Capitulo 6.- La propuesta.
….El muchacho poco tomo en cuenta la advertencia, disfrutando de la bella mujer a su lado. Inuyasha los llevo a la aldea para cenar, observándolos todo el tiempo y analizando la situación, en silencio medito las opciones con respecto a Rin, ¿Podría ella abandonar a Sesshomaru por Kohaku?
….
Ishira volvió al anochecer en busca de su dueña, Rin convenció a Inuyasha y Kagome de quedarse a dormir en el bosque, no es que fuera malagradecida; pero deseaba esa libertad, Sesshomaru poco la llevaba últimamente de viaje con él, aunque sus salidas no demoraban más de tres días y a la vuelta de estas la agasajaba excesivamente, ella extrañaba esa sensación. Kohaku como todo un caballero se ofreció a acompañarla, como "en los viejos tiempos" pero al ver los dientes de Ishira; no le quedo de otra que dejar partir a la dama, confiando en los cuidados del tigre, Rin extrañaba a Ah-Un, al llegar Ishira; siendo solo un cachorro, debió dedicarle casi todo su tiempo, fuera del hecho que Sesshomaru enviaba constantemente a Jacken con el dragón a "misiones", que no eran otra cosa que mandados de regalos para ella. Consciente del rechazo del tigre hacia su amigo; durmieron juntos viendo las estrellas, divertidos recordando alegrías pasadas.
Nama no naka
Mori no naka
Kaze no naka
Yume no naka
Sesshomaru-sama doko ni iru
Jacken-sama wo shita naete….
Canto como cuando era niña y esperaba el regreso de su Amo y el Señor Jacken, ¡Cuánto habían cambiado las cosas!, se durmió pensando en él, su Señor y deseándole suerte en su misión.
"Regrese pronto Señor Sesshomaru"
Muy lejos de ahí, un demonio con los ojos cerrados, levanta la cabeza hacia la luna, apareciendo un dejo de sonrisa en sus labios.
"Volveré pronto, sigue cantando para mi" Y siguió su camino.
….
Rin llego muy temprano a la aldea, ofreciéndole ayuda a Kagome para las labores del día, pero esta no se lo permitió, la que si acepto su ayuda; fue Sango, quien deseaba prepararla para ser una esposa, dejando que la ayudara a cocinar.
Rin y Kohaku compartieron el resto del día conversando y practicando, ya que él se esmeraba en enseñarle a la joven; lo básico con respecto a defensa, Sango estaba feliz, pensaba en la Unión de esos dos jóvenes, añorando que su hermano formara una familia, las gemelas estaban a no dar más de alegría, un día y ya sentían a Rin; como una más de su familia, la joven era su ejemplo a seguir; siendo una dama tan refinada y bella, los acompañaron todo el día, observando los juegos y entrenamientos a los cuales se dedicaron la dama y el exterminador. Él que no estaba contento era Ishira, quien empujaba o mordía; en cada oportunidad al joven exterminador y aunque Kirara se esforzara en mantenerlo lejos con Juegos, nada resultaba, el animal había dejado a su dueña en la entrada de la aldea al no estar acostumbrado a los humanos, pero al sentir la cercanía de un macho que no era su amo, no se despego más de la dama, haciéndole creer que extrañaba el palacio, apoyando a Ishira estaba Inuyasha, quien se había encariñado con el tigre y aunque no lo reconociera; deseaba cumplir con lo que Sesshomaru le había encargado.
Las cosas en la aldea se dieron de forma rutinaria, labores, labores y mas labores, Kagome se sentía un poco fuera de lugar, había estado pocos días en el palacio pero se había acostumbrado a la vida allá, de hecho, con Rin la pasaba muy bien, los preparativos para la celebración que se dio en el Oeste fue muy interesante, las labores del palacio eran distintas, dirección más que acción, la joven dama compartía con ella pergaminos de lectura interesante, al parecer a Sesshomaru gustaba de leerle a Rin, hasta que ella aprendió los Kanjis Youkai, luego ella le leía al demonio, a la mujer del Hanyou le gustaba aprender y se intereso en aprender a leer Youkai, donde la dama le enseñaba sentadas en los jardines, disfrutando las comodidades del lugar, aunque le gustaba la paz de la aldea; se sintió más a gusto en el palacio, era más parecido a su mundo, por las comodidades y espacio, aparte de sentirse mas comprendida por la joven dama. Inuyasha la notaba distinta mas apagada, después de tantos años, ¿Podría estarle afectando el no estar en su época?
