Disculpen los días de retraso, estaba actualizando otra historia. Sin más demora la historia, disfruten la lectura.

Muñeca de Porcelana.

Capítulo 4.

Tomo a la chica en brazos de manera cuidadosa, no quería despertarla, se veía como un verdadero ángel durmiendo.

Aunque la realidad era diferente.

Sonrió recordando el carácter de mil demonios que tenía esa mujer.

Recordó la miles de veces que en los entrenamientos la hizo enojar, y se ganó unas buenas cachetadas.

Al principio fue difícil… Muy difícil, esa pequeña rubia más de una vez lo hizo enojar, pero con el tiempo se acostumbraron a estar juntos, y ahora, no podría imaginar su vida sin esa rubia al lado.

Acomodó varios mechones que caían en la cara de la mujer para comenzar a caminar.

Aunque ella nunca le hacía caso, y no era como sus otros aliados, así le gustaba más, le encantaba que se opusiera a su poder, que le gritara, que fuera totalmente diferente a los demás.

Camino hasta la casa con la luna iluminándolo, sonrió al ver a Opacho esperándolo frente a la puerta.

-Ya está lista la comida señor Hao_ El pequeño camino sirviendo los platos_ La señorita Anna ¿no comerá con nosotros?

-No Opacho, Anna está muy cansada_ El moreno la deja en la cama.

Besa con suavidad la frente de la chica caminando hasta Opacho, acaricio la cabellera del niño sentándose a su lado para comer.

OoOoOoOoO

Abrió sus ojos mirando el amanecer desde su ventana.

Sonrió de manera sutil, tomó su ropa caminando al baño.

Iría al combate del chiquillo arrogante sin que nadie se diera cuenta, en especial Hao.

Salió por la ventana del baño de manera tranquila.

Todos estaban ahí mirando el combate que daba inicio, más que un combate parecía un suicidio. No entendía la razón por la que Ren no atacaba, y menos aún por que sus compañeros de equipo no hacían nada.

Apretó los puños, ese chiquillo no le agradaba pero no por eso merecía morir de esa manera.

Los minutos pasaban, no podía escuchar lo que hablaban solo podía ver la batalla desde lejos.

Suspiro aliviada al ver que por fin comenzaba a atacar a la mujer, al fin había vuelto a ser el mismo, aunque no lo admitiera estaba levemente feliz al ver como ese chino ganaba el combate.

Sonrió de medio lado dándole la espalda al terminado combate, sabía que Ren se derrumbaría en cualquier momento pero ella no tenía nada más que hacer en ese lugar, después de todo ni siquiera eran amigos.

Camino por la aldea apache de manera tranquila, no le importaba si el chiquillo muriera, después de todo era un oponente menos, su oráculo virtual comenzó a sonar, informándole de su próxima batalla ese mismo día.

Su sonrisa se torció un poco, hacía tiempo que no veía a Hao en acción, Ese combate sería corto pero divertido.

Horas después el equipo se hizo presente en el estadio, muchos Shamanes estaban reunidos para ver el poder de Hao.

Este solo miraba al frente sin importarle los espectadores, les enseñaría quien era el verdadero rey Shaman. Y a quien le debían respeto.

El combate dio inicio, el pequeño Opacho sonrió quedándose al lado de Anna y Hao, la chica saco su collar aunque sabía que no era necesario quería estar preparada para todo.

El combate dio inicio y el espíritu del fuego alzo a los chicos en su mano derecha, mientras Hao sonreía divertido.

No era necesario hablar, el espíritu del fuego sabía qué hacer.

El equipo contrario temblaba al ver el espíritu, con algo de temer materializando sus espíritus acompañantes.

Su lucha los tres juntos no lograba nada, el espíritu de Hao era demasiado poderoso para ellos, solo habían pasado diez minutos y se encontraban muy cansados, su poder espiritual estaba por los suelos.

No aguantarían un golpe más.

-Comételos_ Sonrió sónicamente mirando a sus patéticos oponentes.

