Hola amigos estoy aquí devuelta con el capítulo 6 de mi primera historia, espero que lo disfruten. Y a propósito dejare algo importante al final del capítulo recomiendo a los que siguen el fic tomarse un tiempo para leerlo. En fin que lo disfruten.

Capítulo 6:

VERDADERA AMISTAD.

Satellizer guio a Kazuya al interior de su cuarto donde les esperaba una mesa adornada con un gran mantel blanco, sobre ella un par de platos de comida con un vaso a su de lo que parecía ser jugo de naranja a su lado y en el centro una vela para mejorar el ambiente romántico en la habitación.

Kazuya: ¿en serio preparaste esto? –le pregunto a Satella.

Satellizer: si… ¿te sorprende tanto que yo lo hiciera? –puso una mirada lamentosa.

Kazuya: ¡no, no es eso! –Pánico- es solo que… es la primera vez que ceno contigo en tu cuarto. Y además… luces hermosa –se rasco la parte posterior de la cabeza con un leve sonrojo.

Satellizer: c-cielos, cu-cuando vas a dejar de avergonzarme –roja y nerviosa- y de hecho no es la primera vez que hago esto para ti.

Kazuya: ¿eh? ¿De qué hablas sem… Satella?

Satellizer: ¿recuerdas la primera vez que te invite a venir? ¿Para nuestra primera visita a la habitación?

Kazuya: sí. Termine en la enfermería y no pude… oh! Ya veo.

Satellizer: si, eso fue lamentable. Pero esta vez llegaste así que todo esta bien.

Kazuya: cielos, de verdad te esmeraste en hacer esto.

Satellizer: bueno, quería agradecerte tu hospitalidad.

Kazuya: eso no es nada que no haría por mi pareja.

Satellizer: y esto tampoco –apretó más fuerte la mano de Kazuya- ahora siéntate, la comida se enfría.

Kazuya: hai! –tomo asiento obedeciendo a Satellizer.

Satellizer: -tomando su asiento frente a el- prepare un poco de pasta y carne, espero que te guste.

Kazuya: buen provecho Sempai.

Satellizer: buen provecho.

Ambos empezaron a comer, la cena estaba estupenda Kazuya pocas veces había comido pasta pero ella la había preparado estupendamente así como las tiras de carne que estaban de acompañamiento. Entre bocado y bocado hablaron sobre la comida, de cómo le había costado a Satellizer escoger que ponerse y como se las arregló para adornar todo.

Terminado de comer los dos estaban sentados uno al lado del otro en la cama de Satella tomados de las manos mientras se besaban apasionadamente. No planeaban llegar más lejos que eso (por desgracia para Kazuya) solo querían compartir un momento mágico de pareja de esos que Satellizer nunca creyó que sería capaz de vivir hasta que conoció a Kazuya, este la hizo cambiar y abrir su corazón a él y a las otras personas, le dio el poder de tener amigos, de lo que significa tener un compañero en combate y el sentimiento de amar y ser amada.

Satellizer: Kazuya… -dijo entre besos- te amo…

Kazuya: yo también… te amo Satella –afirmo.

Finalmente terminaron en la cama los dos aun vestidos solo que sin sus zapatos. Satellizer estaba acostada sobre el pecho de Kazuya mientras este acariciaba tiernamente su cabello, parecían de verdad un matrimonio joven, mantenían una tierna mirada el uno del otro mientras sus rostros estaban a pulgadas de distancia. Kazuya entrecerró los ojos y como si Satellizer leyera su mente se apoyo hacia adelante y le dio un rápido beso en los labios para luego colocar nuevamente su cabeza sobre su pecho.

Satellizer: estoy tan feliz –afirmo.

Kazuya: pero yo estoy más feliz.

Satellizer: no, definitivamente me siento más feliz que tu –protesto.

Kazuya: claro que no! Tú me haces más feliz –protesto con un poco más de fuerza.

Satellizer: en tus sueños, es claro que tú me das felicidad –con voz enojada.

