Capítulo 6. Un nuevo comienzo II
Al llegar al colegio la chica se bajó del carruaje rápidamente no sin antes dirigirles una mirada de desprecio, a la que los tres no le dieron ninguna importancia, bajaron del carruaje viendo el castillo frente a ellos más imponente que nunca, una enorme cantidad de sentimientos inundaron el pecho de los chicos, pero la nostalgia y la alegría predominaron en ellos, una con más fuerza que la otra, no solo en los chicos sino en todos los alumnos que regresaban, todos ellos invadidos por las mismas emociones que ellos, era increíble volver a estar ahí de pie después de más de un año de ausencia, contemplando frente a ellos su hogar dándoles la bienvenida. Después de salir de sus pensamientos los chicos se dirigieron al interior del castillo donde varias luces flotantes de colores iluminaban su camino, hasta el gran comedor que parecía aún más grande que la última vez que estuvieron ahí, el impresionante cielo nocturno del techo era aún más espectacular ya que algunas estrellas fugaces parecían caer de vez en cuando, mientras las velas y los candelabros flotantes iluminaban con calidez el comedor, los estandartes de las cuatro casas colgaban en sus respectivas mesas, mientras todos miraban como en la mesa de profesores ondeaba el escudo de la escuela resplandecía con todos los colores de las cuatro casas, donde Hagrid se encontraba sentado en su lugar de costumbre, cuando miro a Harry, Neville y Ron alzo su enorme mano en saludo que los chicos respondieron de la misma manera, al lado del gigante se encontraba sentado la profesora Sybill Trelawney quien platicaba con Aurora Sinistra, también se encontraba Horace Slughorm platicando con Filius Flitwick, Rolanda Hooch, Bathsheda Babbling y Séptima Vector, Minerva McGonagall se encontraba sentada en el lugar donde anteriormente se encontrara sentado Albus Dumbledore, aunque su asiento era diferente. Harry pensó que cuando entrara al comedor una sensación de malestar o algo parecido lo invadiría pero no fue así, al contrario era como si todo el lugar emanara una agradable atmósfera y al perecer no era el único, ya que todos sonreían y no dejaban de mirar de un lado a otro, platicando unos con otros alegremente.
Harry vio como los chicos de primer año junto con otro grupo de niños, al parecer un año mayores que los más pequeños, los cuales eran guiados por Hagrid. Los niños miraban a todos lados asombrados, mientras otros caminaban con nerviosismo y otros susurraban entre ellos tratando de alcanzar al semigigante.
Minerva McGonagall se puso de pie en su lugar y se dirigió hacia todos los estudiantes, al mismo tiempo que todos se quedaban en silencio y dirigían sus miradas expectantes a la nueva Directora del colegio.
McGonagall- Antes de comenzar con la selección de las casas a las que a partir de ahora pasaran a formar parte. –Dijo mientras miraba a los niños que estaban por cursar su primer y segundo año en Hogwarts. –Quiero dirigirme a todos los que están presentes, como todos saben hemos pasado por tiempos difíciles y todos hemos sufrido alguna perdida de alguna u otra forma. -La directora hiso una pausa.
Tanto Harry, Neville y Ron sintieron un hueco en el estómago al pensar en Ginny, pero al ver las reacciones de sus comentarios, sabían que la mayoría también, muchos de sus compañeros y profesores habían muerto en la batalla del colegio, personas leales que nunca más volverían a estar con ellos.
McGonagall- Sin embargo, no creo que debamos recordar con tristeza, a nuestros amigos o familiares, hay que recordarlos por lo valientes que fueron, lo que nos dejaron y lo que vivimos con ellos, por como su vida impacto en cada uno de nosotros dejando huellas en nuestros corazones, por lo que honremos las vidas de todos a los que hemos perdido, siendo tolerantes y amables con nuestros semejantes… viviendo de una manera digna.
Las palabras de McGonagall se abrieron paso y se instalaron profundamente en los alumnos, se hizo un silencio general el comedor, por un par de minutos.
McGonagall- Después de unos segundos de silencio, volvió a hablar. –Ahora tengo algunos anuncio que hacer, las personas aquí sentadas serán sus profesores la mayoría de ustedes deben conocerlos, el profesor Horace Slughorn se reincorporara como profesor de pociones este año- El viejo profesor saludo levantando una mano a todos los estudiantes. -mientras que Rubeus Hagrid retomara su puesto como profesor de cuidado de las criaturas mágicas, -El semi-gigante se levantó una de sus enormes manos como saludo. -mientras que el nombre del nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras será confirmado en unos días. Solo me queda por decir una cosa y es bienvenidos a Hogwarts, bienvenidos a su hogar.
Todos aplaudieron y dieron vítores ante las últimas palabras de la profesora, el viejo sombrero seleccionador hizo su aparición un poco chamuscado y maltratado de lo habitual, todos lo miraban como un objeto valiosos e invaluable despues de que este también formara parte de los relatos sobre la espada de Gryffindor apareciendo de este, el sombrero cuya vitalidad continuaba siendo la misma, antes de la selección canto una canción sobre la selección, mientras todos prestaban atención para después dar paso a la selección, mandando chicos a alguna de las cuatro casas.
