Capitulo 2.- Encuentro de hermanos
Estaban en el palacio, reposando bajo la sombra de un árbol la protegida humana y su Señor, siendo humana contaba con privilegios a los cuales grandes Youkai no accedían, uno de ellos, utilizarlo de almohada, pero eso solo lo permitía en momentos de intimidad, ella sabia comportarse cada vez que el palacio contaba con ilustres visitas, actuaba como una gran señora ante ellos, por ende su comportamiento se tornaba pasivo, silencioso, casi como si no estuviera ahí, contradictoriamente el demonio lo odiaba, se había acostumbrado tanto a las discusiones de su protegida con el renacuajo, que el silencio excesivo de ciertas reuniones lo alteraba, Lords de otros reinos pasaban semanas en el palacio, discutiendo límites de tierras, acuerdos y negociaciones de comercio, días en los cuales su protegida cenaba en sus aposentos y casi no pronunciaba palabras en el palacio, conocía muy bien el lugar de la mujer en la sociedad, peor aún era su posición, una humana en territorio Youkai, agradecía poder respirar el mismo aire de los grandes señores, pero cuando se marchaban, su señor se encargaba de recordarle su lugar con momentos como ese, el estar tendidos bajo la sombra de un gran árbol a solas.
Cuando su fino olfato percibió un molesto olor en el ambiente, tranquilamente abandono su postura apoyando el cuerpo de Rin en el árbol sin despertarla, desprevenido jamás lo sorprenderían, menos él, empezó a preguntarse si su visita estaba vinculada a lo que sucedió la otra noche, aun rondaba en su cabeza el extraño comportamiento de Tenseiga y la línea oscura en la luna, la cual no tenía que ver con sus cambios normales.
A lo lejos divisaban el imponente palacio, Inuyasha con cada paso, se ponía más nervioso y era normal, Sesshomaru no era de los que le gustaban las visitas, pero esto era distinto, solo buscaba información para recuperar el poder de Tessaiga, no duraría su estadía en aquel lugar.
El poderoso demonio decidió darles la bienvenida en las puertas del palacio, cuando los diviso, sonrió de medio lado y de inmediato ataco, Inuyasha solo alcanzo a tomar a Kagome del brazo y saltar para evitar su látigo.
Rin por su parte despertó ya que "algo" le hacía cosquillas pensando que sería Ishira despertándola, sonrió antes de abrir sus ojos.
-¡Kiaaaa!, me asusto Señor General Hayato, ¿Me estaba oliendo?
Se puso nerviosa, el general estaba a pocos centímetros de su rostro con los ojos entrecerrados como analizándola, pero definitivamente molesto.
-El amo de seguro escucho tu grito.
-¿Eh?
-Deberías ser más cuidadosa.
-Yo cuidadosa, estaba aquí sin molestar a nadie, fue usted quien me despertó y asusto.
-Curioso tu miedo de mi, si vives rodeada de seres de mi naturaleza.
-¿Necesita algo general? –Cambio el tema no deseaba volver a pelear con él, aunque era siempre él el que la provocaba.
-…
-Dijo que el señor Sesshomaru escucho mi grito, debe saber que usted está conmigo, porque no vino.
-Está peleando con un Hanyou, asumo que "esto" lo arreglara más tarde conmigo.
Rin lo miraba con duda, al decir "esto" no entendió a que se refería pero decidió no darle importancia, si estaba peleando con un Hanyou, el único que se le ocurría era Inuyasha y si él estaba en el palacio también Kagome, no le dio tiempo al general de apartarse de su camino rozando su mejilla con su hombro y salió corriendo para evitar que Sesshomaru los matara, primero debía saber que buscaban ahí.
El general Hayato se quedo pensativo observando a la dama del palacio correr por los jardines.
-Esto puede costarme la vida. –Susurro y sin más se retiro.
Kagome estaba detrás de un árbol e Inuyasha estaba evadiendo el látigo venenoso sin grandes resultados, usaba la espada, pero esta ni intenciones tenía de transformarse, Sesshomaru al sentir el olor de Rin se detuvo, no estaba seguro de que deseaba mas, si saber que le había pasado o torturar a su medio hermano. Tranquilamente detuvo su ataque giro y se encontró con una sonriente Rin de frente.
-Señor Sesshomaru, ¿no sería mejor dejarlo hablar primero?