Kazuya: "si claro" –en tono de molestia.

Satellizer: si claro ¿Qué? –pregunto en tono de enojo.

Kazuya: ¡espera! –Detuvo- ¿estamos teniendo nuestra primera pelea de pareja? –pregunto con una sonrisa confundida.

Satellizer: así, parece –dijo igual de confundida.

Los dos se miraron un momento con cara de extrañados antes de estallar de risa por el tonto momento que acababan de pasar.

Kazuya: -aun riendo- no cabe duda que mientras estemos juntos nunca nos aburriremos.

Satellizer solo rio.

Kazuya levanto la parte superior de su cuerpo quedando apoyada su espalda contra la cabecera de la cama. En esta posición Satellizer aun estaba agarrada a su pecho pero de esta manera ahora estaba sentada sobre la zona media de Kazuya lo que la hizo sonrojarse mucho y aumentar su agarre hacia él.

En un momento determinado Kazuya utilizo una de sus manos para suavemente tomar a Satella por la barbilla levantando su vista y uniendo sus labios con los suyos.

Kazuya: -terminado el beso- creo que ya es hora que me vaya a mi habitación, se está haciendo muy tarde.

Cuando trato de levantarse para irse Satella lo detuvo apoyando su peso contra él, poniéndolo contra la cabecera de la cama nuevamente.

Satellizer: no, Kazuya… duerme conmigo esta noche como aquella vez –pidió con la voz más tierna que fuera humanamente posible poner.

Kazuya: ¿eh? Yo… no se si eso sea buena idea Sempai… -dijo con voz temblorosa.

Satellizer: ¿Por qué? ¿No quieres?

Kazuya: ¡no es que no quiera! Es que como luces esta noche… no sé si pueda resistirme a hacer una estupidez –confeso.

Satellizer: oh, ya veo… -se sonrojo aún más- ¿y que tal si dormimos de forma distinta? –pregunto.

Kazuya: ¿a qué te refieres? –pregunto confundido.

Satellizer ante esta pregunta se acercó lo suficiente hasta que su boca alcanzo el oído derecho del muchacho y le susurro lo que quería saber.

Kazuya: bueno, está bien –respondió.

Luego de unos pequeños y torpes movimientos sobre la cama finalmente estaban listos para dormir. Satellizer se acostó de medio lado dándole la espalda a Kazuya mientras este se coloco en la misma posición solo que este se pegó a su espalda pasando un brazo alrededor de su cadera atrayéndola más hacia el para luego enterrar su cara contra su nuca atravesando los mechones de hermoso cabello rubio de Satella. Hecho esto Satellizer agarro la mano que Kazuya tenía en su cintura y entrelazo sus dedos con los de él.

Satellizer: y bien, ¿cómo estás? –pregunto.

Kazuya: estoy bien, pero esto no soluciona mucho.

Satellizer: pues tendrás que aguantar –con voz de autosuficiencia.

Kazuya: pero… -protesto.

Satellizer: pero nada. Recuerda que aun soy tu sempai y me debes obediencia –Satellizer lo puso en su lugar. Era obvio quien llevaba las riendas de la relación.

Kazuya: si sempai –se resignó.

Satellizer: entonces… -apretó con más fuerza la mano de Kazuya- ¿qué te pareció esta noche?

Kazuya: fue maravillosa –afirmo con voz suave.

Se tomaron unos segundos de cómodo silencio para apreciar más el momento actual.

Kazuya se le ocurrió algo que considero divertido y que haría temblar a Satellizer. Suavemente retiro su cabeza de la parte de atrás de la cabeza de ella no sin antes disfrutar del maravilloso y provocativo olor de su cabello y la acerco nuevamente a ella pero apoyo su barbilla en el cuello de Satella. Tiernamente empezó a esparcir besos en toda la zona de su cuello poniendo a Satellizer totalmente sonrojada y haciéndola jadear suavemente.

