Hola amigos hoy les saludo de nuevo pues hoy les traigo la segunda parte de esta que es la primera historia que subo a fanfiction, y estoy muy feliz con mi trabajo actual. Sé que he demorado en actualizar esta historia, pero he estado ocupado con otras cosas así que se me hizo muy difícil continuar escribiendo. Pero en fin, aquí sin más demora el capítulo 2.

Freezing no me pertenece este fic solo tiene el objetivo de entretener.

Capítulo 2:

CONFESIONES

Satellizer despertó cuando se oyó la voz del piloto a través de los parlantes del avión avisando que estaban por aterrizar. Ella se dispuso a hablarle a kazuya antes de percatarse que él estaba durmiendo a su lado con ella apoyada sobre su hombro, esto de inmediato la ruborizo pero no mostraba ninguna intención de moverse de su lado, en cambio ella siguió un rato más en esa posición ya que se sentía muy cómoda al saber que era kazuya quien estaba durmiendo junto a ella. Pero el momento tuvo que acabar pues estaban por aterrizar y ella sabía que tenía que despertarlo. Así que tomando un poco la distancia lo movió por el hombro para despertarlo.

Satellizer: kazuya despierta –se lo decía mientras lo jalaba del hombro para que despertara.

Kazuya: ehm?... sempai?... creo que también me quede dormido, que sucede?

Satellizer: ya estamos por aterrizar.

Kazuya: oh, eso significa que ya hemos llegado –se le notaba alegre.

Satellizer: no te emociones tanto el avión aún debe aterrizar –lo decía divertida.

Kazuya: -se rascaba la cabeza mientras sonreía- si… creo que tienes razón –reía.

Satellizer solo rio junto con él.

XXX

Ya habiendo desabordado el avión ambos llegaron al aeropuerto.

Kazuya: finalmente estoy de vuelta en casa –estaba nostálgico.

Satellizer: te vez realmente feliz de haber vuelto.

Kazuya: por supuesto, no puedo esperar para llegar a mi casa.

Satellizer: bueno pues que esperamos vamos a… -ggrrrgrrggr (no pudo terminar lo que iba a decir porque en ese momento su estómago rugió).

Kazuya: tienes hambre, ¿verdad sempai?

Satellizer: pues… si… un poco –estaba muy avergonzada.

Kazuya: pues está bien, comprare algunas hamburguesas para ambos, vuelvo enseguida podrías cuidar el equipaje en lo que vuelvo.

Satellizer: de acuerdo.

Kazuya: ¡genial! Enseguida vuelvo –kazuya se fue alejando y satellizer se sentó en sobre una de las maletas a esperarlo, pero no solo hacia eso también estaba pensando lo que a su parecer era lo más importante en su vida en ese momento.

Satellizer: "vamos tengo que armarme de valor y decírselo, estamos nosotros solos, sin nada que pueda arruinar el momento. Es hora de que él lo sepa… que sepa… lo que siento por él, quiero que sepa lo mucho que significa para mí. No puedo echarme para atrás en este momento de lo contrario este viaje no serviría de nada… kazuya es hora de que sepas que… te amo…" –estaba tan sumida en sus pensamientos que parecía estar en otra realidad. Ella sabía lo que tenía que hacer, sabía que kazuya muchas veces lo había dado todo solo por ella y ella aunque no quisiera le daba el mensaje de que no lograría acercársele, cosa que en realidad ella anhelaba con toda el alma, ella solo quería estar con él, estar juntos y hacerse felices juntos.

Satellizer: "¡está decidido! se lo diré, le diré que quiero que se convierta en mi pareja".

Kazuya había llegado al puesto de hamburguesas del Burger Queen y había ordenado un par de ellas para satellizer, y cuando iba a regresar con ella la vio de perfil sentada sobre las maletas con la mirada perdida, tenía una pequeña sonrisa en su cara y reflejaba felicidad, kazuya se quedó embobado pues se veía realmente hermosa. Se quedó a contemplarla un momento y luego recordó que tenía que darle algo (las hamburguesas) y retomo su camino hacia donde estaba ella.

Kazuya: ¡sempai aquí esta! –le extendió la bolsa con las hamburguesas.

Satellizer: oh, gracias kazuya –le dedico una sonrisa.

Kazuya: no es nada, vallamos a buscar un lugar para comer. También ordenare algo para comer creo que también tengo un poco de hambre.

Satellizer: de acuerdo.

Allí estaban ellos dos en una mesa en la cafetería del aeropuerto, comiendo juntos, platicando juntos y riendo juntos. Para satella no había nada mejor que estar con el hombre que amaba, desde el principio ella sintió una conexión especial con él, como si ellos dos estuvieran destinados a conocerse, tal vez no siempre estuvo segura pero había algo en él, algo que le intrigaba, él era la única persona cuyo toque no detestaba, al contrario la hacía sentir segura.