Apelaba Rin para que su señor dejara el ataque y prefiriera hablar, después de todo, él también quería saber que paso, y prevenir lo que podría pasar.
-¿Porque hueles a Hayato? –ahora si estaba molesto, mataría a Hayato y de paso a Inuyasha, por su culpa dejo a la muchacha sola.
-Ah, Pues vera, no sé, yo estaba, este, mmm. –Que le podía decir ¿"estaba durmiendo y él me despertó cuando me olfateo"?
Lanzo de nuevo su látigo hacia Inuyasha, esta vez sin siquiera mirarlo, el veneno le dio de lleno, pero solo lo tiro lejos aterrizando de cabeza.
-¿Qué paso Rin? –Pregunto con los dientes apretados.
-Pregúntele a él yo estaba tranquila durmiendo y él me despertó. –Dicho esto corrió donde estaba Kagome y con su particular sonrisa la saludo.
-Kagome, tanto tiempo, ¿A qué se debe su visita?
Sesshomaru al ver como Inuyasha aterrizo, dio por terminada la pelea, entro al palacio, pero antes de desaparecer en los pasillos susurro para que el Hanyou lo escuchara.
-Búscame en la cámara de Guerra.
Sesshomaru busco primero al General Hayato, se lo advirtió, pero este no entendió si debía deshacerse de él, lo haría con gusto, nadie provoca al gran Sesshomaru y vivía para contarlo, encontró al culpable de su enojo arrodillado en la cámara de guerra, al parecer esperando su castigo.
-Dame un motivo para no matarte.
-…
-Bien. –Cuando lo iba a atacar, este lo reconsidero.
-No era mi intención hacerle daño, solo llamo mi atención, la imprudente fue ella, que no espero a que me retirara para salir corriendo en defensa del Hanyou y la mujer humana.
"Típico de Rin"
-Aun así, no repito las cosas, cuando solicitaste su mano te la negué, explica entonces porque insistes en acercarte a ella.
-Soy fiel a mi Amo, pero debo reconocer que esa humana sigue llamando mi atención, debe tener algo especial, si no, no estaría bajo sus cuidados Gran Lord.
-Mis "cuidados" hacia Rin no son tu asunto. Retírate.
Rin saludaba a Kagome como si no hubiera sucedido el ataque y los invita a entrar, pero cuando van a cruzar las puertas los detienen.
-Alto, está prohibida la entrada a los Hanyou.
-Ke! A mí nadie me dice que..
Rin levanta su mano hacia Inuyasha para calmarlo pero sin verlo, esto extraña al medio demonio y decide guardar silencio, si ella lo arreglaba se ahorraba otra pelea.
-Soldado, retírate. Vienen conmigo, fuera del hecho de que el "Hanyou" es medio hermano de" tu Amo", ¿Deseas la muerte?
El soldado se retiro dejando libre el camino a la dama del palacio con sus invitados, cuando estuvieron lejos de los soldados, Inuyasha no pudo aguantar el silencio.
-Rin, ¿Por qué dijiste "tu Amo"?
-Porque el Señor Sesshomaru no es mi amo, yo soy libre.
-¿Y porque estas acá entonces?
-Porque me gusta vivir con él, bueno con ellos, además sus atenciones me hacen sentir como una princesa y lo más importante, él me lo permite.
-Debe tenerte ocupada trabajando, entonces quizás te metas en problemas por acompañarnos.
-Al contrario, no tengo labores en el palacio, solo vivir aquí y disfrutar de las atenciones que el Señor Sesshomaru a dispuesto para mí, es mi día a día.
Inuyasha guardo silencio, jamás imagino que Sesshomaru tratara tan bien a la niña, de pronto puso real atención en ella, ya no era una niña su cuerpo se había desarrollado convirtiéndose en una mujer hermosa y femenina, de pronto sintió rubor en sus mejillas.
"Asique Sesshomaru también sucumbió, eso no lo esperaba".
Dejo al medio demonio en la entrada al pasillo de la cámara de guerra y se retiraba con Kagome cuando este le pregunto.
-No me llevas a la cámara donde espera el idiota.
No debo presentarme así delante de él, luego los alcanzamos en el comedor, ha sido un viaje largo también para Kagome nos asearemos y bajaremos de inmediato.
Siguió el pasillo indicado y encontró la puerta, se armo de valor y entro.
-Dime a que has venido para que partas de una vez.