Satellizer: Kazuya… -jadeo- ¿qué estás haciendo?… d-detente –por su tono de voz y los constantes y delicados jadeos que soltaba era obvio que las acciones de Kazuya la sacaban de balance. No era que no le gustara solo que fue muy repentino.

Kazuya: no estoy haciendo nada –mordisqueo levemente su cuello haciendo que Satellizer soltara un bajo pero claro gemido.

Satellizer: y-ya deja de bromear… -jadeo- te p-prometo que después seguiremos con esto –jadeo- pero por favor n-no sigas.

Kazuya: ¿lo dices en serio? –seguía esparciendo besos por todo el cuello de Satella.

Satellizer: te lo juro –dijo con voz suave y amable.

Kazuya: está bien –paro y volvió a su posición inicial- pero dime, ¿te gusto?

Satellizer: -apenada- solo un poco.

Kazuya: -sonrió aunque Satellizer no lo vio y cerró los ojos- buenas noches Sempai.

Satellizer: buenas noches –se entregó al sueño con una sonrisa de satisfacción.

Los dos se durmieron, fue una buena noche para los dos, pudieron pasarla con la persona que amaban y progresar un poco en el tema de la intimidad. Mañana seguro les esperaría un buen día.

XXX siguiente día 10:39 AM XXX

Kaho: ¡Rana por favor abre la puerta! –Kaho había ido a buscar a Rana, se suponía que hoy iban a Salir a la ciudad a pasar el rato pero ella iba retrasada una hora y más, se negaba a abrir la puerta.

Rana: por favor vete, no quiero ver a nadie ahora –dearimasu.

Kaho: vamos Rana, ¿Qué te sucedió? Si me dejas entrar podríamos resolverlo. –preocupada.

Rana: nadie puede ayudarme con esto… ¡solo vete! –grito con un tono de voz triste.

Kaho: por favor, Arthur y Ganessa-Sempai nos están esperando. Además dijiste que invitarías a Kazuya ¿no? –esto último lo dijo con un tono de voz pícaro. Esperaba obtener una respuesta de ella pero cuando en esta ocasión todo quedo en silencio se imaginó de qué se trataba el problema-oh, se trata de Kazuya ¿no es así? –se preocupó por su amiga.

Al oír sollozos desde adentro del cuarto Kaho sabía que había dado en el clavo. Se dispuso a convencer a Rana de dejarla entrar para poder conversar de chica a chica y poder ayudar a Rana que en este momento era más que obvio que necesitaba un hombro sobre el cual llorar, una chica con el corazón roto siempre necesitara la ayuda de sus amigas.

Kaho: Rana, no entiendo bien cuál es el problema, pero si me lo permites puedo al menos escuchar para que puedas desahogarte –dijo tratando de ayudar a su amiga.

Por un momento Kaho pensó que su intento Había fallado, hasta que escucho los pernos de la puerta moviéndose, así como la misma puerta se abrió dejando ver al otro lado a una Rana de verdad muy diferente a la que conocía. Sus ojos estaban rojos prueba de que había estado llorando mucho. Su cabello era un desastre, su mirada decaída y sin vida, además del hecho de que seguía en su uniforme. Era como si la alegre, sonriente y linda Rana hubiera sido borrada y solo quedara la tristeza y la miseria.

Rana: puedes pasar-dearimasu. –con voz decaída.

Kaho: hai –paso por la puerta sin quitarle la mirada a la pobre Rana.

Luego de que Kaho pasara ambas chicas se sentaron en la mesa de la habitación de Rana una frente a la otra, no sonaba ninguna palabra Kaho quería pensar bien antes de preguntar, y Rana no tenía ganas de nada.

Kaho: bien Rana –rompió el silencio- ¿Qué sucedió?

Rana poco a poco fue contándole a la japonesa frente a ella lo que había pasado con ella y Kazuya, no quería hacer ver a nadie como un villano (ni siquiera a Satellizer), solo conto lo que Kazuya le había dicho y lo que ella decidió. Seguido luego de terminar la historia, Rana rompió otra vez en llanto, se notaba el gran dolor que le causaba haber sido rechazada por Kazuya, su destinado su amor.

