Capitulo 5.- La marca de Sesshomaru

…Y cayó aturdido por el sello del conjuro, Rin sostuvo su cabeza, al ser ella humana no le afecto y puso su cuerpo bajo el de su Señor; para que su cabeza no azotara el piso.

"Todo estará bien" le transmitió con la ternura en sus ojos.

"Rin"

Al descender Ishira, Kagome respiraba agitada, utilizo demasiado poder espiritual al tratar de sellar al Gran demonio, Jacken corrió hacia ellos, necesitaba ver a Rin, saber que estaba bien, en un circulo de luz estaban la dama y su Señor desmayados, con la cabeza de Sesshomaru apoyada en el vientre de Rin, no quisieron sacarla hasta romper el conjuro, asumieron su desmayo como consecuencia de sus heridas, cuando el circulo dejo de brillar, Rin despertó muy adolorida, Kagome ofreció curar sus heridas y cargando al demonio se dirigieron a los aposentos de la dama, puesto que los del Lord estaban completamente destruidos; a causa de él mismo he intentar no matar a Rin, lo recostaron en el futon para que sanara, solo era cosa de descanso, a ella le curaron las heridas.

-Señor Jacken, ¿Y Kaiko? ¿Como esta?

-Esta débil, pero se recuperara.

-Necesito verla, por favor lléveme.

-Quizás en la mañana, ahora solo debes descansar. Además, el Amo se molestara si despierta y no te encuentra, quédate a su lado.

-Si Señor Jacken. -Y con una dulce sonrisa se acomodo a su lado en el futon.

Jacken se retiro a buscar noticias de Kaiko, su situación era difícil, estaba gravemente herida, si pasaba la noche; podría tener quizás posibilidades de sobrevivir, pero para que decirle eso a Rin, esperaba que todo mejorara y darle buenas noticias, no le gustaba dejarla durmiendo con su amo después de lo que sucedió, pero era la única forma de convencerla de descansar.

Kagome por la mañana llego a ver la salud de su amiga, sus heridas en los brazos estaban negras debido al veneno, aunque era curioso, estas ya casi cerraban y el veneno no parecía afectarle mayormente, creyó que podría haberse hecho inmune a este; después de vivir tantos años con el demonio.

Cuando recobro la conciencia, Olfateo sutilmente el ambiente, los aposentos estaban impregnados de la fragancia de Rin. Abrió los ojos despacio y la miro dormida a los pies de su futon, sigiloso entro Inuyasha, se miraron y comenzaron a susurrar; tratando de no despertar a la dama.

-Casi no te logramos detener. -Hablo apoyándose en la puerta con los brazos cruzados.

-...

-Jacken nos ayudó, le dio un conjuro a Kagome para dormirte temporalmente.

-Cuanto tiempo.

-Todo un día, ya esta anocheciendo.

-Sácala de aquí. -Mirando a la joven

-Sácala tu si puedes, yo ya lo intente; tiene una voluntad de hierro.

Sesshomaru sintió el cambio de ritmo en la respiración de Rin, pero esta no se movió.

-Retírate.

-Ni quien se quiera quedar, por la mañana vuelvo; hay que saber que te afecto, no mates a nadie mientras duermo. -Y se retiro.

Se levanto con sutileza y miro hacia el balcón, entrecerró los ojos con furia, quien lo había manipulado pagaría con su vida, ¡nadie osaba subestimarlo!, recordaba poco lo que había sucedido, pero recordaba lo importante para él, había lastimado a Rin.

-A quien tratas de engañar. -Dijo en un tono más tranquilo.

Rin sonrió divertida estaba feliz, su Señor estaba recuperado.

-Qué bueno que está bien. -Respondió dulce y risueña.

-Quítate la ropa y acuéstate en el futon. -Dijo con toda tranquilidad, como si pidiera cualquier cosa.

-¡¿?! -Se piso roja de pies a cabeza.

Sesshomaru disfruto el pulso a mil por hora de Rin, pensó que esta se negaría, pero algo nerviosa y despacio abrió su kimono; dejándose solamente la Yukata interior, junto con las vendas que cubrían sus partes intimas y heridas. Se acerco con calma a ella arrodillándose al lado del futon, con cuidado sus garras abrieron la Yukata, dejando solo las vendas, Rin con los ojos cerrados; llegaba a tiritar.

-¿Sientes miedo? -Reprochándose a sí mismo, el haberse dejado manipular y lastimarla.

Con esa pregunta se puso más nerviosa.

-No es miedo es... Nerviosismo.

-No te lastimare.

