¡Sorpresa! Tenemos nueva actualización! :) Queríamos actualizar una última vez antes de que acabe 2016... Como siempre muchisimas gracias por todos los comentarios, reviews y feedback que nos dais (incluido en twitter) ¡Se agradece muchisimo y alimentan las ganas de escribir!
Intentaremos como siempre actualizar el lunes (Ya lo hemos dejado como el dia de actualizar xD) Si no consiguieramos llegar a tener el capítulo ya sería el siguiente lunes!
Lo dicho: Feliz comienzo de año para todo el mundo!
S&R
20 de Noviembre de 2021
Kate
Una pequeña sonrisa se instala en mi rostro tras escuchar las voces y risas de Castle y los niños provenientes de la cocina. Juraría que anoche conecté el intercomunicador de los bebés, pero esta mañana no los he escuchado despertarse, ni siquiera Lily ha venido a saltar a mi cama como hace normalmente.
Levanto la cabeza para comprobar la hora. Son casi las 10:00 am, pero es sábado, lo que significa que puedo quedarme allí recostada un rato más.
Me estiro entre las sábanas y es entonces cuando descubro la rosa que descansa en mi mesilla de noche.
-Castle… - Susurro para mí misma, antes de sentarme sobre la cama y coger la flor para acercármela a la nariz y sentir su aroma.
Hacía tanto tiempo que no me regalaba una rosa, que el hecho de que lo haya hecho justo ahora, junto al cosquillo que se ha instalado en mi vientre al pensar que ha estado aquí mientras yo dormía, me abruman. Me encanta que lo haya hecho, pero no estoy segura del significado que se esconde tras esta rosa y lo cierto es que me da miedo averiguarlo.
Las cosas finalmente vuelven a estar bien entre nosotros. Llevamos unas semanas sin discutir por nada y durante este tiempo él se ha implicado a tope con los niños y también conmigo. Tiene este tipo de detalles como el de la rosa, o pequeños besos que me quitan el aliento, pero todavía no hemos tenido un acercamiento más íntimo.
Y quizá ése sea el problema.
Es cierto que soy yo quien todavía no ha derrumbado por completo este muro que construí a mi alrededor cuando Castle me hirió de este modo, y que todavía no he dejado que vuelva a dormir en nuestra cama. En realidad él todavía se está quedando en el hotel a pesar de que pasa la mayor parte del tiempo con nosotros. Ni siquiera me he atrevido a pedirle que se quede en casa. Pero temo que cuando lo haga, que cuando por fin me atreva a quitar la última piedra del muro, las cosas se tuerzan de nuevo.
Suspiro antes de volver a dejar la rosa sobre la mesilla y me levanto de la cama, colocándome la bata de seda por encima de los shorts y la camiseta que he utilizado para dormir.
Cuando salgo de la habitación y veo a Castle con Reece en brazos, a Jake sentado en su trona con la cara manchada de chocolate y a Lily en uno de los taburetes riendo por una de las bromas de su padre, no puedo sentirme más orgullosa de todos ellos. Me encanta que Castle se esté implicando de verdad con ellos, y verlos tan felices a los cuatro juntos es lo único que necesito.
Castle
Mancho la nariz de Reece con un poco de chocolate y Lily se echa a reír. Su risa es tan contagiosa y tan sincera que yo tampoco puedo evitar reír con ella. Haber salido tan pronto del hotel para venir a desayunar con ellos, como vengo haciendo estas últimas semanas, está siendo maravilloso.
Cuando Lily se ha despertado esta mañana ha bajado las escaleras de puntillas (dirigiéndose al dormitorio para despertar a Kate) pero entonces me ha visto allí en medio del salón y ha venido corriendo a mis brazos, pidiéndome después una chocotilla. He sido incapaz de decirle que no. Sus ojos se han iluminado cuando le he dicho que además le prepararíamos un desayuno sorpresa a Kate. Y ahora, con ese moño que le he hecho y los mechones sueltos que se le han ido saliendo desde entonces, se parece tanto a Kate que soy incapaz de apartar la vista de ella.
No puedo creer que hace apenas un mes fuese tan estúpido de haberme apartado de todos ellos, y que ahora sean precisamente ellos mismos los que me demuestren las razones para permanecer aquí. Sin rencores, sin reproches…
Con Kate está siendo algo más complicado. No es fácil volver a conquistarla, después de haberme alejado así como lo hice (nunca lo fue desde un principio), pero estoy seguro de que poco a poco los dos estamos llegando al mismo punto.