Kaho no soporto mucho tiempo verla llorar y se levantó de su asiento, camino hacia el lado de Rana y le dio un abrazo de consuelo.

Kaho: realmente lo lamento, pero creo que decidiste hacer lo mejor al aceptar las cosas como son. Tú ya debiste haber sabido que él amaba a la reina… a Satellizer-Sempai. –dijo con Rana aun en sus brazos.

Rana: lo se… pero, es que yo… ¡lo amo entiendes!? –en llanto.

Kaho: si, lo sé, pero ya debes tomar la decisión de empezar a olvidarte de Kazuya, mientras no estés determinada a tratar de olvidarlo no serás feliz Rana. –consoló.

Rana: lo dices como si fuera muy fácil. Esto no es nada sencillo, no puedo olvidarlo solo así. –entre llantos y sollozos.

Kaho: sé que estas cosas deben llevar tiempo, pero por ahora solo desahógate Rana. Seré tu amiga y estaré siempre ahí cuando me necesites. –afirmo.

Kaho siguió consolando a Rana, esta lloraba con fuerza entre los brazos de Kaho mientras también la abrazaba. Actuando como una verdadera amiga Kaho Hiiragi seguro seguiría dándole su apoyo a Rana.

XXX

En otro lugar en cambio las cosas no podrían ir mejores, Satellizer y Kazuya durmiendo felizmente con Kazuya abrazándola a ella y tomados de la mano.

En cuestión de minutos Satellizer despertó Dando un bostezo cubriéndose la boca con la mano que aun tenia disponible. Ella no se levantó de inmediato, se tomó un tiempo más para disfrutar de la atmosfera romántica que creaban sus cuerpos juntos en una cómoda armonía. Se cambió de posición para quedar cara a cara con Kazuya y pegar su frente con la de el mientras lo miraba con verdaderos ojos de amor.

Satellizer: ya despierta –pico su frente con la punta de su dedo- tenemos que prepararnos para el día.

Kazuya ante esto arrugo los ojos aun cerrados para despertar tranquilo siendo lo primero que vio el rostro de la hermosa Satellizer.

Kazuya: buenos días –sonrió.

Satellizer: -se arrodillo sobre la cama- buenos días, nos levantamos muy tarde hoy.

Kazuya: ¿en serio? ¿Qué hora es? –pregunto.

Satellizer: ya casi son las once –respondió.

Kazuya: hehe debió ser por lo cómodos que dormimos –se levantó quedando sentado en la cama frente a Satella.

Satellizer solo sonrió.

Satellizer: tengo algo que hacer y creo que aún tengo tiempo, ¿podríamos almorzar juntos un poco más tarde hoy?

Kazuya: si, no hay problema. ¿Cómo a qué Hora?

Satellizer: mmm… ¿quizá a las doce con cuarenta?

Kazuya: allí estaré, por cierto ¿Qué tienes que hacer? Acabamos de volver a Genetics ¿que pudo haberte surgido tan de repente? –curioso.

Satellizer: te lo diré luego, es algo… complicado. Pero ya sabrás que es.

Kazuya: -no insistió, sabia lo terca que ella podía ser y no vio sentido entrar en una batalla perdida- ok, pero…. –fue interrumpido cuando Satellizer repentinamente se le acerco y conecto sus labios con los suyos.

Satellizer: –puso su dedo sobre la boca de el en señal de silencio- pero nada. Ahora sal de aquí para que pueda cambiarme –ordeno.

Kazuya: aaarg –refunfuño- de acuerdo, nos vemos después –la beso rápidamente en los labios, tomo sus zapatos y salió de la habitación.

Satellizer sonrió y camino en dirección al baño.

XXX

Una Rana ya más tranquila estaba sentada en la mesa con Kaho sentada frente a ella, aún estaba muy triste, pero al menos su amiga había logrado hacer que se desahogara un poco. Tenían cada una una taza de café que previamente Kaho había preparado, seguían conversando mientras Rana aun no le daba un sorbo a su café, solo lo meneaba con la cuchara.

