivir el mismo sufrimiento que él tuvo que pasar.
Él siempre había soñado con grandeza, pero nunca se detuvo a pensar que pasaría luego de que el lograse alcanzar alguno de sus sueños, ¿Qué pasaría cuando el fuese Hokage? Él no sabía. ¿Qué pasaría después de desposar a Sakura? Nada. ¿Si él tenía un hijo? Tendría que sellar al Kiuby en su hijo para continuar con ese condenado legado de niños malditos. Él no quería nada de eso.
-Supongo que el zorro tiene razón, nunca tuve realmente un sueño, simplemente eran ilusiones que perseguía como si me tratase de un zombi descerebrado.
Y sin más que hacer Naruto se rio, se rio por su falta de madures, por su falta de criterio, por su ignorancia, y sus infantiles sueños quebrados, pero más que nada rio para no llorar. Porque los héroes no lloran
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
-Naruto- Gimió levemente Sakura, mientras el rubio lamia el lóbulo de su oreja.
-Sakura-Hablo el chico, mientras su mano acariciaba uno de los pechos de la chica, que amo con toda el alma, su otra mano acaricio su cabellera, antes de seguir besando su cuello con pasión.-Te amo.
La temperatura subía en ambos cuerpos, las caricias ya no eran suficientes, querían más, más que besos, más que carisias, querían ser uno, un cuerpo, un alma.
El rubio abrazo nuevamente a Sakura antes de entrar en ella, Sakura gimió sonoramente de placer, antes de abrasar el rubio y besarlo salvajemente, este era el paraíso, o al menos un lugar cercano a ello.
Los movimientos se hacían más salvajes a cada segundo, las penetraciones aumentaban en fuerza e intensidad así como los gemidos, que ya no podían ser contenidos por ninguno….finalmente ambos explotaron en un solo grito al unisonó, el eyaculo en el interior de la vagina de la peli rosada y el exceso rebosaba fuera de su vagina tras retirar Naruto su pene, tras eso ambos se dejaron caer abrasados sobre la cama, completamente cansados, pero muy satisfechos mientras sus miradas profetizaban palabras que sus labios no necesitaban pronunciar, porque sus corazones ya las conocían muy bien
Pero allí en el fondo de esos ojos verdes, en lo profundo del corazón de la peli rosa, una espina, clavada en el fondo de su corazón, evitaba que esta alcanzase, su completa felicidad.
Nuevamente sus ojos y los ojos de Naruto se miraron, pero en esta ocasión, ya no eran aquellos que le profetizaron amor y compañía, ya no eran esos ojos de aquel que juro protegerla a cualquier costo, ahora eran rojos como la sangre, llenos de odio, coraje, mientras una ira asesina, que amenazaba destruir todo lo que se cruzase en su camino, consumía el alma del rubio.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
Sakura se despertó de golpe, la imagen de aquellos ojos rojos, aún estaba muy clara en su mente, trato de enfocar en las sombras, pero no había nada, todo estaba en paz.
-Ahhuuuggg.
Sakura tenía todo lo que alguna vez hubiese deseado, sus sueños de niña se habían cumplido; se había casado con el hombre de sus sueños desde los días de la academia Sasuke Uchiha, vivía es una casa, que si bien no era como la que dibujo en la academia, era lo humanamente parecida a esa fantasía infantil en cuanto a lujos y tamaño, aun así ¿Por qué no podía ser feliz?
La respuesta era clara, Naruto, lo había usado y desechado. Había construido su felicidad sobre la tristeza de su compañero, y eso le carcomía el alma.
En un principio fue su compañía, siempre en los momentos difíciles, casi pareciese que con solo su presencia, su corazón se tranquilizase a su lado.
Luego, fue su amor, siempre incondicional, siempre puro, siempre allí, al alcance de la mano. Tal vez ese había sido el disparador de la situación actual, se había acostumbrado tanto a voltear su cabeza y siempre verlo allí, siguiéndola, queriéndola, protegiéndola. Que ahora que él no estaba, ella se sentía sola y abandonada.
