2 de noviembre de 2023
Kate
Mis ojos abiertos en la oscuridad de nuestro dormitorio y mis pensamientos dando una y mil vueltas me indican que no voy a conseguir dormirme pronto.
-¿Castle? – Pregunto, con la esperanza de que él tampoco pueda dormir y tal vez podamos entretenernos el uno al otro. - ¿Estás despierto?
Pero lo único que obtengo como respuesta es su respiración profunda y acompasada. Él debe estar ya por su séptimo sueño, a veces envidio su facilidad para quedarse dormido. Aunque sé que mi insomnio no se debe a eso, sino que hay algo que me preocupa.
Suspiro y me levanto de la cama. Voy en busca de mi bata de seda, que está encima de una de las butacas del dormitorio, su único uso se ha convertido en el de almacenar ropa encima.
Entrelazo el fino cinturón de la bata alrededor de la cintura y salgo del dormitorio sin hacer ruido.
Camino en la oscuridad hasta llegar a la habitación de Lily, con la puerta abierta unos centímetros. Me acerco a su mesita de noche y observo su rostro angelical a la luz de su lamparita de noche. Ella dice que no la necesita, pero que mejor dejarla encendida por si sus hermanos van a su dormitorio en mitad de la noche. A pesar de su corta edad, tiene su orgullo. Castle dice que quiere ser como yo, y por eso finge no tener miedo nunca.
Sonrío y la arropo, inclinándome sobre ella y besando su frente, al mismo tiempo que aspiro su dulce olor. Ella arruga la frente y la nariz pero continúa durmiendo.
Me quedo allí durante unos minutos, observándola dormir mientras los pensamientos, esos que no me dejaban dormir, regresan a mi mente. Desearía no haber decepcionado a Lily hace unos días, haber podido llegar a tiempo a su función en el colegio…
Rick dice que no tiene importancia, pero sí que la tiene. Sobre todo porque yo sé que aunque ya hayan pasado unos días, ella no lo ha olvidado, incluso me lo ha echado en cara un par de veces cuando le he llamado la atención por no recoger sus juguetes.
-Es lo que tienes que hacer. – Le había dicho yo.
-Pero tú tenías que venir a verme al cole y no viniste. – Me contestó con la intención de librarse de sus obligaciones y haciendo sentirme un poquito más culpable sin ella saberlo.
Me inclino de nuevo sobre ella y vuelvo a besarla antes de apagar su lamparita y salir de su habitación.
Me dirijo a la cocina y coloco un poco de agua en la tetera. Mientras que el agua se calienta, aprovecho para coger una taza y una bolsita de té, uno que me ayude a estar más relajada, tal vez así consiga dormir un poco. Cuando está listo, me sirvo en mi taza y me voy con ella al comedor.
Durante estos días he pensado tanto en esto que me he llegado a preguntar si he fracaso como madre. Al principio, cuando Lily nació, me prometí estar ahí en todos los momentos importantes, siempre que ella me necesitase. Aparentemente no he podido cumplirlo, probablemente habrá otros tantos momentos en los que no pueda estar.
Agarro la taza de té con ambas manos y espero a que se enfríe antes de dar el primer sorbo.
Todo esto me ha hecho recordar mi separación con Castle hace unos años, cuando él no estaba ahí para nuestros hijos… Al menos ese fue el principio de los problemas que se sucedieron.
-Ella te quiere.
Alzo la cabeza, sorprendida, y me encuentro a Rick cruzado de brazos en el umbral de la puerta. Me pregunto cuánto tiempo lleva ahí parado, pero luego me fijo en su mirada, llena de cariño y se me encoje un poco el corazón.
-Lo sé. – Digo, como respuesta a lo que él me ha dicho.
Intento esbozar una sonrisa y entonces él se acerca. Coge una silla y se sienta a mi lado.
-No deberías preocuparte tanto, aunque también estas sexy, cuando se te forman estas arrugas en la frente… - Dice, recorriéndolas con su pulgar.
-Lo sé, Castle, pero ella… Ella está enfadada conmigo.
