Interludio
Hermanas
…
Luan estaba acurrucada en la esquina de su cuarto compartido. Se había hecho una bola contra la pared y había estado llorando sin control. Se había negado a hablar con nadie o abrir la puerta. Abajo todavía podía escuchar a sus hermanas discutir sobre Lincoln y la purga. Algunas de ellas estaban gritando por salir a buscar a su hermanito, pero Lori insistía en que era demasiado peligroso que salieran todos juntos.
Decía que ella misma saldría cuando se asegurara de que nadie la siguiera.
-Hipócritas.
Todas ellas eran unas hipócritas mentirosas y falsas. ¿Se preocupan ahora que Lincoln estaba en peligro? Luan sintió deseos de gritar. Todas ellas habían estado de acuerdo en abandonarlo en medio de la purga por un estúpido video escolar. El video de un niño de once años. Todo eso después de un mes de tratarlo como una mierda.
Ella no era mejor. Luan había actuado con indiferencia hacia Lincoln y los primeros días del mes incluso había utilizado chistes para molestarlo. Pero lo cierto es que el enfado había terminado tan rápido como había visto a su hermanito sufrir. Sin importar el error que había cometido, seguía siendo el error de un niño. Cuando Luan entendió eso se sintió terriblemente mal por la forma en que toda la indiferencia y el abuso afectaban a Lincoln.
Pero no hizo nada.
Y eso la estaba matando por dentro.
-Lincoln. –Su Lincoln. Su hermano pequeño. Su único hermano. A quién se supone tendría que proteger. Miro sus manos mientras las separaba de su cara. Todavía recordaba la primera vez que tuvo esa pequeña vida entre sus manos. Se había sentido tan confundida de que hacer que todo lo que había hecho fue decir un chiste.
Lincoln fue la primera persona que se había reído de sus chistes.
-¿Cómo pude ser tan estúpida? –Se lamentó mientras las lágrimas volvían a acumularse en sus ojos. Aun si había abandonado las bromas ofensivas, había continuado ignorando a Lincoln. No fue hasta que el día de la purga estaba por llegar que comenzó a tratar de convencer a las otras de olvidarlo todo.
Tan tarde.
En lugar de que la furia se mitigara con el tiempo simplemente parecía aumentar. Era como si sus hermanas buscaran excusas para seguir estando enfadadas con un simple niño. ¿Expulsada de su equipo? ¿La burla de sus compañeros en el rock? ¿Un estúpido busto de vampiro? ¿Gases? Sí, las cosas parecían realmente graves en su momento. Pero Lincoln había pagado por eso inmediatamente al retirar el video y reemplazarlo por tres videos vergonzosos. Cada uno peor que el otro.
Ella lo sabía, ella le había dado acceso al material.
-Me niego a ayudarlo, pero le doy el material para que se humille a si mismo. –¿En qué estaba pensando en ese tiempo? Todo lo que desearía en ese momento sería regresar al pasado con alguna maquina del tiempo de Lisa o algo así y estrangularse a si misma por ser tan jodidamente estúpida.
Alguien tocó a la puerta mientras ella estaba llorando.
-¿Luan? ¿Estás bien? –Pudo reconocer la voz de Luna. Sonaba más suave de lo que nunca la había escuchado. Suave y preocupada.
¿Estar bien? ¿Cómo se supone que estaría bien cuando Lincoln estaba afuera y en peligro? Y Luna… ¿En que diablos estaba pensando ella para permitirlo?
-Luan… yo también estoy preocupada.
Mentira. Luan presionó ferozmente su mandíbula mientras la escuchaba. Fue tan fuerte la presión que sintió sus encías sangrar.
-Pero hey, vamos sis. Es Lincoln de quien estamos hablando. Él es el hombre. –Dijo de una forma más animada. En esos momentos todo lo que Luan quería hacer era abrir la puerta y golpearla con su preciada guitarra. –El hombre con un plan. Lincoln sabrá que hacer. Seguramente en estos momentos está en un lugar seguro.
-¿Y si no es así, Luna? –Gritó Luan. –¿Y si Lincoln está vagando por quien sabe donde? ¿Y si está perdido en medio de la purga? ¡¿Qué pasará con él entonces?!
Detrás de la puerta nadie contestó.
-Fue un video. –Luan prosiguió. –Un video tomado por un niño de once años, Luna. Once. –Se fregó las lágrimas con su brazo mientras jadeaba. –Sólo un niño que cometió un error y nosotras lo torturamos por eso. ¡Lo echamos en medio de la purga por un video escolar!
El corazón de Luan se desgarraba cada vez que recordaba la forma en que Lincoln había golpeado la puerta y les había gritado. ¿Cómo se habrá sentido cuando se negaron a abrirle? ¿Cuándo Lynn lo arrojó dentro del auto familiar con furia?
Lynn. Se suponía que ella era quien estaba más cerca de Lincoln que nadie. Y sin embargo lo había tratado de forma terrible desde aquel video. Y no sólo por sus crueles palabras contra Lincoln, pero también de forma física cada vez que encontraba una oportunidad. La llenaba de rabia recordar cuantas veces la había visto hacer trastabillar a Lincoln o todas las palabras hirientes que le había dicho.
Y más aun el hecho de que ella no hubiera hecho nada más que quedarse callada sin hacer nada.
-Sis… –Luna seguía detrás de la puerta. Luan había creído que se había ido al no haber escuchado nada. –Lincoln… él… –Parecía dudosa de como continuar. Luan no la había escuchado hablar con dudas en mucho tiempo. –A mi también me duele.
Dolor. ¿Ella sabía siquiera lo que era el dolor? Luan había visto como Lincoln sufría por ser tan cruelmente ignorado y dejado a un lado, ¿Y ella se atrevía a hablar de dolor? Pero nuevamente, jamás hizo nada que no fuera quedarse aun lado. Realmente era una mierda de hermana mayor.
