Hola mis queridos amigos aquí vuelve su hermano Undercrown con el capítulo 9 de la historia de amor de Kazuya y Satella, antes de comenzar me gustaría comentarles algo:

Hace un tiempo yo le pregunte a algunos de mis amigos que siguen mi historia si debería hacer una trama basada en los eventos que ocurren en el manga o si debería crear mi propia línea de la historia, pues después de tanto pensarlo he llegado a una decisión. He decidido crear mi propia línea de la historia, pues si me pongo a basarme en los eventos del manga este fic no terminaría nunca y sería muy predecible ante todos los que hemos visto el manga lo suficiente. Además, es por eso que a estas historias se les llama fanfics, porque crean una línea ficticia de hechos para que la historia corra un rumbo diferente a la de la serie original y termine como el fan quiera, cosas que muy pocas veces ocurre en la serie original (Fanfic=Ficción)

NOTA: deje información sobre la segunda temporada de esta historia al final, procuren leerla.

Con esto ya aclarado disfruten del capítulo!

Capítulo 9:

CUENTA… ¿CÓMO TE FUE?

Era bastante temprano en la mañana cuando Satellizer se despertó. Algo que no se esperaba después de haber pasado gran parte de la noche anterior haciendo el amor con Kazuya, antes de despertarlo se dio un momento para recordar el intimo suceso que vivieron hace unas pocas horas atrás, y no solo eso, también habían realizado el bautismo ahora eran oficialmente compañeros y amantes.

Kazuya tenía sus brazos envueltos alrededor de la cintura de ella, abrazando su hermoso cuerpo desnudo que apenas y era cubierto por las sabanas en las que estaban envueltos, una de sus manos fue tomada por Satellizer quien la envolvía con la suya propia.

Satellizer: Kazuya… Kazuya…

Al no despertarse con sus constantes llamados, Satellizer opto de mala gana retirarse de su abrazo y voltear para quedar frente a frente con él.

Al sentir un movimiento inesperado Kazuya despertó de su sueño encontrando lo primero al despertar el rostro de Satella, con la mano se tallo los ojos y se sentó en la cama.

Kazuya: buenos días Satella… -sonrió a su compañera.

Satellizer: buenos días, ¿dormiste bien?

Kazuya: apenas y dormimos anoche. –le recordó indirectamente sus actividades de la noche anterior.

Satellizer solo se quedó hay acostada roja como un tomate.

Kazuya se rio un poco de ella si se apoyó en su espalda y sentado se quedó mirando al techo.

Kazuya: después de todo lo que hemos pasado… finalmente llegamos a esto ¿eh? –todavía seguía mirando hacia arriba sonriendo un poco.

Satella estiro su mano hacia él y cuidadosamente la puso en su mejilla, acto seguido le hiso girar la cabeza para terminar mirándola a ella. Solo se quedaron hay mirándose a los ojos diciéndose te amo sin necesidad de palabras. Era como si el tiempo se detuviese para ellos y ese momento fuera eterno.

Kazuya: creo que debería ir a mi dormitorio, tengo que tomar un baño.

Satellizer: espera! –Satellizer se levantó quedando sentada exponiendo a la vista sus grandes pechos que rebotaron de arriba hacia abajo haciendo un sonido de BOING!

Kazuya no pudo quitar la vista del escote de Satella, los preciosos pechos que hace algunas horas había acariciado, apretado y chupado estaban frente a él. Y sonrió un poco cuando Satellizer se avergonzó y uso sus brazos para cubrirlos.

Kazuya: ¿aun sientes vergüenza después de lo de anoche?

Satellizer: c-claro que si… no soy una pervertida. –se defendió.

Kazuya se rio un poco.

Satellizer: no te burles! –furiosa.

Kazuya: lo siento… -tratando de calmar su risa- así que al fin ¿eh? –tocando el estigma en su espalda.

Satellizer: -sonrió- si… ahora eres mi limiter.

Kazuya: me pregunto ¿cómo serán las cosas a partir de ahora?

Satellizer lo miro un momento y pensó antes de responder.

Satellizer: no tenemos que cambiar mucho, podemos seguir siendo como hasta ahora. Pero… -se fue apagando.

Kazuya: ¿pero qué? –pregunto.

Satellizer tomo aire antes de responder.

Satellizer: ¿¡tomaras la responsabilidad cierto!? –casi grita en un tono alto.

