Capítulo 4: La madriguera

Días después…

La extraña estructura con varios pisos agregados aparentemente al azar uno encima de otro, como piezas de lego a punto de caerse sobresalía en un claro del bosque como una pintura de arte abstracto. Neville, Ron y Harry contemplaron el lugar por un largo momento, a Neville no dejaba de sorprenderle la estructura de la casa que daba la apariencia de estaba a punto por derrumbarse en cualquier momento realmente era muy sólida gracias a la magia de los señores Weasley, muchas veces escucho de la peculiar casa del pelirrojo pero era la primera vez que podía contemplarla, mientras una sonrisa se le dibujaba en el rostro, pensando en lo que su abuela diría si viera el lugar, al mismo tiempo que admitía que a él le hubiera encantado vivir en una casa tan singular. Por su parte el pelirrojo se encontraba dividido por sus sentimientos, estar en su casa después de un largo tiempo de ausencia era extraño pero también lo inundo el sentimiento de añoranza recordando a su madre preparando la cena en la cocina, a su padre aparecer cada noche por la puerta de esta con algún artefacto muggle mientras sonreía como un niño con juguete nuevo, a Percy leyendo un libro mientras esperaba a que la cena estuviera lista en su habitación, las constantes explosiones en la habitación los gemelos y a Ginny sonrojándose mientras se tropezaba con Harry en alguna de las estancias de la casa, el pelirrojo al pensar en su hermana hizo que la sonrisa que se había dibujado en su rostro desapareciera poco a poco. Los pensamientos de Harry en ese lugar estaban inundados de grandes recuerdos, ese fue el segundo lugar que fue como un hogar para él, donde por primera vez lo hicieron sentirse bienvenido y querido, el Señor y la Señora Weasley eran para el como parte de su familia, en más de una ocasión se preguntó qué hubiera pasado si en lugar de crecer con los Dursley, los Weasley o su padrino Sirius se hubieran hecho cargo de él, sin duda su vida habría sido muy diferente, pero no tenía caso pensar en eso, si bien sus primeros años de vida fueron un desastre, cuando cumplió once años su vida dio un cambio radical, descubrió que sus padres lo amaron e incluso su madre sacrifico su vida para protegerlo, conoció sus mejores amigos, Ron, Hermione y ahora Neville, descubrió que Sirius y Lupin eran los mejores amigos de su padre, que su padrino se hubiera hecho cargo de él de no ser arrestado, condenado y llevado a Azkaban, los Weasley lo habían recibido con los brazos abiertos, los gemelos se hicieron sus aliados incondicionales y ahora eran sus socios, Hagrid era un buen amigo, Albus Dumbledore siempre se mantuvo a su lado protegiéndolo y dándole un sabio consejo cuando lo necesitaba e incluso Severus Snape su profesor de pociones a su forma lo protegió hasta el día de su muerte, algunas noches se preguntaba como Snape pudo seguir adelante después de perder a la mujer que amo. Desde que Harry había perdido a Ginny, se sentía profundamente vacío y se preguntó muchas veces como es que Severus pudo vivir con la perdida de Lily. Porque si de algo no tenía la menor duda el pelinegro, era que Severus amo profundamente a su madre. –Los labios de Harry dibujaron una débil y triste sonrisa, al pensar que en ese preciso momento se encontraba viviendo en carne propia lo que Severus vivió por años, en ese momento tenía más en común con su antiguo profesor de lo que nunca habría imaginado, irónicamente la única persona que podría entender por lo que él estaba pasando, era Snape y ahora estaba muerto.

Los tres chicos caminaron hacia la casa que poco a poco quedaba sumida en la oscuridad por la llegada de la noche, la luz de adentro se colaba por una ventana hacia la oscuridad, ellos se quedaron de pie en la entrada sin decir nada, Ron estaba nervioso, mientras que Harry simplemente parecía estar en otro lugar en ese momento, mientras Neville los mira preguntándose si debería ser el que tocara la puerta, pero antes de que el chico pudiera hacer algo, la puerta se abrió, dejando ver a la señora Weasley frente a ellos.

Molly- ¿Ron qué haces parado ahí afuera como un acechador? –Dijo mientras le dirigía una mirada de molestia al pelirrojo- Se suponía que iban a llegar hace dos días, ¿Se puede saber dónde fuiste?, Tu padre y tus hermanos estaban a punto de ir a buscarlos–Dijo mientras pasaba a abrazar al niño que vivió y a Neville. –Harry, mira que delgado estas, Neville mira cómo has crecido, seguramente están hambrientos, vamos pasen la cena esta lista.

