Hello! Si, la semana pasada no actualizamos, sorry. Estuvimos desaparecidas por motivos especiales y es que con tanto puente y tal se nos hizo imposible escribir practicamente.
Pero ya tenemos nuevo capitulo aquí y seguiremos ritmo normal... Anyway, aclarar leyendo algunos mensajes que nos habeis dejado que... Puede que os parezca que Rick es demasiado OCC pero... ¿Cuantas veces no se ha comportado así de "OCC" en la serie? Podría decir montones de escenas que no esperabamos que se portara asi y mucho menos con Kate... Pero bueno, Como sea, aquí teneis la continuación. Como siempre, gracias por leer y comentar ;-)
23 de Septiembre de 2021
Kate
Observo a mi marido durante varios segundos, y me muerdo el labio cuando él se remueve en el sofá de nuestro salón. Uno de sus brazos queda colgando, casi rozando el suelo, pero él continúa sumido en un profundo sueño.
Pienso en despertarlo, pero finalmente decido no hacerlo. En cambio me dirijo a su despacho y cojo uno de esos tacos de pósit que siempre hay sobre su escritorio, recorro la mesa con la mirada hasta dar con un bolígrafo y después escribo una nota: Volveré pronto. No te vayas. K.
Regreso al salón y dejo la nota junto al vaso de agua que descansa desde anoche sobre la mesita del salón, donde es casi seguro que la vaya a leer. Después del lamentable estado en el que estaba ayer, estoy segura de que Castle despertará con la garganta seca y necesitará un buen trago de agua.
Después me coloco el abrigo, cojo mi bolso y salgo de casa sin hacer ruido.
Empujo las puertas de nuestra cafetería de siempre y encuentro a mi padre sentado también en la misma mesa de siempre. Él me sonríe y cuando me acerco a él, me recibe con un cariñoso abrazo.
Me siento y observo que ha pedido un café para ambos, y que hay un trozo de cheesecake en mi lado de la mesa.
-Anoche parecías preocupada. – Murmura, tras haber esperado pacientemente a que yo dé el primer sorbo a mi café.
Intento sonreír y quitarle importancia. Mi padre no sabe nada sobre mis problemas con Castle. Anoche hablé con él por teléfono después de encerrarme en el dormitorio y, por supuesto que había intentado sonar tranquila y aparentar normalidad, pero supongo que a él no puedo engañarlo.
-No. Solo… Hacía unas semanas que no nos veíamos, y pensé que era un buen momento para desayunar juntos, tranquilamente, aprovechando que los niños están con Lanie.
Él simplemente asiente y agarra su taza con ambas manos, calentándolas con el calor que desprende la cerámica.
Comenzamos a hablar de cosas banales hasta que creo que es un buen momento para preguntarle lo que lleva desde anoche taladrando mi mente. Es un señor que, unas mesas más allá, pide una copa de brandy quien me impulsa a hablar del tema.
-¿Te acuerdas cuando tú solías hacer eso? – Pregunto a mi padre, señalando con la cabeza hacia aquel señor que de un trago se bebe toda la bebida alcohólica de su copa.
Mi padre me mira extrañado, y aparta la vista de aquel hombro, como si mirarlo le produjese escalofríos.
-Afortunadamente para todos nosotros, esa época ya pasó. – Sonríe levemente volviendo a centrarse en su café.
Asiento y trato de pensar cómo hablar con él de esto sin mencionar a Castle y sus problemas. Su etapa de alcoholismo es algo de lo que pocas veces hemos hablado después de que lo superase, y por nada del mundo me gustaría que se sintiese ofendido ahora.
-Sí, pero… ¿crees que hubiese sido posible superarlo sin haber acudido a aquel centro de desintoxicación? ¿Crees que… hay otras maneras de pasarlo?
Él continúa mirándome con aquella mirada extraña, como si intuyese que hay algo más detrás de todas mis preguntas.
-Hay varias fases desde que alguien empieza a beber, y diferentes motivos que llevan a una persona a… - Se queda callado y observa al señor que ha pedido una segunda copa – A beber a diario, perdiendo la noción del tiempo y perdiendo todo lo demás… Yo había llegado a un punto de no retorno y el centro de desintoxicación en el que me ayúdate a entrar fue mi salvación.