Me doy la vuelta y allí está, observándonos con una sonrisa. Cuando se da cuenta de que la he visto, se acerca a nosotros. Me encanta verla así de relajada y espero que me deje pasar todos los días que nos quedan juntos, porque no creo que tuviese la fuerza para sobrevivir sin verla así cada mañana.: despeinada, descalza, con sus shorts y esa camiseta rosa, y su bata de seda blanca entreabierta y cubriéndole hasta los muslos. Está simplemente preciosa.
-¡Mamiii!
Lily grita al verla y la retiene a su lado durante unos segundos que yo aprovecho para dejar a Reece en su trona, junto a Jake.
-Íbamos a llevarte el desayuno a la cama, mami. – Dice mirándome con una sonrisa cómplice.
-¿Ah, sí? – Ella pregunta, buscándome con la mirada.
-Así es, - respondo yo, guiñándole un ojo a nuestra pequeña. – Estábamos preparando la especialidad de la casa, ¿verdad, Lily?
-¡Chocotillas! – Grita después de asentir repetidamente.
Kate hace una mueca y Lily y yo nos reímos. Aunque antes Kate pensaba que las chocotillas estaban asquerosas, lo cierto es que no tardó mucho en acostumbrarse a ellas y ahora le encantan, aunque todavía a veces intente negarlo.
Cuando Kate se acerca a la encimera a por su taza de café yo aprovecho para acercarme a ella, rodearla por la cintura y robarle un beso en los labios.
-¿Te ha gustado la rosa? – Pregunto con la voz ronca antes de besarla de nuevo.
Siento cómo se tensa en mis brazos cuando menciono lo de la rosa, o puede que sea por haber intensificado el beso, así que me aparto unos centímetros devolviéndole su espacio.
-Sí, es… - Murmura, mientras se retira un mechón de la cara – Gracias.
-Estás preciosa esta mañana, Kate. – Se lo digo porque no puedo evitarlo. Realmente está guapísima.
Ella se sonroja y evita mirarme a los ojos. Debería parar, probablemente son demasiados cumplidos en una mañana, además tengo que decirle algo.
-¿Recuerdas la entrevista que te mencioné para el programa de Charlotte?
Kate asiente al mismo tiempo que agarra su taza, y después da un sorbo al café.
-La han cambiado para hoy, un invitado les ha fallado así que… - Dejo la frase a medias al ver su cara de circunstancia. – Pero si crees que es muy precipitado…
-No. – Me corta ella, colocando una de sus manos sobre mi pecho. – Está bien, es tu trabajo Castle.
Yo asiento y ella lo hace también, esta vez con una sonrisa. Asistir a esta entrevista no es solamente parte de mi trabajo para promocionar mi libro, sino que es mi primera aparición pública después de todo lo ocurrido.
La prensa se ha estado haciendo eco de este bache en nuestra relación y aunque estas últimas semanas han estado más calmados, no tengo ninguna duda de que en el plató de televisión aprovecharán la menor oportunidad para sacar el tema.
Si tengo que hacer esto público, tengo que hacerlo bien.
-¿Tendrás el televisor encendido? – Pregunto de pronto, cogiéndole por sorpresa.
-Eh… Yo…
-Hazlo – Le digo con una sonrisa, antes de regresar junto a nuestros hijos.
Kate
Estoy terminando de secar las dos jarras de plástico para el agua de Jake y Reece cuando de pronto escucho a Charlotte, la presentadora del programa de la televisión, anunciar el nombre de Castle, justo antes de que la audiencia rompa en aplausos.
Dejo lo que estoy haciendo y me aproximo rápidamente hasta el salón. Subo el volumen del televisor, lo justo para no despertar a ninguno de nuestros hijos, especialmente a Lily que se ha quedado dormida en el sofá.
Sonrío al ver a Castle allí. Se ha puesto un traje y debajo de éste sobresale la camisa azul que tanto conjunta con sus ojos. Desde el suelo de nuestro salón puedo ver todo el maquillaje que le han puesto, aunque sea imperceptible para algunas personas (la maquilladora ha hecho bien su trabajo), yo conozco su cara a la perfección.
Le indican que tome asiento y se sienta en un sofá doble junto a la presentadora, quien no duda en aproximarse todavía más a él.
