La charla ya vendrá al final, ahora disfruten del capítulo!

Capítulo 8:

UNIDOS.

West Genetics en la época de vacaciones que terminaba siendo también la época de festivales culturales y muchas otras actividades extracurriculares, era uno de los pocos momentos donde los estudiantes podrían relajarse de su arduo entrenamiento militar con el objetivo de hacer frente al enemigo de la humanidad; los Novas. Para así por un tiempo sentirse otra vez como chicos normales. Este mes de paz era también conocido como la temporada de los bautizos, donde las pandoras de segundo año elegían a un chico mayormente de primer año como su limiter convirtiéndose en su compañero y escudo en la batalla y en muchos casos su amante.

El terreno norte de la academia estaba por la mañana rebosante de estudiantes trabajando para preparar todo para la celebración de eta noche, se veían a los limiters cargando tablas, cajas y toda clase de artículos para preparar los puestos que servirían como entretenimiento mientras que las pandoras se encargaban de poner las decoraciones y revisar el inventario de materiales. Este tenía que ser la mejor celebración de la historia, las cosas ya estaban bastante tensas; con los últimos enfrentamientos nova y el desastre en Alaska. Las chicas más que nada estaban nerviosas, nunca en la historia de la lucha de la humanidad contra los seres de otra dimensión habían ocurrido tantos ataques en un solo año y tampoco de manera tan inusual, tenían miedo de no saber cuándo tendrían que ser llamadas a la batalla. Por eso se veía el gran esfuerzo en esta temporada.

Kazuya era uno de los chicos que estaban moviendo los objetos pesados junto con Arthur y varios otros sempais, llevaban haciendo esto desde la mañana puesto que Hiiragi era una de las chicas que se proponían a supervisar el festival y necesitaba la mayor ayuda posible así que temprano por la mañana fue a buscarlos a ambos. Todas las clases de la academia preparaban un puesto con un tema específico, buscaban mostrar originalidad y creatividad, e Hiiragi como presidenta de la clase no podía permitir que su clase se quedara atrás.

Arthur: esto ya me está cansando. –dijo mientras cargaba una caja.

Kazuya: no te quejes, no eres el único trabajando aquí.

Arthur: solo digo que con el tiempo esto va agotándome, además ¿Qué hay en estas cajas?

Kazuya: mmm… -miro cuidadosamente el pegante con información que tenía la caja que llevaba- aquí dice cableado.

Arthur: ¿en serio? Pues cuanto cable necesitamos, esto pesa una tonelada. –se quejó.

Kazuya: no exageres. Y de hecho supongo que se necesita mucho ya que hay que darle energía a todos los puestos que se están colocando.

Arthur: pues viéndolo así… -se distrajo un momento y empezó a mirar a los alrededores.

Kazuya: HEY! –Exclamo Kazuya- ten cuidado, no quieres caerte cargando esto.

Arthur: ¿ah? Si… gracias.

Kazuya: en fin ¿Qué mirabas?

Arthur: nada, solo quería ver si Ganessa-sempai estaba por aquí.

Kazuya: ah, era eso. Ella está por allí. –hiso una seña moviendo la cabeza mostrando donde estaba Ganessa.

Arthur: -inmediatamente miro y definitivamente se trataba de Ganessa, no solo era fácilmente reconocible por su cabello rojo, sino por el hecho de que prácticamente estaba ladrando órdenes a los demás estudiantes- sí, definitivamente se trata de ella –con una gota estilo anime en la cabeza.

Kazuya: valla, ella debe ser muy estricta contigo. –concluyo Kazuya.

Arthur: si… es bastante dura conmigo a veces, pero ya sabes. Es una gran pandora. Y además…

Kazuya: ya para –interrumpió Kazuya.

Arthur: ¿Qué? –pregunto confuso.

Kazuya: por favor no empieces a recitar sobre lo fantástica que es Ganessa-sempai como siempre. –interrumpió. Y de hecho tenía razón, Arthur no podía evitar divagar sobre lo genial que era su compañera cada vez que oía decir su nombre. Ya incluso Hiiragi estaba harta de oír lo mismo una y otra vez.

Arthur: está bien, está bien. –se rio Arthur- pero si hablamos de ti, la reina… digo Satellizer-sempai debe ser bastante exigente contigo también ¿no?

Kazuya: no, para nada. –afirmo Kazuya.

Arthur: ¿en serio? ¿Ella No es mandona contigo? –se sorprendió.

Kazuya: mph, no. No puedo recordar a Satella-sempai dándome una orden estricta alguna vez.

Arthur: entenderás porque no puedo creerlo ¿cierto? –con una sonrisa maliciosa y una ceja levantada.

Kazuya: no, enserio. Ella siempre es bastante dulce conmigo. –afirmo con orgullo.

Arthur: ahora ¿Quién es el que está presumiendo a su compañera? ¿Eh?

Ambos se echaron a reír en ese momento.

Hasta que oyeron el grito de Hiiragi.

Hiiragi: ¡oigan ustedes dos! ¡Si tienen tiempo para estar riéndose también pueden usarlo para mover más rápido esas cajas! –grito exigente.

"ya vamos" –gritaron al unísono.

Arthur: cielos, es una dragona. –se quejó Arthur.

Kazuya: si, mejor acabemos con esto ya. –Dejando la caja que llevaba- vamos por más cajas.

Arthur: sí. A propósito, ¿Dónde está Satellizer-sempai? ¿No está por aquí cierto?

Kazuya: no, no la he visto hoy. –suspiro.

Arthur: y que pasa con esa actitud, ¿están peleados o algo?

Kazuya: no! Ella… solo ha estado actuando raro estos últimos días.

Él tenía razón, Satellizer últimamente no actuaba de manera normal, habían sido ya tres días desde la última vez que hicieron algo juntos, ni siquiera habían almorzado en la cafetería como siempre acostumbraban, cada vez que el iba a buscarla a su habitación ella le decía que estaba ocupada con algo o que no se sentía muy bien para salir ahora. La situación era muy sospechosa prácticamente ella no salía de su cuarto, Kazuya estaba preocupado por si tenía algún problema serio o necesitaba hacer algo con desesperación, no sabía qué hacer en este caso, lo más lógico que él pensó la primera vez es que ella necesitaba algo de espacio pero volviendo atrás era ella quien no quería separarse de el en todo ese tiempo. Se propuso a hacer otro intento e ir a preguntarle qué estaba pasando, y que si necesitaba ayuda con algo él estaría allí para ella cuando sea.

Arthur: ¿hola? Tierra a Kazuya. –llamo Arthur, se notaba que no era la primera vez que intentaba llamar su atención.

Kazuya: ¿eh? Oh, lo siento. –volviendo al presente.

Arthur: ¿no eras tú el que me dijo que tuviera cuidado?

Kazuya: lo siento es solo que… me quede recordando algo. –dijo un poco cabizbajo.

Arthur: sea lo que sea, después si quieres hablamos de ello, ahora mejor terminemos con esto.