-Así que, cuando alguien empieza a beber… ¿crees que hay alguna manera de pararlo a tiempo?
-Katie… - Mi padre alarga sus manos por encima de la mesa y las entrelaza con las mías, mientras me observa con una tierna sonrisa – Tal vez si me contases quién tiene el problema, podría ayudarte.
La sonrisa de su rostro desaparece al ver cómo yo me pongo más seria y nerviosa de lo que ya estaba.
-Katie, ¿quién es? – Su voz también suena más seria ahora.
-Rick… - Digo, en apenas un susurro. – Es Rick.
Después de eso me veo obligada a contarle todos nuestros problemas y a explicarle el crítico punto en el que se encuentra nuestra relación en estos momentos. No me extraña que papá no supiese nada del tema, pues él nunca lee revistas de la prensa rosa. Y tampoco me extraña que sienta cierta empatía hacia Castle en estos momentos, pero también rabia por lo que nos está haciendo a mí y a los niños.
Veo cómo contiene la rabia cuando le cuento que Castle ha estado dos semanas sin ver a los niños ni preocuparse por ellos.
-Papá, prométeme que hablarás con él. – Le pido, siendo yo esta vez quien agarra sus manos. – Él… Necesita ayuda. Deberías haberlo visto anoche, él… no está bien.
-¿Y crees que eso le hará cambiar de opinión con respecto a los niños?
Necesito coger aire antes de responder a eso, porque realmente no sé si eso ayudará en algo, ni siquiera sé si Castle va a estar ahí cuando regrese a casa, y sé que esto no es lo que necesitamos para salvar nuestra relación (si es que todavía puede salvarse) pero si sé que Castle necesita abrir los ojos y darse cuenta del punto en el que se encuentra.
-Necesita que alguien le entienda. Sé que tus razones fueron completamente diferentes y, posiblemente más justificadas incluso, aunque nada justifique esto, pero… Papá, por favor… Yo creo que puedes hacerle llegar a entender que esto no le llevará a ninguna parte.
Él suspira y finalmente asiente.
-Está bien, veré que puedo hacer…
Cuando Lanie abre la puerta de su apartamento y Lily me ve al otro lado de la puerta, corre a mis brazos al grito de "mami".
Jake llega hasta mis pies gateando y comienza a llorar reclamando mi atención, mientras que en el rostro de Reece aparece una sonrisa mientras mueve sus manitas en mi dirección, sentado en su silleta y con su biberón sobre las piernas.
-Te he echado de menos. – Dice Lily antes de volver a dejarla en el suelo y correr a la mesa del salón, donde está su bol del desayuno.
-Todavía están desayunando. – Sonríe Lanie cuando yo me adentro en su apartamento y cojo a Jake en brazos.
Yo también sonrío. Sé lo complicado que es a veces hacer que los niños se tomen su desayuno (o cualquiera de las comidas del día), y Lily realmente se toma su tiempo.
Me acerco hasta Reece y le presto atención también a él, después de llenarlo de besos. Yo también los he echado mucho de menos a todos ellos, y solamente he pasado una noche sin ellos.
-¿Fueron buenos anoche? – Pregunto a Lanie, después de dejar a Jake también en la silleta, junto a su hermano.
-Les costó un poco dormirse, especialmente a ese de ahí – dice ella con una sonrisa, señalando a Jake – Pero al final Esposito supo cómo calmarlo. No se le da tan mal después de todo.
Las dos reímos y después Lanie me hace un gesto para que la acompañe a la cocina. La cocina y el salón de su apartamento también son un único espacio abierto, por lo que desde allí puedo ver que Jake y Reece están tranquilos en su silleta mientras que Lily come despacio sus cereales y colorea un libro de dibujos.
-¿Vas a contarme de una vez qué te dijo la abogada o voy a tener que interrogarte?
-¿No lo estás haciendo ya?
Ella se cruza de brazos y alza la ceja derecha.
-Castle no ha respondido todavía nada sobre el divorcio.
-¡¿Cómo puede no…?¡
-Pero… - Corto a mi amiga antes de que diga alguna blasfemia sobre mi marido. Con la cual es seguro que estuviese de acuerdo en estos momentos.