Harry- Le regalo una sonrisa a la señora Weasley, sin duda ella también se encontraba más delgada y un poco pálida, pero seguía siendo la misma mujer energética que conocía. –¿El Sr. Weasley está en casa? –Pregunto sorprendido ya que antes de que se marchara Hermione, el padre de Ron llegaba muy tarde y se levantaba muy temprano ya que el ministerio estaba hecho un lio después de la muerte de McGrey por lo que casi no lo veían por la casa, más que en muy contadas ocasiones.

Molly- Si, al parecer las cosas en el Ministerio por fin están regularizándose por lo que Arthur a estado llegando a su hora habitual en estos días… Neville tu abuela ha mandado una lechuza esta mañana preguntando por ti.

Neville- ¿Mi abuela?

Molly- Si, amenazo con venir si no sabía nada de ti en un par de días e ir a buscarte… le dije que no era necesario ya que Arthur y los chicos irían a buscarlos sino llegaban mañana…

Neville- Sonrió divertido, conocía a su abuela muy bien y sin duda con el carácter de la señora Weasley abrían chocado en más de una ocasión, ni siquiera quería imaginarse como sería una discusión entre ambas mujeres. –Creo que lo mejor es que regrese a mi casa.

Molly- No, ya es tarde para que te marches, será mejor que se quedes esta noche solo mándale una lechuza a tu abuela para que sepa que regresaste… Merlín, esa mujer nunca cambiara. –Susurro lo último, en un tono irritado, mientras los chicos entraban pero Harry pudo escucharlo y sonrió divertido.

Al entrar los chicos fueron recibidos por El señor Weasley, Billy, Charlie, Percy, Fred y George todos les daban palmadas, saludos de mano o abrazos.

Arthur- ¿Cómo les fue en su viaje de regreso?

Neville- Bien

Molly- La cena esta lista, tomen asiento.

La cena estuvo deliciosa entre risas y conversaciones sobre cómo estaban yendo las cosas en el mundo mágico, por primera vez en mucho tiempo parecía que la vida y la alegría volvía a la madriguera después de mucho tiempo, era reconfortante para todos estar ahí en ese momento.

A la mañana siguiente de su llegada a la madriguera, el clima cambio de cálido a frio, el cielo se tornó obscuro mientras una ligera llovizna silenciosa caía sobre el suelo cubriendo de agua todo a su paso formando pequeños riachuelos en los desniveles del bosque. Mientras Harry y Ron se encontraban mirando por la ventana las casi imperceptibles gotas. Neville se encontraba tomando sus cosas mientras los chicos lo acompañaban a la chimenea de la casa.

Neville- Iré con mi abuela a Escocia un par de días, para ir al funeral de mi tío abuelo Harfang. –Dijo ya que su abuela le mando una lechuza hablándole de la muerte de su hermano mayor.

Ron- Nos vemos pronto.

Neville- Cuenta con ello. –Dijo mientras chocaba las manos con el pelirrojo.

Harry- Si tu abuela o tú necesitan algo no dejes de avisarnos. –Expreso mientras le daba la mano al pelinegro.

Neville- Lo mismo digo. –Los veré luego. –Dijo mientras arrojaba polvos flu en la chimenea y desaparecía entre las llamas azules.

Ron- Va ser extraño no estar con Neville estos días.

Harry- Solo serán un par de días… -Dijo mientras interiormente admitía que esos días extrañaría la presencia del pelinegro, quien se había convertido más que en un amigo un hermano para él al igual que Ron.

La cena a comparación de la cena anterior fue callada, solo acompañada del sonido de la lluvia y los cubiertos, el ambiente se sentía tenso para todos, incluso el señor Weasley que era una persona relajada y despreocupada en ese momento parecía sombrío en ese momento, al igual que los gemelos estaban sorprendentemente callados lo que era aún más inusual, provocando que el ambiente se sintiera aún más asfixiante, algo estaba por suceder y todos los presentes podían sentirlo. Todos terminaron de cenar casi al mismo tiempo, fue entonces que Arthur se aclaró la garganta y todos los presentes dirigieron su mirada a este.

Arthur- Harry… Ron… Molly y yo los hemos mandado a venir para hablar con ustedes… Ron, ya hemos hablado con tus hermanos y ellos están de acuerdo con esta decisión…

Ron- ¿Qué quieres decir Papa? ¿De qué decisión hablas?

Arthur- Nosotros hemos decidido que tú y Harry no pueden seguir buscando a tu hermana. –Dijo con voz firme.