Kazuya: de acuerdo.

Él se encargaría del problema luego.

XXX

En otro mundo un poco más relajado se encontraba Satellizer.

Satellizer se encontraba dando vueltas de forma algo ansiosa por su habitación, es como si estuviera esperando a alguien o a que pase algo.

Satellizer: ooh… me dijeron que iba a llegar hoy a esta hora. –dijo con voz irritada, se notaba que estaba desesperada por algo.

TOC TOC. Segundos después tocaron a su puerta, ella se dispuso a abrir y se topó con que era lo que estaba esperando; en frente de su habitación se encontraba un hombre del servicio de correos, con una caja pequeña. "firme aquí por favor" el hombre le tendió un papel y un bolígrafo que ella afanosamente firmo y luego le entrego al repartidor de regreso. Luego de darle su propina por la entrega al empleado de mensajería Satellizer desesperadamente y como una niña pequeña que quiere abrir su regalo de navidad se encerró en su habitación y sin siquiera molestarse por ir a buscar unas tijeras o un cuchillo para abrir la caja bruscamente rompió el cartón de esta con sus propias manos luego de ubicarla encima de su cama. Después hecho un vistazo.

Al ver el contenido de la caja esta se tocó el pecho y puso una mirada sorprendida con un leve sonrojo en sus mejillas.

Satellizer: ya no hay vuelta atrás. –dijo tímidamente.

XXX

Terminando con su trabajo Kazuya, Arthur y varios otros limiters decidieron que ya era tiempo de relajarse un poco, dejaron a Hiiragi y a las otras pandoras el trabajo de decorar mientras los chicos que aún no habían trabajado se encargaban de armar el puesto de la clase. Como se trataba de un festival cultural y en cierto modo era una competencia por ver que clase daba una mejor actuación las chicas más que nada se esforzaban por mantener todo perfecto, no debía quedar nada fuera de lugar y con Kaho Hiiragi como presidenta y supervisora para los pobres chicos que tuvieron que armar el gran puesto del que antes otros limiters incluyendo a Kazuya y Arthur habían traído los materiales. Cada puesto tenía un tema distinto; un puesto era un salón de masaje, otro era una sala donde se te leía la fortuna así hasta llegar a la clase de Kazuya donde decidieron hacer un café maid.

Kazuya: fiuu –suspiro- ya terminamos, ahora tengo algo pendiente.

Arthur: yo no tengo nada que hacer, ¿puedo acompañarte?

Kazuya: no. –dijo secamente.

Arthur: ¿Qué? ¿Por qué? –se quejó.

Kazuya: esto no es algo con lo que nadie deba ayudarme. –respondio.

Arthur: pero vamos hombre…

"¡ARTHUR!"

Inmediatamente Arthur volteo viendo la silueta pelirroja de Ganessa llamándolo con exigencia.

Kazuya: me parece que ya tienes algo que hacer –se rio- nos vemos luego.

XXX

Después de dejar a Arthur a su suerte con Ganessa Kazuya se movía con algo de prisa por los dormitorios femeninos de segundo año, no hace falta decir hacia donde se dirigía.

Finalmente tras el recorrido se paró en frente de la puerta de Satellizer y dio dos golpes a la puerta y espero a que ella le abriera. Tras lo que le parecieron unos largos momentos de silencio finalmente el cerrojo de la puerta se liberó y Kazuya estuvo feliz al ver la cara de Satellizer.

Satellizer: ¿Kazuya? –Se puso extrañamente nerviosa- ¿Qué haces aquí?

Kazuya: quería… no, necesitaba verte. ¿Puedo pasar?

Satellizer: esto… -volteo un momento para echar un vistazo a su habitación y vio que la caja de antes seguía montada sobre su cama. Inmediatamente se puso roja y se apresuró a responder- ¡n-no, ahora no puedes entrar, mi cuarto es un desastre! –dijo rápidamente.

Kazuya: pe-pero…

Satellizer: ¡hablemos afuera!

Kazuya estuvo en una posición en la que no podía discutir. Accedió a la petición de Satellizer y después de alejarse del pasillo de los dormitorios que seguro estaba lleno de oídos curiosos fueron al lugar al que Satellizer prefería para sus conversaciones privadas. La azotea.

Satellizer: ahora está bien, ¿de qué quieres hablar? –pregunto parada frente a Kazuya.

Kazuya: ¿es necesario que lo diga? –pregunto con un tono algo serio.

Satellizer solo se quedó allí parada y bajo la mirada.

Kazuya: bien… últimamente has estado actuando raro, ya casi no quieres hablar conmigo, siempre estas indispuesta y solo te la pasas en tu dormitorio.

Satellizer: bueno… es que… -junto sus manos y empezó a jugar con sus dedos nerviosamente.

Kazuya: ¿tienes algún problema? Podría ayudarte si me dijeras.

Satellizer: no, no tengo ningún problema, no es nada de eso.

Kazuya: ¿entonces qué pasa? Tú no solías actuar así.

Satellizer: n-no puedo decirte… -dijo débilmente.

Kazuya: -se quedó sorprendido- ¿no puedes decirme?

Satellizer negó con la cabeza.

Kazuya: ¿tan malo es? –dijo sin ánimos.

Satellizer: ya te dije que no es nada malo.

Kazuya: ¿¡entonces porque no puedes decirme!? –levantando la voz.

Satellizer: no es algo que pueda decirte en este preciso momento. ¡Es un secreto! –grito. Esto último solo dejo más desconcertado a Kazuya.

Kazuya: ¿un secreto? ¿Es por eso que no has querido saber de mí estos últimos días? –con voz agria.

Satellizer: ¡eso no es cierto! –Grito con rabia- ¿¡cómo puedes pensar que no me importas!? –se enfureció, pensaba que ¿Cómo podía pensar el que ella lo dejaría de lado? Él no debía dudar de lo que siente ella por él.

Kazuya: pues es lo que cualquiera pensaría en esta situación!

Satellizer: ¡esto no es un asunto cualquiera!... no tienes ni idea de lo que dices.

Kazuya: ¡lo único que sé es que de repente te has distanciado de mí! ¿¡Estas molesta conmigo por algo!? Si es así dímelo para que pueda disculparme!

Satellizer: ¡no estoy enojada!

Kazuya: eso es muy difícil de creer cuando me estas gritando!

Satellizer: tú gritaste primero ¡BAKA!

Se quedaron un momento en silencio después de este intercambio de palabras, era la primera vez que discutían de verdad y no fue una experiencia agradable para ninguno, Kazuya solo quería respuestas, de porque la chica que le gustaba se comportaba tan raro, y para a fin de cuentas escuchar nada de su parte, eso le pareció verdaderamente ridículo. Y Satellizer si le ocultaba algo a Kazuya, pero ella al parecer no tenía malas intenciones al ocultarle esto, solo quería hacerle saber que todo estaba bien y que no tenía nada que temer sobre ellos, que ella lo ama y que no debía dudar de sus sentimientos.

