¡Hola mis queridos amigos! Hoy les traigo después de muchos problemas el capítulo número 5 de mi historia, a los que la siguen sé que les hice esperar bastante pero como les dije en las notas del anterior capitulo me iba a tardar un poco más pues tenía que ponerme al día con cosas del mundo real (y además de eso me operaron XD) bueno yo espero ser más veloz en presentarles el capítulo seis pero por ahora disfruten el capítulo cinco.
Capítulo 5:
DEJAR EN CLARO.
Eran las ocho de la mañana cuando Satellizer finalmente abrió los ojos y le dijo hola al nuevo día, se quedó aturdida por un momento al darse cuenta que Kazuya dormía cómodamente bajo ella. Antes de tomar alguna acción precipitada recordó lo que había pasado entre ellos Aller y se tranquilizó, vio su rostro por un momento y se movió hacia adelante aun apoyada sobre su pecho hasta poder acercarse a su rostro y darle un beso en la frente al joven dormido.
Kazuya lentamente abrió los ojos al sentir una agradable sensación en su frente para finalmente notar que Satellizer estaba sobre el con una mano en su mejilla mientras lo miraba con una cara tierna.
Satellizer: buenos días dormilón –hablo en un tono suave lleno de cariño mientras le sonreía.
Kazuya: hhmm… (Bostezo) buenos días Sempai.
Satellizer: has dormido bien?
Kazuya: dormí contigo ¿no? –dijo en un tono seductor que hasta el momento Satella no sabía que tenía pero que le gustaba.
Satellizer: creo que te pedí que me llamaras Satella –sin quitar su tono dulce.
Kazuya: lo lamento pero por alguna razón también me gusta llamarte "Sempai"
Satellizer: pues ya veremos eso luego. Ahora, ¿qué tienes planeado para hoy?
Kazuya: la verdad, nada. –Suspiro- pero creo que podemos encontrar algo que hacer luego.
Satellizer: está bien –hizo una pausa para besarlo rápidamente en los labios- será mejor que nos levantemos para comenzar el día.
Kazuya se levantó de la cama y salió de la habitación para dejar a Satellizer hacer lo suyo y el mismo hacer sus cosas. Satelizar se estiro y soltó un bostezo mientras estaba sentada en la cama, se levantó y tendió la cama para luego ir directo al baño y cepillarse los dientes. Al salir se desvistió y coloco el vestido en la canasta de la ropa sucia, se cubrió con una toalla y volvió al baño a darse una ducha.
XXX
Kazuya ya había terminado de arreglarse y estaba en la cocina preparando algo para el desayuno, decidió preparar unos huevos revueltos y tostar un poco de pan en la tostadora. Por un momento pensó en lo que había pasado ayer, si bien fue algo penoso tener que disculparse después de haber llegado tan lejos también se sentía algo decepcionado, era el momento perfecto pero ella decidió dejarlo para después, no importa cuán amable y caballeroso tratase de ser Aoi Kazuya seguía siendo un hombre y obviamente tenia deseos de llegar hasta el final con ella. Pero esos deseos debían ser suprimidos por ahora hasta que Satellizer se preparara mentalmente para ello.
Kazuya: ah, que decepcionante. –pensó Kazuya en voz alta.
Siguió preparando el desayuno para él y su pareja, cuando termino de cocinar arreglo la mesa coloco los platos y sirvió la comida ahora solo tenía que esperar que Satellizer bajara para unirse a él y comer juntos. Y su espera no duro mucho, Satellizer bajo vestida con una blusa roja y unos pantalones casuales de color azul, no era su vestimenta más elegante pero se le veía muy bien y además él pensaba que lo que fuera que llevara siempre se vería magnifica y hoy no era la excepción.
Kazuya: ¿por qué siempre tardas tanto en arreglarte? –con una sonrisa sarcástica.
Satellizer se puso un poco ruborizada y luego camino en dirección a él con ambas manos en la espalda, se acercó peligrosamente a Kazuya y cuando estuvo lo bastante cerca puso su boca a lado de su oído.
Satellizer: porque quiero verme bonita para ti. –susurro muy suavemente, no con voz provocativa pero con una timidez que causo el mismo efecto que si hubiera tratado de ser sensual con él.
