Code: Lyoko y todos sus personajes son propiedad de MoonScoop y France3.
Advertencias: AU.
Palabras: 378.
Día 17.- Taza
El calor del té en la taza le quemaba los dedos, aún y así no la soltó. Ulrich, sentado a su lado se esforzaba en leer el periódico, con el ceño fruncido, tan concentrado que era como si en mundo no existiese nada más que el diario. Yumi se preguntó qué debía poner.
Las noticias de la guerra le llegaban con cuentagotas, los bombardeos en Europa parecían demasiado lejanos de Japón, pero a ella le aterraban. Japón, su país, era aliado de Alemania y media Europa estaba contra Alemania; eso, de un modo u otro, tenía que afectarles…
—Maldita sea —masculló Ulrich.
—¿Qué ocurre? —se atrevió a preguntar.
—Francia está reagrupándose con la ayuda de los americanos.
—¿Es muy malo?
Él la miró, agarrando su humeante taza de té, con su hermoso kimono y sus labios rojos, tan elegante y delicada. Debería mentirle, decirle que todo iba bien, pero no podía hacerlo.
—Es bastante malo. La guerra avanza. Si sigue así Hitler se verá atrapado y acabará por hacer algo a la desesperada.
—¿Estamos en peligro?
Ulrich negó con la cabeza.
—Las SS no llegarán hasta aquí, es más probable un ataque de los americanos.
—¿Son poderosos?
—Mucho —contestó.
Yumi se bebió el té de un solo trago, buscando algo de calma en el calor de la infusión.
—Tranquila, todo irá bien.
—No quiero morir —declaró ella con los ojos llorosos—. Si nos atacan nos matarán a todos
—No pasará nada.
—¿Cómo lo sabes? En las guerras la gente muere.
Él la agarró por los brazos, no debería haberle dicho nada. Tendría que haberle mentido, haber fingido que la sombra de la guerra que se extendía cada vez más no existía.
—Yo quiero casarme, algún día.
Tenía que tranquilizarla. Ulrich le dio un beso lento en los labios, con la mano en la cálida mejilla de ella. Había deseado besarla casi desde el momento en que había abierto los ojos en aquel país desconocido. Cuando se separó de sus labios la observó. Las manos de ella soltaron, al fin, la taza caliente y atraparon las mejillas de él y le devolvió el beso que no tardó en dejar de ser inocente.
La taza se volcó cuando Ulrich la tomó por la cintura para tumbarla en el suelo.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Hoy estoy escasa de inspiración. Últimamente los viernes están siendo días duros, llenos de reuniones y marrones varios. He optado por escribir algo sencillito basado en el shot "Bomba" incluido en la colección 25 Momentos. Espero que para mañana se me ocurra algo mejor
Espero que os haya gustado.