Al final del día Rin estaba agotada, Kagome la observaba con cierta extrañeza, esa niña se adaptaba a todo, no le gusto que Sango la hiciera trabajar y tampoco el constante acoso de Kohaku, su amiga le había confiado sus sentimientos hacia el Gran Youkai, ellos debían respetar su decisión de volver a su lado, las mujeres por la noche optaron por darse un baño en el rio a solas, las gemelas se quedarían con los hombres y tendrían espacio para conversar abiertamente.
Relajadas en el agua Sango no pudo evitar preguntar.
-Rin, ¿qué opinas de Kohaku?
-Se ha vuelto un hombre muy atractivo, sin duda algún día será un gran esposo y padre.
Eso lleno de esperanzas a la exterminadora.
-Rin, ¿Sesshomaru sabe que viniste a la aldea? -Cambio el tema la Sacerdotisa.
-No se lo alcance a decir, pero de seguro lo sabía, me conoce muy bien, como yo lo conozco a él, en su momento vendrá por mí.
En eso la figura de un imponente demonio apareció frente a ellas.
-Rin.
Las mujeres ahogaron un grito en su garganta; rojas de pies a cabeza, no sabían que hacer Sesshomaru estaba parado frente a ellas, el miedo y la vergüenza las invadía, cuando Rin hablo divertida.
-shippou, Tanto tiempo sin vernos.
-¡Eh! -Sango y Kagome pasaron del pánico, a la furia mezclada con confusión.
Sesshomaru se arrodillo y sonrió a la joven, una nube gris lo cubrió y dejo ver su verdadera forma.
-¿Cómo te diste cuenta?
-Es fácil, si hubiera sido él, hubiera dicho algo como, "vístete" o Simplemente "sal del agua".
-hump. -Considerando el consejo de su amiga.
Shippou les sonrió a sus amigas y estas lo miraron con odio, empezó a sudar frio, el aura de Kagome y Sango era asesina, de lo molestas que estaban por la broma, la joven dama miraba la escena con cierta alegría, Shippou poco había cambiado, unos centímetros más alto, era la única diferencia después de 10 años, al ser este también un Youkai crecía lento, enviaron al pequeño Kitsune a la aldea; con la advertencia de no volver a jugarles una broma así y volvieron a lo suyo. Dejaron luego del baño a Rin en compañía de Ishira y volvieron relajadas a la aldea pero en silencio, algo las molestaba pero no sabían cómo sacar el tema.
-Sango, no es correcto que presiones a Rin para que se enamore de Kohaku.
-¿Porque no? Mi hermano le puede ofrecer lo que Sesshomaru no, una familia.
-Ella ya la tiene, la conforman él, Jacken, Kaiko e Ishira.
-Hablo de hijos Kagome, tú entiendes…
-Sesshomaru puede darle hijos a Rin, el es un demonio completo, el único que no puede es Inuyasha.
-Realmente crees que "el Gran Youkai" engendrara en una humana, te recuerdo que es de una antigua estirpe y orgulloso de su sangre, dudo que algún día encuentre a alguien digno de compartir su descendencia, Rin podría ser feliz con mi hermano y dejar de soñar con cosas imposibles.
Rin que había olvidado decirles algo, las siguió y cuando escucho que hablaban, se escondió cerca para no perder detalle de la conversación, pero al escuchar lo cruel que era Sango con Kagome decidió intervenir, al salir de su escondite, una mano tapo su boca y la alejo de las mujeres.
-Inuyasha, no debiste detenerme, ¡quería contestarle a Sango! No debió ser cruel con Kagome.
-En parte tiene razón Rin, no intervengas. -Dijo con la mirada perdida y el corazón lastimado. -Yo no puedo darle hijos a Kagome.
-¡Baka! ¡Ese es el punto! Ella te ama y está feliz de estar a tu lado. -Tomando su mano. -Para ella el mayor sacrificio seria perderte, no dudes jamás de su amor.
-Gracias, pero me gustaría darle todo.
-Se lo das.- Y le sonrió.
Caminaron hasta donde se encontraba Ishira para dejarlos descansar, antes de partir el medio demonio, Rin dio el último consejo.
-Inuyasha si la amas, "amala" esta noche, como jamás lo has hecho en tu vida.
El Hanyou se puso rojo como su traje, ¡esa niña le estaba dando consejos a él!
-¡Ja! Que sabes tú. -Tratando de disimular la vergüenza.