-¿Crees que sabes lo que es el dolor? ¿Lo usaras para tú estúpido Réquiem acaso? –Luan se levantó y se dirigió a la puerta. Lo que Luna había dicho sobre el Réquiem era totalmente cierto. Ella había estado preparando algo como eso para molestar a Lincoln en esta fecha. ¿Era la única que recordaba el modo en que la purga afectaba a Lincoln? Lincoln era demasiado sensible en esta fecha del año.
No pudo evitar recordar a aquel pequeño niño que se ocultaba en los brazos de sus hermanas mayores y menores en busca de cobijo.
Abrió la puerta con furia dispuesta hacer que Luna se tragara su estúpido Réquiem por la fuerza.
Su ira pareció detenerse en un instante ante lo que vio.
Su hermana mayor, Luna, no se veía en un mejor estado que ella. Su cara estaba totalmente roja y por sus mejillas aun surcaban lágrimas. Se veía bastante demacrada. Luan podía ver que estaba en un increíble dolor.
-Luna…
-Yo… yo… ¡Lo siento hermana! –Luna abrazó a Luan en ese momento y empezó a llorar. Nada de esto es lo que quería. Ella jamás hubiera dejado ir a Lincoln de saber que esto podría llegar a pasar. Pero en su momento parecía una buena idea para darle una lección. Sonaba como algo totalmente ridículo ahora que lo pensaba bien.
"Un video vergonzoso y te dejamos en medio de la nada en una noche donde el asesinato es legal". ¿Qué sentido tenía eso? Pero había estado tan enfadada, y se había sentido tan humillada. Sólo quería que Lincoln se sintiera un poco como ella. Pero eso era algo que seguramente ya sintió en peor medida cuando liberó aquellos videos vergonzosos de él mismo. Y la forma de tratarlo de antes…
Ahora Lincoln estaba afuera, seguramente asustado y sin saber a donde ir en medio de la purga. ¿Qué estaría pasando con su hermanito menor en estos momentos? Luna no tenia forma de saberlo, y eso la asustaba enormemente.
Luan acarició su espalda mientras lloraba. No estaba acostumbrada a consolar a su hermana mayor. En realidad, ese era Lincoln. Aun siendo tan joven siempre sabía como apoyarlas y sacarles una sonrisa en su peor momento. Lincoln siempre sabía como…
Una puerta abierta llamó su atenció al frente.
Lucy.
Ella las estaba viendo, o al menos eso parecía. Luan nunca entendió como podía ver con sus ojos tapados por su cabello. Entonces cerró la puerta sin decir nada.
Pero sólo era Lucy siendo Lucy. No esperaba mucho de nada en esta situación. No cuando su hermano menor podría estar herido en cualquier lugar de Royal Woods.
Todo lo que Luan quería hacer en estos momentos era salir a buscarlo. Pero Lori jamás se los permitiría. No mientras durara la purga al menos.
Lori se sentía enferma. No, ni esa palabra podía definir el modo en que se sentía en esos momentos. Sabía que tendría que haber regresado en el momento en que llego a casa. No, antes que eso. Jamás tendría que haber dejado sólo a Lincoln en ese lugar. ¿Y si se había perdido? Ella se había asegurado de tomar un camino totalmente recto después de pasar por los lugares que Lincoln conocía. Pero Lincoln estaba muerto de miedo cuando lo dejó sólo.
Para Lincoln la purga era un evento monstruoso del que estaba soberanamente aterrado. Los días después de la purga raramente salía o hablaba con nadie. Solían tomar semanas antes de que volviera a ser el mismo.
Y aun sabiendo eso lo dejó totalmente sólo en el bosque con una simple bicicleta y a dos horas de casa. Lori sabía del tipo de trampas que algunas personas montaban para obtener presas, pero nunca creyó que Lincoln pudiera caer en una. Nunca creyó que algo de eso pudiera pasarle a Lincoln.
Ese fue su error.
Entre muchos otros.
Ignorar a Lincoln por un estúpido video escolar fue el peor de todos. ¿En que estaba pensando en ese momento?
-¡Suficiente, Lynn! Ve a tú cuarto ahora.
-¿Simplemente lo dejaras afuera como si nada, Lori? –Lynn le gritó mientras parecía apunto de atacarla.
-No parecía que te importara mucho hoy…
Lynn pareció haber recibido un duro golpe ante esas palabras. Lori había visto todo el abuso que Lynn le había infligido a Lincoln en todo el mes.
-Eso es diferente. –Lynn se defendió. –Tampoco esperé que el idiota realmente pudiera quedar atrapado en la purga y que tuviéramos que ir a salvarlo.
¿Idiota?
-Maldición Lynn. Es Lincoln de quien estamos hablando. ¿No estás preocupada aunque sea un poco por él, Lynn?
-Claro que estoy preocupada, de otra forma no trataría de salir a buscarlo. –Se cruzó de brazos. –Pero el idiota se lo buscó cuando nos humillo de esa forma.
Lori estaba sin palabras. No podía hacer otra cosa que mirar a Lynn con incredulidad. Lincoln estaba afuera, en medio de la purga, posiblemente perdido y asustado, ¡¿Y Lynn aun estaba enfadada por un maldito video?! Lori ahora podía entender el deseo de Luan por golpearla. Ella misma estaba sintiendo la necesidad de estrangular a Lynn en ese momento.
-¿Cómo puedes decir eso Lynn? –Lori le preguntó con incredulidad. –¡Es nuestro hermano! ¡Y sólo fue un maldito video que no duró ni un día en la red!