-¿Pero? – Pregunta, interrogante.
-Estuvo en casa.
-¡¿Castle?! ¿Castle estuvo en casa? – Pregunta subiendo la voz y descruzando sus brazos, acercándose a mí como si eso me alentara para contarle más.
Antes de continuar le hago un gesto para que baje la voz después de ver que Lily alzaba su cabecita hacia nosotras antes de volver a fijarla en sus pinturas.
-¿Vosotros dos…? – Pregunta, haciendo un gesto bastante evidente con sus manos.
-¡No, Lanie!
-Ah, menos mal, porque te habrías llevado una buena bronca por mi parte – Suspira, llevándose una mano al pecho – Entonces, ¿qué pasó?
-Vino en un estado lamentable, más borracho que una cuba. Hasta tuve que meterlo en la ducha.
-Explica eso de "tuve que meterlo en la ducha".
Le lanzo una mirada y ruedo los ojos. ¿Por qué Lanie siempre se queda con esa parte de la conversación?
-Lo empujé directamente después de que él me besara e intentara propasarse.
-¿Cómo puede ser tan imbécil? ¿No sé da cuenta de que está echando todo a perder? Y siento que sea tu marido, Kate, pero no sé cómo ha llegado a ser tan idiota.
Suspiro y vuelvo a mirar a los niños.
-No lo sé, Lanie… Creo que necesita ayuda. Y necesita verlos a ellos – digo, señalando a mis hijos con la cabeza – para darse cuenta de lo que tiene realmente.
-Espero que tengas razón. Y más le vale reaccionar a no ser que quiera que practique con mis instrumentos quirúrgicos en él.
Sonrío agradeciéndole a Lanie por tratar de hacerme sonreír.
-Probablemente deberíamos irnos – Digo, pensando en si Castle estará o no en casa cuando lleguemos.
Cuando llego a casa y abro la puerta con los tres niños, lo último que espero encontrarme es a Rick con el pelo húmedo, afeitado y con un chándal. Sinceramente no esperaba ni siquiera encontrarlo allí aun.
Pensaba que las cosas para nosotros estaban demasiado difíciles. Me equivoco.
Cuando Lily repara en él, echa a correr al grito de ¡Papi! Y se tira a sus brazos.
Castle la carga en brazos tras entrecerrar levemente los ojos, debido a la resaca. Pero no dice nada. Yo se lo agradezco.
Aunque aun no nos hemos ni siquiera mirado a los ojos. Lily parlotea agarrada al cuello de su padre mientras yo dejo todo lo que traía en la entrada y dejo a Jake y Reece en el suelo para que gateen.
Rick les mira emocionados llamando su atención junto a Lily y es ahí cuando me dedica una leve mirada de agradecimiento o algo de ese estilo.
Un rato después, los tres están en la alfombra jugando y riendo. Yo me muerdo el labio desde la cocina… Estaba casi segura que Rick necesitaba pasar un rato con sus hijos y que sería algo que le haría recapacitar en su comportamiento o por lo menos aceptar la ayuda que le ofrecíamos.
Dios, el pelo húmedo y esa sudadera y ese chándal le quedan realmente sexys. Maldigo a Castle mentalmente y me concentro en recoger la cocina, aunque esta recogida con tal de no perderme en esa estampa tan bonita de un padre con sus hijos.
Castle
Cuando me he despertado y he buscado casi a tientas agua…Algo que sabía que habría cerca, pues he pasado alguna que otra resaca con Kate y ella siempre me ha dejado un vaso cerca. No me he equivocado…Aunque no lo merecía. Lo de anoche probablemente fue el punto de no retorno.
Después de beberme el vaso de agua y sentir una punzada en las sienes que hacen que me las presione con mis dedos, reparo en la nota. Por supuesto que la voy a esperar…
He aprovechado el tiempo solo para recorrer el loft. He ido a nuestra (o ahora la de Kate solo) habitación y he buscado en el vestidor algo de ropa que por supuesto aun tengo ahí y me he encerrado en el baño para darme otra ducha y afeitarme.
Poco después de haber terminado, ellos han llegado. Yo aun tenia los ojos rojos de haberme descargado en la ducha. Necesitaba llorar.