Y kazuya no sentía menos por ella, él se sentía cautivado cada vez que la veía, sentía que no había preocupaciones al estar con satella. Jamás se había sentido así con alguien, era como estar en un mundo sin preocupaciones ni dolor. Ella le brindaba una felicidad inimaginable solo al pasar un poco de tiempo juntos, una plática, una comida, no importaba, siempre se sentía de esa manera; feliz y era una felicidad que nunca nadie le había brindado. Ni siquiera su hermana, ya satellizer era la única, la única mujer realmente importante en su vida.

XXX

Acabando de comer ambos decidieron que ya era hora de irse, kazuya busco un taxi que los llevara a su casa y ambos lo abordaron, satellizer se sentía realmente nerviosa con cada metro que el vehículo recorría pues pronto conocería a los familiares de su compañero y no quería dar una mala primera impresión ante ellos. Su nerviosismo fue tan evidente que a kazuya no se le hiso difícil adivinar qué era lo que estaba sintiendo y decidió tranquilizarla.

Kazuya: uhm, satella-sempai estas nerviosa?

Satellizer: si… un poco –su voz estaba temblorosa y se notaba que estaba empezando a sudar.

Kazuya: no te preocupes, no debes sentirte preocupada cuando estés con gente de mi familia somos como cualquier tipo de personas normales. No es como para que te alteres, solo se tu misma te aseguro que les agradaras… digo… ¿a quién no le podría gustar la verdadera tú? –la miraba con una sonrisa sincera y cálida.

Ante esto la cara de satellizer se ilumino y si pensaba que antes se sentía nerviosa, este momento no tenía comparación.

Satellizer: mu… muchas gracias… kazuya –sentía que iba a desmayarse de la vergüenza- "ser yo misma, eh" –pensaba en ese momento.

Y cuando satella no podía sentirse más sorprendida en ese justo momento kazuya la tomo por la mano y le dio una mirada tierna lo cual enrojeció aún más la cara de satellizer, pero envés de alejar su mano no hiso ningún movimiento y solo lo miro a los ojos. Ella luchaba en ese momento por reaccionar, cuando por fin lo logro en ese momento no se movió ni un milímetro, solo le brindo una sonrisa igual de tierna y cálida que la que él le había dado.

Después de ese momento satella consiguió la voluntad de moverse, pero no trato de liberar su mano en cambio se acercó a kazuya y apoyo su cabeza en su hombro. En ese momento no podía sentirse mejor se sentía segura, al estar cerca de kazuya se sentía protegida, como si los problemas del mundo no existieran, en ese momento solo existían ellos dos solo importaban ellos dos. Satellizer se propuso hablar para preguntarle.

Satellizer: dime kazuya… esto… está bien para ti? –le hablo mientras aún estaba apoyada en su hombro.

Kazuya: por… por supuesto! –ahora él también estaba ruborizado.

Ambos, kazuya y satella se sentían felices de pasar momentos como estos juntos, eso que sentían era amor real no había sentimiento alguno que se comparara a ese. Ahora kazuya podía sentirse un poco más confiado, confiado de que ella sentía lo mismo que el sentía. Y así seguirían hasta que el taxi los llevara hacia su destino.

XXX

Luego de un rato kazuya le dio indicaciones al taxista para que los llevara al lugar que se proponían pues estaba un poco alejada de la ciudad en una zona poco poblada. Cuando kazuya finalmente le aviso que habían llegado satellizer se dispuso a salir del vehículo, y al salir en su rostro se pudo notar la sorpresa que tenía. La casa de kazuya estaba en un extenso campo lleno de vida a la entrada del bosque, era una casa de dos pisos bastante extensa pintada de azul con un balcón que le daba una gran vista de la zona, y junto a esta había un pequeño lago con agua casi cristalina, era un lugar increíblemente hermoso, no entendía porque kazuya se había preocupado por la calidad del lugar, si era un lugar maravilloso casi parecía un pequeño edén.

Satellizer: wooow… que lugar más bonito –estaba impresionada con la belleza del lugar.

Kazuya: me alegra que te guste, estaremos aquí una semana.

Satellizer: parece que será una muy buena semana –le sonrió.

Kazuya termino de bajar las maletas, ya se encontraban en la puerta de la casa. Kazuya dio un leve suspiro y toco el timbre de la puerta, y la persona que abrió la puerta se llevó una muy grata sorpresa al ver a su sobrino después de tanto tiempo.

Shizuka: ¡oooohh, kazuya! –salió disparada a abrazar a su sobrino.

Kazuya: ti… tía shizuka… -luchaba por hablar pero el fuerte abrazo de la mujer lo estaba dejando sin aire.

Satellizer solo miraba confundida esta escena.

Shizuka: querido, que bueno que llegaste te he extrañado mucho –le decía aun abrazándolo.

Kazuya: yo tam… también tía… pero podrías soltarme un… momento… no... Puedo… respirar… -quedándose sin aire.