Kazuya: ahhh… ehhh –Kazuya estaba en una temporal perdida de palabras, nunca se hubiera esperado una acción tan atrevida de Satella. Vamos! Ella era la chica más tímida que él había conocido en su vida pero estaba aquí tratando de ser seductora con él, esto le hacía pensar que estaba progresando mucho en su manera de ser tal vez por el hecho de que estaban saliendo.
Satellizer: ¿qué tal si vamos a comer? La comida se enfría.
Kazuya: si… -suspiro- vamos a comer.
Se sentaron en la mesa y comenzaron a desayunar durante la mayor parte del tiempo hubo silencio, no un silencio incomodo, sino un silencio de paz y armonía entre ellos. Eran estos pocos momentos de tranquilidad los que debían atesorar pues aun recordaban todas las situaciones peligrosas y conflictivas que habían vivido y las que iban a vivir, por eso eran realmente valiosos para ellos estos momentos en los que podían estar en una atmosfera de comodidad que cualquier pareja normal podría tener.
Cuando terminaron de comer Kazuya recogió los platos y los metió en el lavavajillas, encendió el aparato y lo dejo hacer su trabajo mientras fue a la sala a reunirse con Satellizer.
Satellizer: bueno, ¿ya decidiste que vamos a hacer hoy?
Kazuya: -se rasco la parte posterior de la cabeza- mhm bueno no se me ocurre nada en especial… No hemos ido a la ciudad de día, ¿te parece bien si vamos a dar una vuelta?
Satellizer: no. –Hablo en un tono firme pero amable- quiero tener un día de tranquilidad contigo, quedémonos en casa por hoy ¿sí? –rogo en un tono tan dulce al que obviamente Kazuya no podía decirle que no, y además de dulce innecesario, ella se lo hubiese pedido de manera normal y el de igual manera hubiese aceptado, después de todo quien se resistiría a pasar todo el día a solas con una chica tan hermosa como Satellizer . Tal vez no iban a llegar a "eso" pero unos besos y abrazos de una belleza como ella eran suficientes para que cualquiera perdiera al instante cualquier pizca de duda en su cerebro.
Kazuya: si eso es lo que quieres, tus deseos son órdenes para mí.
Satellizer: ¿en serio está bien? No quiero que te aburras aquí solo porque te lo pido.
Kazuya: no puedo imaginarme nada aburrido al estar a solas contigo.
Satellizer: -apenada- por dios, al menos puedes tener cuidado en como dices las cosas.
Kazuya: ¿por qué? ¿No te gusta mi forma de hablarte?
Satellizer: no es que no me guste, es que siempre te gusta ponerme en situaciones vergonzosas –dijo mientras giraba la cara hacia un lado.
Kazuya: -se acercó más tomo, su mejilla con su mano y le hiso dar vuelta para mirarlo nuevamente- esa linda cara de timidez tuya… es una de las cosas que más me gustan de ti.
Satellizer se quedó muda, el shock que le hicieron pasar esas palabras solo se comparaba con la felicidad que le provocaban. Al fin podía estar con su persona amada, tanto tiempo estando sola habría valido la pena con tal de encontrar a un hombre como Kazuya; leal, honesto y dulce. Esas eran las cualidades que habían hecho que Satellizer se enamorara de él y que les permitirían superar situaciones difíciles como pareja de pandora y limitador.
Kazuya: y bien, ¿no vas a decir na…? –en un momento fue silenciado por el apasionado beso de Satellizer.
Satellizer: cállate –dijo dulcemente antes de volver a unir sus labios con los suyos.
Y de esa manera siguieron todo el día, diciéndose cosas dulces el uno al otro recordándose cuanto se amaban, compartiendo abrazos y besos. Kazuya pensaba que había tomado la mejor decisión de su vida dejando a Satellizer ir con él a este viaje de vacaciones, pudo decirle lo que sentía a la mujer que amaba y admiraba y ella había correspondido a sus sentimientos, ahora nada podía impedir que estuvieran juntos.
XXX DÍAS DESPUÉS XXX
Shizuka: no puedo creer que ya se tengan que ir, que rápido pasa el tiempo.
Kazuya: si es verdad, gracias por cuidar de nosotros el tiempo que estuvimos aquí.
