Muy buenas tardes queridos lectores, espero sea de su agrado esta nueva historia, les agradezco los rewiews los leí todos , tomando en cuenta sus sugerencias esta historia ya esta en mi cabeza desde hace tiempo, espero llene sus expectativas
UN ABRAZO
ANA MARIA
CAPITULO 4
¿ME CASO, NO ME CASO?
Mientras salió a la luz la existencia de Raito y todos pusieron manos a la obra para ayudar al pequeño, Ranma estaba en Kioto, Ukyo lloraba por lo dicho días anteriores, que no la amaba más que como una amiga, pero le dolía verla llorar de alguna manera ella lo había cuidado y velado por él, obvio que él trabajaba para ella y así sostenerse, pero sin darse cuenta se convirtió en su compañera, no la veía más que como amiga, pero ese día tomo una decisión que más adelante lamentaría.
Entrenaba en un parque, deseaba volver a Nerima, por más que quiso huir de Ukyo ella se daba modos de interceptarlo y regresarlo con ella, así que ese día mientras entrenaba pensaba
Ukyo ha sido mi amiga desde niños, recuerdo las cosas que pasamos juntos y aunque mis recuerdos están incompletos no sé porque, quizás el golpe que dice recibí hace años sea el causante. Ella ha estado a mi lado y si dice que es mi prometida y la única manera de que ella deje de intervenir en mi regreso a Nerima es que me case con ella, pues creo lo hare, así poder llevarla conmigo, creo su miedo es que mis padres nos separen y por eso no me deja volver.
Parece que sabe lo que pienso antes que yo, cuando quiero irme ahí está ella, recuerdo cuando me bajo del bus que me llevaría a Tokio y lloraba…en fin creo es lo mejor, pero en verdad no puedo verla más que como una hermana, amiga, quizás el tiempo haga que la vea diferente, me casare con ella y regresare a Nerima a terminar mis estudios y a entrenar.
Así pensó y esa tarde hablo con Ukyo sabía que le pediría que no regresen pero él ya tenía preparado lo que iba a decir, su deseo de regresar era grande ni él se explicaba el porqué, pero lo sentía de hace mucho tiempo, ya cerca de tres años que salió en busca de su cura y no pudo regresar pronto, quería contarle a su madre que estaba curado que ahora ya era un hombre entre los hombres y que era más fuerte por los entrenamientos recibidos por otros artistas marciales, aun sentía el vacío de algo, habia entrenado fuerte y era de los mejores artistas marciales, Ukyo le hizo sentir que para eso vivía aun asi se sentía vacio, esa tarde se sentaron fuera de las tiendas que llevaban hace tiempo, alrededor de la fogata que habían hecho, sacaron sus lámparas y se sentaron uno frente al otro.
_ Ranma, dime ¿qué quieres hablar conmigo?_ Ukyo estaba ansiosa.
_ Ukyo quiero volver, lo sabes… ¿verdad?
_ Ranma tus malditas ganas de volver, ya te he dicho que tus padres no me quieren, te separaran de mi_ Estaba desesperada que llevo sus manos a la cabeza y se halaba el cabello.
_Mi deseo es volver y ya hemos tenido esta conversación muchas veces y tus argumentos son los mismos, de seguro es cierto ya que mi madre ni mi padre no responden mis cartas, no he podido comunicarme con ellos porque te opones siempre, es cierto que los dos acordamos en que nos comunicaríamos cuando fuéramos a regresar o cuando nos casáramos, sabes que no siento lo que dices que sentía por ti, perdóname por eso, pero mi deseo es regresar.
_ Si entiendo que quieras regresar, pero no quiero separarme de ti, deberías casarte conmigo ya_ Lloraba
_ Eso hare, pero habrá condiciones_ Ukyo estaba asombrada su mirada fija en el azabache y la cara desencajada.
_ ¿condiciones?...no importa si tú te casas conmigo_ ella sonreía se sentía feliz al fin alcanzaba lo que quería.
_ Nos casaremos, seré sincero, quiero terminar mi carrera de una vez, me dejaras entrenar y viajar con mi padre, y el maestro Happosay para ser el mejor.
_ Si querido de eso no hay problema_ asentía
_ Pero otra cosa más y creo es la que te negaras, pero es eso o nada.
_ Dilo de una vez_ estaba impaciente.