Kazuya: ¿eh? –confundido.

Satellizer: debes prometer que tomaras la responsabilidad por el resto de tu vida… y que nunca me dejaras sola… -dijo en un tono bajo y nervioso.

Él se quedó mirándola sorprendido con los ojos abiertos.

Satellizer: b-bueno… que esperas?... ¿no vas a decir nada?

Kazuya sonrió y se acercó a ella hasta que sus frentes se tocaron.

Kazuya: Satellizer te amo, y mientras viva nunca estaré dispuesto a dejarte. –dijo con cariño reflejado en sus palabras.

Satellizer: Kazuya… -se le calentó el corazón, poco a poco fue quitando los brazos de sus pechos para rodear el cuello de Kazuya y tirar de el en un beso.

Fue un beso suave corto pero amoroso, se separaron teniendo Satellizer un fuerte rubor en el rostro y una mirada tímida.

Satellizer: en serio deberías ir a darte un baño, tienes un olor bastante…

Kazuya: olemos igual –interrumpió Kazuya.

Kazuya salió de la cama y rápidamente se vistió, ya tenía puesto casi todo su uniforme solo le faltaban la corbata, los zapatos y la chaqueta. Volvió a sentarse para empezar a colocarse los zapatos cuando noto que no podía encontrar su corbata en la habitación.

Kazuya: eh, ¿no has visto mi corbata? –pregunto.

Satellizer dio una mirada rápida a su cuarto.

Satellizer: oh, está allí –señalo con su dedo al suelo debajo de una de las sillas.

Kazuya fue a recogerla.

Kazuya: oh, debió haberse caído anoche. –tomo la corbata y afanosamente empezó a colocársela.

Satellizer: ¡espera! –Exclamo para que se detuviera- ven aquí –llamo.

Kazuya no sabía para que lo llamaba cuando estaba a punto de irse, pero a pesar de esto no protesto, "quizá quiere un beso de despedida" pensó Kazuya, y si eso era lo que quería ¿quién era el para negárselo?

Kazuya: -se paró frente a la cama donde Satellizer lo esperaba arrodillada en el borde- ¿qué sucede?

Satellizer: acércate un poco –dijo antes de agarrarlo por los hombros y hacerlo inclinarse frente a ella estando más cerca de ella- quédate quieto un momento.

Kazuya: bien… -dijo Kazuya lentamente cuando Satella empezó a acercar sus manos a su cuello y empezó a desabotonar la camisa de su uniforme y deshacer el nudo de su corbata. Le dio una mirada completa mientras ella estaba ocupada quitándole la ropa, y recordó que ella seguía desnuda sin siquiera tratar de cubrirse esta vez.

"¡¿quiere hacerlo otra vez?! Pero, sigo cansado después de todas las veces de anoche… pero… vamos! No sería un hombre si hullera de esto!" pensó con estrellitas en los ojos.

Satellizer: deverias ser más cuidadoso al vestirte, el cuello de tu camisa esta torcido y el nudo de la corbata está mal ajustado, si alguien te viera saliendo así de los dormitorios de chicas, podrían empezar a hablar de lo que hicimos. –dijo mientras le arreglaba la vestimenta.

Y así es como mueren las esperanzas de un hombre… seguramente fue eso lo que pensó Kazuya luego de percatarse de sus verdaderas intenciones.

Satellizer: ya está, ahora te vez como si nada hubiera pasado –terminando de arreglar a su limiter.

Kazuya: ok… gracias –mientras giraba la cabeza a un lado evitando hacer contacto visual.

Satellizer: ¿qué sucede? –le pregunto confusa.

Kazuya: bueno… esto… aun sigues… -tratando de ocultar su vergüenza.

Satellizer: ehm? –ladeo la cabeza en confusión solo para unos segundos después percatarse que todavía estaba desnuda haciéndola estallar en vergüenza, tapándose rápidamente con la sabana de su cama.

Se había cubierto de tal manera que parecía una larva dentro de su capullo. Esto hizo recordar a Kazuya la primera vez que el entro en su habitación.

Kazuya: oye sempai ¿recuerdas la vez que entre a tu habitación sin permiso? –rio un poco- terminaste de la misma manera.

Satellizer: -inflo sus cachetes- es tu culpa por entrar sin permiso a la habitación de una chica.

Kazuya: ahora que lo recuerdo ¿no estaba tu diario por aquí?

Satellizer: pervertido… -sonrojada.

