Pasaron cerca de una hora jugando a videojuegos, con la única interrupción del timbre cuando la comida llegó. Cat consiguió convencer tanto al niño como a la heroína de ir a cenar, pues estaban siendo demasiado frikis como para no dejarse llevar por ellos. Se sentaron en la mesa, con la única promesa de que después de cenar verían una película. Kara agradecía que estuviese siendo una noche tranquila y no hubiese ningún ataque a National City, al menos por el momento, se lo estaba pasando demasiado bien como para marcharse ahora.

-Entonces si Superman es tu primo, ¿sois del mismo planeta? -pregunta el niño curioso.

-Sí, ambos somos de un planeta llamado Kripton -contesta la joven, mirando de reojo a su jefa, sin querer darle más información que pueda publicar.

-Como mola, aunque tu eres mucho mejor que él -le sonríe adorable.

-No soy mejor que él, sólo tengo más ayuda.

-¿Y quién te ayuda? -pregunta Cat esta vez, tratando de sacarle algo útil.

-Personas como usted, Miss Grant -le dedica una sonrisa ladeada.

-Qué elocuente -suspira- ¿Quieres tarta, cielo?

-¿De chocolate? ¡Claro! -da un salto, corriendo a buscar el pastel.

-Pensaba que era una fiesta, ¿no ha...?

-Carter no tiene amigos -suspira, levantándose para controlar a su hijo.- Le cuesta relacionarse, supongo que se parece demasiado a mí.

-A usted no le cuesta relacionarse precisamente.

-Bueno, tú no conoces toda la historia al fin y al cabo -se encoge de hombros, ayudando a Carter a traer el pastel para que no lo tire- Con cuidado.

-Tengo cuidado mamá -rueda los ojos, mirando la tarta con los ojos iluminados, muerto de ganas por probarlo.- ¿Podemos saltarnos eso de cantar?

-¿Alguna vez no lo hemos hecho? -besa su pelo, abrazándolo con cariño- Felicidades mi niño.

-Gracias mamá, por todo -sonríe radiante y abraza a Supergirl también haciendo que su rostro quede casi pegado al de Cat- A ti también Supergirl, por salvarme y por estar aquí.

-No tienes que darme las gracias por eso compi -le sonríe, alegrándose de haber aceptado. Levanta la mirada, encontrándose con los ojos de Cat, traga saliva lentamente, sintiendo como una sensación de calor asciende por su cuerpo y el rubor se instala en sus mejillas. Se sorprende ante la mirada de Carter que le sonríe con complicidad.

-Eh... -se aparta unos segundos después, ignorando cualquier emoción y sensación. Parte tres trozos de pastel y los pone en tres platos, dándole uno a cada uno.

-Tiene muy buena pinta -mira a Cat sorprendida porque nunca la ha visto comer nada dulce sin estar extremadamente nerviosa.

-Estaba muy bueno -dice Carter con las comisuras de los labios manchadas con chocolate y su plato casi limpio- ¿Puedo comerme otro trozo?

-Te va a doler la barriga... -evita sus ojos porque no le puede decir que no.

-Porfa mami -la mira a los ojos de forma adorable, sonriendo cuando accede. Se corta un trozo grande, comiendo feliz.

-Luego no te quejes -niega, comiéndose su trozo lentamente, coge el móvil, comprobando los mensajes.

-¿Todo bien mamá?

-Sí, solo estoy preocupada por Kara -suspira y le manda un mensaje esperando que todo le vaya bien.

-Pensaba que se llamaba Kerah -dice Supergirl, reprimiendo una sonrisa, entre sorprendida y confusa de que se preocupe de ella y de que recuerde su nombre real.

-Como sea -hace un gesto con la mano restándole importancia para no delatar que se le ha escapado por un motivo en concreto.

-Ya... -Carter sonríe adorable a su madre y se sienta en su regazo agotado.

-Es tarde, deberías ir a dormir.

-Pero íbamos a ver una peli...

-Podemos verla otro día -mira a Cat para que diga si pueden pues es más una pregunta que una afirmación.

-Claro que sí, le diremos que venga otro día y veremos esa peli.

-Guay -sonríe cerrando los ojos- ¿Podemos hablar un momento Supergirl? -abre los ojos levantándose y coge la mano de su heroína preferida, llevándola a la cocina.

-Claro... -cuando llegan se agacha hasta quedar a su altura- ¿Qué pasa compi?

-Sólo quería darte las buenas noches -se acerca a su oído y murmura- Kara -se aparta sonriéndole y besa su mejilla.- Tú y mamá no lleváis cuidado con como llamáis a la gente...

Carter sale de la cocina cogiendo la mano de Cat y subiendo a su habitación para irse a la cama, dejando a Kara totalmente confusa y sorprendida ante sus palabras y su decubrimiento.