He vuelto, y sí, como he dicho. Por ahora estoy cumpliendo. Tengo que agradeceros a todos los que habéis visto y disfrutado con esta historia, las reviews me han dado ánimo aunque claro, el mero hecho de que tenga más views de las que esperaba en tan poco tiempo me ha dado fuerzas. Ha habido unos fallos a la hora de separar y se ha hecho bastante visible, creo yo. Bueno, creo que no pasa nada, se corregirá aquí. Por ahora veo la trama bastante interesante y espero que la vista sea mutua. Sin más dilación seguimos con "Tras tanto tiempo… ¿eres tú?".
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Natsu sintió una mano que le hizo abrir los ojos, los árboles habían desaparecido y se encontraba en una ciudad en ruinas, aquella mano era lo único que veía de lo que le estaba tocando, parecía ser una persona, se veía borrosa, no se percibían signos de rostro o algo que la identificara aunque había algo que tenía en común junto con todo el ambiente, gritaba y estaba en llamas. Todo a su alrededor estaba en llamas, derruido y lo único que se escuchaba era el chisporroteo de ese incendio descontrolado junto con unos gritos de agonía provenientes de todas las direcciones.
-¿Q-quién eres? ¿Por qué no puedo verte? –La impaciencia y desesperación del Dragon Slayer se hicieron notorias y se apartó con una mirada decidida- ¿¡Quién ha hecho esto, decídmelo y le haré peda… -Su voz se quedó muda al escuchar una voz familiar que susurró en su oído- Has sido tú… Natsu… -Tras escuchar aquello, el pelirrosa quedó petrificado y con los ojos en blanco, sólo pudo murmurar algo inaudible- He… sido yo…
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¡Natsu, despierta! –Dijo Lucy preocupada, se había zafado una hora antes del agarre del hiperactivo con un rubor el cual gracias a los cielos solo pudo ver ella. Dejando eso a un lado, el dormido no paraba de sudar y asomaba una lágrima por uno de sus ojos, lo que provocó que Happy también se uniera al intento por despertarle- Natsu, despierta, quiero pescado Natsu –Happy comenzó a moldear sus mejillas mientras decía esto lo que al fin, provocó que se despertara junto a una Lucy con un semblante triste por el estado del mismo y a Happy igual de preocupado, aunque un poco más caprichoso
-Lo he conseguido Lucy, te dije que tus artes femeninas no funcionarían, estás vieja –Reprimió una pequeña sonrisa tapando su boca una vez más con sus garritas-
-¡Serás…! –La rubia alzó su puño pero lo bajó al instante al ver lo pálido que se encontraba el mago de fuego- Natsu… ¿t-te encuentras bien? No tienes buena cara…
-Sí, estoy bien –Sonrió como de costumbre pero como era de esperar, para no preocuparles aún más, mentía- Tengo hambre… Lucy, ¿has preparado algo?
El gato azul no pudo evitar saltar ante tal comentario –No ha hecho nada, es una vaga, me ha dejado sin comer Natsu, dile algo –Comenzó a llorar falsamente mientras comentaba esto-
-¡Oye gato, no digas eso, tú tampoco has hecho nada! –Dijo Lucy molesta por aquel comentario-
-Sí, pero yo soy un gato –Sonrió, había ganado-
-Está bien… prepararé algo…-
Para sorpresa de todos, Lucy había aprendido a cocinar en estos años y mientras Natsu miraba como todo estaba como anoche, Lucy desapareció de la vista de ambos, chico, y gato.
"¿De quién era esa voz…? ¿Por qué me es tan familiar…? ¿Qué hacía en ese lugar? ¿Por qué estaría así? ¿Por qué habría sido yo? No puede ser, no puede ser maldita sea, no…" –Una vez más se vio pensando en todo lo ocurrido la noche anterior aunque fue interrumpido esta vez por el gato azul-
-Natsu, ¿qué te pasa? Sé que Lucy es muy torpe y la engañas con facilidad pero yo no soy así. Dime qué pasa –Dijo apoyando sus patas en el pecho del pelirrosa-
-No es nada, aunque… me mantiene pensativo y… -No pasó medio segundo para verse interrumpido ante tal comentario-
-¡Natsu! ¡Tú! ¿¡Pensando!? ¡Médico, un médico! –Sus ojos se habían puesto color blanco y no para de saltar-
Happy… -Dijo Natsu sin poder evitar reír- Gracias…
El gato se paró dando la espalda a este para luego dirigirle la mirada girando su cintura -¿Eh? –Preguntó con una voz juguetona, lo hacía a posta y eso era algo que animaba a su mejor amigo-
Pasó un tiempo y Lucy no había vuelto, pero Horologium apareció de la nada y abrió su vitrina ofreciéndoles entrar –Lucy os está esperando en un pueblo cercano, vayamos-.