Del rubio de años atrás ya no quedaba nada, ni su sonrisa, ni sus bromas, ni mucho menos el amor que siempre le dio, nada quedaba salvo lo que los mayores siempre decían de él. Naruto era ahora una sombra, un monstruo esperando la oportunidad.
-Naruto- Gimió Sakura mientras trataba de levantarse, lamentablemente le fue imposible, todo su cuerpo le dolía horrores.-Lo siento tanto.
-El ya no está aquí para defenderte nuevamente rozada.
Sakura rápidamente regreso a ver hacia el origen de la voz. Sarada estaba acostada a su lado, toda cubierta de vendas y con una intravenosa en el brazo izquierdo.
-¿Qué te paso?
Pregunto confundida, pero un profundo dolor de cabeza le recordó la nada agradable competencia de puños que ellas habían protagonizado hace apenas unas horas atrás.
-Olvídalo, ya me acuerdo… -Dijo mirándole de mala manera- ¿Usar inyecciones de somnífero se considera justo acaso?
-Lo mismo va para usar las paredes como armas.
Sakura quiso replicar, pero un profundo dolor le impidió hablar.
Sarada solo sonrió mientras veía el deplorable estado en el que había dejado a Sakura. La rosada se había merecido cada uno de esos golpes, de hecho aún sentía que le debía varios más, pero de momento estaba contenta de que hubiese podido clavarle cuanta aguja tenia a la mano, la tranquilizaba, incluso se había demostrado que ambas tenían una fuerza monstruosa casi pareja.
-Te lo recordare por si acaso Haruno… No hay forma en la que puedas dar a luz a la descendencia de Sasuke Uchiha-Comento Sarada después de algunos minutos en silencio.-Su material genético (semen) del Hokage está demasiado deteriorado e Incluso si llegases a hacerlo sería un pobre niño deforme, el cual no podría continuar su vida sin cuidados adecuados por el resto de su vida, además de que es mucho menos probable que sea capaz de heredar el Sharingan.
-Ese parece ser el caso.
Sakura no debatió eso, no tenía intención de hacerlo, su mente estaba en otra parte, con otra persona, en otro problema.
Sarada y Sakura se callaron después de eso, ninguna teína nada que decir a la otra ya con ese tema saldado.
-Cuando duermes hablas dormida ¿Lo Sabias?
Sakura no pudo evitar comparar a Sarada con Naruto, era difícil permanecer en silencio alado de cualquiera de ellos.
-Ino me lo comento una vez-Sakura sonríe.-Dice que soy media sonámbula.
-No lo dudes…deberías haberte quedado con Naruto-Sarada levanto una mano.-Sueles llamarlo en sueños, ni que decir que dices cosas demasiado explicitas de sus encuentros pasados…. Realmente espero no hallas dicho algo así con tu marido cerca. Sería raro.
Sakura honestamente no supo cómo responder a eso, ni le importaba.
-Naruto, Yo y Naruto….Supongo que…Tenemos asuntos inconclusos, si esa es la mejor forma de describirlo.
Sakura solo miro nuevamente el infinito, al final, había tratado de quitarse a Sasuke de la cabeza, saliendo con Naruto, tratando de amar al chico que nunca la abandono, y tal vez lo había logrado, al menos por un tiempo fue así, pero… al final, ella no pudo madurar de la chica que le juro amor eterno a Sasuke en la academia.
Amargas lágrimas recorrieron las mejillas de Sakura.
-El consejo, el feudo de fuego y el propio Sasuke van a mover cielo y tierra con el fin de preservar el sharingan Haruno, no te sorprendas que en los próximos meses el lecho que compartes con tu flamante esposo este lleno de bellezas traídas desde todos los puntos del continente ninja, todo con el fin de que alguna dé a luz, sin importar el medio para lograr ello.
-Ya encontrare una solución para ello - Se dijo para sí misma para darse ánimos- Siempre lo hago
-Ya no tienes al rubio con bigotes para protegerte Haruno, ahora vas por cuenta propia, así que realmente lo dudo.