Castle sonríe, pero no lo hace de verdad. Su sonrisa no es una sonrisa falsa, pero tampoco es la misma que utiliza cuando está en casa con nosotros. Ni siquiera se parece a la sonrisa que ha utilizado esta mañana cuando me ha encontrado observándolos con el desayuno.
Comienzan a hablar de la promoción de su libro mientras yo escucho atentamente la conversación. Es otra de las cosas en las que él ha vuelto a implicarse: su libro, la promoción del mismo, la editorial…
Ruedo los ojos cuando la presentadora coge del brazo a mi marido y lo llama Rick.
-Hemos escuchado algunos rumores… y a nuestra audiencia le gustaría saber si personalmente también te está yendo tan bien como en lo profesional.
-A nuestra audiencia – Murmuro yo después de soltar un suspiro.
Sin embargo, a Castle no parece molestarle la pregunta.
-Haciendo alusión a esos rumores, solo puedo decir que a veces no somos conscientes de lo afortunados que somos hasta que estamos a punto de perder lo que más amamos y…
-¿Entonces, es cierto? ¿Estáis tú y la candidata al Senado Katherine Beckett en trámites del divorcio?
-No, eso no… - Intenta hablar antes de que la presentadora lo interrumpa de nuevo.
-Dentro de unos días es Acción de Gracias, ¿vas a pasarlo acompañado de alguien más, Rick?
Estoy a punto de maldecir a la presentadora, e incluso a Castle, cuando él se hace con las riendas de la conversación.
-Voy a pasar el día de Acción de Gracias con mi maravillosa mujer y mis cuatro hijos, además de otros miembros de nuestra familia, no podría imaginármelo de otro modo. Además, Charlotte, agradezco que hayas sacado el tema, porque son días para dar las gracias por lo que tenemos y yo doy gracias a Kate, por quererme cada día, y por la maravillosa familia que me ha dado.
Tras estas palabras, Rick guiña un ojo a la cámara y el público estalla en aplausos mientras yo comienzo a llorar como una magdalena.
21 de Noviembre 2021
Castle
-Gracias-me dice Kate detrás mío, mientras cómo puede guía a nuestra hija, que camina completamente dormida, aferrada a su madre.
Yo le hago un gesto quitándole importancia mientras cargo en brazos con los dos niños, también completamente dormidos, sus espadas láser aferradas en sus manos y mi chaqueta colgada del hombro que termina por caer al suelo. No me preocupo en recogerla y sigo el camino a su habitación.
Consigo dejarlos en sus cunas sin siquiera molestarme en desvestirlos, tan sólo quitándoles el abrigo. Están demasiado dormidos y cómodos como para que se despierten ahora por ponerles el pijama. No puedo evitar quedarme un rato mirando como descansan y una sonrisa se dibuja en mi rostro. Jake tiene la misma postura que Kate cuando duerme y hace los mismos ruiditos.
Un buen rato después, regreso al salón y recojo la chaqueta del suelo encontrándome a Kate sentada en el sofá con un vaso en la mano.
Rápidamente se levanta y se acerca a mí.
-¿Quieres…Quieres tomar algo?-me pregunta-¿Un café?
Yo noto su nerviosismo y niego moviendo mi mano en un gesto pero acompañado de una sonrisa.
Ella asiente y no sabe que decir. Probablemente piensa que me he ofrecido a acompañarla aquí para tentar a mi suerte y ver si puedo quedarme en mi cama… Pero no. He subido por que quería besar a mis hijos (Y por supuesto a ella) antes de dormir y porque obviamente Beckett no podría con los tres dormidos.
Hemos pasado la tarde primero en el mercadillo Navideño que siempre empieza a principios de Noviembre de Union Square y luego en el de Bryant Park. Allí Lily y yo hemos intentado patinar mientras sus hermanos y Kate nos animaban.
Hemos acabado agotados. Felices… Pero agotados… Y tal vez eso tuerza los planes que tengo para mañana con Kate…
Suspiro.
-Hace frío ¿Eh?-me comenta mi mujer, mirando a fuera, haciendo que deje de pensar.
Yo asiento.
-He conseguido quitarles las espadas-comento sonriendo.
Ella sonríe.