Y comenzó a romper con cuidado, con una de sus garras, las vendas que cubrían las heridas, recorrió su piel con la palma; levantando los dedos, tocando cada herida hecha por él, noto las manchas negras debido al veneno, se molesto y apretó los dientes con coraje, pero la sonrisa honesta de Rin; le demostró qué todo estaba bien. Se sintió tentado a sacar la venda del busto, pero al notar que ahora su cuerpo se contraía, descarto la idea y pregunto de nuevo.

-Ahora que. -Pregunto cansado de las interrupciones.

-Es que siento cosquillas. -Contesto tratando de contener la risa.

"¿Cosquillas?"

-Si, es la primera vez que noto lo suaves y cuidadosas que son sus manos. -La quedo mirando. -Digo garras.

El no conocía las "cosquillas", su piel podía parecer suave, pero era fría y dura.

-Quieta.

Tomo su brazo derecho y comenzó a lamer la herida, a lo que Rin no aguanto la risa.

-¡Por favor eso me hace mas cosquillas!.. ¡Deténgase jajajaja!

Se detuvo, así no podía curarla.

-Date la vuelta. –Y girándola el mismo, enterrando su garra en el cuello, ella durmió.

Estaba tan acostumbrado ya a hacerlo, que actuó automáticamente, en el fondo se arrepentía, deseaba que estuviera despierta y disfrutara como recorría sus heridas y descubría su cuerpo. Comenzó a lamer las heridas y las manchas negras desaparecieron, tomo el cuerpo de Rin, lo vistió y acomodo en su pecho, aunque fuera así, dormida, quería estar a su lado. Esa noche, trato de recordar cuando comenzó a "dormirla" y con qué intenciones al principio.

Flash Back

Rin las primeras noches luego de ser revivida, no dormía a causa de las pesadillas, lobos persiguiéndola y desgarrando su cuerpo la atormentaban por las noches, evadiendo el descanso, Sesshomaru no dormía con ellos, pero siempre estaba cerca y pendiente, por ende la escuchaba agitarse, incluso gritar dormida, la escuchaba sollozar bajito; cuidando de no despertar a Jacken, al otro día se veía cansada y sin sonrisa algo que no le gustaba; aunque no entendía porque, una noche mientras la niña lloraba casi como un susurro, él llego, se paro frente a ella y le dijo.

-Si vas a seguirme, deberás ser fuerte y no llorar por cualquier cosa.

-Es que no puedo evitarlo, en mis sueños los lobos me alcanzan una y otra vez causándome dolor. -Dijo aguantando las lágrimas, sin resultados positivos.

Lo reconsidero, solo tenía 7 años, hacia mucho al viajar con un Youkai como él y seguirle el paso, recordó que el veneno de sus garras; en muy pequeñas dosis, podían adormecer a una persona y acercando el pequeño cuerpo de la niña, advirtió.

-Esto te ayudara a dormir sin pesadillas, yo cuidare que los lobos nunca te hagan daño.

-¡Gracias señor Sesshomaru! -Con aquella mirada tierna y sonriente.

La puso en sus brazos y enterró su garra con cuidado; dosificando con calma la salida del veneno, poco a poco la niña cerró los ojos, reviso su respiración y su pulso, todo parecía bien. Varias noches repitió el ritual, notando que la pequeña ya no se enfermaba; estaba con más energía y ánimos, él conocía los resultados, no era la primera vez que utilizaba su veneno para sanar, los cambios en Rin pasaban desapercibidos para Jacken, pero él se daba cuenta, ella estaba cambiando, pero ¿Cuanto más podría mutar?

Fin del Flash Back

Era cierto, Rin había cambiado, si él no le hubiera entregado un listón de cuero especial, que camuflaba su nuevo aroma, todos se percatarían que no era del todo humana y como Rin jamás se sacaba el listón; ya que fue regalo de su señor, esto le dio tiempo para idear el momento de la revelación. Intento descansar unas horas, la abrazaba con firmeza, pero no para lastimarla, Sesshomaru la sentía suya, siempre había sido así, por eso jamás intento dar imagen de un padre, y así llegado el momento la tomaría, quisiera ella o no, La mañana llego con una Rin con mucha energía, estirando su cuerpo se despego de su Señor; que al parecer aun dormía, acaricio su rostro con cuidado de no despertarlo y comenzó a buscar sus ropas para empezar el día, Sesshomaru abrió los ojos cuando la joven se bañaba en su tina; aislada de la habitación de dormir; solo con un biombo calado, dejaba ver al demonio la gracia de la dama al bañarse, cuanto esta salió, decidió cerrar los ojos, quizás no podría disfrutarlo otra vez, quizás si, pero no deseo perder esa oportunidad, ella se vistió dándole la espalda, cuando secaba su cabello giro; encontrándose de lleno con la mirada penetrante de su Señor, no le causo vergüenza, al contrario le sonrió y dio los buenos días. A los minutos llego Jacken con ropas para su amo, preparándole el agua en la misma tina de Rin, antes de dejarlos solos, evadió envidiablemente cada pregunta de la mocosa; con respecto a su nana, cuando la joven fue a darle privacidad a Sesshomaru para bañarse, este la detuvo.

