Code: Lyoko y todos sus personajes son propiedad de MoonScoop y France3.
Advertencias: No.
Palabras: 367.
Día 04.- Estrellas
—Mira, mira.
Una nubecilla se formó al escapar el aliento de entre sus labios, él la miró sintiendo que, lo que fuese que quisiese mostrarle, jamás sería más hermoso que ella.
—¡Mira cuántas estrellas!
Él finalmente siguió la dirección en la que apuntaba su dedo topándose con un sinfín de puntitos brillantes en el firmamento.
—¡Vaya! —exclamó, jamás había visto tantas estrellas, nunca había estado lo suficientemente lejos de la contaminación lumínica de la ciudad como para ver aquel espectáculo—. Es impresionante.
Ella asintió, se arrebujó con su abrigo. Hacía un frío tremendo, pero merecía la pena por ver aquello.
—Emilie ¿tienes frío? —inquirió pasando el brazo por sus hombros, ella negó con la cabeza a pesar de estar helada. No quería perderse ningún detalle—. Iré a buscar una manta.
William se perdió en el interior del pequeño refugio en busca de una gruesa manta, le dolían los pies y los hombros de tantos días andado con la mochila a cuestas, pero admitía que había sido una gran idea. Era una manera diferente de viajar y ver el mundo. Sobre la mesa vio la guía, vieja y desgastada, que les había llevado hasta aquel parque natural paradisíaco y sonrió.
Cuando volvió a fuera con la manta, vio a Emilie con los brazos apoyados en la barandilla del porche y su mirada perdida en el cielo, se le antojó como una bella postal de ensueño.
—¡Ciervos! —exclamó en un susurro.
Al mirar hacia el camino los vio, una madre con sus crías, pastando tranquilas y sin prisas. William le puso la manta sobre los hombros.
—Deberíamos preparar la ruta para mañana —dijo Emilie abrazándole—. ¿Cuántos días más crees que nos llevará cruzar el parque?
—Puede que un par.
—Dos días más durmiendo viendo las estrellas… —pronunció con voz soñadora.
—Dos días más sin que nadie nos moleste.
Ella rió, en la ciudad siempre había alguien dispuesto a dar su opinión sobre cualquier cosa, sobre cómo de oscura era la piel de ella, sobre lo ridículo que era que él no fuese a la universidad…
Emilie se puso de puntillas y le besó en los labios. Les quedaban dos días más de estar solos sin metomentodos.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Seguimos adelante, esta vez con William y Emilie. Para los que sea la primera vez que me leéis, William es mi personaje preferido de la serie, así que es muy recurrente en mis historias, igual que Sissi.
El parque natural en el que están es el Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, en el Pirineo catalán, es la tierra de mi abuela y uno de los lugares más hermosos y mágicos del planeta. La cabaña en la que se encuentran es el antiguo refugio que hay a 3 kilómetros del Estany de Sant Maurici. Si vais alguna vez, por favor haced la caminata hasta el Estany de la Ratera y observad a Els Encantats (Los Hechizados), vale la pena.
Espero que os haya gustado, mañana más.