Jake se había antojado esta tarde, después de hacer el ridículo patinando mientras ellos miraban con una espada laser que ha visto en una tienda en la quinta avenida. Por supuesto, en cuanto Jake la ha conseguido ha sido el turno de Reece de querer quitársela, por lo que tuvimos que comprar otra igual y durante el resto de la tarde era imposible que las soltaran.
-Mañana las reclamaran…
-Si…Hablando de eso…
-¿Quieres…?-ella me pregunta sin terminar la frase pero noto demasiada inseguridad para aceptar. La comprendo, en el fondo estoy igual.
-No… No…
Su cara se torna en una mueca de decepción y yo me maldigo por dentro. Agarro su mano por suerte sin reticencia por parte de ella y con mi pulgar acaricio el dorso suavemente sin apartar mi mirada de la de ella.
-Me muero por quedarme toda la noche y dormir contigo Kate. Me muero por besarte…-digo mientras sigo acariciando, recordando como hace años, cuando empezamos a salir y era un secreto mi forma de besarla en público había sido esa: acariciarle la mano- Me muero por hacerte el amor…-Ella se muerde el labio- Pero está bien que vayamos así… No quiero equivocarme…-nervioso casi tartamudeo e intento hacerle comprender lo que pienso-No es que crea…Que vayamos a hacerlo pero… Dios… Sólo quiero… Disfrutar de esto, tu y yo a solas… Y yo demostrándote que vale la pena intentarlo.
Ella asiente. Ambos nos quedamos en silencio y yo lentamente me acerco para acariciar esta vez sus labios con los míos propios en una tierna demostración de cuanto la amo.
Me separo y le sonrío.
-Entonces…
-Sí, esto…Lo que te quería decir es que…He hablado con tu padre.
Ella enarca una ceja sin comprender a donde quiero ir a parar con este comentario.
-Quería…Quiero una cita.
-mmm ¿Vale?-me contesta.
-Sí, es que…Bueno hace unos días fue tu cumpleaños y nuestro aniversario…
-Y tuvimos una cena y una fiesta de cumpleaños…
-Infantil-termino yo. Cómo el cumpleaños de Kate coincidía con el de nuestra hija, celebramos el de Lily con sus amiguitos y luego nos fuimos con ella y sus hermanos al zoo… Algo familiar, pero no algo íntimo para los dos. Así como para nuestro aniversario semanas atrás, decidimos celebrarlo con la familia en una cena que decidimos organizar los dos en el último momento.
-Castle… A mí me encantó…
-Si… Y a mí, pero quiero…Quiero algo para nosotros y quería sorprenderte, así que tu padre dice que no puede quedarse con los niños mañana…
-¿Entonces?
-Una niñera. Juliet. Es de confianza y tiene edad suficiente además de experiencia… Es la sobrina de una de las editoras que trabajan en mi editorial. Podríamos probar… A ver si funciona y si alguna otra vez por lo que sea la necesitamos sería practico-digo atropelladamente.
Ella abre la boca varias veces y la cierra… Creo que al menos si la he sorprendido.
-Kate…
Ella sigue sin decir nada.
-Oye…Si no quieres-me rasco la cabeza nervioso, temiendo que ella me rechace pero pronto me veo sorprendido con su dedo índice sobre mis labios impidiendo que siga hablando.
-¿A qué hora me recoges mañana?
Yo sonrío y hago el amago de morderle el dedo pero rápidamente lo aparta y lo substituye por sus labios.
Nos damos unos cuantos besos rápidos, cortos, unos besos que si siguen así serán más que sólo eso…Besos cariñosos y finalmente y poniéndome mi abrigo después de haberlo recogido hace un rato, me lo pongo y me marcho con la ilusión de un adolescente ante su primera cita con la chica que le gusta.
22 de Noviembre 2021
Kate
Lo último que esperaba era esto. Durante la noche y desde que cerré la puerta después de despedirme de Rick y quedarme con cara de boba no había hecho más que pensar donde me llevaría en nuestra cita.
Rick siempre ha sido detallista… (Ahora más después de todo) Y siempre ha tenido ideas originales… Pero no esperaba esto.
Cuando él ha llegado a recogerme, los niños llevan un buen rato entretenidos con Juliet. He estado hablando con ella y la verdad que es muy maja… Lily está encantada y le está enseñando todas sus muñecas y yo estaba nerviosísima esperando que mi cita llegara.
-¿Así voy bien?-le he preguntado.