-Lavaras mi cabello, no te retires.

-Si Señor. -Respondió feliz por tener su confianza.

Sesshomaru comenzó a quitarse la ropa frente a ella, quería ponerla a prueba, saber si lo que sucedió en su baile se repetiría, maliciosamente quería volver a excitarla. Rin evito el sonrojo desvariando en lo soleado del día, las aves que pasaban por su balcón, y terminando con las flores de la estación, se resistía a mirar a Sesshomaru, pero la tentación aceleraba su pulso, enrojecía sus mejillas y ponía torpes sus manos, él no se resigno, entro en la tina y aun con el agua transparente, llamo a Rin para cumplir con su misión cuando..

-Veo que ya te sientes mejor. -Inuyasha entro sin pedir permiso a los aposentos de Rin, ganándose un latigazo que le cortó un mechón de pelo.

-¡¿Que rayos te pasa?! Vine a ver si sigues vivo ¡y así me recibes idiota!

Recién ahí noto que se estaba bañando y Rin se escondía avergonzada en el balcón.

-¡Fuera Hanyou! Tus atrevimientos no serán ignorados otra vez.

Sus ojos rojos demostraban a Inuyasha lo molesto que estaba, este intento pensar en que interrumpió; para que se pusiera así, cuando la "iluminación" llego a su cerebro; se puso rojo como su traje y emprendió retirada, como si lo persiguiera el mismo diablo. En su furia, el demonio escucho la risa de la dama, ¡él había sido humillado; cuando el Hanyou lo vio en la tina y ella se reía! Respiro profundo, después de todo, esa risa lo calmaba siempre y siguió con lo suyo, no olvido las provocaciones hacia su protegida, pero no insistiría por el momento, cuando solo faltaba su cabello, la volvió a llamar, la dama se presento y lavo con gusto la larga cabellera platinada, cuando la masajeaba, noto en su hombro una extraña marca, jamás había querido preguntarle pero ese día no pudo aguantar.

-Señor Sesshomaru, ¿Usted fue herido?

-No lo recuerdas cierto.

-¿?

-Cuando recuerdes, sabrás que es eso. –se dispuso a salir del agua; cuando Rin invento todo tipo de escusas y salió volando de la habitación.

Una vez vestido con su kimono habitual, armadura y espadas, partió a la sala de guerra, donde lo esperaba Inuyasha.

-Veo que dormiste bien. -Dijo al oler el perfume de Rin en sus ropas.

-….

-¿Qué y cómo te logro controlar? -Sin dar más rodeos.

-Soy descendiente de la luna, lo que la afecte, puede afectarme también.

-¿Como saber que no volverá a suceder?

-Él mismo truco conmigo, no resulta dos veces.

-¿Que harás ahora?

-Iré a buscar donde abrirá el portal.

Decidió dirigirse solo; en busca de donde abriría el portal, dejando a cargo del palacio a Jacken y enviando a sus generales a sus posiciones originales, advirtiéndoles prepararse para la batalla. Sin más que decir se retiro.

Inuyasha lo medito, dejaría a Sesshomaru buscar el lugar; donde se supone debería abrir el portal, mientras ellos volverían a la aldea y entre todos planear una defensa, ya que llegado el momento todos corrían peligro.

Rin partió a ver a Kaiko, esta se alojaba en el sector de los sirvientes en el ala este, como nana de la dama del oeste; podría haber dormido más cerca de su niña, pero los constantes ataques al señor del palacio, la exiliaron en los últimos dormitorios del lugar, mientras se acercaba, pensaba en lo sucedido, si Kaiko no la hubiese defendido; ella estaría muerta, trato de no verlo así, Sesshomaru se detuvo por unos momentos estando sobre ella, lo que lo hubiese controlado; no era más fuerte que su voluntad, se confirmaba una vez mas lo importante que ella era en la vida de aquel solitario demonio. Al entrar en la habitación encontró a Jacken cuidando a su nana, más bien durmiendo junto a su futon, podía ser muy gruñón en algunas ocasiones, pero en otras era amable, como para cuidar a aquella mujer.