-Tu de seguro también lo viste, algo paso la otra noche y peor aún. –Sacando su espada. –Tessaiga libero el Meido Zangetsuha sola y ataco la línea que apareció en la luna, luego de eso quedo inservible. –Mostrándole la espada que ahora no liberaba ningún poder.
Sesshomaru medito unos momentos, viendo la espada inutilizable solo deseaba insultar al Hanyou por estúpido y no saber cuidarla, pero bien sabía que no había sido su culpa.
-Tenseiga también quiso liberarse, mas no lo permití. –Mirando por la ventana. - El Meido Zangetsuha y Tenseiga son técnica y espada del otro mundo, algo o alguien las está llamando.
-Y que hacemos hasta que se presente quien las llama, ¿esperamos aquí sentados.
Sesshomaru suspiro, sin que su medio hermano lo notara.
-Debemos esperar, no hay que subestimar al enemigo.
En los aposentos de Rin, Kagome no daba crédito a sus ojos.
-Rin esto es impresionante, tu habitación es enorme.
-La verdad si, costo que me acostumbra al espacio, pero el Señor Sesshomaru insistió en que debían ser estos mis aposentos. –Guiándola por el lugar.- este es mi futon, es enorme y muy cómodo, en ese lado esta mi balcón que da a la cascada y por allá esta mi baño privado con su tina en la cual cabemos las dos y sobra espacio. –Termino su explicación risueña.
-¡El palacio tiene una cascada! –Asomándose por el balcón
-Si, la mando a construir cuando llegamos a establecernos, tiene un pequeño lago, donde me baño algunas noches de solsticio.
Kagome no se convencía de que el Sesshomaru que ella conocía, del cual le hablaba su marido y el Sesshomaru del que hablaba Rin, fueran la misma persona, cuando quiso preguntarle a la joven que le "pedía" a cambio de tanto lujo apareció una Youkai en la habitación.
-Dama Rin, ¿Desea usted que prepare su baño?
-Por favor Kaiko, prepáralo para las dos. Disculpa. –Dandose un suave golpe en la cabeza. –Kaiko es mi nana aquí en el palacio ella se encarga de mis aseos y me acompaña.
-Mucho gusto Kaiko sama. –Respetuosamente saludo Kagome.
-…
-¡Kaiko! –La reprendió Rin. –Si tu deseo es seguir con esa actitud, tu Amo te castigara por irrespetuosa.
-Lord Sesshomaru no es mi Amo, usted es mi Ama dama Rin.
Kagome miraba a Rin y su nana sin entender su rebeldía hacia Sesshomaru.
-Rin, ¿Ella no sirve a Sesshomaru?
-Es una larga historia.
-¿Dejaras que nos quedemos con Kagome así nada mas?
-…
Sesshomaru solo lo miraba, era mayor el interés por el asunto de las espadas y la luna, que su rechazo hacia el Hanyou sin dejar de lado que Rin haría lo que fuere por convencerlo, sabiendo que cedería al final decidió asumirlo de inmediato.
-Serán recibidos en el palacio, cuando esto se resuelva, se irán de inmediato.
Inuyasha prefirió aceptar con educación, tenía mil preguntas que hacerle pero las dejo para después, no arruinaría el momento.
-Si quieres podemos alojarnos en la misma ala que Rin, supongo ahí no te molestaremos.
Sesshomaru lo miro molesto, ¿Dormir cerca de Rin? Eso era algo solo para él.
-Rin duerme en la misma ala de mis aposentos, no deberás acercarte ahí por nada, si lo haces te matare, estarán en el ala este, lejos de mí, que te "acepte" en el palacio no quiere decir que te quiero cerca.
Inuyasha iba a comenzar los insultos cuando una Youkai llamo a la puerta.
-Amo, la cena será servida, la dama Rin y la humana que la acompaña estarán lista para presentarse en un momento, ¿Desea cenar con ellos?
-…
-Bien amo, ordenare que sirvan.
-Creí que no comías. –Comento algo más relajado el hermano menor.
-Hanyou estúpido.
Cuando las damas llegaron al salón comedor, Inuyasha creyó ver en los ojos de su medio hermano un chispazo de tinte rojo, al durar este una fracción de segundo, el Hanyou dudo en que si fue real, ya que solo se le colocaban rojos los ojos cuando iba a matar a alguien.