_ No te tomare como mi mujer, sabes lo que siento y como te he visto todos estos años, la verdad me cuesta solo pensarlo, de no ser así con tanta insinuación tuya ya lo hubiera hecho y eso no ha pasado
_ ¿Cómo?... no quieres que sea tu mujer, pero si te casaras conmigo
_ Ukyo comprende no puedo engañarte hasta ese punto, es la verdad, quizás la convivencia el estar casados haga que te vea de otra manera, pero mientras eso no pase, mi deseo es no hacerlo….si estás de acuerdo nos casaremos lo más pronto posible, quiero regresar lo más rápido a Nerima y si no aceptas mis condiciones deja de interponerte en mi camino y déjame seguir de una vez.
_ Pero yo te amo Ranma, quiero que tengamos hijos una casa, un hogar…
_ En ese caso déjame que me marche y deja de entrometerte en mi vida, que es cierto que te debo mucho y es por eso que no me he ido, muchas veces tuve ganas de dejarte inconsciente y marcharme_ él la miraba fijamente
_ Creo más bien no te has marchado porque no he dejado que te burles de mí, he frustrado las veces que lo has querido hacerlo_ Ella resentida cruzaba sus brazos
_ Ukyo…déjame irme en ese caso y seguir con mi vida.
_ No Ranma eso no pasara…Acepto tu propuesta, pero si me ves de otra manera y estoy segura que así será, cumplirás con tus deberes maritales.
_ Está bien Ukyo, decide la fecha y regresemos de una vez, por favor.
_ En dos días aquí en el ayuntamiento, prepara tus papeles yo haré lo mismo, pediré a los vendedores que sirvan de testigos y eso será todo, no quiero más que eso y regresaremos como te lo prometí.
_ Está bien arregla eso, y deja que me comunique con mis padres.
_ Eso lo harás después de que nos casemos, por favor ese será mi regalo de bodas _ Ukyo miraba suplicante
_ Un día más o menos no importa ya…está bien esperare.
Es así como quedo pactado el matrimonio, no había vuelta atrás, la peli negra se encargó de todo el papeleo que conllevaría llevar a cabo su sueño, el de casarse con ese hombre al que le borro sus recuerdos, al fin había conseguido casarse con él, aun si el regresaba y recobraba su memoria ya no podía separarlos, conocía a Akane ella respetaría el vínculo que aunque no era sincero, asi ella apareciera no podía hacer mucho, además sabia ue se habia ido de Nerima, esperaba que ella ya estuviera casada y con hijos para que no estropee su reciente triunfo y felicidad.
Días después en el ayuntamiento de la cuidad estaba Ranma y Ukyo, en una hora se llevaría a cabo el enlace, él estaba vestido con un traje en color gris oscuro una camisa de color celeste y corbata del mismo color del traje, Ukyo llevaba un vestido blanco de corte sirena de tiras delgadas en sus hombros, un recogido alto y maquillaje tenue, estaba feliz, a Ranma le daba igual, ahí estaban los amigos de Ukyo que servirían de testigos, abrazaban a los dos , Ranma no sentía emoción alguna sonreía por inercia, le estaba dando algo de remordimiento pero no dio paso atrás.
Llego el turno de los dos, pasaron a un salón amplio los dos y sus testigos, el juez siguió la ceremonia y llego al punto culminante.
_ Saotome Ranma, toma por esposa a Kuonji Ukyo como esposa, para hacerse cargo de ella
_ SI acepto
_ Srta. Kuonji Ukyo acepta a Saotome Ranma como esposo para cuidar de él.
_ Si acepto, lo dijo emocionada.
_ Con su voluntad expresada este tribunal los declara esposos, felicidades
Firmaron los papeles, felicitaron a los nuevos esposos, ellos agradecieron por aquello, fueron a un restaurante y allí compartieron con sus testigos y los nuevos esposos fueron a un hotel para su noche de bodas.
_ Ranma…cariño mira lo que traje_ era ropa íntima muy reveladora
_ Ukyo descansa en la cama yo iré al piso_ estaba molesto
_ Eso sí que no, es nuestra noche de bodas, no me harás el desaire_ estaba enfadada
_ Creo fui claro. No me interesas como mujer, ya eres mi esposa eso es lo que querías, pero no me obligaras hacer algo que no deseo
_ eres mi esposo, es tu obligación cumplir_ se sentó en la cama molesta
_ Lo siento mucho, firmaste este papel donde quedamos de acuerdo, mira lo firmaste tú y el notario tiene una copia, por favor Ukyo no lo hagas ya más difícil.