-Cariño…
Muevo mis labios, sin saber qué decir, al igual que hace él, y finalmente acabamos los dos sin decir nada.
Suspiro antes de que él me coja la mano.
-Debería hacer algo para compensarla. – Murmuro.
-Podríamos… Mañana, después de su partido de baseball, pasamos a recogerte a la oficina y tú y Lily pasáis la tarde juntas, mientras que yo regreso a casa con los enanos.
Otra de mis preocupaciones. Mañana es sábado y Lily juega un partido con su liga infantil de béisbol, su primer partido, entrenadas por Castle, lo cual es bastante divertido ya que hasta hace unos años no tenía ni idea de béisbol. Por nada del mundo me gustaría perderme eso, pero tengo un montón de trabajo atrasado que me gustaría adelantar…. A pesar de ser sábado, las elecciones están cada vez más cerca y necesito trabajar en algunas cosas antes del lunes, por eso Rick y Lily irán a ese partido, mientras que los gemelos se quedarán con Juliet.
-Tienes demasiadas cosas en la cabeza, demasiada presión. – Susurra Castle antes de besar mi mano, todavía entrelazada con la suya. – Te vendrá bien despejarte un poco.
-Vale, haremos eso mañana. – Asiento, haciéndole sonreír.
Él me besa y me hace sonreír sobre sus labios.
-Ahora termínate ése té y volvamos a la cama.
-Sí, entrenador.
Él me dedica una mirada sexy mientras alza sus cejas antes de salir del comedor.
3 de noviembre 2023
-Gracias Carl. – Sonrío, colocando una mano sobre el hombro de aquel simpático hombre.
Carl gira la cabeza sobre su asiento y me sonríe, encogiéndose de hombros. Él es el chofer que mi equipo te trabajo me había asignado, pero durante el tiempo que llevaba trabajando en la campaña, pocas veces había utilizado su servicio.
-Es mi trabajo, Señora Beckett.
-Oh, llámame Kate, por favor. Y puede que a partir de ahora me aproveche de tu servicio más a menudo.
-Estaré encantado de ello, Kate. – Responde él, al mismo tiempo que esboza una sonrisa haciendo que sus dientes blancos contrastando con el moreno de su piel.
Me despido de él y me bajo del vehículo. Sonrío al ver los coches familiares aparcados alrededor del campo, más allá de estos niños corriendo con sus bicicletas por el parque disfrutando de la compañía de sus padres en fin de semana, algunos de ellos incluso les enseñan a volar sus cometas, mientras que a tan solo unos metros se puede percibir el entusiasmo y nerviosismo de dos pequeños equipos de béisbol, impacientes por empezar su primer partido de la liga infantil. Mi sonrisa se ensancha al saber que Lily forma parte de ello, y que Rick la acompaña en algo así.
Al igual que una vez hicimos mi padre y yo.
Me acerco a las gradas ignorando las miradas de unas cuantas personas, supongo que no es costumbre ver a una candidata a senadora ataviada con unos vaqueros, unas simples zapatillas, y una amplia camiseta con escudo del equipo de mi pequeña, por encima de mi sudadera.
Subo varios escalones, sentándome junto a mi padre, que también está aquí para animar a Lily. Y puede que para burlarse un poco de mí marido, al fin y al cabo, fue él quien le enseñó todo lo que ahora sabe Rick de béisbol.
-Están a punto de empezar. – Dice mi padre, frotándose las manos para aliviar el frío.
-¿Crees que lo harán bien? – Pregunto mientras observo cómo todo el equipo, en total unas nueve niñas y niños de entr años, se agolpan alrededor de Castle y juntan sus manos para hacer su particular saludo.
-¿Lily o Richard? – Pregunta mi padre mientras alza una ceja.
Yo suelto una carcajada antes de responder.
-Ambos.
-Creo que lo harán bien. – Dice él, ahora con sinceridad. – Lily ha hecho un par de carreras durante el entrenamiento, creo que puede dar algún punto al equipo.
Mis labios se curvan con satisfacción justo en el momento en que Castle se gira hacia las gradas y su mirada se encuentra con la mía. Sus ojos se abren por la sorpresa de encontrarme allí, y finalmente su mirada se llena de orgullo, puedo notarlo por la forma en que me mira.