"Matar a Rin, ¡ja! Primero se mataría él"
La cena paso en absoluta tranquilidad, Rin y Kagome se ponían al día después de muchos años, Inuyasha estaba particularmente incomodo y sorprendido, trataba de cuidar sus modales, pero estaba nervioso, lo descoloco que Sesshomaru lo recibiera bien y les permitiera quedarse sin peleas de por medio, a la cabecera el Gran Lord ingería sus alimentos con calma y tranquilidad, cuando Rin termino los suyos, el demonio se paro y retiro. La noche se hacía presente y se dirigió a un punto donde observar la luna, esta se veía completa, salvo por esa extraña línea que noche a noche daba la impresión de ensancharse, comenzó a meditar lo sucedido con Tessaiga, la técnica que se disparo y lo que podía suceder, ¿Podría el mismo infierno llamar a las katanas y de ser así, para qué? Salió de sus pensamientos sintiendo el aroma de Rin cerca, lo cual era extraño ya que él estaba en el techo del palacio, decidió ver por donde aparecería esa chiquilla, sus manos se asomaron en el borde del techo a lo cual decidió ayudarla para que no cayera.
-Eso es peligroso. –Dijo molesto.
-Lo sé pero no hay otra forma de subir, recuerde que solo usted puede volar.
-…
-Gracias Señor por dejar que se queden unos días, sin duda el viaje fue agotador y si lo buscaron a usted es porque es algo de cuidado. ¿Me puede contar que sucede?
-Si me dices que paso con el general Hayato.
-Ya le dije, él me despertó y me olfateo, después me fui corriendo a ver qué pasaba, es algo extraño el general, siempre se porta seco y distante conmigo pero tiende a hacer ese tipo de cosas.
-No es la primera vez entonces.
-La verdad es la tercera, pero hace tiempo no pasaba.
-Él pidió tu mano en matrimonio.
Sesshomaru tenía curiosidad por ver su reacción, esperaba que se pusiera nerviosa y emocionada, pero le gusto mas lo que escucho.
-¡Por favor Señor Sesshomaru no se lo permita, por lo que más quiera yo no deseo casarme con él! –Sollozo abrazándose al demonio que le dio la mala noticia.
La angustia de su mirada le corroboro la decisión. Pero quiso conocer sus motivos.
-No es acaso el deseo de las hembras, el matrimonio y el parir cachorros.
-El mío no. –Soltó su abrazo. - Menos con él. –Dijo tratando de no parecer tan ofendida.
Sesshomaru lo dejo hasta ahí, nunca la había visto molesta y no esperaba que la primera vez fuera justamente con él.
-Si no es tu deseo, no estás obligada al enlace. –Luego le diría que ya le había dicho que no.
Como podían cambiar tan rápido sus emociones, primero angustiada, luego molesta y ofendida, pero ahora feliz, si hasta le brillaban los ojos, sin olvidar que hace unos momentos lo había soltado y ahora volvía a abrazarlo, con más fuerza.
La bajo y llevo a sus aposentos, donde ella se despidió calurosamente de su Señor para descansar feliz, de no verse presionada a un matrimonio con alguien que le daba miedo.
Sesshomaru volvió horas más tarde, Rin dormía profundamente de lado, debía moverla con cuidado y lo consiguió, la puso boca abajo, enterrando una de sus garras en la unión de su cuello y nuca.
-No te casaras, es mi deseo que permanezcas aquí. –Susurro a su oído a sabiendas que no recordaría sus palabras, luego de eso, como llego se fue.
La mañana siguiente estuvo marcada por el ajetreo y los comentarios que significo la llegada del medio hermano de Lord Sesshomaru al palacio, este no quiso hacer caso a las habladurías, su preocupación eran las katanas debía encontrar con quien probar Tenseiga para saber si también perdió su poder. Llego a la zona de entrenamientos a ver si algún soldado moría con una táctica peligrosa, pero nunca sucedió, así que mato a uno por gusto con su látigo, cuando el cuerpo detuvo su corazón y respiración desenvaino a Tenseiga, pero lo que se desato fue peligroso, al batir la katana, los lacayos del inframundo no solo se hicieron presentes, si no que cruzaron hasta el mundo de los vivos, matando con sus guadañas a todos los soldados posibles, las victimas se defendían sin resultados, al no ser de este mundo sus atacantes, nada los podía lastimar, rápidamente el gran Señor los corto con Tenseiga, aunque opusieron resistencia, solo la katana celestial podía destruirlos, evito que dos huyeran fuera de los limites del palacio, quedando los restos de sus cuerpos esparcidos por todo el patio de entrenamiento, envió a un soldado hacia el palacio, indicándole que la dama Rin permaneciera encerrada en sus aposentos hasta que él lo dispusiera, cuando el caos termino, se pudo ver las consecuencias de tal irresponsabilidad, diez soldados muertos y cinco lacayos del infierno, no le afectaba la cantidad de muertos que quedaron, más bien los miro con desprecio al no estar debidamente preparados para la lucha, ordeno deshacerse de los cuerpo de los invasores quemándolos, cuando iba de vuelta al palacio, en el pasillo se topo con Inuyasha a quien ni siquiera miro.