Kazuya: -suspiro en resignación- de acuerdo, lamento haberte hablado así. Es que esto… de verdad no soporto estar lejos de ti… -dijo con una sonrisa falsa.

Satella solo se quedó ahí mirando mientras se mordía el labio.

Kazuya: supongo que tendremos esta conversación luego cuando estemos más relajados, deberíamos bajar te acompañare hasta tu habitación.

Cuando kazuya dio vuelta para bajar del techo Satellizer rápidamente corrió tras él y lo abrazo por la espalda rodeando con sus brazos el pecho entre el hueco de su cuello y el abdomen del adolecente. Esto dejo por un momento desconcertado a Kazuya, se esperaba que ella estuviera enojada con el no esto.

Satellizer: -desde atrás apoyando su barbilla en el hombro izquierdo del muchacho- Kazuya… ¿tú me amas?

Kazuya quedo un momento petrificado por esta pregunta.

Kazuya: ¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que te amo.

Satellizer: entonces confía en mí. Confía en que estoy haciendo algo bueno aunque no pueda decírtelo.

Kazuya: yo…

Satellizer: sé que en una relación no debería haber secretos, y tú ya lo sabes todo sobre mí. Pero por un momento debo guardarme esto para mí. Es importante que nadie sobre todo tú, lo sepa. –explico con voz serena y dulce- y cuando al fin lo sepas espero hacerte feliz.

Kazuya: Satella-sempai… -ahora de verdad que se sentía como un verdadero imbécil, ese era el poder de la dulzura de Satellizer: Hacer que Kazuya se cautivara y caer de rodillas ante ella- ha, de verdad sabes cómo manipularme ¿cierto? –serenamente.

Satellizer: ¿qué clase de mujer seria… si no pudiera obtener lo que quiero de mi hombre? –dijo con voz seductora, tan seductora que Kazuya no podía reconocerla al oírle hablar así. Con razón pues nadie se imaginaria que una chica tan tímida por dentro como Satellizer pudiera actuar de manera tan atrevida sin pasar por un ataque de vergüenza.

Kazuya: o-ok, esperare hasta que puedas abrirte conmigo –sonrió en el abrazo.

Satellizer se sintió feliz al oír su respuesta y le dio un beso en la mejilla.

Satellizer: muy bien. Ahora, dijiste que me acompañarías a mi habitación ¿cierto?

Kazuya entendió el mensaje y sin decir nada la siguió hasta su cuarto. Aun con las cosas calmadas entre ellos él no podía evitar tener curiosidad por lo que le ocultaba Satellizer, ella ya le había dicho que no era nada malo, pero eso por alguna razón le hizo querer saber que estaba tramando la chica de sus sueños, pero se abstuvo de preguntar pues no quería empezar una discusión como la que acababan de tener. En vez de ello la acompaño en silencio hasta su cuarto, Donde después de despedirse con un beso el tomo camino hacia su propia habitación.

XXX

Kazuya: el noviazgo es más complicado de lo que imagine… -pensó en voz alta mientras caminaba por los corredores de la academia.

"Kazuya-kun?" Kazuya oyó decir su nombre mientras caminaba lo que lo saco de sus pensamientos y volteo hasta el origen del llamado.

Kazuya: ¿eh? Rana… -dijo al darse cuenta de que se trataba de la chica tibetana.

Rana: h-hola, ¿Qué haces por aquí-Dearimasu? –pregunto con una pequeña sonrisa en su rostro.

Kazuya: nada, iba de camino a mi cuarto. ¿Y tú?

Rana: me dijeron que fuera a la oficina de la hermana Margaret, tengo que ir a buscar los resultados de mis exámenes. –Rana era una estudiante de intercambio, por lo cual tenía que hacer exámenes de desempeño en fechas específicas a diferencia de otros estudiantes, incluyendo las vacaciones.

Kazuya: ¿puedo acompañarte? –pregunto alegremente.

Rana: ¿ehm? Si claro pero… ¿no estas ocupado con algo? –pregunto nerviosamente a la vez que jugaba un poco con su cabello.

Kazuya: no para nada, me dirigía a mi cuarto a ver televisión o a usar mi computadora porque estaba aburrido y no tenía nada que hacer.

Rana: ah, ¿en serio? ¿Y Qué hay de Satella-san? Yo pensaría que estarías con ella ahora-Dearimasu. –con tono de voz baja.

Kazuya: eso quisiera, pero ella está ocupada con algo ahora. –Dijo con voz resignada- así que si tengo tiempo libre ¿Por qué no hablar un tiempo con una buena amiga?

Rana: ya veo-Dearimasu.

Kazuya: entonces arreglado, te acompañare un rato cierto?

Rana: de acuerdo.

Ambos siguieron discutiendo por el camino mientras se dirigían a la oficina de la Directora de la escuela. Hablaron de como la habían pasado estos últimos días, Rana dijo que ella e Hiiragi habían estado saliendo frecuentemente de la academia a veces con Arthur y Ganessa a divertirse y distraerse de las presiones que aun ejercía Genetics sobre ellas pues como ya se había dicho Rana al ser estudiante de intercambio tenía que presentar exámenes en vacaciones e Hiiragi al ser la presidenta de una de las clases de primer año debía ser la encargada de regular y llevar a cabo los múltiples eventos que se llevaban a cabo en estas fechas vacacionales.

Por su parte Kazuya dijo que sus días habían sido bastante corrientes y prácticamente iguales a como siempre, pues no quería por obvias razones hablar sobre lo que pasaba con ella y Satella a una chica antes muy despechada.

Rana: y… ¿Cómo van las cosas entre tú y Satella-san? –pregunto con un poco de desaire en su voz.

Al escucharla decir esto Kazuya sintió que le estaba cayendo una bomba encima, la chica que hace poco había rechazado estaba hablando tranquilamente con él y ahora le preguntaba cómo iba su noviazgo actual. A él no le gustaba hacer sentir tristes a sus amigos y compañeros, y ahora presentía que la que empezó siendo una charla casual entre amigos se aproximaba a ser una incómoda conversación.

Kazuya: bien supongo… -contesto con algo de nerviosismo.

Rana: ah… eso está bien… supongo… -respondio igualmente- y que es lo que tiene a Satellizer-san tan ocupada?

Kazuya: ni yo mismo lo sé, ella dice que es un secreto.

Rana: ¿un secreto? –confundida.

Kazuya: si, dijo que era un secreto y que después me lo diría. –el cambio y omitió varios detalles de la historia, el no quería que nadie supiera de su "pelea de enamorados" en la azotea del colegio.

Rana: bueno, ella siempre ha sido bastante misteriosa.

Kazuya: es verdad, pero eso siempre ha sido una de las cosas que me gustan de ella y… -Kazuya paro de hablar al percatarse del FAIL que acababa de cometer. Tratando de evitar hacer incomoda la situación para terminar diciéndole a ella que quería a Satellizer.