-"Una cosa por otra querido amigo". - Guiñándole el ojo; dejo partir al mitad demonio, el cual medito las palabras de la joven, al llegar a su cabaña decidió ponerlas en práctica, dándole a su mujer la mejor noche de su vida.
El Hanyou al terminar su "misión" se acerco a una ventana, desde allí observaba embobado el femenino y deseable cuerpo de su mujer, mientras esta dormía, recordó quien le dio tan buen consejo; pensó.
"La suerte que tienes, no te la mereces Sesshomaru"
Acomodándose después junto a su mujer; para descansar las pocas horas que quedaban.
….
Inuyasha jugaba con Ishira pensando en cómo había "animado" a Kagome, cuando sintió un piquete en su mejilla; golpeando el lugar por costumbre.
-Anciano Mioga, ¿no podrías al menos avisar que estas aquí, en vez de picarme? -Le dijo el Hanyou relajado.
-Amo Inuyasha a sucedido algo terrible.
-Si es por el portal de la luna ya estamos en eso, Sesshomaru está buscando donde abrirá.
-Ya veo, entonces buscare al Amo Sesshomaru.
-Espera, ¿Tienes información sobre el portal?
Antes que la pulga pudiera responder a la pregunta, Inuyasha levanto sus orejas, escuchando que Rin y Kohaku conversaban en la cabaña de Sango, mientras ella cocinaba; él la ayudaba a preparar el almuerzo.
El medio demonio le hizo un gesto a su esposa para que se acercara, al llegar a la cabaña, en la pared que tenía una pequeña ventana, estaban escuchando Sango y Miroku.
-¿Rin?, ¿Crees que te acostumbrarías a la aldea?
-No lo sé, nunca lo había pensado, mi deseo siempre ha sido estar junto al Señor Sesshomaru, él nunca ha dicho que quiere que me vaya.
-¿No piensas algún día tener una familia o Hijos?
Sonrió con ironía él tampoco entendería su situación, para ella Ishira era el hijo de ambos, la compañía y cercanía de Sesshomaru era suficiente para ella, no pedía mas, pero no había forma de explicárselo.
-¿Cual es tu pregunta Kohaku?
-¿Te casarías conmigo?
Dejo caer los utensilios que tenía en las manos al escuchar la pregunta, no espera algo así, más bien creyó que querría entrenarla como exterminadora o algo, con una enorme sonrisa y una actitud un tanto infantil, una avergonzada Rin no sabía cómo dar la respuesta de aquella pregunta.
Afuera de la cabaña con las orejas pegadas a la pared, todos quedaron impactados con la pregunta directa de Kohaku, Inuyasha se puso furioso, pero Kagome tirando de su oreja lo calmo, ella también estaba preocupada, no entendía porque Rin se ponía así de nerviosa y no decía NO directamente, los que ya festejaban; eran Sango y Miroku quienes entrelazaron sus manos por la alegría. Mioga sudaba frio ¿Qué debía hacer?, ¿Debía ir con Sesshomaru a contarle los planes de matrimonio de Rin?, después de todo la mujer era su protegida, debía ser él, el de la última palabra y sin que nadie se diera cuenta, salto hasta un ave y partió al encuentro del temido demonio.
El suspenso los carcomía, ¡Esa chica no decía ni SI ni NO! La vieron abrazar a Kohaku y susurrarle algo al oído, pero antes que Inuyasha escuchara sus palabras, con el peso de todos; votaron la muralla que limitaba la intimidad de los jóvenes, quedando expuesto su espionaje. Rin los miro divertida y Kohaku se puso rojo a más no poder, hablando todos a la vez; se deshacían en explicaciones nada coherentes, para estar ahí escuchando la conversación privada, Kohaku se levanto un tanto molesto, su mirada se ocultaba tras su oscuro flequillo y sin más salió corriendo de la cabaña, antes que Sango incomodara a Rin, Kagome la tomo de la mano avisando que irían a recoger unas hierbas con Jinenji junto a Ishira, la exterminadora no quiso protestar por la actitud de la sacerdotisa frente a todos, quería conocer la respuesta de la dama y solo hablando con su hermano la conseguiría.
Kohaku corrió lo que más pudo, no conseguía calmar su enojo y malestar.