Le devuelvo la sonrisa y muevo mis labios, diciéndole que lo hará bien. Él asiente y corre en busca de nuestra pequeña antes de que el partido de comienzo.
Lily está charlando con dos de sus compañeras, pero presta atención a su padre cuando este se agacha para ponerse a su altura. Le susurra unas palabras en la oreja e inmediatamente los ojos de Lily se abren en sorpresa, exactamente igual que hace unos segundos los de Castle. Puedo ver cómo su sonrisa se ilumina y seguidamente me busca entre todas las personas de la grada.
Alzo mi brazo y la saludo hasta que ella me ve y me devuelve el saludo moviendo sus bracitos con una sonrisa y dando pequeños saltitos sobre el césped.
-Está feliz de que hayas venido. – Murmura mi padre a mi lado.
-¿Tú crees? – Pregunto, con la esperanza de que Lily pueda perdonarme no haber estado en su función del colegio.
-No hay más que ver sus ojos y ésa sonrisa.
El partido da comienzo mientras todos los padres de la grada animamos a nuestros pequeños. Yo doblemente también lanzo gritos de ánimo al entrenador, que de vez en cuando me mira y sonríe desde el campo.
Cuando es el turno de batear de Lily, cojo la mano de mi padre instintivamente y éste presiona la mía del mismo modo, seguramente más nerviosos que la propia Lily.
Lily batea la pelota, lanzándola relativamente lejos para sorpresa de todos, y corre con todas sus fuerzas mientras Castle le grita que continúe.
-¡Vamos Lily! - Yo también le animo desde mi posición.
Llega hasta la tercera base antes de que el otro equipo consiga pisar la base, consiguiendo así un triple. Rápidamente la grada de los familiares de nuestro equipo se llena de aplausos y gritos de ánimo y yo no puedo sentirme más orgullosa de mi pequeña. Incluso me veo obligada a retener un par de lágrimas de orgullo materno.
Al final del partido, nuestro equipo ha anotado tres carreras más que el equipo contrario, haciéndose con la victoria.
-¡Siii! ¡Vamos! – Grito, dando un salto de alegría mientras en las gradas unos padres felicitan a otros, aceptando la derrota o victoria del equipo de sus niños.
-¿Crees que es apropiado que una candidata al senado se comporte de ese modo? – Se burla mi padre después de vitorear también al equipo.
-No soy la candidata al senado ahora, soy la madre y esposa. – Digo orgullosa, antes de bajar al campo a felicitar a los ganadores.
Espero a que el grupo de niños y niñas se dispersen después de haberse abrazado y abalanzado sobre un Castle que han conseguido tirar al suelo para acercarme a él y tenderle la mano, ayudándose a levantarse.
-Buen trabajo, entrenador. – Sonrío mientras él se acerca a mí y pega sus labios a los míos. – Enhorabuena.
-Me alegra que hayas podido venir. Esta mañana, cuando me levanté y vi que no estabas… No sabía que ibas a ir tan pronto a trabajar – Dice frunciendo el ceño.
-Lo sé, no iba a hacerlo, pero no podía perderme este partido, así que fui temprano a trabajar para poder llegar a tiempo.
-Gracias. – Susurra de nuevo sobre mis labios.
-Por cierto, ¿dónde está nuestra pequeña bateadora?
Los dos nos volvemos buscando a nuestra pequeña, hasta encontrarla en el rectángulo del campo junto a varias de sus compañeras.
Sonríe cuando nos descubre observándola y corre hacia nosotros, especialmente hacia mí.
-¡Mami! – grita, extendiendo sus bracitos hacia mí mientras yo la cojo al vuelo y doy un par de vueltas con ella antes de abrazarla contra mi pecho.
El sonido de su risa es reconfortante, al igual que el calor que desprende su menudo cuerpo abrazado a mi cuello.
-Lo has hecho bastante bien, estás hecha toda una bateadora. – Lily ríe antes de volverse hacia su padre y ver que él también sonríe en acuerdo con mis palabras.