Y Lily y los gemelos me devuelven la vida. Juego un rato con ellos, atendiendo a mi princesa y sintiendo la mirada de Kate sobre nosotros… Necesito hablar con ella…Pero no encuentro el momento.
Un rato después, cuando Lily esta entretenida con un puzzle y Jake mordisquea uno de esos mordedores de peluche mientras Reece gatea en la alfombra me levanto del suelo y me acerco a Kate.
-¿Te vas?-me pregunta casi atropelladamente.
Tranquila Kate, yo tampoco sé cómo hablarte después de lo de anoche…Después de lo de las últimas semanas. Lo sé. He sido un capullo.
-Yo…
-¡No Papi!-escucho que grita Lily desde donde estaba, por supuesto nos ha oído-No te vayas…-su labio empieza a temblar y nos mira a ambos. Se agarra a mi pantalón y amenaza con llorar-Papá…
-Puedes quedarte a comer con nosotros-dice Kate, pero por supuesto más seriamente de lo normal.
Lily grita un ¡Bieeen! Y regresa a la alfombra junto a sus hermanos dejándonos solos de nuevo.
Ambos nos quedamos en silencio y yo me froto la frente nervioso.
-Si quieres me…Me voy… Si no quieres que me quede-susurro.
-Lo hago por Lily…Y por los niños-me dice en el mismo tono, sin mirarme.
Yo asiento y trago con esfuerzo.
-Castle…
-Lo siento Kate. Lo siento-le digo con toda la sinceridad del mundo.
Ella me mira a los ojos, dolida, probablemente con las mismas ganas de llorar que yo.
Ella asiente y enfoca su mirada en el teléfono, probablemente espera una llamada del trabajo.
-Hay algo…Que…
-¿Por qué?-me pregunta con el mismo tono dolido y casi con rabia.
Yo enarco una ceja casi sin comprender. Es la primera vez en semanas que hablamos… Hasta podría decirse que en meses. Si es que eso es hablar…
-¿Por qué no he dejado a mi abogado que acepte los papeles de separación?
Ella se sorprende. No esperaba que respondiera eso y niega frunciendo el ceño.
Yo tenía ya varías respuestas en mi cabeza para aclarar ese tema… No había aceptado porque no podía perderla…Por que aunque en ocasiones en el pasado me había comportado como un idiota, estas dos últimas semanas no tenía perdón…Pero no podía perderla.
-No quiero perderte. No os quiero perder.
-Castle…Pensaba que eso era lo que querías…Después de todo, has estado saliendo con otras…Te puse las cosas fáciles…-Ella hace una pausa y suspira hondo…Casi le cuesta dirigirse a mi después de todo. Kate sigo siendo el mismo… O lo creía.-Cuando quieras puedes ver a los niños…Pero…-Ella se seca una lagrima disimuladamente-No sé…No sé que nos ha pasado…Que es lo que te pasa.
-Yo no… Salí, pero no…No pasó nada.
-No me importa eso Rick. Me importas tú-me dice con sinceridad-Me importa lo que le ocurre al padre de mis hijos…A…Mi mejor amigo… Mi…vida. ¡No te entiendo!-dice exasperada. La situación le supera. A mi también.
Ella asiento y me quedo cabizbajo.
-Rita me llamó.
Ella no dice nada y espera.
-Mi padr…Jackson ha muerto.-le doy la espalda apoyando las manos en el mármol de la cocina-Hace tres semanas… Aquello fue la gota que colmó el vaso-digo bajito-Me di cuenta que…No sabía quién era. Que no sé quién soy.
-¿Por qué no me lo dijiste?
-¿Y cambiaría algo? Él seguiría muerto y yo… Seguiría con dudas….Seguiría sin tener de quien aprender…Yo no quiero acabar como él… -mascullo molesto.
Kate se acerca a mi lado sin que me dé cuenta. Me sobresalto cuando sus dedos se pasean sobre mi brazo con una suave caricia. Mi piel se eriza.
-No vas a acabar como él…-susurra-Nos tienes a nosotros.
-No…La he cagado…No…
Ella no se separa de mi lado y no aparta su mano de mi brazo y yo no quiero que lo haga. Adoro sentir sus dedos sobre mi piel…Me reconforta y supongo que eso era lo que quería.
Mi mano tiembla.