Harry, levanto la mirada un segundo y no se sorprendió de ver la mesa de Slythering casi vacía, muchos de ellos escaparon o trataron de hacerlo con sus familias cuando el señor oscuro cayó, solo unos cuantos estudiantes se encontraban ahí, entre ellos, Pansy Parkinson, Blaise Zabini, Theodore Nott, Gregory Goyle, Astoria y Dafne Greengass entre otros y los alumnos nuevos. Era extraño verlos sin Draco Malfoy al lado, alardeando del poder de su familia, el pelinegro pensó en un momento en Narcissa y Draco, a su regreso al mundo mágico escucho que Lucius Malfoy recibió el beso del dementor y que después de que el blondo saliera del Azkaban el y su madre habían abandonado Londres.
Neville- ¿Harry?
Harry- Al escuchar su nombre aparto la mirada del comedor de Slytherin y la centro en sus amigos. -¿Qué pasa Neville?
Ron- Te estábamos preguntando ¿Si piensas retomar el equipo de quidditch este año?
Harry- ¿Por qué dejaría el equipo de quidditch?, además continúo siendo el capitán hasta donde recuerdo.
Neville- Aun, sigues siendo el capitán. –Afirmo. –Cuando entraron los Carrow se hicieron cargo del colegio, los partidos de quidditch fueron cancelados. –Dijo con cierto tono seco al recordar a los exmortifagos.
Ron- Y como McGonagall no menciono nada, te estamos preguntando qué piensas hacer.
Harry- No había pensado en eso, hasta que sus amigos lo mencionaron, si bien habían platicado sobre eso, en la plática que sostuvieron en el tren no salió el tema sobre la cancelación de los equipos de quidditch. –Supongo que buscare un momento para hablar con la profesora McGonagall sobre eso.
Ron- Espero que no me hagas hacer la prueba otra vez, este año. –Comento antes de tomar jugo de calabaza.
Harry- Tengo que comprobar que los jugadores estén en perfectas condiciones para jugar. –Dijo mientras soltaba una sonrisa al ver la cara consternada del pelirrojo, al igual que Neville.
La cena fue de lo más animada entre los estudiantes, con deliciosos platillos y postres apareciendo en el comedor y la alegre música de los violines flotantes que aparecieron justo después de la selección de las casas, acompañados por los fantasmas y unas cuantas hadas de luz que danzaban alegremente al ritmo de la música.
Después de una cena espectacular en la que los elfos de Hogwarts se habían lucido, todos se dirigieron a sus respectivas salas, Harry, Neville, Ron Seamus y Dean caminaban platicando del equipo de quidditch ya que estos también se unieron a la conversación cuando los escucharon hablar del tema, llegaron hasta el retrato de la Dama Gorda que se encontraba platicando con los demás personajes de los cuadros sobre lo emocionada que estaba con la reapertura del colegio y como su cuadro fue dañado en la batalla, presumiendo el lugar donde fuera rasgado antes de ser restaurado.
Harry- Fortuna.
La Dama Gorda. –Estaba por decir que no la interrumpieran, pero al ver de quienes se trataban los dejo pasar, no sin hacer saber quiénes estaban ahí lo suficientemente fuerte para que todos los demás retratos dirigieran sus miradas a los presentes, haciendo vítores, por lo que los chicos tuvieron que detenerse unos momentos ahí antes de poder entrar a la sala común.
Los chicos se dirigieron a su antigua habitación comprobando que los elfos ya habían llevado sus cosas, antes de ir a dormir se entrevieron jugando serpientes y escaleras, era un juego que los Gemelos reinventaron cuando escucharon a Harry platicando sobre el con el Señor Weasley, el tablero contabas con unos pequeños muñecos que se movían de acuerdo a lo que marcaban los dados que ellos tiraban, también subían por las escaleras cuando llegaban a la casilla que tuviera alguna o eran envueltos por las serpientes y los regresaban a otros niveles, también había casillas de castigo donde aparecía una celda que los hacia perder su turno y otras donde una voz formulaba una pregunta para dejarte pasar si acertaban y si no las piezas eran devoradas por un basilisco sin duda era un juego muy entretenido.