"Eres como un hermano para mi"
Dijo antes de besar su mejilla y rechazarlo, ¡¿Como había sido posible eso?! Estaba seguro que Rin sentía atracción por él, ¡¿Por qué no sentía a Sesshomaru un padre?! ¡Maldito! Siempre supo que si el demonio reclamaba a la dama; no tendría oportunidad, ¡Pero no lo había hecho!, ¿Ella prefería vivir así?, golpeo con toda su fuerza un árbol para liberar su energía, lo golpeo una y otra vez hasta que cayó rendido.
-Kohaku no te rindas llevan muy pocos días tratándose, veras que con el tiempo ella se adaptara y preferirá estar a tu lado. -Dijo Sango al encontrarlo.
-Por más que sea tu hermano, no deberías darle falsas esperanzas. -Recriminó Kagome, quien había seguido al final a su amiga, dejando a Rin ir con Inuyasha a ver a Jinenji.
-Es lo mejor para ambos, ¡mira lo que te paso por amar a un Hanyou! -Sango se tapo la boca en señal de arrepentimiento, pero Kagome no mostro pena ninguna.
-No me arrepiento de estar con Inuyasha, no podremos tener hijos pero somos felices, Rin también es feliz con Sesshomaru, no cambiara de parecer.
-Pero ella desea hijos propios, un hogar, una familia, aquí puede tenerlo todo.
-Pero no a él. -Fue la interrupción de Kohaku, no le gustaba que las amigas se hirieran por su culpa. -Entiende hermana que a quien Rin quiere es al Señor Sesshomaru no a mí, no es lo que ella necesita, lo que ella desea entregarme y lo que me ofrece es cariño de Hermanos.
….
Mioga no busco tanto como podía imaginar, Sesshomaru dejaba a su paso esbirros muertos por todas partes, tratando de dar con el sitio de donde salían, había tenido un par de encuentros más con Kagura y Sara que al parecer peleaban juntas, ¿Qué tanto les podía alguien ofrecer para aliarse?
-Amo Sesshomaru debo darle una gran noticia. -Dijo Mioga al llegar hasta su hombro.
-… -Sesshomaru lo miro ¿sabría esa pulga vieja, donde se encontraba el portal?
-Amo Sesshomaru, me enorgullece informarle; que la dama Rin contraerá matrimonio.
La pobre pulga sintió que le faltaba el aire, en un segundo, Sesshomaru lo atrapo con sus garras, apretando su ínfimo cuello, haciendo crecer su cabeza con la presión ejercida.
-¡¿Qué?! –Pregunto molesto, pero muy molesto.
Mioga al ver el rojo de sus ojos y su Youki crecer, se arrepintió de buscarlo.
-Amo Sesshomaru, el joven exterminador le pidió matrimonio a la joven Rin y ella al parecer acepto.
El enardecido demonio se calmo al escuchar "al parecer".
-¿No estás seguro? -Aflojando su agarre sin soltarlo, no se le iba a escapar.
-Escuche cuando el joven se lo pidió, pero no me quede a escuchar la respuesta, preferí venir en su búsqueda primero, después de todo; al ser usted su protector y amo, es el que tiene la última palabra.
Sesshomaru comenzó a caminar pausado, meditando si lo que decía la pulga podía ser verdad, en ese momento se disponía ir en busca de Totosai, pero saber si Rin se casaba o no era más importante, internamente se recriminaba el ser tan débil, e ir por la mujer, jamás había desviado su camino por nadie, pero Rin era una apuesta demasiado grande para él, no podía permitir que fuera cierto lo del matrimonio, todo lo que había arriesgado para retenerla a su lado era impagable.
Voló por los aires con elegancia, con rumbo a la aldea llegando por la noche a su destino.
Rin después de arrancar hierbas toda la tarde con Jinenji, se sentía sucia, convenció a las 2 mujeres que la acompañaran y con el relajo que transmitían las aguas termales arreglar sus diferencias.
-Kagome, Sango ustedes son las mejores amigas, han compartido tantos años y experiencias, todos somos distintos y deseamos distintas vidas, la tuya Sango es la línea regular, tuviste la suerte de enamorarte de un humano que te ama y tienes ahora maravillosos hijos, Kagome, imagina, no es de esta época, pero se quedo por amor, es obvio que desea hijos, quizás tanto como desea estar con su familia, pero estar sin Inuyasha es más difícil, todo conlleva un sacrificio y esta consiente de cual es el suyo.
Las amigas se miraron y abrazaron.
-Perdóname Kagome, por ser egoísta, y pensar que mi vida era la correcta.
-Perdóname tu, cuando sentí que no me comprendías; no pensé en explicártelo, me aleje de ti.