-¡Me sacaron del equipo de futbol! –Lynn le gritó a la cara. –¿Tienes idea de lo humillante que fue que todo el equipo me viera de esa forma en la red? Se burlaron de mí y el entrenador me sacó para evitar perjudicar al equipo. Me tomó una semana para que lograr que dejaran de burlarse y todavía no consigo que vuelvan a admitirme.
-Es sólo un deporte estúpido de un programa de futbol juvenil. No es como si te hubieran sacado de las mayores. –Lori se frotó la frente. –¿Y realmente te sacaron por ese video? Me suena a que estaban buscando una forma de echarte desde antes.
-¡Soy la mejor jugadora! –Lynn le gritó. –O lo era hasta que ese traidor subió ese video. Ahora nadie quiere entrenar conmigo…
No querían desde antes. Pero eso no era algo que iba a agregar en voz alta. Esos chicos y chicas sólo estaban celosos de que ella fuera mucho mejor que ellos. Pero era natural después de todo el esfuerzo con el que había entrenado. Y todo ese esfuerzo y dedicación se fue por el drenaje cuando su hermano decidió subir un maldito video. Lynn había decidido en ese momento que jamás lo perdonaría por eso.
Al menos no tan fácilmente. Mientras siguiera molesta se aseguraría de que pagara por lo que hizo.
Pero ahora… no mentía cuando decía que estaba preocupada por Lincoln. Había escuchado muchas historias sobre la purga y lo que pasaba allá afuera. En lo personal nunca creyó que las personas pudieran realmente llegar a ser tan crueles y maniáticas. Es decir, esas personas tenían que tener su propia vida después de la purga. No es como si alguien que fuera tan enfermo pudiera actuar normal el resto del año. Pero Lincoln podría realmente estar asustada por ellas y podría llegar a hacer cualquier tipo de locura.
Realmente quería ir a salvarlo, quizás incluso hacer las paces… Si decidía que había sufrido lo suficiente. Sonaba cruel, pero cada vez que pensaba en dejar las cosas atrás pensaba en el equipo y en la humillación que sintió cuando ese video salió a la luz. Cada vez que veía al equipo entrar a un partido se sentía fatal por no poder entrar junto con ellos. Y todo es para que su hermano ganara un maldito trofeo. Ni siquiera ganó, perdió contra un estúpido hámster.
Realmente fue un pequeño idiota…
-No puedo creerlo Lynn. –Lori le habló con decepción. –Después de todo esto todavía tú… mira, no quiero discutir ahora. Solo vete a tú habitación. Tengo que hablar con Lisa.
-No. No voy a ninguna parte. Tenemos que salir a buscara a Linco-
-¡Sólo ve a tú cuarto antes de que sea yo misma quien te golpee, Lynn!
Lynn retrocedió incrédula por las palabras de su hermana. Lori nunca había amenazado con golpeara, al menos no de forma tan realista.
-¡No puedes hablarme así, Lori!
-¡Soy la mayor y cuando mamá y papá no estén en casa tengo la palabra! ¡Ahora vete a tú cuarto! –Señaló a las escaleras mientras la miraba con furia. Esperaba que obedeciera y no hiciera ninguna tontería. En esos momentos Lori no estaba segura de lo que sería capaz de hacer.
Por un segundo pareció que Lynn pondría a prueba su paciencia y diría algo más. Quizás incluso intentara algo físico contra ella, en estos momentos no estaba seguro que pensar de su hermana menor.
-La purga nos vuelve locos a todo.
La purga siempre fue una época del año complicada para una familia tan grande. Especialmente ahora que sus padres no estaban. Ellos nunca hubieran permitido que… que abandonaran a Lincoln en medio de la noche de la purga.
Lynn finalmente gruñó.
-…Bien. –Dijo simplemente mientras se dirigía escaleras arriba.
Lori esperaba que no tratara de escapar. Pero sería imposible sin la ayuda de Lisa. Ella misma había construido ese refugio para la familia. Nadie podía entrar o salir sin su permiso. Si Lori quería salir en busca de Lincoln tendría que hablar con ella primero.
Lynn se dirigió a su habitación compartida totalmente furiosa con Lori. Ella siempre actuaba como una tirana cuando sus padres no estaban.
No es como si Lynn no se preocupara por Lincoln y su seguridad, pero no era su culpa si no pudo llegar a tiempo. ¿Qué culpa tenía ella si Lincoln no era lo bastante fuerte para usar una bicicleta como se debía? Incluso le había dado una doble revisión para asegurarse de que todo estuviera en orden, no le daría a su hermano un pedazo de basura para regresar a casa desde tan lejos. Aun si una parte de ella sentía que se lo merecía.
Lincoln las había humillado a todas, pero ella fue la más afectada. Al menos las demás podían seguir con sus vidas normales. Pero Lynn no sabía si algún día sería readmitida en el equipo de futbol.
Encontró a Luan y a Luna abrazándose en la puerta de la habitación. Se sentía un poco raro ver a sus hermanas mayores de esa forma. Tomando en cuenta que una de ellas la había golpeado en la cara hace unas horas. Todavía le dolía el lugar donde Luan la había golpeado, pero seguramente no tanto como a ella le dolía su mano. El golpe que le dio estuvo mal conectado y no era nada que Lynn no pudiera soportar. Le afectó más que fuer agolpeada por su hermana que el golpe en si mismo.
Trató de acercarse un poco, pero en cuanto Luan la vio sus ojos dejaron salir una gran ira que hizo retroceder a Lynn. La forma de mirarla de Luan era muy diferente a como la había mirado jamás en su vida. Parecía dispuesta a atacarla otra vez.
-Que lo intente. –Se dijo internamente. Lynn era segundo dan en karate. La única razón de que Luan pudiera haberla golpeado se debía a que no se lo esperaba. Esta vez lo esperaría y estaría dispuesta a devolvérselo de ser necesario.