Kazuya se rio otro poco.

Kazuya: ah bueno, te veré luego en el almuerzo. –ya habiendo sido arreglado por su pareja se dispuso a salir de la habitación.

Cuando se dio vuelta para irse fue llamado otra vez por Satella.

Satellizer: hey! –le llamo la atención.

Kazuya se dio vuelta para responderle.

Kazuya: y ahora que sucede?

Ahora era el turno de Satellizer de mover su cara hacia un lado para ocultar su rubor.

Satellizer: donde esta… mi beso de despedida? –ruborizada al máximo.

XXX

En otra parte de los dormitorios de chicas. Arnett acababa de levantarse cuando su compañera de habitación Creo Brand salió del baño solo con una toalla para cubrirse y luego empezó a vestirse mientras conversaba con Arnett.

Creo: ¿así que te pidió consejos sobre el bautismo? –le pregunto Creo a Arnett.

Arnett: si, aunque no lo creas. Es una chica muy tierna y dulce cuando la conoces bien.

Creo: tierna… ¿estamos hablando de la misma persona? ¿La reina intocable?

Arnett: no sé porque pretendía ser tan dura y aterradora, realmente es alguien muy agradable. Elizabeth también pensaba lo mismo… -se fue apagando en la última parte, recordó que Elizabeth había dejado Genetics y les había dejado a ellas la responsabilidad de dirigirlo.

Creo: -quedo pensativa un momento- como sea, me interesa eso de su bautismo, ¿crees que se anime a hacerlo de verdad?

Arnett: quien sabe, esa chica es impredecible.

Creo: de eso si estoy segura. Oye cambiando de tema, ¿me prestarías uno de tus pares de zapatos? Tengo un vestido nuevo pero no tengo zapatos que combinen con él.

Arnett: Oooh… ¿alguien tienes planes? –pregunto Arnett con una sonrisa traviesa.

Creo: voy a salir con Gorou en la noche, iremos a bailar a un club.

Arnett: oh, eso suena divertido, ¿crees que Morrison y yo podamos acompañarlos? –pregunto Arnett emocionada.

Creo: si claro no le veo el problema, pero espera… ¿realmente quieres llevar a Morrison a bailar? No es muy bueno que digamos. –tenía razón, Morrison era un chico bastante torpe, y bailando obviamente no era el mejor.

Arnett: lo sé –respondió Arnett con una sonrisa- pero le he estado enseñando un poco de vez en cuando, no es tan malo como antes.

Creo: si tú lo dices… ¿crees que Attia y Mark quieran venir con nosotros también?

Arnett: seguramente la cerebrito dirá que sí, podrá ser un poco estirada y cascarrabias, pero la enana sabe cuándo hay que divertirse. –dijo sin cuidado.

XXX

Kazuya ya se había ido dejándola a solas en su habitación, se acostó en la cama por otro rato solo para pensar en los pervertidos momentos de la noche anterior, recordó a sí misma como había gemido, como había gritado y cuantas veces le había pedido a Kazuya más, recordó la mirada que su limiter tenía sobre ella todo ese tiempo; ardiente y deseosa, saber que podía provocar ese efecto en él le hizo recordar todo con una sonrisa.

Satellizer: será mejor que tome una ducha… -susurro para sí misma.

Pero ahora estaba a punto de darse cuenta de que las consecuencias de perder su virginidad eran más que sonrisas y placer, una vez que puso un pie fuera de la cama e intento erguirse pudo sentir como un punzante dolor recorría su cuerpo entero, quedo aturdida un momento por el dolor y solo después de asegurarse de que podía tolerarlo se paró nuevamente y se fue cojeando hacia el baño. Se preguntaba cómo es que algo que se sentía tan maravilloso podría dejar tales secuelas, tal vez Kazuya había hecho su trabajo demasiado bien.

XXX

En los dormitorios de chicos Kazuya se las arregló para llegar rápido y desapercibido a su habitación. Tan pronto como entro se quitó el uniforme y lo tiro al cesto de la ropa sucia. Acto seguido se dirigió al baño para asearse.

Después de una algo larga y agradable ducha el limiter ya se encontraba vestido con su uniforme de repuesto, miro su reloj y vio que quedaba bastante tiempo para juntarse con Satella a la hora del almuerzo y como no tenía nada que hacer decidió perder el tiempo viendo televisión, sin más se aventó a la cama y tomo el control del aparato, pero antes de que pudiera encenderlo alguien toco a su puerta.