Anna miro fijamente como el gran espíritu destruía los otros tres a la vez y tomaba a dos de los Shamanes ensartándolos en sus dedos como carne, sonrió un poco escuchando como con su último aliento pedían piedad.

Todos miraban asombrados y horrorizados la escena, todos exceptos sus colegas.

El espíritu se comió a los dos Shamanes, su mirada se posó en el que intentaba huir, con calma acomodo a Hao y sus compañeros de equipo en su hombro, para tomar al hombre desde sus piernas, una en cada mano.

Yoh miro la escena apretando los puños, no entendía como los grandes espíritus aceptaban tal acto de hostilidad, por parte de su hermano mayor.

El espíritu jalo ambas piernas, gritos de dolor salían del hombre mientras lo partían a la mitad para luego comérselo, Anna bajo calmadamente al estadio mirando la sangre en la arena.

Nadie podía creer que una chica tan bonita y aparentemente inofensiva estuviera en ese equipo.

El Apache tocio un poco tratando de procesar lo ocurrido, mientras los declaraba ganadores.

Sus ojos se cruzaron con los de Horokeu, el cual estaba impresionado de lo ocurrido.

Sonrió comenzando a caminar fuera del lugar, ahora todos le tendrían miedo a ella también, su sonrisa se ensancho, le gustaba esa idea.

-Anna.

La chica se detuvo en seco al escuchar su voz de los labios de la persona que menos esperaba ver, al menos por un tiempo.

Giro sus talones quedando frente a frente con esa ámbar mirada.

-Que fue todo eso_ Ren la miro algo enojado.

Sabía que esa chiquilla ocultaba algo y que en cierto punto era malo, pero llegar a estar en el mismo equipo que Hao era demasiado.

-Nada de tu incumbencia_ La chica lo miro con frialdad.

-Gracias por advertirme lo de mi hermana, al menos no eres completamente malvada_ Se voltea dándole la espalda_ Nos veremos después Anna.

Una sonrisa cruza la cara del chico comenzando a caminar lejos de la chica, había encontrado una chiquilla muy curiosa, de alguna manera podría admitir que comenzaba a agradarle.

OoOoOoOoO

-No me agrada que este tan cerca de mi Anna_ Hao mira la escena desde un techo.

Su puño se mantiene cerrado mientras lo ve marcharse, los amigos de su hermano le estaban dando problemas, debía librarse de ellos, no podían retrasar su plan.

Pero tampoco podía acelerarse si hacía las cosas mal la rubia se alejaría de él. Y conociendo su carácter, para siempre, debía ganar terreno y hacerla su esposa.

Se reiría en la cara de los perdedores no solo sería el Shaman King, si no también tendría a la persona que amaba como su esposa, debía actuar, con cuidado y sutileza.

Tranquilamente se acercó a la muchacha, debía dejarles claro a todos que ella es su muñeca de porcelana, y solo él la cuidaría como lo que es. Cueste lo que cueste.

Continuará…

Ya la historia se está encaminando por el camino que le corresponde.

Espero que les agrade la continuación.

Voy algo lento con el HaoxAnna puesto que con el carácter de la rubia si el intenta algo que a ella no le agrade lo golpeará y se alejará de él.

Así que prefiero que él comience a conquistarla poco a poco de manera sutil.

Respondiendo Reviews:

Frangarrido1993: ¡Sí! está marcando presencia, pero no puede ser muy dominante debe ser sutil a su manera, como sabemos Anna es de las chicas que no les gusta que la dominen, y mucho menos que le digan que hacer por lo tanto debo apegarme a su actitud y moldear mi historia para que no choque con lo que conocemos, espero que te agrade la actualización. Gracias por tú Reviews.

Mia Asakura12: Ummm lo de Ren puede haber acercamiento y lo habrá pero no puedo desconcentrarme de la pareja inicial, si no terminará siendo AnnaxRen, Como dije antes debo tener cuidado porque me estoy tratando de apegar a la personalidad de Anna por lo cual Hao no puede ir por ahí besándola.

Miriam Asakura: De nada, gracias a ti por tu comentario.

Nos leemos luego

Sovereignty-Perfection-Doll.