Y al ver la cara desanimada de Rana se sintió como un verdadero cretino.

Kazuya: ¡YO LO SIENTO, NO QUERÍA DECIR QUE!... –quería seguir disculpándose pero fue detenido por la palma de Rana frente a su cara haciéndole el gesto de que se detuviera…

Rana: no te preocupes Kazuya-kun, así deben ser las cosas después de todo-Dearimasu. –Le dio una amplia sonrisa- sería más raro que no hablaran acerca de ustedes dos siendo mis amigos-Dearimasuka.

Kazuya: quizá, pero… sigue siendo bastante incomodo… -se rasco la parte posterior de la cabeza mientras hablaba.

Rana: solo no te preocupes. Si sigues sintiéndote incomodo serás tu quien no pueda superar lo que paso, en serio no te preocupes-Dearimasu.

Cuando Kazuya se dispuso a responder se dio cuenta de que ya estaban en frente de la oficina de la Directora.

Rana: bueno, creo que me deben estar esperando, hablaremos después-Dearimasu.

Kazuya: sí. Te veré luego. –dijo lentamente como Rana entro a la oficina de la hermana Margaret.

Al ver cerrada las puerta Kazuya se quedó un momento a reflexionar, a pesar de que hace unos pocos días Rana estaba totalmente hecha un desastre, parecía estar recuperándose rápido, tal vez la influencia de Hiiragi la estaba ayudando a aceptar las cosas más rápido de lo que pensaba y en realidad tomaba las cosas de manera bastante madura, sonrió un momento y pensó felizmente que dentro de poco ni el ni Satella tendrían que preocuparse de lastimar a la chica tibetana solo por el simple hecho de estar juntos.

Ahora si tomo camino sin interrupciones o paradas hacia su cuarto, se esperaba pasar el resto del día aburrido sin nada que hacer solo tirado en su cama viendo televisión hasta dormirse, sin imaginarse lo que estaba a punto de pasar.

XXX

Ya era de noche, Satellizer estaba tratando de dormirse tirada en su cama mientras veía una novela en su televisor. Estaba intranquila por una razón, por más que lo intentaba no podía sacarse de la Cabeza la discusión que había tenido con Kazuya, de verdad que no fue un momento lindo para ninguno sobre todo para ella.

Decidio ocuparse con algo para dejar de pensar en ello, tal vez comer algo serviría para quitárselo de la mente ¿cierto?

Afanosamente se levantó de la cama y se dirigió hacia su refrigerador, y después de contemplar su contenido por una cantidad exagerada de tiempo finalmente se decidió a saciar su hambre y ansiedad con un bote grande de helado de fresa que llevaba varios días congelándose en el aparato. Tomo una cuchara y volvió a su cama esta vez con el enorme bote de helado de fresa, se acomodó contra la cabecera de la cama y empezó a engullir lentamente la delicia congelada. Era de esos momentos donde una chica podía relajarse sola en su cuarto sin tener que preocuparse por nada mientras disfrutaba del rico sabor de una deliciosa golosina. Desgraciadamente para ella ese momento nunca llego, ni siquiera el enorme pote de helado podía hacer que sacara a Kazuya de su mente. Se tomó un tiempo para mirar a un lado de su habitación y mirarse desde la cama en el espejo de su mesa de noche.

Satellizer: hasta donde he llegado… de noche, sola, tirada en mi cama comiendo helado mientras veo una mala telenovela japonesa. –Suspiro- parezco una perdedora que rechazaron el día de los enamorados… -dijo para sí misma Con resignación.

Luego hecho un rápido vistazo a una de las gavetas de su closet mientras parecía ponerse más ansiosa todavía.

Satellizer: todo está listo para mañana, pero…

Con fuerza abrazo el bote de helado que tenía, estaba tan sumida en la batalla mental que tenia que no sintió el frio estremecedor del helado contra sus brazos y pechos.

Y luego de tanto pensar y pensar.

Satellizer: ¡AHG! ¡AL DEMONIO MAÑANA! –Miro el reloj montado en el pequeño mueble al lado de su cama y vio que marcaba poco más de las nueve de la noche.- aún hay mucho tiempo… ¡BIEN, QUE SEA ESTA NOCHE! –grito con decisión.

Rápidamente salto de la cama casi dejando caer el helado al suelo, en un movimiento rápido tomo su teléfono celular de la mesa y empezó a oprimir botones de manera desesperada. Cuando termino de marcar se colocó el teléfono contra la oreja y al no recibir respuesta inmediata se puso a dar vueltas por su habitación esperando a que le contestaran.

XXX

Kazuya se levantó de mala gana del colchón, apenas acababa de conseguir algo de sueño y justo ahora su teléfono empezó a sonar despertándolo de su sueño. Sin mirar quien era solo tomo el teléfono y respondió.

Kazuya: hola… ¿quién es? –respondió el teléfono sin ganas mientras soltaba un suspiro.

Satellizer: KAZUYA! –respondió tan fuertemente que Kazuya tuvo que retirar el teléfono de su oído por un momento. Se sentía como si le hubiera explotado un petardo a lado de la cabeza.

Kazuya: ¿S-Satella-sempai?… ¿pasa algo? –contesto aun aturdido.

Satellizer: Kazuya, ven aquí de inmediato! –respondió con fiereza, a pesar de que hablaban por teléfono claramente se escuchaba la autoridad de su orden.

Kazuya: ¿qué sucede? Por qué me estas…

Satellizer: no hay tiempo de explicar, solo ven aquí.

Kazuya: pero que… -Satellizer colgó el teléfono.

"¿y ahora que le sucede?" pensó mientras guardaba el teléfono.

Kazuya no perdió más tiempo pensando, volvió a ponerse la chaqueta del uniforme junto con sus zapatos y salió de la habitación hacia los dormitorios femeninos en busca de Satella.

XXX

El cuarto de Satellizer era un caos, corría apresurada por todos lados ordenando y reorganizando todo. Cuando finalmente quedo satisfecha con cómo había dejado las cosas noto que estaba sudando un poco así que decidió darse una ducha rápida para refrescarse, se supone que tendría tiempo, ella calculo que tendría al menos unos ocho minutos hasta que Kazuya llegara.

Se quitó rápidamente el vestido de noche que llevaba y se metió en la regadera.

XXX

Kazuya continuaba acercándose, ya estaba en la entrada del dormitorio de chicas, todo estaba muy tranquilo y no había muchos estudiantes en los pasillos.

"en serio, ¿Qué está tramando Satellizer ahora?" seguía sin comprender porque Satellizer lo llamaría a esta hora sin siquiera decirle porque. Tal vez necesitaba su ayuda con algo o quería decirle algo importante o ahora si tenía un problema.

Seguía hurgando en su mente por más ideas hasta el punto que no se dio cuenta de que estaba justo al frente de la puerta de la habitación de Satella. Respiro hondo, trato de poner su mejor sonrisa y dio dos toques a la puerta.