Inmediatamente fue hacia la puerta con la esperanza de que fuera Satellizer y que esta le dijera que no podía soportar hasta el almuerzo para verlo. Algo decepcionante fue entonces cuando abrió la puerta y encontró a Arthur.

Arthur: buenos días.

Kazuya: -suspiro- si… buenos días.

Arthur: que pasa con esa actitud? ¿Decepcionado porque no soy Satellizer-Sempai? Sonrió burlonamente.

Kazuya: eeh, no no es eso –mintió.

Arthur: bueno como sea, Hiiragi me pidió que viniera a buscarte.

Kazuya: ¿a mí? ¿Para qué?

Arthur: no lo sé, no me dijo nada solo menciono que quería hablar con nosotros.

Kazuya: ¿qué querrá ahora? Aller nos hizo trabajar como locos. –Arthur asintió a eso.

Los dos chicos se dirigían al campo norte de la academia donde seguramente Hiiragi los esperaba impaciente, mientras caminaban a Arthur le surgió una duda.

Arthur: hey hablando de lo de ayer, ¿dónde estuviste anoche? Estuve por todos los puestos anoche, y no te vi por ningún lado.

Kazuya: eh? puestos, no te entiendo.

Arthur: anoche. El festival. –le aclaro.

Kazuya: oooh cierto… se me había olvidado totalmente el festival de anoche.

Arthur: ¿cómo se te pudo haber olvidado? Ayer pasamos toda la mañana moviendo cajas para eso. Y volviendo a la pregunta, si no asististe ¿Dónde estabas? –con más curiosidad que antes.

Kazuya empezó a tartamudear incoherencias en su intento de encontrar una mentira lo bastante buena que explicara porque no estuvo en el festival, sin tener que decir que pasó la noche entera con Satellizer.

Kazuya: n-no me sentía muy bien, me quede en mi habitación toda la noche. –nervioso.

Arthur: en serio? ¿Estás bien?

Kazuya: si, no fue nada grave, solo un poco de fiebre. –mintió.

Arthur: ¿no fuiste a la enfermería?

Kazuya: no fue nada grave, solo necesitaba un poco de descanso. Y cuéntame, que paso mientras no estaba, seguramente tú y Ganessa-Sempai se la pasaron bien. –tratando de cambiar de tema.

Arthur: oh, pues si, fue genial pasamos toda la noche juntos en el festival. Fuimos a todos los lugares posibles y comimos de todo, además también ganamos un montón de premios en los juegos de…

Kazuya respiro con tranquilidad, el plan había funcionado; hacer que Arthur se la pasara hablando de Ganessa todo el camino, a veces su exagerada admiración por Ganessa hacia más que molestar a las personas a su alrededor, esta vez al menos había logrado que dejara de indagar sobre lo que estuvo haciendo con Satellizer anoche. Claro tenía que oírlo cantar alabanzas a su compañera todo el camino, pero estaba obligado a aguantarlo.

XXX

Finalmente llegó la hora del almuerzo y los estudiantes acudían a la cafetería donde los dos enamorados como otros días antes habían decidido juntarse. Kazuya ya había llegado, luego de salir de otro de los enredos en los que Hiiragi lo había metido a Arthur y a él, los dos limiter llegaron juntos y Kazuya fue invitado a compartir la mesa con Ganessa y Arthur en lo que esperaba a su pareja.

En otra mesa estaban las estudiantes de tercer año Ingrid Bernstein, Attia Simmons, Creo Brand y Arnett Mcmillan todas con sus respectivos limiters.

Ingrid: lo siento no puedo ir, tengo planes de ver una película esta noche, estuve esperando por una semana para verla.

Arnett: bueno ya que… te hubieras divertido mucho, apuesto a que a Leo le gustaría venir. –mirando al Limiter de Ingrid.

Leo: la verdad es que ya había quedado de ver la película de Ingrid-Sempai, lo siento.

Arnett: son unos aburridos. –se quejó Arnett.

Creo: bueno, seremos nosotros seis entonces.

Attia: es una pena, hasta yo quiero ir, y eso que odio el trabajo físico. –agrego Attia.