Sesshomaru llegó enterándose por el aroma de Rin, que estaba bañándose acompañada por la exterminadora y la sacerdotisa, pensó en no interrumpirlas pero la duda era mas fuerte.
-Vístete. -Dijo sin alterar su expresión, al aparecer frente a las tres mujeres.
-Rin se puso roja, ¡ese si era Sesshomaru!
El demonio no pudo ni quiso evitar mirar, sus ojos descaradamente, recorrieron el cuerpo de la joven dama, maldiciendo que esta tuviera esa "toalla".
Sango y Kagome estaban tan distraídas reconciliándose; que no escucharon a Sesshomaru hablar, asumiendo que era shippou perfeccionando su disfraz, al haber sido advertido de no volver a hacerlo; decidieron darle una lección, tirándole un balde de madera por fisgón. Sesshomaru movió la cabeza en silencio, desvío su mirada de Rin unos momentos, para observar a las mujeres y entender en que pensaban para atacarlo así. Con medio cuerpo afuera, ambas desnudas, sintieron un hielo recorrer su espalda ¡Era el verdadero Sesshomaru quien estaba al frente! ¡y ellas desnudas! El macho las observo sin expresión y giró en silencio; para perderse en el bosque seguido de Rin. Sango y Kagome se querían morir de vergüenza y se hundieron lentamente en el agua, escondiendo hasta la cabeza.
Estando solos, Rin se iba a tirar a los brazos de su querido demonio, cuando una voz la detuvo.
-¡Felicidades por vuestro matrimonio Dama Rin! -Dijo Mioga reverenciando a la joven como podía, siendo apretado por Sesshomaru, ni siquera podía modular bien la pobre pulguita.
-¡Que! ¡¿Me comprometió con el anciano Mioga?! Pero si es una pulga pequeña y viejita.
Sesshomaru aguanto la ganas de reír, esa niña a veces salía con cada cosa, el veneno se le había subido a los oídos y no la dejaba escuchar bien.
-"Vuestro" Rin no "Nuestro" -Corrigió el demonio.
-¡UFF!, escuche mal, ¡jaja que alivio!, disculpe anciano Mioga, no es nada en su contra. -Mostrando su mejor sonrisa.
Y comenzó a saltar risueña y tararear como ida de este mundo.
-Rin.
-¿Si? ¡Ah! ¡Si! ¿Porque el anciano Mioga dijo felicidades por mi matrimonio?
-¿No se va a casar con el joven Kohaku acaso? -Pregunto la pulga casi sin aire, gracias al apriete de las garras del demonio.
-Nop. -Fue la simple respuesta de la joven; encogiendo los hombros feliz.
Rin vio por un segundo una chispa en los ojos del demonio.
"¿Sera qué?" Decidió explicar la situación, un demonio con dudas era peligroso.
-Kohaku me pidió matrimonio, pero yo le explique que no me puedo casar con él porque lo quiero como a un hermano, la verdad me recuerda mucho a mi hermano mayor.
"Dijo que no"
En eso Sesshomaru siente la presencia del hombre a sus espaldas, sabiendo que eran rivales, no esperaba que fuera tan estúpido de enfrentarlo, conociendo el resultado.
-Buenas tardes Señor Sesshomaru.
-Kohaku. -No pudo evitarlo, como buen macho lo miro de frente, Arrogante y con expresión de superioridad, dejándole claro quién era el poderoso.
El muchacho mostro respeto y hablo mirando a su amiga.
-Kagome te busca Rin, necesita ayuda en algo.
-¡Voy! -Comenzó a alejarse, y Mioga a sudar frio, dejar a dos machos pretendientes a la misma hembra era un error fatal, pero mientras Rin se retiraba, dijo las palabras mágicas que calmaron el deseo de muerte del demonio.
"jamás lo abandonaría" menciono en un susurro solo audible para él.
Miro al joven, ya no lo mataría, no desperdiciaría tiempo en eso.
-Vete. -Fue lo único que dijo, dando la media vuelta hacia algún lugar, pero antes de desaparecer le dio un mensaje.
-Dile a Rin que la espero para dormir.
…
En un lugar oscuro, un hombre se sienta sobre un trono de huesos rodeado de muerte y desesperanza, observa con aburrimiento la espada que esta frente a él, envuelta en un campo de energía azul, piensa en cómo liberarla, sabe que no le pertenece y quizás es un arma muy poderosa, podría incluso manipularlo, medita las opciones, ¿Quien podría ser capaz de manejarla sin ser dominada por ella? pero débil a la vez para dominarlo él, hasta el momento solo había conseguido enviar al mundo de los vivos, a unos pocos esbirros y esas dos mujeres que poco ayudaron a su causa, debía enviar a alguien poderoso y tenderle una trampa a los hijos del general perro, con las tres espadas en su poder seria invencible.