Kaho: ya estás un poco más tranquila, ¿ahora porque no te das un baño?, sospecho que no lo has hecho aún. –con cara seria.

Rana: -puso una pequeña y débil sonrisa- si… supongo que estar triste no es excusa para descuidar tu higiene personal-dearimasuka.

Kaho: si, es verdad. Pero antes toma tu café, se enfría.

Rana: esta bien-dearimasu.

Toc, toc, toc.

Se escuchó a alguien tocar la puerta.

Kaho: alguien toca la puerta, iré a ver quien es.

Kaho se dirigió rápidamente a la puerta y la entreabrió dejando ver de quien se trataba. Para sorpresa de Kaho era de Satellizer de quien se trataba, inmediatamente se preocupó, no sabía que tenía que venir a buscar la reina intocable aquí, ¿venía a burlarse de ella? ¿A echarle en cara las cosas? ¿O a decirle que se mantuviera alejado de ellos? Todas esas cosas pasaban por la mente de Kaho, ella por desgracia era una de las cuales no creía que Satellizer estaba cambiando. Aun le tenía miedo. Pero aun así se propuso a defender a Rana e impedir que Satellizer se mofara de ella en este momento.

Kaho: q-que viene a buscar aquí –dijo tratando de ponerse firme ante Satellizer dando una mirada dura.

Satellizer: quiero hablar con Rana. –dijo sin ningún tipo de expresión en su cara no iba meterse ahora en una discusión con una novata.

Kaho: no puede, no dejare que…

Rana: adelante… -interrumpió Rana.

Kaho: p-pero Rana…

Rana: todo esta bien, no creo que Satella-san haiga venido aquí con malas intenciones-dearimasu. –Afirmo Rana- todo está bien Kaho-chan, ahora por favor ¿podrías dejarnos a solas?

Kaho: es-esta bien –kaho se resignó antes de decidir salir- con permiso –dijo a Satellizer, acto seguido esta se movió de la puerta y esta Salió.

Rana: ya puedes pasar Satellizer-san.

Satellizer: con permiso –entro a la habitación.

Satellizer tomo asiento frente a Rana en la mesa. Un silencio incomodo rodeaba el ambiente.

Rana: entonces Satella-san debo creer que estas aquí por….

Satellizer: s-solo he venido aquí a ver cómo te sientes. –dijo con voz delicada, sabía que estaba en un asunto muy difícil.

Rana: ya veo… -revolvió más su café- ¿te sientes culpable Satella-san?

Satellizer: no es eso. –dijo sin más.

Rana: ¿pues entonces que has venido a hablar conmigo? –con voz un poco fría.

Satellizer: quería saber… como te habías tomado las cosas –sabía que era una respuesta estúpida, obviamente si el chico que te gusta escoge estar con otra mujer no hay manera amable de tomárselo. A primeras.

Rana: -con una falsa sonrisa- ¿no es obvio?

Satellizer: -se tomó unos segundos antes de responder- debes habértelo tomado muy mal pero… debes superarlo.

Rana: sabes… ¡cuando alguien quiere hablar de estas cosas normalmente dice algo como "lo siento" o algún tipo de disculpa-dearimasu! –dijo con enojo, ella le había quitado al chico que le gustaba y ahora ¿venía a decirle que lo superara? ¿Qué trataba de hacer? Acaso Kaho tenía razón y Satellizer había venido a meterse con ella?

Satellizer: no puedo hacer eso. –En tono firme- sí, es verdad, no voy a negar que me alegra que Kazuya me haya elegido a mí, y por esa razón no puedo decepcionarlo disculpándome con la gente por lo que siento por él. Yo amo a Kazuya y Kazuya me ama a mí, jamás diré a nadie que me avergüenza estar a su lado. Sé que tú lo entiendes. –la seriedad se notaba en su voz y en su mirada determinada.

Rana se quedó en silencio, luego bajo la mirada y se enmarco otra triste sonrisa en su rostro.