-¿Whisky?
-No hay-me dice molesta-No vas a beber.
Yo trago saliva.
-Por que ese no eres tú, Rick. Si quieres saber quién eres yo te lo diré-me dice molesta, gritando pero en susurros para que Lily no se entere. Yo me ladeo para mirarla y ella hunde su dedo índice en mi pecho.
-Eres el padre más maravilloso del mundo, eres extraordinario e hiciste mi vida extraordinaria-dice recordando nuestros votos. Para esas alturas, yo estoy llorando como un niño frente a la mujer de mi vida.
-Kate…
Ella pone un dedo en mis labios y me impide hablar.
-Escúchame… No quiero que tengas dudas sobre si lo haces bien con Jake y Reece…Los dos aprendemos sobre la marcha… Creo que ellos son afortunados de tenerte Rick…No les hagas pasar por nada que pasaste tu… O Alexis-dice recordando la ausencia de Meredith-O yo…-me dice, refiriéndose a los momentos de su padre ebrio y enfadado con el mundo.
Yo sigo llorando y asiento abrazándola. Se perfectamente que eso no significa que las cosas entre nosotros vuelvan a ser las mismas, pero es un paso. Y no dudo en hacérselo saber.
De rogarle.
-Beckett…Podemos…Intentarlo… Podemos…Yo…
Kate me mira con sus ojos, los más bonitos que he visto en mi vida…Los más sinceros. Por suerte, me dicen que aun no me ha dejado de amar.
-Castle…
-Por favor…
-No puedo retirar la demanda de separación así como así… No es tan fácil…Yo te amo pero…
Yo frunzo el ceño.
-Las cosas se nos fue de las manos con tus salidas…La prensa habla y…Aunque no me importa, en el partido me aconsejaron que dejara todo en manos de mi abogada…-se muerde el labio.-Y si luego no funciona…Tenemos que reparar los trozos de nuestra relación que ambos hemos roto… Si no funciona…
-Lo hará-digo con seguridad-Déjame intentarlo. Déjame conquistarte.
Por primera vez en mucho tiempo, Kate me dedica una sonrisa… O algo parecido que para mí es suficiente y hace que me sienta como el que siempre he sido y mi corazón lata con fuerza.
-No…No te arrepentirás-le digo.
-Hay muchas cosas que arreglar. No quiero verte con otra rubia del brazo…
-No lo harás. Además Mindy solo…
-No hagas que me arrepienta antes de tiempo, Castle-me dice en el tono que siempre ha usado Kate conmigo cuando se pica.-Si yo pongo de mi parte… Tú pondrás de la tuya.
-Por supuesto-digo ahora más confiado-Si quieres iré a terapia.
-O podrías hablar con mi padre.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Por que él se ha enterado… Y quiere hablar contigo.
Me llevo una mano al pecho. Soy hombre muerto. Aun recuerdo la bronca que nos metió a Josh y a mí en el hospital cuando nos peleamos mientras Kate se debatía entre la vida o la muerte. Jim Beckett es consciente que Kate puede valerse por sí misma… Pero siempre será su hija… Y si alguien le hace daño… Kate se ríe de mi cara de pánico.
-Ok, si me dejas regresar lo haré.
-No…Castle, no consiste en eso. Necesito tiempo. Las cosas no son tan fáciles.
Yo trago saliva. Lo sé. Le daré el espacio que necesite…La recuperaré…Haré lo que sea necesario. Ella sabe el trasfondo de mi estress, el no ser buen padre para dos niños que me necesitan sin haber tenido una figura paterna, el necesitar algo de tiempo para los dos… Sólo tengo que demostrarle que puede volver a confiar en mí.
Saco mi móvil y se lo demuestro con hechos. Kate siempre ha sido más de hechos…Le ha dado igual mis palabras de escritor para embaucarla…Ella es de hechos.
-¿Jim?-trago saliva cuando contesta y Kate me mira con los ojos abiertos por la sorpresa-Si… Podríamos…Hablar…Tomar algo luego… ¿Qué te parece?-yo espero su respuesta al otro lado-Si, a las cinco está bien.
Nuestro sueldo es un simple feedback en forma de review ;-) ¡Gracias! ¡Hasta la semana que viene!