-Señor Jacken despierte.

-¿Eh? No deberías estar aquí.

-El Señor Sesshomaru esta en la sala de guerra y quizás necesite de su guía Gran Jacken.

-Iré enseguida, ¿te quedaras con ella?

-Hai.

Jacken se marcho al encuentro de su Amo, Rin permaneció con su nana hasta que esta despertó.

-Dama Rin ¿está bien?, ¿no debería estar acá?

-Te voy a cuidar, es lo menos que puedo hacer, por ti sigo viva. -Y mojando un paño lo puso en su frente.

-No niña, por usted sigo viva yo, he podido pagar en algo mi deuda con usted.

Le sonaba ese discurso tan conocido, sonrió al recordar, que ella se lo decía a Sesshomaru cada vez que podía.

-Nana ¿Porque odias a tu Amo?

-Él no es mi Amo, usted es mi Ama, fue usted quien me salvo.

-Nana eso fue ya hace mucho tiempo.

Flash Back

Viajaban solo Sesshomaru y Rin rumbo al palacio de vuelta, la dama había solicitado visita a la aldea 0de Inuyasha y su señor la llevo con una condición: "solo una noche y volvemos" faltando solo horas para llegar, el Gran Youkai sintió el olor a sangre, maldijo la decisión de llevarla a pie, quería que caminara a su lado; para que no perdiera la costumbre, pero ahora no podía dejarla sola e investigar donde era la matanza, la llevo con él y en un prado encontraron una mujer Youkai media muerta, la cual al sentir al macho; se levanto como pudo para enfrentarlo, no moriría sin pelear, sin embargo se sorprendió al ver tras de él una niña pequeña; que olía a humana.

-Acaso no te basta con "las de tu especie" ¿macho?

-… -eso lo enfureció, él no abusaba de Rin y menos de la forma que esa mujer insinuaba.

-No importa, te matare y la niña será libre o moriré intentándolo. -Se armo de valor sabiendo, que no tenía más que perder.

Cuando se abalanzaba sobre él, Rin se puso delante de su señor; levantando los brazos, lo cual impidió el ataque por parte de Sesshomaru.

-Rin muévete. -Dijo con dejo de molestia al interferir en sus asuntos.

-Señor Sesshomaru esa mujer está muy débil, además, nada de lo que dice es cierto. –Mirando a la mujer. –Él señor Sesshomaru me cuida desde hace mucho tiempo y es muy amable conmigo.

La mujer lo miraba sorprendida y con furia, Rin sin pensar en el peligro que significaba, se acerco a la mujer dándole un poco de agua, Sesshomaru estaba quieto; aunque pendiente de cualquier movimiento, al notar que la mujer no era una amenaza para la niña, sigilosamente se escabullo dejándolas solas y llegando a la aldea de donde venían los gritos, se encontró con casi todos muertos destrozados y mujeres violadas muertas también, ahora entendía las palabras de aquella mujer, con su látigo mato a los machos que atacaron a su propia especie, derramando más sangre aun, cuando vio que no habían sobrevivientes; frunció el ceño con repudio, partió a buscar a la niña y llevársela lejos. La pequeña sostenía la mano de la Youkai que moría a su lado, con lagrimas en los ojos, le transmitió la frustración a su Señor no pudo evitar mencionar.

-Yo sé lo que esos hombres hicieron, no es distinto que los bandidos en mi aldea, solo lamento una vez más no poder salvar a nadie.

Comprendió entonces lo que tuvo que vivir su protegida en su infancia, no solo aguantar los abusos de la gente en la aldea donde vivió, sino también en la aldea donde nació ver muertes y sufrimientos.

Sin pensarlo mucho levanto su espada Tenseiga, miro a la niña y esta le dio espacio para abaniquear, de un momento a otro la mujer Youkai; abrió los ojos sin herida alguna.

-Si hiciste algo Rin, hoy salvaste a esta mujer. -Y sin más retomo su camino hacia el palacio.

La Youkai lo observo y miro a la niña sin entender, se estaba muriendo y en un parpadeo; las heridas habían sanado.

-El Señor Sesshomaru es muy amable, si decides servirlo; nadie jamás te volverá a lastimar. -Extendió su mano para levantar a la mujer que, confundida pero agradecida, los siguió y se convirtió en fiel sirvienta de la dama del Oeste.

