Kara observa a Cat con detenimiento, está apoyada en la encimera de la cocina, de espaldas a ella y mirando por la ventana, es obvio que algo le preocupa pero la joven no sabe qué puede tener a su jefa tan alterada. Ella sigue bajo la apariencia de Supergirl, en su casa, tras haberse despedido de Carter y saber que él había descubierto su verdadera identidad. Desde luego el niño, era hijo de su madre. Kara se acerca a Cat lentamente hasta dejar una mano en su hombro con delicadeza.

-¿Se encuentra bien Miss Grant? –La heroína trata de no parecer preocupada pero por el tono que emplea cualquiera sería capaz de adivinar que realmente le importa si lo está o no.

-Sí… Sólo preocupada, mi asistenta no me ha llamado en toda la noche ni ha contestado a ninguno de mis mensajes… -Niega, soltando un resoplido.- Seguramente CatCo estará en llamas o algo y yo no me estoy enterando. –La mujer se gira, quedando frente a la otra más joven, a escasos centímetros el rostro de una con el de la otra.

-Seguro que está bien… -Supergirl se muerde el labio levemente, sintiendo algo extraño al tenerla tan cerca.- No deberías preocuparte por ella solo es su asistenta.

-No es solo eso, es mucho más que eso, es preciosa, inteligente, simpática, adorable… -Niega, sin entender por qué está diciendo todo eso, pero sintiendo que es lo que debe hacer.

-Cat… Yo soy Kara… -La mira a los ojos, hablándole en serio.

-¿Qué? ¿Tú…? –Lleva una mano a su mejilla, acariciándola con cariño.

-Sí… -La besa sin poder aguantarlo más, pegándose a Cat y pegándola a ella contra la encimera. Se controla como puede, jugando con la lengua de la otra mujer con intensidad y necesidad.

Cat consigue reprimir un leve sonido de placer, pues ella también necesitaba ese beso. Se lo devuelve como puede, casi con desesperación, sintiendo que es probable que eso no vaya a repetirse, queriendo aprovechar cada segundo. Kara le arranca la camisa, sin poder controlar su superfuerza, llevan apenas cinco minutos besándose pero la desea, de una forma extraña y profunda. Necesita sentir su cuerpo, el contacto con su piel, su pelo… Toda Cat la atraía como si fuese un agujero negro, un precioso y delicado agujero negro.

La respiración de Kara estaba agitada, el rubor se extendía por sus mejillas y sentía algo cálido y extraño entre las piernas. Era la primera vez que algo así le pasaba, no entendía cómo, pero había tenido un sueño erótico con Cat Grant, con su jefa. La joven niega, tratando de relajarse, parecía tan real… Tan perfecto… Se levanta de la cama, teniendo la sensación de que si no hace algo pronto va a explotar; finalmente opta por ducharse, entreteniéndose un buen rato. Cuando sale, se sorprende al ver a su hermana en el sofá, observándola con una ceja alzada.

-¿No tienes nada que contarme Kara?

-¿Contarte? ¿Yo? No, que va, ¿qué tendría que contarte?

-Por ejemplo que ayer pasaste toda la noche en casa de Cat y volviste a las tantas –La mira, con una pizca de curiosidad pero tratando de parecer seria.- La próxima vez al menos avisa de que vas a irte.

-No era mi intención llegar tan tarde, era el cumpleaños de Carter –suspira, sentándose junto a Alex, con el pelo aún mojado.

-Esa excusa no me sirve, además, ¿Quién es Carter?

-Es el hijo de Cat, es adorable, como su madre, es decir, que no he dicho que Cat sea adorable, quería decir que el chico lo es pero que se parece a su madre, no en ser adorable, es decir sí pero no…

-Kara, deja de hablar, por favor –Ríe de forma inevitable, al verla tan nerviosa- ¿Te gusta?

-¿Quién? ¿Carter? Pero si no es más que un niño –Niega repetidas veces.- Además, Cat me mataría si eso pasase, no quiero que me odie.

-No, me refería a Cat, pero ya no necesito que contestes, me ha quedado claro –Ríe nuevamente, cogiendo las manos de su hermana- ¿Desde hace cuánto te gusta?

-¿Qué? ¡No! Claro que no ¿Qué dices? ¿Cat? ¿A mí? ¿Gustarme? Ni hablar. No, imposible, te estás liando, es más, estás flipando –ríe algo histéricamente, demasiado nerviosa para hacer otra cosa.

-Kara, tranquila, no pasa nada, respira –Sonríe, besando la mejilla de su hermana pequeña.- No diré nada.

-Es que no me gusta… -Mira sobre el hombro de Alex, fingiendo mirarla a los ojos, algo sonrojada. Se sobresalta al escuchar el móvil sonar y lo coge.- ¿Sí Miss Grant? De acuerdo… Vale, iré enseguida… -Se muerde el labio sonrojándose mientras escucha la voz de Cat.

Alex observa a Kara hablando con su jefa como si fuese una adolescente completamente hormonada, seguramente hasta Cat se haya dado cuenta de que le gusta, cualquiera con ojos en la cara y oídos lo habría hecho. Mira a Kara sorprendida cuando la escucha decir "Siento haberla preocupado Miss Grant." Deduciendo que puede que Cat no se haya dado cuenta por alguna razón que Kara no conoce. Carraspea cuando cuelga.

-Con que tenías preocupada a tu jefa…

-Sí, ella pensaba que me cargaría su empresa –Se encoge de hombros sin darle mayor importancia.

-Pero aun así la dejó en tus manos cuando ella no estaba…. –Alza una ceja, esperando que entienda la indirecta.

-En realidad fue en las de James, yo no estaba allí, ¿recuerdas? –La mira confusa porque ya se lo había explicado antes.

-Cierto… -Le dedica una leve sonrisa, sin entender cómo puede ser tan inocente y no darse cuenta de nada. Deja un beso en su frente.- Deberías ir a trabajar o llegarás tarde.

-En realidad me ha dado el día libre, como agradecimiento por haberme quedado hasta tarde anoche… -Suspira, pareciendo más triste que alegre por no poder ir a trabajar.

-No te deprimas Kara, mañana la verás cuando vuelvas a trabajar –Le guiña un ojo cómplice.

-Pero yo quiero verla hoy… -Se tapa la boca al decirlo pues se le ha escapado. Se sonroja de forma considerable, bajo su mirada.- Está bien, puede que Cat me guste un poquito…