Rana: si… supongo que tienes razón-dearimasu. Tal vez mi reacción estuvo fuera de lugar, pero espero que entiendas que esto es muy duro de escuchar-dearimasu.

Satellizer: creo que entiendo. Ya pase por algo muy parecido una vez, cuando pensé que el solo me quería por… -se apagó- bueno eso ya no importa, lo importante ahora es, que harás tú.

Rana: no lo sé, no quiero hacer nada.

Satellizer: eso no es una respuesta ¿o sí?

Rana: supongo que no… -ahora miro a Satella con una dura mirada de seriedad- ¿qué es lo que quieres de mi-dearimasu? ¿Por qué vienes aquí como si te importara? En realidad te importara lo que siento… tal vez, ¿Kazuya te pidió que vinieras acá?, ¿es eso de arimasuka? –Rana empezó a llorar de nuevo. Aún tenía mucho dolor que liberar.

Satellizer: no, he venido aquí por mi propia voluntad.

Rana: por qué harías eso?

Satellizer: porque en parte gracias a ti me convertí en la persona que soy ahora…. Es gracias a nuestra rivalidad en el amor que…

Rana: QUE RIVALIDAD!? –Interrumpió con fuerza- nunca tuve ninguna rivalidad contigo, Kazuya-kun nunca me vio como una posible pareja-dearimasu, el solo tenía ojos para ti, jamás tuve oportunidad con él, contra ti. –Sollozos- la verdad es que…. Solo fui un estorbo en su felicidad.

Satellizer solo se quedó allí inmóvil mirando como Rana sacaba el dolor de su pecho. No le agradaba tener que ver a Rana sufrir, pero ellas dos entendían que el amor es un campo de batalla duro, perder significa meterte en uno de los limbos de dolor más grandes que pueden existir. Se alegraba de no ser la que estaba llorando, ella podía estar con su pareja, abrazarla, besarla, decirle que lo amaba. Pero Rana finalmente se había dado cuenta que ella jamás podría hacer esto, no con Kazuya al menos.

Rana: ya dime… ¿por qué te importa tanto como se sienta? –seguía llorando.

Satellizer: -tomo un respiro, cerró los ojos, alcanzo la mano de Rana sobre la mesa y finalmente se animó a hablar con una sonrisa llena de sinceridad y afecto- porque eres mi amiga, tu tonta chica campesina. –cerro los ojos mientras sonreía mostrando aún más cariño.

Rana: Satella-san… -estaba sorprendida, esperaba cualquier respuesta de ella menos esa.

Satellizer: sé que es poco común que yo diga esto, sobre todo en una situación como esta pero… si, eres mi amiga. –con un leve sonrojo mientras desviaba la mirada. Era muy difícil tragarse su orgullo.

Ante esto Rana puso una mirada confundida, solo para luego soltar una pequeña y silenciosa risita.

Rana: Satella-san de verdad que tu… -seguía riendo mientras se secaba las lágrimas.

Satellizer: aah! ¿Te burlas de mí? –se enojó un poco pero la verdad le agrado hacerla reír.

Rana: para nada, para nada –tapándose la boca para controlar la risa- es solo que tu dijeras algo tan sentimental… -Rana tenía razón Satellizer sobre todo frente a ella pocas veces mostraba señales de amabilidad o como lo llamarían en el ejército "debilidad." no era que siguiera siendo una solitaria, es solo que nunca nadie se imaginara que ella pudiese ser tan blanda frente a alguien que no fuese Kazuya. De verdad, era más posible que te callera un rayo encima que vieras el día que la gran Satellizer dejara a un lado su orgullo.

Satellizer: cielos!, no sabes cómo me costó admitirlo, ¿y tú te ríes? –hizo un berrinche.

Rana: -suspiro- Gracias Satella-san. De verdad me gusta que hallas dicho eso, -bajo la mirada- y debo pedirte disculpas.

Satellizer: ¿disculpas? ¿Por qué? –confundida.