Fin del flash Back

-Nana, debes dejar el pasado en el pasado, tu Amo en más de una ocasión te ha perdonado la vida, y deja decirte que a veces no te lo mereces.

-Solo me permite vivir porque usted sentiría tristeza.

-Y no es acaso motivo suficiente para ti, que él se preocupe tanto por mí.

-Usted no sabe de lo que son capaces los machos; dama Rin.

Rin bajo la cabeza, donde su mirada se escondió tras su flequillo.

-Se muy bien lo que sucedió, porque también lo viví.

Kaiko quedo de una pieza al escucharla.

-Tenía solo 5 años cuando atacaron mi aldea unos bandidos, a mi padre y hermanos los mataron de una forma espantosa, a mi madre y otras mujeres las violaron frente a todos y a mí por ser pequeña, me venderían a un hombre con ese tipo de gustos. Escape porque a un soldado le recordé a su hija, abrió la jaula en movimiento y rodé por una pendiente por varios metros, cuando desperté, estaba en una aldea donde dijeron que me recibirían y cuidarían, luego de un tiempo, lo único que hacían era golpearme y humillarme, cuando conocí al señor Sesshomaru; te puedo decir que fue la única persona en años, que me pregunto como estaba, me revivió de los lobos y saco del mismo infierno, me ha cuidado por 11 años, ¿te parece que si fuera malo, yo seguiría viva?

Escucho unos sollozos al otro lado de la puerta, cuando la abrió, Kagome la abrazo fuerte; con lágrimas en los ojos, sin dejar de sonreír.

-Perdona, vine a ver las heridas de Kaiko, no pude evitar escuchar.- Gimoteaba sin soltarla.

-No me importa eso, ya pasó, es solo un mal recuerdo, pero cuando pienso en todo lo que viví de ahí en adelante, me da motivos de más para sonreír y ser feliz.

Desde el pasillo Sesshomaru se retiro, había escuchado también y lo que sentía era orgullo de ella por salir adelante y en el fondo, de él mismo, por ser parte de su felicidad. Rin dejo a Kaiko en las manos de Kagome, como sacerdotisa; conocía formas de curar a la Youkai y esta se recuperaba favorablemente.

La dama del Oeste corrió por los pasillos en busca del demonio, no deseaba que partiera sin ella despedirse, Inuyasha y Sesshomaru se encontraban en las puertas del palacio, antes de partir el demonio se acerco a Rin, mirándola fijamente pero siempre con su seria expresión, tomo su rostro con ambas manos acariciándola muy sutilmente y de un beso en la frente se despidió.

-Volveré pronto.

-Lo se, estaré esperandolo.

Se separo de ella con dificultad, una que solo sus ojos se permitían transmitir, miro de reojo a Inuyasha y en un susurro lo advirtió.

-Protegela hasta que vuelva.

Inuyasha estaba impactado jamás espero ver tal demostración de "cariño" de su medio hermano, la dama sonrió, al ver al magestuoso demonio elevarse en el cielo y desaparecer.

-¡Ha! Ese idiota se volvió excibicionista, y tú, debo decir, tienes muy mal gusto. -Poniendo cara de asco.

Rin lo miro con la sonrisa de siempre y dijo.

-El Señor Sesshomaru siempre ha sido muy amable. -girando para entrar al palacio. -Iré a arreglar mis cosas para partir.

-¿Y a donde crees que vas?

-Con ustedes por supuesto, ¿o piensas dejarme aquí?

Inuyasha la miro con duda, ¿había escuchado lo que dijo Sesshomaru?

-Iré con ustedes si lo permiten, hace mucho que no voy a la aldea y me gustaría visitarla.

-No creo que Sesshomaru esté de acuerdo

-El sabe que iré. -Les guiño el ojo. -Y si no lo sabe, me encontrará igual. Siguió divertida hacia sus aposentos, gracias a la cara de desconcierto del medio demonio.

Inuyasha lo converso con Kagome, partiendo ellos también, pero estos de vuelta a la aldea, para advertir el peligro que pronto enfrentarían. Jacken Gritaba y se negaba a dejar salir a Rin, pero tres golpes después (por parte de Inuyasha) la despidió prometiendo cuidar a Kaiko en su ausencia.

Las mujeres montaron a Ishira, así fue más corto el trayecto, llegando a su destino en la mitad del tiempo planeado.