-Lynn, vete a tú cuarto. –Lori apareció por las escaleras en ese mismo momento.
Lynn quiso protestar. Estaba en su derecho de enfrentar a Luan por el golpe que le había dado. Pero en ese momento eso le pareció algo demasiado pequeño para la situación. Especialmente porque tanto Luan como Luna estaban llorando en el pasillo. Supuso que podría espera a que todo se calmase antes de enfrentar a Luan.
Lori esperó a que entrara en su cuarto y se dirigió al cuarto de Lisa y Lily.
-¿Cuál es su problema? –Lynn murmuró mientras pateaba una pelota contra la pared.
Lucy la vio por un segundo antes de volver a su lectura. Lynn parecía estar cada vez más molesta.
-Fue Luan quien me golpeó primero. –Murmuró. –Al menos tengo derecho a una disculpa. –Volvió a patear la pelota. –¿Y qué fue esa forma de mirarme? Como si todo esto fuera culpa mía. –No fue ella la que publicó un video vergonzoso de todas para ganar un estúpido trofeo. Ese fue Lincoln. Esto era simplemente una consecuencia de lo que él mismo había causado. No tenía la culpa si no había podido llegar a tiempo.
Aun así, estaba preocupada. La purga era peligrosa, y aun siendo Lincoln podría tener problemas. Pero es por eso que quería salir junto con Lori a buscar a su hermano. Aun después de lo que hizo seguía siendo su hermano menor. Por lo que tendría que salvarle el culo si se metía en algún lio.
-Oye Lucy. –Lynn miró la pelota mientras la levantaba. –¿Crees que Lincoln… realmente podría estar en algún peligro?
Lucy levantó la cabeza del libro y miró a Lynn.
-Esta es la noche donde las bestias deambulan por la tierra y dejan salir su ira. El festín oscuro que se repite cada año para saciar al demonio que habita en nuestros corazones.
-¿Y eso se traduce como…?
-Lincoln será testigo de los demonios con piel humana que caminan por este nuestro mundo. –Dijo con un suspiro. –No es algo que merezca.
No como ella. Lucy entendía la purga. Ella era quien debería estar afuera siendo testigo de la oscuridad que se oculta en los corazones de los patéticos humanos. Aquella sombra oculta en el alma que raramente sale a la superficie. Sólo tenía una oportunidad al año para poder ser testigo de aquel espectáculo, y cada año se lo perdía.
-Me gustaría una respuesta más clara en estos momentos, Lucy. Realmente no me encuentro de humor para traducir tus oscuros pensamientos en palabras normales.
Lucy suspiró. No esperaba que Lynn lo comprendiera. Nadie en su familia podía. Ella era la única que podía entender la belleza oscura de la purga.
-¿Crees que pudo haber pasado algo, Lucy? Le presté mi bicicleta, pero aun no ha regresado.
Lucy dejó salir una pequeña sonrisa que ocultó con su libro. –Quizás el karma.
Lynn regresó a golpear su pared con la pelota. Había algo que realmente no se sentía bien con todo esto. No podía dejar de sentirse molesta y sin importar cuantos golpes lanzara no parecía poder parar. Por primera vez realmente sentía la necesidad de golpear a alguien. No podía entenderlo.
-No es colpa mía. Es la de Lincoln.
Y seguramente estaba bien. Quizás encontró algún lugar para ocultarse. Y si no, bueno, sigue siendo un niño. Lincoln simplemente podría pedir ayuda a alguien. No es como si sólo hubiera dementes asesinos afuera. Todo lo que tendría que decir es que estaba perdido, o que no era parte de la purga. Eso debería de bastar para que lo dejaran en paz.
Aun así, el malestar persistía.
Lori tocó la puerta de Lisa con fuerza.
-Lisa. Lincoln todavía no regresó a casa. Necesito que abras las puertas para poder ir a buscarlo.
-Eso no es recomendable. –Lisa abrió la puerta y se ajustó las gafas mientras miraba a Lori.
-No puedo dejarlo afuera, Lisa.
-No me refería a eso. –Lisa la invitó a entrar. –Pero creo que es algo que necesitas ver por ti misma.
Lori la siguió sin entender. Aunque raramente alguien podía entender a Lisa y lo que estaba diciendo. Lisa tomó un control remoto de su bolsillo y apuntó a una pequeña pantalla sobre la mesa. La pantalla se iluminó por un segundo antes de mostrar un plano exterior de la casa.
Lori ahogó un jadeo cuando vio aquello. Sabía que cada año había personas que intentaban entrar en la casa, incluso antes de que Lisa naciera e instalara el sistema de seguridad había personas que disparaban a casa e incluso trataban de traspasar la cerca eléctrica. Pero esto…
Había más de una docena de personas afuera de la casa Loud. Todas ellas estaban disparando contra la casa o arrojando granadas y bombas molotov. Lori no podía ver sus caras ya que todos ellos estaban cubiertos. Pero algunos tenían carteles que tenían pintados "Muerte a los Loud" con letras grandes y rojas. Otros tenían dibujos de ella y sus hermanas muriendo de formas dolorosas.
-Pero… ¿Qué es esto? –Lori apenas pudo articular.
-La razón de que exista mi sistema de seguridad. –Lisa contestó. –Dejarlo caer ahora sería lo mismo a suicidarnos.
-P-pero Lincoln. ¿Qué será de Lincoln? –Lori gritó. –Él está ahí afuera. ¿Y si ya está en camino? ¿Y si se cruza con esas personas? ¿Cómo vamos a dejarlo entrar?
