Cat estaba al borde de un ataque de nervios desde hace rato, Kara llegaba tres minutos tarde, odiaba que la gente tardase tanto en acudir cuando se les llamaba, más aun teniendo tanto tiempo como había tenido la joven asistenta para ir. La empresaria estaba comenzando a temer que quizá no acudiese, puede que ni siquiera volviese al día siguiente… Las dudas asaltaban constantemente su mente, no le gustaba pensar en nada de eso, quería que Kara volviese, quería tenerla allí todos los días para observarla mientras ella no se diese cuenta, pensando en lo guapa y lista que es. Cat se levanta de su silla dando un bote al escuchar el sonido del ascensor pero coge algunos papeles, tratando de disimular. Su corazón se acelera cada vez más, levantando la vista para comprobar que, en efecto, es Kara. La mirada de Cat vuelve a sus papeles, diciendo una única frase con tono frío, tratando de aparentar.

-Llegas casi cinco minutos tarde Kerah, tengo demasiado trabajo como para gastar tanto tiempo esperándote –Suspira, mirándola de reojo con discreción, intentando no abrir la boca de asombro.

-L-lo siento mucho Miss Grant, había cola en el restaurante…

Kara estaba algo agitada, como si hubiese tenido que cruzar media ciudad corriendo. Lleva un vestido azul, no muy arreglado pero ceñido a la cintura, realzando sus curvas, casi no llevaba tacones pero lo suficiente para estilizar sus piernas y hacer que Cat no pueda apartar la mirada durante unos segundos, lo cual trata de solucionar señalando la mesa junto al sofá.

-Dame esos papeles, no hay tiempo que perder, necesito que revises esto, organices esto otro… -Comienza a decirle todo lo que debe hacer, habiéndose acercado un poco a ella para que pueda ver lo que le está señalándole aunque algo nerviosa por la proximidad.

-Sí Miss Grant –Asiente a todo lo que le dice, escuchando sus latidos como si fuese un ruido bastante alto, debido a su superoído, lo achaca a lo duro que debe haber sido el día y a que su jefa debe estar bastante saturada y nerviosa con el trabajo. Toma nota de todo para no olvidar ningún detalle- Me pondré con ello enseguida.

Kara sale del despacho con la mirada de Cat puesta en ella, sin tener la más mínima idea de este último detalle. Se sienta en su escritorio pero vuelve pocos minutos después, dejando un papel sobre la mesa de Cat, señala un artículo, realizándole algunas preguntas, empezando a pensar que el periodista que lo hizo no pudo ser tan estúpido de equivocarse en cosas así y que alguien ha estropeado su trabajo. La otra mujer contesta a sus preguntas, habiendo estado preparándose para cualquier tipo de cuestión de ese tipo. Le señala a Kara el sofá para que se quede ahí en lugar de volver a su lugar de trabajo, con la excusa de que así le será más cómodo preguntarle todo cuanto necesite.

-Miss Grant, debería dejar de trabajar y cenar –La mira, sabiendo que con tanto trabajo, ni el estrés habrá sido capaz de hacerla comer por falta de tiempo, preocupada por ello.

-Es pronto, no son ni las nueve aún… -Suspira al darse cuenta de lo tarde que es en realidad pero sin reconocerlo.

-Cenaré con usted si es necesario –La joven rueda los ojos, sabiendo que debe estar muriéndose de hambre, pero sin darse cuenta de que ha sonado como proponerle una cita, pues es demasiado inocente para ello.

-Cenaré con tal de que no te pongas pesada, Kerah –Niega, ligeramente nerviosa por cómo ha sonado eso y lo mucho que parecía una invitación. Se levanta, pensando en que Kara es demasiado ingenua como para decir algo con doble sentido. Se sienta a su lado, mirando las bolsas con comida- Parece de…

-Sí, es de su restaurante favorito Miss Grant –Le sonríe adorable, ladeando levemente la cabeza en su gesto habitual- Pensaba que después de un día duro le vendría bien.

-Gr… Está bien Kerah, me alegro de que vayas aprendiendo –Reprime el impulso de darle las gracias puesto que Kara solo hace su trabajo y no quiere delatarse a sí misma. Coge uno de los recipientes con comida, comiendo tranquilamente de éste, siendo su plato favorito.

-Y yo también –Murmura, con tono cantarín pero sin que Cat llegue a oírla. Alarga una mano para coger una empanadilla de sus favoritas, encontrándose con la mano de su jefa. Se sonroja de forma considerable, apartando su mano- L-Lo siento mucho.

-N-No te preocupes –Traga saliva lentamente, intentando no ponerse nerviosa, deja que Kara coja una primero, haciendo ella lo mismo con posterioridad. Continúa comiendo tratando de evitar más situaciones como esa. Se inclina un poco para alcanzar su vaso con un refresco.

-Está b-bien… -Coge la empanadilla y come en silencio con la mirada baja hasta que Cat se inclina, desviando su mirada hacia su escote. El rubor asciende por sus mejillas hasta sus orejas y baja la mirada rápidamente, esperando que no se haya dado cuenta.

A pesar de los intentos de su asistenta, Cat se percata del desvío de su mirada ya que tiene la suya puesta en ella casi constantemente. Se sonroja también, aunque en menor medida que la joven. Trata de seguir cenando como si nada hubiese pasada, con bastante calor. Bebe un trago largo de su vaso, necesitándolo. Kara a su vez es incapaz de seguir comiendo, habiéndose puesto más nerviosa en unos segundos que en toda su vida. Se queda mirando fijamente la mesa tratando de calmarse hasta que siente la mano de Cat ligeramente rozando la suya y su cara a escasos centímetros de la suya, haciendo sus nervios volver, sin haber servido de nada calmarse un poco.

-¿Estás bien Kara? –Cat la mira preocupada al verla tan ausente, por lo que se ve impulsada a establecer un mínimo contacto, debido a sus problemas con su espacio personal.

-S-s… N-No…. Sí –Cada vez más nerviosa por la cercanía de la otra mujer, contesta sin saber ni siquiera que le ha preguntado.

-No lo parece… -Susurra inconscientemente, alzando una ceja. Su mirada se desplaza hasta sus labios unos segundos pero la aparta antes de que pueda pensar siquiera en ninguna posibilidad- ¿Quieres hablar de ello?

Kara mira a Cat a los ojos, entre asustada y preocupada cuando le hace la siguiente pregunta, sin saber cómo responder a ella puesto que no encuentra palabras.