En la aldea todos se sorprendieron al ver a Rin, esta sintió que la veían como un bicho raro, pero con el cálido recibimiento de la familia de Sango se olvido del asunto, Kagome pensó que era obvio que la miraran, Rin vestía trajes; que poderosas princesas humanas envidiarían, sin contar con sus peinetas y el cuidado personal y finos movimientos, que la dama demostraba, la creían la amante del Youkai, pero Inuyasha acabo con los rumores; gritando a viva voz que aun era doncella, cosa que enojo a su mujer, recibiendo en pago, un par de abajos.

Sango los recibió y atendió prolijamente, los puso al corriente de los acontecimientos de la aldea y Miroku no pudo evitar acosar a Rin, admirando su "cambio a la madurez", cosa que termino con un par mejillas rojas con las manos de su esposa marcadas, Sango tenía aún la mano firme, mientras, las gemelas aturdían a Rin con preguntas, los adultos discutían la información para planear el contraataque.

Sesshomaru sentía por primera vez; ganas de permanecer en el palacio, estar con Rin, su veneno se acumulaba en sus garras y conocía la razón, debía terminar pronto lo que había comenzado, bajo a un bosque bastante frondoso y en un árbol enterró sus garras; para eliminar un poco su veneno y el árbol se deshizo en cosa de minutos, aun no era suficiente, sentía calor, siguió su olfato hasta un rio cercano; donde se quito la ropa y sumergió en sus aguas frías, recordando en aquel lugar, como había comenzado "su unión" con la pequeña.

Flash Back

Caminando en el bosque en busca de Naraku, a lo lejos distinguió un aroma conocido y repugnante, no podía ser otra que ella.

-Que quieres Asame.

-Quiero que me marques y así estaremos juntos eternamente. -Sonó una voz lujuriosa, pero no se distinguía su dueña.

La frase llamo la curiosidad de la niña, que días antes había pedido a una estrella; estar siempre al lado de su amo.

Apareció entre los arboles una bella mujer, de cabellos largos y blancos igual que su amo, pero con los ojos turquesa, facciones finas y rosados labios, pero algo en su sonrisa no era agradable, la mujer observa a la pequeña humana que acompañaba a su Youkai y pregunto.

-A ese lo conozco. -Dijo apuntando a Jacken. -Pero ¿te va a comer a esa humana? Si no es así, ¿me la puedes regalar como ofrenda?

-...

"¿Como ofrenda? ¿A Rin?"

-Vamos apresúrate no tengo todo el día. -Y comenzó a desvestirse, la hembra Youkai.

¡Su paciencia llego a su fin!, esa mujer no solo quería ser la Señora del Oeste, si no que estaba por quedar desnuda frente a Jacken, o peor aún, de Rin, la cual no lo dejaría vivir con las preguntas, que él, obvio, no contestaría. Antes de dar la orden Jacken, este leyó su pensamiento y jalando las correas de Ah-Un; donde la niña iba sentada, se llevo a Rin a "pescar el almuerzo"

-¿Por qué se retiran deberían ser testigos?

La miro con furia, la tomo del cuello para que no gritara y le dio un último pensamiento.

-Asquerosa mujer, nadie marca a Sesshomaru Señor del Oeste. -Y enterrandole sus garras, le inyecto todo el veneno que pudo, el dolor era insoportable pero no se desmayaba, el demonio se deleitaba con el sufrimiento en los ojos de la hembra, ya que había quemado sus cuerdas vocales para que no pudiera gritar, cuando su cuerpo cayó sin vida, el veneno termino por deshacer hasta sus ropas, convirtiéndola en una masa putrefacta, luego de eso, con su tradicional tranquilidad, le dio alcance a sus sirvientes, quedándose por primera vez a dormir con ellos, esa noche, para su sorpresa, Rin no pregunto sobre la mujer, tampoco lo que había querido decir con "ser compañeros", sin embargo, su mirada se notaba algo triste y perdida, contrario a lo que imaginaba, fue Jacken quien saco el tema.

-Imagino Amo que esa mujer recibió su merecido. Jijijiji - hablo con gestos de tortura.

Sesshomaru lo golpeo tan fuerte, que cayó desmayado y se mantuvo así por horas, noto que Rin levanto la cabeza al escuchar a Jacken, aunque seguía sin preguntar, no sabía por qué; eso lo mantenía alerta, cuando la niña se disponía a dormir, se acerco al demonio para desearle buenas noches con su adorable sonrisa, una vez conseguido eso, se retiraba a dormir, Sesshomaru noto su indecisión, cuando hizo un gesto como que tomaba coraje, giro y lo encaro.

-Señor Sesshomaru, ¿ahora que usted tiene compañera me va a abandonar?

Se sorprendió, ella quería seguir a su lado, aun con el riesgo que corría.