Shizuka: no fue nada, siento como si fuera mi deber cuidarte desde que mi hermana murió. Ella le gustaría ver en el buen hombre que te has convertido. –Ahora se dirigió a Satella- fue un placer haberte conocido linda, por favor cuida bien de mi sobrino.
Satellizer: -tomo las manos de Shizuka en las suyas- el placer fue mío y espero volver a verla pronto Shizuka-san. –afirmo.
Shizuka: yo espero lo mismo, por favor vengan a visitarme lo más pronto que puedan.
Kazuya: prometo que lo haremos.
Satellizer: yo también.
Shizuka: pues que tengan mucha suerte –tomo una pausa para darle a ambos un abrazo de despedida- y recuerden quererse el uno al otro.
Kazuya: nunca olvidaríamos eso –cariñosamente agarro la mano de Satellizer.
Satellizer: -un poco sonrojada- es verdad.
Todos se despidieron una última vez y la pareja de pandora y limitador entraron al aeropuerto, dado que ya era hora de volver a Genetics.
XXX
Un rato más tarde Kazuya y Satellizer se encontraban abordando el avión de vuelta a la academia. El tiempo que habían pasado juntos les había parecido muy rápido, ambos tomaron sus asientos al lado del otro y empezaron a conversar de cualquier cosa que pudieran recordar del viaje o cualquier cosa que se les ocurriera. Ahora estaban saliendo pero nunca perdían ese tipo de relación en la cual se comunicaban como grandes amigos.
Luego de una agradable conversación Satellizer vio un gesto preocupado en la cara de su compañero como si estuviera pensando en algo muy serio.
Satellizer: Kazuya ¿te pasa algo?
Kazuya: …no, no me pasa nada, ¿Por qué lo preguntas?
Satellizer: no me engañas, te conozco lo suficiente como para saber que algo te preocupa –Satellizer lo puso en su lugar mientras que un resignado Kazuya sentía el poder del "sexto sentido de las mujeres"
Kazuya: -suspiro- no puedo mentirte aunque quiera ¿verdad? –se rasco la parte posterior de la cabeza.
Satellizer: no. Ahora, ¿qué sucede? –dijo en tono firme pero lindo a la vez.
Kazuya: lo que pasa es que tengo que atender un asunto delicado, muy delicado y tengo que escoger bien mis palabras o alguien podría terminar lastimado.
Satellizer: ¿lastimar a alguien? ¿A quién?
Kazuya: -tomo un momento- Rana.
Satellizer: ¿Rana? –Satellizer se mordió el labio, era más que obvio que la preocupación de Kazuya hacia Rana la hacía sentir celosa.
Kazuya: no se trata de eso! –respondió rápido el limiter- ya te lo dije, es a ti a quien quiero –le tomo cariñosamente la mano en el apoyabrazos del asiento- es solo que a pesar de todo Rana es mi amiga, hemos podido contar con ella cuando las cosas se nos han complicado y sé que debo decirle que te he escogido a ti, pero tampoco quiero herirla ¿entiendes? Después de todo… es tu amiga también.
Satellizer: -se quedó pensando por un momento, era cierto que Rana linchen era una persona que enserio la sacaba de sus casillas, pero Kazuya tenía razón ella en sus momentos había demostrado ser su amiga y camarada, en más de una situación Rana le había brindado su apoyo y era una de las pocas personas que no sentía incomodidad al interactuar con ella, por más que le doliera admitirlo esa chica campesina como ella le decía era su amiga- si… supongo que tienes razón –sonrió levemente.
Kazuya: ¿de verdad? ¿No estas enojada?
Satellizer: no, ¿porque debería estarlo? –pregunto con un tono suave en su voz.
Kazuya: pues por el hecho de que me preocupa cómo se siente Rana.
Satellizer en un inesperado movimiento apoyo su cabeza en el hombro de Kazuya, dejando al adolescente sorprendido y ruborizado.
Satellizer: esa compasión y preocupación que tienes por otros, fue una de las razones que hicieron que me enamorara de ti.
Kazuya: -quedo momentáneamente sin aliento, de verdad esta chica podría lograr dejarlo cautivado solo con una frase, eso era señal del gran amor que sentía por ella- eso me alegra.