Sarada se ríe burlonamente.
-Tienes razón.
Sakura contrario a lo esperado también rio.
-Sabes, te pareces un poco a Naruto…-Ahora era el momento de Sarada para quedarse sin palabras.- No paras de hablar… casi pareciese eres incapaz de quedarse en silencio por más de 5 minutos.
El silencio reino después de eso, ninguna de las ninjas medico hablo por varios minutos, los cuales se hicieron eternos.
-Bueno iré al grano para que me dejes trabajar…-Sarada se frota la garganta.- Si realmente estas dispuesta a cualquier cosa, puede que haya un método para que tú puedas engendrar a un Uchiha sano, incluso las posibilidades de que este tenga el sharingan son altas con él, pero...hay riesgos.
Sakura no respondió inmediatamente, una parte de ella quería dejar todo en la nada, tal vez aun podía correr donde estaba Naruto y de rodillas rogar por su perdón.
-¿Escuchaste lo que te dije?
Sarada hizo un esfuerzo en moverse con el fin de poder observar a Sakura.
-¿Acaso te dormiste?
Sakura siguió ignorando a su compañera de habitación. Hasta cierto punto Sasuke había dejado de perseguir faldas debido a que incluso ahogado por su inmenso ego él comenzaba a sospechar que era estéril. El poderoso Uchiha sabia que no podía ser normal que ni una de las chicas con las que se había metido resultase preñada, eso no era natural en absoluto.
Puede que en un principio pensase Sakura era la culpable de ello, dándoles anti conceptivos y cualquier otra medida para evitar un embarazo, pero ¿Por qué ninguna de las que había conseguido fuera de la aldea había salido preñada?
Como Hokage, y más que nada como el último Uchiha, aquel destinado a crecer su clan. Él no podía tener semejante peculiaridad, sería el hazmerreír de todo el continente.
Incluso si ese milagroso método que Sarada le proponía existiese, ¿Qué pasaría? No podía saberlo ¿Hasta dónde llegaría la ambición de su esposo? Le daba miedo averiguarlo. Sasuke se caracterizaba por ser alguien muy guiado por el ego y la ambición ¿Ella debía usarlo? Tenía miedo ¿Cambiaría algo su situación actual? No. Sasuke la seguiría engañando en cada oportunidad, después de todo ni en su noche de bodas le fue fiel.
-¿Sakura?-Sarada analizo brevemente la mirada de miedo de Sakura antes de continuar.- ¿Temes a que si el descubre un método para embarazar a otras chicas lo use sin ton ni son?-Sarada sonríe de forma irónica- ¿Acaso crees capaz a tu esposo de tal barbarie?
Sin embargo la broma de Sarada no obtuvo la respuesta esperada de parte de Sakura.
-Tobi, Madara, y un inmenso grupo de dementes que han atormentado al mundo por generaciones solo tuvieron algo en común, tal vez sea lo mejor que el sharingan desaparezca de una buena vez.
Ambas chicas estuvieron de acuerdo en ese punto, era lo mejor. Sin embargo era obvio que no era algo que los miembros del consejo dejarían pasar.
La raíz tenía diversos proyectos secretos para clonar Uchihas.
El feudo de fuego parecía también estar relacionado en ese y muchos otros proyectos similares.
Orochimaru aún no renunciaba a poseer el sharingan.
Incluso si Sasuke no lograba engendrar un hijo, había una inmensa cantidad de gente que deseaba el poder maldito del clan Uchiha. El sharingan no desaparecería, es más, ahora que la aldea no podía garantizar la lealtad de Naruto, Konoha necesitaba al menos un usuario del dojutsu maldito o podría verse superada en pocos años por las demás aldeas ninjas.
-Dime acaso ¿Planeas usar inseminación artificial en mí?- El comentarios de Sakura más que una pregunta parecía una afirmación.
-¿Cómo lo supiste?- Sarada no supo que responderle a Sakura, no espero que la rosada hubiese llegado a esa conclusión tan pronto.