_ ¡Difícil!, dices difícil, ¡maldita sea Ranma! soy tu esposa y no puedo disfrutar de mi esposo, eso es difícil_ estaba furiosa
_ Me iré de aquí, no quiero seguir con esto, hicimos un trato que no quieres respetar._ tiro la puerta
_ ¡vuelve!...maldita seaaa_ lloraba
Salió del lugar, se dio cuenta del enorme error cometido, ya era tarde, prefirió salir antes que cumplir con lo que su esposa esperaba, no la amaba, la vio siempre como su hermana, no había deseo por ella. Mientras tanto su esposa lloraba en ese cuarto de hotel, su plan no salió como esperaba, se lamentaba pero no dejaría que eso separe de su amor, fue ahí cuando recordó por qué le borro la memoria, ver como Ranma devoraba a besos a Akane.
COMIENZO DEL RECUERDO
Ukyo salió de su restaurante iba buscar a Ranma a la universidad, aunque todos se enteraron que Akane y Ranma se amaban. Rioga, Kuno y hasta Shinosuke buscaban el amor de la peli azul por lo cual Ranma tuvo muchos retos de los cuales salía victorioso, Kodachi se dio por vencida encontró un hombre que aguantaba su locura, pero la amazona y Ukyo siguieron en la lucha, Ranma les prohibió tocar a Akane, él les haría ver su suerte si un solo cabello de ella era amenazado.
Esa tarde Ukyo y Shampoo tuvieron una pelea por la misma razón de siempre.
_ Shampoo ser prometida de Ranma, ¿Qué hacer tu aquí?
_ Te equivocas, él es mi prometido, yo debería preguntarte eso
_ ¿Quieres pelear?_ y unos bomboris salieron volando junto a la peli negra.
_ Por mi está bien_ Saco su espátula
Y así comenzó la pelea, golpes iban y venían cuando intervino Mousse el artistas de las armas escondidas, el joven tiro una bolsa que producía humo, en la confusión tomo a la amazona y dejo a Ukyo ahí, quien después que desapareciera el humo tomo de nuevo el rumbo a buscar al azabache, iba camino y paso por el parque, pareció reconocer algo y fue a verificarlo, detrás de los arbustos encontró al azabache en compañía de Akane, estaban tan entregados a sus besos que ni se percataron de su presencia, ella contra un árbol él la devoraba a besos sus cuerpos un poco más cerca se fundían, ella tenía las manos debajo de la camisa mientras el acariciaba las piernas de la joven peli azul, Ukyo no podía creer lo que veía, Ranma sintió la presencia y soltó a la Joven, reviso el lugar pero Ukyo no fue vista ni encontrada.
Ukyo huyo del sitio sin ser vista, se alejó lo más rápido que pudo, en la camino maldecía a Akane y lloraba
_ ¡Malditas seas Akane!...Ranma no te ama y de mi cuenta corre que él no se case contigo
Lloraba mientras corrió sin rumbo, ahí mismo vio al vendedor chino y se le ocurrió la idea.
FIN DEL RECUERDO
Ahora ya estaba casada y no se arrepentía, si debía esperar a que Ranma la desee ella seria paciente, pero trataría de seducirlo para de una vez consumar el matrimonio, su orgullo le gano como nunca, el amor que le tenía a Ranma le robo la razón y la saco de sus casillas.
En su cabeza ya iba con la idea de enfrentar a quien sea al fin ya había conseguido casarse con quien ella quiso, accedió a todo lo que le solicito y en un par de días regresaría a Nerima con su esposo.
Ranma se refugió en un bar esa noche, tenía dudas si había hecho bien o mal en casarse así tan apresuradamente, sus pensamientos eran confusos y hasta se arrepentía de haberlo hecho, con qué cara regresaría con su esposa, él no podía cumplir sus deberes maritales y no tenía una explicación para eso.
Regreso al hotel a la madrugada, sintió que era seguido, se percató dos veces de esa presencia en ese mismo día, su energía era conocida pero no recordaba de quien era, siguió su camino y si era atacado el respondería, sintió como se acercaba por detrás y cuando regreso a ver, la energía desapareció.
Ingreso al cuarto de hotel vio a su esposa dormida, tomo una frazada y se recostó en el piso y allí descanso.