Por un momento cruzaron miradas con sus rostros muy cerca el uno del otro pero hasta allí lo dejaron, aun no se les olvidaba que no estaban solos y Satellizer era demasiado tímida como para dar esta clase de espectáculos, sobre todo en un lugar tan visible como dentro de un avión. Así que por más que les molestara tendrían que esperar un poco antes de poder probar el sabor de los labios del otro, pero eso no les impidió pasar un buen momento juntos, tomados de las manos y con sus cabezas apoyadas con las del otro.
Kazuya: entonces… -rompió Kazuya el silencio- que otras cosas hicieron que te enamoraras de mí? –pregunto con un tono confiado.
Satellizer: -inmediatamente se puso roja, ¿Qué no podía dejar esas preguntas para otro momento?- tal vez después te lo diga.
XXX
Horas más tarde ya habían vuelto a casa, estaban en la entrada del campus de la academia. Satellizer se tomó un momento para admirar el lugar y darse un pequeño estirón. El ambiente se sentía más tranquilo que de costumbre, la brisa se sentía fresca en su piel, era como si Dios le hubiera regalado unos momentos más pacíficos durante estas vacaciones en las cuales estaba determinada a pasarlas con el hombre que amaba.
Satellizer: ya estamos de vuelta –aun se estiraba.
Kazuya: si, se siente que las cosas allá pasaron muy rápido.
Satellizer: si… Kazuya me preguntaba si esta noche podríamos vernos en mi habitación –un poco sonrojada.
Kazuya: oh, si será un placer Sempai. ¿A qué hora debo llegar? –pregunto
Satellizer: a las siete. Tendré preparado algo de comer para nosotros.
Kazuya: entendido. Bueno… aún es temprano, ¿qué tal si nos vemos en la cafetería para almorzar después de que llevemos nuestro equipaje a nuestros cuartos? ¿O puedo ayudarte con tu equipaje ahora mismo? –Kazuya pregunto tratando de ser un caballero.
Satellizer: no gracias. Yo llevare mis cosas, aun soy una mujer independiente.
Kazuya: -se rio ante lo dicho por ella- muy bien nos veremos luego –tomo su maleta y tomo camino a su habitación.
Satellizer: espera! –exclamo ella.
Kazuya: ah? ¿Pasa algo sempai?
Satellizer: ¿no se te olvida algo? –ruborizada y con la mirada al suelo.
Kazuya: -empezó a caminar hacia ella- gracias por recordarme –cuando estuvo lo bastante cerca con la mano que tenía libre tomo su mejilla y unió sus labios con los de ella en un amoroso beso- nos vemos en un rato.
Satellizer: si…
Ahora si cada uno tomo rumbo a su dormitorio con el plan de verse a la hora del almuerzo.
XXX
Kazuya llego a su dormitorio y dejo su maleta sobre la cama, lo de organizar la ropa y las demás cosas iba a ser cosa para después, solo quería salir a caminar un momento por la escuela antes de reunirse con Satella.
Kazuya: creo que voy a ver si Arthur esta por allí…
(¿): KAZUYA-KUN!...
Kazuya: mph? –Kazuya fue sorprendido por la mención de su nombre antes de darse cuenta de quien se trataba- ¿Rana?
Rana: Kazuya-kun que bueno que ya has regresado-Dearimasu –rana exclamo llena de felicidad mientras se lanzaba a abrazar a Kazuya.
Kazuya: es bueno verte también Rana –un poco incómodo y avergonzado por el abrazo.
Rana: ¿eso significa que Satella-san ya volvió también?
Kazuya: si, ella está en su habitación seguramente ordenando sus cosas.
Rana: bueno, iré a saludarla luego. Ahora quiero que me cuentas a detalle todo lo que paso allá.
Kazuya: de hecho Rana, que bueno que apareces… tengo… algo importante que decirte –su voz era débil y preocupada, él sabía que lo que iba a hacer podría terminar muy mal si no elegía las palabras correctas.
Rana: ¿algo importante-Dearimasu? –pregunto sorprendida con un toque de preocupación al ver la cara de Kazuya.
Kazuya: sí. ¿Te gustaría pasar a mi habitación?
Rana: de acuerdo.