Ron y Harry se quedaron helados al escuchar lo que Arthur les estaba diciendo en ese momento, no podían creer lo que acaban de escuchar.

Ron- …¿Cómo…? ¿Cómo puedes decir eso Papa? ¿Cómo pueden pedir que dejemos de buscar a Ginny?... –Su tono ante la última pregunta estaba cargado de reproche.

Harry- Se levantó de la mesa al asimilar lo que estaba escuchando, miro al Sr. Y la Sra. Weasley y con voz firme dijo. –Lo siento pero no puedo hacer eso.

Ron- También se levantó de la mesa y dijo. –Yo tampoco.

Antes de que si quiera pudieran hacer algo más la voz de la Sra. Weasley rompió el silencio.

Molly- Ron, ve a hablar con tu padre y tus hermanos en tu habitación. –Era una orden. –Yo necesito hablar con Harry a solas… y después hablare contigo. –Su voz no dejo a nadie más cuestionar las ordenes de la matriarca de la familia, por lo que todos salieron en silencio dejando a Harry y Molly solos en el comedor.

Harry se encontraba sentado frente a Molly, después de cenar, tenía el extraño presentimiento de adonde se dirigiría la conversación y simplemente no estaba preparado para eso.

Molly- Harry, cariño… -Su tono era dulce y a la vez triste, lo que hizo que el corazón del pelinegro le doliera. –Sé que no puedo obligarte a obedecerme, pero quiero que escuches lo que tengo que decirte… ¿Podrías hacer eso por mí?

Harry- Solo pudo asentir al ver que lo que Molly estaba a punto de decirle le dolería más a ella que a el…

Molly- Yo sé cuánto amas a Ginny… y que lo que Arthur y yo te estamos pidiendo es demasiado… pero ha pasado un año y no hemos encontrado ninguna pista de su paradero, ni en el mundo mágico ni el muggle… Harry tú y Ron aún son muy jóvenes y tienen una vida por delante.

Harry- Estaba a punto de decir algo pero fue interrumpido por la Sra. Weasley.

Molly- Sé cuánto la amas y la quieres… cuanto deseas encontrarla, pero estoy segura que ella no querría verlos a ti y a Ron vivir de esta manera… dejando sus vidas de lado, por ella… Estoy segura de que ella no querría esto… Harry, es momento de que pienses en tu futuro, ha llegado el momento en que tienes que dejarla ir… -Dijo con lágrimas en los ojos.

Ella estaba hablando con el cómo estaba seguro que su propia madre lo habría hecho de tener oportunidad, le tomo de la mano con cariño, lo miro a los ojos diciéndole que era hora de que comenzara a retomar su vida y que no se preocupara ya que ellos no dejarían de abandonar la búsqueda de Ginny, supo cuando un par de lágrimas se escaparon del rostro de la señora Weasley cuanto aun le dolía la desaparición de su hija y también cuan agradecida estaba con él por su empeño en buscarla pero sobre todo por los sentimientos que tenía por ella, le dijo que no podía permitir que siguiera viviendo de la forma que estaba haciéndolo desde que ella se fue, eso no estaba bien para alguien tan joven como el, por eso conteniendo el llanto ella le pidió que continuara con su vida que era el momento en que la dejara ir. El pelinegro no pudo resistirse a la súplica de la mujer frente a él, conociendo que el dolor que ella sentía por su ausencia era mucho más profundo que el suyo, ella era la persona que le dio la vida a la mujer que él amaba y supo que no podía negarse a pesar del dolor que sentía.

Hogwarts por primera vez en su historia permaneció cerrado por más de un año debido a la batalla que fue librada en su interior ya que después de tan sangrienta batalla fuera llevada en los terrenos del colegio tuvo sus consecuencias, el daño material era enorme pero no irreparable, el mayor perjuicio fue de otro tipo, las innumerables vidas que se arrebataron en aquel lugar de forma tan violenta y los incalculables hechizos de magia oscura ejercidos en ese lugar dejaron una profunda herida en el castillo… una huella que jamás podría ser borrada. La nueva directora Minerva McGonagall tuvo que trabajar en conjunto con los profesores para reparar el colegio, no podía permitir que los alumnos regresaran a un lugar que podía ser peligroso para ellos en lugar de un refugio, un hogar. Así que aunque sabía que esa clase de daño no tenía cura al menos podría hacerlo cicatrizar debidamente, por esa razón mando a los alumnos de Hogwarts a estudiar a otras escuelas fuera del país como Durmstrang o Beauxbatons mientras se hacían las debidas reparaciones al colegio para que los alumnos pudieran volver.