Sonrió maliciosamente, levantando su báculo, lo golpea contra el piso, y en este, un círculo de fuego da paso a una jaula con un hombre encerrado en ella.
-Has sido llamado Byakuya para servirme.
-Tu sabes que no puedes mandarme, ¿cierto? -Responde con un tono sarcástico.
-Yo he derrotado al guardián de la oscuridad y tomando su lugar, Sesshomaru se arrepentirá de haberme enviado vivo al inframundo.
Byakuya lo medito si existía la posibilidad de volver al mundo de los vivos, la aprovecharía, cualquier cosa era mejor que estar ahí encerrado entre las "penas del infierno".
-Que deseas que haga Shishinki.
-Tráeme a Tenseiga y Tessaiga con las dos espadas podre abrir un portal mayor para escapar del inframundo y poseer también a Souunga, me hará invencible.
-Puedes abrir el portal para enviarnos, ¿pero tú no puedes pasar? -Pregunto desconfiado Byakuya.
-Ustedes al estar muertos requieren menos energía, yo estoy vivo, necesito el Meido Zanguetsuha de Sesshomaru.
La extensión de Naraku sonrió, ese Youkai no tenía idea que Sesshomaru le había traspasado la técnica a Tessaiga, quizás su poca información seria de utilidad después de todo, podía sacarlo de ahí ¿pero devolverlo?
-¿Que ganare yo con servirte? –Pregunto, pensando que nada de lo que le pudiera ofrecer le interesaría.
-Te devolveré tu vida, pero esta vez libre.
Los ojos de Byakuya brillaron.
-Te serviré en lo que pueda. -Reverencio fingiendo fidelidad.
-No me traiciones. -Dijo leyendo su pensamiento. -Estoy encerrado pero pronto volveré y cuando eso ocurra, me desharé primero de los traidores.
Y liberando un Meido Zanguetsuha de su Báculo, conecto el portal; enviado a Byakuya de vuelta al mundo de los vivos.
Sesshomaru estaba meditando cuando llego Ishira a su lado, el Tigre se echo a sus pies, acompañándolo hasta que volviera su dueña. El demonio noto entre los dientes del animal el olor del exterminador, asumió que la mascota había defendido a toda costa su posición de amo, mordiendo al muchacho, acaricio su cabeza en señal de aprobación. Sabía que mientras el tigre estuviera junto a Rin, esta estaría a salvo, era joven, pero fuerte y fiel, el demonio poco lo había entrenado, pero Rin para ser tan consentidora, entre juegos y Risas aprendió a potenciar sus habilidades.
Sus sentidos alerta, detectaron el conocido olor, ¿Podría Naraku escapar del inframundo? Se levanto raudo y voló al encuentro de su rival, Ishira lo siguió esperando ser de ayuda, llegaron a una planicie rocosa donde no había sonido alguno, la calma era angustiante, sabía era una trampa, pero confiaba en que no lo tomaría por sorpresa y saldría victorioso, en eso el cielo se abrió, apareciendo en una nube de Miasma, Byakuya de los sueños montado en su garza de papel, seguido de un ejército de esbirros que oscurecían el cielo, de pronto se detuvieron con una señal del extraño hombre, quien intento negociar con el Gran Youkai.
-Señor Sesshomaru, he sido enviado para "convencerlo" de entregarme a Tenseiga, no se resista.
-… Solo lo miro levantando la ceja. ¿Realmente esperaba que se la entregara de buena manera?
El demonio ataco, pero con su movimiento; los esbirros comenzaron a esparcirse por el cielo amenazando; las aldeas cercanas, poco le importo a Sesshomaru quien solo veía como presa a la extensión de Naraku, pero Ishira reacciono atacando a los seres del inframundo con su llamarada azul, destruyéndolos, le dejo a él esa misión, y se concentro plenamente en su objetivo, para Ishira era un juego, transformándose en un felino de grandes colmillos y ojos rojos destruyo todo a su paso, mientras Byakuya evitaba los ataques de Bakusaiga.
-¿Quien te envió? -Preguntaba entre sus ataques, los cuales con dificultad podía el enemigo esquivar.