Ya dentro del cuarto Kazuya se sentó en el borde de su cama y rana hizo lo mismo pero se sentó a su lado. Kazuya se tomó un momento antes de empezar la conversación, había un silencio incomodo en la sala hasta que Rana se atrevió a decir algo.
Rana: mph, Kazuya-kun podrías decirme de que se trata esto? Empiezas a preocuparme-Dearimasuka.
Kazuya: de acuerdo –suspiro- Rana te pedí que pasaras porque tengo algo muy importante que decirte, y pedirte algo también.
Rana: continua –pidió.
Kazuya: Rana… sabes que te aprecio como mi amiga y sé que eres una pandora genial pero… Satella-sempai y yo…
Rana: espera! –Interrumpió Rana- ya sé a dónde va esto. Y debo preguntarte; ¿Satella-san te pidió que hicieras esto-Dearimasu? –Rana dijo esto con algo de tristeza y enojo en su voz con una mirada seria.
Kazuya: ¡no! Para nada, yo mismo decidí decirte esto porque es lo mejor para todos.
Rana: querrás decir lo mejor para ella ¿no? –ahora el enojo de Rana iba en aumento, su tristeza también crecía cuando se podían notar un poco de lágrimas empezando a salir de sus ojos.
Kazuya: ya te dije que Satellizer-sempai no tiene nada que ver con esto –alzando un poco la voz- lo siento. Esto no es fácil de decir para mí, nunca me he encontrado en una situación como esta.
Rana: en ese caso no digas nada y olvidemos el asunto.
Kazuya: sabes que eso no es opción.
Rana: es acaso porque… ¿ustedes realizaron el bautismo? –con voz temblorosa.
Kazuya: no, no lo hemos hecho.
Rana: ¡entonces aún tengo esperanza! Hasta que no hayan hecho el bautismo aun no son oficialmente pandora y limiter –la chica peli azul dijo en un tono de súplica, era obvio que esta situación la estaba preocupando demasiado.
Kazuya: no se trata del bautismo! –Exclamo- jamás se ha tratado de eso, aun si nunca lo realizamos no quiero otra pareja que no sea Satella-sempai.
Rana: pero yo… yo… -Rana finalmente rompió en llanto.
Kazuya: Rana eres una gran chica, cualquier hombre seria suertudo de tenerte pero yo ya he tomado mí…
Rana: ¡pero yo no quiero a ningún otro hombre! Te quiero a ti-Dearimasu! –llorando.
Kazuya: y me siento honrado por eso, pero como te decía ya he tomado mi elección desde hace mucho, desde hace tiempo antes de conocerte. Durante el viaje Le confesé mis verdaderos sentimientos a Satellizer-sempai y desde entonces… tomamos la decisión de estar juntos más allá de la relación de pandora y limiter. De verdad lamento no haberte dicho de mis sentimientos hacia sempai antes y permitir que este asunto creciera.
Rana: Kazuya-kun sabes que yo también tengo sentimientos por ti –entre sollozos.
Kazuya: pero yo no… no siento por ti más que una fuerte amistad. De verdad lo siento –inclino la cabeza.
Rana se levantó de la cama en silencio, solo se quedó parada mirando a la nada con las lágrimas brotando de sus ojos, tenía el corazón roto y de verdad estaba sufriendo, ella tenía la esperanza de que Kazuya se convirtiera en su limiter a pesar de que tenía como rival a Satellizer. El dolor que tenía en su alma era inaguantable, tristeza e ira eran las emociones que brotaban de su ser en ese momento, en un momento decidió hablar y Kazuya se preparaba para escuchar lo que tenía que decir.
Él pensó que ella iba a insultarlo y a gritarle que lo odiaba, y él debía aguantarse hasta que ella se desahogara por completo. Temía perder su amistad pero esto ya no tenía vuelta atrás, no podía retractarse de lo que dijo, eso sería un insulto a Satellizer y a la misma Rana, ya no podía permitirse jugar con sus sentimientos. Pero lo que saldría de su boca sería muy diferente a lo que él se estaba esperando.
Rana: lo entiendo…
Kazuya: ¿Qué? –estaba sorprendido, obviamente se esperaba un insulto o una bofetada.