Harry abrió los ojos repentinamente, trato de enfocar a su alrededor y vio todo oscuro después de unos minutos, sus ojos se acoplaron a la oscuridad. Hacia tan solo un par de semanas que le habían practicado un tratamiento mágico para mejorar su vista y dio resultado aunque aún tenía que usar sus gafas para leer, escucho los ronquidos del pelirrojo en una de las camas de la habitación y la pesada respiración de Neville. Se llevó una mano a la frente, era extraño pero no recordaba haber soñado algo que lo hiciera despertarse, sin embargo tenía una extraña sensación, era como si tuviera el presentimiento de que algo estaba por ocurrir, se sentó en la cama mientras trataba de deshacerse de la extraña sensación y lo logro después de unos minutos sin embargo el sueño parecía haberse ido con ella, por lo que opto por levantarse de la cama, se puso sus pantuflas y miro como la luz de la luna llena se filtraba por la ventana de la habitación y esta le recordó a Lupin, quien se encontraba internado en San Mungo después de recibir una extraña maldición, las veces que intento ir a verlo se lo prohibieron, ya que por lo que sabía los Medimagos lo tenían en una área aislada, eso es lo que había escuchado de Nymphadora quien parecía una persona completamente diferente, poseía un aire triste y su cabello tenía un tono castaño, inusual en ella, sin embargo este desaparecía cuando tenía al pequeño Teddy en brazos, al sostenerlo su cabellos cobraba una tonalidad de un hermoso tono morado o azul, al igual que sus ojos y el pequeño de un año cambia el color de cabello, sin duda el pequeño heredo la habilidad de su madre, ella le dedica la más dulce de las sonrisas e irradiaba felicidad. Sin embargo para poder volver a llevar a su hijo en brazos, ya que tuvo que pasar San Mungo gracias a su tía Bellatrix quien estuvo a punto de asesinarla si no fuera por la oportuna intervención Kingsley acompañado de Bill y Charlie Weasley, estuvo al borde de la muerte y las heridas infligidas fueron bastantes graves como para tardar varios meses en recuperarse. Harry no pudo evitar sentirse mal una vez más por las decisiones que tomo después de la guerra, pero no podía regresar al pasado y cambiar las cosas, su ahijado era un hermoso niño que se parecía mucho a Nymphadora y esperaba que Lupin se recuperara para poder ver a su hijo crecer, y aunque no le hiciera él se encargaría de velar por el pequeño como un padre, sin embargo aún albergaba la esperanza de que Remus se recuperara al igual que Tonks.
El pelinegro no supo cuánto tiempo estuvo parado ahí mirando por la ventana pero al ver que el sueño, no volvería decidió tomar el último ejemplar del Quisquilloso que le mando Luna, el cual aún no había tenido oportunidad de leer, tomo su varita, sus lentes y se dirigió a la sala común, todo se encontraba en silencio y oscuro, él se acercó a la chimenea, hizo un movimiento de varita encendió el fuego y una de las luces de mesa cerca de uno de los sillones, se puso las gafas mientras se sentaba en uno de los sillones para comenzar su lectura, apenas avanzo unas páginas cuando escucho a la señora Gorda reprendiendo a alguien afuera de la sala común, el pelinegro levanto una ceja extrañado, serian alrededor de las dos y media de la mañana o las tres, por lo que todos los alumnos deberían estar dormidos, a menos que algún alumno se hubiera escapado. Harry, dejo a un lado la revista y se levantó del sillón, ya que si Filch pasaba por ahí no tardaría en enterarse que alguien se había saltado el toque de queda y sin duda eso repercutiría en los puntos de la casa, cuando se dirigía hacia la entrada con varita en mano, Neville y Ron se le unieron.
Ron- ¿Qué pasa, Harry? –Pregunto somnoliento.
Harry- No lo sé, al parecer alguien se saltó el toque de queda, pero ustedes ¿Por qué están aquí?
Neville- Ron, se despertando gritando algo de que no se lo comiera una araña gigante… y después nos dimos cuenta que no estabas.
Harry- No podía dormir, así que decidí leer algo a la sala.
Ron- Odio a las arañas. –Dijo más para sí mismo que para sus amigos, mientras se estremecía.
Harry y Neville sonrieron ante el comentario, los tres chicos escucharon como la puerta de la sala común comenzó a abrirse, mientras la señora gorda no dejaba de remprender al pobre incauto, los tres chicos se quedaron sorprendidos al ver aparecer por la puerta a una hermosa chica quien rodaba los ojos ante el sermón de la mujer del retrato, al entrar dijo un escueto lo siento, esta abrió los ojos color miel con sorpresa, al ver a los tres chicos parados ahí de pie y casi al mismo tiempo una sonrisa franca apareció en su rostro para después correr a abrazarlos.
Los tres la abrazaron, mientras decían. –Hermione. –Al mismo tiempo.
Deimos Eris:
Hola a todos, espero que se encuentren muy bien, yo tuve algo de tiempo por lo que me puse a escribir, este capítulo, por lo que espero que les gustara, también me gustaría saber si les está gustando está o no.
Siempre que escribo un nuevo fanfic trato de hacer las cosas un poco diferentes y espero lograrlo con este proyecto y con los próximos que tengo en puerta. Solo espero que mis horarios me lo permitan, pero como lo he dicho antes no me gusta dejar las cosas a medias.
Pregunta ¿Les está gustando la historia? Y ¿Qué creen que va a suceder en el siguiente capítulo?
Esta historia apenas está comenzando y aún hay mucho que descubrir.
No se olviden de visitar mi blog, El Mundo de Deimos Eris / .mx
Como siempre les mando un fuerte abrazo y un beso a cualquier parte del mundo en donde se encuentren así como mis mejores deseos. J
Hasta la próxima actualización.
Judith Elizalde