-¿No esperabas eso cierto?
-…
-Es peor de lo que podíamos imaginar, ¿crees que se abra el infierno?, si es hacia podría escapar cualquiera, incluso Naraku.
Sintió muy despacio como su hermano mayor apretaba los dientes molesto, pero no lo provoco mas, si escapaban demonios del infierno jamás podrían devolverlos a todos, sería una misión con pocas probabilidades de salir con vida.
-Rin esta con Kagome en los aposentos de tu protegida, esperando que avises para poder desayunar, creo que la niña tiene hambre, deberías apurar el paso.
Y sin más, Inuyasha fue al patio donde sucedió la masacre, observo de cerca los cadáveres de los lacayos del infierno, que se descomponían más rápido que los de los demonios de este mundo y olían mucho peor, fue un acierto que Sesshomaru decidiera quemarlos, mas aun bien lejos del palacio.
Sesshomaru se dirigió rápidos a sus aposentos casi tirando a Tenseiga sobre su futon, era peor de lo que pensaba, Tessaiga quedo inservible no sin antes abrir un portal, y él con Tenseiga, guio a los recolectores de almas hasta esta dimensión. Debía esconder la katana hasta equilibrar los mundos, estaba de más decir que en esos momentos solo significaba un peligro.
En los aposentos siguientes Rin y Kagome conversaban nerviosas, cuando se dio la orden de encerrar a Rin, su amiga decidió acompañarla y enviar a Inuyasha a averiguar lo que sucedía, pero pasaba el tiempo y aun no llegaban noticias, Kagome para pasar el tiempo comenzó a peinar a Rin, su cabello largo oscuro y sedoso la hizo imaginar cómo sería peinar a una hija poco a poco comenzó a sentirse algo sensible derramando tan solo una rebelde lagrima, cuando Sesshomaru sintió el olor a la sal, fue de inmediato a ver a su protegida, al abrir las puertas las encontró sentadas, mientras la humana peinaba los cabellos de su protegida, despejando su rostro, formando pequeños "tomates" en su cabeza con diferentes adornos y dejando una pequeña porción de cabello cayendo al final de su nuca, atada con un listón, se veía hermosa y adulta como una gran señora.
-Suelta tu cabello y baja a desayunar. –y se retiro.
Kagome iba a protestar cuando Rin en dos segundos deshizo su trabajo y volvió a atar su tradicional colita al costado derecho.
-A él no le gusta cuando atan mi cabello, el traerlo suelto al parecer es sinónimo de libertad. –Dijo Risueña guiñándole el ojo.
-Si tú lo dices. –La explicación poco la convenció, lo obvio era que Sesshomaru no quería que el resto viera lo linda que su protegida se volvía día con día.
-Puedo preguntar Kagome.-algo nerviosa de no ser impertinente. -¿Porque llorabas?
La observo con ternura, sabía que Rin le había tomado cariño y si preguntaba algo tan intimo, era porque le preocupaba.
-Al peinarte imagine como seria peinar a una hija. –Respondió con tristeza.
-Es cierto, ustedes no tienen hijos aun.
-Es porque Inuyasha es Hibrido, y los híbridos no pueden procrear. Pero así lo amo, acepto y deseo permanecer a su lado.
Ambas mujeres se miraron con ternura y sonrieron, los sacrificios eran parte de la vida y estaban dispuestas a aceptarlos para permanecer con quienes amaban. Sesshomaru sin querer escucho la conversación, discrepando mentalmente algunos puntos mencionados.
