Code: Lyoko y todos sus personajes son propiedad de MoonScoop y France3.
Advertencias: breve escena lime. Rating M
Palabras: 672.
Día 03.- Película
Reprimió las ganas de taparse la cara con la manta y chillar como si no hubiese un mañana, pero su orgullo no le permitía hacerlo. Ese maldito orgullo que tampoco le permitía despegar los ojos de la pantalla en la que, un zombi, devoraba a un tipo que aullaba de dolor.
Miró de reojo a Yumi que miraba con interés la escena mientras comía palomitas como si, lo que se desarrollase ante sus ojos, fuese una inocente escena de Mi Pequeño Poni. Si su padre pudiese ver ahora a su perfecta novia, ejemplo a seguir, chica decente, adorable y encantadora, moriría de un infarto fulminante.
—Ulrich, mira, mira —dijo haciendo gestos con la mano sin despegar los ojos de la televisión—. Ahora viene la mejor parte.
Obedeció a pesar no tener ganas de verla, dio un respingo. Por Dios, esas sesiones de cine iban a acabar matándole. Yumi soltó un gritito de euforia, le maravillaban aquellas endemoniadas películas.
Cuando los títulos de crédito llenaron la pantalla Ulrich respiró aliviado. Ella le dedicó una sonrisa radiante.
—¿A que es genial?
—Si por genial te refieres a vomitiva, entonces sí.
Ella soltó una carcajada. Sabía cuánto las odiaba él y por eso amaba que, a pesar de ello, se quedase a su lado para verlas. Le abrazó con fuerza y le besó en la mejilla.
—¿Vemos otra?
La pregunta horrorizó al joven que clavó sus ojos castaños sobre la grandiosa colección de películas de terror que ocupaba la parte del mueble de Yumi, miró de reojo su escueta colección de humor y artes marciales. Lo mirase como lo mirase, en materia cinéfila, tenía las de perder.
—¿Y si vemos alguna serie?
—No hay ninguna buena a estas horas.
—¿Algún concurso?
Ella le sonrió.
—Son un rollo.
—Si me haces ver otro espanto de esos me voy a dormir a casa de Odd.
—¿Echas de menos Kadic?
Ulrich captó el suave tono de burla en su voz. Cómo iba a echar de menos el internado si ahora vivía con ella, en su hogar, el que habían hecho suyo con gran esfuerzo.
—Puede —replicó.
Yumi se apartó un poco de él con el ceño fruncido. Cómo podía preferir a Odd y sus pies que, a ella, no podía decirlo en serio. Sus labios se curvaron en una sonrisa pícara.
—Entiendo —susurró.
Deslizó la mano por su mejilla y poco a poco bajó por su cuello, se coló bajo la manta y siguió su descenso hasta detenerse sobre sus pantalones. Se echó hacia adelante y mordió el lóbulo de la oreja de Ulrich para colar después la mano dentro de los pantalones. Él soltó un suspiro de placer cuando su blanca mano empezó a moverse inquieta, arriba y abajo, sobre su miembro. Ulrich cerró los ojos abandonándose a las placenteras caricias que le proporcionaba su novia, jadeando rodeó su cintura y empleó el otro brazo para apoyarse y poder tumbarla en el sofá.
Yumi cayó de espaldas dejándose besar con pasión, sin dejar su labor de darle placer a su chico que coló la mano bajo su suéter para acariciarle los pechos. Entonces ella se detuvo y le apartó suavemente, él la miró desconcertado.
—Espera, deberías pedirle a Odd que siguiese.
—Ja, ja, eres muy graciosa.
Las manos de Ulrich se movieron hasta su cintura, donde desplegó sus dotes de torturador y empezó a hacerle cosquillas, a lo que ella sólo pudo responder con su risa.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Tercera historia, de momento parece que vamos bien, estoy recuperando la inspiración para esta serie, cosa que me hace inmensamente feliz, porque la muy maldita se había fugado al Caribe o a la luna.
Cómo no podía ser de otra manera, les ha tocado el turno a Ulrich y Yumi, una de mis OTP. Este se lo dedico a Yumivigo por haberla tenido con el mono de Ulumi durante demasiado tiempo.