-No puedo decírtelo aun, si logro mi objetivo me dará mi libertad.
-Idiota, piensas que cumplirá su palabra, no eres más inteligente que esas dos. -Refiriéndose a Kagura y Sara.
-¡Descúbrelo tu! -Grito haciendo una señal, para que los esbirros atacaran a Sesshomaru y él pudiera escapar.
Pero se llevo una sorpresa, los esbirros no aparecían a auxiliarlo, Ishira en cosa de minutos había acabado con todos y jugaba con sus cadáveres. Una gotita apareció en su cabeza y riendo nervioso miro a Sesshomaru.
-Bueno creo que es todo por hoy. -Trato de excusarse Byakuya sudando frio, ante la mirada asesina del demonio.
-¡Bakusaiga! -Lo ataco sin darle tiempo para escapar.
-¡Danza de las cuchillas! -Soltó Kagura, salvando al idiota que disfrutaba de provocar al demonio.
Byakuya respiro afirmándose el pecho exagerando sus reacciones. Kagura se puso a su lado, para atacar entre los dos, pero apareciendo los demonios de Sara, Kagura ordeno a Byakuya escapar.
Sesshomaru solo los observo, dejo que Ishira destruyera los demonio que osaban atacarlo, dejándolos escapar, por el momento no los mataría, no sin saber quien los liberaba, quien fuera no era muy inteligente, ¿porque enviar a idiotas como esos si podía enviar a Naraku u otro demonio poderoso?, asumió que el portal aun no era poderoso como para eso. Al destruir Ishira al último demonio se retiraron al encuentro de Rin. Solo había que esperar.
….
Rin luego de cenar con las familias de Kagome y Sango, disculparse con ellas por la aparición de Sesshomaru y arreglar las cosas con Kohaku, se dirigió al encuentro de su Señor, como el casi no comía; estaba segura no le había molestado esperar un poco mas, Inuyasha trato de convencerla al menos para que la fuera a dejar, pero esta insistió en ir sola, el mensaje que le dio Kohaku fue: "La espero para dormir". Estaba ansiosa de dormir afuera con Sesshomaru, ya que era algo que no hacia hace tiempo, pero cuando estaba internada en el bosque; lo pensó bien, ¡Él no dijo dónde estaría!, ¿Cómo lo encontraría ahora? Vago un buen rato, tampoco encontraba a Ishira, asumió que estaban juntos, pero no imagino nunca; donde o con quien, se sentó a los pies de un árbol algo triste de no poder encontrarlos, decidió hacer lo que hacía de niña cuando lo esperaba, nuevamente canto.
Nama no naka
Mori no naka
Kaze no naka
Yume no naka
Sesshoumaru-sama doko ni iru
Jacken-sama wo shita naete
(Sesshoumaru: Rin.
Rin: ¿Mm? Ah! Sesshomaru-sama!
Siempre resultaba.
Sesshomaru llego con Ishira omitiendo donde estaba, no valía la pena mencionarlo siquiera, guio a Rin al lago donde se sentó a observar la luna. El tigre juguetón salió corriendo detrás de un conejo, dándoles privacidad a sus amos.
-Señor Sesshomaru, ¿Ah tenido éxito en su búsqueda?
-No. Buscare a Totosai. -Hablo tronando sus garras.
Ella solo sonrió, estaba acostumbrada a que su Señor perdiera un poco la paciencia con el herrero, creyo ese el motivo de su poca tranquilidad, ya que este parecía provocarlo a propósito, y disfrutar sembrar confusión en el Gran Youkai, Sesshomaru se percato de lo que hizo, guerras, muertes, crueldad, etc., a todo eso; él estaba acostumbrado desde que tenía uso de razón, la novedad, era la dulzura, tolerancia, y tranquilidad de la dama, se enojaba nunca y quería a todos los seres vivos, no entendía mucho porque era así, si su infancia había sido tan difícil, la muerte de sus padres y todo lo que vio, lo más fácil habría sido endurecerse, en fin, se resigno, era Rin nada mas, la consideraba un ser especial, tanto así que cuando ella lo marco, sin saber lo que hacía claro, lo acepto, si debía unirse a alguien por ultimo que fuera con quien se sintiera "cómodo".
-¿Señor Sesshomaru? –Pregunto nerviosa e inquieta.
-Que.
-¿Existe la posibilidad de que Inuyasha y Kagome puedan tener hijos?
-Porque te interesa.
-Me gustaría que fueran más felices que hasta ahora, los hijos son una bendición, y creo que ellos se la merecen.