Shizuka: -lo soltó un poco pero todavía tenía sus manos sobre sus hombros- lo siento mucho kazuya, es que no sabes la alegría que me da verte.

Kazuya: uff, uff –trataba de recobrar el aliento- a mí también tía, y gracias por cuidar de la casa mientras no estaba.

Shizuka: de nada querido, he estado esperando ansiosa que llegaras.

Ahora shizuka centraba su atención en satellizer.

Shizuka: oh, y dime quien es esta hermosa jovencita? –miraba de reojo a satellizer.

Satellizer: -rápidamente hiso una reverencia- mu… mucho gusto mi nombre es satellizer –aun con lo que kazuya le había dicho no podía dejar de sentirse nerviosa en el momento de la verdad.

Shizuka: vaya vaya, cierto que kazuya dijo que traería una acompañante con el… -ahora se acercó a satellizer para verla más de cerca- ¡pero no me imagine que kazuya tuviera una novia tan linda!

Ante esto kazuya se apresuró a responderle a su tía que ellos no eran novios sino solo compañeros.

Kazuya: ¡tía, pero que dices?! ¡Ya te había dicho que satella-sempai no es mi novia solo somos compañeros! –exclamo, estaba muy avergonzado.

Satellizer solo se quedó allí parada muy sonrojada sin decir palabra alguna. En cierta forma se sentía feliz, feliz de que la tía de kazuya la hubiese visto como su novia, esto le decía que la veía como digna de estar con su sobrino.

Shizuka: uhm, en serio? Pues ella no ha dicho nada para negarlo –miro con una mirada picara a satellizer la cual seguía sin decir nada.

Kazuya: es porque está muy avergonzada!

Shizuka: bien bien no hay necesidad de enojarte kazuya solo estaba bromeando –volvió de nuevo su vista a satella- discúlpame por no haber respondido a tu saludo querida, mucho gusto en conocerte también mi nombre es Shizuka Tenjouin, espero que podamos llevarnos muy bien –le dio una sonrisa alegre a satellizer la cual respondió con otra.

Shizuka Tenjouin era una mujer joven de unos 26 años con el cabello largo de color negro, ojos de color café y con un cuerpo bastante bien cuidado que no tenía nada que envidiar al de cualquier pandora de Genetics. Era una mujer alegre y extrovertida.

Kazuya: -un poco más calmado- bueno creo que ya deberíamos entrar.

Shizuka: es cierto, por favor pasen, y satellizer-chan por favor siéntete como en tu casa.

Satellizer: si, muchas gracias shizuka-san.

XXX

Ya habiendo entrado en la casa a kazuya le dio un aire de nostalgia al ver el interior de su hogar después de tanto tiempo, recordaba como jugaba de pequeño en la sala de la casa junto con su hermana. Pero el momento había mejorado ahora ya que satellizer lo acompañaba, el sentía que ahora satellizer y el tendrían tiempo para conocerse aún mejor de lo que se conocían antes, pues ella ahora acababa de conocer el lugar donde él había pasado prácticamente toda su vida.

Kazuya: -estiro ambos brazos y exclamo- que bueno es volver a casa! –su tono de voz se notaba alegre.

Shizuka: parece que después de todo sigues siendo un niño pequeño kazuya –decía divertida.

Kazuya: tú crees? –dijo con el mismo tono.

Shizuka: si, sin duda –soltó una pequeña risa.

Kazuya: oh que lastima entonces –también se rio.

Satellizer solo miraba con una sonrisa ese momento.

Shizuka: en fin, creo que es hora de ir desempacando su equipaje. Kazuya tú te quedaras en tu habitación claro está, y tu satellizer-chan creo que puedes quedarte en la habitación que era de Kazuha.

Satellizer: -dudo un momento- ¿estaría bien que yo… me quedara en esa habitación?

Shizuka: por supuesto no hay problema –le dedico una sonrisa.

Satellizer miro a kazuya y este solo asintió con una sonrisa que calmo un poco a satellizer.

Satellizer: de acuerdo.

Shizuka: bien! –Ahora miro a ambos con una sonrisa pícara- aunque si lo prefieren pueden compartir una recamara ustedes dos solos.

Ante este comentario tanto a kazuya y satellizer se les puso la cara de un color rojo puro.

Kazuya: ¡tía! –se quejó aun con el fuerte color rojo en su cara.

Shizuka: es broma es broma no te preocupes querido –los miraba a ambos con una mirada divertida- bueno ya dejando esto de lado, supongo que el viaje los ha dejado algo cansados, así que por favor quédense aquí en la sala en lo que yo subo las maletas a sus habitaciones.

Kazuya: eso estaría bien tía shizuka? Si quieres te puedo ayudar con las maletas.

Satellizer: si, si quiere yo también podría ayudarla a subir las maletas a las habitaciones shizuka-san.