Paso algo de tiempo pero Satellizer no le abría la puerta y no le respondía a los constantes llamados que este hacía. Finalmente preocupado de que algo le hubiese sucedido a su compañera, Kazuya dio una rápida respiración antes de precipitarse y entrar al cuarto de la chica sin autorización.

Cuando entro a primera vista no vio ni rastro de Satellizer, la habitación estaba prácticamente a oscuras y nada parecía estar fuera de lugar a excepción de uno de los cajones de su closet el cual estaba abierto. Se acercó hasta allí y dio un vistazo a la gaveta abierta solo para darse cuenta de que estaba llena de la ropa interior de Satella y sonrojarse de inmediato. Rápidamente trato de desviar la mirada hacia un lado de la habitación y noto que salía luz por debajo de la puerta del baño.

Kazuya: ¿Satella-sempai? –llamo.

Satella que no se había percatado de la presencia de Kazuya se llevó una gran sorpresa y se propuso a contestarle rápidamente.

Satellizer: ¿Kazuya? Llegaste más pronto de lo que me esperaba. –declaro con tono de voz nerviosa al otro lado de la puerta del baño.

Kazuya: si… ¿sucede algo? ¿Que necesitas de mí?

Satellizer: dame un momento.

Después de que Satellizer dijo esto Kazuya supuso que tendría que esperar un rato hasta que saliera del baño, pero no. Se fijó otra vez debajo de la puerta y noto que por unos segundos una luz más intensa brillo por debajo de la puerta. No pudo pensar de qué se trataba, pues justo después de que el destello se detuviera la puerta del baño se abrió revelando a Satellizer con su uniforme regular, pero algo se notaba diferente en ella, su mirada era decidida y nerviosa a la vez una combinación que Kazuya nunca antes había apreciado de ella.

Luego Satellizer dio unos pasos fuera del baño se colocó frente a Kazuya.

Kazuya: Sempai… que está pasando, ¿Por qué me has llamado tan de repente?

Satellizer no pronuncio ninguna palabra e inesperada y casi violentamente empezó a cortar la distancia a pie entre ellos.

La primera reacción de Kazuya ante esto fue dar unos pasos hacia atrás, pues Satellizer se acercaba a el de tal manera que parecía un tren imparable acercándose a toda velocidad.

Antes de que Kazuya pudiera retroceder más que un par de pasos Satellizer lo alcanzo y lo tomo por los brazos, después de mirarlo con una pasión inmensa y ardiente en sus ojos poco a poco fue bajando por las extremidades del chico hasta poder unir sus dos manos junto a las de ella. Por un tiempo antes de responder ella solo sostuvo sus manos frente a ambos como una niña haciendo una promesa.

Satellizer: Aoi Kazuya… -pronuncio lentamente mientras no quitaba su mirada fogosa de él.

Kazuya: Sempai…? –pregunto confusamente mientras sentía un calor considerable apoderándose de sus mejillas.

Satellizer: esta noche… te gustaría… Oficialmente… convertirte en mi Limiter? –finalmente Satellizer había hecho la pregunta que Kazuya tanto tiempo había esperado, ella imaginaba que él estaría feliz de escuchar, las palabras que abrirían el paso a formar un nuevo lazo que los uniria.

Kazuya: eehg…? –al instante Kazuya no pudo procesar lo que había escuchado. Él se imaginaba que algún día tendrían que pasar por el bautismo si ya eran una pareja, pero escucharlo tan de repente de verdad que lo saco de balance.

Satellizer solo se quedó ahí con una mirada ahora más inocente dirigida con afecto hacia Kazuya.

Kazuya cuando finalmente logro reaccionar a su pregunta rápidamente libero sus manos del agarre de Satella y las puso sobre sus hombros.

Kazuya: Satellizer… de verdad me estas pidiendo que…

No pudo terminar de hablar pues hábilmente Satellizer coloco su dedo sobre sus labios delicadamente silenciándolo al instante.

Luego de notar que tenía la total atención del adolecente una de sus manos se dirigió cuidadosamente hacia dentro de uno de las aperturas de su uniforme para después sacarla empuñada dando a entender que había sacado algo de allí.

Acto seguido Satellizer con la mano que tenía libre agarro la mano derecha de Kazuya, y en ella deposito lo que había sacado de entre sus ropas.

Satellizer: si… quiero poder decir sin ningún problema que eres mi Limiter, quiero que… realicemos el bautismo…

La mano de Satellizer se apartó de la suya así pudiendo ver el objeto que había dejado en sus manos. Kazuya abrió los ojos en sorpresa, reconoció de inmediato lo que sostenía; era uno de los estigmas que antes habían pertenecido a su hermana y ahora se alojaban en el cuerpo de la mujer que amaba. Esto le mostro que Satellizer iba en serio con su petición, suavemente apretó el estigma en su mano y cálidamente le sonrió a la pandora frente a él.

Kazuya: si… -dijo sin dudas- por supuesto que quiero ser tu Limiter Satellizer .

Los ojos de Satellizer se iluminaron como estrellas, no era como si ella pensara que abría la posibilidad de que el dijera que no, es solo que la pasión en su voz y el cariño que emitían penetro directamente en el corazón de la joven enamorada.

Con una sonrisa comparada a la de un ángel y con los ojos algo llorosos Satellizer con su mano derecha alcanzo la mejilla de Kazuya, resistiendo el impulso de besarlo al instante simplemente se quedó allí esperando alguna reacción de él.

Kazuya: y bien… que es lo que debo hacer ahora?

Satellizer: quítate la chaqueta y toma asiento, yo me ocupare del resto. –le dijo con confianza.

El simplemente obedeció, se quitó la chaqueta del uniforme y la camiseta que llevaba por dentro dejando al desnudo la parte superior de su cuerpo, después se sentó en una silla que estaba casi en la mitad del cuarto justo frente a la cama de Satella.

Satellizer: trata de aguantar por favor… esto dolerá un poco. –dijo en tono de disculpa.

Kazuya: de acuerdo.

Satella se puso detrás de él mirando su espalda, se tomó un segundo para respirar y relajarse, sabía que esto sería doloroso para Kazuya. Pero que también era necesario y él estaba dispuesto a aguantar el dolor por ella. Levanto su mano y convoco su arma volt, luego acerco la punta de la gigantesca cuchilla a la espalda del chico.

Satellizer: aquí voy… -le advirtió con calma, de verdad quería proceder lo más cuidadosamente posible.

Kazuya: estoy listo. –respondió secamente.

Finalmente Satellizer procedió a hacer un corte en la espalda del muchacho. La primera reacción de Kazuya fue apretar los puños y los dientes con fuerza, trataba de no moverse para no correr el riesgo de entorpecer los movimientos de Satella en un proceso tan delicado y peligroso como este.