-Estoy muy contenta de que hayas venido. – Dice antes de abrazarme de nuevo.
-Yo también. Por nada del mundo me hubiese perdido a mi pequeña jugadora, sobretodo sabiendo que eres más buena que el abuelo y yo juntos – Digo, haciéndola reír de nuevo.
-Ey, creo que yo no he estado nada mal tampoco. – Se queja Castle.
-Hablábamos de jugadores, papi. – Dice Lily con su voz de sabelotodo, haciéndonos reír a ambos.
-¿Qué os parecen unas hamburguesas en Remy's? – Pregunta mi padre unos segundos después. – Invito yo.
-Yo acepto. – Dice Castle, alzando una mano.
-¡Si, si, si! ¡Por favor mami! – Grita Lily mientras se abraza a mis piernas en busca de aprobación y me mira haciendo pucheros.
Imposible decirle que no.
-Está bien, pero yo añadiría un batido a esas hamburguesas.
Después de que Lily salte y haga el baile de la victoria, mi padre y ella se adelantan hacia la salida.
Yo me quedo ayudando a Castle a recoger unas cuantas pelotas y bates dentro de una gran bolsa de red, sin poder evitar fijarme en el culo que le hacen esos vaqueros que lleva, o en lo sexy que está con esa gorra y esa camiseta igual a la mía.
-¿Entrenador? – Lo llamo, acercándome a él, que se vuelve a mí dirigiéndome una divertida mirada. – Cuando lleguemos a casa… No te quites ésa gorra.
Sonrío, divertida, al ver cómo traga saliva con dificultad tras entender la propuesta de mis palabras.
Tú tampoco te quites esa camiseta. – Dice alzando ambas cejas antes de añadir "futura senadora".
Castle
8 de Noviembre 2023
Me muevo por la planta de la oficina de Kate donde ella y todo su equipo se han reunido para seguir el resultado de las elecciones después de haber ido temprano a votar y habernos hecho las consiguientes fotografías haciendo prueba de ello.
Lily estaba realmente ilusionada ayudando a mami a votar y llamando la atención de todos los presentes.
Llego hasta una de las mesas reparando en un par de octavillas que hay sobre ella en referencia al programa de Kate y a todas las propuestas del partido demócrata.
Desde luego… Ella es la mejor para representar Nueva York.
Sonrío mientras agarro una botella de agua de una de las mesas y me fijo en las fotografías de Kate con la frase "Juntos por Nueva York" que reza en el papel informativo.
Todo el lugar está decorado con los colores de nuestra bandera como suele suceder en todas las elecciones y todo el mundo está realmente nervioso, trabajando en sus mesas desordenadas con un montón de papeleo y hablando por sus teléfonos sin parar.
Me acerco hasta donde se encuentra Kate, de pie frente a un televisor y hablando con uno de sus ayudantes.
En el sofá que hay al lado, Jake y Reece duermen sin ser conscientes de nada, Lily sin embargo no deja de jugar con un globo que había en el lugar y de charlar con todo el mundo.
-¿Aun nada?
-Dos puntos por debajo-me informa mirándome brevemente con unos ojos de derrota que no me gustan nada.
-Bueno eso…
Ella hace una mueca.
-Oye-le doy la botella de agua que me había pedido-Esto puede cambiar enseguida… ¿De verdad crees que no te vamos a votar… ¿Ryan? ¿Espo? ¿Gates? ¿Yo? Alexis ya ha ido a votar también…Por cierto, ¿Dónde está?
-Hailey le ha llamado y se ha marchado un momento…
Yo asiento. Alexis había estado ayudando con la campaña estas últimas semanas y también trabajaba con Hailey en mi despacho de Investigadores privados.
-Sabes que Nueva York no depende sólo de vuestros votos… ¿Verdad?
Yo asiento.
-Aun así… Vas a ganar-escuchamos vítores y miramos la pantalla-Ahí lo tienes… Un punto más.
No dudo un segundo y le doy un beso y la atraigo a mí, ignorando las miradas de sus compañeros.