Si nuestro hermano se aproxima hay un 93,78 % de probabilidades de que sea asesinado por cualquiera de aquellas personas. En el peor de los casos será utilizado como rehén para forzarnos a salir y matarnos a todos. –Lisa tecleó algunos códigos en su teclado y algunos monitores bajaron del techo. Las pantallas se iluminaron y Lori pudo ver varias zonas de Royal Woods. La visión de la locura que estaba contemplando la dejó sin habla. –…Suponiendo claro, que Lincoln continúe siendo un organismo funcional.
Una de las pantallas mostraba a un grupo de chicos arrastrando a un hombre fuera de un callejón y golpeándolo con palas mientras se reían. Otra mostraba algo similar, pero en lugar de matar a un hombre a golpes, reunían a más de uno y comenzaban a arrojarles baldes de lo que Lori reconoció como gasolina. En una de las pantallas más alejadas Lori pudo ver a un hombre arrancándole la ropa a una chica mientras otros dos la sostienen, cerca de la chica parecía haber distintos cuerpos, posiblemente sus compañeros. Ahora todos muertos.
Las lagrimas acudieron rápidamente a los ojos de Lori mientras sentía como su estomago comenzaba a revolverse.
-Hay un balde en la esquina si lo necesitas. Comprendo que no es una visión agradable. –Lisa tecleó nuevamente y las pantallas cambiaron, esta vez Lori pudo reconocer las calles adyacentes a su casa. No por eso la visión se volvía mejor. En algunas de ellas era incluso peor. –Por ahora no ha habido rastro de Lincoln, y si demuestra ser más inteligente de lo que ha demostrado hasta ahora, entonces no se acercará aquí.
-¿Pero como…? ¿Por qué…? ¿Qué es? ¡Lily! –Lori recordó a Lily y fue a asegurase de que estuviera dormida. No necesitaba que la bebé fuera expuesta a este tipo de cosas.
-Esta dormida. –Lisa continuó.
-¿Qué era eso Lisa? ¿Por que aparecían distintas partes de Royal Woods?
-Es parte de una investigación. –Lisa contestó.
Lori esperó a que continuara, pero Lisa no dijo nada más.
-¿Qué clase de investigación? No creo que puedas aprender algo de todo ese horror.
Lisa continuó tecleando y cambiando la pantalla a distintas partes de Royal Woods. Todas ellas eran cercanas a la casa, pero con cada cambio se alejaban cada vez más y más. Entonces regresaron a las imágenes del principió. Lori sintió la bilis subiendo por su garganta cuando vio como aquellos cuerpos bañados en gasolina ya estaban ardiendo y corriendo sin control mientras aquellos enfermos se reían.
-Esta son todas las cámaras que pude interceptar, contando aquellas que yo misma plante antes de la llegada de la purga. Desde el inicio no ha habido señales de Lincoln. –Lisa se ajustó las gafas. –Intenté usar un programa de búsqueda que me alertara de cuando Lincoln estuviera cerca, pero hasta ahora no ha reaccionado.
-¿Cómo?
Miró directamente a Lori. –Desde que nuestro hermano fue… llevado al punto acordado… –Otra forma de decir: abandonado. –…No ha habido rastro de él en ninguno de los puntos.
-Pero eso fue hace más de dos horas. ¡Lincoln ya tendría que estar aquí!
-Factores externos pudieron haber tenido lugar en su camino a casa.
-¿A que te refieres? –Lori lo sabía. Pero simplemente había preferido no pensar en eso.
-Fue interceptado por alguna trama. Fue secuestrado. Tuvo un accidente. Incluso existe la posibilidad de que no hubiera querido regresar a casa.
-¿Por qué no querría regresar? ¡Somos su familia! –Lori le gritó.
-Una familia que lo arroja a dos horas de una zona segura el mismo día que iniciará uno de los eventos más brutales y sanguinarios que la humanidad haya conocido. –Lisa dijo sin mirarla. –Por un simple video escolar.
Lori se mordió el labio inferior. Eso era cierto. Ella misma podía ver lo ridículo que era ahora. Fue un video de un niño de once años. Incuso había publicado tres más de él haciendo el ridículo para disculparse. Debieron haberlo dejado pasar hace tiempo, pero muchas de sus hermanas simplemente no podían.
Lisa incluida.
-No creo que seas la mejor persona para decírmelo, Lisa. –Murmuró. –Tú estuviste de acuerdo con la idea.
-Parece ser que… me dejé llevar un poco más por mi lado emocional que por el racional. –Tosió un poco en su mano.
-Eso significa que cometiste un error.
Lisa no contestó y Lori lo tomó como un sí.
-Lisa, tengo que encontrarlo. No puedo dejarlo afuera. No después de lo que vi.
-Imposible. –Lisa contestó.
-¡Encuentra un modo! Eres lista. Seguramente podrás pensar en una forma de evitar a esos sujetos de afuera y-
-El sistema de seguridad no se levantará hasta después de terminada la purga. Nada entra nada sale.
Lori pestañó un poco mientras la miraba.
-¿A que te refieres?
-Cuando cree este sistema de seguridad quería que fuera perfecto. Y, conociendo a algunas de nuestras hermanas, no podía arriesgarme a que cualquiera pudiera levantarlo. Aun si fuera por accidente.
-Lisa. ¿A que te refieres?
-El sistema de seguridad se levantará una vez la purga finalice… Sólo en ese momento. Yo… no puedo levantarlo desde el interior.
-¡¿Qué?! –Lori gritó tan fuerte que despertó a Lily.
La pequeña bebé comenzó a llorar sin control. Lisa se apresuró para ocultar las pantallas antes de que Lily pudiera ver algo de toda esa locura.
-¿Qué esperabas? –Lisa dijo mientras se dirigía hacia Lily. –No me iba a arriesgar a que alguien como Leni lo echara todo a perder fruto de alguna estupidez. Estamos hablando de nuestras vidas aquí.