Satellizer ponía toda su atención en lo que hacía, se aseguraba de hacer el corte solo lo bastante profundo para introducir el estigma y solo lo suficientemente grande para que cupiera allí. No era algo fácil de hacer, cortarle la espalda tu misma al chico que te gusta, pero sabía que sería por la buena razón para unirlos más esta vez como una pareja oficial de pandora y limiter.

Después de mucha paciencia, cuidado y alguno que otro quejido de Kazuya la incisión para el estigma estaba lista.

Satellizer: bien… y ahora el estigma…

Terminando el doloroso proceso Satellizer tomo el estigma que se había extraído y lo introdujo en la herida abierta de Kazuya. Lo ajusto lo mejor que pudo para que quedara bien acomodado entre la piel del adolecente y tras asegurarse de que todo estaba bien retiro su mano un poco empapada en la sangre del limiter.

Satellizer: eso fue todo ya terminamos. –se limpió la sangre con un pañuelo.

Kazuya se levantó de la silla con mucho cuidado para no dañarse así mismo. Al levantarse noto una extraña sensación de hormigueo recorriendo por su espalda, era el estigma que acababa de recibir adaptándose a su nuevo anfitrion y a la vez que esa sensación se hacía cada vez más presente también sintió como el dolor desaparecía lentamente.

Satellizer: ¿Cómo te sientes?

Kazuya: es extraño… ciento como si hubiera cambiado de un momento a otro.

Satellizer: espero que no te haya dolido mucho… trate de ser lo más cuidadosa posible. –dijo con un tono preocupado.

Kazuya: me siento bien, no fue tan malo como te lo imaginas. –tratando de calmarla.

Kazuya interrumpió un momento la conversación para recoger su chaqueta y tratar de ponérsela para cubrirse un poco, acción que fue interrumpida cuando Satellizer repentinamente se lanzó hacia el rodeando su cuello con sus brazos y besarlo con pasión y desenfreno.

Kazuya: Satella…? –pudo hablar cuando Satellizer se retiró del beso.

Satellizer: aun no… se ha terminado… -tenía una mirada hipnotizante en sus ojos, era como un niño comiéndose con los ojos su dulce favorito.

Satellizer le retiro de nuevo la chaqueta a Kazuya.

Satellizer: Kazuya… también… quiero hacer "eso"… quiero ser una contigo.

La sorpresa era evidente en Kazuya, sabia a lo que ella se refería, pero no era una petición a la que se pudiera responder de inmediato.

Después de unir sus labios una vez más, Satellizer dio unos pasos atrás y cerró los ojos. Dio una rápida exhalación y desactivo su textura volt, un brillo de energía la cubrió y su uniforme escolar empezó a desaparecer. Kazuya estaba realmente anonadado esperaba verla en ropa interior, pero lo que termino viendo de verdad casi le provoca la muerte por hemorragia nasal.

Bajo el uniforme ya inexistente Satellizer llevaba un camisón de tirantes color rosa transparente, que era lo suficientemente translucido para poder apreciar los finos detalles de su piel debajo de la prenda, y abajo como si no fuera suficiente llevaba puesto un liguero de color negro adornado con lazos de contraste rosa que sostenían en sus piernas dos largas y provocativas medias de nylon que antes eran imperceptibles por la larga falda de su uniforme en sus preciosas y bien formadas piernas. Era la viva y encarnada imagen de la sensualidad, por lo que parecieron siglos Kazuya no pudo apartar la vista ni por una fracción de segundo del cuerpo de Satellizer, con sus pupilas recorría cada centímetro de carne que su revelador y sexy conjunto le proporcionaban.

Al darse cuenta de la mirada de Kazuya de inmediato Satellizer se apeno.

Satellizer: cielos, no me mires tanto… -desviando la mirada hacia un lado, se podía notar el color rojo intenso que emitían sus mejillas.

Kazuya: -se tardó un poco en responder- l-lo siento, es que… esa ropa… -tan sonrojado como ella.

Satellizer: me veo extraña…?

Kazuya: ¡NO! Para nada… -se cortó un momento- es que… luce tan bien en ti que no puedo apartar la mirada.

A pesar de su nerviosismo actual Satellizer se sintió vivamente feliz. Volvió a acortar distancias con su amado limiter y se tomó por sorpresa que esta vez fue Kazuya quien la tomo en sus brazos e inclino la cabeza para unir sus labios con ella de nuevo. Las cosas cada momento se calentaban más y más, sin romper el beso Satellizer empezó a moverse con Kazuya, primero dando una vuelta para terminar ella a espaldas de la cama y luego empezar a retroceder arrastrando a Kazuya con ella. Al final cuando su pierna toco el borde de la cama Satellizer se dejó caer y tiro a Kazuya con ella terminando el encima suyo sobre la cómoda y espaciosa cama.

La visión frente a sus ojos era irreal, Satellizer la mujer más hermosa que había conocido y ahora su compañera oficial estaba tumbada voluntariamente bajo el usando el conjunto de ropa más sexy que se podría imaginar dispuesta a llegar hasta el fin con él. Aunque sonara como una tontería dado que era ella la que estaba tomando la iniciativa él sabía que tenía que preguntarle, para sí estar seguro de que ella no tuviera dudas y no se arrepintiera de nada.

Kazuya: estas segura de esto, Satellizer?

Satellizer lo miro con una linda mirada antes de hablar.

Satellizer: antes de eso… quiero probarlo…

Kazuya: ¿probar? ¿Probar que? –pregunto en el calor de la situación.

Satellizer: el Ereinbar Set… -respondió lentamente.

Kazuya quedo en silencio por un momento antes de asentir con un suave movimiento de cabeza claramente comunicándole un insonoro adelante.

Satellizer cerro sus ojos y reforzó su agarre hacia el acercándolo hasta que sus frentes se tocaron.

Satellizer: Ereinbar Set. –cuando Satellizer dijo estas palabras casi de inmediato ambos fueron llenados por una intensa sensación. Un impulso eléctrico recorrió sus cuerpos y sus ojos se iluminaron mientras se miraban el uno al otro con pasión y afecto.

Satellizer sintió como si Kazuya estuviera envolviendo totalmente su ser, sentía un calor sorprendente viajar por todo su cuerpo, era como si el la estuviera tocando por todos lados a la vez y hubiera unido su espíritu con el suyo. Y Kazuya sentía como si cada parte de Satellizer fuera parte de el en ese momento, su olor, su suave piel, todo era tan fácilmente perceptible por el mientras inconscientemente libero un pequeño campo de Freezing sobre la cama que cubrió a ambos adolecentes enamorados. No era como los Freezings anteriores que él había usado, este no tenía el efecto de limitar ni entorpecer los movimientos de ninguno, sino que temporalmente unió sus corazones haciendo más intenso el momento de calentura.

Cuando el efecto del Ereinbar Set pasó ambos seguían sin apartar su vista del otro. Después de esa íntima y feliz experiencia el lazo entre ellos se fortifico más y más.

Kazuya: guau! –Suspiro- ¿sentiste eso?

Satellizer: si…

Se miraron con cariño.