Bajaron a desayunar, solo llevaban 24 horas juntas y era como si fueran hermanas, tácitamente se comprendían mutuamente, lo que no sucedía del todo entre Kagome y Sango que al ya tener su familia e hijos no lograba dimensionar su dolor y felicidad aunque igual se apoyaban como verdaderas amigas que eran. Reían y conversaban cuando los respectivos machos hicieron acto de presencia en el salón comedor, Sesshomaru tomo su lugar y de inmediato fue servido, en completo silencio tomo sus alimentos, aunque Rin no estaba dispuesta a no saber qué había sucedido.
-Señor Sesshomaru, disculpe pero, ¿Por qué fui encerrada en mis aposentos? Acaso hubo algún problema?
-Nada a lo que debas temer. –Dijo con los ojos cerrados y siguió comiendo.
"¿Nada a lo que debas temer?" repitió mentalmente Inuyasha quien se atoro con arroz al escuchar a su medio hermano, como podía darle tan poca importancia a lo que sucedía con el infierno y el portal que amenazaba con ensancharse, ¿esos esbirros que cruzaron no eran peligrosos acaso?, cuando fue a abrir la boca para reclamarle, Kagome carraspeo la garganta, su marido volteo a mirarla, y la mujer apunto a su cuello advirtiendo.
"una sola palabra y Abajo"
Inuyasha decidió terminar de comer en silencio.
-Si usted lo dice Señor Sesshomaru así debe ser.- Respondió una no convencida Rin.
Continuaron en silencio, de pronto Kagome noto como Sesshomaru termino su te y espero unos minutos a Rin, al terminar ambos se retiraron del salón.
-Ahora si cuéntame que paso Inuyasha.
-Bueno, pero porque me amenazaste recién.
-Está claro que Sesshomaru no quiere que Rin se entere y preocupe, su instinto protector es descomunal.
-Si, tienes razón pero asumo que igual le advertirá a su forma, bueno lo que sucedió fue que Sesshomaru quiso revivir a un soldado que al parecer el mismo mato para probar a Tenseiga, pero cuando vio a los esbirros del mas allá reclamar el alma, estos abandonaron el plano astral y atacaron este, el idiota lo mato sin problema, aunque ellos alcanzaron a matar varios soldados antes de dejar de existir, luego mando a quemar sus cuerpos lejos del palacio.
Kagome se asusto, de verdad era serio el asunto, si habían podido cruzar ellos ¿quien más podría intentarlo?
En otro lado Sesshomaru caminaba silencioso por los pasillos que llegaban a la cámara de guerra, entrando se acomodo en unos cojines y comenzó a leer unos pergaminos Rin se arrodillo frente a él mirándolo fijamente.
-Tocaras la flauta para mí. –Ordeno el demonio sin mirarla.
Rin se levanto con sutileza fue hacia un mueble, y de este saco una flauta pequeña para comenzar la música, Sesshomaru cerró los ojos para disfrutar la melodía que su protegida eligió para esa ocasión (Fukai Mori)
-El infierno se está abriendo de a poco. –Rin se impresiono al escucharlo, pero no paro de tocar. –Tenseiga y Tessaiga son conductos de él, si no lo detenemos escaparan seres como Naraku. –Termino la melodía.
-Es por eso que cerró los ojos cuando dijo que no había nada que temer.
-La situación es delicada mas criaturas huirán del inframundo.
Rin se acerco a su Señor con una tierna sonrisa, él observaba sus movimientos en silencio, hasta quedar a muy pocos centímetros.
-Se que usted lo solucionara, porque es el Youkai más poderoso.
Sesshomaru acorto la ya mínima distancia que existía entre sus cuerpos, cuando por una fracción de segundo miro de reojo hacia el ventanal, tomo a Rin de la cintura y salto. No le dio tiempo a la muchacha ni siquiera para avergonzarse, su señor la afirmo fuerte y después de ver lo que había sucedido aun no la soltaba.
-¡Señor Jacken, Baka! –Y salió furiosa por la puerta.
Sesshomaru la vio salir muy molesta, no sabía si reír o enojarse también, aunque obviamente no mostro su confusión en su rostro, opto por lo segundo, cuando Jacken despertó del castigo de su amo, lo obligo a rendir cuentas de sus actos.
Por otra parte la dama del palacio exteriorizaba un aura maligna, envidiable para muchos, estaba furiosa por la interrupción, y si bien esta molesta con Jacken por haber entrado de golpe por la ventana, sabía perfectamente quien lo impulso por ahí.