Shizuka: oh, querida eres tan linda, pero no, insisto en que se queden aquí yo sola puedo subir el equipaje a las habitaciones no te preocupes, además eres nuestra invitada y eso no sería correcto –ahora se dirigía a kazuya- y tu kazuya deberías quedarte aquí a hacerle compañía a satellizer-chan.

Kazuya: está bien tía, si tú lo dices… -se rasco la parte posterior de la cabeza.

Shizuka: si muy bien, ahora mismo empezare a subir el equipaje.

XXX

La tía de kazuya había empezado a subir el equipaje a las habitaciones de los jóvenes, por lo cual se quedaron solos en la sala. Estaban sentados en el sofá uno al lado del otro sin decirse nada hasta que kazuya se atrevió a romper el silencio.

Kazuya: uhm sempai?

Satellizer: si?

Kazuya: -se rasco la parte posterior de la cabeza- pido disculpas por lo que dijo mi tía, es que suele emocionarse mucho.

Satellizer: uhm? No te preocupes –se estaba ruborizando- yo creo que tu tía es una persona maravillosa.

Kazuya: ah sí? Pues me alegro que se lleven bien. Ves que no tenías nada de qué preocuparte?

Satellizer: si, tenías razón.

Kazuya: sabes, esto me recuerda a la vez que conocí a tu hermana –dijo en un tono divertido.

Satellizer: mi hermana?... –Satellizer hiso memoria y pudo recordar que exactamente lo mismo paso cuando le presento su hermana a Kazuya. La misma emoción y la misma actitud y también el hecho de que creía que ellos eran novios. Esto la hiso reírse un poco también- si tienes razón.

Kazuya: bueno dejando eso de lado… -la miro un poco nervioso- que te gustaría hacer mañana sempai?

Satellizer: eh, mañana que quieres decir? –pregunto curiosa.

Kazuya: si, lo que pasa es que pensé que te gustaría salir a hacer algo. Digo, no creo que unas buenas vacaciones sean quedándose en casa sin hacer nada. Es decir, quiero que te diviertas.

Satellizer: bueno… en realidad me gustaría quedarme aquí mañana –sonrió- este lugar es muy hermoso, me gustaría salir a conocerlo mejor y… -se empezó a sonrojar.

Kazuya: y qué? –parecía ansioso por su respuesta.

Satellizer: me gustaría… pues… que tu… -luchaba por sacar las palabras- fueras conmigo, como si fuera una cita.

Kazuya: oh! –se sorprendió.

Satellizer: -inmediatamente se avergonzó por lo que acababa de decir y se apresuró a arreglar la situación- lo lamento! No quise decir eso, si planeas hacer otra cosa esta bien para mí! –no podía estar más apenada.

Kazuya: está bien –en cuanto dijo esto ella se sorprendió- tu eres la invitada, tienes derecho a decidir. Y además… -se sonrojo también- me gustaría pasar algo de tiempo a solas contigo satella-sempai. Quiero que… estés a mi lado todo el tiempo posible.

Satellizer: kazuya… -ahora las cosas habían cambiado, envés de sentirse nerviosa como hace un momento satellizer se estaba poniendo caliente, sus palabras le habían provocado tanto deseo que inconscientemente empezó a cercarse a él.

Kazuya no se sentía diferente a ella en lo absoluto, estaba hechizado por la mirada de satellizer, y al verla acercársele lentamente no pudo hacer más que obedecer a su instinto y tomar una de sus manos. Ante esto satella detuvo su movimiento hacia el solo para verlo con más sentimiento a los ojos. En sus miradas se notaba el deseo mutuo que sentían el uno por el otro, los sentimientos reflejados solo con verse los ojos en ese momento ya no importaba nada, solo ellos, por ese momento se olvidaron del mundo y solo hacían caso a sus sentimientos. Luego en un movimiento inesperado para satellizer kazuya empezó a inclinarse hacia ella, ya sabía lo que venía y se sentía sumamente feliz, poco a poco ella también se inclinó hacia él no podía seguir esperando por esto y parecía que al fin ocurriría.

Satellizer por mucho tiempo estuvo sola, nunca tuvo amigos todos la juzgaban por su reputación y por lo duro que había sido su pasado ella había aceptado que sería una persona solitaria y despreciada toda su vida. Lo único que la hacía ponerse en pie fueron las últimas palabras de su madre "satella, se fuerte y nunca pierdas ante nadie". Esas palaras eran su fortaleza, había decidido hacerse la más fuerte sin importar nada y si eso significaba una vida tan triste y solitaria eso valdría la pena. Pero luego llego a kazuya y la saco del agujero oscuro y solitario en el que estaba, ¿por qué él? ¿Por qué era el único cuye toque no le molestaba? No la hacía sentirse asqueada, ni le recordaba los dolorosos y aterradores momentos de su pasado. Al contrario la hacía sentir segura, deseaba que el la tocara más.