Attia se quedó mirando a la nada por un rato mientras todos los demás hablaban, vio que una figura conocida entraba a la cafetería, y no era otra sino Satellizer. Al principio no le vio mucho interés, pero cuando decidió dejar de mirar pudo notar algo extraño en ella, más que todo en su caminar, ella era muy conservativa y fácilmente pudo notar algo tan minúsculo como un pequeño cojeo que la Reina intocable trataba de ocultar. Por un momento trato de imaginar el porqué, quizá se había sobrepasado en una práctica, pero recordó que el salón de simulación de combate llevaba cerrado una semana, así que luego de indagar por unos segundos más y darle una rápida mirada a Kazuya que estaba sentado con Ganessa y Arthur, la respuesta finalmente llego a ella y una sonrisa maliciosa se pintó en su rostro.

Attia: ¡oigan ustedes! –exclamo Attia para que las personas que estuvieran sentadas en su mesa se callaran.

Arnett: que pasa Attia –pregunto confundida.

Attia: miren eso –señalando disimuladamente a Satellizer dirigiéndose a donde estaba Kazuya.

Las chicas miraron preguntándose qué sucedía, ya no era extraño ver a Satellizer comiendo con Kazuya a diario en la cafetería. No entendían que quería mostrarles Attia.

Ingrid: Satellizer ¿Qué hay con ella?

Attia: miren con cuidado como camina, trata de ocultarlo pero está claro lo que paso.

Las pandoras en la mesa miraron con duda a Satellizer en busca de lo que Attia les había mencionado, y si, tal como dijo Attia si se miraba con cuidado era imposible no notar su cojera, parecía estar adolorida por algo y tras mirar la cara sonriente de Attia inmediatamente supieron de qué se trataba.

Las cuatro juntas se miraron con un leve rubor y una sonrisa lasciva en sus caras, no podían creer lo que acababan de descubrir.

Creo: ¡no lo puedo creer! Así que esos dos al fin…

Arnett: ¡sí!, quien diría que yo podría dar buenos concejos de amor, y parece que no solo hicieron el bautismo. –con voz pervertida.

Ingrid: ¡no puede ser! Que la reina intocable haya hecho eso… -aun parte de ella no lo creía.

Attia: creo que podemos llamarla tangible ahora. –termino Attia con una leve risita.

Mientras las chicas conversaban los muchachos se miraban con caras confundidas en ellos.

Arnett: oigan chicos, podrían ir a buscar otra mesa, necesitamos un espacio para chicas por un rato. –pidió Arnett.

Los chicos estaban más confusos todavía pero no discutieron, fueron a una mesa vacía casi al fondo y dejaron a las chicas hablar de sus asuntos femeninos.

Creo: ¿que estas planeando? –pregunto.

Arnett: voy a invitarla a comer con nosotras.

Attia: ¿¡con nosotras!? –sorprendida.

Creo: si, no se los habíamos comentado, Satellizer y Arnett ahora son amigas.

Ingrid: ¿quee? ¿En serio? –más sorprendida que Attia.

Arnett: es una buena chica, no era lo que nos imaginábamos.

Attia: ¿estas segura de esto?

Arnett: totalmente, solo actúen normalmente cuando este aquí, les sorprenderá lo adorable que es. –guiñando un ojo.

Arnett se levantó y fue a donde ahora estaba Satellizer sentada junto a Kazuya, Ganessa y Arthur.

Arnett: ¡hola! –se inclinó Arnett junto a la mesa y saludo sonriente y alegre.

Satellizer: Arnett… -sorprendida.

Arnett: a mí y a mis amigas nos gustaría hablar contigo por un momento, ¿te gustaría acompañarnos?

Satellizer: me gustaría, pero ahora estoy con… -intento excusarse.

Arnett: oh vamos no puedes negarte… -miro a Kazuya directamente- ¡hey Kazuya!, ¿me prestarías a Satellizer por un momento? Prometo traértela completa. –bromeo con una sonrisa.

Kazuya: si claro, a Sempai le haría bien juntarse con otras chicas más a menudo. –dijo sin problemas.

Arnett: ok todo arreglado ahora ¿no? –tomo a Satellizer del brazo. Y luego miro a Ganessa- ooh a ti te recuerdo niña de las coletas, peleamos juntas en el ataque nova de aquella vez.

Ganessa: me llamo Ganessa Roland –se defendió Ganessa, ser llamada niña de las coletas no le gustó nada.

Arnett: si como sea, también puedes venir si quieres. En cuanto a ustedes chicos –mirando a Kazuya y Arthur- nuestros limiters están sentados por allá –señalando al fondo- pueden ir a comer con ellos si quieren.