-Y la vida de Lincoln allá afuera, Lisa.
-Aun así, me tomaría toda la noche reconfigurar el sistema. –Comenzó a mecer a Lily para calmarla. –Para cuando lo logre, el sistema de seguridad ya se habrá levantado por si mismo.
-¿Entonces eso es todo? ¿Estamos atrapadas aquí adentro y Lincoln está allá afuera? ¿Y si regresa? ¿Y si puede evitar a ese grupo de locos? ¿Cómo va a entrar aquí?
-No podrá. –Lisa dijo fríamente. –Como dije. Cree este sistema de seguridad para que nadie de adentro pueda echarlo a perder. Estamos encerradas hasta las seis.
La hora seis macaba el final de la purga, y para eso aun faltaba mucho tiempo. Demasiadas cosas podrían suceder en ese tiempo. Lori no quería ni imaginare qué.
-Lisa… –Las siguientes palabras eran muy difíciles para Lori. –¿Cuáles son las posibilidades de que Lincoln salga con vida de todo esto?
Lisa al principio no contestó, se concentró en Lily y en calmarla. Tendría que volver a cambiar sus pañales.
-Lisa.
-No podría saberlo. –Lisa contesto. –No sé como serán las cosas en toda Royal Woods. Si las cosas son mejores por donde Lincoln esté… entonces podría tener posibilidades de sobrevivir.
-¿Pero si no lo son? –Lori no quería pensar en eso. La idea de que Lincoln pudiera… de que algo malo pudiera pasarle. ¡Jamás tendría que haberlo dejado ahí!
-En ese caso… –Lisa trató de encontrar alguna palabra en su extenso vocabulario para continuar. Algo que aliviara el impacto en Lori y en ella misma. Pero no podía encontrar nada. Todo lo que podía hacer era guardar silencio. Era lo suficientemente lista para saber que pasaría con Lincoln, y Lori también. ¿Por qué tenía que decirlo en voz alta entonces?
Lori esperó. Pero ella ya sabía lo que Lisa quería decir pero no podía.
Y eso la estaba desgarrando.
Una imagen de Lincoln rogándole porque no lo dejara cruzó por su mente y sintió las lágrimas recorrer sus mejillas. Aquel pequeño niño asustado que sólo quería ir a casa y al que Lori no le dio una segunda mirada mientras lo abandonaba en el bosque a dos horas de casa. Ninguna de ellas pensó que algo como esto pudiera pasar. O simplemente no querían creerlo.
Lincoln. Su pequeño hermano de escasos once años de edad estaba sólo en la purga, asustado y quizás en peligro. Cada segundo que pasara Lori recordaría lo que vio en esas pantallas y pensaría en Lincoln.
-Avísame si encuentras algo, Lisa.
Lisa acostó a Lily en su cuna y asintió con la cabeza.
Lori salió de la habitación de Lisa y se apoyó contra la pared junto a ella mientras limpiaba sus lágrimas. Su maquillaje se había descorrido y manchaba toda su cara. Sacó su celular y pensó en llamar a Bobby, pero recordó que no tenía señal mientras la casa estuviera sellada. Lisa estaba conectada directamente por una red subterránea, por lo que podía fácilmente conectarse, pero eso no se extendía a celulares.
-¿Qué se supone que haga ahora? –Lori no tenía ni idea de que hacer. No podía salir a buscar a Lincoln. No podía hacer nada más que esperar a que la purga terminara para poder hacer algo. Pero temía que para entonces ya fuera demasiado tarde.
Si es que ya no era demasiado tarde.
Lola y Lana se encontraban abrazándose en la cama de Lola. Ninguna de las dos se sentía bien en esa noche. Especialmente desde la discusión de abajo. Así no se suponía que eran las noches de la purga. Cada noche de la purga la pasaban en familia viendo películas y comiendo comida chatarra hasta quedar dormidos. Siempre en brazos de sus hermanos. Todos se protegían mutuamente.
Pero esta noche era diferente.
Lincoln no había llegado a casa, y parecía haber estallado una muy fuerte pelea abajo. Quizás las gemelas fueran demasiado jóvenes para entender sobre la naturaleza de aquella noche, pero sabían que era una noche donde ocurrían cosas muy malas. En la escuela y en la televisión las personas no dejaban de decir que era una noche donde las personas se portan realmente mal y lastiman a otros. Pero no de la forma que ellas conocen, si no de una forma mucho pero.
Se suponía que estaban a salvo mientras el sistema de seguridad estuviera activo, pero Lincoln no estaba. Lincoln jamás llegó cuando se supone tendría que llegar, y las cosas en la casa se estaban saliendo de control.
Finalmente Lola y Lana habían decidido quedarse juntas y no salir hasta que la purga hubiera terminado.
No era lo mismo.
Cada noche de la Purga las dos se abrazaban a Lincoln, cada una por un lado, y miraban películas hasta caer rendidas. Entonces Lincoln las llevaba a ambas a la cama con cariño, la última vez incluso se había quedado con ellas y las había cuidado toda la noche. Pero ahora estaban solas.
-¿Por qué crees que Lincoln no llegó? –Sorprendentemente fue Lola quién lo preguntó. Ella realmente se había resentido con Lincoln por el video, a Lana realmente no le importaba mucho que las personas la vieran comer de la basura, no es como si lo estuviera ocultando de todas formas.
-No lo sé. –Lana había esperado que después de esto las cosas se arreglaran. O al menos eso es lo que Lynn había dicho. Que cuando Lincoln pagara por todo esto las cosas podrían volver a ser como antes. ¿Por qué las cosas no podían volver a ser como antes y ya?
¿Por qué todas tenían que enfadarse tanto por un simple video de hace un mes? Pero a Lola realmente le había molestado, y Lana había aprendido a estar siempre del lado de su gemela cuando estaba verdaderamente molesta.