Ninguno de los dos se opuso y ambos entraron sin decir nada.
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-Están tardando en llegar, espero que estén bien y Horologium haya podido encontrarlos- Su rostro la delataba, seguía preocupada por el recuerdo la cara del pelirrosa, no para de preguntarse qué podía haberle pasado y en algún que otro momento tuvo un escalofrío, como si estuvieran hablando de ella-
Tras preparar una mesa de una posada en la cual se encontraba gracias a su gran labia adquirida con el paso de los años obtuvo acceso a la cocina y dos habitaciones. Era de esperar que todo tardase un poco pero tardó menos de lo previsto y mandó a su reloj para la tarea de recoger a aquellos dos elementos que rondaban por su mente para que ella pudiera prepararles el desayuno. Al llegar solo se veía a Happy quejándose de tales condiciones ante un gato de su "linaje"; Natsu por su lado, no paraba de reír por los comentarios de su mejor amigo y acabaron saliendo disparados por tales comentarios, al llegar Horologium estaba desquiciado por la bromita tan repetitiva durante todo el trayecto por lo que al llegar solo pudo desaparecer.
-Chicos… -Dijo la maga celestial frunciendo el ceño- ¿Qué le habéis hecho para que pierda la paciencia de esa manera? Saben que eso es muy difícil-.
Natsu solo pudo reír ya que el gato alado seguía con su bromita sacudiéndose el polvo como si de un rey se tratase.
-Lucy, quiero ración doble de pescado por esto, discúlpate- Ordenó cerrando los ojos-
S-Sí mi señ… -Alzó su puño al volver a coger las segundas- ¡Deja de jugar conmigo maldito gato!
-Sigues tan torpe como siempre, no hay duda, eres Lucy- Rio el exceed mirando a Natsu, que ya se había puesto en pie-
Bueno, la verdad es que… -Natsu se había entrometido y Lucy no pudo hacer otra cosa que ruborizarse y lanzarle una jarra de madera a la cabeza lo cual provocó que cayera al suelo y soltara un pequeño ruido-.
¡L-lo siento Natsu! –La rubia fue corriendo hacia este que se hizo el dolido para llamar su atención y así enseñar la lengua cuando tocara la zona del impacto-
-Has caído –Comentó Natsu, aunque la diversión duró mucho ya que un hombre con una máscara y una capa negra que cubría todo su cuerpo a excepción de la parte más inferior, entró por la puerta provocando la mirada de ambos-
El hombre era alto, de una complexión media, medía cerca de 1'80 y su capa caía hasta sus zapatos, los cuales se podían ver que eran de bufón por sus puntas puntiagudas hacia arriba. Su máscara no parecía llevar la contraria a lo poco que se veía de su vestimenta, esta tenía una sonrisa malévola y unos ojos que brillaban de un color morado, era como si la máscara formase parte de él, como si su cara fuera esa. No tardó en comenzar a caminar y sentarse en una mesa al fondo del local. El mesero no tardó en atenderle y de aquel personaje misterioso se pudo escuchar una voz aguda aunque bastante escalofriante.
-Ese tipo me da mala espina –Comentó Lucy-
-Lo sé –Respondió el Dragon Slayer-
-Pues yo sigo teniendo hambre Natsu –Mientras se quejaba usaba sus zarpitas para rascarse detrás de las orejas-
Tras esto, decidieron sentarse a comer viendo como aquel hombre misterioso tomaba su desayuno con una calma infinita a pesar del ruido de Natsu que como de costumbre, estaba intentando armarla con el supuesto motivo de que se aburría aunque en realidad sabía que tenía que distraerse de aquellos pensamientos tan macabros y siniestros que le rondaban.
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Ya era de noche, había pasado el día como de costumbre y no se supo más de aquel hombre después de que le dirigiera una mirada y una breve risa macabra al pelirrosa, Natsu estaba asustado y tenía miedo de volver a dormirse. Era tarde y sabía que Lucy pronto pasaría a darle las buenas noches, la olía venir desde el pasillo y antes de poder hacerse el dormido Lucy entró y su olor perfumado inundó la habitación. Estaban en una segunda planta y podía andar libremente, por lo que iba con solo una camisa de botones un poco desabrochada dejando ver algo de escote y unas bragas blancas con bordes rosa.
-Natsu, Happy, ¿Qué tal estáis? –Preguntó Lucy cerrando la puerta tras de sí-
-Sh –Llevó su dedo a la boca indicando con la mano libre por el acto señaló a Happy que se hallaba dormido en la cama-.