-No te abandonare y no tengo compañera. -Respondió para evitar futuras confusiones, la verdad, no le gustaba mentirle... Tanto.

-¿Que es eso de la marca? -Sentándose a su lado y poniendo atención.

-Cuando en mi especie se eligen "compañeros" -Evito por todos los medios mencionar "amantes" - se muerden para estar juntos siempre.

-¿Y esa mujer acepto que usted la rechazara?

-…. –No le iba a contar como la mato, habría sido menos cruel, si no hubiese querido comerse a Rin y osase desnudarse frente a todos. Planeo una respuesta coherente y espero que la pequeña la creyera.

-Le dije que no, acepto y se fue.

-Que curioso, si hubiera sido yo, ¡No me voy hasta convencerlo!

"estoy seguro de eso"

Con una sola mirada, le dio a entender que debía dormir, mañana los esperaba una caminata más larga por el atraso de esa mujer.

-Buenas noches Señor Sesshomaru.

-Buenas noches Rin.

Sabía que en medio de la conversación, Jacken había despertado y escuchado, pero con el anterior golpe, no le darían ganas de decir más.

A media noche y con los ojos cerrados, noto que Rin se daba vueltas en lugar incomoda, percibió sus pasos acercarse a él, demasiado cerca, esperaba solo que la niña le hablara para reprenderla, cuando estuvo frente a frente, esta no menciono palabra, para su asombro, Rin corrió el cuello de su Yukata, ¡¿Qué rayos pensaba hacerle?! De pronto sintió su pequeña y tibia boca, entre su hombro y cuello, estaba tan confundido que prefirió no moverse, cuando la niña lo soltó, menciono muy bajito, besando su mejilla.

-Así estaremos juntos para siempre. -Volviendo a su lugar para seguir durmiendo.

Sin que se dieran cuenta sus acompañantes, se levanto y fue al río que estaba cerca, a observar lo que había hecho Rin, en el agua se reflejaban sus dientes, apenas y se notaban en su blanca y dura piel, no supo porque los delineo con su garra, ido pensando en las palabras de la niña, sin querer soltó su veneno, marcando como cicatriz aquella mordida, a sabiendas de quién era y que la cargaría por siempre.

Fin del Flash Back

Aun ahora, no sabía porque marco los dientes de Rin en su momento, pero no se arrepentía, de una forma extraña y bastante inocente, esa "humana" se consolido como la compañera del Youkai más fuerte, el temible Lord Sesshomaru.

Ido en sus cavilaciones, la brisa condujo un aroma que él conocía y puso en alerta sus sentidos, no podía ser, ni debía ser.

-Sesshomaru tanto tiempo sin verte. -Apareciendo tras una ráfaga de viento.

-Kagura.

-Al parecer mi presencia no te alegra.

-Creí que eras libre. -Cerrando los ojos conservando su serenidad.

-Lo fui, pero supongo que nadie es libre del todo, he sido llamada de nuevo al campo de batalla, esta vez con un Amo nuevo.

-Donde esta el portal.

-Te lo daré, si ofreces a cambio las espadas Tenseiga y Tessaiga.

-...

-Lo supuse, mi nuevo Amo hace parecer a Naraku un niño, no te conviene enfrentarlo.

-Eso lo decido yo.-Dijo levantándose del agua.

Kagura sonrio lujuriosa, deseaba ver mas que el pecho de tan atractivo Youkai, pero la decepcion llego cuando la estola tomo lugar en su hombro, cayendo por su cuerpo cubriendo su masculinidad.

-No lo repetiré Kagura, donde se abre el portal.

-Solo si me das algo a cambio. -Sesshomaru estaba cubierto solo con su estola y esa mujer se acercaba seductoramente a él, lo extraño de la situación era que el demonio no sentía excitación, solo repugnancia, como odiaba que se le ofrecieran así las hembras, tan fácil, tan vulgar, no como... Como ella. A un metro de distancia libero su látigo para alejarla, el cual esquivo la mujer de un salto, tomo su ropa y se vistió tranquilamente, no la deseaba, tampoco le daría información, ¿para qué seguir entonces conversando?

-Si no te vas, me voy yo.

Empezaba a caminar en sentido contrario a la mujer, cuando notó otro aroma conocido.

"No puede ser"

-¿Tu también? ¿Sara? -Mirando de reojo a quien se escondía tras un árbol.

La humana que vendió su alma, Sara, también había abandonado el mundo de los muertos; con afán de cumplir su deseo, estar al lado de aquel youkai.

-Y las dos ¿te parece un trato justo Sesshomaru? -Colocándose una al lado de la otra.