-¿Crees que esté enfadado con nosotras, Lana?
-Por supuesto que no. Es Lincoln. –Eso era algo en lo que Lana podía apoyarse. Lincoln siempre estuvo ahí para ellas. Nunca las abandonó ni las dejó de lado. –Lincoln volverá, y entonces comeremos dulces y nos quedaremos despiertas hasta tarde mientras miramos películas de ranas y princesas.
-Sí. Eso suena bien. –Lola sonaba bastante cansada. Lana rara vez la veía de esa forma, era un aspecto de su hermana que no le agradaba, significaba que estaba muy triste. Tenía que encontrar algo con que animarla, pero no tenía muchas ideas de como.
-Lincoln sabría. –Pensó para si misma. –Oye Lola, ¿Por qué no jugamos un rato a la fiesta de té? –Señaló el juego de té con sus invitados de felpa.
-Odias las fiestas de té, Lana.
-¿Entonces podemos jugar con Izzy?
-Creo que prefiero la fiesta de té. –Lola saltó de la cama y comenzó a cambiarse. Las dos estaban en sus ropas para dormir cuando subieron, pero ninguna de ellas creyó que podrían dormir esa noche. –Vamos, serás mi invitada especial en esta fiesta. Al menos hasta que Lincoln llegue para tomar tú lugar.
-No puedo esperar para que eso pase. –Lana no se molestó en cambiarse de ropa para jugar con Lola.
Mientras jugaban a la fiesta de té, Lana no pudo evitar pensar porque Lincoln no había llegado cuando se suponía que tendría que llegar. Le hubiera gustado poder cambiar su voto en aquella reunión, pero lo cierto es que Lola no se lo permitió. Sabía la clase de cosas que Lola podría hacer cuando se enfadaba, pero incluso ella tendría que tener un límite.
-Tiene la bicicleta de Lynn, por lo que no debería tardar mucho. –Lola agregó de repente. –Supongo que con esto estaremos a mano y dejaremos todo atrás. –Esperó por una respuesta de Lana, per esta nunca llegó. –¿Lana?
-¡Ah! Sí. Exactamente eso. Ja ja. –Dijo con torpeza.
Lola lo desestimó y comenzó a servir té a los animales de peluche.
La bicicleta de Lynn.
En cuanto Lola mencionó aquella bicicleta Lana recordó algo que había visto en el patio antes de que se llevaran a Lincoln, y después de que Lynn terminara de comprobarla. Ella simplemente había pasado por casualidad cuando lo vio, y no le había puesto demasiada atención en su momento, pero…
-¿Qué estaba haciendo? –Ella la vio agacharse junto a la bicicleta, pero en ese momento no le importó demasiado y continuó con lo que estaba haciendo. No podía recordarlo bien, ¿Pero tenía algo en la mano? Y si era así, ¿Para qué? Ella no era necesariamente una experta en bicicletas. –¿Qué estabas haciendo, L-
-Lana. Presta atención. –Lola la regañó mientras la señalaba con su barita. –Estamos en medio de una importante charla sobre el té y los pastelitos.
-S-sí. Mis disculpas, princesa. Simplemente me dejé llevar por mis pensamientos. –Trató de sonar educada para Lola. No tenía porque preocupar a su gemela. Y, posiblemente, lo que había visto no significaba nada. –¿Podría servirme más té? –Levantó su taza. Era mejor no pensar en eso, la familia ya tenía demasiados problemas con la falta de Lincoln como para que ella agregara algo que seguramente no era nada.
El reloj de la cocina ya había pasado de las dos, y Leni se estaba sintiendo muy intranquila con todo esto. Se encontraba sola frente a una caja de pizza fría. Apenas y había tocado una rodaja. No se sentía con mucho animo para comer pese a tener un poco de hambre.
¿Por qué Lincoln aun seguía afuera? Se suponía que para esta hora ya tendría que haber regresado, entonces podría empezar a utilizar todos sus secretos de belleza para borrar esas feas palabras de su mano. A Leni había dejado de importarle el video desde hace mucho. Todo lo que quería era que su familia volviera a ser la misma de siempre. Que pudieran comer pizza frente a la televisión mientras se abrazaban muy fuerte, eso era lo único bueno que tenía esta noche.
Pero ahora las cosas se habían puesto bastante feas. Lincoln parecía estar en problemas y Lori quería ir a buscarlo, al igual que Lynn, Luna y, posiblemente, todas ellas. Sin Lincoln la casa se sentía realmente aterradora, como una prisión o algo así. Y pensar en que Lincoln pudiera estar afuera no era mucho mejor. Leni sabía que esta noche era peligrosa, y no quería que su Linky resultara herido.
Lincoln era un niño muy amable y dulce que cometió un error, y Leni Loud realmente sabía de cometer errores. Ella misma los comete siempre, todos los días, a toda hora. Y no por eso la echan a la calle. Quizás nadie lo había hecho porque ella era idiota. No era ajena al pensamiento de todos en la casa sobre ella.
Todos menos Lincoln. Él era él único que la trataba como persona. Nunca le decía que era estúpida y siempre se tomaba su tiempo para explicarle algo que no entendía, incluso aprendió a hablar un idioma totalmente nuevo sólo para ella. ¿Cómo alguien tan dulce y encantador como Lincoln podía merecer ser echado de casa por un simple video de hace un mes? Leni ya no recordaba de qué iba el video, y tampoco le importaba.
Todo lo que quería era que Lincoln entrara por la puerta en ese momento con su dulce sonrisa otra vez. No lo había visto sonreír en todo el mes, y eso realmente le afectaba. ¿Por qué le había hecho caso a Lori sobre ignorar a Lincoln? Eran sólo unas palabras escritas con marcador permanente en su mano, pero no por eso tenían que hacerles caso.