El momento era perfecto, sus labios a pocos centímetros el uno del otro, ambos lo deseaban y estaban ansiosos.

Pero el feliz momento fue interrumpido cuando se escuchó bajar por las escaleras a shizuka.

Shizuka: ¡listo, su equipaje está ya en sus habitaciones! –exclamo tan fuerte que casi les provoca un infarto a los dos jóvenes que estaban abajo.

En ese momento casi a la velocidad del rayo, kazuya y satellizer se separaron mirando en direcciones contrarias. Estaban muy avergonzados y sus mejillas estaban en un color rojo puro.

Shizuka: oigan no me escucharon dije que ya subí su equipaje.

Kazuya: eeeh, si… gracias tía.

Satellizer: si... muchas gracias Shizuka-san

Ninguno de los dos se atrevía a cruzar la vista con el otro.

Shizuka: muy bien, supongo que ambos tendrán algo de hambre, si quieren puedo cocinarles algo.

Kazuya: no, no te preocupes tía shizuka satella-sempai y yo comimos en el aeropuerto antes de venir.

Satellizer: si así es no tiene por qué molestarse.

Shizuka: ¿en serio? Que lastima les hubiera preparado algo muy bueno, pero bueno eso ya será para la próxima.

Kazuya: si, en fin me gustaría ir a enseñarle a Satellizer-sempai su cuarto un momento, quiero que vea donde dormirá durante esta semana.

Shizuka: si deberías ir a mostrárselo, lo ordene muy bien así que nada debería estar fuera de su lugar.

Kazuya: de acuerdo. Satella-sempai ¿me acompañas?

Satellizer: eh, si por supuesto.

XXX

Ambos subieron las escaleras hacia el segundo piso y allí Kazuya le mostro su habitación a satellizer.

Kazuya: bueno, esta era la habitación de mi hermana, espero que te guste.

Kazuya abrió la puerta de la habitación que solía ser de su hermana. Era una habitación bastante extensa con las paredes pintadas de blanco, una cama adornadas con sabanas de color rosa, una almohada de cuerpo entero y un pequeño elefante de peluche sobre ella, cortinas de color azul celeste y una mesa de noche llena de maquillaje y otros cientos artículos de belleza más. Satellizer le gusto enseguida, en su cara se dibujó una gran sonrisa cosa que kazuya noto.

Kazuya: bueno, ¿así que te gusta eh? –kazuya le dijo con una gran sonrisa.

Satellizer: si! Esta habitación está muy bonita. Tú hermana sí que tenía buen gusto –satellizer dijo esto con una gran sonrisa y una alegría que se notaba con gran facilidad en el ambiente.

Kazuya: gracias por decir eso, y me alegra que te guste tu habitación.

Satellizer: uhm, kazuya y esa puerta de ahí que es –señalaba con el dedo una puerta al fondo de la habitación.

Kazuya: ese es el baño, cada habitación aquí tiene su propio baño.

Satellizer: ¿de verdad?, eso la hace aún mejor –luego de decir esto puso una sonrisa aún más grande.

Kazuya: bien, si quieres puedes ponerte cómoda aquí un rato yo voy a estar abajo.

Satellizer: eso hare gracias.

XXX

Luego de esto Kazuya bajo las escaleras hacia la sala y Satellizer se quedó en su cuarto sola. Se lanzó a la cama, se retorció sobre ella para comprobar que tan cómoda era, y contemplo por un tiempo el peluche que estaba sobre la cama. Luego otro tipo de pensamientos llegaron a su mente, como: "¿Cómo voy a decírselo a kazuya? ¿Qué me responderá? ¿Tendré el valor de hacerlo?" Y otros cientos de pensamientos más llegaron a su mente, pero todos llevaban a lo mismo; ¿Cómo iba a confesarle sus sentimientos a kazuya? Esa era la pregunta del millón, ella pensaba como, cuando y donde se lo diría. Satellizer no era una chica experta en este tipo de temas, antes de conocer a Kazuya en su mente sabía que nunca iba a ser feliz con nadie debido a su reputación y a las cicatrices emocionales de su pasado. no soportaba la idea de ser tocada por ninguna persona, eso le repugnaba, pero Kazuya era diferente, su tacto no le molestaba en absoluto sino que al contrario, la hacía feliz, la hacía sentir segura. Por alguna razón él era en único hombre que podía acercarse a ella y eso le encantaba, no quería ser tocada por nadie más que por Kazuya, no quería compartir su vida con nadie que no fuera él. Ella lo sabía, sabía que había encontrado el amor de su vida.

Luego de mucho pensar decidió que se lo diría mañana cuando salieran a caminar a recorrer el lugar. Ella sabía que ya no habría marcha atrás, ese iba a ser el momento perfecto, ellos dos solos en un paisaje bellísimo, era imposible que algo saliera mal, no había nadie allí que le estorbara y le arruinara el momento como ya antes había sucedido, ese sería el momento de la verdad, allí vería si podría ser feliz con kazuya, o lo contrario, si su relación seria solo de amistad por el resto de su vida. "tengo que hacerlo, esto ya no puede esperar, tengo que decirle a Kazuya lo que siento por el" con ese pensamiento todo quedo realmente decidido y le dio a satellizer la confianza para confesarle a kazuya que ella en realidad lo amaba.