-El proceso solo ha sido probado en animales hasta ahora, y con una posibilidad de fracaso de más o menos el 50%. Lo más cercano a un ser humano con ese procedimiento han sido unos cerdos hace pocos años, Pero no hay nada que no indique que los súper dotados del futuro no nacerán en un laboratorio, de hecho todas las investigaciones de Orochimaru apuntan a crear súper soldados en condiciones controladas, de corto crecimiento, entrenamiento usando técnicas de lavado de cerebro, y leales como perros.
Sakura sonrió esta era posiblemente la única vez que ella había logrado dejar a Sarada sin sus tan característicos comentarios sarcásticos, los cuales era muy hirientes.
-Supongo que no eres tan inútil como imaginaba rosada.
Sakura acepto el comentario a modo de disculpa.
-Si quieres llevarlo a cabo necesitaras material genético de Sasuke… ¿Dónde lo conseguirás?
-Tu esposo suele dejar mucho dentro de las enfermeras cada vez que visita el hospital, y ellas suelen tiran las pantis en los desechos hospitalarios…No será un problema hallar un poco. Solo espero que dentro de las bolas de tu esposo quede un esperma utilizable.
Sakura se sintió molesta por la clara declaración de que su esposo la engañaba abiertamente.
-Sasuke de seguro solo lo hace por que busca alguien que pueda darle un Uchiha, como yo no he podido…..
-¿Así es como te engañas Haruno? ¿Cualquiera que le dé un Uchiha es lo mejor para la aldea? ¿Acaso no estas negando tu propia utilidad así?
-Yo. No sé, solo quiero….
-Sakura hasta en favor y cállate, regresemos al tema.
-Si es lo mejor.
Nuevamente Sarada y Sakura rieron de buena gana.
-Se requeriré recursos y una buena justificación para realizar un proyecto de tal ambición… además preferiría sea algo de lo cual el Hokage no este enterado de momento. Tengo la ligera impresión de que todos los clanes estarían sobre mí si sale bien….¿Qué respondes?
-¿La verdad?-Sakura ve como Sarada asiente impaciente.- Me gustaría negarme.
-¿Qué bicho te pico rosada? ¿A medio día no estabas llorando a moco teñido porque no podías embarazarte?
-Es cierto, pero ahora que lo pienso de una forma más pausada, no creo que pueda ser una buena madre-Sakura sonríe amargamente.-Mi madre es una persona horrible. Cuando le dije que haría equipo con Naruto, sasuke y Kakashi , no me dirigió la palabra por varios meses, además de que le grito a Sarutobi durante casi 3 horas por ponerme en ese equipo-Sakura se cubre la cabeza con las manos.- ¡Y No me hagas recordar lo que me hizo cuando le dije que me casaría! aun me molesta.
-No me interesan tus problemas personales ¿Vale?-Menciono con tono neutro Sarada.-De regreso a lo nuestro… ahora que la aldea no puede garantizar la lealtad de Naruto, necesitaba al menos un usuario del dojutsu maldito o podría verse superada en pocos años y ni se diga si Naruto deserta a otra aldea, la tranquilidad que tenemos cambiaria de un momento a otro. Por lo que te recomiendo me ayudes con este experimento.
Sakura levantó una ceja, ¿Acaso Sarada quería usarla como conejillo de indias?
-¿Entonces tu respuesta es?
-¿Estás tratando de ayudarme o esto es alguno de tus trucos Sarada? ¿Honestamente que quieres hacer conmigo?
Sarada solo mueve los hombros.
-Me excita mucho la idea de introducir una inmensa jeringuilla para deformar tu vagina, una completamente llena de un líquido peculiar el cual te haga gritar en agonía por cada gota que empuje dentro de tu útero, ¡será divertido!
-¡¿AHHH?!
-Tú pediste la verdad, y eso te di.
Si les gusto esta historia no se olviden pasarse por mis otros trabajos o busquen las historias de una lucha por ser (Uzumaki, Dranel, Kurosaki, Kepchu, o Britania) de kaiserofdarness donde yo le ayudo un poco.
Bye !Comenten!
