Disculpen la demora estuve algo ocupada.

Muñeca de Porcelana.

Capítulo 2.

La rubia mujer caminaba por la aldea Apache de manera tranquila, había llegado hacía unas horas junto a Hao y ya estaba aburrida.

No podía salir con él puesto que la mayoría de los shamanes en ese lugar le temían al Shaman del fuego.

Entró a un puesto Apache mirando un accesorio fijamente era muy bonito, pero el precio era demasiado elevado. Aunque disponía de los fondos suficientes no quería gastar esa cantidad por esa cosa.

Silver la miraba fijamente algo sonrojada, desde que la vio entrar a su tienda no podía pensar en nada coherente, nunca había visto una mujer tan hermosa y perfecta, parecía toda una muñeca de porcelana.

Al escuchar su suave voz sonrió asintiendo.

Anna sonrió satisfecha pagándole la mitad por el pequeño accesorio, mientras comenzaba a irse de manera tranquila, Silver tardo unos minutos al darse cuenta lo que acababa de pasar, sin duda estaba en problemas por casi regalarle eso a la joven, pero ahora ya no podía hacer nada.

La rubia miro las tiendas de ropa fijamente, era hora de cambiar su atuendo, Hao siempre se las compraba, a veces odiaba los atuendos que le daba, entro con tranquilidad comenzando a ver los vestidos.

Un chico se asomó con cuidado para no ser visto, desde que la había visto salir de aquella tienda no pudo evitar seguirla, se veía tan hermosa, sabía que estaba en el torneo por el oráculo virtual color negro que llevaba.

No podía acercarse a ella ya que era la competencia, y posiblemente se tendrían que enfrentar en algún momento. No era conveniente hablar con el enemigo… Eso le diría Ren seguramente. Pero como él no era Ren y siempre quería llevarle la contraria al Picudito.

Estaba decidido hablaría con esa chica para hacer enojar a el oji-amatista lo haría solo por eso, ah y claro por qué esa chica era muy hermosa.

La chica solo se limitó a ignorarlo tendría que ser tonta para no darse cuenta que la seguían, y para su suerte aquel chico no era el único.

Tomo un vestido negro llevándoselo al probador, se miró al espejo fijamente la parte de arriba era una especie de corset con dos pequeñas tiras sobre su hombro, falda era en forma de campana más arriba de la rodilla, con un encaje blanco, se puso unas botas negras saliendo del vestidor llevando varios atuendos del mismo color.

Pago todo comenzando a caminar afuera, viendo a ambos lados buscando a sus espías, sonrió un poco al encontrar a ambos.

El primero fingía comprar algo, era uno de los amigos de Yoh, y el otro era Opacho que la miraba desde una distancia prudente. Seguramente Hao le ordeno cuidarla, suspiro con cansancio Hao podría ser a veces muy controlador cuando se lo proponía.

El peli-azul la miro de reojo, un sonrojo se apodero de sus mejillas al cruzar su oscura mirada con la ambarina de ella.

Opacho frunció el ceño al ver al chico acercarse a Anna, no podía hacer nada el señor Hao le había ordenado solo observarla sin que ella lo notara.

-Hola soy Horo-Horo_ Sonríe mirándola a los ojos.

-Hoto-Hoto ya vamos a comer_ Yoh camina hasta él con una sonrisa_ ¿Ella es tu amiga Hoto-Hoto?_ El castaño mira fijamente a la rubia_ ¿Señorita quiere ir a comer con nosotros?

-Claro por qué no_ La chica mira de reojo a Opacho dándole a entender que lo había descubierto.

Los tres caminaron a la casa Apache donde se quedaba Yoh junto a su mejor amigo y su prometida.

Al llegar todos se le quedaron viendo a la rubia, Ryu fue el primero de tomarla de la mano y declararle su amor.

Horokeu lo separa de la rubia algo aburrido de ver la escena.

-Quien es ella_ Ren la mira con el ceño fruncido, algo en esa chica no le inspiraba confianza.

-Soy Anna_ dice con frialdad.

-Es amiga de Horo-Horo_ Yoh sonríe mirando como su prometida y a su mejor amigo entra con la comida.

-Coman todo lo que quieran_ Dice Tamao con una sonrisa algo sonrojada.

-Disculpe señorita la conozco_ Manta se acerca a la rubia algo intrigado.

-Jamás en mi vida eh visto un enano cabezón como tu_ La chica ni voltea a verlo.

-¿Quién es tu equipo?_ Ren la mira fijamente.

-Ren no seas descortés con Anna.

El Usui estaba cansado de los interrogatorios que le hacía Ren a su nueva amiga, a veces se pasaba de grosero con las personas nuevas que llegaban.

-Es mejor que me valla_ Anna se pone de pie_ Fue un placer conocerlos pero no quiero incomodar, además me están esperando.

La rubia comienza a caminar con tranquilidad fuera de la casa.

-Anna disculpa lo de allá_ El peli-celeste mira el piso avergonzado por lo que hizo su compañero de equipo_ Te lo recompensaré.

-No te preocupes_ Dice siguiendo su camino con tranquilidad, dejando al chico algo sonrojado.

OoOoOoOoO

Hao miraba a Opacho algo enojado, no le gustaba la idea que su Anita estuviera con los amigos de su hermano.

-Debiste acompañarla_ Decía por octava vez el Shaman del fuego.

-No seas tan posesivo Hao te recuerdo que no soy tuya ni de nadie y hago lo que deseo.

El castaño de largos cabellos miro a la recién llegada, se acercó a ella con una sonrisa.

-Qué bonita ropa llevas Anna_ El Asakura se acerca aún más a ella_ Sabes que me preocupo por ti.

La chica mira a otro lado ocultando el pequeño sonrojo que se apoderó de sus mejillas al sentir los suaves labios del chico en su frente, y como sus brazos la acercaban más a él.

Le encantaba estar así con la rubia, era a la única que dejaba golpearlo, sin quedar incinerada.

Opacho solo miraba la escena desde una silla con una sonrisa, no era la primera vez que veía la escena. Aunque Hao es el Shaman más frío y sanguinario, con ellos dos se portaba de manera diferente.

Se puso de pie de manera tranquila, sin decir ninguna palabra se fue a lo que era su habitación dejándolos solos.

OoOoOoOoO

Sus ojos se abrieron por quinta vez esta noche, miraba el techo algo sonrojado, desde que se había despedido de esa rubia no podía dejar de pensar en ella.

Trataba de dormir pero cada vez que cerraba los ojos la veía, tan hermosa, tan angelical, parecía toda una muñeca.

Se preguntaba si la volvería a ver, sonrió un poco, solo conocía su nombre y ya sentía que la quería con él toda su vida.

En toda la noche había estado soñando con esa chica, lo que hacía que ahora tuviera esa sonrisa tan grande.

Había madrugado y ayudado a la peli-rosa con la comida, hoy no había peleado con Ren, lo cual era una señal de que estaba muy feliz.

Camino por toda la aldea buscando a la rubia, tal vez tuviera suerte y la encontraría.

Pero todo su buen humor se esfumo al verla sentada junto a la persona que menos esperaba ver, y como colmo él estaba sonriéndole.

Continuará…

Aquí el capítulo dos espero que les allá gustado.

Gracias por los reviews.

Nos leemos luego.

Sovereignty-Perfection-Doll.