-¿Y si he sacrificado muchas cosas para nada?
-No va a ser así… Cálmate.
Kate
El grito de todos a nuestro alrededor era ensordecedor…. Tan así que los gemelos se despertaron de golpe asustados y Rick tuvo que calmarlos… Yo estaba en shock.
Aunque el recuento de votos no había acabado, no había forma de perder… ¡Acabábamos de ganar! ¡Senadora de Nueva York!
No podía más que reír y llorar y aceptar el abrazo de todos, de mis ayudantes, mis compañeros, de mi familia…
Suspiro aliviada cuando me separo del último abrazo recibido sin poder dejar de mirar los resultados y de hablar con la gente. Lily se acerca y me abraza junto con Castle y sus hermanos.
Los cinco nos reímos y nos besamos.
Ha sido un largo camino recorrido hasta llegar ahí…
Después de las felicitaciones seguimos recibiendo llamadas y esperando para dar mi primera entrevista como senadora de Nueva York. Doy un sorbo a mi refresco y miro a mi padre que se acerca a mi después de hablar con Rick.
Le abrazo sin dudarlo.
-Wow.
-Si…-él me sonríe- Estoy muy orgulloso de ti hija…-Yo asiento apretando mis labios intentando no llorar- Y tu madre…
-Lo sé-digo sin dejarle terminar, porque si lo dice acabaré llorando y no podré parar.
Mi padre sonríe otra vez y nos fundimos en un abrazo. Después de eso las entrevistas se suceden una tras otra con diferentes emisoras locales y diferentes periódicos, yo estoy tan eufórica que ni siquiera reparo en que la mayoría de personal ya se ha ido a celebrar con su familia y solo quedamos unos pocos.
-La última, senadora-me pide un reportero mientras Rick coloca las chaquetas de los niños para irnos a casa, completamente agotados después de habernos despedido de Alexis, Martha, Hailey, Kevin y Jenny con sus hijos y Javi que pasaron a última hora, Lanie que estuvo un buen rato y mi padre: Nuestra familia.
Yo asiento aceptando la última pregunta buscando también mi chaqueta.
-¿Ahora qué?
Ahora qué… Me quedo pensativa… Es algo que no puedo pensar en ese momento. Me hice policía para resolver el caso de mi madre… Y lo hice… Capitana para superarme a mi misma… Di clases… Me retiré del cuerpo…Me metí de lleno en la carrera al senado… Conocí al hombre de mi vida…Fui madre… ¿Y ahora?
Yo me encojo de hombros.
Y niego.
No tengo ni idea… Pero conociéndonos a Rick y a mí… Con nuestros tres hijos y el trabajo que se viene encima… Seguro que no será nada tranquilo.
-Ahora tendré que cambiar la contra portada de mis libros-interviene Rick, pasando un brazo por encima de mis hombros-¿Qué os parece, Vive en Nueva York con sus tres hijos y su mujer la senadora Katherine Beckett?-pregunta.
Todos, incluido el reportero, reímos.
Yo no puedo evitar acercar su rostro con mis manos en su mejilla y besarlo.
Si, desde luego el futuro puede ser muy interesante…
FIN
Si, eso es. Se acabó. Supongo que no esperabais esto así pero...Nuestra idea era contar un poco y al final se nos fue de las manos pero no había mucho más que contar... Y creímos que el que Kate saliera como Senadora y los niños en el colegio y todo eso y tal sería un buen final y así lo hemos hecho. ¿Que os ha parecido este final y el fic entero? Review.
Nos encanta conocer vuestra opinión. Obviamente muchisimas gracias por haber llegado hasta aquí leyendo...Después de todo este tiempo y sobre todo de como acabó la serie. Mil gracias por cada comentario y... Si os preguntais si seguiremos escribiendo... Es poco probable... Si hay alguna idea pero por ahora no. Tal vez nos animemos a escribir en un blog conjuntamente muy pronto y tal vez algun relato propio también...Aunque eso sería en otra plataforma. Si asi fuera... Os avisamos en twitter.
PD. Por supuesto, habrá un epilogo para completar todo más ;-)
S&R