Pero Lori se lo había dicho, y ella estaba acostumbrada a obedecerla siempre.
Eso fue un error.
Leni generalmente se da cuenta de sus errores cuando alguien más se los explica, pero ahora se esta dando cuenta por si misma que estar enfadada con Lincoln por absolutamente nada, fue estúpido. Por desgracia se dio cuenta demasiado tarde de ese error. Le hubiera gustado ver la sonrisa de Lincoln cuando le dijera que ya no estaba enfadada con él y darle un fuerte abrazo.
Había tratado de llamarlo, pero su celular no tenía señal alguna. Había olvidado que mientras esas cosas raras rodearan la casa no podrían comunicarse con nadie de afuera. Le hubiera gustado quitarlas un momento para poder hacer una llamada, pero no sabía como, y a Lisa no le gustaba que entrara en su cuarto.
-Lincoln, como te extraño…
Trató de comer un poco de pizza para levantar el ánimo, pero no era como la pizza debería saber. Se supone que debería saber bien, pero Leni no podía encontrar el sabor. La dejó aun lado sin muchos deseos de seguir comiendo. Quizás ahora podría hablar con Lori para preguntarle cuando irían por Lincoln. Leni nunca había querido ver más el rostro sonriente de Lincoln como ahora.
Cuando volviera a ver a Lincoln, lo primero que haría seria abrazarlo muy fuerte y darle muchos besos, ya no le importaba lo que estuviera escrito en su mano. Aun si desobedecía a Lori, realmente quería recuperar su relación con Lincoln. Todas deberían. Fue sólo un video tonto.
NA: Como dije antes, ninguna sabe lo que Lincoln a tenido que sufrir, o lo que sufrirá a lo largo de las horas. Aun…
La angustia está más del lado de Luan, cuya sonrisa y sentido del humor se han ido por el drenaje, sin mencionar la ira y odio hacia sus hermanas y, más que nada, ella misma. Ella siente que pudo haber hecho algo para evitarlo, pero en lugar de eso se quedó callada y dejó que las cosas siguieran su curso. En cuanto a Luna, ella se a dado cuenta tarde de que Lincoln es un niño de once años que filmó un video estúpido. Por lo que está destrozada por dentro.
Lynn sigue enfadada con Lincoln por el video, pero está preocupada por su hermanito. Pero aun así no puede dejar las cosas atrás tan fácilmente y se refugia en la idea de que Lincoln estará bien, o de que llegarán para rescatarlo (Posiblemente el pasar tanto tiempo con Lucy pudo haber afectado un poco sus ideas de la purga). Aun así, esta molesta por como las cosas han resultado.
En cuanto a Lucy, bueno, ella está celosa de Lincoln. Para ella, Lincoln está cumpliendo su sueño de presenciar la purga con sus propios ojos, y no lo considera merecedor de ese privilegio. Aun así, parte de ella está feliz porque sabe que Lincoln está atrapado en su peor pesadilla. Por supuesto, también está un poco preocupada, pero ni por un minuto cree que las cosas podrían salirse de las manos. Al fin y al cabo para ella Lincoln será sólo un espectador asustado.
Con las gemelas tuve mayor problemas (Las dos no pueden pasar un día sin estarse peleando por algo), ellas están solas y asustadas. Saben que la purga es mala, pero siempre estuvieron rodeadas por sus hermanos en este día. Ahora las cosas son diferentes y tratan de refugiarse en ellas mismas. (Y sí, Lana vio al responsable de todas las penurias de Lincoln)
Lori se dio cuenta de que es una mierda de hermana, y pudo ver parte del infierno que hay afuera de aquellos muros blindados y que las protegen de los monstruos del exterior. Eso sólo aumentará sus miedos hacia Lincoln y el sentimiento de que fue una mierda de hermana que lentamente la mata por dentro. (Le afectará muy internamente ya que fue ella la que lo abandonó en medio de la nada)
Leni está sola y comenzará a pensar por si misma en lugar de hacerle caso a un montón de palabras en su mano. Ella realmente quiere a Lincoln y desea poder darle un fuerte abrazo y que las cosas vuelvan a ser como antes.
Lisa pasará la noche buscando a Lincoln con sus monitores o tratando de encontrar aunque sea una pista de donde está. (Lo que la llevará a encontrarse con más de lo que su pequeña mente de cuatro años esté dispuesta a soportar) Por cierto, en cuanto a la investigación de Lisa, ella estaba interesada en aquellas personas que participan en la purga y que, aparentemente, pueden seguir teniendo una vida normal después de aquella noche.
Si, supongo que pude haberlo hecho mejor. Pero tomando en cuenta de que es la noche de la purga y que cada hermana está tratando de superarlo como pude sin Lincoln, las cosas se complican bastante.
Pero como dije antes, nadie dirá que no lo intenté.
El verdadero infierno que les cambiará la vida a todas será en el epilogo. (Trataré de hacerlo mejor en ese momento)
Antes que se me olvide, algunos de ustedes posiblemente querrían ver a Luan pateándole el culo a Lynn, y pese a que una confrontación física entre Lynn y Luan pueda ser posible en estás horas de angustia, no olvidemos que Lynn es cinta negra segundo dan, mientras que Luan es una comediante. Aunque Luan tenga todo derecho en partirle la mandarina en gajos a Lynn, ella sería la que no saldría bien parada de ese combate.
Espero al menso haber escrito algo decente de ser leído, sientance libres de criticarme y darme concejos (miren que todos ellos me han servido para mejorar el fic).
Hasta la última hora.
PS: me disculpo por las faltas de ortografía. (Sí, esta este mensaje será recurrente)