XXX

Mientras tanto en la sala Kazuya se encontraba platicando con Shizuka ambos sentados en la mesa del comedor tomando un jugo que Shizuka les había servido, ella le preguntaba sobre todo lo que había vivido desde que llego a Genetics, que tipo de personas había encontrado y también le pregunto que como eran las pandoras y los limiters en realidad. Kazuya con esfuerzo fue respondiendo a la lluvia de preguntas que le lanzaban, luego Shizuka llego al tema que más quería tocar; "¿sientes algo por satellizer-chan?" esa pregunta de inmediato puso nervioso a Kazuya, pero sabía que nada iba a ganar mintiendo así que admitió que en verdad sentía algo por ella.

Shizuka: y ¿ya se lo dijiste?

Kazuya: la verdad… es que no, aun no se lo confieso –dijo kazuya con un poco de tristeza en su voz.

Shizuka: y entonces ¿que estas esperando?

Kazuya: pues… no lo sé nunca he encontrado el momento adecuado para decírselo.

Shizuka: pues aquí seria el momento adecuado para decírselo ¿no crees?

Kazuya: ¿en serio?

Shizuka: ¡por supuesto! Estarán ustedes dos solos en un lugar tan bello como este, ¿que podría ser mejor?

Kazuya: tal vez tengas razón pero… -kazuya empezó a deprimirse.

Shizuka: ¿pero qué? ¿Qué es lo que te preocupa? –miraba a kazuya con gran interés.

Kazuya: qué tal si… me confieso y me rechaza. Las cosas entre nosotros podrían cambiar y volverse raras, y talvez no quiera ser mi compañera después de eso –kazuya tenía la mirada caída y se le notaba triste.

Shizuka: oh vamos. No seas ridículo –la propino a kazuya una feliz sonrisa- tal vez te cueste hacerlo, pero estoy seguro de que ella no te rechazara, puedo verlo en ella, se nota que ella también siente algo por ti. Así que no tengas miedo de decir lo que sientes, pase lo que pase créeme, es mejor que se lo digas al menos así ella sabrá que la amas.

Kazuya: lo dices en serio.

Shizuka: por supuesto, así que vamos anímate y no te rindas –alzo su puño en señal de ánimo- después de todo así es el amor.

Las palabras de su tía le devolvieron la confianza a kazuya y este pensó:

"lo tengo claro, ya se lo que debo hacer"

Kazuya: gracias por decir eso tía en serio me ayudaste mucho.

Shizuka: por nada, pero puedes devolverme el favor tomando el concejo que te di –le giño un ojo.

Kazuya: por supuesto –kazuya sonrió con alegría.

Shizuka: en fin, creo que ya me voy, iré a despedirme de satellizer-chan.

Kazuya: eh, te vas?

Shizuka: claro que debo irme, que no se te olvide que tengo mi propia casa con mi marido.

Kazuya: si es cierto, pero eso significa… -se empezó a poner nervioso.

Shizuka: así es kazuya, tendrán la casa para ustedes dos solos toda la semana –sonrió pícaramente.

Kazuya: si… supongo –se empezó a ruborizar mucho.

Shizuka –soltó una leve risita al ver el cambio de color de kazuya- ok entonces me despediré.

Kazuya: de acuerdo.

XXX

En la habitacion satellizer seguía acostada en la cama cuando de repente tocaron a la puerta. Ella se dispuso a abrirla y se encontró con que shizuka quería hablar con ella.

Satellizer: oh shizuka-san pase por favor.

Shizuka: no hace falta linda solo vine a despedirme, ya me voy a mi propia casa.

Satellizer: eh? Irse?... quiere decir… que kazuya y yo –satellizer se empezó a ruborizar.

Shizuka: si así es se quedaran solos en la casa ustedes dos toda la semana, aunque yo vendré de vez en cuando a ver como están.

Satellizer: oh, si… así parece –aumentando el color rojo en su cara satellizer se empezó a imaginar todo lo que podría pasar en ese tiempo en el cual estarían ellos dos solos compartiendo una casa, como si de una pareja de recién casados se tratase.

Shizuka: muy bien que te la pases bien satellizer-chan –le dijo con un tono alegre.

Satellizer: mu…muchas gracias Shizuka-san espero volver a verte pronto.

Shizuka: y… satellizer-chan –murmuro.

Satellizer: ¿sí? –pregunto muy curiosa.

Shizuka: que tengas suerte con kazuya –murmuro con un tono muy atrevido.