Kazuya: lo preguntare de nuevo… ¿estas segura de esto Satella?

Y volvió a hacer la pregunta, se esperaba como un niño soñador escuchar un suave "si" de ella. Satellizer le sonrió por un momento antes de ponerle una mirada de lujuria pura y en vez de una respuesta simple contesto con la más peligrosa y poderosa frase que una mujer podría decirle a un hombre.

Satellizer: Kazuya… puedes hacer lo que quieras…

El corazón de Kazuya se aceleró más y más cuando la escucho, ahora tenía permiso. Permiso para hacerla suya.

Sin necesidad de escuchar más Kazuya ataco, primero se lanzó directamente a su boca, era gratificante sentir como sus labios se fundían y se movían como uno suavemente sobre los de Satella. Después de continuar por un rato, decidieron ir llevar el beso al siguiente nivel cuando Satellizer abrió la boca e introdujo su lengua en la boca del Limiter y él no se quedó atrás haciendo lo mismo y empezando una batalla por ver quien llegaba más profundo en la boca del otro.

Sus manos también se volvieron curiosas, empezaron a recorrer por sus cuerpos explorando la anatomía de otro. Satellizer coloco su mano primero por el abdomen de Kazuya subiendo lenta y suavemente hasta el pecho del joven mientras que la otra mano se ubicó en su nuca y empezó a acariciar cada hebra de cabello negro. Kazuya tampoco vacilo en empezar a tocar sin problemas el cuerpo de su amada, una de sus manos empezó primero recorriendo su vientre sobando, acariciando y apretando en lugares estratégicos para poder obtener reacciones corporales y placenteras de ella, pero no paro allí, de su vientre empezó a bajar hasta su cintura empezando a marcar círculos con el pulgar mientras la sostenía por debajo de él. Podía sentir el intenso calor que emanaba de su cuerpo, siguió bajando hasta llegar a su trasero y tomar posesión de su nalga derecha apretándola suavemente logrando obtener un alto gemido mientras aún se besaban.

La calentura de sus cuerpos pegados uno sobre el otro, el delicioso sabor que obtenían de sus bocas y la suave sensación de recorrer libremente la carne de la persona que amaban rápidamente empezaba a llevarlos al límite. De mala gana se retiraron del beso con un fino y transparente hilo de saliva que todavía marcaba el camino a sus bocas, estaban jadeando afanosamente tratando de obtener esas valiosas bocanadas de aire perdidas por la intensidad y la lujuria del beso que acababan de compartir. Se quedaron mirándose el uno al otro un momento, luego Kazuya hizo el siguiente movimiento, lentamente la agarro por los hombros y tras acariciarla por la zona un tiempo empezó a tirar de los tirantes del camisón bajándolos por los brazos dejando al descubiertos los pechos de la rubia.

Kazuya: ahora… quiero tocar aquí…

Kazuya con ambas manos tomo y apretó los pechos de Satella, haciendo que esta empezara a gemir más fuerte con cada tierno toque que el muchacho japonés le daba. Kazuya miraba hipnotizado los enormes pechos de la pandora mientras jugaba con ellos, desde que la conoció aunque él no lo admitía una de las cosas que para el formaban gran parte de su atractivo eran sus pechos, no podía contar las veces que había fantaseado con ellos hasta ahora, pero esos débiles y pervertidos espejismos de su mente no se comparaban en nada con la maravillosa realidad de poner sus manos sobre ellos. Como Satellizer empezó a gemir más y más Kazuya por mucho tiempo no resistió la tentación y paso de apretar para hacer algo que le daría aún más placer a Satellizer.

Suave y gentilmente empezó a chupar su pecho izquierdo mientras su mano libre jugaba con el pezón derecho de la muchacha. Satellizer se sentía en el cielo, nunca se imaginó que algún día terminaría haciendo este tipo de cosas y terminaría sintiendo placer haciéndolas, sus orbes se sentían maravillosos y con cada acción de Kazuya podía sentir un impulso de placer invadiéndola hasta lo más profundo de su ser, podía sentir como la lengua húmeda de Kazuya marcaba círculos concéntricos alrededor de su pezón mientras que la mano apretaba y tiraba de su otra mama. Otra sensación también empezó a hacerse presente en la parte baja de su cuerpo, sentía una especie de hormigueo provenir de su zona privada, y aunque fue la primera vez en su vida le pasaba esto ella sin duda fue capaz de reconocer la sensación. Se estaba mojando.

Luego de que Kazuya terminara de jugar con sus pechos (por ahora) Satella tomo el control de la situación ahora. Tiro de Kazuya hacia abajo y se posiciona para quedar ahora ella encima de el sentada sobre sobre la entrepierna del muchacho, podía sentir algo duro debajo de ella. Antes de continuar Satella se quitó las gafas y sin molestarse en dejarlas en un lugar seguro simplemente las dejo caer al suelo porque en realidad ¿Qué importa? Estaba pasando por el momento más caliente en su vida, lo menos que le preocupaba era donde dejar sus anteojos. Dándole una sonrisa cargada de deseo Satellizer empezó a mover sus caderas sobre la parte media de Kazuya frotando su intimidad con el miembro del adolecente aun dentro de sus pantalones, ansiosamente se inclinó hacia abajo para darle otro beso y enloqueciéndolo mas al sentir sus pechos frotándose con el de él.

A pesar de lo gratificante que era manosearse el uno al otro decidieron que ya habían sido bastantes juegos previos y tras algunos besos desesperados y movimientos hábiles las ropas restantes de ambos salieron volando quedando esparcidas por todo el piso de la habitación terminando totalmente desnudos sin ocultar ninguna parte de si a su pareja.

Volviendo a su posición inicial Kazuya termino otra vez encima de ella teniendo una visión total de su cuerpo desnudo, cada curva que formaba su figura lo excitaba más, y con su vista recorrió una y otra vez su anatomía expuesta.

Kazuya: eres hermosa. –respondió con toda la sinceridad en su corazón, nunca había visto algo tan magnifico como el cuerpo de Satella.

Este comentario solo hizo que Satellizer se apenara más desviando el rostro hacia un lado.

Satellizer: g-gracias… y ahora… -volvió a mirarlo con ojos suplicantes, era obvio lo que trataba de pedirle.

Kazuya entendió de inmediato, con cuidado y delicadeza ubico su miembro duro y erecto justo frente a la entrada húmeda de Satella.

Kazuya: aquí voy…

Satellizer jalo de él acercándolo más a ella. Ubico uno de sus brazos alrededor de su cuello y el otro alrededor de su espalda, su agarre era firme pero delicado a la vez, y sin más le susurro directo al oído como su cabeza se ubicaba en el espacio entre el cuello y el hombro de Kazuya.

Satellizer: adelante… hazlo. –susurro a su oído.