-….
-Si usted conoce una forma ¿podría decírmela? –La quedo mirando sin entender la pregunta.
Dejando de lado su actitud de siempre, se puso sobre Rin quien al ver así a su Señor se sonrojo.
-¿Sabes tu como "se hacen los hijos"?
¡Como podría peguntarle eso, mas colorada ya no podía estar!
-Si, Señor. -Dijo en un susurro, casi tartamudeando, acostada en la hierba con su señor sobre ella.
-No entiendo tu pregunta. -Hablo tan cerca que sintió en su rostro el aliento del demonio.
-Los Hanyou no pueden procrear, pero Inuyasha no es un Hanyou normal ¿cierto?
Sesshomaru se hizo a un lado observándola, ¿Cuánto podría saber Rin? o mejor dicho, ¿Cómo se entero?
-Una cosa por otra.
-¿Eh?
-Que darías a cambio de la información. -Pregunto maliciosamente.
-Nada en especial, con la información o sin ella, lo que usted me pida se lo daré señor. -Dijo en la forma más sincera posible.
Sesshomaru resoplo, a veces su dulzura y entrega eran molestas, esperaba un poco de resistencia, pero no imagino lo que siguió.
-Ahora que Ishira me acompaña, conseguiré lo que sea. -Levantando los brazos en señal de victoria, con una sonrisa un tanto extraña.
"¡¿En qué rayos piensa esta niña?!" –definitivamente lo contrario a lo que esperaba él.
-Duerme.
-¿No me dirá?
-No esta noche. -Respondió desganado, si él no obtenía lo que quería, ella tampoco.
Momento después, la joven dormía abrazada a él, disfrutando la suavidad de su estola, Sesshomaru sentía a veces que jugaba con él, no entendía como no recordaba haberlo mordido, vivía inconsciente de lo que hizo y que significaba, si bien podría tomar a cualquier otra, no quería otra, la quería solo a ella, quien con ingenio e inocencia lo desarmo y robo su calma, porque solo los humanos hablan de amor, lo que sentía él era la necesidad de esa frágil mujer, se había vuelto su mundo y su fuerza, así lo había asumido, pero solo sobre su cadáver lo reconocería ante alguien.
Paso la noche pensando en como explicarle la situación que los unía y que riesgos conllevaba para ella. Por la mañana, antes de partir dio con las palabras "simples y justas", así entendería que tenía un propósito su vida en la de él.
Cuando despertó Rin, Ishira no estaba, y Sesshomaru la miraba más serio de lo común. Fue a desearle buenos días, cuando el demonio la interrumpió, colocando una de sus garras; cerrando sus labios.
-¿Si pudieras tener la eternidad a tus pies, la recibirías?
-Mi señor, la eternidad no existe, todo tiene un principio y un fin. -Hablo creyendo que solo filosofaba.
Sesshomaru se paro frente a ella; tomando con su mano la barbilla de la joven, para que lo viera a los ojos.
-Yo abriré tus ojos, te la mostraré y así caminarás a mi lado, por la inmensidad de lo que crees imposible. -Con un tono serio y algo lúgubre, más parecía una amenaza.
Petrificada era decir poco, quedo en shock, ¿en verdad le estaba ofreciendo compartir su vida?, también, ¿vivir tanto como él?
-Piénsalo. Esperaré una respuesta. -Y se alejó elevándose en el cielo.
Cuando proceso con calma la propuesta, solo pudo decir.
-¡KIIIIIAAAAAA!
Sesshomaru miro de reojo desde las alturas; al escuchar el grito.
-Lo tomo como un sí. -Y se marcho.
hola chicas como estan? ojala que bien.
en este capitulo me sali un poquito de la personalidad de Sesshomaru espero no les moleste era necesario pero ya que lo dijo, obvio no lo repetira ¿o si? la verdad no se, espero que les guste. Anxelin me pregunto por el malo es Shishinki, no se si lo recuerdan pero me calzo perfecto para la trama, se que esperan saber que paso con Sesshomaru e Izayoi no desesperen de seguro en el 7 a mas tardar el 8 les cuento, bueno ojala lo disfruten, TENGANME PACIENCIA POR MIS DEMORAS AL SUBIR pero tengan claro que termino la historia si o si.
cualquier cosa avisenme por face o por reviews. y porfa pongan nombres porque me confunden, es para considerar sus comentarios.
bueno hasta pronto y insisto ojala les guste y esten muy bien chaito.