Rana: de verdad lo entiendo –esbozo una triste sonrisa- creo que ya sabía la verdad sobre lo que sentías… siempre pensabas en Satella-san antes que nada, la protegías, le decías cosas que nunca podrías decirme a mí. Era a ella a quien mirabas no a mí. Pero no quería aceptar la verdad, pensé que con el tiempo podría hacer que te enamoraras de mí y hacerte mi pareja pero ya veo que la amas a ella y a nadie más –todavía tenía esa pequeña y lamentosa sonrisa en su rostro pero no lograba enmascarar su tristeza pues sus ojos no dejaban de llorar.
Kazuya: Rana…
Rana: todas las veces que me metí entre ustedes… de verdad lo siento, debí haber sido una molestia.
Kazuya: ya no te preocupes por eso… y a pesar de todo me gustaría, no, a nosotros nos gustaría que siguieras siendo nuestra amiga.
Rana: eso… por favor no me preguntes eso ahora, necesito algo de tiempo.
Tras decir esto rana salió corriendo de la habitación cerrando con fuerza la puerta. Siguió corriendo por el pasillo de los dormitorios hasta desaparecer de la vista de algunos estudiantes de primer año que conversaban por el pasillo.
Kazuya se quedó sentado en su cama sintiéndose como basura, acababa de romperle el corazón a una de las chicas más dulces que había conocido pero también sabía que había hecho lo correcto.
XXX
Satella estaba esperando a Kazuya en el comedor, estaba en una mesa sola apartada de las demás esperándolo, ya era hora del almuerzo y la hora a la que acordaron verse. Estaba un poco impaciente, Kazuya aún no llegaba y ya se le estaba haciendo tarde pero ella sabía que no podía cuestionarle nada pues cada vez que quedaban de almorzar juntos era ella la que siempre se retrasaba. "debe ser por algo importante no" pensó ella.
Finalmente pudo relajarse al ver al chico japonés entrar por la puerta de la cafetería, pero enseguida noto algo raro en él, a pesar de que cuando la vio esperándolo le sonrió esa sonrisa parecía estar enmascarando alguna preocupación o un problema.
Kazuya: sempai, gracias por esperarme y lamento haber llegado tarde.
Satellizer: no te preocupes. No me importo esperar un poco, pero ¿paso algo? Puedo ver que algo te aflige –dicho esto alcanzo a poner su mano sobre la de Kazuya apoyada en la mesa.
Kazuya: la verdad… acabo de hablar con Rana –su voz sonaba un poco decaída.
Satellizer: oh, y… ¿cómo terminaron las cosas?
Kazuya: nada bien, salió llorando después de que le dije la verdad.
Satellizer: ya veo. Y… ¿te dijo algo o te lastimo de alguna manera?
Kazuya: ¿eh? No, ¡para nada! No te preocupes.
Satellizer: ¿en serio? ¿No tuvo un ataque de celos o algo? –preocupada por la situación.
Kazuya: no… de hecho, dijo que aceptaba las cosas y que sabía que yo siempre te quise a ti. –Suspiro- pero cuando le pregunte que si al menos podríamos ser amigos dijo que no estaba segura y necesitaba tiempo. –con expresión decaída, obviamente se sentía culpable, culpable de haber lastimado a una pobre chica.
Satellizer: entiendo… si sirve de algo podría ir a hablar con ella después.
Kazuya: eh? No, no tienes que hacer eso, me asegurare de que las cosas salgan bien.
Satellizer: no, ¡si debo hacer eso! –Exclamo- tú mismo lo dijiste ¿no? Que esa molesta chica campesina también es mi amiga ¿cierto? –dio una sincera sonrisa reconfortante para Kazuya.
Kazuya: si –sonrió- supongo que lo hice. Ahora, comamos algo ¿no crees? –ahora parecía más animado.
Satellizer: hai! –Saco como se esperaba una bolsa de hamburguesas del Burger Queen- compre varias, ¿cuantas te quieres comer?
Kazuya: solo una quiero tener algo de apetito para la cena de esta noche.
XXX
En la tarde Kazuya se encontraba hablando con Arthur y su amiga Kaho Hiiragi, hacia un tiempo que no conversaban los tres juntos, un buen rato entre amigos les pareció buena idea.
Kaho: ¿Qué? ¿Se fueron de vacaciones los dos solos? –sorprendida.