Rana: esto ya se lo dije a Kazuya-kun pero… lamento mucho haberme metido tanto entre ustedes todo este tiempo.

Satellizer: eso no es necesario. Quizá deba agradecerte.

Rana: ¿agradecerme? –ahora era el turno de Rana para estar confundida.

Satellizer: si… una de las razones por la que me esforzaba por ser una mejor compañera para Kazuya era que tu intentabas competir conmigo.

Rana: no entiendo. –dijo.

Satellizer: veras… yo siempre veía la clase de chica que eras, siempre tan animada, tan abierta con todos y sin una gota de timidez a diferencia de mí. Tu siempre hubieras sido capaz de darle a Kazuya un bautizo adecuado, en cambio yo siempre tenía miedo, siempre lo dejaba de lado, tú eras la clase de persona que yo quería ser, es por eso que aunque lo niegues… yo siempre te vi como mi rival.

Satellizer ya lo había dicho, admitió abiertamente lo que veía en Rana; una meta un objetivo que cumplir.

Rana: Satella-san yo… -se detuvo al ver la mano de Satellizer tendida frente a ella.

Satellizer: y bien, Rana Linchen seguirás siendo mi amiga –con una sonrisa.

Rana se quedó paralizada, Satellizer de verdad le ofreció su amistad después de todo, era cierto que ella no le guardaba rencor ni a Kazuya pero esto de verdad la dejo en shock. Aunque ella era de las pocas personas que se acercaba a Satellizer nunca se había dado cuenta hasta ahora lo grande que había sido el cambio en ella; de una reina fría, a una chica llena de valores y cariño por sus compañeros. Levanto la mirada y con una leve pero sincera sonrisa acepto y estrecho las manos con Satella.

Rana: claro que seguiré siendo tu amiga, ya sabes los chicos vienen y van pero las amigas son para siempre. –con una sonrisa más animada.

Satellizer finalmente se quitó ese peso de encima, Rana había sido una de las pocas personas en Genetics que le habían ofrecido su sincera amistad y de verdad quería que fuese siendo así.

Satellizer: bueno, con esto arreglado ¿te gustaría acompañarme a almorzar?

Rana: no.

Satellizer: pero… -nerviosa por la respuesta que acababa de dar.

Rana: no te preocupes, no estoy enojada. Pero superar estas cosas como un corazón roto lleva tiempo, por ahora necesito estar sola. –su voz decayó un poco.

Satellizer: -no discutió y acepto- lo entiendo –dicho esto se levantó de la mesa y se dirigió a la puerta- pero recuerda que siempre estaremos cuando lo necesites.

Rana: lo sé, gracias –sonrió con un poco más de felicidad.

Satellizer dio una pequeña sonrisa antes de dejar la habitación cerrando la puerta tras ella. Ya podía estar tranquila, pues aunque no pudo animar mucho a Rana al menos se aseguró que su amistad siguiera viva.

XXX NOTA IMPORTANTE XXX

Bueno ya estuvo aquí el capítulo 6, este me tomo mucho menos tiempo el escribirlo pues; solucione mis cosas en la universidad, cicatrizo mi herida (recuerden y entérense los que no sepan: me operaron el cuello).

A y otra cosa; sé que algunos estarán esperando un lemon, y si habrá no se preocupen pero tengo que "entrenar" primero, a esto me refiero que mi mente aun no alcanza el nivel de perversión necesario para escribir un lemon que yo mismo considere decente XD, además tengo que recordarles que debo seguir con una trama realista de la historia, ya lo había dicho antes pero no puedo escribir dos capítulos y el tercero ya un lemon, viejos "no se puede comer la torta antes del recreo" y no se preocupen ya falta poco.

Terminando quería agradecerle a todos los que siguen mi historia, de verdad se los agradezco. Y por último como digo siempre envíenme sus opiniones en los reviews y lo que creen que debo mejorar, recuerden que cada palabra suya me ayuda mejorar cada vez más como escritor. Nos vemos.

¡Hasta la próxima!