Ya no sentía lastima ni compasión, era furia y asco lo que inundaba su ser.

¡¿Cómo podían creer que manipularían al Gran Sesshomaru con algo tan burdo?!

Dio la media vuelta, al conocer sus aromas; podía seguirlos y saber de dónde venían, al ser despreciadas, no dudaron en atacar, Kagura movió su abanico y la danza de las cuchillas se elevo hacia él, la esquivo sin problemas, Sara soltó a los monstruos que habían en su interior, era ideal para el desahogo del demonio, a ninguno ataco con su espada, aprovecho de matarlos con su látigo venenoso; disolviéndolos fácilmente, los remolinos por un momento lo distrajeron, pero con astucia, Sesshomaru los guio hacia Sara, para acabar con los seres que no paraban salir de su cuerpo, cuando ambas mujeres estaban agotadas, él seguía como si nada, incluso parecía disfrutarlo, su veneno fluía por sus venas, causándole cierto descontrol, sed de sangre, al ver sus ojos rojos y su mirada asesina, las atacantes decidieron abandonar su misión, no debían morir el primer día, Kagura lanzo su pluma al viento elevándose con las dos mujeres a cuestas, El demonio no demoro en recobrar la cordura, observando el vuelo de quienes deseaban escapar de él. "Ingenuas" pensó. Y por tierra, con sigilo las siguió hasta el monte de las ánimas, ¿podía ser justamente ese lugar el sitio de la apertura del portal?

….

Rin se la pasó divertida con las gemelas de Sango y Miroku, esas niñas le hablaban sin cesar y preguntaban de todo, recordó a Sesshomaru y Jacken, ¿ella era igual cuando niña?

Kagome e Inuyasha fueron a su cabaña a ver el estado de esta, a limpiarla y acondicionarla para recibir a la visita, aunque contra lo que todos creían Rin; se preparaba para dormir en el bosque, como en aquellos tiempos de eterno viaje, donde las horas no transcurrían y no había responsabilidades políticas. El anochecer llegó y con él la oscuridad, pero ya hace mucho le había perdido el miedo, desde que su Señor la paseo de la mano; por todo el palacio de noche, tenía apenas 8 años, mostrándole que nada cambiaba en la oscuridad, no había nada que temer en su compañía y ahora a la intemperie sola, se sentía una mujer valiente, salvo por unos ruidos provenientes de unos arbustos, cerca muy cerca, se levantó con valor, tomo una rama gruesa y cuando fue a golpear a quien la asechaba, escuchó.

-Tranquila soy yo Kohaku. -Apareció un joven de entre los arbustos.

-¿Kohaku? -Pregunto algo dudosa si era él, había cambiado mucho.

Frente a ella estaba todo un hombre, alto, de espalda ancha, facciones varoniles, pero con la misma mirada y calma de siempre. Se lanzo a sus brazos feliz, mientras en el rostro de él, claramente su asomaba el rubor.

-También me da gusto verte Rin. ¡Pero mírate nada mas, eres una hermosa mujer! ¿hace cuanto no nos vemos?

-Jajaja, hace, mmm, ¿quizás 5 años?

-Creo que si.

Se quedaron tanto tiempo conversando, que Kagome envío a Inuyasha a buscarlos; encontrando una escena que no le gusto, Kohaku estaba perdido mirando a Rin, mientras esta le hablaba de algo que él ni escuchaba, el medio demonio intervino, si Sesshomaru se enteraba de que habia salido pretendiente al camino, este tendría los días contados. Los interrumpió descaradamente y con una mirada, advirtió al joven exterminador que mantuviera su distancia.

El muchacho poco tomo en cuenta la advertencia, disfrutando de la bella mujer a su lado. Inuyasha los llevo a la aldea para cenar, observándolos todo el tiempo y analizando la situación, en silencio medito las opciones con respecto a Rin, ¿Podría ella abandonar a Sesshomaru por Kohaku?


Hola Chicas! como están?

perdonen la demora pero estoy sacandole los pañales a mi hija (todo un desastre) y eso me tiene muy ocupada espero que les guste el capitulo el siguiente creo que viene con mas acción y revelaciones aun no puedo contar sobre Sesshomaru e Izayoi pero lo debo hacer tarde o temprano y Rin que les parecio? bandida! como es eso de andar mordiendo a la gente mientras duerme bueno me tengo que ir el deber me llama cualquier cosa voy a responder algunos comentarios por la pagina del face por si les interesa recuerden Yuki no Shimizu.

chao y hasta pronto.