-¡Harry! ¡Harry!

El pelinegro reacciono al sentir la sacudida en su hombro y abrió sus ojos verdes lentamente encontrándose con el rostro de Ron frente a él.

Harry- ¿Qué pasa?

Ron- Hay que prepararnos, sino, no llegaremos a tomar el tren y si eso sucede mi madre me asesinara. –Comento con fastidio y miedo a la vez.

Harry sonrió al recordar el sermón que la señora Weasley les dio un par de días después de que regresaron a la madriguera y sobre su idea de abandonar la escuela como los gemelos, a pesar de que fue dulce en la forma de regañar al pelinegro con el pelirrojo no se contuvo, dejándole muy claro que no permitiría dejar la escuela o se atendría a las consecuencias, como siempre la madre de Ron se salió con la suya. La madre de su amigo que a pesar de su estatura, lo compensaba su fuerte temperamento, solo bastaba con una sola mirada para que pudiera controlar a todos los varones de la familia, sin duda era sorprendente. Harry sacudió el recuerdo de la conversación con la señora Weasley, se levantó de la cama se dirigió al baño necesitaba tomar una ducha antes de bajar a desayunar, el agua caliente le ayudo a despejarse ya que necesitaría de todo el acopio de su fuerza de voluntad para mantener su promesa y más aun de volver al colegio donde tenía tantos recuerdos. Ya cambiado se reunió con el pelirrojo en el comedor, su amigo había cambiado su cabello rojo ahora era más corto y sin duda ahora era más alto que el, los gemelos se encontraban en el comedor platicando sobre nuevos artilugios para la tienda mientras que Percy sonreía con la conversación, las asperezas que antaño tuvo el tercer hijo de los Weasley con su familia se habían limado en la batalla de Hogwarts, si bien aún había ocasiones que peleaban siempre se recolonizaban de un extraño modo con alguna broma, era extraño ver a Percy "El prefecto perfecto" jugarles bromas a los gemelos pero de alguna forma se sentía como si fuera natural para ellos, Bill y Charlie aparecieron por la puerta del comedor poco después.

La familia Weasley se había reunido en la madriguera ante el regreso de Ron y Harry para discutir sobre lo que harían con el caso de Ginny. Debido a que tanto los gemelos como Percy se habían ido a vivir por su cuenta, los gemelos vivían en un pequeño apartamento en la parte superior de Sortilegios Weasley, mientras que Percy se mudó a un edificio situado en Londres muggle muy cerca de una de las entradas mágicas que llevaba al ministerio, Charlie se encontraba de vacaciones, mientras que Bill trabajaba en Gringotts como rompedor de maldiciones y asesor, él se estaba quedando en la madriguera mientras que Fleur se encontraba en Francia cuidando a su madre quien contrajo fiebre roja y a también de su hermana Gabrielle, debido a que su padre se encontraba de viaje. Después de platicar por días sobre lo que harían, ninguno de ellos dio marcha atrás con el plan de seguir buscándola eso era algo en lo que todos estaban de acuerdo pero en lo que la mayoría estuvo de acuerdo fue en quitarle esa responsabilidad a Harry y Ron sin importar cuanto discutieron ambos chicos. El pelinegro se sentó a la mesa mientras era recibido por los hermanos por una sonrisa.

Fred- Harry, estamos pensando en ya que el negocio va también….

George- Abrir una sucursal en Hogsmeade ya que cerraron el Zonko…

Fred- ¿Qué te parece la idea socio? Hay que ir pensando en expandirnos.

Harry- ¿Están pensando en comprar el Zonko? Creo que no es necesario ya que tienen el servicio de envió por mensajería funcionando, aunque pensándolo bien tampoco sería una mala idea en cuanto tenga una oportunidad de ir a Hogsmeade iré para ver si vale la pena invertir en el local.

Ron- Creo que sería un éxito con los estudiantes. –Comento el chico mientras se servía huevos en su plato.

Percy- Si hacen eso no dudo que los profesores tendrán muchas ganas de agradecérselo personalmente. –Comento sarcásticamente ganándose una risa divertida por parte de todos en la mesa.

George- Claro que lo agradecerán…

Fred- Sin duda nuestra salida de Hogwarts les debió dejar un vacío enorme a los profesores…

George- Que pretendemos llenar con Artilugios Weasley ya que dudamos que alguien más pueda ocupar nuestro lugar.

Fred- George y yo somos irremplazables…

Charlie- Igual que su ego…

Bill- Ese sí que es irremplazable. –Dijo chocando cinco con Charlie a la vez que sonreían.