Kazuya entonces procedió a introducir su miembro dentro de ella, la suavidad en su interior y el calor lo envolvían totalmente, y esa sensación siguió haciéndose más intensa cuanto más profundo iba en ella. Satellizer grito por el dolor y se mordió el labio para evitar seguir haciéndolo, sentía cada centímetro de la longitud de Kazuya llenándola por completo, era un dolor intenso, aún más intenso de lo que fue extraerse el estigma de su espalda para el bautismo o cualquier batalla a muerte que hubiera tenido hasta ahora, pero estaba dispuesta a soportarlo por el simple hecho de ser una con su persona amada.

Kazuya: ¿estás bien? ¿Te duele demasiado? –pregunto preocupado por ella.

Satellizer: estoy bien –Jadeo- por favor… continúa Kazuya. –suplico.

Kazuya asintió.

Satellizer: hazlo despacio…

Kazuya entonces empezó a mover sus caderas, era un movimiento lento de atrás para adelante que traía después de cada repetición una maravillosa sensación de placer cada vez que entraba en ella, nunca antes había sentido tanto placer, y ahora tenía su primera experiencia sexual y no con cualquier chica sino con la increíble Satellizer .

Satellizer sentía un dolor punzante a través de su cuerpo, cada vez que Kazuya se movía dentro de ella el de ella esa sensación volvía a recorrer por todo su ser. Pero no era algo que no se esperara ya, Sabia que le dolería, pero eso no quitaba que este fuera el momento más feliz de su vida al entregarle su virginidad a la persona que más había amado en este mundo, ella no dudaría en entregarle su cuerpo solo por hacerlo feliz, y de hecho lo estaba haciendo.

Mientras más pasaba el tiempo Satellizer podía sentir como el dolor iba desapareciendo totalmente y una inmensa sensación de placer la invadía por completo. Ella empezó a gemir descontroladamente sin hacer el mínimo intento de silenciarse a sí misma, y entre gritos tarareos empezó a gemir claramente el nombre de Kazuya. El la escucho decir su nombre una y otra vez lo cual lo éxito mucho más y lo hizo feliz al notar como ella también lo estaba disfrutando. El placer que la dominaba en ese momento solo le hizo pensar que no era suficiente y le pidió a Kazuya que fuera más rápido cosa que el limiter no pensó dos veces antes de aumentar el ritmo de sus movimientos sumiéndolos aún más en esa agradable sensación.

El tiempo paso y paso, no tenían ni idea de por cuanto tiempo habían estado haciendo el amor, la idea de tiempo y espacio desaparecieron de sus mentes, no les importaba por cuanto tiempo lo hacían ni donde lo hacían. Solo les importaba la persona con la que compartían este grandioso e íntimo momento. Ya alcanzado sus límites ambos amantes decidieron dejarlo todo en esta recta final, Satellizer se agarró aún más fuerte a Kazuya hasta casi enterrar sus uñas en su espalda y envolver sus piernas alrededor de su cadera mientras reclamaba sus labios para darle otro amoroso beso. Y al sentir que estaba llegando a su límite Kazuya empezó a aumentar más y más la velocidad entrando y saliendo de Satella haciéndola gemir aún más que antes mientras que se deleitaba con el delicioso sabor de la boca de su amante.

En el clímax del momento Satellizer pudo sentir como Kazuya se venía dentro de ella haciendo que ella misma se viniera con él y liberando el que hubiera sido un gran grito de no ser porque fue amortiguado por el beso. Por unos momentos más pudo sentir como Kazuya seguía liberando en su interior su caliente y espeso líquido antes de caer encima de ella con su frente chocando con la suya.

Ambos amantes se quedaron solo mirándose a los ojos por un buen tiempo, ambos jadeaban debido al placer que el orgasmo anterior les había otorgado. Y siguieron así hasta que Kazuya se dispuso a hablar.

Kazuya: Satella… eso fue… eso fue…

Satellizer: ¿maravilloso? –termino Satellizer con una mirada satisfecha en su rostro.

Kazuya: si… -sonrio- te amo.

Satellizer: yo también te amo. –le dio un rápido beso.

Guardaron silencio por unos momentos más disfrutando solo de la atmosfera romántica que envolvía la habitación. Luego de eso se reposicionaron a una posición de descanso mas cómoda, Kazuya se acostó bocarriba en la cama mientras Satellizer yacía sobre el con la cabeza reposando en su pecho desnudo.

Kazuya: quiero preguntarte algo.

Satellizer: adelante –dijo con toda confianza.

Kazuya: conjunto que tenías puesto… ¿desde cuándo lo tienes? –curioso.

Satellizer: emh? Eso… -se apeno un poco- lo compre por teléfono hace unos días, me llego por correo hoy. Lo compre para este momento –bastante apenada.

Kazuya: entiendo… -se sonrojo un poco- así que… estos últimos días…

Satellizer: sí. Quería darte una sorpresa. Llevaba planeando esto desde hace tiempo…

Luego de que dijera esto Kazuya tomo aire y se golpeó así mismo la frente con la palma de la mano castigándose así mismo.

Kazuya: agh, ahora me siento como un verdadero idiota, termine gritándote por eso… de nuevo por favor perdóname.

Satellizer: no hay nada de que disculparse –se inclinó adelante y lo beso de nuevo- solo espero que te haya gustado tanto como a mí.

A Kazuya se le calentó el corazón otra vez, de verdad que su novia era un ángel.

Kazuya: este fue… el momento más fantástico de mi vida. Verte de esa manera, el poder tocarte y hacerte mía… de verdad fue maravilloso. –le declaro.

Las palabras de Kazuya como era de costumbre penetraron en su alma y la llenaron de una felicidad inmensa, sentía como su cuerpo nuevamente se avivaba. En un movimiento inesperado Satellizer se reacomodo un poco colocando ambos brazos cada una a lado del rostro de Kazuya para mantener el equilibrio y mirarlo directamente a los ojos.

Satellizer: así que… bueno… Kazuya yo…yo…yo… -tartamudeo con un pequeño rubor en su rostro.

Kazuya: si…? –pregunto en tono nervioso, la forma en la que Satellizer se había acomodado sobre el hizo que sus pechos colgaran justo frente a su cara tiñendo de rojo las mejillas del muchacho.

Satellizer: hagámoslo de nuevo…

Bueno mis queridos amigos aquí este fue el pedido y venerado lemon que me pedían, de este capítulo en especial espero reviews con sus opiniones más sinceras pues puse mi alma entera y mi perversión total en escribir este capítulo. Como había dicho antes no estaba seguro de ser muy bueno escribiendo lemons, así que sean amables también.

También como siempre me disculpo por la tardanza, durante mis vacaciones mi familia decidió viajar así que deje el capítulo incompleto y cuando finalmente llegue a casa lo complete. También espero que los que al igual que yo hayan tenido vacaciones las hayan disfrutado tanto como yo y que se hayan divertido mucho.

Otra duda que tenía es si debo cambiar la clasificación de la historia d por este capítulo, ustedes en los reviews me lo dirán.

Bueno en fin espero que les haya gustado y nos vemos…

¡Hasta la próxima!