Satellizer inmediatamente se avergonzó. Acto seguido shizuka bajo las escaleras hasta la sala y luego se despidió una vez más de su sobrino, y se marchó de la casa. Satellizer volvió a tumbarse en la cama esta vez pensando en las diferentes cosas que podrían pasar mientras ellos dos vivan solos en una casa, el rubor de sus mejillas aumentaba cada vez más al imaginarse las diferentes situaciones románticas que podrían ocurrir mientras ambos vivan bajo el mismo techo.

XXX

Más tarde Satellizer decidió bajar a la sala y abajo encontró a Kazuya sentado en el sofá con la mirada perdida, en sus ojos se veía que estaba pensando en algo.

Satellizer: kazuya.

Kazuya: uhm? Oh Satella-sempai –de inmediato volvió a la realidad- ¿quiere hablar de algo?

Satellizer: no, de nada en específico, solo baje y te encontré así, como si estuvieras pensando algo.

Kazuya: ah eso, solo estaba pensando en trivialidades –kazuya noto que el reloj marcaba las 5:14 pm- vaya parece que ya pronto será hora de cenar. Sempai que te gustaría comer, puedo cocinar algo para ambos (nota: kazuya sabe cocinar).

Satellizer: no hay necesidad que te molestes en hacerlo, yo puedo cocinar algo para nosotros.

Kazuya: claro que no es molestia, además tu eres mi invitada y no se vería bien que te pusieras a hacer las cosas que se supone tendría que hacer quien te invito –Kazuya se apeno un poco.

Satellizer: insisto, por favor déjame hacerlo significaría mucho para mi… cocinar algo que comiéramos los dos juntos –satellizer puso una cara tan tierna que kazuya no pudo hacer más que decirle que sí, pues después de verla poner esa cara para él era imposible negarle algo.

Kazuya: de acuerdo –se rasco la parte superior de la nuca.

Satellizer: ¡muchas gracias! Te aseguro que cocinare algo realmente bueno para ambos –estaba alegre y en su cara se pintó una enorme sonrisa.

XXX

Más tarde satellizer termino de cocinar y le pidió a kazuya que arreglara la mesa para comer. Este hiso caso inmediatamente y coloco los platos y los cubiertos sobre la mesa, acto seguido satellizer sirvió la comida en cada plato. Ella había cocinado u estofado con carne de res, patatas y una pequeña ensalada de vegetales. Todo se veía magnifico, la comida tenía un aroma delicioso y una buena apariencia, kazuya con solo oler pensó que la comida había sido preparada por un verdadero chef profesional.

Kazuya: satella-sempai esto huele increíble.

Satellizer: de verdad. Me alegra mucho que te agrade –el cumplido de kazuya la puso muy feliz.

Kazuya: si, no puedo esperar, buen provecho sempai.

Satellizer: si gracias.

XXX

Luego de que terminaron de comer kazuya dijo que él se encargaría de los platos sucios, mientras tanto satellizer subió al balcón de la casa y se puso a observar el cielo nocturno, extrañamente las estrellas le recordaron lo que horas atrás había pasado entre Kazuya y ella, el hecho de que ambos casi comparten un beso la hiso sonrojarse y sentirse feliz aunque un poco frustrada pues no dejaba de estar un poco molesta por el hecho de que fueron interrumpidos a último momento como muchas otras veces había pasado. "estuvo tan cerca… casi… casi lo hacemos" pensó al mismo tiempo que escucho que alguien subía las escaleras.

Kazuya: Satella-sempai… -kazuya traía una cara seria.

Satellizer: oh, kazuya que sucede –pregunto preocupada al ver la cara de seriedad que tenía kazuya.

Kazuya: hay… hay algo que tengo que decirte.

Satellizer: eh?, claro puedes decirme lo que sea.

Kazuya: bueno pero… esto es un poco difícil de decir –de un momento a otro su cara seria fue reemplazada por una de nerviosismo.

Satellizer: vamos, sabes que puedes decirme cualquier cosa.

Kazuya: fuuu… –kazuya tomo aire- de acuerdo. Satella-sempai la verdad es que… he querido decirte esto desde hace mucho tiempo, y ahora siento que ya no puede esperar… quiero decirte lo que siento por ti –las mejillas de kazuya empezaron a ponerse de un color rojo oscuro.

Satellizer: OH! –lo inesperado de esas palabras la dejaron sorprendida, y tal como le pasaba a kazuya ella empezó a sonrojarse muy rápidamente.

