Advertencia: SLASH.
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Steve Rogers es un esposo dedicado.
Segunda Parte
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- Banner dice que sólo es una reacción temporal ¿Cómo se te puede pasar decirme algo tan importante?
- Es momentáneo, el tratamiento termina en un par de días - dijo lentamente tratando de no verse interrumpido por la tos.
- Sabes que no sé atender a nadie aparte de mí ¿Cómo se te ocurre enfermar? - inquirió saliendo de la habitación al tiempo que elevaba la voz - ¡De ninguna forma voy a actuar como un esposo cariñoso preparándote hervido de pollo o qué se yo!
El día anterior, luego de los mil y un berrinches que el tipo hizo para no tomar reposo, finalmente a poco más de medianoche se fue a la cama. Aun así debajo de las sábanas una cosa llevó a la otra, lo que debería haber sido un descanso prolongado se volvió en sexual desvelo hasta las cuatro de la madrugada. Lamentablemente al rubio se le había olvidado mencionar que estaba recibiendo un tratamiento para estudiar el suero en su cuerpo bajando sus defensas. Las recomendaciones del experto en biogénesis, alias el único científico que Iron Man respetaba, fueron reposo absoluto e hidratación de no presentarse otros síntomas.
Una hora después, el genio entró a la habitación con un pequeño tazón. En silencio se sentó a su lado sin hacer caso a la sonrisa de oreja a oreja que el soldado tenía cuando se incorporó en la cama.
- Más te vale que no hagas algún comentario - colocándole el tazón en el regazo -. Friday me ayudó a prepararlo, tiene un extraño sabor, no sé si le coloqué demasiado tequila o cáscaras de huevos, internet está minado de recetas de brebajes, terminé mezclando un poco de todo.
- Gracias - le interrumpió para llevarse la primera cucharada a la boca admirando el sentido de competencia de su pareja.
El millonario no era alguien a quien le gustar seguir órdenes, mucho menos instrucciones, pero era bueno en algo, demostrarle a los demás que el podía hacer las cosas mucho mejor que cualquiera. Aquel prehistórico preparado tenía muy buen sabor.
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