-¡Ishira!, ¡Tigre malo, esta no te la perdonare!
El animal se hacia el desentendido.
-¡Ah No! Estas castigado, no podrás salir solo y es mas dormirás con Ah-Un porque al palacio tienes prohibida la entrada.
El animal gruño advirtiendo a su ama.
Rin solo lo miro como aprendió de su señor, entrecerró los ojos y le transmitió su enojo.
-Desobedéceme y habrá graves consecuencias. –Dijo entre dientes y volvió a los pasillos en dirección a sus aposentos.
Los soldados y sirvientes que presenciaron la escena, creyeron que la dama del palacio se había vuelto loca gritándole a la mascota así, pero cuando notaron su mirada idéntica a la de su amo, supieron que hablaba en serio y decidieron retirarse a terminar sus funciones.
Al pasar Rin por el lado de Inuyasha, este dio un respingo, aunque la muchacha castigo a su mascota, seguía molesta y el Hanyou podía sentir su energía maligna fluir.
-El Señor Sesshomaru está con el Señor Jacken, si volvió antes de su viaje fue por algo importante, debería estar presente. –Y se retiro seguida de una nerviosa Kagome.
Sesshomaru esperaba escuchar a un muy adolorido Jacken, cuando Inuyasha entro sin pedir permiso.
-Que te recibiera no quiere decir que valide tu presencia en mis dominios, muestra respeto o atente a las consecuencias. –Su aura no era diferente a la de Rin, Por ende Inuyasha sintió escalofríos.
Jacken carraspeo la garganta ganándose la mirada de odio de los hermanos.
-Amo Sesshomaru, me enviaron a traerle este mensaje desde el norte. –Entregando el pergamino.
Cuando el gran demonio lo arrugo, y salió iracundo de la sala, Inuyasha miro a Jacken con duda, pero al ver el mudismo del pequeño demonio, recogió el pergamino desechado por el Amo del palacio. No fue mucho lo que logro entender puesto que los Youkai tenían su propia escritura, pero reconoció dos palabras "baile y matrimonio". Corrió donde estaba la única persona que podría leerle los kanjis. Rin.
Hola chicas!
no se entusiasmen hoy subo porque tenia avanzado el capitulo y me dieron tiempo libre para descansar (y yo me pongo a escribir ojala no me pille mi marido) en fin tratare de subir lo mas pronto posible lo prometo. les he tomado cariño como para hacerlas esperar.
Anxelin ¿sabes que eres un amor? Gracias por leer las locuras que escribo, espero este también te guste y divierta. Te aseguro que pronto entenderas el resumen, es que me di el gusto de ser algo melodramática" muajaja" pero te entretendré.
Ana gracias por la explicación la verdad ni lo pensé realmente preferí preguntar primero y ojala al ir avanzando la historia te guste mas.
Amiga desconocida te prometo de verdad no poner a Sesshomaru de mujeriego, si eres tu la misma que a opinado sobre "una sonrisa y una flor" solo fue para dar a entender que lo tenia todo antes de conocer a Rin menos lo mas importante después lo volvi célibe lo juro! Porfis aunque sea un nombre o un color pero para reconocerte y saber la línea de tus comentarios y poder responderte.
Livia-chan, acerte con la época! Espero y te guste como se desarrolla la historia y gracias también por las aclaraciones fue muy útil.
Ariadnek no puedo responderte porque aun no se me ocurre jajajaja pero cuando lo sepa tampoco lo hare jijijijiji, descúbrelo!
Miara fuiste una de las primeras con mi otro fic, gracias por seguir este también, ojala te guste y siempre espero tus opiniones.
Aclarar lo de Kagura
En el primer capítulo marque cuando mencione a Kagura* bueno lo explico acá, porque olvide hacerlo en el otro, a mi juicio, de lo que yo entendí, Sesshomaru sintió pena por Kagura cuando murió ya que ella solo deseaba su libertad, algo que bien el conocía y agradecía, y dije: "¿será que siente lo mismo por Rin? Ya que la niña también seguía a un demonio malo que podría manipularla, por eso le di énfasis a la libertad de Rin de seguir o no al lado de su demonio, sería su decisión el no obligarla como se hizo con Kagura" eso.
bueno chicas hasta pronto.