La habitación era agradable por lo que era normal que se quedara dormido tan rápido, la luz era la que brindaba la chimenea, las paredes eran de madera con algunos marcos decorativos sobre algún paisaje de Fiore, había una ventana con unas persianas totalmente blancas aunque bastante transparentes que estaban abiertas de par en par para dejar ver el destello de la luna y además, había un pequeño escritorio a unos dos metros de la cama también de madera aunque con patas de piedra con una silla también de madera aunque su asiento y reposa espaldas estaban forradas con cuero para mayor comodidad. Lucy abrió los ojos al fijarse en la habitación ya que era muy diferente a la suya, por lo que decidió irse y no molestar en aquel ambiente tan rústico, aunque un poco molesta y sonrojada ya que pensaba en que podría haber interrumpido a Natsu en su proceso para intentar dormir pero, no le dio tanta importancia al asunto ya que al llegar a su cuarto quedó pronto sumida en un sueño bastante agradable.
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Unas horas más tarde, cerca de las 4 de la madrugada Natsu despertó, envuelto en sudor por otra de sus pesadillas en las que siempre se repetía una y otra vez el mismo guion, él, era el malo. Esta vez hubo una pequeña diferencia en su despertar, no estaba solo, Happy se encontraba durmiendo y Lucy en su habitación probablemente en las mismas condiciones. Entonces, ¿Quién era el que estaba ahí de pie?
-Esa máscara… -Natsu observó el destello morado que brotaba de esa sombra tan oscura como el vacío-
-Efectivamente, Ent –Al decir esto, el cuerpo del pelirrosa sufrió un escalofrío que recorrió toda su espalda-
-Me llamo Natsu, estúpido –Tras esto escuchó una risa y de repente el brillo pasó a estar encima suya, aunque no se despegaba del techo, era algo sobrenatural-
-Eso crees eh… -El brillo una vez más volvió a moverse aunque esta vez hacia la chimenea, donde se veía su espalda, tapada por la capa que llevaba, dirigiendo su mirada a la chimenea- Déjame contarte una historia, chico…
-No me interesa saber nada sobre cuentos, me interesa saber qué haces aquí- Protestó-
-He venido a contarte este cuento, pequeñajo –Rio el desconocido-
El Dragon Slayer no pudo evitar enfadarse y quiso haberle dado un puñetazo, pero algo le impedía moverse – ¿Qué me has hecho, bastardo?-
-Calma Ent, en cuanto me vaya serás libre para moverte como quieras, pero ahora escucha con atención y quiero que tengas presente esta historia. –La figura se puso a los pies de la cama, esta vez caminando y dejó ver su máscara blanca como la nieve con esa sonrisa bordeada de negro y ese brillo morado en los ojos-
-Está bien… -Se intentó calmar relajando los hombros y cerrando los ojos-
-Bien, en tal caso, comenzaré –Dijo con una pequeña risita- ¿No te has preguntado por qué ese bosque tiene todas y cada una de sus hojas de color rojo? ¿O el por qué sobre que la hierba sea del mismo color? Hace muchos años, cerca de unos 250, un demonio, el mayor demonio creado por Zeref, hecho específicamente para acabar con su vida, arrasó este mismo pueblo, los edificios quedaron en ruinas, de las casas no quedaron más que meros –Hizo una pausa para reír y tras ella prosiguió- Más que meros trozos de roca, los ciudadanos que sobrevivieron fueron a aquel bosque alejados por aquel demonio que soltaba unas llamas azules bordeadas con un tono negro escalofriante, era magnífico; sin embargo, todo pasó muy rápido, tras la huida de los habitantes el demonio los siguió y no tardó nada en encontrarlos en el bosque en el cual está allí en frente. Sobra decir… -Sonrió abiertamente- qué pasó después –Al finalizar comenzó a reír moviendo ligeramente los hombros-
-Quieres decir que… -El pelirrosa apenas podía hablar, estaba petrificado, sus ojos habían perdido el brillo del reflejo de la chimenea y no paraba de escuchar esos gritos los cuales mencionó aquel enmascarado en su historia-
-Eso, tendrás que descubrirlo tú. Adiós… Ent… -Al decir esto desapareció como si se lo hubiera llevado el viento, como si fuera difuminándose hasta que llegó el punto en el que no había nada-
-¡Espera! –Alzó una mano en señal de un intento fallido por detenerle. Happy despertó por el grito de su mejor amigo y le miró con cansancio-
-Natsu… ¿Estás bien…?-
-Sí… tranquilo –Sonrió, mentía-
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BUEEEEEEEENO, ha llegado el final de este capítulo el cual me lo he currado bastante, espero que sepan valorar el trabajo y dejar un comentario/review al terminar, ni falta que hace decir que este capítulo es largo pero ha sido una introducción al siguiente, ¿Qué pasará? ¿Quién será el personaje misterioso? ¿Qué tiene que ver Zeref en todo esto? ¿Esa voz de quién pudo haber sido? Preguntas frecuentes, respuestas un poco tardías, todo se verá con el tiempo. Muchas gracias a todos por vuestro apoyo. ¡Saludos!