George- No me lo puedo creer los veteranos están de vuelta en el juego.

Fred- Esto se pondrá interesante. –Dijo sonriéndole con malicia a sus hermanos mayores que les devolvieron la sonrisa aceptando el reto.

Molly- Sera mejor que no estén hablando en serio. –Dijo cuando entro por la puerta de la cocina, todos se giraron para ver a la menuda mujer con las manos en la cadera dirigiéndoles una mirada de advertencia. –Ya tuve suficiente con las bromas entre Percy y los gemelos estas semanas, la última termino con el baño convertido en una selva tropical mientras su padre se bañaba porque alguno ustedes. –Dijo señalando a los gemelos. -Pensó que Percy estaba adentro ¿Saben el susto que se llevó su padre cuando apareció la boa?

Los chicos tuvieron que evitar sonreír ante el recuerdo del señor Weasley saliendo completamente desnudo siendo, mientras lanzaba un encantamiento para desaparecer una enorme boa de la ducha. Los gemelos no se atrevieron a mirar a su madre ya que sabían en cuanto sus ojos contactaran con los de ella estarían perdidos, mientras rogaban por una distracción para poder huir cuanto antes de su vista y al perecer sus ruegos fueron escuchados cuando entro una lechuza por la ventana llevando una carta para Bill. La señora Weasley tomo la carta mientras le daba una recompensa a la lechuza y se la tendía a su hijo que se apresuró a leer con ansias.

Molly- ¿Es de Fleur?

Bill- Si, su madre se encuentra mejor, me dice que va ir a dejar a Gabrielle al colegio. –Comento con una sonrisa sin despegar los ojos de la carta en sus manos.

Molly- ¿Cuándo estará de regreso?

Bill- En un par de días ya que quiere esperar hasta que su padre este de regreso de su viaje de negocios.

Charlie- Por cierto ¿Dónde está Papa?

Molly- Tuvo que ir al ministerio, ya que están hasta el cuello con los juicios mágicos además están discutiendo sobre algunos otros asuntos relacionados con los seres mágicos y las reformas a las leyes mágicas que está haciendo el primer ministro.

El desayuno después de eso termino con tranquilidad mientras Harry repasaba mentalmente las cosas que llevaba. esperando que no se le olvidara nada al bajar con su baúl su vista, en su camino hacia la chimenea de los Weasley hizo una última pausa cuando su mirada se encontró con el reloj de la señora Weasley vio la manecilla de Ginny detenida en la parte que señalaba "Peligro mortal", el mismo lugar en el que había permanecido desde que ella desapareció congelada en el tiempo al igual que su corazón, sin apartar la mirada sintió que en ese momento comenzaba a faltarle aire, soltó un suspiro de frustración y estuvo a punto de mandar todo al diablo para continuar con la búsqueda de la pelirroja olvidando todo lo que había hablado con los Weasley o la madre de Ginny y lo hubiera hecho si no fuera porque en ese mismo momento sintió una palmada en su hombro se giró para encontrarse con los ojos de Ron.

Ron- Vamos hermano, es hora de irnos. –Dijo seriamente mientras lo apartaba del reloj y lo conducía a la chimenea.


Deimos Eris:

Hola a tod s, son los primeros días de mes y estoy muy feliz el día de hoy, por dos razones el primero es que estoy de vacaciones (aunque sean solo unos días) y eso me ha dado tiempo para escribir y actualizar esta historia y publicar en mi blog y en todas partes,

El segundo motivo es que hoy es mi cumpleaños por lo que quise actualizar como un regalo para ustedes. :3 espero que lo disfrutaran.

Sé que los he tenido muy descuidados ya que compaginar la escuela y el trabajo se ha hecho difícil actualizar tan frecuentemente como quisiera, pero una cosa tengan por seguro y es que siempre termino lo que empiezo, por lo que no pienso abandonar esta historia, a menos que una fuerza mayor me lo impida.

También quiero aprovechar para agradecer a cada uno de ustedes por tomarse el tiempo no solo de leer esta historia, sino también por agregarme a sus favoritos y muchísimas gracias a cada uno de ustedes que se toman el tiempo de comentar, sin lugar a dudas sus comentarios son una gran motivación para mí y seguir escribiendo.

No se olviden de visitar mi blog, la dirección aparece en todas las portadas de mis historias.

Como siempre les mando un fuerte abrazo y un beso a cualquier parte del mundo en donde se encuentren así como mis mejores deseos.

Judith Elizalde