Kazuya: satellizer-sempai… desde la primera vez que te vi no pude evitar el sentirme extrañamente atraído por ti… no sabía que era lo que me pasaba cada vez que estaba cerca de ti, y fueron esos mismos sentimientos lo que me llevaron a querer convertirme en tu Limiter. No podía dejar de pensar en ti y te juro que el día que me aceptaste como tu Limiter fue el mejor día de mi vida, y al concerté mejor y pasar tiempo contigo ese sentimiento se hiso más y más fuerte hasta el punto en que no quería nada más en el mundo que estar a tu lado, cada vez que estabas en peligro o necesitabas de mi yo no dudaba ni un momento en arriesgar todo por ti, la persona que más me importa en el mundo. Con el tiempo supe que era ese sentimiento y descubrí que era mucho más que el hecho de que llevaras los estigmas de mi hermana. Verte sufrir me mataba por dentro y me hice la promesa a mí mismo que hasta el último de mis días lo más importante de mi mundo serias tú y tu felicidad, ver que el tiempo pasaba y que no podíamos pasar de la línea de ser solo compañeros se volvió algo insoportable para mí. Por eso hoy estoy de pie frente a ti como un hombre para al fin decirte que… yo… yo te amo Satellizer.

Kazuya había hablado con el corazón, finalmente pudo confesarse ante la mujer que amaba, se había quitado un gran peso de encima. Ella ya sabía cuáles eran sus sentimientos y lo mucho que le importaba, finalmente se había dado cuenta de lo que kazuya sentía por ella y podía estar segura de que eso realmente era amor.

Satellizer: kazu…ya... –estaba totalmente perpleja, no sabía que decir, el momento había sido tan gratificante y perfecto que nunca se esperó que sucediera.

De un momento a otro de las mejillas de satellizer empezaron a caer lágrimas. Pero estas lagrimas eran de alegría, satellizer no podía creer lo que acababa de escuchar, el claramente dijo la frase "te amo" ella por mucho tiempo ansiaba el momento en que el dijera esas palabras. Una sonrisa sincera se pintó en su cara y aun con las lágrimas cayendo de sus ojos se dispuso a responderle.

Satellizer: kazuya… tu… -ella miraba a kazuya con una mirada tierna y una sonrisa hermosa en su cara.

Kazuya: satella-sempai…

Satellizer: no sabes… lo feliz que me hacen tus palabras –empezó a sollozar.

Kazuya: ¿qué? – Las palabras de ella lo dejaron en shock por un momento para después llenarlo una sincera felicidad- ¿eso significa que tu…?

Satellizer: si… así es yo me siento de la misma manera… -se puso la mano en el pecho como señal de que en verdad los sentimientos y las palabras de Kazuya le habían llegado profundo en el alma- Kazuya yo… por mucho tiempo estuve sola, hasta que apareciste tú, tú me trataste como alguien importante para ti y eso realmente significo mucho para mi… me liberaste de mi soledad y me hiciste aprender a confiar de nuevo. Tu eres la única persona que puede estar cerca de mí sin causarme desagrado. Que tú me toques no me molesta en lo absoluto, y eso para mí… es perfecto. Porque ahora me doy cuenta que no quiero que nadie esté cerca de mi más que tú. El único que quiero, mi querido y único compañero… el hombre que realmente amo.

El rostro de Kazuya de repente se ilumino y en ese momento no podía sentir una felicidad mayor.

Satellizer: así que tú también ya lo sabes… yo también te amo… Kazuya –las lágrimas empezaron a caer con más fuerza de sus ojos, acababa de soltar de golpe todos los sentimientos que tenía por Kazuya.

De un momento a otro kazuya empezó a caminar lentamente hacia ella hasta estar a pocos centímetros de distancia el uno del otro. El momento no podía ser mejor, ellos dos bajo un hermoso cielo estrellado acabando de confesar sus sentimientos el uno al otro. No podían estar más felices ahora sentían que ya no había ningún obstáculo para que estuvieran juntos.

De un momento a otro Kazuya puso su mano sobre una de sus mejillas y la miro de una manera tan tierna a la vez que iba acortando poco a poco la distancia entre ellos.

Kazuya: de ahora en adelante no quiero separarme de ti nunca.

Satellizer puso una sonrisa aún más tierna que antes.

Satellizer: yo… yo también, quiero que estemos siempre juntos.

Kazuya: así que… ¿Esto está bien para ti?

Satellizer: si por favor, hazlo.

Eso era lo único que Kazuya necesitaba oír para fundir sus labios con los de ella en un primer beso tan apasionado que ninguno noto cuando sus cuerpos se movieron por si solos y Kazuya se abrazó fuertemente a la cintura de satellizer, mientras que ella coloco sus brazos alrededor de su cuello y lo acerco más a ella. Ahora todo estaba claro. En ese momento fue que realmente empezó la verdadera historia de amor para ambos.

Bueno aquí el final del capítulo 2, sinceramente espero que haya sido de su agrado, y una vez más pido disculpas si no les gusto que incluyera un nuevo personaje a la historia (Shizuka). En fin, pronto subiré el capítulo 3 pues ya tengo muchas ideas y estoy realmente inspirado así que espero que no me tome mucho terminar de escribir el capítulo.

Y finalmente muchas gracias a TheZoreda realmente aprecio tu comentario.

Nos vemos hasta la próxima.