Luego de una pequeña discusión ya todas las chicas estaban reunidas de nuevo, mientras los chicos mantenían una agradable conversación del otro lado de la cafetería. Satellizer sintió como las demás la observaban con sonrisas extrañas, se preguntó que pasaba, esta situación ya la estaba poniendo algo nerviosa.

Satellizer: Arnett, ¿qué sucede? ¿Por qué todas me miran así? –nerviosa.

Ganessa: oh, parece que ya se dieron cuenta también cierto –poniendo la misma cara que sus sempais.

Satellizer: ¿Qué? De que están… -confundida.

Arnett: no te preocupes, ya desaparecerá. –interrumpió Arnett.

Satellizer eh? –aún más confundía.

Arnett: el dolor. Solo lo tendrás durante tu primera vez, ya cuando tú y Kazuya decidan volver a hacerlo estarás bien, mientras él no sea muy rudo.

El alma de Satellizer inmediatamente quedo en blanco y un sentimiento de pánico y vergüenza la invadieron por completo.

Ganessa: así que al fin te decidiste a hacerlo eh? Felicidades por tu bautismo. Y por convertirte en mujer. –dijo esto con énfasis en la última parte.

Satellizer: ¡¿qué?! Como saben ustedes!...

Creo: se notaba en tu forma de caminar, una mujer solo camina así cuando siente los efectos de "eso".

Ingrid: nos sorprendió al principio tratándose de alguien de tu reputación… pero no es algo que no hayamos hecho ya con nuestros limiters así que…

Satellizer: por favor no vallan a… -nerviosa casi conteniendo lágrimas de pánico.

Attia: tranquila reina tangible, no le diremos a nadie, nuestro orgullo como Pandoras y mujeres nos impide hacerlo, pero dudo que la gente no se dé cuenta si sigues cojeando de esa manera.

Arnett: no te preocupes, tu secreto está a salvo con nosotras, ahora somos todas amigas después de todo ¿cierto? –mirando al resto.

Creo: por mi está bien.

Ingrid: eres una persona interesante, podemos ser amigas si no tienes problema con eso.

Attia: ahora después de esta conversación me sentiría mal si me rehusara a ser amigas. Así que espero que nos llevemos bien.

Satellizer se quedó mirando sorprendida por un momento, ahora sin darse cuenta había formado amistad con más personas, algo que de verdad le entusiasmaba bastante, sobre todo por el hecho de que prometieron no decir nada ni esparcir rumores. Satellizer bajo la cabeza haciendo una reverencia.

Satellizer: gracias por no decir nada, y gracias por ofrecerme su amistad, lo aprecio mucho. –dijo respetuosamente mientras las demás miraban con una sonrisa.

Arnett: se los dije, es una gran persona cuando llegas a conocerla bien.

Las chicas discutieron por otro rato y se regocijaron juntas al darle la bienvenida a Satellizer a su círculo de amigas.

Arnett: pero ahora dinos… -puso una sonrisa pervertida- ¿qué tal se sintió?

Ahora el momento de felicidad pasó y Satellizer se llenó de vergüenza, todas las demás tenían la misma mirada que Arnett, ahora la pobre Satellizer sentía que uno de los momentos más embarazosos de su vida estaba a punto de pasar.

XXX LO SIGUIENTE CONTIENE INFORMACIÓN ACERCA DE LA SEGUNDA TEMPORADA XXX

Bueno gente este fue el capítulo 9, bastante tardío en llegar pero tuve mis motivos, primero que nada ya había completado el que en un principio iba a ser el capítulo 9, pero después me dije a mi mismo "creo que le falta algo" así que decidí escribir de rapidez este capítulo como complemento del otro que ahora será el 10 y que subiré el próximo mes de octubre sin tanta demora como este, esto me supondrá una ventaja ya que puedo ir escribiendo el 11 y así no tardar tanto en actualizar como esta vez.

Ahora… antes había dicho que no sabía si subiría una segunda temporada de este fic, y todavía no lo sé, de lo que si estén seguros es que subiré especiales, tal como hacen en los animes, capítulos extras con divertidas historias después de la serie original. Así que no se aburrirán fácilmente una vez que termine este fanfic señores.

Otra vez mis disculpas por dejarlos esperar tanto y mis agradecimientos por tener la paciencia de esperar para leer mi historia.

¡Hasta la próxima!