Claro, siendo sorpresa, no sabía que ponerme y me he decidido por algo informal ya que eso me había aconsejado él después de preguntarle mediante un mensaje.
El asiente y cuando me doy la vuelta para buscar mi abrigo, siento su mirada en la parte donde más se ciñen mis vaqueros: mis piernas y sobre todo mi trasero.
No le digo nada pero me encanta que Rick vuelva a ser el Rick de siempre con esas miradas que me dedica.
No tenía ni idea de que acabaríamos aquí pero he empezado a hacerme a la idea cuando la línea Q del metro seguía su recorrido hasta el final y nosotros como dos simples enamorados disfrutando del momento e ignorando a esas personas que podían reconocernos, compartíamos auriculares escuchando música e incluso hemos cantado cuando el vagón se ha quedado vacío.
-No pensaba en esto-comento, agarrada a su mano mientras paseamos.
-Yo esperaba que hiciera menos frío-me dice ataviado con un gorro que se ha comprado en una tienda. El paseo marítimo de Coney Island está prácticamente vacío, debido al temporal.
Sonrío y me pego más a él mientras seguimos paseando hasta llegar a la entrada del Luna Park y sortear las pocas familias con niños que pasan el día en el parque de atracciones.
Salimos por la otra puerta y regresamos al paseo marítimo para ir a comer a Ruby's Bar&Grill que es donde siempre comemos pero descubrimos que han cerrado unos días asuntos personales así que finalmente, Rick se acerca al puestecito de Nathan's y compra dos hot dogs.
Tirita mientras nos sentamos en una mesa para comérnoslo. Yo me quedo pensativa durante un rato hasta que un perro que pasea por allí me hace soltar una risotada.
-¿Qué te ríes?
-¿Cómo crees que estará Calcetines?-pregunto.
-A saber…-contesta él- Espero que mi madre no lo haya matado o algo así…
Yo le tiro una servilleta.
-¿Qué? ¿La crees capaz de cuidar un perro y no desesperarse si éste le mordisquea unos zapatos?
Yo asiento. Tiene razón…Fue extraño que Martha se quedara al perro… Pero en realidad, fue un alivio para mi y probablemente ella tiene ayuda con Alexis y Hailey.
-Aun no me has dicho que te pareció la entrevista-me comenta como si nada.
Yo le miro emocionada.
-Me encantó. Tienes un don para hablarle a la cámara y hacer cosas como esas…
Él sonríe pero pronto una mueca aparece en su rostro y se queda pensativo. Me deja preocupada.
-Sabes…Yo…Tenía otra idea de esto.-me dice una vez ha terminado de comer, cabreado consigo mismo.
-Pero yo lo estoy pasando bien…
-Sí, pero tenía que ser perfecto.
-¿Qué quieres decir?
-Mi idea era que hoy fuera un buen día de otoño…Uno que no llegara a bajar a menos dos grados de temperatura-aprieta sus manos frías con las mías y hago una mueca-Estoy seguro que si sigue así nevara-se queja-¿Sabes cuánto hace que no nieva en noviembre?
Yo asiento con una sonrisa.
-No te rías. En serio…Tenía que ser… Perfecto…Kate, nosotros hemos venido aquí solos antes de tener a los niños y nos hemos divertido y en Six Flags…Dios si a alguien le gusta las montañas rusas como a mi es a ti… Y hoy…El Cyclonne está cerrado por el temporal…La Noria…Seguro que si me subo ahora vomito.
-Oh vamos…-le acaricio la cara intentando que se le pase el enfado-A mí me gusta…He podido olvidarme un rato de pañales y papillas…Adoro a mis hijos-alzo las manos-Pero a veces necesito desconectar ¡Y estoy en vaqueros y deportivas! Mis pies agradecen que no lleve tacones...
Él sonríe.
-Podríamos hacerlo más veces…
-¿Venir aquí?
-O donde sea. Con tacones o sin ellos-me sonríe- Podríamos hacerlo al menos una vez al mes…Solo nosotros… ¿Qué te parece?
-Me parece un plan perfecto-le doy un beso en los labios, que están fríos- Lo haremos. Una vez al mes…Sólo nosotros dos-le guiño un ojo.
Un rato después, Rick sigue murmurando y medio enfurruñado.
-Al final, nunca sale bien algo que planeo…
-Bueno…No es para tanto…
-¡Había planeado pedirte matrimonio en lo más alto de la Noria!
-¿Estas bromeando, verdad?