Kazuya: si, ¿no sabías? ¿Qué Arthur no te dijo nada?
Kaho: no, para nada –mirando con ira a Arthur.
Arthur: tú no preguntaste –respondió.
Kazuya: ahg, ¿bueno y como les ha ido a ustedes?
Kaho: aburrido, como representante de la clase tengo mucho trabajo aun en vacaciones. –dijo con cara de resignación.
Arthur: pues a mí me ha ido de maravilla. He tenido mucho tiempo libre para pasarlo con Ganessa-sempai. –con cara de fantasía.
Kazuya: así que a ti también te fue bien. –por haber dicho esto ahora Kaho y Arthur lo miraban con una cara de malicia y curiosidad.
Kaho: y bien Kazuya… ¿¡cómo les fue!? ¿Llegaron a segunda base!? ¿Tercera base!? ¿O anotaste el home run!? –la curiosidad de Kaho exploto como empezó a bombardear a Kazuya con preguntas.
Kazuya se quedó allí temblando horrorizado pues varios estudiantes escuchaban en el patio las preguntas de la chica.
Arthur: -le tapó la boca a Kaho con su mano para impedir que siguiera hablando- por dios Kaho ¿cómo una chica puede hacer preguntas tan obscenas? –Ahora miro a Kazuya- entonces Kazuya… ¿ella te pidió que tomaras la responsabilidad?
Kazuya: ¡DÉJENLO YA! –grito avergonzado.
XXX
En su habitación Satellizer se encontraba en una difícil situación. Ya había preparado la comida, la mesa estaba puesta y las decoraciones arregladas, pero aún no decidía que ponerse para la ocasión, busco, busco y rebusco en su armario un vestido de noche adecuado, quería algo que la hiciera ver atractiva pero no muy inmoral pero eso sí, quería lucir algo que hiciera babear a Kazuya en cuanto la viera.
Tanto buscar y buscar dio sus frutos, finalmente se decidió por un vestido. En ese momento alguien toco la puerta, ella inmediatamente sabía de quien se trataba y se dispuso rápidamente a abrir recibirlo no sin antes afanosamente arreglar el desorden que era su cama lleno de los atuendos no seleccionados.
Kazuya: (las seis y cincuenta y dos, que bueno que decidí llegar un poco antes) –en un momento la puerta se abrió y Kazuya quedo boquiabierto con lo que vio; Satellizer estaba usando un vestido de noche corto de color morado con tirantes, el vestido llegaba a cubrirla hasta las rodillas y la parte inferior de esta era bastante transparente comparado a la de arriba, el vestido a pesar de que no mostraba mucho de sus encantadoras piernas, si mostraba una generosa cantidad de escote. Kazuya se quedó allí parado en la puerta dejando volar su imaginación (fantaseando cosas pervertidas) sin quitarle por un momento los ojos de encima a la figura de Satella.
Al ver su reacción y su actual estado Satellizer supo que hiso la elección correcta era lindo verlo tan cautivado por ella, a pesar de que ella odiaba por completo la actitud pervertida de las personas con Kazuya era diferente, le gustaba saber que podía producir este tipo de reacciones en él, la hacía sentir que el de verdad la amaba, la hacía sentir deseada.
Satellizer: Kazuya, Kazuya! –intento llamar su atención, era obvio que no era la primera vez que lo intentaba.
Kazuya: ¿eh? Oh! Buenas noches Sempai! –el joven japonés finalmente salió de su trance.
Satellizer: gracias por venir tan a tiempo.
Kazuya: es nuestra cita ¿no? Por cierto… te ves preciosa.
Satellizer: g-gracias –se sonrojo en cuanto escucho esas palabras- por cierto, ¿quieres pasar? –le tendió la mano.
Kazuya: -tomo su mano delicadamente con la suya- si es contigo, hasta el infinito.
Ambos entraron a la habitación de Satella donde de seguro iban a pasar una de sus mejores noches como pareja.
Bueno este fue el capítulo 5, espero que lo hayan disfrutado. Mando un saludo a todos aquellos que siguen mi historia y deseo que les esté gustando. Como siempre envíenme sus recomendaciones en los reviews de algo que deba corregir o cambiar pues cada palabra suya me hace mejorar cada vez más como escritor.
¡Hasta la próxima!