Él hace una mueca y me enseña una cajita que llevaba en un bolsillo. De ella saca un anillo.
-Quería conquistarte de nuevo…Quería que fuera perfecto…Me había imaginado una pedida así, sorprenderte, comer en nuestro restaurante, hacer manitas en la cutre atracción de miedo…-yo no puedo evitar reír-comer algodón de azúcar y palomitas…Conseguirte algún peluche como los novios adolescentes…-Ahora suelto una carcajada y lo atraigo hacia mí para volver a besarlo.-Pasear por la playa…
-Nuestra boda fue perfecta…Aunque me casaría mil veces contigo.
Él me desliza el anillo, aunque por suerte no parece de compromiso.
-Pero…No hace falta decirte que… Ya estamos casados.
Él asiente.
-Aun estamos a tiempo de pasear por la playa…
-Hace frío.
-No hace mucho menos que el día del funeral de mi madre-susurro-Y ¿Lo recuerdas?
Él asiente.
-Incluso en el peor día…Puede haber felicidad.
Yo sonrío y después de besarle una vez más volvemos a caminar, ahora mucho más tranquilos y relajados, sobre todo él.
Al final del día, la cita no ha salido tan mal como Rick pensaba. Hemos disfrutado de un par de atracciones y nos hemos reído y besado mucho… En ocasiones, hemos tenido que frenarnos porque…De seguir así, habríamos acabado cometiendo alguna locura en algún rincón oscuro de alguna atracción, probablemente la de terror. Puedo intuir que él se muere de ganas tanto como yo.
Cuando hemos llegado a casa, nos hemos encontrado con los niños en pijama y dormidos en el sofá. Después de hablar con Juliet y que se marchara, Rick se ha encargado de llevarlos a la cama.
-Lily se había despertado-me informa-Me ha preguntado donde hemos estado y no sabía que decirle… Al final se ha puesto a explicarme que ha hecho con Juliet durante el día…
Yo asiento.
-Rick…
-Me marcho-dice a la vez que yo suelto un-¿Te quieres quedar?
Los dos nos miramos entre confundidos y sin comprendernos a la vez que siendo conscientes de los pros y los contras de lo que acabamos de decir.
-Me encantaría-me contesta esta vez cuando yo digo un-Si, entiendo que te vayas.
Ambos hacemos una mueca y soltamos el aire.
-Kate…Me muero por ti-me dice esta vez sin que yo diga nada.
Pero en sus ojos puedo ver el temor de meter la pata y aunque su reacción física cuando le beso o le acaricio demasiado es evidente para mi (yo estoy igual) le comprendo.
-Yo también me muero y quiero…
-Y yo-no me deja terminar interrumpiéndome-Pero… ¿Y si esperamos?
-Para…-yo me sonrojo-.
-Si…-carraspea-Tengo…una sorpresa. Es evidente que te he conquistado de nuevo…
Yo enarco una ceja y le golpeo el brazo riéndonos.
-Toma- Me entrega un sobre. Lo abro, nerviosa y encuentro varios billetes de avión y unas reservas de un hotel para 4 días. De miércoles por la tarde a Sábado por la tarde…La semana de acción de gracias.
-¿Hawaii?
Rick asiente.
-Los niños, Alexis y Hailey, nuestros padres y nosotros… ¿Qué opinas?
Yo no sé qué decir, realmente me ha sorprendido. Cuando dijo que pasaría acción de gracias con la familia en la entrevista con Charlotte esperaba una cena familiar en casa de Martha o algo así, no algo como eso… Aquello probablemente sería el broche para nuestra reconciliación definitiva.
Ya no podía dejar de imaginar… El pasear por la playa esta vez con ropa más ligera y sin pasar frío recordando nuestra escapada a las Islas caimán cuando apenas estaba embarazada de Lily o tomar una copa en su compañía, relajados.
Estaba deseando que pasaran los días y poder disfrutar de él, de nuestros hijos y familia pero sobre todo de esos besos que me debe.
-¿Te gusta la idea?-me pregunta de nuevo.
-Me encanta-digo y finalmente y una noche más se marcha, dejándonos a los dos con ganas de más.
En Hawai no se va a escapar… Y estoy más segura que nunca que al regresar de esas mini vacaciones… Volverá a compartir más que el día con nosotros…Volverá a compartir cama conmigo.
¿Review? ;-)
